Capítulo 7: Una noche en el barco
Alrededor de 10 minutos después de no creer la reacción y el comportamiento de la princesa de Arendelle, Anna se acercó a ellos y los abrazó tan fuerte que por unos instantes ni Hans ni Elsa pudieron respirar.
Quedaron así hasta que Anna comenzó a sentir frio, eso debido a que la reina había congelado una pequeña parte de la habitación sin darse cuenta. Debido a ese frio imprevisto se soltaron.
-Felicidades de nuevo.- dijo Anna con una gran sonrisa en el rostro.
Dicho eso salió de esa cabina en dirección a donde pasaría esa noche. Llegó a su cabina y se recostó en la pequeña cama que había ahí. Esa noche no la pasaría con Kristoff, ya que las cabinas eran demasiado pequeñas. Se quedó pensando en la nueva relación de su hermana y se alegraba de que haya encontrado quien la podría hacer feliz, aunque eso implicaba al ser que alguna vez atentó contra su vida.
Poco después anunciaron la hora de la cena, por lo que todos salieron de sus cabinas y se dirigieron al comedor. Al llegar se acomodaron rápidamente en sus lugares y comieron lo más rápido que se pudo.
Terminaron de cenar y se fueron las respectivas parejas a las cabinas.
Anna y Kristoff solo se quedaron juntos escasos 15 minutos ya que ambos estaban muy cansados y Kristoff quería que su esposa descansara lo mejor posible ya que estaba preocupado tanto de la salud de su amada esposa como de su hijo que venía en camino.
Después de esos 15 minutos Kristoff regresó a su cabina a pasar la noche.
Mientras tanto, con Elsa...
Kristoff y Elsa estaban platicando, aun sorprendidos por la reciente reacción de Anna.
-Que bien se lo tomó.- exclamó Hans con una sonrisa que reflejaba su felicidad por la reacción de Anna.
-No esperaba esa reacción, y menos conociendo a mi hermana.- exclamó Elsa algo extrañada.
-Lo se.- dijo Hans recordando a la antigua Anna. La que tal vez se hubiera lanzado contra el frustrada ante la noticia.
Ante ese recuerdo Hans hizo que le vinieran escalofríos, cosa que Elsa notó en la mirada de su mirada, por lo que decidió cambiar el tema de conversación.
-Dentro de poco llegaremos a las islas del sur.- mencionó Elsa, tratando de ver cuál sería la reacción de este ante la noticia de volver a ver a su hermanos. Sobre todo a los que lo habían ignorado tanto cuando era niño.
-Si.- dijo Hans con tono desanimado.
Eso preocupó a Elsa, ya que nunca imagino que alguien tuviera tan pocas ganas de volver a ver a su familia, fuese en las condiciones que fueran.
Poco después Hans salió de esa habitación dirigiéndose a donde pasaría esa noche. Elsa al estar sola, tomó su libro y se sentó en la cama a leer un rato, dado que no estaba cansada.
A los 20 minutos se quedó dormida con el libro sobre la cara sin darse cuenta. Despertó con el sonido del barco anunciando que faltaban pocos minutos para llegar a su destino, por lo que se levantó aun medio adormilada y se vistió rápidamente.
Salió de la cabina rumbo a donde su hermana había pasado la noche. Tocó la puerta lo más suave que pudo, temiendo despertar a su hermana.
-¿Quién es?- escuchó desde el interior de la cabina.
-Soy yo, Elsa.- respondió.
-Adelante.- se escuchó desde el interior.
Elsa abrió la puerta muy lentamente y entró al lugar de la misma manera.
-¿Ya estas lista?- preguntó la reina sentándose en la cama.
-Si.- respondió Anna.- ¿A eso venias?- preguntó extrañada.
-No, en realidad venía a... a ver por qué habías reaccionado así ante mi notica.- dijo tan bajito que Anna apenas la alcanzó a escuchar.
-¿Así como?- preguntó Anna.
-Así de... linda y comprensiva.- exclamó Elsa.
-Ahhh.- comenzó Anna riendo.-En verdad me alegra saber que tienes alguien que te haga feliz, aun siendo Hans. Creo que es hora de darme la oportunidad de conocerlo mejor.-terminó.
Dicho eso ambas salieron a cubierta, donde ya los esperaban todos con el equipaje.
Elsa se acercó a Hans dándole un tierno pero corto beso, al igual que Anna a Kristoff.
Al acercarse el barco al muelle, se dieron cuenta que estaba la reina de las islas del sur, junto con varios sirvientes esperándolos para recibirlos y llevarlos al castillo.
Al aparcar el barco bajaron todo el equipaje y seguido bajaron todos. Llegaron a donde estaba la reina.
-Hola su majestad.- saludaron al unísono Anna, Elsa y Kristoff.
Por otro lado...
-Hola mamá.- saludó Hans.
-Bienvenidos.- respondió al saludo la reina.
