hola nuevamente, y lamento la tardanza, pero el cap sufrió varias ediciones y borrados masivos.
Me permito recordares antes de iniciar el fic que todo lo escrito entre "" es pensamiento, pero si esta - "" - es una declaración irónica o un hecho importante
Capítulo 6: Intervención divina
Sentados sobre un trono dorado más allá del tiempo o el espacio de la creación misma, se encontraban 9 sombras. Estas sombras pertenecían a los dioses, los originales, aquellos que nacieron antes del propio tiempo, aquellos que vieron le inicio del universo, aquellos que conocen todos los misterios del infinito hasta su mismo final.
Los nueve presentes eran arrogantes a más no poder, y tenían derecho a serlo, su mera presencia había alimentado las oraciones de la humanidad por miles de años, creando guerras, desastres naturales, y demás, solo para complacer sus meros caprichos.
Y esa era una de las razones, que provocaba cierta duda entre los 9, quienes no se habían reunido en cientos de eones, aun así, la llamada que cada uno había recibido había sido urgente, algo de extrema importancia.
Los nueve comenzaron verse los unos a los otros en búsqueda de respuesta, no porque estuviesen impacientes, el tiempo no se aplicaba a seres que estaban más allá de ese concepto. Sin embargo, todos mantenían disputas, algunas menores, otras habían llevado a civilizaciones enteras a desaparecer tragadas en el olvido por razones insignificantes.
Cronos fue quien rompió el silencio y se paró.
-¿Se puede saber quién ha convocado esta reunión?, el llamado no ha sido usado por eones, no le veo el caso usarlo ahora, así que quien haya sido ¡explique sus motivos!-
En silencio los demás asintieron y se observaron entre sí, en búsqueda de que alguno de ellos se pronunciase, pero ninguno se movió.
Cronos gruño en desaprobación a ver como ninguno de los presentes hizo nada más que ver las caras de sus hermanos en búsqueda de respuestas, respuestas que obviamente ninguno tenía.
-¡Genial! ¿Ahora qué? ¿Nos sentaremos aquí, a veremos las caras unos a otros por milenios a espera de que quien nos ha llamado se digne en hablar?- dijo esperando observar alguna respuesta o gesto en contrario- Porque por mi puede hacerlo solos-
Varias de las sombras solo suspiran y abandonan sus asientos listas para irse.
-Y si así yo lo desease, ¿Quién eres tú para negar mi deseo Crono?-
La figura que reprendió a Crono no fue otra que Gea, la madre y padre de todos los presentes.
Todos los presentes se tensaron mientras recargaban todo su cuerpo contra el asiento, estaba claro que no habían sido llamados allí en vano.
Gea miro como todos sus hijos regresaban a sus asientos, y suspiro, tratando de relajar un poco su ánimo. No había visto a alguno de sus hijos en más de un millón de eones, pero el estar con ellos por no más de unos cuantas horas, había sido todo lo que necesitaba para alcanzar el límite de su paciencia.
Las nueve figuras callaron mientras su madre-padre se sentaba en el décimo lugar, un asiento que había estado vacío desde siempre, y ninguno de los presentes había siquiera imaginado que existiese siquiera.
El silencio aplastante siguió durante mucho tiempo, ninguno se atrevía a hablar, muchos menos después de las palabras de Cronos.
Finalmente tras lo que para cada uno de los presentes fue una cantidad considerable de tiempo, Gea hablo.
-Sé que mi llamada, ha de haber incomodado a más de uno, aunque no es como si alguno hubiese estado haciendo algo antes de ella para empezar-
Todos asintieron con un simple movimiento de la cabeza.
-¡Estoy harta de sus malditas disputas!- Gea solo vio por sobre el hombro a todos sus hijos quienes se miraron entre sí con odio, pero ninguno la desafío- Aun así sé que ordenarles detenerse no solucionara nada, así que les traigo un juego-
Los murmullos entre los presentes no se hicieron esperar, ninguno parecía saber nada de lo que su progenitora podía estar planeando, aun así iniciar una nueva guerra divina, solo podría traer un inmenso caos al universo, y no es como si eso fuese a solucionar algo.
