Capítulo 1: Lo que mal comienza…
Era una extraña habitación, llena de artilugios que cualquier persona consideraría estarían mejor en un museo, y allí en medio de esa extraña habitación que parecía congelada en el tiempo, se encontraban dos magos y una pequeña niña que se abrazaba a las piernas de su padre.
-¿Está seguro que es lo mejor? Su hija correrá muchos peligros si se ve envuelta en la Guerra por el Grial- hablo Kirei discípulo y un aliado importante de Tokiomi en la guerra que se avecinaba, quien como es costumbre llevaba su habitual ropa de sacerdote
-Mi hija ya está involucrada en esta guerra Kirei- respondió Tokiomi, el mago vestido completamente de rojo, mientras acariciaba la cabeza de su hija Rin con el fin de calmarla-Los sellos en su mano son prueba clara de que el Grial la considera digna-
El sacerdote no estaba de acuerdo con esa declaración por parte de su maestro, pero la acepto, para bien o para mal, la pequeña niña ahora tenía dibujado en su mano derecha los sellos de comando
-No pongas esa cara Kirei, soy perfectamente consiente que mi hija no tiene los recursos o la experiencia para convocar un Servant poderoso- el mago siente como su hija aprieta su pierna en un berrinche silencioso-Rin querida eres muy joven para participar en esta competencia-
-Si padre- Rin la primogénita de Tokiomi respondió tristemente
Ambos magos vieron como la chiquilla trataba de no llorar, claro que para una niña de unos 8 años de edad el que su padre la considerase indigna era un golpe casi fatal.
Tokiomi acaricio nuevamente la cabeza de su hija antes de corregir un poco sus palabras.
-Hija, estoy orgulloso de que el Grial te haya considerado como un digno participante, pero eres muy joven-la mirada de su hija no cambio-Además no estas preparada, te falta el catalizador para invocar a quien debería ser tu Servant, y no tengo ninguno que me sobre-
Rin busco con un poco de impaciencia entre sus ropas un pequeño cristal el cual mostro a su padre con orgullo.
-Aquí tengo el mío-
Kirei tuvo que morderse los labios para no reírse al ver los ojos llorosos de la chica mientras esta mostraba con orgullo el trozo de cristal en sus manos.
Tokiomi estaba a punto de felicitar a su hija pero una nueva persona se unió a la conversación.
-Esto está tomando demasiado tiempo Tokiomi, mi tiempo es valioso-
La voz de la nueva figura era calmada y majestuosa al igual que su propietario, una joven rubio de ojos rojos, vestido completamente con una dorada armadura que irradiaba luz propia.
-Lamento las molestias rey de reyes- se disculpó el mago de rojo haciendo una ligera inclinación hacia el recién llegado-Pero algunas cosas han cambiado y los planes se deben ajustar a dichos cambios-
Rin vio al recién llegado con asombro, se alejó un poco de la protección de su padre para poder observar mejor al Servant de su padre.
-Como era de esperar de mi padre, su Servant es impresionante-
El recién llegado sonrió por el cumplido de la pequeña quien estaba embobada viendo su magnificencia.
Kirei carraspeo un poco para llamar la atención de todos-Sería bueno que nos concentrásemos en las obligaciones que vinimos a atender-
Tokiomi asintió, y puso nuevamente sus manos sobre los hombros de su hija
-Bien, ¿Deseas invocar primero tu Servant o dejamos mi hija lo intente?-
-A mi parecer da lo mismo, no me agrada tener cerca a mas usurpadores que creen tienen derecho de robarme- interrumpió con arrogancia el Servant de dorada cabellera
-Mi rey, las leyes de la competencia son claras, si queremos que el premio aparezca, de una u otra forma el Servant destinado a mi hija ha de tener que aparecer-
Servant y Master se miraron un rato antes de que el rubio vestido de dorado asintiese.
-Entonces que lo invoque de una vez, no me agrada estar perdiendo el tiempo aquí en una espera inútil-
Rin inflo sus cachetes, claramente el Servant de su padre era impresionante, pero no le agradaba para nada su actitud
-Mi Servant no será menos que tu- todos los presentes regresaron a ver a la chiquilla quien señalaba al rubio-Soy Rin Tohsaka, futura heredera del clan Tohsaka así que no me menosprecies-
El Servant se quedó viendo a la pequeña como si a esta le hubiese crecido una segunda cabeza, antes de echarse a reír.
