Y a pesar de que tardé un poco, esta historia llega a su fin. Espero que la disfruten! Yo lo hice! Mucho!
Capítulo 18
Kate cerró los ojos cuando sintió los labios de su marido en su cuello, suaves, tentadores…
La brisa hacía que su cabello se moviera apenas, y estaba realmente contenta en ese momento exacto… tranquila, descansada… casi aburrida, pero muy, muy feliz…
Hacía un año que se habían casado. Un año enormemente feliz desde todos los puntos de vista… habían crecido como pareja, habían tenido algunos pocos conflictos normales pero seguían juntos, más felices que nunca…
Él intensificó un poco las caricias y Kate suspiró.
-¿Eres feliz?- le preguntó él y ella sonrió.
-¿Cómo se te ocurre que podría contestarte que no?- le contestó ella ladeando su cabeza para mirarlo.
-Quizá te aburres…
-Es bueno aburrirse un poco… sobre todo porque por eso nos hemos tomado estas mini vacaciones en los Hamptons…
-Solos…- dijo y deslizó sus manos, acariciando su pecho, sabiendo que no había testigos y no los habría por algunos días…
-¿Entonces? ¿Ya quieres ir a la acción? Recién acabamos de llegar…
-Si eso es hacerle el amor a mi esposa… por supuesto… no puedo esperar un minuto más… tampoco es necesario estar perdiendo el tiempo…
-Bueno, no es que nos hayamos pasado tanto tiempo sin intimidad…
-Esos últimos casos te hacían ver como un zombie… necesito que te relajes, que disfrutemos esto juntos…
-En realidad hay otra cosa...- dijo y sonrió.
-¿Otra cosa? ¿Además del trabajo?
-No te preocupes, no es grave…
-Bien… ¿qué te parece si entramos? Me muero por acariciarte, besarte y escucharte gritar, sin miedo a que nos escuchen…- le dijo y ella sintió que su piel se erizaba en anticipación…
Se entregaron a un beso apasionado cuando entraron y Kate lo empujó, entre besos, a la habitación…
Rick le fue quitando la ropa despacio, besando cada milímetro de piel que descubría y durante un largo rato, solo se escucharon en la habitación suspiros, jadeos, palabras bajas, suaves, sensuales…
Hicieron el amor intensamente, tomándose su tiempo, era increíble que luego de un buen tiempo juntos hubiera posibilidad de seguir descubriéndose…
Cuando todo terminó, ella se recostó a su lado e hizo una mueca de dolor…
-¿Qué?- le preguntó él, atento en todo momento.
-Me duele un poco la cabeza…
-Te traeré un Ibuprofeno…- le dijo y cuando se levantaba, Kate lo tomó del brazo- no… estoy bien…
-Pero… es una tontería… en un par de horas estarás como nueva…
-No puedo tomar Ibuprofeno…
-¿Desde cuándo?- preguntó él tratando de recordar.
-Rick… ¿por qué arruinas sistemáticamente todas mis sorpresas? Iba a decírtelo durante la cena, a la luz de las velas… quería que fuera especial…
-Kate…- dijo Rick casi comprendiendo lo que ocurría.
-Tenía un atraso… anoche confirmé que estoy… estamos esperando un hijo…- dijo y sonrió al ver la cara de desesperación mezclada con alegría de él…
-¿Un hijo?
-Así es…- dijo y lo abrazó emocionada cuando vio que él tenía algunas lágrimas en sus ojos.
La familia lo tomó con alegría, en un rincón de su corazón, todos sabían que ese momento llegaría y fue en el momento exacto...
Y ese hijo vino y les trajo aún más felicidad… hubo momentos complicados, porque la vida es complicada, pero Ian fue siempre su referente y lo que ellos estaban dispuestos a cuidar por encima de todo…
Kate siguió con su carrera y se convirtió en Capitana. Durante muchos años estuvo cerca de sus compañeros y subordinados, no dejó la calle nunca, pero tampoco se arriesgó tanto…
Luego de una breve crisis que terminó en un tórrido reencuentro en un viaje a París, y cuando Ian cumplía 4 años, nació la niña… Nikki, y aunque al principio discutieron por el nombre, Kate terminó aceptando que se trataba de una especie de homenaje a ese personaje que había inspirado a Rick y que se había basado en ella…
Se convirtieron en una gran familia. Eran raras las ocasiones en que podían reunirse todos, sobre todo porque luego de casarse, Alexis y Brian, su marido, se mudaron a Boston…
Para Rick fue un golpe duro, le costó tenerla lejos al principio, pero cuando nacieron los mellizos, Frankie y Shawn, Rick resolvió que al menos tres o cuatro veces al año los irían a visitar para estar en familia…
Se reunieron una vez, todos juntos en los Hamptons para Acción de Gracias… los mellizos jugaban y corrían por toda la casa y Nikki, la única que les tenía paciencia y ganas de cuidarlos, los perseguía por allí, como una tía de 10 años, que aparentaba ser mayor, por su madurez…
Ian, en plena adolescencia, se había pegado al teléfono y chateaba con quien le había confesado a sus padres, era la chica de sus sueños y sonreía, haciéndole recordar a Rick sus épocas de juventud…
Rick y Kate se sentaron juntos, uno al lado del otro y alzaron la copa para brindar con sus invitados, Martha, Alexis, Brian y Jim. Los chicos seguían en lo suyo y los grandes se dedicaron a ponerse al día con las novedades…
Cuando todos se fueron a dormir, Rick tomó de la mano a Kate y caminaron juntos por la playa. Era una práctica que adoraban los momentos en que podían escaparse, o solos o con la familia…
En silencio, se mantuvieron escuchando el rumor de las olas, y Rick la detuvo y la tomó en sus brazos, disfrutando de su cercanía, como tantas veces…
Ella sonrió y se mordió el labio, su mirada era cálida, plena de amor…
-Creo que es un buen momento de repetirte lo feliz que soy a tu lado…- dijo ella.
-Dime… ¿acaso tienes una de esas sorpresas para darme?
-¿Un hijo?- dijo y lanzó una carcajada- tendrías veinte, ¿verdad?
-Mil… todos igualitos a ti…
-O a ti…
-¿Estás otra vez…?
-No, amor… lo siento si te hiciste ilusiones, si por mí fuera, cerraría la fábrica… todo mi instinto materno y mis ambiciones están cubiertos por nuestros dos hermosos hijos… son increíbles, cada uno en su propia medida... y estoy muy agradecida de que el destino nos regalara la posibilidad de tenerlos juntos...
-Es cierto… me pasa lo mismo… creo que es el momento de seguir disfrutando…- dijo él y la abrazó.
Kate cerró los ojos ante el contacto, se sentía increíble tenerlo así, y que no estuviesen ocupados, cada uno en lo suyo…
-¿Quieres entrar?- le dijo y alzó las cejas.
-¿Sólo quieres entrar?- le dijo ella y sonrió cuando él la apretó contra su cuerpo y le demostró que quería mucho más…
Kate lanzó una carcajada y lo tomó de la mano, pasaron caminando de puntillas y se encerraron para entregarse a la pasión…
Su vida continuó así, tranquila, serena, excitante por momentos y muy feliz…
Bueno, hasta aquí llegamos, no se preocupen que las historias pendientes continuarán y estoy planeando una nueva... muchas gracias por leer y por dejar comentarios que me ayudan a mejorar y también a adoptar ideas interesantes! Nos vemos en la próxima historia!