-Madre, creo no entiendo- la entidad que hablo era Gaia, diosa de la tierra, y dadora de vida-Una nueva guerra santa no creo soluciones algo entre nuestras disputas-
Gea asintió y le concedió razón a su hija.
-Como me imagino todos ya sabrán, uno de los agentes de Alalaya recientemente ha rasgado el tejido del espacio tiempo-
Varias de las sombras presentes solo se rieron con burla mientras, la afectada gruñía con furia.
-No creo haya sido tan grave madre, yo y Gaia lo solucionaremos enseguida antes de que cause algún mal-
-No me importa si lo solucionan o dejan que el tejido del tiempo espacio se destroce por completo, como ya lo he dicho, les traigo un juego para solucionar sus disputas, y tu Alalaya, en tu descuido me has dado la idea perfecta-
Todos los presentes cesaron sus risas y nuevamente ese sentimiento de miedo los invadió.
-Sus estúpidas y continuas disputas han destruido el universo que cree, por más tiempo del que se puede contar- Regresa a ver a Gaia y con un gesto hace que se calle-Aun así soy consciente que una nueva guerra entre ustedes, no es más que una pérdida de tiempo. Aun así si ustedes no solucionan sus diferencias estaremos atrapados en este ciclo por toda otra eternidad, de nuevo-
Todo lo que rodeaba a los diez tronos desaparece, y ahora todos estaban dentro de una única habitación completamente blanca, con una inmensa mesa en medio de todos.
-Cada uno de ustedes escogerá un Master y un Servant para esta guerra-
Alalaya se sintió muy extrañada, así que decidió preguntar.
-¿La guerra del Grial madre?, siento está muy por debajo de tus estándares-
-No me tomes a la ligera hija mía, me tome la libertad de mover algunas piezas tras el desastre que tu agente ocasiono, y me encontré con un excelente campo de batalla, uno donde ninguno de ustedes podrá hacer trampa-
Gea se levanta y toca una de las paredes.
-Como se darán cuanta, no están dentro del universo que cree en este momento, y hasta que finalice este juego ninguno tiene permitido salir. Así que cada uno escogerá un Master y un Servant para representarlo en esta guerra-
Crono vio sobre la mesa del centro, como ya varias fichas estaban allí.
-¿Tenemos que escoger entre las que seleccionaste?, ¿no podemos escoger algo de afuera?-
-Eres libre de escoger la ficha que desees como Servant, siempre y cuando sea de tu agrado. Para los Masteres la única limitante es que este en el mundo que el juego se dará. Para los Servants no hay restricción, pueden traer héroes de los mundos que han creado si no les convencen lo que están presentes, eso sí, dos de ustedes no pueden traer al mismo héroe, incluso si es de una línea de tiempo diferente-
Alalaya fue la primera en actuar y rápidamente agarro una ficha que ya había estado en el tablero de su madre.
-Escojo esta sin duda-
Gea solo negó con la cabeza, y tras un gesto de su mano, la ficha estaba de nuevo en el tablero.
-Aun no termino de explicar el juego, y no, no puedes escoger esa, esa ficha es mía-
Todos los presentes se asustaron un poco, ¿su progenitora también participaría?
-Creo esto ya dejo de ser un juego, para ser un castigo, ¿qué oportunidad tenemos contra ti madre?- dijo molesto uno de ellos pensando era en si un juego perdido desde un inicio-
-Yo no participare en el juego Urano, esa ficha es mi juez en la tierra, así sabré que no hacen trampa, y de hacerla, los castigare de acorde al crimen cometido-
Esa declaración no calmo los ánimos, pero hizo que todos los presentes sintiesen mucho interés en el juego.
-Ahora explico las reglas, cada uno escogerá un Master y su Servant para participar en esta guerra, si el Servant muerte, pueden remplazarlo con otro siempre que esté relacionado con la leyenda del que escogieron en un principio, pero si el Master muere, incluso si su Servant vive, habrán perdido de forma automática-
-¿Entonces será una apuesta para ver quien adivina al ganador del campo de batalla que has puesto frente a nosotros?- Alalaya mueve algunas de las fichas que estaban en el tablero-Claramente esta guerra del Grial es muy diferente a cualquiera que haya visto, se ve le pusiste tu toque particular-
-Debía modificarla lo suficiente como para que el desafío fuese entretenido, continuo, son libres de aliarse entre ustedes, claro que no habrá segundos lugares, será una batalla encarnizada hasta el final, donde solo uno quedara en pie-
-Déjame ver si entendí bien. ¿Podremos escoger como master a cualquier ser que este en el mundo donde se llevara a cabo este combate?-
Pregunto Urano quien ya tenía una mano metida en el tablero buscando una pieza de su agrado.
