Bueno primero que nada me siento muy feliz por los comentarios recibidos.
Muchas gracias!
Numero dos: muchos están curiosos por Itachi. ¿Itachi sabe o no sabe?
Pues hasta que aparezca Itachi jamás lo sabrán pero dejémoslo por el momento en que no sabe nada. Ya se enteraran por que todo a su debido tiempo.
Tres: Alguien también me pregunto ¿por que mi historia no tiene tantos comentarios?
No todos solemos dejar comentarios en las historias por falta de tiempo o que se yo. Lo bueno de una historia no debería medirse en los comentarios recibidos sino en la alegría y en el grado de identificación de los lectores hacia la historia. Así reciba dos comentarios por capitulo con tal que me digan que les gusto yo soy feliz. Obvio recibir comentarios me hace muy feliz pero no lo es todo en la vida.
Pero puede que la razón sea por que mucha gente no la lee ya que mi resumen es pésimo, soy muy mala haciendo resúmenes. Si les hace sentir mejor cualquiera de ustedes puede hacerme un resumen de lo hasta ahora acontecido para ponerlo. No me enojo.
Han de saber que me encanta torturar personajes pero a pesar del sufrimiento no me gusta que todo sea llanto y dolor... hay que ponerle un poquito de humor de cuando en cuando.
Cuatro: Me he demorado para subir la actualización de esta historia. No fue por que se me malograra la computadora, no se me borro el archivo. Culpo de esto al verano y a las elevadas temperaturas que sancocharon mi cerebro en una fuerte ola de calor que hasta los semáforos derritió. Luego de eso el trabajo que estuvo fuerte y abundante y que cuando me sentaba frente a la computadora no atinaba a presionar una letra a pesar que tenia ya el 75 por ciento del capitulo escrito a consecuencia de eso...
Cinco:Advertencia!Capitulo algo largo!
Asegúrense de tener provisiones con ustedes antes de empezar a leer (comida/agua). Vayan al baño y estiren esas piernas antes de acomodarse a leer por que van a estar ahí un buen rato
.
Vamos a la historia de una vez!
Sky Full of Lights
4.
El viaje de la casa de los Uchiha a la suya no era para nada largo, solo unas cuantas cuadras y un par de calles de distancia. Los tres se subieron al carro y esperaron a que el chofer lo pusiera en movimiento para iniciar el interrogatorio.
"¿Que demonios le hiciste a Hana Naruto?" - al parecer no le iban a dar tregua por que le dispararon la pregunta a matar.
"¿Por que me preguntas eso? ¡Yo no hice nada!" - mintió fingiendo inocencia en todo momento. No quería admitir aún lo que había hecho más allá de casi matarla de un susto cortando su respiración y estrellando de manera muy torpe sus labios con los de ella.
"Naruto, no mientas" - le recordó Iruka pacientemente mientras sentía esa vena en su cabeza palpitar cada vez mas fuerte.
"Naruto, dinos la verdad. Es evidente que paso algo ahí mientras no estuvimos presentes. No puedes ocultarlo" - le dijo arqueando su ceja - "Estoy seguro que hasta el mismo Fugaku Uchiha se ha dado cuenta de eso. Fue algo demasiado obvio". - Kakashi le estaba teniendo paciencia pero no era algo que fuera a durar por mas tiempo.
"¿Obvio? ¿Que es obvio? ¿No se de que hablan?" - Naruto seguía haciéndose el desentendido y era evidente que iba a actuar de esa manera hasta que se le cayera el teatro.
"¿Naruto, acaso no te has dado cuenta que llevas brillo labial?" - la pregunta le pareció curiosa pero disimuladamente paso su lengua por sus labios y se volvió a perder en sus acciones pasadas...
"Fresa" - lo dijo tan bajito como la voz de Hana y esquivando la mirada en vergüenza por haber caído en su mentira.
Los dos lo miraron y no le quedo otra opción que admitir su derrota.
"Cuéntanos todo" - le advirtió Iruka con un tono amenazador que así nomás no solía usar. Sólo lo guardaba para aquella ocasiones en que la mentía era demasiado evidente y en este así definitivamente había una omisión. - "Y no omitas ningún detalle".
Resopló haciendo volar el cabello de su frente en señal de resignación e hizo una mueca de disgusto.
"¿Te acuerdas lo que te conté en el aeropuerto?" - Levanto un ojo e Iruka asintió - "Bueno no te conté TODO lo que paso ahí, omití unos cuantos detalles casi sin importancia" - empezó a jugar con sus dedos mientras escogía cuidadosamente las palabras que iba a usar. No los quería matar de la impresión tampoco, eran familia ahora. - "Verán... La primera vez que vi a Hana fue en el baño de varones, ella estaba utilizando el inodoro por que la comida no le había caído muy bien al parecer, en fin. Yo le ofrecí buscar ayuda pero ella me pidió que no lo hiciera." - se justifico y los miro de reojo para ir viendo sus reacciones y ver donde detenerse pero ninguno de los dos reaccionaba, al menos hasta ese momento así que continuó - "Después fui contigo Iruka y luego la vimos en el comedor ¿te acuerdas?"
"Si, me acuerdo que estaba con su mamá en ese momento" - comenzó a hacer memoria mientras se rascaba la barbilla y miraba al techo del carro, una costumbre demasiado común en él. Siempre lo hacía cada vez que intentaba traer a la memoria algo casi olvidado.
"Bueno después ella regresó al baño. Y yo la seguí de pura curiosidad, ustedes me conocen en ese sentido pero en ningún momento pensé por que la estaba siguiendo, hasta que me di cuenta que una vez más había entrado al baño de hombres. Otra vez" - dijo haciendo hincapié en aquella última frase. Dio una ligera pausa esperando algún tipo de comentario y de paso tomo aliento para terminar. Sin darse cuenta estaba hablando mas rápido que de costumbre - "Cuando entre ella estaba tirada en el piso y parecía estar inconsciente. Me acerqué y me di cuenta que no estaba respirando".
"¿Por qué no llamaste por ayuda? La ambulancia o algo así... Se hubiera podido morir en ese momento..." - Iruka estaba empezando a perder los estribos de la preocupación que ha decir verdad no tenía sentido por que Hana estaba viva y en su casa en ese momento.
"No llame a la ambulancia en ese momento por que Hana me pidió que no lo hiciera en la primera vez que la vi en el baño" - se volvió a excusar, iba a continuar pero Kakashi lo interrumpió.
"¿Pero ese no fue el único motivo por el cual no llamaste a la ambulancia verdad?" - Kakashi había podido ver la verdad sin siquiera haber llegado al punto. Extraño don que tenía él para poder ver mas allá de sus, hasta el momento, oscuras intenciones.
"Pensé que si llamaba a alguien se iba a morir de todas manera así que... Decidí usar la técnica secreta que me enseñaste. ¿Te acuerdas?" - levantó uno de sus ojos azules esperanzado para ver si Kakashi de verdad había captado toda la idea.
"¿De qué técnica secreta están hablando ustedes dos?" - Iruka los miraba sin entender aún. En su mente adulta, aún algo ingenua, no podía admitir que Naruto estaba dejando de ser un niño.
"Naruto ya había probado los labios de Hana antes de hoy en la noche. Le salvo la vida aquella vez en el aeropuerto con una respiración boca a boca pero ¿qué pretendías con besarla hoy?" - no le hacía sentido.
Iruka se quedo con la boca abierta intentando hablar y procesar la información recibida.
No podía creer que Naruto ya hubiera tenido su primer beso... ¿Como era posible que ese asunto, tan importante en la vida de su casi casi hijo se le hubiera escapado de las manos?
"Con razón tanto interés de tu parte por localizar a esa chica" - Iruka cayo en la cuenta. Todo el comportamiento tan raro de su pupilo en esos últimos días había tenido una razón de ser.Y la razón tenia nombre de mujer. Y era un chica verdaderamente bonita. Una muñeca viviente.
"¿Qué paso hoy Naruto?" - le volvió a preguntar Kakashi que no pretendía soltar el tema. Tenía que saber por que ya que de acuerdo a lo que hubiese hecho, sus acciones, podían desencadenar diferentes situaciones. Buenas o malas.
Por otro lado la cabeza de Naruto estaba hecha un lío.
No sabía como demonios explicar lo que había pasado. El mismo no lo entendía.
Decidió sincerarse como siempre. Era su mayor virtud y su mayor defecto y no lo iba a dejar.
"No se qué paso"
"¿Cómo que no sabes que paso?" - le pregunto Iruka con algo de irritación. Si la había besado era por que gustaba de ella. Un amor adolescente, un ejemplo de amor a primera vista, muy cliché.
"¿La besaste por que de verdad te gusta o lo hiciste como una manera de sobresalir del resto?"
La pregunta de Kakashi fue directa para Naruto pero para Iruka fue como una cachetada a la moral.
"No me miren con esas caras. Es una pregunta nada más" - les dijo haciéndose el inocente aunque sus intensiones habían sido otras.
"Bueno yo creo..."
"Si vas a empezar con el yo creo significa que no estas seguro de lo que sientes por ella. Una vez más te pregunto ¿por qué la besaste?" - insistió Kakashi.
