Cuatro
—¡Uoh! ¡Este ramen es bueno! —dijo Yamato con la boca llena de pasta.
—Es verdad. Tiene un sabor bastante rico y profundo —contesto Kakashi.
—Siempre y cuando se traten de las recetas de siempre, Naruto prepara platos exquisitos.
—¡Muchas gracias por sus alabanzas chicos! Sus ánimos siempre llegan a mi alma y se quedan guardados en esta bodega infinita que es mi corazón. Y cuando llegue el día, en que el pesado cielo de la realidad me aplaste y haga decaer mis esperanzas; buscare en el fondo de mi corazón y alimentare la esperanza con sus cumplidos —dijo Naruto como si recitara poesía.
—Oi, tan poco es para tanto —dijo Sakura sintiendo vergüenza ajena.
—Por cierto Naruto ¿Por qué hay una rana enorme encima de tu camión? —pregunto Kakashi.
—Oh ¿Te refieres a Gamakichi?
—¿Qué clase de nombre es ese? —pregunto Sakura.
—No lose. Ya lo tenía cuando llegue al restaurante.
—Pues vaya. Bueno, tampoco es que me interese mucho —Corto Sakura con genuino desinterés.
—¿Gamakichi? ¿Es el nombre de tu restaurante? –pregunto Yamato.
—Nop, solo el de la rana. El nombre de este restaurante es:
¡La sorprendentemente fantástica, ultra moderna y tradicional furgoneta dragón del ramen legendario ambulante que navega sobre el mar cargando una rana! O "Untravilindraseamenling" por sus siglas en inglés —dijo Naruto haciendo una posee de victoria.
—¿Pero qué mierda de iniciales son esas? —dijo Sakura.
—¿No te gusta el nombre?
—¡Claro que no! Es un nombre complicado y sin sentido. Simplemente le diré Gamakichi.
—Y volviendo a hablar de Gamakichi ¿Por qué tiene la boca abierta y levantada al cielo? —pregunto Kakashi, que ya se había terminado su plato de ramen.
—Mmm, porque Gamakichi es un colector de agua de lluvia.
—Así que de ahí obtienes el agua para cocinar y lavar.
—Así es. Gamakichi es una ultra moderna e inteligente cisterna colectora de agua de lluvia. Tiene un triple filtro de carbón activado con plata coloidal que elimina bacterias, algas, hongos, amebas, pseudopodos, filipodios, paramecios, copépodos y demás microrganismos con nombres raros; ofrece un agua limpia y cristalina lista para su consumo. Tiene sensores que cierran la boca de Gamakichi automáticamente cuando detectan que el tanque está lleno…
—Detente Naruto, por favor para —dijo Sakura con una voz fruto de la exasperación y la súplica— ¿Que acaso tú los vendes?
—No.
—¡Entonces decir todo eso es innecesario! —dijo Sakura resoplando— ¿Siempre hablas con tantos discursos, Naruto?
—¿Qué quieres decir? —pregunto Naruto extrañado.
Sakura lo miro detenidamente preguntándose si no le estaría tomando el pelo, pero su ignorancia parecía real.
—Que si siempre hablas tanto y de manera tan grandilocuente.
—¿Qué es grandilocuente?
Sakura dejó caer su mirada y suspiro rendida, pero Kakashi salió en su rescate.
—Sakura se refiere a que si siempre hablas dándole demasiadas vueltas al mismo tema —hablo Kakashi con paciencia como si le explicara a un niño de guardería.
Naruto se llevó el pulgar a la barbilla pensando seriamente lo que acababa de explicarle Kakashi.
—No me parece que hable de esa forma —concluyo Naruto.
—Pues lo haces —le reprendió Sakura— no puedes hablarle así a las personas y esperar que después de un rato te sigan escuchando.
—Pero si ayer hablamos toda la noche —soltó Naruto sin comprender bien lo que decía Sakura.
Sakura se sonrojo…
—¡Eso fue porque… —Sakura sólo fue capaz de soltar una serie de sonidos ininteligibles para después azotar la barra con su puño— Sólo deja de hablar con discursos y sírveme otra plato de ramen —dijo Sakura tendiéndole su plato a Naruto.
—Pero todavía tiene…
—Solo sírveme más —grito Sakura avergonzada.
Naruto asustado asintió con la cabeza, tomó el plato de Sakura y le sirvió más ramen.
Kakashi miraba a Sakura con una sonrisa silenciosa. Mientras Sakura esperaba su plato se percató de la mirada de Kakashi y se sobresaltó.
—¿Qué pasa? —preguntó Sakura nerviosa y se inclinó hacia atrás como si temiera que Kakashi se le fuera echar encima.