-Siempre y cuando aún este vivo, no quiero que revivan a alguien de una época distinta a la presente, si desean alguien muerto al momento de iniciar el juego, pueden escogerlo como Servant-
-¿No hay restricción de que sea humano u otra cosa?-
Gea entendió el porqué de la pregunta de Urano, pero no le dio importancia.
-Mientras esté vivo he dicho, ahora lo siguiente- Con un movimiento de su mano, 3 sellos aparecen en las manos de sus todos sus hijos- Cada uno de estos trazos en su mano izquierda, representan una intervención divina, cada uno de ustedes puede usar uno de esos trazos, para intervenir de una forma directa o indirecta el campo de juego-
-¿Podremos intervenir, de la forma en la que queramos?-
-No, habrá leyes para cada intervención divina Mercurio, primera, no se puede conjurar ningún mal sobre ninguno de los Master presentes en la competencia ni siquiera el propio, segunda, no se puede conjurar ninguna debilidad o fortaleza repentina sobre alguno de los Servants, tercero, toda intervención puede ser cancelada si alguno de tus hermanos está dispuesto a sacrificar una de sus intervenciones, cuarta, el número de intervenciones que cada uno de ustedes posee variara según avancen-
Gea ve como todos sus hijos dudan ante esas últimas palabras.
-Mientras preparaba el campo de batalla, plante varios objetivos secundarios que pueden perseguir para obtener más intervenciones divinas, pero no se confíen, algunos de estos son trampas, y les quitaran la posibilidad de intervenir a futuro si lo hacen mal-
-Entiendo, completar un objetivo y puede tengas una inmensa ventaja, pero si era una trampa, tendrás una considerable desventaja ¿hay alguna forma de diferenciar una trampa de un premio?-
-No, con el fin de hacer esto de la forma más justa, ni yo estoy al tanto de donde están las trampas y donde no, cree un sistema que hace que los premios y las trampas cambien de lugar de forma constante, lo que ayer era un premio, mañana puede ser una trampa y viceversa-
-¿Podremos cambiar de Master, una vez escojamos uno?-
-No, la decisión que elijan es única e inamovible-
-¿Cada cuánto cambian de lugar los objetivos?-
-Cada 24 horas, siguiente regla, la única forma de intervenir con el campo de juego es esa mesa, cualquier indicio de querer hacerlo por otra forma, será considerado trampa-
-¿Y hacer trampa significaría nuestra descalificación inmediata?-
-No, pero me asegurare que cada castigo que les dé por hacer trampas les pese, siguiente, todos ustedes solo tienen permitido tener un contacto con sus fichas, solo uno, pero no pueden informarle nada de lo que está pasando en este lugar-
Ocho de los nueve, no entendieron el porqué de esa regla, ¿Cuál sería el motivo de informar a un mortal de asunto que superan su entendimiento?, la única sombra que entendió la regla, supo que era una manera de frenar en seco sus planes y que debería encontrar otra forma de actuar.
-Muy bien, ¿quién desea ser el primero en escoger su equipo? ¿Alalaya?-
Alalaya vio el tablero y retrocedió, su madre ya había escogido una ficha importante para mantener vigilado el juego, así que necesitaba otra, solo que tras el desastre causado por uno de sus agentes no se sentía tan segura como para hacer el primer movimiento.
-¿Gaia?-
Gaia avanzo sin miedo al tablero, e hizo su elección, Aun no entendía del todo la razón que había llevado a su hermana a dudar, pero ella no lo haría, la ficha de deseaba ya estaba en el tablero, solo faltaba reclamarla como suya.
Alalaya vio la elección de su hermana Gaia con cierto asombro.
Gaia sonríe al ver la ficha en sus manos, cuando su vista nota, algo que tal vez debería haber notado antes.