"Ya te dije que no se. Ni yo mismo entiendo por que lo hice pero sentí, sentí..." - trato de recordar lo que había sentido - "sentí rabia por que no se acordaba de mi" - termino por admitir aunque tampoco estaba tan seguro que ese hubiera sido el motivo.
Kakashi levantó una ceja intentando entender lo que había pasado.
"En todo este tiempo yo no he podido dejar de pensar en ella incluso sin saber quien era en verdad" - Kakashi e Iruka notaron entonces que en verdad lo había hecho con rabia por que estaba apretando sus manos en puño hasta que sus nudillos se volvieron blancos.
"¿Te sentiste enojado con ella entonces por que...?" - Kakashi le ponía en orden los pensamientos.
"¡Por qué ella no se acordaba de mi! ¡Yo no la olvidé por que fue mi primer beso pero ella sí se olvidó de mi!" - la frustración empezó a aflorar en ese momento.
"Entonces lo hiciste por que daño tu ego" - dijo Iruka tranquilamente.
"¿Mi ego?" - se puso a pensar en ello. Si sentía su ego un poco dañado pero tampoco la beso por eso.
"Pero a mi si me gusta ella. Es linda. Por algo no la he podido olvidar... ¿No?"
"Si pero de repente no es amor. Durante todo este tiempo has escuchado muchas cosas de ella. Tu mente puede haber estado influenciada por eso y por eso mismo la besaste" - intento explicarle Iruka tratando de dar una razón psicológica a lo que sucedió..
"No sé. Pero yo sentí que tenía que besarla. Lo anterior había sido una respiración boca a boca pero ahora si pude besarla" - su cara cambió radicalmente. Hasta hacía unos minutos su cara era de angustia por que no sabía exactamente que había hecho pero ahora su cara era de alegría por que lo había hecho.
Pero lo que le había dado a Hana no era un beso normal. Los labios de la pobre chica estaban hinchados y a punto de sangrar. Ese choque de labios debió haber sido demasiado brusco - pensó Iruka.
Kakashi tenía mucho que pensar en cambio. Naruto oficialmente era un adolescente con inquietudes hacia el sexo opuesto.
Le dio una mirada a Iruka y los dos comprendieron que ya era hora de empezar con las clases de educación sexual avanzada y planificación familiar.
••••••••••••••••••••
Apenas se fueron los tres nuevos socios de la casa su papá corrió a encerrarse en su despacho.
Su mamá con una sonrisa juguetona le ayudo a subir a su habitación.
El aún sentía los escalofríos por todo lo que había pasado.
Sentía el dolor en sus labios y en sus pulmones por no haber podido respirar adecuadamente y quizás cierto dolor en su corazón.
El idiota de Naruto se había enamorado de Hana. Y no se le había ocurrido mejor idea que golpearlo con sus dientes y frotarlos contra sus labios en el beso mas torpe que le pudo haber dado. Había sido como un beso desesperado de película romántica, como una de esas que le encantaba ver a su mamá en aquellos días en los que no tenia nada mas que hacer.
¡Vaya idiota!
Cuando llegó a su habitación su mamá lo acomodó en la cama y fue a buscar su ropa de dormir en uno de los cajones.
Le levantó el vestido y se lo sacó por encima de su cabeza quedando en la ropa interior que era un fustán de gaza tan blanco como su piel.
De pronto notó que su mamá quería decirle algo, esa sonrisa tonta no se le borraba de la cara con nada.
La miró como esperando la pregunta que no quería escuchar.
"¿Ya son novios?" - le negó con la cabeza con demasiada fuerza. - "¡Pero él te beso, eso significa que siente algo por ti! ¡Es que eres demasiado bonita, nadie lo puede negar Hana! Seguro en cualquier momento te va a pedir para que seas su novia".
Su mamá estaba más que entusiasmada por eso. Tan entusiasmada que daba pequeños brincos por toda su habitación. Sus ojos estaban viendo cosas que ni siquiera iban a pasar. No iba a dejar que pasaran.
El idiota de Naruto no se podía enamorar de él por que los dos eran hombres. Y cuando se diera cuenta de toda esa farsa entonces no sabía lo que podía pasar.
Lo iba a odiar.
No le iba a volver a hablar.
Seguro lo iba a aborrecer igual que su papá.
Después de todo él era una aberración.
No podía evitar morderse las uñas de la incertidumbre.
"¡Hana! ¡Te voy a enseñar algunos trucos para que se te declare!" - Su mamá iba a compartir información no deseada con él. Información que no pretendía usar.
No podía hacerle eso a Naruto. Era tan idiota que no se iba a dar cuenta hasta que fuera demasiado tarde. No le podía hacer eso por que a pesar de ser un tremendo idiota era su único amigo. El único idiota que le había obligado a aceptar su ayuda. O al menos el único idiota que sabia de su existencia.
"No lo voy a hacer" - pero su mamá lo miro como si hubiera dicho una grosería.
"Hana, no sabes lo que estas diciendo. ¿Sabes quien es él?" - Su mamá saco una fuerza poco usada contra él y lo zarandeo de los hombros clavándole sus unas - "¡Es Naruto Namikase Uzumaki! ¡Tiene un montón de dinero! ¡Imagínate la vida que vas a tener si te casas con él! No solo es rico. Es influyente y muy popular. De aquí a unos años se va a volver super codiciado por todas las mujeres y..."
Pero su mamá no entendía el fondo del problema.
El idiota de Naruto estaba enamorado de Hana, una chica. Pero él en verdad era un chico.
"No lo voy a hacer mama" - y entonces se le borro de la cabeza que su mamá estaba loca y por mas que se mordió la lengua no se pudo contener - "¡Mamá soy un hombre! ¡No puedo casarme con otro hombre! ¡Si se entera va a ser peor! ¡Todo se va a complicar! ¿entiendes?" - su mamá se alejo de él por toda esa bomba de radioactividad irradiada a su lado. Sus palabras fueron como un ácido corrosivo, un ácido que corroyó su mente.
"¡¿Que demonios dices?!" - Su papá entro justo a tiempo para escuchar todo lo que le había dicho a su mamá.
"Papá ya es tiempo que dejemos este teatro de lado. Todavía estamos a tiempo! ¡Soy un hombre y no planeo enamorar a otro! ¡Tarde o temprano alguien se va a enterar y...!" - lo dijo en la voz más alta que pudo aunque después sus piernas le temblaban como gelatina por la osadía. Había tenido el valor de gritarle a su papá y decirle que no iba a seguir su juego. Se estaba poniendo en su contra abiertamente.
Su mamá estaba en un ataque de nervios y llorando se tapaba los oídos para dejar de escuchar las cosas que no quería oír mientras se dejaba abrazar por su marido.
Su papá lo miro con más odio que nunca, si es que eso era posible y le dio la espalda.
"Mikoto, ve a nuestra habitación y no salgas de allí hasta que yo te lo diga" - le dijo mirándola a los ojos fijamente, muy serio y con su voz lúgubre. Era una orden.
"Pero... pero... lo que dice Hana no es verdad... ¿verdad?"
"Ve" - le repitió y ella obedeció y cerro la puerta con cuidado a la hora de salir mientras le lanzaba una última mirada.
El se había quedado viendo la escena entre sus padres. Sabia que de esta no iba a salir bien librado. ¿En qué había estado pensando cuando dijo eso?
Miro su escritorio y luego a su papá. No lo iba a obligar a hacer lo que él quería que hiciera. No esta vez. Lo iba a impedir a toda costa.
Corrió hasta el escritorio y del primer cajón saco sus tijeras.
"¿Planeas defenderte de mi con un par de tijeras? ¿Estas estúpido o que te pasa?"
Pero él no había agarrado las tijeras para defenderse de su papá. Sabía que ese intento sería en vano por que su papá tenía más fuerza que él y podía doblegarlo rápidamente. Las tijeras las iba a usar contra el mismo.
Las tomo con fuerza dispuesto a hacerse daño. No le importaba morir ya. Su vida jamás había sido de él y por lo tanto no tenía sentido.
Pero su papá vio sus intenciones y antes de que terminara dañándose el rostro le agarró del brazo torciéndolo. La tijera cayó de sus manos.
"Que no se te ocurra hacer una bobería o sino lo vas a pagar caro" - le advirtió su papá.
Pero ya había dejado por mucho tiempo que hicieran lo que quisieran con él. Se soltó como pudo del agarre de su papá y volvió a coger las tijeras solo que esta vez corto su cabello como pudo.
El piso de su habitación se lleno de cabello negro, liso, brillante y ahora muerto, cortado de manera desigual y regado por todo el piso. El seguía cortándolo sin importarle que tan corto ya estaba.
"¿Ya acabaste con tu teatro?" - le pregunto su papá que hasta el momento estaba dejándolo cortarse el cabello.
"¡Yo no planeo seguir con tu teatro! ¡No planeo enamorar a Naruto! ¡No quiero hacerlo! ¡No voy a hacerlo! ¡No lo voy a engañar!" - su papá que hasta ese momento había mantenido la calma se acerco a él y lo cogió del cuello.
