Título: Once upon a castle: EPISODE 5

Tipo: Crossover Castle/OUAT Swanqueen.

Situación: Situado en la cuarta temporada, pero no sigue la línea argumental en todo, no existen ni Hook ni Hood.

Resumen: Regina y Emma y su Roadtrip a Nueva York, un objeto de la cripta de Regina ha desaparecido, pero las cosas se van a torcer para ellas cuando tenga que ir a buscarlo.

Agradecimiento: a mi Antooo!, y mi swanqueens del grupo de facebook y del wassap! Y a mi parejita

Calabozos

Cinco minutos de silencio externo y pensamientos. Regina Mills prefería hablar de cosas irrelevantes a pensar lo que les está por venir.

-Ese tal Richard Castle… siento que lo conozco de algo… - confesó a la rubia. Ésta se había sentado en su banquito apoyada en la pared con las piernas estiradas, sus manos jugaban a ver que uña duraba menos.

-De la televisión seguramente, es un afamado escritor de novelas de misterio- le contestó.

Regina se sentó en el suelo con las piernas cruzadas.

-¿Has leído algo suyo?

-¿Sinceramente?, todo lo que ha escrito, pero no era el momento de pedirle que me firmara un autógrafo.

Regina rió. Por un momento la rubia sintió que estaba fuera de esa pequeña cárcel, esa risa le evocó a un parque como el del Central Park y un picnic al lado de un embalse.

-¿Sabes qué?- su tono optó por ser travieso -tu inspectora es la musa de Richard Castle, es por quien escribe los libros y por quien está aquí, en la comisaría; su personaje Nikki Heat está basado en ella.
Regina sonrió ampliamente, le había hecho gracia lo de "tu inspectora" y más aun que todo tuviese un halo romántico.

-Ellos dos... ¿están juntos?.

-Por como se miran yo diría que sí, hay algo especial en ellos, algo fuera de lo que es una amistad.

-Sí, es cómo si se conocieran más que ellos mismos.

-Y si no están juntos es porque tienen miedo …

Emocionadas se miraban continuando su historia.

-¿Estarán enamorados?- preguntó Regina.

-Apuesto mi pelo … - se cogió su cabello trenzado - ... a que sí.

La morena sonrió.

-¡Yo estoy enamorado de mi Bourbon!

Una voz ronca se escuchó al fondo del pasillo. Las chicas se callaron al unísono sorprendidas y Emma se relajó sonriendo.

-He escuchado muchas cosas estando en celdas como ésta- dijo rememorando.

-¿Sí?, cuéntamelas, creo que vamos a estar un tiempo aquí.

Departamento forense

-¿Qué has encontrado?- fue el saludo inicial de Beckett, fruto de la confianza que tenía con su amiga y debido a que el caso se le estaba yendo de las manos no tenía tiempo para saludos.

-Tras el primer reconocimiento en el lugar de los hechos he realizado una prueba exhaustiva al señor Mendoza. A simple vista no observé nada anómalo, pero entonces, me fijé que había algo en relieve en su torso-

Lanie terminó de destapar al cadáver y encendió una lámpara. A la altura del corazón se podían observar dos símbolos orientales.

-Fotografié los símbolos y los mandé a traducir, el lenguaje es oriental, chino para ser concreto, y significa "cazado".

-¿Cazado?, ¿cómo un animal?

-Eso parece, pero esto no es todo.

Beckett frunció el ceño. Lanie cogió un folio de una carpeta colgada en el lateral de la mesa metálica donde reposaba Bruce.

-Noté una parálisis demasiado avanzada para los horas que debía estar muerto, y esto me recordó a los síntomas por envenenamiento de una planta oriental, así que mandé analizar su sangre y estos son los resultados, le pasó un folio a Kate que ésta leyó en voz alta.

-La sustancia que presenta en sangre no se ha podido cotejar con muestras reales, al parecer pertenece a una antecesora a la planta del Curare, proveniente de Ankay, Lundia, en el sur de Kroden y en Yang Tien. Se tiene constancia que la viña fue usada en el pasado para elaborar un mortal veneno de flecha. Los síntomas del envenenamiento son la parálisis de las extremidades, que gradualmente avanza del cuello, brazos y piernas al pecho, lo que acaba por causar la muerte. Sólo existe un antídoto alquímico conocido, y es extremadamente caro.