-Madre, ¿Cómo cuantos participantes habrá en esta guerra?, además de nosotros claro-
-Comenzaba a creer que ninguno de ustedes lo notaria- Gea se ríe de medio lado-El número de posibles oponentes, es de 22, si le restamos que 9 estarán controlados por ustedes- Se ríe un poco-Hagan el cálculo-
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En cierto aeropuerto al norte de Europa el Servant Archer observaba junto a su compañera Saber al avión que los llevaría desde su posición actual hasta su destino en las lejanas tierras el oriente, la ciudad donde la guerra del Grial ya comenzaba.
-¿No es asombroso Archer? ¿Saber? Esta asombrosa maquina llamada avión es capaz de volar cual pájaro aunque esté construido totalmente de metal-
Hablo iris mientras admiraba como si de una niña pequeña se tratase el inmenso avión.
- ¡Así es! puede volar aunque sea más pesado que el aire ¡es como si fuese magia!-
Saber regreso a ver a su Master. Kitsuguro se encontraba discutiendo con su asistenta Maya, los contras que su cronograma había sufrido tras el retraso sofrito, así como las ventajas que representaba la información que ahora poseían con respecto a la guerra del Grial.
Al ver la actitud apagada de Saber Iris decido presionarla un poco más.
-Mira, esas cosas debajo de las alas se llaman turbinas, y funcionan con unas inmensas aspas que giran usando un líquido especial llamado combustible y ….y …-
Saber solo suspiro estaba claro que Iris no la dejaría en paz hasta que ella contestase algo coherente al respecto o se dejase llevar por su plática.
-Indudablemente es una maquina impresionante Iris, estábamos por ello al tanto con ello gracias a que el Grial da a los Sirvientes los conocimientos básicos de la época, con el fin de evitar un choque cultural- Saber sonríe con confianza-Además con mi habilidad de clase "montura" soy perfectamente capaz de pilotear ese avión en caso de ser necesario-
-Eso es asombroso Saber- dijo sorprendida- yo no podría entender la mitad de las cosas necesarias para ello-
Iris comenzó a festejar la habilidad de Saber, con comentarios demasiado exagerados, mientras saltaba como se de una niña pequeña se tratase. La reina de Britania por su parte se sonrojo con pena, mientras también daba uno que otro comentario que no venían al caso.
Archer vio la escena con una ceja levantada, frente a él podía ver a dos niñas pequeñas, la una que negó, su edad y sexo para servir a su pueblo, un pueblo que la traiciono, y la otra, una niña a quien le fue negada una vida, además de que se le impuso un funesto destino.
-No será igual esta vez- Susurro para sus adentros-¡lo juro!-
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La pequeña Illya se despedía de sus padres con lágrimas en los ojos… ella estaba tratando de aferrarse, pero su maid se lo impedía.
-¿Porque no puedo ir?- Se quejó la pequeña mientras abrazaba a su padre con todas las fuerzas que su pequeño cuerpo se lo permitía –Me portare bien, lo prometo-
-Lo siento Illya, es algo que tenemos que hacer solo tu madre y yo- Kitsuguro levanta a su hija y la abraza –Volveré tan pronto como pueda, tu madre… puede que ella se tarde un poco más-
Pequeñas lágrimas escaparon de los ojos del asesino de magos, mientras abrazaba a su querida hija.
Iris solo veía a su hija a la distancia, con miedo que si se acercaba, comenzaría a llorar de forma descontrolada.
Más atrás, Archer y Saber observaban la escena, cada uno metido en sus propios pensamientos.
Con el fin de que la escena terminase, Maya uso la bocina del auto repetidamente.
Kitsuguro vio a su hija unos segundos antes de entregársela a una de las sirvientas.
Archer vio la escena, y aunque por fuera aun podía mantener su cara de póker, su interior se retorcía con ganas.
"¿De verdad dejaras que esto se repita? ¿Cómo puedes aun considerarte un héroe? ¡¿Cómo puedes considerarte humano siquiera?!"
Las dudas golpeaban con fuerza a Archer, quien pese a tener un conocimiento básico de los hechos que estaban por venir, no dijo nada, por miedo a los efectos que sus palabras pudiesen tener.
