Capítulo 3: Es hora de comer

Waver Velvet era un estudiante de magia en la Torre del Reloj, un prestigioso instituto donde se formaban a los mejores magos, cualquiera con un mínimo de poder mágico era bienvenido para aprender el arte, las leyes y los riesgos de la magia.

Y si bien en instituto era un lugar de aprendizaje extremadamente antiguo, sus profesores a menudo eran muy racistas con los alumnos.

Claro caso era su profesor Kayneth Archibald, quien a menudo denigraba o se burlaba de los descubrimientos de sus alumnos en el campo de la magia.

Waver gruño al recordar la última burla de su maestro, mientras sujetaba con fuerza un paquete que estaba dirigido a su persona.

La Guerra del Santo Grial era una competencia entre magos, donde solo el más poderoso y sabio saldría victorioso, y seria allí donde Waver le enseñaría a Kayneth lo equivocado que estaba por subestimarlo.

Por un momento acaricio la idea de enfrentarse a su maestro usando el catalizador que este había conseguido para la guerra, pero luego simplemente negó dicha idea, si Waver superaba a su maestro con un catalizador robado, siempre le quedaría la duda de que en el fondo solo le había ganado al robarle. No él no caería tan bajo, el superaría a su maestro con sus propios recursos.

Con esa idea en mente cubrió sus manos con unos guantes y se dispuso a entregar el paquete a su maestro, este sería su último encargo antes de la guerra, una perfecta oportunidad de despedirse de su maestro antes de enfrentarlo en la guerra por el Grial.

Kayneth Archibald, mejor conocido como El-Melloi no estaba muy feliz en esos momentos, los motivos dos; primero el catalizador que había conseguido comprarle a la sociedad de magos tenía dos días de retraso, claro que eso no podía compararse con el segundo motivo que lo preocupaba.

Su prometida Sola-Ui también había sido elegida como participante para la guerra del Grial.

-Melloi podrías quitar esa cara, y verle el lado positivo a la actual situación, con dos Servant de nuestra parte, la tarea que te ha impuesto la Torre del Reloj, será mucho más fácil de cumplir-

-Comprendo mí querida, pero ahora que tú también participaras deberemos preocuparnos por conseguir un segundo catalizador, aun cuando el primero no ha llegado, además el que tú tengas que cargar con tu propio Servant imposibilita la idea que en un principio teníamos-

Sola-Ui sonrió al saber que el plan de su prometido se desbarataba tan fácil. Melloi y ella podían estar comprometidos, pero el arreglo era únicamente político, sus familias habían acordado unirlos con la esperanza de engendrar un poderoso heredero, no había otro motivo de por medio, y aunque Melloi la respetase no le quitaba lo enferma que se sentía al sentir que su destino estaba sellado.

-Habrá que hacer ajustes, si realmente planeabas estar todo el tiempo en el anonimato y las sombras, no hubiese sido más fácil conseguir un catalizador con la finalidad de invocar a un tipo Assasins-

El-Melloi asintió con pesadez. Pero decido dejar la discusión cuando un insistente golpeteo en la puerta llamo su atención.

Waver toco la puerta con insistencia, sabía que su maestro estaba del otro lado, podía escuchar su voz junto a la de su prometida.

Abriendo la puerta con violencia – ¿Quién hoza perturbar mi descanso? O eres tu Waver, ¿Qué puede querer un idiota como tu aquí? ¿Acaso has venido a rectificar tus comentarios y aceptar mi sabiduría? –

Waver se molió los dientes antes de levantar el paquete-Se me ha pedido entregar este paquete-

El-Melloi le arrancho el dichoso paquete con violencia, y reviso el contenido con obsesión.

-¿Y porque te tardaste tanto?, este paquete debería haber llegado hace dos días, es que acaso eres tan inútil, o solo un simple ladrón arrepentido-

Waver dibujo su mejor cara, y de dispuso a seguir con la actuación, ya le cobraría a su maestro las burlas recibidas.

-La demora quéjese con quien lo entrega, yo he entregado el paquete el mismo día que me lo han pedido-

El-Melloi estaba a punto de continuar descargando su frustración con su pobre estudiante pero su prometida decidió ponerle punto final al circo que el mago estaba realizando.

-Es que acaso no vez Melloi que tu fiel estudiante no tiene nada que ver con tu torpeza al confiar en un transportista de dudosa fama- Sola-Ui salió del cuarto y beso la frente del muchacho-Muchas gracias por tu arduo trabajo, y disculpa el humor de mi prometido, pareciese que tiene metido un palo en el culo desde ayer-

Waver parpadeo un rato antes de asentir y despedirse, no sería muy cortes reírse de la broma en la cara de su maestro, así que haciendo su mejor esfuerzo, se alejó aguantándose la risa.