Kate miró a Lanie intrigada.

-¿Cómo es posible?

-No lo sé, solo te digo que lo único q se conserva de esa planta es información, no queda ni una muestra de ella.

En los calabozos…

-Y entonces metieron en la celda de enfrente, adivina.

-¿A su ex mujer?

-¡Sí!

Ambas rieron.

-No me lo puedo creer- Regina sonrió alegre. Su gesto se tornó a pensativo y se colocó un mechón de pelos tras la oreja.

-Emma, ¿crees que Will habrá tenido algo que ver para que nos encontraran?

-No es la clase de personas que delataría a un amigo. Echarte de su casa para evitar "pringar" como él dice, sí, pero no más. No fuimos precavidas y pasamos por todas las cámaras de seguridad de todos los establecimientos que puedas imaginar, ahí tienes la respuesta.

Regina asintió y se mordió el labio.

-Yo hacía hurtos sí, pero en supermercados, y comida, nunca atraqué nada y menos hice una Misión imposible en un museo- esto último lo dijo sonriendo.

-Yo una vez robé en un museo del jamón- la voz ronca del borracho hizo acto de presencia –y qué bueno estaba todo- tosió.

Las chicas sonrieron y compartieron miradas.

Oficinas de la comisaría

Expósito se acercó a la pizarra blanca que Beckett y Castle estaban observando.

-Hemos interrogado al heladero y corrobora la coartada de la Swan y Mills, ellas estaban en el Central Park a la hora en que murió el guarda de seguridad.

Espósito observó que en la pizarra había una foto de un símbolo oriental.

-¿Me he perdido algo?

-Creo que sé quien le mató- sentenció Castle.

Todos lo miraron.

-El guarda de seguridad estaba nervioso en la puerta, ¿verdad?, seguramente esperaba a sujeto 1- señaló a la pizarra donde Sujeto 1 llevaba a su lado la palabra "Asesino" entre comillas.

-Bruce Mendoza sabía que iba que su vida estaba en peligro debido a que él había hecho algún tipo de trato con los yacuza para intercambiar el bastón de Odín por su vida, los yacuzas vieron que el objeto ya no estaba, ya que nuestras ladronzuelas se lo habían llevado, así que le mataron, no sin antes dejar una huella mortal sobre el pecho de su víctima.

Todos lo miraron con un gesto de desaprobación.

-¿Y qué me dices de la planta?

-¿Qué planta?- preguntó Ryan acercándose.

-Una planta extinta parece haber sido el arma mortal contra Mendoza.

-¿Extinta?

-Aham, ¿Castle?- Kate lo miró instando a que hiciese una nueva hipótesis.

-El o los asesinos usaron una planta artificial que clonaba las células de la extinta para que pareciera que venían del pasado con el propósito de borrar sus huellas mo…

-Vale- Kate lo detuvo. Suspiró y ante el gesto de tristeza de Castle le sonrió cómplice.

-Ryan, habla con un especialista en plantas y que te diga si se puede encontrar la Curare algún lugar. Esposito, ¿habéis registrado ya el coche de Swan?

Los chicos se miraron –Negativo. Estábamos a la espera de la orden de registro pero ahora que se confirmó la coartada de las detenidas no íbamos a hacerlo.

-De acuerdo, declinad la orden al departamento de robos, eso ya no es cosa nuestra, el Museo Metropolitano deberá ocuparse de recuperar su pieza.

-Bien- los policías se dieron la vuelta.

Kate observó la foto del objeto.

-¡Esperad!- se puso las manos en al cintura, los chicos se giraron hacia ella, Castle la miró intrigada. –Olvidad lo que os he dicho, no lo hagáis, quizás Emma y Regina no asesinaron a Mendoza pero tal vez tenga relación su robo con la muerte de él de alguna forma, no lo descartemos, puede darnos pistas relevantes, ¿dónde están Swan y Mills?

-En la cafetería de enfrente custodiadas por Chester. Kate asintió.