-Bueno ya es tiempo que se marchen, o no llegaran a tiempo al avión- El padre de Iris hacia un nuevo acto de presencia frente a todos-Kitsuguro, espero que la información que me tomo tantos recursos reunir a última hora le sea de utilidad-
El líder de los Von Einzbern, sonrió con malicia. El viejo estaba impaciente por enviar a Kitsuguro e Iris en la búsqueda de su anhelado premio.
La pequeña niña ajena al peligro abrazo a su abuelo, con los ojos llenos de lágrimas.
Kitsuguro compartió con el padre de su esposa unos segundos de silencio, antes de asentir e ingresar al carro que su asistente Maya había preparado para llevarlos al Aeropuerto.
-¿No te despedirás mama?- Prgunto con inocencia la chica al ver como su madre se iba sin decirle palabra alguna
Iris se debatía entre seguir a su esposo o abrazar a su hija, al final gano el seguir a su esposo, sin regresar a ver a su hija. Más que nada por el miedo de que no poder ver a su pequeña crecer.
Archer vio la escena y fue todo lo que estaba dispuesto a soportar.
"A la mierda la continuidad espacio-tiempo"
Archer estaba roto, él siempre fue un ser roto, alguien incompleto, alguien que busco encontrar un sentido a su vida, siguiendo el sueño imposible de su padre, había sacrificado más de lo que se atrevía a recordar por ese sueño, pero…había límites para todo.
El conocía bien las circunstancias que habían creado el inmenso odio que su hermana le tenía, y de alguna forma el mismo se odiaba por eso mismo. Sin embargo, conocerlas, era algo muy diferente a vivirlas en carne propia.
Con paso decidido pronuncio un silencioso juramento, uno que arrastraría incluso a donde la propia Alalaya
-Yo soy el hueso de mi alma- "No, no lo permitiré, no de nuevo"
-Fuego es mi sangre- "Incluso si mi alma se pierde"
-Acero es mi sangre- "Incluso si el mundo entero me maldice"
El viejo Von Einzbern, podía sentir las llamas del infierno brillando en los ojos del Servant quien se acercaba murmurando un extraño conjuro aun así… no pudo moverse, una invisible fuerza lo mantenía clavado al piso. Archer ya había mostrado una actitud nada agradable hacia él, así que creyó iba a por su vida, por lo que puso a la pequeña frente de su persona en un intento de escudarse. Por su parte iIlya sonrió ya que creía este iba a despedirse de ella, así que le sonrió de forma sincera.
Saber quién ya estaba sentada dentro del carro, alado de su Master, saco la cabeza por la ventana, cuando sintió una familiar energía.
-¿Qué hace Archer?-
Maya solo negó ante la pregunta de Saber y respondió simplemente con algo de furia en su ser, mientras apretaba con fuerza el volante.
-Ser un jodido lolicon-
Archer ya se encontraba frente a su futura hermanita, y con una sonrisa toco delicadamente la frente de la niña.
-Así pues yo rezo, Unlimited Blade Words- "A ella no la abandonare de nuevo, ¡me escuchas Alalaya! ¡Romperé este maldito juramento con el que me tienes atrapado!"
Iris sintió una extraña sensación dentro de la conexión que mantenía con su Servnat, era como si cientos de imágenes se clavasen en su cerebro, eran demasiadas y lo hacían demasiado rápido como para que pudiese comprender algo. Aun así dentro de toda esa información que pasaba por su cerebro una imagen quedo registrada en su cerebro, aunque no comprendía que significado podría tener.
La mano de Archer brillo unos segundos, antes de que el cuerpo de Illya absorbiese dicho brillo.
-Si alguna vez te enfrentas a un enemigo que no puedas vencer, o no sabes que hacer, solo imagina, imagina la herramienta que necesitas y con un poco de fe la obtendrás, adiós-
La pequeña perdió el conocimiento al momento que la luz de su cuerpo se apagaba.
Iris vio cómo su pequeña hija caía inconsciente, sobre la blanca nieve.
-¿Qué fue lo que hiciste Archer?-
-Solo la mande a dormir- Archer regresa a ver al abuelo de su hermana, con una mirada que prometía una muerte de lo más atroz-No lo dude, nos volveremos a ver-
Saber vio las acciones de Archer con un poco de preocupación, pero no intervino, no quería poner más peso, sobre los magos, quienes si bien tenían a dos poderosos Servants para protegerlos. No estaba segura de que pudiesen volver con bien casa.