El-Melloi grito en indignación antes de meter a su prometida de un movimiento al cuarto y cerrar la puerta con fuerza.

-¿Se puede saber qué hacer mujer? ¿Por qué tratas de dañar así mi honor?-

Sola-Ui solo regreso con calma a su asiento antes de contestar.

-Yo solamente quería darle un punto final al circo que estabas montando ¿Crees que con el tiempo que nos queda, tenemos tiempo para que tú lo estés desperdiciando en atormentar a uno de tus pobres alumnos?-

Ambos magos se miraron fijamente, hasta que El-Melloi decidió bajar la mirada, su prometida tenía razón, con la aparición de los sellos de comando en la mano de Sola-Ui su calendario se había acortado drásticamente.

-Tienes razón, partiremos en avión mañana por la noche, no hay tiempo para esto-

-Es bueno lo entiendas, ahora ¿en cuanto a mi catalizador?-

El-Melloi pensó en una respuesta unos segundos más antes de responder.

-Tengo uno disponible, pero es peligroso-

-¿Qué tan malo puede ser?-

-Es uno de los fragmentos de una de las lanzas pertenecientes a Diarmuid Ua Duibhne, el primero de los caballeros de Fianna-

-Tendrá que bastar- respondió Sola-Ui restándola importancia al asunto-Comencemos con las invocaciones, de lo contrario no podremos comenzar la guerra-

-Creo que no conoces su historia o su leyenda, si bien es un Servant poderoso, sobre él pesa una maldición problemática-

Sola-Ui solo levanto una ceja, a lo que Kayneth Archibald se dispuso a explicarle con detenimiento la historia Diarmuid.

Por su parte Waver caminaba animadamente por los pasillos, alejándose de su maestro, y recordando con agrado el comentario de la prometida de este.

Si bien se había quedado sin un catalizador para participar en la guerra del Grial, la cara de su maestro cuando Sola-Ui lo beso y le conto que su mal genio se debía a tener un palo metido en el culo, no tenía precio.

-En todo caso, ahora me parece debería concentrarme en el principal problema, conseguir un avión que me lleve a Japón, ya después conseguir un Catalizador apropiado no puede ser tanto problema-

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Nuevamente en el interior de la mansión Tohosaka, Tokiomi sentía que las cosas se acumulaban en el peor orden posible.

Avenger había decidido que la mejor manera de festejar su alianza con Assasin era cocinando un banquete, eso no sería tan problemático si no fuese porque Archer no había sido invitado.

-Así que el perro se cree con la autoridad de mandarme a mí, ¡a un rey!-

-Nadie te ha mandado, solo te recuerdo que cuando te pregunte si querías participar, tu dijiste que respirar el mismo aire que yo era una ofensa, así que no hay comida para ti-

Archer estaba a punto de vaciar el contenido de su bodega sobre Avenger, pero Assasin decidió interferir.

-Déjalo ya doradito, tú mismo dijiste que no querías participar- Avenger sonríe al obtener la ayuda de Assasin, mientras Archer frunce más el ceño-De hecho creo tu exactas palabras fueron "nunca me involucraría con un mestizo y un perro"-

-¿Te atreves a imitarme?-

-Yo solo estoy repitiendo tus palabras, o es que como rey tus palabras no tienen peso-

Gilgamest gruño con rabia, ciertamente no había querido participar en la dichosa fiestecita en un inicio, y había planeado pasarse todo el día explorando la ciudad para poder poner distancia entre ellos, mas lamentablemente el explorar la ciudad había sido completamente aburrido y falto de algo que llamase su atención, por lo que había decidido volver, solo para encontrar a todos los presentes comiendo un banquete que bien podría ser confundido con los que él había dado en su palacio. Y para rematar las cosas ¡él estaba fuera!

Gilgamest apretó los dientes con más ganas, listo para explotar en cualquier segundo.

Rin solo vio al Servant y decidió meter una mano, pese a que ella no sabía mucho de la guerra, quería evitar confrontaciones de su Servant con el de su padre-Todos dimos de nuestra parte para que la comida este lista Archer, y tú no querías participar así que te fuiste, por propia voluntad- Rin levanto la vista y encaro al rubio con ojos color sangre –Pero si quieres participar en esta fiesta ¿porque no pides disculpas?-

Tanto Avenger y Assasin asintieron ante la idea.