"Aquí no se trata de lo que tu quieras hacer o no. Aquí se trata de hacer lo que yo te diga que hagas" - le dijo pausadamente mientras apretaba su cuello poco a poco - "Quizás a ti por el momento no te interesa vivir y prefieres estar muerto pero ¿que crees que le pasaría a tu mamá? ¿Tu crees que tu mamá va a estar bien después de eso? Si le pasa algo por más mínimo que sea va a ser toda tu culpa".
Su mamá no lo iba a tomar bien. Con decirle lo que le dijo basto para ocasionarle una crisis nerviosa leve.
"Si este negocio no se lleva bien nos vamos a quedar sin dinero. ¿Que le va a pasar a Itachi en el extranjero? ¿Tu crees que la gente lo va a mirar bien? Lo van a tachar de perdedor. Toda esa imagen que se a esforzado en crear a base de estudio, sacrificio y mucho trabajo se va a ir al tacho. Van a pensar que no hizo bien su trabajo y por eso el negocio se fue a la quiebra. ¿Quien va a querer contratarlo? Nadie. Y todo va a ser tu culpa. Cuando se entere que perdió todo por tu culpa te va a odiar. No va a querer verte nunca y si lo hace será para asegurarse que estés seis metro bajo tierra" - le susurro en el oído - "¿Tu creen que las cosas nos van a ir bien? Necesitamos ese contrato y si tu sales con la novedad de que eres hombre de un momento a otro Naruto se puede echar para atrás y cancelar el negocio. Aun puede hacerlo por que no hemos empezado los negocios".
Lo soltó contra la cama y lo agarró de los pocos cabellos largos que aún le quedaban.
"Tu mamá necesita medicinas muy caras. Sin ese negocio no las vamos a poder comprar. Tu mamá no sabe vivir sin dinero. Tu hermano necesita inversionistas en el extranjero y con el negocio de los Namikaze respaldándonos los va a tener eso siempre y cuando tu te quedes calladito y cooperes con lo que te estoy diciendo que hagas".
Lo volvió a levantar de los cabellos con fuerza y lo empezó a arrastrar sin ningún cuidado.
"Necesito que sean amigos. Más que amigos. Muéstrale un poquito de esa pierna tan blanca que tienes y que al parecer tanto le gusta a la gente. Guíñale el ojo. Un beso ocasional para dejarlo enganchado no estaría mal. Déjate tocar un poco después de todo como él no sabe lo que eres no le va a dar asco y seguro te va a gustar. Nadie mas te va a aceptar. Aprovéchate" - sus palabras eran puro veneno.
"Yo no voy..." - seguía insistiendo a pesar del dolor que sentía que no solo era físico ahora. No podía negar que le dolía todo lo que le estaba diciendo su papá. Lo quería usar peor que un objeto.
"Si no lo haces me voy a encargar personalmente de que sufras cada día de tu vida. Y cuando mueras, si es que me haces ese favor, me voy a encargar de hacer sufrir a tu mamá y a tu hermano. Todos van a saber que el culpable fuiste tu y te van a odiar pero si lo haces..."
"¿Si lo hago...?" - ¿Había una opción acaso?
"Si lo haces puedo arreglar una situación en la que puedes dejar de ser Hana pero eso sería de aquí a un tiempo. Cuando el negocio rinda frutos"
Dejar de ser Hana era una propuesta tentadora pero ¿y Naruto? ¿Podría vivir engañándolo? Los amigos no hacen eso... Ese idiota le había dicho que eran amigos.
"Yo no le puedo hacer eso a Naruto..." - dijo sin pensar.
"Míralo de este lado. ¿Si vas corriendo ahora y se lo dices en este momento tu crees que te va a volver a hablar? ¿Es mas crees que te va a volver a mirar? Te va a aborrecer para toda tu vida, va a cancelar el negocio y nos vamos a la quiebra y todo lo que te he dicho antes se hará realidad. ¿Tu quieres eso?"
"No" - no lo quería. No podría vivir con esa culpa encima de él.
Su papá sonrió triunfante y abrió la puerta del baño. Lo lanzo dentro de la bañera sin ningún cuidado y abrió el agua helada.
Lo dejo sin aliento ahogándose bajo el agua que le caía directo a la cara y no se podía salir del chorro por que su papá se encargo de pisarlo para que no se moviera. Estaba atorándose con el agua y sentía sus pulmones mas adoloridos que nunca.
Su papá se saco del bolsillo un cinturón de cuero y con la hebilla empezó a golpearlo.
"Que te sirva esto como un pequeño recordatorio de lo que te puede pasar si se te ocurre desobedecer".
Al principio no había entendido las miradas furtivas que se habían dado entre Iruka y Kakashi pero al día siguiente las entendió perfectamente.
Con el pretexto de conversar acerca de los negocios y futuros proyectos con los Uchiha lograron engañarlo y encerrarlo en el estudio de la casa.
De antemano Iruka ya había tenido todo listo y apenas entro apago la luz y las imágenes se proyectaron en la pared.
Automáticamente sus manos fueron a cubrirse los ojos para no ver más allá de lo que le iban a mostrar pero Kakashi se encargo de bajarle las manos y lo guió a un asiento en primera fila de aquel cinema improvisado.
El había besado a Hana de manera inocente y en ningún momento había pretendido llegar con ella a tal punto.
Esa mañana recibió demasiada información, más de la que necesitaba. Cosas que obviamente no sabia que podían pasar.
De su mente quedo borrada toda aquella teoría de las flores y las abejas y se lleno de imágenes de la anatomía de los humanos. La de él ya la sabia, se veía al espejo todos los días a la hora de tomar un baño pero la de una chica nunca la había visto. No tan visualmente. Nunca había visto a una mujer completamente desnuda. El prefería imaginarse un agujero negro o uno de esos rectángulos negros difuminados que aparecían a veces tapando el contenido de algunos programas para adultos, como nubes de aire estratégicamente colocadas tapando aquellas partes que nunca debió haber visto. De solo recordar las imágenes su cara se ponía roja y sentía que le iba a salir humo por las orejas y sangre le iba a escurrir por su nariz.
"¡Se me van a desintegrar los ojos! ¡Apaguen eso!" - les repetía cada par de minutos.
"Naruto, después de lo de ayer creemos que ya estas listo para esta clase" - le informó Iruka
"Aja. Después del video pasaremos a la parte práctica de como ponerte un condón de manera adecuada..."
"¡Eh! ¡¿Están locos?!" - ¿Kakashi de verdad planeaba enseñarle eso?
"Si ya tienes inquietudes hacia el sexo opuesto es mejor prevenir que lamentar".
Y Kakashi no mentía. Le enseño a ponerse eso en su eso. Después del video ya no quería pensar en las palabras técnicas, es mas, no sabía si iba a poder mirarse a un espejo o bañarse apropiadamente.
No tenia idea que un simple beso fuera a desencadenar tanto drama.
Se preguntaba si algo parecido le estarían haciendo a Hana ahora. Si era así tenia que pedirle disculpas apenas la volviera a ver, eso si es que podía verla a la cara de frente. Las imágenes de aquel video educacional lo habían traumado más de lo que ya estaba.
"Recuerda que nosotros preferiríamos que no recurrieras a las relaciones sexuales a tan temprana edad pero si de verdad no puedes controlar tu instinto animal no te olvides de usar protección..."
"¡Ahhh!" - trataba de hacer ruido tapándose las orejas para no seguir escuchando todo eso... - "¡Solo tengo once años! ¡No tenían por que arruinar mi niñez de esa manera!"
"No te la hemos arruinado. Te estamos previniendo Naruto. Deja de comportarte como un niño por que ya no lo eres. Bienvenido a la pre adolescencia" - le dijo Kakashi antes de irse a leer su libro a algún rincón tranquilo de la casa.
"Naruto, nosotros creemos que esto es por tu bien. A la larga sirve estar informado y es importante que sepas que las cosas se deben de dar a su debido momento así que no tienes por que apresurarte" - le comento Iruka - "Yo sé que tu eres un buen chico y sé que serías incapaz de obligar a hacer cosas inapropiadas para tu edad a cualquier chica y aprovecharte de ella" - Iruka también se estaba frenando en decir las palabras técnicas. La idea del video seguramente había sido de Kakashi - "Yo sé que eres respetuoso y confío en ti. Así que si en algún momento sientes debilidad piensa en las consecuencias que puede tener y protégete".
Con eso último Iruka se fue a hacer sus cosas y lo dejo solo en la habitación, llena de videos y libros respecto al tema.
Se sentó cansado por lo que había pasado, sin energía y sin pensar abrió el libro justo en la pagina de anatomía femenina. Al ver la imagen se preguntaba si Hana de verdad se vería así sin ropa...
¿Debajo de toda esa ropa que llevaba su piel sería más blanca?
¿Más suave?
¿De que color serian sus...?
Y de pronto notó algo que estaba cambiando en él. Se sentía raro y un poco extraño. Algo se había levantado de donde estaba por lo general tranquilo.