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Iris se acercó a su Servant quien se había quedado viendo el avión.
-Es impresionante ¿verdad?-
A lo que Archer solo negó con la cabeza.
-Eh visto algunos más grandes….y este es solo un modelo comercial, no tiene armas-
Y sin darle tiempo a Iris de reaccionar, subio al avión donde Saber y Kitsuguro ya lo esperaban.
A Iris le tomo algunos segundos reaccionar al comentario de Archer, y solo logro hacerlo ya que Maya se había bajado del avión para subirla, porque se estaban quedando sin tiempo.
Ya dentro del avión todos se sentaron, listos para el despegue.
-Todo un avión para solo 5 pasajeros, me impresiona Kitsuguro-
El asesino de magos podía sentir que dentro de las palabras del Servant se ocultaba algo más, pero, el repentino movimiento del avión el cual se preparaba para despegar, hizo que lo dejase pasar.
-Solo reserve este vuelo, para nosotros, con la intención de no involucrar civiles, quiero reducir el daño colateral de esta guerra al mínimo-
-Eso son muy heroico, casi como si lo hubiese dicho un héroe de verdad-
Kitsuguro carraspera ante las palabras del Servant, pero no pudo seguir con la conversación, la voz del capital, se escuchó en los parlantes anunciando su despegue.
Saber se sentó alado de Archer y ambos se abrocharon el cinturón de seguridad.
-Archer sé que tuvimos nuestras discusiones, y uno que otro mal entendido, pero espero no afecte a nuestro trabajo en equipo-
-Si aún recuerdo el pequeño malentendido del que hablas-
-Bueno diste motivos muy fuertes para ello, además las declaraciones de maya…-
-Ella nunca vio nada solo lo supuso-
-Pero era su palabra contra la tuya-
-Y poco valió por la mala imagen que tenían de mi persona-
-Bueno debes admitir que te comportabas muy amigable con la pequeña, era por su bien-
-Casi activaron uno de los hechizos de comando por sus conjeturas ¡pese a que no hiciese nada…!-
-Es que creímos le seguirías al baño-
-¡Me pidió ir por un muñeco!-
-Bueno dejando eso a un lado…-El tono de Saber se vuelve mucho más serio- Somos aliados Archer espero lo recuerdes-
-Descuida Saber, no tengo ningún problema,
Saber solo le extendió una mano y ambos finalizaron la conversación con un agradable apretón de manos.
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Debajo de la quemada y destruida iglesia, lugar donde el juez de esta guerra del Grial, debería estar controlando la guerra santa, se encontraban las catacumbas, antiguos pasadizos que llevaban a varias habitaciones especialmente diseñadas para albergar a los diversos miembros de la iglesia, habitaciones, que no se habían visto afectadas por la destrucción ocurrida en el edificio de la superficie.
-Sabes normalmente no me quejo de una buena base secreta, o un escondrijo bien ubicado, pero esto es ridículo, ¿no tenías un mejor lugar para escondernos?-
Se quejó Naruto mientras hurgaba entre los objetos de la habitación donde se encontraban.
-Este lugar es una ubicación central en la guerra, y protegerla es muy necesario si queremos que nuestros planes se cumplan-
Naruto solo levanto una ceja ante la declaración de su Master, pero siguió molesto.
-Hablando un poco de todo, ¡Master!, ¿Cuándo planeas darme los detalles del dichoso plan que tenemos?- El rubio lanza barios Kunays que pasan demasiado cerca de la cara del sacerdote como para que este los ignore-¿Sabes? Aún estoy muy molesto por lo de enviarme de cabeza contra doradito, solo para ver mis habilidades-
-Fue algo inevitable- El sacerdote solo saca un libro y lo lee-Pero fue útil, Assasin- un nuevo cuchillo pasa frente a su cara, en esta ocasión le causa un pequeño corte en la mejilla.