Tokiomi quien se había limitado a ver como se desarrollaban las cosas, por alguna razón que no alcanzaba a entender del todo, Avenger parecía empeñado en picotearle el humor a Gilgamest, y para rematar a Assasin, a quien no parecía importarle en lo más mínimo el peligro que significaba molestar al antiguo rey de Uruu, lo apoyaba.

-Esta es una comida para unir lazos, no para separarlos, aun así creo que la situación puede volverse en una batalla si no atendemos a todos, mi rey que le parecería proporcionarnos algunas bebidas, creo que todos estarán de acuerdo en que esa sería una justa aportación a esta comida-

Gilgamest gruño, pero saco la dichosa bebida de uno de sus portales, aunque le doliese reconocerlo, no había esperado que la pequeña comida que Avenger sugirió de mañana para celebrar su alianza en esta guerra, se convirtiese en semejante banquete, lleno hasta el hartazgo de manjares que él no había probado en miles de años.

Avenger sujeto la dorada garra de bebida que Gilgamest había sacado de su bodega y la repartió entre todos los invitados.

Tokiomi comía tranquilamente de cuanto manjar estuviese a su alcance, por alguna razón que no acababa de entender, el sentía que si las cosas se pusiesen peliagudas, Assasin o Avenger seria completamente capases de someter a Gilgamest.

Kirei por su parte se limitaba a una ensalada y un poco de vino, claramente no comprendía la actitud despreocupada y casi infantil de su Servant, pero comida era comida, y rechazarla era una afrenta contra su dios.

Rin se había atrincherado en usa esquina llena de todos los postres posibles.

Avenger y Assasing charlaban animadamente mientras comían, tras haberle sacado un poco de quicio a Gilgamest habían optado por dejarlo rabiar en paz, para no arruinar la comida, aunque estaba más que claro que ya planeaban su siguiente jugarreta.

Al final Gilgamest se sentó al principio de la mesa como debería ser, si bien quería matar a los dos Servants por no haber esperado a su llegada a la mesa para comer, lo dejaría pasar, pero solo porque el mismo había dicho que no participaría, aun le dolía estar compartiendo la mesa con semejantes seres inferiores, pero la comida abundaba y estaba deliciosa, así que era un mal menor. El perro no sería más que una molestia pero sabía cocinar incluso mejor que los chefs que él había tenido en su palacio.

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Ahora en el castillo de la familia Von Einzbern la atmosfera había cambiado bastante a la habitual.

En un acto que ni el propio Archer podía explicar del todo bien, se había metido a la cocina y comenzó a preparar la cena.

Kitsurugi por su parte casi se había reído al momento de ver al Servant de blanca cabellera, portar un muy masculino delantal rosado en la cocina, aunque su esposa no había sido tan ceremoniosa, y se había pasado picoteando la comida que Archer preparaba, Saber por otro lado había sido la primera en estar sentada a la mesa cuando Archer había llamado a comer.

La comida fue amena y muy variada, a todos los presentes les sorprendió bastante la variedad de platillos que Archer había preparado en unas horas, había fideos chinos, sushi japonés, albóndigas italianas, y Kitsurugi juraba que la carne que estaba comiendo en ese preciso momento el abuelo de Irisviel era carne de antílope.

-Archer eres un gran chef- Felicito Irisviel quien devoraba todo lo que podía-Esto ni siquiera sé que es-

-Eso es carne de lobo-Archer solo jugo un rato con el cuchillo-Me encontré con una manada mientras recorría los alrededores-

El asesino de magos sonrió ante esa declaración, dentro del campo mágico que rodeaba al castillo, los únicos seres vivos eran aquellos a que estaban bajo el mando del líder de la casa Von Einzbern, el actual abuelo de su esposa. Así que se podría decir que Archer había cocinado a las mascotas del jefe de la familia.

-Son deliciosos-Declaro Iris sin prestarle mucho interesa a la cara descompuesta de su abuelo

Archer sonrió con burla al ver la cara del viejo, ciertamente cazar y cocinar a esos lobos no había sido un hecho al azar, el tenia recuerdos nada agradables de cuando estaba vivo, de cuando aún era Shiro, sobre esos malditos lobos, así como el amor desproporcionado que su dueño parecía tenerles. Así que darle a ese viejo molesto de comer la carne de una de sus malditas mascotas era algo que llenaba inmensamente el espíritu de Archer.

Aunque en realidad había otra razón para matar a esas infelices bestias, una que ahora tentaba el alma de Archer con gran fuerza. Y eso era el deseo de estrangular al viejo líder de la familia Von Einzbern, de ver como la vida se escapaba de esos podridos ojos, y destrosarle las cuencas con sus propios dedos.