Se miró los pantalones y aquel bulto que con tan solo pensar en esas cosas iba creciendo.
Del susto tiro el libro al piso y después de mirar hacia un lado y hacia otro con la cara roja de la vergüenza salió de puntitas del estudio.
No quería que nadie lo mirara entrar al baño a resolver su pequeño problema.
No podía creer que tan rápido iba a poner en práctica las explicaciones que Kakashi le había dado hacia menos de media hora.
¡Estúpida adolescencia!
¡Estúpidas hormonas!
oooooooooooo
Era algo extraño.
No podía creer que un simple video de educación sexual lo dejara imposibilitado de volver a mirar a una chica a los ojos. Y si por casualidad sus miradas se cruzaban las imágenes de como se vería sin ropa se le venían de pronto a la mente.
Lo habían convertido en todo un pervertido y degenerado sexual.
Pero como él todavía tenía once años al igual que todos sus compañeros no había gran cosa que imaginar en su salón. A Dios gracias.
La mayoría de las chicas estaban planas, con ellas no había tanto problema.
El problema era con el resto de alumnado femenino del colegio y con un par de chicas de su salón.
Ino por ejemplo era una chica demasiado alegre como él. Antes había sido muy fácil hablar con ella a pesar que no tenían muchos temas de conversación pero ahora la cosa era diferente.
Había caído en la cuenta que Ino tenia una manía a la hora de hablar.
Cuando hablaba no solo te miraba a los ojos fijamente y de cuando en cuando se animaba a mover sus pestañas. Eso no lo incomodaba, la chica era coqueta y eso no era ningún crimen.
El problema era que cuando hablaba se inclinaba hacia adelante e intentaba juntar sus hombros. Sus brazos entonces presionaba su pecho y toda la masa que había en medio se juntaba en un solo lugar tanto que la blusa que llevaba parecía a punto de reventar.
Cuando se dio cuenta de eso empezó a evitarla aunque le daba cierta tristeza hacerlo por que la chica era bastante amena.
Pero si ese problema doble con Ino le daba dolor de cabeza y dolor en otro lugar más abajo el problema que tenía con Hinata era colosal.
¿Quien hubiera pensado que Hinata fuera tan desarrollada para su edad?
Sin duda ella llevaba todo el peso de su familia en ella.
Tenía dos poderosas razones para caminar encorvada y esconder esa personalidad debajo de toda la ropa.
Pero de todos los momentos en los que pudiera notar a Hinata quizás el más penoso era en la clase de deportes donde a veces los hacían correr a todos.
Le daba la impresión que el pervertido de Kiba corría lento solo para correr a la par con ella y disfrutar del rebote.
Pero para mantener su mente distraída y evitar que su amiguito despertara decidió concentrarse en algo, cualquier cosa, cada vez que la situación se volvía imposible de escapar.
Contar cualquier tipo de cosas lo hacia concentrarse en no verlas. Contaba las maderas del piso, los escalones, cuantos pasos tenía que dar para llegar a algún lugar, cuantas veces se le caían los lapiceros a Sakura y cuantas veces se bajaba de su asiento para recogerlos con aquella diminuta falda y sin ponerse a pensar la manera descuidada y poco femenina en la que a veces los recogía.
De verdad que se había convertido en un pervertido sexual y de la peor clase.
Pero lo que lo mantenía mas distraído era pensar en Hana.
Para su suerte Hana era plana. Aunque eso no significaba que nunca se iba a desarrollar, solo esperaba que no fuera tan pronto.
Pero después de la reunión en su casa no había podido verla otra vez.
No había regresado al colegio así que todo apuntaba a que seguía enferma.
Tendría que regresar a su casa y darle una visita. Aunque ir a su casa significaba también darle unas disculpas por su comportamiento indebido.
Estaba en una disyuntiva. ¿Sería un buen movimiento ir a su casa sin avisar?
¿O quizás podía ir como quien quiere revisar el contrato con su papá y de pasada pedir verla? Eso seria mas entendible y despertaría menos sospechas. Aunque si era cierto lo que Kakashi le había dicho entonces ya no había que nada que aparentar.
Tan ocupado estaba pensando en eso que no se dio cuenta cuando Hinata se paro frente a él.
"Naruto kun... ¿Pu-puedo hablar contigo?"
Los dos se pusieron rojos como tomates aunque cada un por un motivo diferente y a la vez parecido.
"¿Que.. que pasa Hinata chan? ¿Tienes algún pro-problema?" - 'Mírala a los ojos, mírala a los ojos' se repetía en la cabeza para evitar mirar más abajo de lo que debía.
"¿Eh? No, no no te-tengo ningún pro-problema es solo que..." - Hinata tenía un defecto y era que cuando hablaba con él tartamudeaba y lo miraba de reojo y sus ojos se ponían mas vidriosos y temblaba como un papel. Después de eso nada serio - "Ayer fui a ver a Ha-Hana chan para de-dejarle su tarea pe-pero no me supieron decir nada. Me-me dijeron que no estaba en casa"
¿Si no estaba en su casa significaba que ya estaba mejor? ¿Si era así entonces por que no había asistido a clases?
"¿Que puedo hacer yo?" - le pregunto sin comprender que pretendía y Hinata se puso más roja aún por que en su vida nunca se había atrevido a tanto.
"Me-me pregunta-taba si tu-tu y yo de-de repente podríamos ir ju-juntos a su casa y pedir verla" - Hinata entonces cometió el error de poner sus dos manos frente a su pecho y logro el mismo efecto que hacia Ino a la hora de hablar, juntar a las masas. - "Yo sé que si tu-tu vas conmigo nos van a dejar verla".
Hinata se veía inocente y un poco en la luna pero era una persona que estaba al tanto de muchas cosas en especial los contratos y pactos entre las empresas. No esperaba que la sociedad que había entablado con los Uchiha pasara por debajo de su radar.
No se pensaba tan importante tampoco como para lograr algún tipo de cambio en el caso de Hana aunque claro para el señor Uchiha debía serlo, eran socios ahora.
"Bueno si quieres podemos ir ahora después de clases" - le dijo mientras miraba al techo blanco cuidándose de no mirarla de frente.
Hinata entendió que el tema de conversación había finalizado y debía de regresar a su sitio por que las clases aún no habían acabado.
"Le diré entonces a mi-mi chofer que nos lleve a la ca-casa de Hana chan, ¿te-te parece bien?"
"Esta bien, le diré al mío que no me recoja entonces" - y con eso acabo la conversación con Hinata pero no los pensamientos de su cabeza.
Desde aquel día ya habían pasado unos cuatro días. Si su mamá dijo que estaba mejor no podía estar peor y seguir faltando. No era lógico. Quizás la enfermedad de Hana era mucho mas grave de lo que le estaban haciendo creer. Quizás era una enfermedad incurable, ¡un mal congénito! ¿Que sabía él? Nada. Absolutamente nada.
x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
Terminadas las clases del día y con la cabeza en otra parte se reunió con Hinata para ir a la casa de los Uchiha.
Estaba un poco incrédulo de que su presencia fuera tan importante pero aun así fue.
La pequeña mansión lucia iluminada por algún tipo de brillo imaginario. Con sus arboles estratégicamente colocados la hacia ver como un lugar mágico. Definitivamente tenia un toque femenino la cantidad de flores en la entrada y el caminito de piedras lo hacia sentir como en un cuento de hadas.
Pero contrario a lo que hacia sentir la decoración él podía respirar un aura de rigidez y quizás hasta angustia. Pero no podía ser cierto, definitivamente se estaba imaginando cosas.
Se acerco hasta la puerta y la toco. Los dos esperaron parados hasta que de pronto se abrió.
Una sirvienta los miro sonriente.
"¿Se les ofrece algo?"
"Buenas tardes" - hizo alarde de educación. La amabilidad podía lograr lo imposible varias veces. - "Somos amigos de Hana y como no fue hoy al colegio vinimos a ver como esta. ¿Podemos pasar a verla?"
La chica pestañó un par de veces y luego volvió a sonreír.
"Cuanto lo siento chicos pero la señorita Hana no esta"
"¿No esta? ¿Pero donde esta? ¿Por que no ha ido al colegio? ¿Sigue enferma? ¿Ha ido al medico?" - empezó a marearla con todas esas preguntas mientras Hinata trataba de detenerlo.
"Discúlpenme si no les puedo dar una respuesta concreta pero la verdad no sé. Lo único que me han dicho es que ella esta de viaje"
"¿Pero a donde? ¿No estaba enferma acaso?"
"Eso no lo sé señor..."
"¿Y la señora Uchiha y el señor Uchiha también salieron de viaje?" - se apresuro a preguntar.
"El señor Uchiha esta trabajando en su despacho en este momento. La señora en cambio tengo entendido que se fue a hacer labor social a..."
"¿Que pasa aquí? ¡Naruto!" - el señor Uchiha apareció de pronto, quizás en el mejor momento como para responder todas sus preguntas. Quizás había alzado tanto la voz que él lo había escuchado. - "¿Por que no lo has hecho pasar?" - le pregunto a la sirvienta que aún los tenía en la puerta.