-Naruto, mi nombre es Naruto, ¿Qué tengo que hacer para que te lo aprendas? ¿Te lo tengo que tatuar en la frente?-
-Los nombres no son relevantes, Assasi….Ok Naruto, puedes usar esa técnica, con la que te replicaste a voluntad-
Naruto bajo sus cuchillo y respondió-Puedo tener a unos 30 Clones de Sombras, más o menos, pero usarlos mucho gastara una cantidad considerable de Praga Master-
-Eso no importa, me gustaría pudieses usar algunos, de tus Clones de Sombra, para vigilar la ciudad, y tener un poco de control sobre los movimientos de los demás Masters-
El rubio solo asintió y le dio la razón a su Master, esa era una idea muy útil.
-De acuerdo, de momento te sigo, pero si tratas de engañarme de nuevo, te colgare como al hijo de tu dios-
-/*******/-
El inmenso azul del cielo, se podía ver atravesó de la ventada del avión, mientras este volaba sobre un mar de nubes que impedían, ver tierra firme.
-¿Está seguro de dejar a tu hija atrás?-
La Pregunta de Archer rompió el silencio que había en el avión, Iris se había quedado dormida junto a Maya, Saber cómo Servnat no necesitaba dormir, pero eso no quería decir que no pudiese perderse en sus pensamientos mientras observaba las nubes.
Kitsuguro levanto una ceja ante la preocupación que parecía tener el Servant con su pequeña.
-Llevárnosla no es una opción, en la guerra del Grial ella no sería nada más que una distracción-
"¿Y dejarla con un maniático desquiciado que condenaría a media humanidad solo para recuperar lo que su familia perdió hace siglos es mejor?" Se preguntó mentalmente Archer, aunque no lo pronuncio en voz alta por temor a despertar dudas innecesarias.
-Si usted lo dice- Archer solo suspiro derrotado y observo por la ventana, el lugar donde el sabia, estaba el castillo.
Kitsurugi se quedó viendo al Servant quien estaba perdido en el firmamento.
-Sé que no es el mejor momento, pero, ¿Has recordado algo más?-
Archer ni siquiera regreso a ver al mago para responder, ni se molestó en evitar la pregunta, si el mago quería una respuesta, ¡él le daría una!... ¡una que seguramente no le agradaría!
-Recuerdo el fuego, recuerdo mi cuerpo quemado, mientras todos morían a mi alrededor, recuerdo no haber podido salvar a nadie, recuerdo la desesperación y la muerte, pero más que nada, recuerdo, recuerdo que sacrifique todo, por mi estúpido sueño de ser un héroe, y al final, acabe peor de como inicie-
Esa última parte fue como una puñalada en toda el alma del asesino de magos.
Pero antes de que Kitsuguro lograse articular alguna otra palabra, los ojos de Archer estaban clavados en los suyos.
-Tienes una familia, una esposa, una hija, y una asistente que moriría por protegerte, ¿Realmente crees que el Grial vale sacrificar lo que tienes?-
-El Grial podría salvar el mundo- mirándole fijamente a los ojos- Si es usado de la manera correcta-
-O destruirlo aún más, te conozco Kitsuguro, conozco esa mirada en tus ojos, y se lo que buscas con tanta desesperación, y déjame adelantarte que lo que encontraras al final no es otra cosa que una muerte en una tranquila noche de luna llena, alado de un pobre chico quien ingenuamente tratara de seguir tus pasos-
-Yo no tengo hijo- Trato de defenderse Kitsuguro, pero no estaba listo para la respuesta de Archer
-¿Y?, el que no lo tengas ahora, no se aplica a tu futuro. Tendrás a alguien que siga tu legado, de la misma forma que tú sigues el de alguien más-
Kitsuguro, no pudo dejar de pensar en su mentora, y en todos los años que ella paso enseñándole todas las bases que el usaba en su incansable búsqueda de ser un héroe.
-Caminas un camino imposible asesino de magos, por cada hombre que busca la salvación de la humanidad, diez buscan su destrucción-
Archer solo sonrió de medio lado, era obvio que contarle toda la verdad a cualquiera no sería más que una locura, pero eso no significaba que no podía usar ese conocimiento para golpear a su padre en los lugares correctos.