-Chica claramente no sabes quién soy, yo soy el rey, amo y señor de toda esta tierra que es mi jardín y sus habitantes que ignorantes la ocupan, soy claramente el héroe más antiguo y más poderoso que ha existido en la historia de la humanidad-
-Rey de Reyes no creo deba ensañarse con una pequeña niña- Tokiomi trato de razonar con su invocación pero este lo callo con un simple movimiento de su mano
-Silencio, ¿y tú realmente crees que hay alguien pueda igualarme?-pero pese a las palabras antes dichas la mirada de Rin no perdió fuerza- me siento tentado a aceptar tu desafío- a las espaldas del rubio se abre un portal dorado-De hecho si logra invocar algo que siquiera valga un minuto de mi tiempo te recompensare con uno de los tesoros de mi bóveda-
La mirada de Rin se quedó maravillada viendo las hermosas joyas que asomaban dentro del dorado portal.
Tokiomi vio cómo su hija se emocionaba por la posible recompensa y comenzaba a trabajar en el círculo de invocación junto al que había sido preparado para Kirei.
-¿No le ha parecido un poco excesivo el desafío rey de reyes? Aun cuando mi hija complete la invocación con éxito, no dispone del Prana necesario para que su Servant logre mantenerse en este mundo-
-Desde pequeños hay que enseñarles a los niños cuál es su lugar-
El mago asintió con pesadez, el desafío que le había impuesto su Servant a su pequeña hija era imposible.
-Kirei una vez terminemos con la invocación, pasaremos a la de tu Servant-
El Sacerdote solo asintió, si bien el plan inicial había sido el invocar su Servant en la iglesia para evitar que alguien sospechase de la alianza que mantenía la Iglesia con los Tohsaka, esta había sido atacada y destruida hace tres noches, además de que su padre adoptivo "Risei" estaba desaparecido desde el atentado, por lo cual dicho plan ahora era inviable, aun así la alianza que su padre adoptivo mantenía con la cabeza de los Tohsaka lo ataba a continuar al lado de Tokiomi.
Por otra parte Rin se encontraba dibujando el círculo de invocación, usando tiza blanca, mientras traba de imitar lo mejor posible el círculo de invocación que se había preparado para la invocación de Kirei
Algo más atrás Tokiomi supervisaba el trabajo de su hija con una mescla de orgullo y temor. Orgullo al saber que el Grial la consideraba digna, y temor por la apuesta que su Servant y ella mantenían
-Creo no se han acordado todos los términos ¿que pasara si mi hija pierde este desafío mi rey?-
El rubio sonrió con burla.
-No pongas esa cara, antes que nada un rey ha de ser justo, jamás espere que tu renacuajo lograse algo para empezar, así que mucho menos pensé un castigo para ella-
El mago se sintió insultado por las palabras de su Servant y mentalmente deseo que un milagro ocurriese para cerrarle la boca a ese presumido.
-¡Listo! con esto debería bastar- fueron las palabras de una orgullosa Rin
Había terminado de copiar el círculo de invocación agregándole algunos detalles que a su parecer lo harían más eficiente que el que había creado Kirei.
-Muy bien comienza entonces ¡aquí te espero!- desafío con una inmensa sonrisa el rubio
Tokiomi por su parte veía los agregados con horror, su hija aún era muy joven e ingenua para ser una maga.
Rin sonrió desafiante mientras concentraba su escasa fuerza mágica dentro del círculo que había dibujado, y no fue hasta ese momento que supo que no tenía ni idea de que tenía que hacer, pero ella no retrocedería ¡ella era una Tohsaka!
Tokiomi y Kirei se quedaron viendo un rato, pero no se movieron no porque no pudiesen sino porque el miedo los invadió. Como magos que eran ellos habían entrenado sus sentidos para detectar presencias mágicas, y ahora estaban sintiendo la más oscura, asquerosa y horripilante que hubiesen sentido en toda su vida.
-¿Que está pasando maestro?- pregunto Kirei quien luchaba contra su sentido de auto-preservación el cual le exigía escapar de ese lugar.
-Parece la invocación esta de alguna forma relacionada- trato de responder Tokiomi quien estaba igual que su discípulo ¡aterrado!
-Parece ser que subestime a tu pequeño renacuajo Tokiomi- dijo el rubio mientras sonreía al sentir la poderosa presencia que se arrastraba por la habitación.