"Lo siento señor pero no sabía quienes eran exactamente..."
"Disculpa la poco hospitalidad de esta mujer. Naruto eres bienvenido en esta casa en cualquier momento. Pasa... y tu también... ¿como te llamas?"
"Hinata Hyuga..."
"Ah si... los Hyuga... pasen" - los hizo pasar a la sala y le ordeno a la chica que les trajera algo de tomar.
"¿A que se debe la visita del día de hoy?" - pregunto el señor Uchiha en un tono amistoso, pocas veces usado.
"Señor Uchiha..." - comenzó pero él le mostro la palma de la mano como para que se detuviera.
"Dime Fugaku, entre nosotros hay confianza ¿no?" - Fugaku le dio un par de palmadas en el hombro de manera afectuosa como para hacerlo entrar en confianza.
"Claro... Bueno Fugaku, nosotros, Hinata y yo vinimos a ver a Hana..."
"Pero ella no esta ni Mikoto" - lo interrumpió - "Las dos se han ido de viaje a visitar a mi hijo en Francia".
"Pensé que Hana estaba enferma..."
"Bueno esta mejorando"
"¿Y por que no ha ido al colegio?" - siguió interrogándolo.
"Bueno ya te dije que fue a ver a su hermano. No podía llamar al colegio y decirle que mi hija se fue de viaje sin importar las clases. Esa niña es medio loca y hace lo que quiere. ¿Ya te dije que es medio extraña no?"
"No..." - o al menos no lo recordaba.
"Bueno yo como su padre no debería decir esto pero es así. A veces siento que me oculta algo pero no se que es exactamente. Espero que algún día tenga la suficiente confianza como para decírmelo..." - le dijo Fugaku con una mano en su corazón y con un gesto como si estuviera tratando de suprimir algunas lágrimas.
Alguna vez había escuchado un comentario que decía que los hombres no lloraban, que no era bien visto. Pero ver así a Fugaku, el papá de Hana, le hacia pensar diferente. Había que ser bien hombre como para atreverse a mostrar ese lado sensible.
Fugaku alzo la vista y su mirada se fijo en Hinata. Automáticamente se paso la mano por la cara y recupero su imagen seria.
"Hinata veo que tu chofer te esta esperando allá afuera. ¿Por que no dejas la tarea de mi hija como lo has estado haciendo y regresas a tu casa? No quiero que tu familia se preocupe".
Hinata lucía un poco asustada por que reacciono de un brinco como si alguien hubiera estallado una bomba a su lado.
"Eh, no se preocupe, además yo... yo vengo con Naruto..."
"Por él no te preocupes, yo lo puedo llevar a su casa. Necesito aclarar un par de cosas con él así que si por favor nos disculpas..." - le dijo de manera dulce, como cuando un padre se refiere a su hija.
La imagen seria y severa de Fugaku Uchiha se estaba desvaneciendo frente a sus ojos. Verlo le daban ganas de haber podido disfrutar un poco mas a sus padres pero lamentablemente eso no había podido ser.
Cuando se dio cuenta y su mente regreso a su cuerpo Hinata ya estaba en su limosina y su chofer estaba abandonando la propiedad Uchiha.
Fugaku paso una mano por su espalda como un gesto paternal y lo comenzó a guiar hacia su despacho.
Por algún motivo se puso nervioso y se acordó de algo.
"Fugaku, yo necesito llamar a Iruka y decirle que estoy aquí con usted. Usted no sabe como se pone cuando no sabe donde estoy. ¿Será que me dejaría hacer una llamada rápida a mi casa para avisar?"
"Por supuesto. Después de la llamada tu y yo tenemos que hablar muy seriamente" - le dijo de manera un poco intimidante. El aura de padre comprensivo había cambiado.
"Cla-claro Fugaku..." - El señor Uchiha lo condujo hasta el despacho donde lo dejo a solas para hacer la llamada.
Por supuesto Iruka estaba histérico por que el pensó que llegaría para la hora de la comida y hasta ahora no sabía nada de él. No le criticó el hecho que no hubiera llegado sino el no haberle avisado que demoraría más de la cuenta. Cuando él le comento que había ido a ver a Hana, Iruka lanzó un comentario como "Ya me lo imaginaba" pero después de eso no dijo nada más. Lo único que le pidió fue que no llegara tan tarde.
Habiendo realizado la llamada se sintió mas tranquilo pero eso no lo salvaba de lo que iba a venir.
"¿De que vamos a hablar Fugaku?" - le pregunto aunque ya sospechaba mas o menos a donde iba a ir la cosa.
"Bueno Naruto. Estamos entre hombres así que me parece que debemos de ser sinceros en especial por que también somos socios, ¿verdad?" - el asintió e intento no perder el contacto visual - "Entonces voy a ser muy directo. ¿Que intenciones tienes con mi hija Hana?"
La pregunta le pegó mas duro de lo que había pensado. Su cabeza que había estado apoyada sobre su mano perdió el equilibrio y por poco se cae de la silla.
Pero Fugaku no le había quitado un ojo de encima. Estaba esperando su respuesta y tenía que darle una sino muy buena, lo suficientemente convincente como para que no se preocupara por su hija. Por supuesto sus intenciones habían sido nobles... hasta que vio el video de educación sexual el otro día... ahora no sabía bien.
"Espero que no me mal interprete" - comenzó - "La primera vez que vi a su hija fue en aeropuerto y... sentí como algún tipo de atracción por que me llamo la atención, no todos los días ves a una chica en el baño de hombres de un aeropuerto..."
"¿En el baño de hombres?"
Quizás había hablado demasiado una vez mas...
"Si pero creo yo que se confundió por que en ese momento se sentía mal. Yo la ayude..." - y sintió que no le podía contar lo demás por que ahí si se podía prestar a malas interpretaciones - "Y desde entonces me preocupo por ella. Claro que no sabia que se trataba de ella hasta el otro día que paso lo que paso y..." - y su relato había entrado otra vez a un callejón sin salida.
"¿Y?"
"Y..." - si esta conversación era de caballeros tenia que hablar en serio. Si se enteraba de otra manera las cosas no serian claras. Según Kakashi él ya se había dado cuenta de lo que había pasado ese día y seguramente lo que quería ahora era dejar en claro las cosas. 'Sinceridad ante todo' se repitió - "Y creo que su hija es de mi agrado visual pero no la conozco lo suficiente como para dar una opinión sincera al respecto" - termino por decir. Una manera muy formal y diplomática de decir las cosas.
Fugaku lo miró serio al principio y luego levanto una ceja como tratando de analizar sus palabras un poco mas allá. Luego le lanzó una sonrisa comprensiva y se sentó a su lado poniéndole una mano en su rodilla.
"Yo sé por lo que estas pasando. Es normal cuando uno entra a la adolescencia estar un poco confundido. Uno empieza a ver a las amigas de otra manera y tu ya sabes. Solo te quiero decir que mi hija es una chica de su casa. Yo sé que eres un chico de familia también y no creo que mi hija hubiera podido caer en mejores manos".
No estaba entendiendo para nada a donde iba la conversación.
Le fastidiaba ser tan tonto para ese tipo de situaciones.
¿Le estaba dando su aprobación o era pura imaginación de su parte?
"Tienes mi permiso para frecuentar la casa cada vez que quieras ver a mi hija. Si Mikoto te dice que no dile que tienes mi aprobación" - y le dio un par de palmadas en la espalda.
Con eso salió del estudio y lo dejo solo.
¿La conversación había acabado ya?
Se quedo sentado en el mismo lugar por algo mas de cinco minutos intentando recolectar cualquier pedazo de información en su memoria para entender como había acabado la conversación.
Se paro de un salto y fue en su búsqueda.
Cuando lo encontró estaba sentado en su sillón de cuero leyendo el periódico mientras fumaba un cigarrillo.
"No entendí" - le dijo a lo que Fugaku se rio. - "De verdad no entendí. ¿Que quiso decir con todo eso?"
Fugaku dejo el periódico de lado y apago el cigarrillo en el cenicero de cristal. Se volvió a recostar en el sillón pero en vez de mirarlo dirigió sus ojos negros hacia el techo de su casa, como si un chandelier fuera atrayente.
"¿Supongo que de mi hija y de mi familia deben haber muchos rumores en el colegio verdad?"
"Eso creo..." - y de pronto se le vinieron todos esos chismes de las chicas a su cabeza.
"Bueno entonces sabrás que por tradición familiar lo padres decidimos el futuro de nuestros hijos y ellos tienen que obedecer. Es tradición de la familia solo contraer matrimonio con los que consideremos de nuestro nivel o quizás hasta mejores que nosotros pero lamentablemente sabemos que no hay nadie mejor que nosotros... sin ofender"
~"Un Uchiha solo se puede casar con un Uchiha"~
~"Se casan entre familiares..."~
~"Seguramente Hana ya esta comprometida con alguno de sus primos..."~
"La tradición se ha llevado acabo de esa manera desde que se creo el clan pero siempre esta el hecho en que el padre tiene la última palabra" - y le alzo la ceja como para darle tiempo a pensar.
Se puso a pensar entonces.