El motor de ese intenso instinto asesino;

La pequeña Ilya Von Einzbern, su media hermana, o mejor dicho, la media hermana de su versión que aún estaba vivo, una pequeña niña, demasiado joven como para comprender lo que estaba pasando a su alrededor, comía con una sonrisa, sin saber que posiblemente nunca más vería a sus padres.

"No tienes que ser así, puedes salvarla, puedes salvarlos a todos" ese fugas pensamiento lo atormentaba, desde el momento de su convocatoria, y era verdad, él podía poner un bonito punto final a esa competencia, si lo quería podría matar al viejo, tenía los recursos necesarios, luego podía salvar a su madre, a su hermana, talvez incluso a su padre si les contaba la verdad. Pero no podía hacerlo. ¿Razón? La obvia, incluso sin que su madre o su padre participasen en la guerra, esta no pararía por ningún motivo, y no quería ni imaginarse que pasaría si alguien que no fuese el llegase al Toque del Cielo, él ya había vivido en carne propia el infierno que un alma enferma como la de Kirei había liberado en la tierra cuando sostuvo el dichoso Grial.

"Entonces no lo dejes lograrlo"

"¿Ehhh?"

"Gana esta guerra, evita que el incendio de Fuyuki se dé, evita las muertes, evítalo todo, y así, se una vez más el héroe…y al hacerlo, evita convertirte en esto que odias tanto"

Con ese nuevo pensamiento Archer abrió los ojos, talvez era posible, talvez esta era la forma correcta de cumplir su sueño, talvez esta vez sería capaz de cumplir su promesa.

Saber aún no había terminado de comer, cuando sintió el intenso instinto asesino de Archer, todos en la mesa lo sintieron.

-¿Sucede algo Archer?- Pregunto Iris, quien se preocupó por el repentino cambio de ambiente, e inconscientemente preparo uno de sus sellos de comando.

-Nada…so… solo debo retirarme- Archer se levantó, algo arrepentido por dejar que sus emociones lo delatasen tan fácilmente-Creo he recordado algo nada grato, si me disculpan-

Todos los presentes asintieron, con algo de miedo, pese a que la figura de Archer desaparecía en los pasillos, aun eran capases de sentir las nada amigables intenciones del Servant

-¿Qué crees haya disparado esa reacción querido?- Pregunto Iris a su esposo.

El asesino de magos se limitó a acariciar la cabeza de su asustada hija, quien se había refugiado en los brazos de su padre sin entender porque todo su cuerpo temblaba.

-Imposible saberlo con su memoria dañada- el mago acaricio un poco más la cabeza de su hija, aunque no le gustase admitirlo él había notado la mirada que Archer tenía sobre su pequeña. ¿Talvez ella había despertado algo dentro de la atrofiada memoria del Servant? Sin importar si ese había sido el detonante o no, la actitud de Archer era algo que debía ser investigado.

Archer caminaba por los pasillos mientras maldecía a todo ser vivo en la faz de la tierra, las ideas se agitaban en su cabeza con una furia increíble, algo que había comenzado como una mísera broma había despertado en su memoria uno de los más horribles recuerdos que tenía; el sacrificio de su hermana, frente a la puerta de Alalaya.

-No, no dejare que pase, no de nuevo, no otra vez- estrello su cabeza con fuerza en una de las paredes, en un inútil esfuerzo por borrar las imágenes que llenaban su mente.

Y sin que el Servant lo notase, en una de las esquinas, la ayudante de Kitsurugu, Maiya, lo observaba, anotando todo lo que pudiese ver.

La noche finalmente llego al castillo y mientras, todos los sirvientes del castillo se preparaban para dormir, en la habitación de Iris, Kitsuguro, su esposa y Maiya tenían la que posiblemente seria su última reunión antes de separarse.

-Archer, ha estado murmurando algo de no quiere repetir algo, mientras estrellaba su cabeza contra las paredes- informo Maya a los Masters.

Iris se mordió el pulgar en muestra de preocupación, el descontrol de Archer debido a su pérdida de memoria, parecía ser más grande de lo que habían predicho.

El asesino de magos por su parte analizo la información de su asistente desde un punto de vista más frio. Talvez había llegado el momento de hacer un pequeño experimento.

-Maya, creo haber visto lo que disparo el comportamiento de Archer y me gustaría lo comprobases antes de partir a Japón-

Maya asintió sin decir nada, por otro lado Iris si tenía dudas.

-¿Me podrías decir que has encontrado?-

-Solo es una suposición, pero he notado que Archer cada vez que está en presencia de nuestra hija sufre un ligero cambio de personalidad-

La declaración tomo un poco por sorpresa a todos.