La oscuridad se volvía más profunda mientras Rin ajena completamente a la preocupación de los magos detrás de ella, continuaba llenando el círculo de invocación con su Prana.
"Vamos ven, ¡ven! que ya no me queda mucha energía" pensaba la pequeña maga mientras cerraba los ojos con fuerza esperando lograr su cometido antes de perder el conocimiento.
Finalmente la presencia que aterraba a los magos desapareció por completo, casi como si nunca hubiese existido, cuando los magos presentes pudieron examinar sus alrededores, se encontraron con que en medio del circulo había un hombre moreno, quien estaba usando una especie de túnica a modo de falda, y tenía toda la piel cubierta de extraños tatuajes.
-Soy el Servant que viene bajo la categoría Avenger, siguiendo la llamada del Grial he venido a este lugar, así que ahora le pregunto ¿usted es mi ama?-
Rin observo a Avenger un poco decepcionada su apariencia no podía compararse con el reluciente Servant de su padre, pero ya no podía hacer nada.
-Sí, lo soy- respondió bastante desilusionada
El rubio por su parte estaba riendo salvajemente ante el aparente fracaso en la invocación, todo el poder que había sentido momentos antes de que ese escuálido y andrajoso ser apareciese había desaparecido en el aire.
Rin se mordió los labios sabía que el Servant de su padre se estaba burlando de ella.
-Entonces ahora le pregunto Master- Avenger sonrió mientras veía a los otros presentes –en esta habitación hay dos Masters y un Servant enemigos ¿Cómo desea los mate?-
-No me hagas reír perro, incluso los chistes tienen un límite, me vas a decir que tu un ser insignificante osara desafiarme- desafío el Servant quien aún tenía ganas de reír
-Admito mi apariencia no es la más adecuada para el combate, eso se debe a las limitadas capacidades de mi Master, pero es suficiente para acabar mi cometido ¡Gilgamest rey de Uru! subestimarme puede ser un error-
La declaración de Avenger paralizo a todos los presentes.
Tokiomi sintió que una parte de su alma estaba en el piso, ¿acaso el Servant de su hija desafío abiertamente al Rey de reyes Gilgames, primer gobernante conocido de la humanidad? No, más importante que eso ¿cómo había averiguado tan rápido la verdadera identidad de su Servant?
Gilgamest por su parte gruño ante el desafío-No te atrevas a mencionar mi nombre con tu sucia boca-
Sobre la espalda del rey Gilgames varios portales dorados se abrieron, de los cuales 3 lanzas salieron disparadas a una velocidad que superaba el sonido, estrellándose con fuerza en su objetivo.
Tokiomi quiso gritar el nombre de su hija, ella había estado muy cerca de su Servant como para no haber corrido con la misma suerte que su invocación.
-Una lástima, pero tu hija y su mascota han de aprender sobre el respe…..to- pero las palabras del Gilgames murieron en su boca
El ataque que el espíritu heroico perteneciente al más antiguo rey conocido, no tuvo más efecto que levantar una cortina de humo, Avenger y Rin se encontraban completamente ilesos detrás de una barrera roja.
-¿Que has hecho perro?-
Avenger le quedo viendo un momento antes de sonreír
-¿Acaso no es obvio?, mi ama no ha respondido, ¡¿qué clase de perro ladra cuando no se lo han ordenado?!- se agacha para ponerse a la altura de su Master-nuevamente le pregunto ¿de qué forma desea elimine a sus enemigos, mi pequeña ama?-
Rin se recuperó del susto causado por las explosiones resultantes del ataque de Gilgames bastante rápido, ya no le parecía aquel brillante caballero en brillante armadura un héroe de cuento de hadas, en cambio el odio hacia ese Servant ahora era mucho más grande que la admiración que alguna vez sintió, pero su padre estaba allí, y se veía preocupado por ella, además de que estaba cansada, muy cansada.
-Los magos presentes son Tokiomi mi padre y Kirei su discípulo- la pequeña maga comenzó a perder la conciencia, aún estaba aterrada, pero el sueño le ganaba la batalla-No los lastimes-
Avenger asintió y con una de sus manos sujeto el cuerpo de Rin, evitando que esta cayese cuando el cansancio producto de la invocación la consumió por completo.