-Y ¿Según tú, y tu experiencia que debería hacer?- Kitsuguro apretó los dientes-Si el Grial no puede salvar a la humanidad, ¿Qué puede hacerlo?-
-Nada, la humanidad es una especie condenada a caminar al filo de la extinción, y cada cierto tiempo cuando esta se balancea más de la cuenta, surgen hombres como tú, hombres que sueñan con una Utopía, sueñan con salvarlos a todos, y ser coronados como héroes-
-Hablas de los héroes como si no fuesen nada-
-Un héroe es mucho y a la vez no lo es- Archer solo extiende los brazos-Un padre siempre será el héroe de sus hijos, un bombero será un héroe para quienes estén atrapados en las llamas, un policía para quienes se enfrenten a un delincuente, pero sabes, el problema con los héroes no es que haya pocos, sino, que hay demasiados villanos-
Kitsuguro solo asintió ante ese pensamiento, en todos sus años de matar magos renegados que veían a los humanos como conejillos de india, él no había logrado crear un cambio real en el mundo, casi parecía que por cada maldita basura que eliminase, dos tomasen su lugar. La lucha por el futuro que el tanto deseaba, no era más que un imposible si no podía matar al origen del mal, ¡y por eso deseaba el Grial!, si realmente era un artefacto místico que concedía cualquier deseo, ¡el desearía un mundo mejor! Y no podía rendirse no ahora que por fin veía una posibilidad de ganar.
-Y que hago entonces Archer ¿rendirme? ¿Dejar que el mal consuma a la humanidad? Tienes razón en tu pensamiento, talvez no pueda hacer nada, y talvez ni siquiera pueda sobrevivir a esta guerra, pero aun así debo intentarlo, porque sé que el mundo que tanto he soñado, uno donde no haya hambrunas, guerras, o enfermedades, uno donde todos se tomen de las manos y avancen hacia un mañana, no es un sueño básico- Kitsuguro se para y encara a Archer-Mi sueño es….-
-Algo por lo cual vale la pena morir, incluso si al hacerlo soy considerado un monstruo- Completo la frase Archer antes de que el mago pudiese.
-¿Tu…cómo?-
-Te lo dije, no somos diferentes-Archer se para y coloca su mano en el hombro del mago-Esta bien, te seguiré hasta el amargo final, pero no olvides, que el final solo puede ser uno-
-Eso no lo sabes, tú no puedes ver el futuro, el Grial…..-
-El Grial no traerá la paz, e incluso si pudiese hacerlo, esa paz no sería duradera, la humanidad nunca aceptara una paz impuesta por un tercero. Creencias, raza, color, gustos, preferencias, los humanos siempre encontraran algo porque pelearse, y lo harán mientras solo busquen las diferencias que hay entre ellos, nada puede cambiar eso-
-¿Acaso mi búsqueda es inútil?-
Archer vio como su padre caía derrotado en su asiento, en su mirada podía verse lo mucho que sus palabras lo habían afectado, tal vez se había pasado un poco. Si el asesino de magos dudaba durante la guerra, sus posibilidades de ganar se reducían drásticamente, y algo dentro de él, le decía que esta guerra del Grial no sería como nada que el recordase.
-Eso no lo sé, puede que me equivoque, el mi tiempo no tenía acceso a un artefacto místico que cumple deseos, y aunque tengo serias dudas acerca de que este místico "Grial"- Archer hizo las comillas con los dedos al pronunciar Grial-Sea capaz de lo que dice, siento que sería interesante buscarlo….. Solo promete que cuando esto termine, ya sea que ganes o pierdas, regresaras por tu hija, y vivirás una vida normal con tu esposa, hija y tu colega de armas…. Por favor no termines como yo-
Kitsuguro levanto la cabeza, aun se sentía derrotado, pero asintió.
Archer solo sonrió.
-¿Archer cuál es tu nombre?, tu nombre real-
-No creo que quieras escuchar esa respuesta….pero, puede te sirva de algo- Archer se inclina ante del asesino de magos-A través de los años el mundo se encargó de ponerme muchos nombres; héroe, asesino, traidor, lleve todos esos sin pena ni gloria. Aunque soy incapaz de recordar el nombre que mis padres me dieron, aún recuerdo el nombre que mi salvador me dio en el momento que saco mi cuerpo de los escombros aun calientes de lo que una vez llame hogar, y ese es….-
Como siempre agradezco a Kaiser su ayuda en la edición de los capítulos, y me permito recordares que lean sus fic de "una lucha por ser" en los cuales yo le ayudo un poco
gracias por leer y no se olviden comentar.