¿Acaso tenia un mínimo de posibilidad con Hana?
Pero él solo quería su amistad. No quería obligarla a nada mas... ¿o si?
"Yo pienso que tu eres un buen chico y como diría mi esposa un buen partido como para cualquier chica. Supongo que eso también lo debes haber oído por ahí" - decidí interrumpir en sus pensamientos - "Si a ti de verdad te interesa mi hija yo no me negaría a que seamos familia en el futuro" - termino.
"¿Familia?"
La palabra familia siempre despertaba cierto sentimiento en él.
Iruka y Kakashi lo habían cuidado muy bien durante estos años pero ellos no eran su familia. La posibilidad de formar su propia familia era algo que quería lograr.
"Piénsalo Naruto. Es algo que me gustaría pero todo depende de lo que tu quieras. Quizás mi hija no es lo que te conviene, quizás si..."
"¿De verdad?"
"Yo no miento. No me opondría a una relación siempre y cuando se conozcan bien primero. Yo no quiero un matrimonio y después un divorcio por que no se pueden llevar bien. El divorcio no esta permitido en mi familia"
"Yo... aprecio mucho a su hija pero supongo por ahora solo quiero su amistad. No me malinterprete..."
"Entiendo. ¿Bueno ya es hora que regreses a tu casa no? ¿Quieres que mi chofer te lleve hasta tu casa?"
"No es necesario, gracias. Prefiero caminar" - necesitaba pensar y si llegaba a su casa no iba a poder hacerlo por que las preguntas iban a empezar. - "Cuando Hana regrese vendré a saludarla".
"Aquí te esperaremos".
Naruto salió de la casa de los Uchiha y a penas se cerro la puerta soltó un fuerte suspiro.
No estaba seguro si quería aceptar esa insinuación.
Estaba casi seguro de querer casarse en un futuro con ella y hacer una familia y todo lo demás pero no quería hacerlo si ella no estaba completamente enamorada de él. No quería llegar al punto de hacer que su papá la obligara a casarse con él.
Por el momento sería mejor aprovechar de su cercanía y entablar una amistad y poco a poco lograr que se muriera de amor por él.
Tendrían siete hijos, todos varones en edades casi seguidas así podrían jugar entre ellos y con él así como le hubiera gustado hacerlo con su papá. Todos irían al colegio y luego a la universidad. Tendrían enamoradas muy bonitas, se casarían y él tendría muchos nietos y entre todos trabajarían duro para agrandar la empresa. Al final del día él y Hana se reunirían en una mesa frente a la chimenea de la casa y comerían ramen hasta el final de sus días. Serían muy felices.
Sería una vida perfecta con la compañía perfecta.
Solo faltaba ver a Hana y entablar una sólida amistad que luego los pudiera llevar a enlazarse en una relación de codepencencia afectiva y luego a una unión matrimonial sería y duradera.
Pan comido.
"¡Naruto niichan!" - esa vocecita lo saco de su sueño perfecto y lo trajo al parque donde estaba caminando.
"¿Konohamaru como estas?" - intento preguntarle de manera paternal, si quería tener una familia numerosa tenía que empezar a practicar su lado paternal.
"¡Naruto niichan juguemos a la pelota! Mi abuelita vino conmigo pero como esta viejita me da miedo que se muera pateando la pelota. ¡Juega conmigo!" - le pidió con ojos llorosos, por supuesto no se iba a poder negar.
"¡Claro!" - y le sonrió.
Su abuelita lo saludo desde la banca donde estaba sentada dandole de comer a las palomas.
Comenzaron pateando un poco la pelota entre los dos, haciéndola rodar un poco y de cuando en cuando intentando algún tipo de pirueta como para impresionar al niño que no paraba de decirle lo asombroso que era.
Definitivamente iba a ser un padre a todo dar.
"¡Vamos a patear la pelota al arco! ¡Yo primero!" - cogió la pelota y se posicionó frente al arco.
"Esta bien" - Naruto miro su reloj, ya llevaban jugando como una media hora y no le había avisado a nadie donde estaba. Seguro Iruka ya se estaba comenzando a desesperar. Unos diez minutos más y le diría a Konohamaru que era todo por el día de hoy.
Caminó hacia el arco y espero el primer pelotazo pero la pelota no llego por que Konohamaru no tenía la suficiente fuerza como para hacerlo llegar.
"Acércate un poco más para patear" - le aconsejo.
Konohamaru esta vez se puso más cerca y algo frustrado por que no lo había logrado antes intento patear la pelota con fuerza descontrolada.
La pelota no se movió ni un milímetro por que su pie se fue de lado.
Intento no reírse mordiendo su labio. Luego tomo aire y se acerco a el.
"Konohamaru, cuando patees concéntrate en el arco que tienes delante y no cierres los ojos" - se paro a su lado y a su nivel lo hizo mirar al arco. - "Ahora concéntrate. Mira al frente. retrocede un paso y toma fuerza..." - lo iba guiando y Konohamaru estaba siguiendo sus instrucciones paso a paso - "¡Ahora acércate y patea!"
Así lo hizo y esta vez la pelota salió volando, pasando por el arco sin red y directo a alguna parte del bosque.
"¡Wow!" - dijeron los dos a la vez.
"¡Lo hice! ¡Lo hice! ¡Gracias Naruto niichan!" - le agradeció saltando alrededor suyo de alegría.
"¡Muy bien Konohamaru! ¡Lo lograste!"
"¡Vamos a buscar mi pelota!" - Naruto miro su reloj de reojo, los diez minutos que se había prometido ya habían pasado pero no podía dejar que Konohamaru entrara solo al bosque a buscar su pelota y no creía capaz a su abuelita de acompañarlo. No le quedaba otra más que ir por la pelota él mismo.
"¡Ya vámonos Konohamaru!" - comenzó a llamarlo la ancianita. La comida que tenia para las palomas ya se había acabado y el cielo se estaba empezando a poner oscuro.
"Ve, yo busco tu pelota y si se hace muy oscuro te prometo encontrarla mañana" - le prometió.
Konohamaru le sonrió y se fue corriendo a la banca para ponerse su casaca y regresar a su casa con la abuelita.
Naruto suspiro resignado por que ya sabía que iba a recibir una llamada de atención apenas cruzara por el marco de la puerta pero tampoco podía regresar a su casa sin antes por lo menos intentar encontrar el balón.
Unos diez minutos más no iban a ser gran diferencia en la reprimenda así que decidió dar por lo menos una mirada por ahí cerca.
Cruzó el arco por donde había ido el balón y trato de seguir la trayectoria del balón.
Un niño de unos cinco seis años no podía haber pateado tan fuerte, no debía estar tan lejos.
Antes de que se acabara su tiempo encontró el balón detrás de unos arbustos junto a un árbol. Estaba un poco sucio por que había rodado por encima de un charco de lodo pero esa mancha era de un color extraño. Para ser lodo estaba un poco viscosa y el color no era como a tierra.
Paso sus dedos por encima de la suciedad impulsado una vez mas por su curiosidad. Se iba a maldecir si esa suciedad eran los deshechos de algún animal pero percibió un olor metálico. El conocía ese olor, era sangre. ¿Pero sangre de que? ¿o quien?
Lo mas probable seria un animal herido pero no oía a ningún animal quejarse cerca, a menos que el animal estuviera asustado o ya hubiera pasado a mejor vida. En el último caso iba a ser un poco asqueroso para el encontrar su cadáver. Quizás lo más recomendable era dejar de explorar y regresar a casa... ¿pero y si el animal estuviera vivo y al borde de la muerte?
Su conciencia le decía que tenía que encontrar al animal.
Empezó a hacer sonidos con su lengua tratando de llamar al animal herido pero sin éxito.
Dio un par de pasos más antes de darse por vencido y decidirse a regresar a casa.
Retrocedió tres pasos hasta que sintió que su pie estaba pisando algo relativamente pequeño y huesudo. Si el animal estaba vivo seguro lo acababa de matar.
Retrocedió un paso mas con los ojos cerrados y se agacho para ver lo que había pisado pero no lo quería ver así que empezó a tantear.
Lo que agarró lo asustó tanto que cayó sentado y retrocedió como pudo arrastrándose.
Comenzó a temblar con el corazón acelerado y paso las palmas de sus manos por su cara intentando convérsese de no haber tocado lo que él creía haber tocado. Se paró como pudo y salió corriendo y no paro hasta que llego a donde había estado jugando hace un rato dispuesto a agarrar su maleta y regresar a casa, cosa que debió haber hecho desde un principio.
Pero el remordimiento no lo dejo.
Pero no se atrevía a regresar solo. No, necesitaba ayuda y su casa no estaba tan lejos.
Corrió a casa casi sin respirar, con el corazón en la boca. Con los pulmones a punto de reventarle por falta de oxigeno y con la cara que le ardía por que hacía frío.
Cruzó la reja de entrada como un bólido. Atravesó el jardín pisando el césped y aplastando algunas cuantas flores en su loca carrera hasta que llego a la puerta de entrada. La abrió de golpe y agarró del brazo al primero que encontró.
