Sé que últimamente no estoy respetando el orden de actualización de mis historias, pero me estoy manejando por la inspiración, así que aquí les dejo un capítulo de esta historia que por lo que veo en los comentarios, les interesa bastante! Gracias por el apoyo!

Capítulo 4

Kate se quedó a su lado el resto de la tarde y se sorprendió al oír que Alexis pasaría la noche fuera, porque tenía que estudiar, sabiendo que ella estaría allí cuidando a su padre… incluso Martha se mantuvo al margen, y avisó que volvería tarde…

Gina llamó solo una vez y habló con él, Kate no quiso oír la conversación, pero fue breve, seguramente ella estaba ocupada y le preguntó cómo se encontraba…

A la hora de la cena, Kate le preparó algo de comer y se sentó a su lado. No hablaban mucho, ella sentía que él necesitaba espacio y él parecía estar confortable con el silencio, seguramente intentaba recordar algo…

-¿Te sientes bien?- le preguntó cuando lo notó pensativo.

-Sí… ¿sabes de qué me di cuenta?- le dijo y recién allí la miró.

-No…- le dijo ella con interés.

-Me duele un poco la cabeza… pero no toda… solo un punto, aquí…- dijo señalando la parte de arriba y atrás de su cabeza.

-Me imagino que los médicos te habrán revisado, déjame ver…- le dijo y se puso de pie y se acercó, moviendo suavemente su cabello con los deods para poder ver…

-Allí mismo…- dijo él y cerró los ojos al sentir la suave caricia de ella.

-Tienes un pequeño hematoma… - Kate lo tocó con suavidad- quizá fue allí donde te golpeaste…

-Me resulta difícil imaginarme como pudo haber sido…- dijo y recostó su cabeza sobre el pecho de ella, con ternura, sin buscar nada más que afecto.

Kate cerró los ojos y se mantuvo allí, entrelazando sus dedos en su cabello, acariciándolo…

-Me encanta tenerte así, cerca…- dijo él sin despegarse de ella y sintió su corazón acelerarse.

-Castle…- jadeó ella.

-Lo que no entiendo es cómo me llamas por el apellido…

-Yo… bueno, tú también me llamabas Beckett… supongo que es por costumbre…

-¿También en… la cama?- le preguntó él con interés y Kate creyó que le daría un ataque.

-Ya basta…- le dijo y separó su cara para mirarlo a los ojos desde allí donde estaban- ¿no crees que sería bueno irte a dormir?

-Si me acompañas un momento…

-Solo un rato…- dijo y él la sorprendió levantándose con su cuerpo pegado al de ella. La tomó de la cara mientras la miraba a los ojos. Ella sonrió con timidez y se dejó llevar, acariciando con sus labios los de él, suavemente.

Sintió que podría acostumbrarse a eso y que no estaba segura de querer que él recordara…

Rick la tomó de la cintura y se separó de ella para mirarla…

-A pesar de que no me cuentes mucho sobre nosotros… me dices mucho con tu mirada…- dijo él y ella sonrió.

-¿Ah, sí?- dijo con ánimo de seguirle la conversación- dime… ¿qué te dice mi mirada?

-Que me quieres… que lo que mi corazón siente no está equivocado… que eliges estar aquí conmigo…

-Eso te lo puedo decir con palabras…

-Bien… te escucho…

-Elijo estar aquí contigo… tu corazón no está equivocado, eso espero…- dijo y sonrió.

-¿Y?

-Te quiero, Rick… creo que lo haré por el resto de mi vida…- dijo y él vio como sus ojos se llenaban de lágrimas.

-Kate… no… no quiero que te pongas triste… te prometo que haré un esfuerzo y recordaré todo… te recordaré a ti…

-No me importa si recuerdas o no, me importa que estés vivo…- Rick besó su frente y luego tomó su mano, dándose la libertad de besar sus dedos sin dejar de mirarla.


Kate lo acompañó a la habitación, él se cambió y ella eligió distraerse preparándole la cama. Se acostó y ella se sentó a su lado.

-¿Por qué no te quedas? Gina no vendrá, tampoco Alexis y no creo que mi madre se oponga…

-Mejor no, Rick… me quedaré aquí sentada un rato y luego dormiré en la habitación de Alexis…

-Está bien…- dijo él y sonrió- buenas noches, amor…

-Buenas noches…- dijo ella y sonrió.

Rick no tardó demasiado en dormirse y cuando lo hizo, ella se quedó un buen raro mirándolo. Escuchó la puerta un rato más tarde y salió de la habitación algo incómoda…

-Katherine, querida… gracias por quedarte…- le dijo la mujer.

-Rick… él me lo pidió… es que…- dijo algo angustiada y Martha notó que algo sucedía.

-¿Pasó algo?

-Martha… yo… me siento muy culpable…

-¿Culpable? ¿por qué?

-Rick… él… él piensa que nosotros tenemos una relación… y yo… no se lo negué…

-Entiendo…- Martha sonrió con calidez.

-No… no entiendes… encima le dije que era un secreto… y ahora se comporta… es como que...

-Se deja llevar por lo que no recuerda pero siente…- terminó la frase Martha.

-Yo no quería mentirle… pero estaba tan desesperada por decirle cómo me sentía… y ahora todo se convirtió en una pesadilla… ¿qué hago?

-En otra ocasión te diría que le dijeras la verdad… pero no quiero que se deprima… porque podría pasar que se enojara… aunque yo creo que no, si le explicas esto que me estás diciendo…

-Martha…

-Como madre te pido que lo cuides… que estés a su lado, eso es lo único que me importa… ya habrá tiempo de hablar si él recupera la memoria y le podrás explicar todo…

-Entonces… ¿dices que siga fingiendo que estamos juntos?

-Aprovéchalo para estar cerca, ustedes se merecen eso…- dijo y acarició su cara- ¿por qué no vas a dormir?

-Estaba por subir…

-¿Subir? Por el amor de Dios, Katherine… le dices que eres su pareja y duermes en otro lado… abrázalo, sean felices…- le dijo y sacudió la cabeza antes de irse.

Kate sintió un nudo en la garganta, si Martha, que era la madre de Rick, se lo había planteado así, tenía que seguir con todo eso…


Caminó despacio hasta la habitación y encendió la luz del baño. Buscó una remera de él y se la puso. Por suerte le quedaba bastante larga y cuando se acomodó a su lado, lo miró dormir un rato.

Nada de eso podía hacerle mal, lo único que no estaba bien era la mentira, pero era una mentira por amor, y ella tendría tiempo para explicarle sus motivos y él los entendería, sobre todo habiendo tanto amor de por medio…

Dejó que sus dedos acariciaran su cara con ternura y él se movió un poco, esbozando una sonrisa, entre sueños…

Su sonrisa la hizo sonreír a ella y cuando quiso acomodarse en sus brazos, sin molestarlo, él la abrazó posesivamente e inspiró el aroma de su cabello…

-Te amo, Kate…- le dijo aún dormido y ella sonrió con placidez… se quedó dormida casi instantáneamente, había encontrado su lugar en el mundo…


Bueno, esto avanza, y también avanza la mentira, ¿cuándo será el momento ideal para decir la verdad? Veremos como sigue! Muchas gracias por seguir leyendo y a los que se toman el trabajo de comentar, el agradecimiento es doble, realmente me hace muy bien escuchar opiniones!