Paseábamos tomados de la mano. El viento otoñal alborotaba sus suaves rizos, y a su alrededor bailaban las hojas rojas, anaranjadas y marrones. Su belleza me dejó sin aliento.

- Jake! Ya deja de mirarme así! Me pones incómoda.- se quejó.

Una imagen de mí con expresión embobada y ojos muy abiertos llegó a mi cerebro.

- Lo siento, Nessie. Es que te ves...- en momentos así podría decirle cualquier cosa. "Nessie, te he amado desde el primer momento en que te ví. Por favor, dime que tú también" era una de las opciones. Pero...

La niña frente a mí no tenía paciencia, igual que su madre. Cruzó sus brazos frente a su pecho, un claro "estoy esperando".

Pero yo también te espero, Nessie. Te espero desde hace tres años, y aún me faltan más...

- ...te ves como un hada del bosque!

Su carita se iluminó.

- En seriooo?

- De verdad, verdad.

- Súper! Jugamos a "hadas y lobos"?