Lo jalo del brazo sin hablar y sin responderle por que en ese momento no entendía bien las palabras del mayor.
Kakashi intentaba adivinar que le pasaba. Naruto tenia la piel teñida por un bronceado natural que en esos momentos lucía traslúcido como un fantasma. La única explicación que podía dar era que había visto un fantasma y eso en verdad no era una explicación lógica así que decidió seguirlo para ver que lo había alterado tanto que no podía hablar.
En todo el corto recorrido no encontraba nada fuera de lo común hasta que cruzaron el arco de una cancha de soccer. Entrar a una sección de arboles le trajo mala espina y cuando vio unos dedos huesudos detrás de un árbol se le helo la sangre también.
"¿E-esta vivo?" - le pregunto con angustia.
Respiro profundamente antes de acercarse a la mano.
Notó sangre en los alrededores lo que significaba que la imagen que se iba a encontrar no iba a ser la mas bonita.
Examinó la mano, que estaba helada. Era mas pequeña que su mano. Tenía pulso. Eso le daba ánimos como para buscar el resto del cuerpo que estaba como escondido entre algunas ramas.
Intentó jalarlo en la oscuridad fuera de aquel matorral donde estaba escondido sin escuchar quejas, eso significaba que aquel cuerpo estaba inconsciente.
De la pequeña y delgada mano salió un brazo delgado y un cuerpo maltratado por lo poco que podía ver. La noche y la falta de luz no lo ayudaban. Acercó sus dedos a su nariz y sintió esa débil respiración que le decía que todavía había esperanza.
Era un niño al parecer. De repente había sido asaltado y golpeado hasta dejarlo en ese estado. No sabía que otra explicación darle. Lo cargo entre sus brazos y lo pegó a su pecho para darle un poco de calor.
"Vamos a la casa, necesitamos que reaccione" - le dijo a Naruto que seguía sin hablar pero un poco más tranquilo al saber que no estaba muerto.
Vio que cogió un balón y fue por delante de él.
Cuando llegaron a la cancha de soccer decidieron acelerar el paso para llegar pronto a casa.
Con un poco mas de luz Kakashi se decidió ver un poco más a aquel pobre niño.
Pero cuando lo vio se le hizo un nudo en la garganta.
Estaba ensangrentado, su camiseta tenía algunos rasguños fuertes y no tenía pantalón puesto. Podía ver sus piernas golpeadas y con heridas, no tenía ni medias y mucho menos zapatos. Su rostro estaba prácticamente cubierto en barro con una líneas blanquecinas que bajaban de sus ojos. Había estado llorando seguro, esas eran marcas de lágrimas. Su cabello estaba cortado de manera desigual, habían unos mechones más largos que otros.
De pronto se dió cuenta que ya estaban en casa. Corrió hacia adentro mientras Naruto corría a llamar a Iruka.
A pesar que el niño estaba sucio tuvo el impulso de dejarlo sobre el sillón pero no podía. Lo más recomendable era darle un baño para limpiarle las heridas.
Entró al baño más cercano y dejo al niño sentado en el piso y recostado contra la pared mientras llenaba la tina con agua caliente.
El niño pareció removerse un poco y temblar pero más de eso no hizo.
Iruka y Naruto aparecieron entonces. Iruka con un maletín de primeros auxilios y dispuesto a entrar en acción.
La primera tarea era desvestirlo pero Iruka creyó conveniente en ese momento mandar a Naruto lejos. A pesar de protestas Naruto tuvo que esperar afuera y fue la mejor decisión. El no estaba preparado para lo que los dos mayores vieron, incluso ellos no lo creyeron posible.
La espalda del niño estaba prácticamente destrozada por los golpes y sus costillas estaban algo visibles.. Quien hubiera abusado así de él debía odiarlo.
Entre los dos lo metieron a la bañera y lavaron con cuidado su espalda intentando no abrir alguna de esas heridas. Sus piernas estaban en un estado similar, sus brazos llenos de marcas de golpes. Su cara era lo que no había sufrido mucho daño, solo un labio partido y un moretón en la mejilla derecha.
Lo sacaron el agua y envuelto en una toalla lo llevaron cargado hasta una de las habitaciones de huéspedes de la casa. Iruka fue corriendo a buscar algo de ropa en los cajones de Naruto mientras que Kakashi a puerta cerrada intentaba desinfectar las herida de la espalda.
De cuando en cuando el niño se movía incomodo y gimoteaba por el dolor.
"Tranquilo, todo va a estar bien" - le decía.
Le vendaron la espalda y le pusieron una ropa de dormir que Naruto había dejado de usar.
"Deberíamos intentar de que coma algo..." - dijo Iruka - "Esa fiebre que tiene me preocupa".
"La gente es cruel..." - dijo como un comentario evaluando en su cabeza todo lo acontecido.
"¿Naruto lo reconoció?" - le pregunto Iruka
"No creo, si lo hubiera hecho no estaría respetando esto ahora. Aún así todo esto lo ha chocado. Deberías ir a verlo..."
"¿Debería decirle quien es?"
"No, si lo haces será peor, aunque de todas maneras se va a enterar. Mejor espera hasta mañana"
Iruka salió de la habitación y se fue a ver a Naruto mientras que Kakashi se sentó al lado del niño.
Estaba moviéndose un poco mientras se le caían las lágrimas.
"La gente es muy cruel..." - repitió.
xoxoxoxoxox
Iruka se quedo parado fuera de la habitación de Naruto un rato pensando como iba a abordar el tema.
Una vez tuvo todo sus ideas claras entró pero Naruto lo abordó al instante saltando como un resorte desde su cama hasta donde el estaba.
"¿Como esta? ¿Esta bien?" - Estaba temblando, nunca lo había visto así. Pero si perdía el hilo de lo que le iba a decir podía tener un caso contrario.
"El esta un poco cansado y con fiebre así que será mejor dejarlo descansar..."
"¿Pero por que estaba sangrando? Yo vi sangre en su ropa y..."
"Bueno tiene varias heridas, no sabemos que le paso pero por el momento esta bien, hay que esperar hasta mañana..." - pero se quedo mirándolo profundamente.
"Iruka, tu sabes algo mas y no me lo quieres decir... ¿que me estas ocultando?"
"Yo no te oculto nada. Y yo no estoy aquí para discutir nada contigo sino para informarte acerca de... del chico que esta descansando en estos momentos" - pensó en retirarse en ese momento pero no podía. - "¿Naruto, por que te demoraste en llegar a casa? ¿Que paso?"
Naruto volvió a su estado anterior y asustado. Se veía que intentaba arreglar sus pensamientos y serenarse antes de hablar.
"Es verdad que fui a la casa de los Uchiha pero salí de ahí relativamente temprano. Me entretuve jugando con un niño que vive cerca de aquí pero tuve que ir a buscar su balón y ahí fue donde lo encontré" - se detuvo como reviviendo lo pasado en su cabeza - "Iba a regresarme a casa sin buscar el balón pero algo me dijo que tenia que ir. Nunca pensé en encontrarme con él. Al principio pensé que era un animal herido y cuando pise su mano supuse que lo había matado pero... pero era una mano... entonces pensé que era un cadáver por que no hizo ningún tipo de ruido y me regrese acá a la casa corriendo. Tuve miedo. No sabia que hacer..."
"Hiciste bien en venir a casa. Felizmente Kakashi te hizo caso y fue contigo hasta allá. Estoy seguro que entre los dos le han salvado la vida" - le dijo mientras que lo abrazaba. Naruto hundió su cabeza en su pecho y se frotaba la cara queriendo borrar las imágenes. Seguía siendo un niño. Pero si veía a su amigo mañana con todas esas heridas su niño interior podría desaparecer.
Tarde o temprano se tenía que dar cuenta que en el mundo habían personas buenas y malas. Gente caritativa y gente cruel y perversa.
Por que solo un desgraciado podía hacerle eso a un niño.
Quizás esta experiencia lo iba a madurar.
No podía seguir viviendo y pensando en que todo es fácil.
"Necesito que duermas y descanses por que mañana tienes clases en el colegio..."
"No quiero ir, quiero quedarme con él y preguntarle que le paso..."
"¡Eso si que no Naruto! Tu nos fastidiaste por un buen tiempo para que te inscribiéramos en el colegio así que tienes que asistir mañana. Es tu responsabilidad ahora" - lo miro severamente para que recordara el compromiso.
"Esta bien pero quiero verlo antes de irme. Quiero ver con mis propios ojos que esta bien..."
"Tu no estas aquí para poner las reglas del juego. Mañana te levantas y te vas al colegio. ¡Deja al pobre niño descansar en paz!"
"¡Pero quiero verlo! Aunque sea de la puerta... un poquito nomas..."
"No. No y no" - La faceta de niño bueno había acabado y ahora se iba a poner a tramitar algún tipo de licencia.
"¿Por que no?"
"Por que no. Tu no te vas a conformar con mirarlo desde la puerta, te conozco. Además, y solo para que lo sepas, entre Kakashi y yo lo vamos a cuidar durante la noche. Ni se te ocurra abrir esa puerta para dar una ojeada por que soy capaz de castigarte si lo haces"
"Iruka, entre los dos sabemos que eres incapaz de castigarme por que me quieres mucho" - chantaje moral pero dos podían jugar el mismo juego.