-Escucho y obedezco mi pequeña ama- Avenger se levando cargando a Rin-¿Dónde están los aposentos de mi ama?-
-Arriba el tercer cuarto, en el segundo piso, a la derecha después de las gradas-
Tokiomi estaba asombrado pero logro reaccionar, no quería que su hija muriese por una rabieta de su Servant.
-¿Te vas perro?- Gilgames estaba rabioso, pero no ataco de nuevo.
-Como ya lo has dicho, soy un perro, por lo tanto obviamente acatare las órdenes de mi ama- Avenger siguió su camino ignorando completamente a Gilgames mientras cargaba a su ama.
Tokiomi suspiro aliviado al ver como su hija desaparecía subiendo las escaleras.
-Maldito perro- fueron las únicas palabras de Gilgames
Él había deseado seguir atacando y enseñarle algo de respeto a la indigna criatura que se había atrevido a desafiarlo, pero no podía, no importaba las circunstancias, no había honor en atacar a semejante oponente, además estaba claro que Tokiomi defendería a su hija con todas las herramientas a su disposición. Como rey demostraría su gracia únicamente castigando al perro que lo había ofendido, pero eso sería en otra ocasión.
-Maldito perro, ya recibirás tu castigo- Completamente cabreado, el rey de reyes decidió ir a ahogar su furia en vino, ya habría otra oportunidad para disciplinar a Avenger
Tokiomi y Kirei se sintieron mucho más tranquilos cuando Gilgames desapareció también dejándolos completamente solos.
-Mejor completemos tu invocación antes de que algo más se salga de control-
Kirei asintió a las palabras de su antiguo maestro, las cosas ya habían estado lo suficientemente cerca de irse a la porra por una noche.
Tokiomi decido tomar algo de alcohol para pasar un poco el susto anterior, además aun le daba vueltas a la cabeza el hecho que su hija invocase a un Servant que no perteneciese a las siete categorías conocidas.
-Avenger, deberá investigar acerca de su clase, ¿qué tipo de ventajas podría darnos tener a alguien como el de nuestro lado?-
Como mago que era Tokiomi, no podía pasar por alto semejante particularidad, además estaba el hecho que Avenger había sido capaz de reconocer la verdadera identidad de su Servant con nada más que verlo, eso definitivamente era algo que debía investigar.
Kirei por su parte aparto todos los pensamientos innecesarios, debía concentrarse e invocar el Servant que se le había solicitado
"Los voy a matar.
Van a dejar de vivir.
Yo haré daño y lo sanare.
Nada va a escapar.
Ninguno escapará de mi vista."
-Yo te invoco siervo del silencio, maldecido a estar siempre en las sombras-
Kirei sonrió con satisfacción al momento de terminar de cantar el conjuro necesario para la invocación de su Servant.
Frente al hombre vestido de sacerdote se encontraba un hombre alto, completamente vestido de negro, y su cara cubierta con una máscara de hueso blanco.
-Siguiendo el llamado del grial he venido, soy el siervo de las sombras…y a ya que, a la verga no pienso decir todas esas burradas- se quita la máscara-Hola soy Naruto-
Tanto Kirei como Tokiomi sintieron que el piso se los tragaba, El que Rin hubiese invocado a un Servant de tipo casi desconocido se podía deber a su poca experiencia en la magia, ¿pero cómo explicar el que Kirei, un discípulo ya graduado de mago no hubiese podido invocar al Servant requerido?
-La voluntad del Grial es un misterio-
-Y que lo digas- Naruto le sonrió
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La nieve caía lentamente cubriendo por completo todo el paisaje de blanco, allí en medio de la nada se alzaba una iglesia, única estructura visible en kilómetros a la redonda.
Allí en el interior de esa escondida iglesia se encontraban una pareja de magos, un hombre de aspecto endurecido por una vida que no mostraba contemplaciones, el cual vestía un traje oscuro, a su lado una mujer de mediana edad de cabello blanco, y unos ojos rojos en los cuales se podía apreciar una inmensa inocencia.
-Realmente me cuesta creer que tu familia pudiese haber conseguido semejante catalizador para la guerra- hablo el hombre llamado Kiritsugu, mejor conocido como "el asesino de magos".
-Mi abuelo ha dedicado muchos recursos para encontrarlo, está seguro que contigo controlando semejante Servant nuestra familia finalmente podrá obtener el Grial- hablo la mujer llamada Irisviel
-Me gustaría poder invocar un Servat diferente, siento que tendría mejores posibilidades con un tipo Assasin, o un Casper-
Menciono el mago mientras se dedicaba a dibujar en el piso de la iglesia, el círculo de invocación necesario.