—Nada —dijo Kakashi de la forma más natural y relajada posible. Nadie en la humanidad podría mostrarse más rejado que Hatake Kakashi en ese momento—, nada, solo me estoy divirtiendo.
Sakura sintió escalofríos por alguna razón, una que escapaba a su compresión.
—Regresando al tema, Naruto ¿A dónde vas al baño? —pregunto Kakashi, continuando con su interrogatorio.
—Uso el baño que está en el centro del parque —respondió Naruto como si fuera cualquier cosa, mientras le servía su plato a Sakura.
—¿Y dónde te bañas? —la que preguntaba ahora era Sakura, mostrando algo de interés… más curiosidad que interés.
—En el baño del parque —contesto Naruto como si fuera la obviedad más grande del mundo.
—Bueno, supongo que debí esperar semejante respuesta —dijo Sakura, más para ella misma que para los demás y comenzó a comer.
—¿Y la electricidad Naruto, de donde la consigues? —pregunto Kakashi como si anunciara su as bajo la manga en una pelea de vida o muerte.
—Estoy conectado a la farola que está aquí al lado —contesto Naruto inocentemente.
A Kakashi le brillaron los ojos.
—Así que además de no tener permiso para vender, te robas la luz del parque. Luz que todos los ciudadanos decentes de esta ciudad pagan con sus impuestos —dijo Kakashi mientras alargaba el plato de ramen hacia Naruto.
Naruto suspiró y tomó el plato que Kakashi le extendía.
—¡Eso, eso! —dijo Yamato con la boca llena de ramen— Eres una vergüenza para la sociedad —Y él también estiro el plato.
—Tú ya comiste tu parte Yamato.
—¡Eeeeeeh! ¿Pero qué dices Kakashi? ¿Que acaso no somos compañeros de extorción?
—Dije que solo te invitaría el primer plato. Si quieres comer otro tendrás que pagarlo como el resto de la gente decente.
—¡¿Qué?! ¿Pero por qué? ¡Mi parte debe ser igual a la tuya!
—Claro que no. Soy tu superior y como tal mi parte es más grande. Además la cita que voy a conseguirte también está dentro de la parte que te toca. Si quieres más ramen tendrás que pagar o renunciar a la cita. Tú eliges.
.—Está bien pagare—Yamato se resignó y suspiro— otro por favor.
—Por cierto, oficial Kakashi hace rato dijo que el parque era privado; no tenía idea, creía que era un parque público —dijo Sakura.
—La mayoría piensa eso, pero en realidad el parque pertenece a los Uchiha.
—¡¿En serio?! No lo sabía —dijo Sakura sorprendida.
—¿Quiénes son los Uchiha? —pregunto Naruto.
—Son una de las familias más poderosas de la ciudad, dueños de numerosas empresas, inversores mayoritarios de otras tantas, propietarios del hospital más grande de la región "El Konohagakure Center" y de este parque que en realidad es parte del hospital —le contesto Kakashi.
—Pero que nombre más raro para un hospital —dijo Naruto.
—Tú no eres el más indicado para decir eso —le replico Sakura, luego se quedó pensando un momento— ¿Y si el parque es propiedad del hospital, porque decidieron abrirlo al público?
Naruto sirvió los platos de Kakashi y Yamato, que comenzaron a comer inmediatamente, excepto Kakashi que esperaba el instante en que nadie lo viera, para poder devorar su ramen en un instante.
—Bueno los Uchiha lograron un acuerdo con el ayuntamiento. A cambio de abrir el parque al público, el ayuntamiento les condonaría los impuestos referentes al terreno del parque. Fue un trato bastante beneficioso para los Uchiha, además de no tener que pagar los impuestos del parque, el ayuntamiento paso a pagar los servicios de agua, luz y limpieza. Por lo que los Uchiha solo pagan la jardinería y la seguridad.
—¿La seguridad? —Se extrañó Yamato, que hablo con la boca llena de ramen.
—Así es. Los Uchiha hacen generosas donaciones al departamento de policía, que en realidad son para la jefa del departamento. Y está a cambio ha posicionado permanentemente a dos policías para que vigilen el parque, entre otras cosas. Al parecer les sale más barato que contratar seguridad privada.
—¡¿Que?! —exclamo sorprendido Yamato; que abrió tanto la boca que los fideos se le escurrieron de los labios— Pero eso no puede ser legal.
—Ciertamente no es muy legal. Pero tampoco es nada importante.
—¡Pero como puedes minimizar las cosas de esa manera! ¡Y es más, como puedes saberlo y no hacer nada al respecto, estás hablando de la jefe de policía co… —Yamato guardo silencio y pareció darse cuenta de algo importante— ¡Espera!... Nosotros somos esos policías ¿Cierto?
