Capítulo 9

Kate miró el reloj y sonrió con nerviosismo, se moría de ganas de ver a Rick, quería volver para sumergirse en sus brazos, pero la realidad era que tendría que hablar con él, eso era importante… no había sido un día tan cansador y ella se había pasado pensando en volver para verlo, para compartir cosas... y la cama, por supuesto...

Kate siempre había sabido que tendrían química en la intimidad, pero lo que había sucedido la había dejado con ganas de mucho más y eso ya no podía esperar...

Cuando faltaba un rato para salir, pensó en irse. Tenía récord de haberse quedado después de hora tantas veces...

Habló con sus compañeros y se fue. Decidió que pasaría por su casa para ducharse y cambiarse. En casa de Rick tenía pocas cosas y no le gustaba la idea de vestir siempre lo mismo…

Se duchó rápidamente al llegar y se descubrió fantaseando con él, con sus enormes manos acariciándola, el aroma de su piel, sus besos...

Cuando salía del baño, con el cabello aún goteando, escuchó el sonido de su móvil…

-Beckett…- contestó por reflejo.

-Hey… ¿dónde estás? Te pasé a buscar por la comisaría, me dijeron que te habías ido…

-Sí, aproveché para salir un rato antes… lo siento…- dijo y se mordió el labio, podía sentir la desilusión de él…

-No te preocupes, ¿ya llegaste a casa?

-No… estoy en mi casa… vine a ducharme… necesitaba cambiarme de ropa… buscar algunas cosas…

-Bien, bueno… iré para allá…

-No hace falta… quiero decir… en unos minutos saldré… no vale la pena que vengas…

-Si es para verte unos minutos antes de lo previsto, siempre vale la pena… Kate… ¿te pasa algo?- Rick notaba que algo no estaba bien...

-No… nada…- dijo tratando de disimular el nerviosismo.

-¿No quieres que nos veamos?

-Yo no dije eso… haz como quieras… mi idea era ir lo más rápido posible… yo también tengo ganas de verte Rick…

-¿Ah, sí?- dijo él y ella inmediatamente captó la diferencia en su tono.

-Muchas ganas…- dijo ella en voz baja y lo escuchó suspirar audiblemente del otro lado.

-Nos vemos en casa… pero no tardes… sólo con escuchar tu voz estoy… digamos que…- dijo y se interrumpió, no hacía falta aclarar...

-Yo también… ya voy…- dijo y cortaron.

Kate se desperezó un poco tratando de no darle importancia a lo que su cuerpo le indicaba. Su piel estaba erizada y su ropa interior ya estaba húmeda…

Se apresuró, tomó un par de mudas de ropa y tomó un taxi en la puerta de su departamento. Casi no podía esperar a verlo…


Entró al loft usando las llaves que Rick le había dado y se mordió el labio cuando vio que todo estaba oscuro. ¿Había hecho más rápido que él? No, eso era imposible… tal vez él había pensado que ella tardaría un poco más y había ido a comprar alguna cosa… seguramente la cena...

Mientras meditaba si tomaba su móvil y lo llamaba para avisarle que había llegado, sintió algunos ruidos en la habitación y no pudo evitar sonreír…

Dejó el bolso a un costado y se dirigió con cautela a la habitación, seguramente él no se había dado cuenta de que ella había llegado…

Cuando abrió la puerta lo encontró acostado, totalmente desnudo, solo tapado por su laptop, ubicada estratégicamente, en la que él escribía concentrado…

Rick alzó la vista y la miró con interés. Ella tenía el cabello húmedo todavía, no se había ni siquiera molestado en secárselo, eso le quitaría tiempo de estar con él…

Kate sintió que la boca se le secaba cuando él dejó la laptop a un costado y pudo verlo en toda su gloria.

-Pensé que no llegarías nunca…- le dijo él mientras la veía desabotonar la camisa que llevaba puesta.

Kate paseó su mirada por el cuerpo de él y alzó las cejas.

-¿Acaso crees que yo no sufro de imaginarme todo lo que podríamos estar haciendo cuando no estamos juntos?- le dijo en voz grave, sexy.

-¿Te ayudo con la ropa?- le preguntó él inquieto.

-Yo puedo…- dijo ella y se mordió el labio cuando vio la forma en que él reaccionaba con cada centímetro de piel que ella le revelaba.

Rick enfocó sus ojos en ella y cerró su mano alrededor de su erección, masajeándola casi sin darse cuenta, estaba desesperado.

Kate inspiró hondo para controlarse un momento, mientras terminaba con ese strip- tease silencioso…

Se reunieron en un abrazo intenso, cálido, húmedo, entre besos y caricias…

Rick tomó la mano de Kate y la reemplazó por la suya. Cerró los ojos cuando sintió la intensidad de sus masajes y cuando los abrió, la observó mirando lo que hacía, casi en estado de trance…

-Te eché de menos todo el día… me lo pasé pensando en este momento y sin embargo… ninguna fantasía puede contigo…- le dijo al oído y ella apretó los ojos cuando sintió los pulgares de él acariciando su pecho.

Las caricias se hicieron cada vez más lánguidas y Kate se detuvo en seco…

-Ya basta de preparación… te necesito ahora mismo…- le dijo y él la besó húmedamente mientras se colocaba la protección.

Rick se acomodó sobre ella y la miró a los ojos mientras la completaba, milímetro a milímetro…

Kate recordó la conversación que tenían pendiente y se distrajo unos segundos, pero supo que era imposible hablar en ese estado de excitación…

Rick comenzó a moverse a un ritmo al que a ella le fue imposible pensar… unos minutos más tarde, aferraba sus uñas a los hombros de él, cuando lo sentía alcanzar el clímax y lo seguía unos segundos después…

Rick la tomó en sus brazos luego y se quedaron medio dormidos, la actividad había sido intensa…


Kate se despertó con las caricias insistentes de él en su abdomen. Él la abrazaba por detrás y sentía su respiración suavemente en su nuca… estaba en el cielo…

-Quiero hacerte el amor otra vez…- lo escuchó decirle al oído y los dedos de él bajaron suavemente por su abdomen hasta el pubis.

Kate cerró los ojos y jadeó con desesperación. Como si ella fuera a negarse… aunque tuvieran que hablar… hablar… tenían que hablar…

-Rick…- le dijo en un tono que a ella le pareció desconocido.

-Eres hermosa Kate…

-Escucha…- dijo y gimió porque las caricias de él no la dejaban pensar…

-Hablemos después… ahora necesito sentirte…- le dijo él y la hizo girar para besarla.

Kate luchó unos breves segundos para salirse con la suya, pero se encontró sobre él, besándolo como si fuera la última vez y estableciendo un ritmo casi agónico una vez que descendió sobre él… ¿Y si no le decía nada? ¿Y si él nunca recordaba? ¿Para qué arriesgarse con algo que seguramente terminaría en una recriminación de su parte? ¿No era mejor enfocarse en disfrutar?

Rick la miró sonriente desde abajo y ella le devolvió la sonrisa. Sentía que nunca tendría suficiente de él… y afortunadamente a él le pasaba lo mismo…


Bueno, por ahora la charla deberá esperar. Espero que les haya gustado y que me dejen algún comentario, o crítica... gracias por leer, nos vemos en el próximo!