-Eso puede ser verdad, pero mi abuelo quiere resultados, y si analizamos las pasadas guerras un Servant tipo Saber es la mejor opción…son los Servants más equilibrados-
Respondió Iris mientras acariciaba el catalizador, una preciosa vaina azul con toques de dorado.
-Como sea, ponlo dentro del círculo- Hablo reconociendo la verdad en las palabras de su esposa.
-¿No necesitaremos un circulo de invocación superior?, digo es posiblemente el Servant tipo Saber más poderoso-
-En este tipo de cosas es innecesario, solo cuenta el catalizador-
Iris coloco el catalizador en el centro del círculo que Kiritsugu había dibujado, ahora solo restaba esperar a la hora acordada para iniciar la invocación.
Los minutos pasaron mientras afuera de la iglesia, una nevada cubría aún mas de nieve todo lo que tocaba.
El mago vio cómo su esposa soplaba aire caliente para evitar que sus dedos se congelaran, talvez habían llegado a la iglesia demasiado temprano.
-Si tienes frio hay mantas en el carro, también hay unas bebidas. Tráeme una cuando vuelvas-
Iris inflo sus cachetes pero no puso objeción, hacia demasiado frito y sus dedos le dolían.
Ya afuera de la iglesia Iris noto algo que talvez debería haber notado en un principio, en el reverso de su mano habían aparecido tres trazos de color rojo sangre, eran los sellos de comando, el Grial la consideraba a ella también digna para luchar en la guerra.
Olvidándose del dolor en sus dedos entro apresuradamente para informar a su esposo, que en esta guerra, ellos contarían con no solo la ventaja del más poderoso Servant del tipo Saber sino que también tendrían la posibilidad de un segundo Servant para ayudarlos.
Kiritsugu vio cómo Irisviel entraba apresuradamente y se temió lo peor, él había vivido demasiado tiempo en el lado más oscuro de la humanidad, así que ver a su esposa tan alterada le provocara el peor de los presentimientos. Afortunadamente la sonrisa en el rostro de esta le calmo, un poco.
-Iris, ¿qué te pasa? no me des esos sustos-
Iris en respuesta solo levanto la mano mostrando los sellos de comando.
-El destino esta de nuestro lado -Levanta la mano con emoción- ¡También he sido elegida como Master!, los sellos acaban de aparecer-
Kiritsugu habia estudiado lo suficiente sobre la guerra del Grial como para entender que eso significaba: una ventaja considerable, y un problema inmenso al mismo tiempo.
-Creí ya todos los Masters había sido escogidos-
-Puede ser que uno murió, además no hemos confirmado que todos los posibles candidatos a Masters fuesen elegidos-
Kirutsugu acepto el racionamiento de su esposa, en esta guerra lo mejor era tener un bajo perfil, y mantenerte lo más posible en el anonimato para evitar los ataques. Razón por la cual él había usado todos sus contactos para crear una lista con todos los posibles candidatos a ser uno de los 6 Masters enemigos. Claro que no podía confirmar si sus sospechas eran correctas, hasta enfrentarlos en el campo de batalla, además también estaba que si alguno de los Masters moría antes de poder convocar a su Servant, sus sellos de comando eran pasados a otro candidato.
Ambas posibilidades eran igual de válidas.
Iris vio la mirada seria de su esposo y decidió romper el hielo-¿No te alegra?-
-Me alegra saber que el número de enemigos se ha reducido ¡sí!, pero recuerda que de igual forma que mi Servant, el tuyo también querrá hacerse con el Grial para poder cumplir con su deseo, además está el hecho de que no hay garantía de que podamos hacer que ambos Servants trabajen en equipo-
Ambos magos razonaron esas palabras con profundidad antes de planear su siguiente movimiento.
-No podemos simplemente no invocarlo la guerra exige que los 7 Masters invoquen a su Servant para comenzar la guerra-
-Lo se Iris, pero eso solo aumenta el problema, sumémosle el hecho que no tenemos un catalizador preparado, y conseguir uno llevaría demasiado tiempo-
Iris inflo nuevamente sus mejillas a modo de respuesta, si bien era una noticia positiva el que tendrían ayuda extra en esta guerra, su esposo había repasado todos los aspectos que podían salir mal, restándole así casi toda la utilidad que sería tener dos Servants en vez de uno.