"Tienes razón, no podría castigarte. Pero si puedo decir cosas vergonzosas de tu niñez frente a tu querida Hana, y tu sabes que para avergonzarte nadie me gana"
Naruto retrocedió un par de pasos con sus manos en la cara y con una expresión de horror.
"Estas advertido" - le dijo por ultima vez antes de salir de su habitación.
x-x-x-x-x-x-x-x
La fiebre no bajaba, al contrario parecía que iba en aumento.
Era una contradicción que su cara estuviera ardiendo y sus manos estuvieran heladas.
Curarlo les había costado todos los vendajes del maletín de primeros auxilios de Iruka y mas de diez suspiros ahogados cada vez que veían las heridas de su cuerpo.
Este chico cuando despertara tenia varias preguntas que contestar empezando por decirles como había terminado medio muerto en la calle y quien había sido el monstruo que lo había golpeado sin piedad.
Pero no solo les preocupaba la fiebre y los golpes. Este niño tenia una seria desnutrición. Era un saco de huesos. Su anemia era alta, no parecía tener un solo glóbulo rojo vivo. Sus defensas debían estar demasiado bajas y su cuerpo seguro estaba tratando de reponerse de algún modo.
"¿Como va?" - no se dio cuenta en que momento entro Iruka a la habitación pero agradecía al cielo que fuera él y no Naruto. No podía perder la concentración en ningún momento.
"No creo que tan bien. Su fiebre va en aumento..."
"Quizás sea mejor llamar a Tsunade de una vez. No sabemos cuanto tiempo ha estado en la calle y quizás esa fiebre se deba a algo mas"
"Tienes razón. Puedes llamarla y cuando venga dile que no haga ruido. Dile que hay un pájaro revoltoso en el alambre"
"Por Naruto no te preocupes. Ya lo mande a dormir" - pero Kakashi le levanto la ceja dejándole ver que no creía eso. - "Se que es difícil de creer pero ya lo mande a dormir y le dije que si se aparecía por aquí iba a contar historias vergonzosas de el frente a su querida Hana. Créeme, lo va a pensar dos veces antes de aparecerse por aquí".
Iruka estaba seguro de que eso lo iba a contener pero Kakashi no estaba seguro. "Hecha la ley, hecha la trampa" eso era lo que decían. No había manera en la que Naruto se diera por vencido y menos aun sin tratar. Podía ser que estuviera en su cuarto tranquilo pero su mente debía estar pensando miles de cosas. Pero no era urgente preocuparse por eso, en ese momento tenían que llamar a Tsunade.
Por otro lado Tsunade también era otra historia. Casada con Jirayra, eran los dos únicos parientes vivos que tenia Naruto.
Siempre estaban presentes cuando se les necesitaba pero por sus vidas un tanto fuera de lo común por no decir inclinados al vicio, habían preferido que tanto él como Iruka cuidaran de su nieto.
Dejo a Sasuke con Iruka y cogió el teléfono para hacer la llamada.
Tomo aire mientras la llamada esperaba ser atendida. Llamándola habían tres opciones. O contestaba Jirayra y se ponía a hablar de sus perversiones o contestaba la misma Tsunade. Consiente o borracha.
"¿Ahhh?" - contesto al otro lado en lo que parecía mas un gruñido que un saludo.
"¿Tsunade? Habla Kakashi"
"¿Que quieres? ¡Y que sea rápido por que en dos turnos mas me toca jugar los dados!"
Otro problema además del alcoholismo era su afición por los juegos. Le encantaban las apuestas y a veces perdía mas de lo que había llevado en los ún les conto Jirayra había habido una ocasión en la que perdió su ropa interior.
"Necesitamos de tus conocimientos médicos..."
"¿Naruto esta bien?" - pregunto preocupada.
"El esta bien"
"¿Entonces es Iruka?"
"No"
"¿Tu?"
"No"
"¡No me interesa!" - y colgó la llamada
Sintió una vena palpitarle en la cabeza. Además de estar ebria debía estar perdiendo su apuesta en ese momento además de juramento como medico.
Volvió a marcar el numero pero la llamada se corto.
Volvió a llamar.
"¡Que demonios quieres Kakashi! ¡No te das cuenta que estoy ocupada!"
"No es Naruto pero tiene que ver con él".
"¡No te entiendo y explícate rápido!" - le grito al oído.
"Es largo de explicar pero si no vienes a ayudarnos es probable que este deprimido el resto de su vida"
"Esta bien... no estoy muy lejos de la casa voy para allá" - y colgó el teléfono.
A pesar de todo Tsunade tenia buen corazón. A veces se dejaba llevar por sus intereses personales pero si se le decía que era por Naruto volvía en si.
"¿Ya viene?" - le pregunto Iruka preocupado.
"Si, pero sera mejor que la espere en la entrada de la casa por que sino va a entrar haciendo escándalo"
Salió de la habitación y bajo en silencio hasta el recibidor. No salió. Se quedo parado junto a la puerta por lo que le pareció una eternidad hasta que vio las luces de un carro entrar a la propiedad.
La había hecho manejar hasta su casa olvidando que seguía ebria. Su carro avanzo como una serpiente mareada hasta que por fin se detuvo frente a la puerta.
Bajo del carro tambaleándose y acomodándose el abrigo. Le faltaba un zapato de tacón y tenia cara de pocos amigos.
"¡Me puedes explicar...!" - rápidamente le tapo la boca para evitar mas palabrerías.
"Te explico adentro pero necesito que estés en tus cinco sentidos y entres en silencio. No queremos que Naruto este dando vueltas alrededor de nosotros"
Lo miro con cara de no entender nada pero se mordió la lengua para no preguntar. Tanto teatro le hacia pensar que la cosa era seria.
Se dio un par de palmadas en la cara y se arreglo el saco antes de entrar a la casa.
Dejo su único zapato en el recibidor y siguiendo las instrucciones que le habían dado subió de puntitas las escaleras agarrándose del pasamanos y apoyándose en Kakashi. Las copas aun no habían abandonado su cabeza.
Llegaron al cuarto en cuestión a paso ligero y antes de entrar esperaron a que Naruto no asomara la cabeza y no lo hizo, no tenia por que hacerlo por que ya había oído el escandalo y adivinando los movimientos que iban a tomar se decidió a cambiar de habitación a una mas cercana. Quizás no iba a poder ver gran cosa pero si podría escuchar.
La mala noticia para el fue que ninguno de los adultos en cuestión pronuncio palabra hasta que entraron a la misteriosa habitación.
Rápidamente corrió y pego su oreja contra la puerta esperando escuchar algo.
xoxoxoxox
Al otro lado de la puerta también tenían una idea preventiva y antes de que se hicieran las preguntas Kakashi puso algo de música en su celular y la dejo al lado de la puerta.
"¿Y eso?" - pregunto Tsunade pero en el fondo ya sabia el motivo.
"Tsunade me alegra que este aquí, es necesario que nos ayude..." - comenzó Iruka pero ella lo silencio de un empujón y se acerco a la cama.
"¿Que demonios le ha pasado a este niño?"
Sasuke estaba respirando con mas dificultad y agitadamente.
"A eso iba Tsunade. Lo hemos encontrado inconsciente en el parque, la verdad fue Naruto quien lo encontró. Los detalles te los contaremos después pero como veras necesita ayuda medica urgente"
"Ya veo..." - se sentó a su lado y le tomo el pulso. Toco su frente para comprobar la fiebre, su sudor, sus manos heladas. Pego su oreja al pecho de Sasuke no sin antes espantarse de su aspecto cadavérico y las heridas de su cuerpo.
"Tenemos que llevarlo a mi consultorio. No puedo hacer nada por el acá" - sentencio mientras se ponía de pie - "Necesitamos irnos ya y quiero que me expliquen con detalle todo".
Kakashi e Iruka se miraron y en silencioso pero mutuo acuerdo decidieron.
"Yo voy contigo a tu consultorio e Iruka se quedara en casa. Tenemos que asegurarnos de que ese niño vaya al colegio mañana"
"¡Esta bien, lo que sea pero rápido!"
Kakashi se acerco para cargarlo. Iruka le puso una casaca gruesa para evitar que se resfriara mas y luego lo tapo como una frazada.
Tsunade bajo primero y abrió la puerta del carro.
Kakashi lo recostó en el asiento trasero del vehículo y Tsunade se sentó junto a el. Luego el tomo las llaves por que no iba a dejar que ella condujera, no después de como la había visto llegar.
AN
Bueno eso fue todo por el momento. Les gusto?
Es muy posible que existan faltas de ortografia perdonenme eso a mi y a la computadora inepta que tengo.
Me hubiera gustado hacerlo un poco mas largo pero tan largo va a parecer la historia sin fin. Pero a pesar que esta mas largo que los anteriores creo que esta ligerito pero con algunas luces.
Espero comentarios bueno y malos. Criticas constructivas y destructivas, todo sea para mejorar.
Acepto ideas y sugerencias.