-Me explicare mejor, mi hija se quejó de la comida en el desayuno, no creo haya sido algo coincidencia que Archer decidiese preparar el almuerzo-

-Pero, nuestra, tu hija, ¿la pondrás en peligro?-

Kitsurugu gruño ante esa idea, pero conocer más de Archer era fundamental si quería ganar en la guerra del Grial-Tendré a Saber cerca, en caso de que algo pase-

La discusión termino, e Iris sintió que las lágrimas se le escapaban, conocía lo suficiente de su esposo como para entender que cualquier precio sería pagado en pos de cumplir su sueño, aun así no esperaba que ese precio fuese su hija.

El amanecer llego mucho más rápido de lo esperado.

Archer se había pasado la noche recorriendo el terreno nevado que rodeaba al castillo.

Kitsurugu usaría esa oportunidad para entablar un encuentro entre el Servant y su hija, ya había informado a Saber de los posibles escenarios, y aunque ella había estado totalmente en contra, no había nada que le hiciese cambiar de parecer.

Iris y Saber esperarían en el castillo, frente a una pantalla que registraría en encuentro.

-No puedo creer que mi Master esté dispuesto a usar a su propia hija de esa forma- Rabio Saber al sentirse impotente antes las acciones de su Master

Iris la miro un rato antes de agregar sus pensamientos-En el estricto sentido de la palabra, Ilya y yo somos seres creados por magia, no verdaderos seres humanos, marionetas de carne creadas para un propósito establecido en la guerra del Grial, talvez Kitsurugu me trate como un ser humano, pero eso no quita mi naturaleza-

Saber se quedó sin palabras al escuchar la declaración de Iris, en el fondo ya sabía que había algo extraño con la mujer de ojos rojos, pero no había esperado semejante respuesta.

-¡Esa no es excusa!- sin embargo no pudo continuar, la imagen que mostraba la pantalla, indicaba que el plan ya había comenzado.

Kitsurugu caminaba con su hija como lo haría cualquier otro día, la pequeña no sospechaba nada así que acompañaba a su padre con una inmensa sonrisa. El mago era consciente de que Archer se había perdido toda la noche recorriendo los terrenos del castillo, así que se había planeado un encuentro muy natural sin casi nada de esfuerzo.

Archer regresaba al castillo tras una larga lucha interna, al final la parte que había ganado, como era costumbre fue aquella que aun quería ser un héroe, incluso si ese pensamiento ya lo había hecho caer en desgracia más veces de las que quería contar. Mas en esta ocasión el Servant no estaba molesto consigo mismo, el pensamiento de poder evitar todos los hechos que en su momento ocasionaron el nacimiento de su leyenda era como un dulce canto de sirenas, uno que seguiría hasta el final.

-¿Archer ya te sientes mejor?- Kitsurugu comenzó con el plan.

Archer parpadeo un rato al ver al asesino de magos y su hija saludarle, ¿tan ocupado en sus pensamientos estaba, que no los había notado?

-Pido disculpas por lo que paso, si, ya me siento un poco mejor-

La mirada cansada y meditabunda de Archer no parecía mentir, aun así tampoco le daba las respuestas que deseaba escuchar.

-Asumo que un poco de tu memoria ha vuelto, ¿quieres contármelo?-

Archer vio a la pequeña Ilya quien lo observaba con mucha curiosidad.

-Solo recuerdo lo que he perdido, y no me parece un tema de conversación-

Kitusuguro no lo presiono, era hora de pasar a la siguiente fase del plan.

El teléfono del asesino de magos sonó, y cuando la llamada finalizo.

-Archer, parece ser que tengo que ocuparme de algunos asuntos, ¿te molestaría llevar a mi hija a sus aposentos?-

Archer parpadeo unos segundos, pero antes de que pudiese negarse, Kitsurugu ya se había despedido de su hija asegurándole que el hombre vestido de rojo la cuidaría.

Apenas el asesino de magos salió del área de visión, Archer se sintió profundamente incomodo con la pequeña. Por su parte Ilya no tardo en extender los brazos exigiendo que la cargasen.

-¿En qué carajos está pensando tu padre?- Ya sea por instinto o algo más, Archer sujeto a la pequeña y la acomodo sobre sus hombros-Dejar a su hija con un desconocido-

Por otro lado la pequeña Ilya solo reía, sobre los hombros del Servant.

Espero que este modesto cap sea de su agrado, no se olviden comentar.

J. Nagera: tratare de ir corrigiendo mis errores con el paso del tiempo

Angel Arcano92: todos sabemos que Naruto es capas de entablar una amistad con una piedra, pero esto es una guerra así que tendrá que ser mas serio a ratos

kaiserofdarkness: ojala pase, yo también rezo por eso