-Tú usa Avalon para invocar a Arturo como tu Servant, tal y como planeo mi abuelo, con el poder del escalibur de tu lado seguramente no encontraras rival, yo invocare mi Servant sin catalizador, pondré mis esperanzas en lo que desee proporcionarme el Grial para la batalla, así si el Servant invocado resulta inútil para nuestros planes yo seré quien gaste los sellos de comando, no tu-
-Es un plan arriesgado pero tiene posibilidades- Kiritsugu vio el circulo de invocación en silencio y asintió.
Arturo, rey de Britania y miembro de la mesa redonda era un caballero en todo el sentido de la palabra, por lo que las posibilidades que este lo traicionase eran bajas, así sin importar lo que su esposa invoque, tendrían al Servant más poderoso asegurado.
Kiritsugu se paró frente al círculo de invocación y comenzó con el ritual, poco importaba si era un poco más temprano de lo que habían planeado.
Iris por su parte no interfirió en la invocación, ahora que ella también tenía sellos de comando, podía ser un estorbo dándole a su esposo una complicación innecesaria.
La invocación fue un éxito, el Servant tipo Saber había sido invocado a la perfección, y aunque sus estadísticas eran altísimas, Kiritsugu se sentía bastante decepcionado, al ver que la verdadera identidad de Arturo era una mujer. El mundo no valía un carajo.
Iris rápidamente se acercó a ver el Servant invocado, una hermosa chica, de cabellos dorados y ojos azules, no aparentaba tener más de unos 18 años.
-Supongo tu eres Saber-chan ¿verdad?-
Iris rompió el tenso silencio que se había formado entre Servant y Master
Saber miro a Iris un momento antes de levantar su mano casi como si sostuviese una espada.
-Sí, y tu asumo eres uno de los Masters enemigos-
Kiritsugu se llevó la mano a la cabeza antes de responder, él quiera terminar con este asunto antes de que la migraña que tenía empeorase.
-Ella es mi esposa Irisvied, y aunque también es una Master será nuestra aliada en esta guerra-
Saber parpadeo un rato antes de asentir y bajar la guardia
-Si usted lo dice Master-
Iris aplaudió y empujo a su esposo lejos del círculo de invocación, era su turno.
Servant y Master se sentaron un poco más atrás.
-¿Maestro no deberíamos quitar a Avalon del círculo de invocación?-
Kitsurugi que había estado tan metido en sus pensamientos, no se había percatado de ese detalle.
-Como ya has sido invocada ese catalizador ya es inútil, solo está allí para estabilizar el círculo, debido a que no poseemos ningún otro catalizador disponible-
Irisvied estaba algo tensa, si bien había comenzado otra invocación, no había quitado a Avalon del circulo con la esperanza de que el catalizador que ya había sido usado para invocar a Saber, le sirviese de alguna forma. Más que nada ella quería creer que podría conectar con único ser además de Arturo que podía estar relacionado con la vaina "Merlin" uno de los magos más poderosos en la historia de la humanidad.
De repente todo lo electrónico dentro de la iglesia se descompuso, el reloj de muñeca que Kitsugu traía se quemó al instante, las luces se apagaron y un tenso silencio invadió a los presentes.
-¿He fallado?- se preguntó Iris al no poder ver a ningún ser dentro del circulo de invocación, pero un pequeño jalón en sus reservas de Prana la animo-Parece ser que la invocación no ha traído a mi Servant aquí, pero puedo sentir que ya fue invocado-
Kitsurugu levanto una ceja ante la declaración de su esposa y estaba a punto de comentar algo cuando una parte del techo colapso.
En el centro de los escombros resultantes por la caída del techo se podía ver a un hombre de blanco cabello, piel morena, quien vestía un traje rojo.
-Maldita sea-tose un poco-¿Porque carajos siempre me pasa esto?-
El sujeto vestido completamente de rojo se vio rodeado por los presentes, 2 chicas y un hombre, todos lo miraban con curiosidad
-Hola, este soy Archer, y… este… ¿quién es mi master?-
Iris salto mientras levantaba la mano, Kiritsugo no quería involucrarse más en el tema así que fue el primero en salir, Saber siguió a su Master después de darle una mirada de advertencia al Servant que sería su aliado en esta guerra