—Así es.
Yamato se quedó frio ante la pasividad de Kakashi.
—Entonces es por eso que no hacemos más que vigilar el parque y sus alrededores.
—Sí —dijo Kakashi que parecía divertirse con la indignación de Yamato.
—Esto no puede quedarse así —dijo Yamato levantándose de su asiento— Este trabajo es sumamente aburrido.
—¿Eso es lo que te molesta?¿Que paso con la justicia y la paz y…
—¿Y a ti no te molesta? Yo fui uno de los mejores de mi clase. Se supone que yo sería asignado a los barrios bajos. Atraparía ladrones y salvaría a mujeres hermosas de los maleantes pero en su lugar fui asignado aquí y no hemos hecho más que pasear por el parque y comer chucherías —Yamato se llevó un puño a la frente y parecía apunto de querer llorar— La semana pasada subí dos kilos —confeso Yamato al borde del llanto— A este paso seré una caricatura. Seré uno de esos policía gordos que se la pasan comiendo rosquillas.
—Pero tú amas las rosquillas —dijo Kakashi.
—¡Lo sé!¡Lo sé tan bien!¡Lo sé muy bien! —dijo Yamato dejándose caer sobre la barra y comenzando a golpearla con arrepentimiento— ¡Voy a hablar con la jefa! —dijo levantando súbitamente la cabeza—. Le rogare día y noche hasta que me cambie de puesto.
—Yo que tu no haría eso, sólo lograras que te ponga a hacer trabajo de oficina. —Le advirtió Kakashi.
—¡¿Pero por qué?! ¿Qué le hice para ser tratado de esta manera? —le recriminó a Kakashi como si este tuviera la culpa.
—Lo que hiciste fue coquetear con su secretaria nada más llegar a la estación y de una manera bastante torpe y obvia.
—¿Eh?¿Que tiene que ver la señorita Shizune en todo esto? —preguntó Yamato totalmente desconcertado.
—¿En serio no te diste cuenta? —le pregunto Kakashi volteándolo a ver por primera vez.
—No… ¿A qué te refieres?
—Piensa un poco Yamato ¿Por qué crees que la jefa se enojó cuando te pusiste a coquetear con su secretaria?
—No lo sé… ¿Por qué son amigas? —dijo Yamato sin pensar demasiado.
—OK, digamos entonces que no se enojó si no que se puso celosa —dijo Kakashi remarcando la última palabra con su mirada y su voz para dejar en claro que la respuesta era más que obvia.
—Oooh —exclamo Yamato comprendiendo lo que le decía Kakashi y después de un breve silencio se sonrojo al comprender de verdad lo que le decía Kakashi; se llevó las manos a las mejillas— ¡Con razón me odia! ¡P-pero yo no lo sabía! —y después de soltar un puñado de excusas torpes y oraciones sin sentido dijo al final decidido— ¡Tengo que disculparme!
—Yo que tú tampoco haría eso, sólo la harás enfadar más —dijo Kakashi que en algún momento se había levantado y colocado detrás de Yamato; le toco el hombro a Yamato y le dijo—Es hora de volver al trabajo. Paga y vámonos.
—¡Pero… —Yamato iba a reclamar…
—Deja las cosas como están Yamato —pero Kakashi le interrumpió—. Entiendo cómo te sientes, pero créeme este puesto es más interesante delo que crees —dijo Kakashi con una tenue sonrisa y dándole la espalda comenzó a caminar— Hasta luego Sakura, hasta luego Naruto fue un gusto conocerte —dijo mientras se marchaba y alzo la mano para despedirse.
—Hasta luego —dijeron Naruto y Sakura al unísono, desconcertados y confundidos.
Yamato se quedó perplejo por un momento, hasta que reaccionó; dejo el dinero en la barra y se despidió —Hasta pronto chicos, puedes conservar el cambio Naruto— Y Corrió para alcanzar a Kakashi que ya se alejaba.
Naruto y Sakura se quedaron mirándolos como suspendidos en el tiempo, no entendían que acababa de pasar. Absortos y perplejos se quedaron mirando el vacío.
—¡Menudo par de raros! —sentencio Naruto después de un rato.
—Pero es que te has mirado en un espejo —le dijo Sakura, que suspiro, rebusco en su monedero y pago— Yo también me marcho, hasta mañana Naruto —tomo sus cosas y se fue.
—Hasta mañana Sakura, que tengas buena noche —respondió Naruto y la miro alejarse hasta que se perdió entre las ramas de los cerezos y la luz de las farolas.
