Capítulo 5: El comienzo de una nueva relación
A la mañana siguiente Elsa no salió de su habitación en todo el día. Mandó que le llevaran tanto el desayuno como la comida a su habitación, al igual que la correspondencia del día.
Después de la comida ya había terminado con sus deberes reales así que se puso a pensar en lo que había hecho la noche anterior.
-¡Que tonta! ¿Cómo pude besarlo?- se regañó a si misma sin saber que se había dejado llevar por lo que sentía por dentro.
Se sentó en su cama y en ese instante tocaron a la puerta.
-¿Quién es?- preguntó Elsa sin levantarse.
-Soy yo, Hans.- afuera con la cabeza recargada en la puerta estaba el ex príncipe.-Necesito hablar contigo.- dijo, decidido en decirle de una vez por todas lo que sentía por ella.
-Hablamos después de la cena-. Respondió la reina, aun sin levantarse de donde estaba. No sabía que decirle después de lo que había ocurrido la noche anterior.
-De acuerdo.- dijo Hans antes de alejarse de la puerta rumbo al estudio. No había nada que hacer ese día así que se quedó pensando y "practicando" lo que le diría a la reina esa noche después de la cena.
Pasó el tiempo y la hora de la cena llegó al fin. Kai fue en busca de Kristoff, Anna y Hans para se bajaran al comedor, donde ya los esperaban los sirvientes encargados de servir los platos. Bajaron todos excepto Anna, quien se había esperado a que todos bajaran para tratar de sacar a su hermana de esa habitación.
*toc toc* tocó a la puerta de Elsa, sin poder evitar recordar todas las veces que había tocado sin obtener respuesta alguna.
-¿Quién?- se alcanzó a oír la voz de la reina desde el interior de la habitación.
-Soy yo hermana, ¿puedo entrar?- preguntó desde el pasillo.
-Ah claro Anna, pasa.- permitió Elsa.
Anna abrió la puerta lentamente entrando de la misma manera a la habitación. Caminó hasta donde estaba su hermana y se sentó justo al lado de esta.
-¿Por qué no bajas a cenar?- preguntó Anna, bastante asustada por el hecho de que su hermana no bajara en todo el día.
-Estaba por bajar justo cuando tocaste.- dijo Elsa sonriendo.
-Oh, entonces... vamos.- exclamó Anna, levantándose de la cama.
Elsa se levantó de la cama y se encaminó a la puerta, la abrió y ambas hermanas salieron rumbo al comedor. En cuanto entraron y tomaron su asiento todos vieron asombrados a la reina. Pensaban que esa noche, al igual que el resto del día, no bajaría a cenar.
-Buenas noches.- saludó la reina a todos los presentes.
En ese momento los sirvientes les pusieron sus respectivos platos frente a cada uno de los ahí presentes.
Cuando terminaron de cenar todos se fueron a sus respectivas habitaciones, con excepción de Hans y Elsa, quienes fueron al estudio para platicar sobre lo ocurrido la noche anterior.
-Hans yo...- Elsa no pudo terminar ya que Hans la había besado.
-Elsa escúchame...- comenzó a hablar Hans.
Elsa solo se quedó mirándolo así que Hans decidió continuar...
-Elsa, llevo ya tiempo tratando de confesarte esto...- comenzó a explicarle a la reina.-... Elsa, te amo. Te amo como nunca había amado a nadie.- siguió explicándole sus sentimientos a Elsa como por media hora hasta que Elsa lo calló.
-Hans...- gritó la reina, lo suficientemente fuerte como para captar la atención del ex príncipe de las islas del sur, pero sin que ninguno de los otros la alcanzaran a escuchar.
-¿Si?- exclamó Hans.
-Hans, no te lo había dicho por temor a que me rechazaras y por preocupación por la reacción de Anna si se enteraba de esto pero, yo también siento algo por ti desde hace tiempo.- explicó Elsa.
Hans, sorprendido por lo que acababa de escuchar, se sentó en el pequeño sillón que había en la habitación. Elsa se acercó a donde estaba, se sentó a un lado de él y mirándolo a los ojos le dio un beso.
Al ver que ya se hacía tarde, se fueron a sus habitaciones para descansar un poco.
Pero antes, decidieron mantener su relación en secreto, al menos unos días, en lo que Elsa hablaba con su hermana Anna sobre el tema y después dar la noticia a todo Arendelle en un baile.
Después de eso Elsa se dirigió a su habitación. Una vez ahí se puso su ya acostumbrado camisón azul celeste y se preparó para ir a dormir. Esa noche, soñó con Hans, y el cómo sería su boda.
Al día siguiente Elsa despertó muy temprano, se arregló rápido y se fue a su estudio. Al llegar, vio que ya había llegado mucha correspondencia, entre ellos, la invitación para la coronación del nuevo rey de las islas del sur. Abrió la carta y vio que en el venia dos noticias, una buena y la otra mala; la primera era la ya esperada invitación a la coronación, y la otra era la explicación del por qué se había adelantado la coronación.
REINA DE ARENDELLE
MUY ESTIMADA REINA ELSA DE ARANDELLE; POR ESTE MEDIO CORDIALMENTE INVITO A USTED Y A SU HERMANA, LA PRINCSA DE ARENDELLE A MI CORONACION LA CUAL SE LLEVARA ACABO EN EL REINO DE LAS ISLAS DEL SUR LA PROXIMA SSEMANA.
POR OTRA LADO, ME APENA INFORMARLE QUE EL MOTIVO DE HABER ADELANTADO LA FECHA DE LA CORONACION ES LA SIGUIENTE:
MI PADRE, EL REY DE LAS ISLAS DEL SUR, HA FALLECIDO HACE MUY POCO.
SIN MAS POR EL MOMENTO ME DESPIDO, NO SIN ANTES DECIRLE QUE ESPERAMOS CON ANSIAS LA ASISTENCIA DE USTED Y DE LA PRINCESA ANNA. Y DE SER POSIBLE, TAMBIEN NOS GUSTARIA CONTAR CON LA PRESENCIA DE HANS.
PRINCIPE KLAUSE DE LAS ISLAS DEL SUR
-Falleció el padre de Hans.- me dije a misma.- Debo decírselo.- preocupada.