Beckett alzó la ceja pensativa. Espo y Ryan se marcharon y la inspectora observó a Castle que tenía su mirada fija en la foto de la punta metálica.

-¿Qué pasa? ¿aun te quedan más balas en la recámara?

-Tengo el presentimiento de que el objeto está relacionado tanto con la muerte de Bruce Mendoza como con la señora Mills y un lugar "extraño".- hizo el gesto de las comillas con sus dedos.

-No te entiendo…

-Tenemos que encontrar el objeto y descifrar su misterio.

-Ya empezamos, yo también quiero ese objeto pero no somos Indiana Jones, no sé por donde empezar, si las custodiadas no confiesan no tendremos nada.

-¿Y por qué no nos vamos atrás y empezamos por todo ese asunto de la pelea entre los excursionistas justo enfrente de la exposición? ¿qué pasó con ellos? ¿se sabe quiénes fueron?

-¿Por qué te interesa eso? El asesinato fue como media hora después de ese altercado, a no ser … que pienses que el asesino estaba entre ellos…

-¿Aun tienes las grabaciones de las cámaras de seguridad?

Una mujer con un traje azul marino y cabellos pelirrojos salió del ascensor y a paso directo se acercó a donde estaban Kate y Richard.

-Perdonen, ¿puedo ver a Regina Mills?

-¿Quién es usted?

-Su abogada.

-He de decir que llega usted un poco tarde, su cliente va a ser puesto en libertad, con cargos por robo, pero libre de culpabilidad por asesinato.

La muchacha sonrió.

-Déjeme verla.

Calabozos de la comisaría

Emma miró la hora, les habían traído una pequeña bandeja con un café y un bollo, el vaso del café ahora era una cara sonriente con ojos agujereados y el envase de plástico del bollo el pelo.

Las puertas se abrieron y entró la abogada escoltada por Castle y Beckett, ambos iban un paso por delante y compartieron miradas de extrañeza.

-Pase…

La mujer, de cabellos largos rizados se paró frente a la celda de Regina, ésta inmediatamente se puso en pie, Emma la imitó, intrigada.

-Buenos días, mi nombre es Alicia Monroe, y soy su abogada.

-¿Pediste una abogada?- se oyó decir a Emma desde atrás.

Alicia se giró y al ver a Emma sonrió.

La alcaldesa no supo qué decir, estaba totalmente descolocada, no se esperaba que cuando ella pidió una abogada de verdad fuese a venir.

-¿Nosotros dimos la orden al juzgado de traer un abogado de oficio?- dijo Castle en voz baja.

Beckett negó con la cabeza.

-La habrá visto en la televisión- la atractiva policía la justificó, pero no dejó de parecerle extraño el asunto, más aun, que se personifique sin avisar.

-Me gustaría hacerle unas preguntas, ya sabe, para el juicio ¿me cederían su sala de interrogatorios por favor?- les sonrió amablemente.

Kate se colocó las manos en la cintura pensativa.

-De acuerdo, suba y pida las llaves a mis compañeros, pero antes que nada -quiso zanjar el tema, se acercó a la celda de Emma y la abrió, ambas estáis en libertad, se ha comprobado vuestra coartada con el heladero y habéis dejado de ser sospechosas del asesinato del señor Mendoza, pero eso no os exime del delito de robo de una pieza de valor. Pasaréis a disposición de otro departamento, pero hasta entonces… –miró a Emma.

-Swan, no salga de la ciudad.

Su rostro era confuso, la mujer pelirroja se llevó a Regina.

-Inspectora Beckett- la sheriff la llamó en voz baja. La policía se giró y Castle la imitó, un metro hacia atrás.

-No me gusta esa mujer, ha aparecido de la nada, ninguna sabíamos de su existencia.

Kate miró a Castle y resoplaron, -compartimos esa opinión.

-¿Y qué va a hacer con mi amiga allí arriba?

-Solo unas preguntas.

-¿Puedo verlo?

-No creo que…

Castle la interrumpió.

-Creo que debemos verlo.

Kate negó con la cabeza y puso los ojos en blanco pero se convenció, discretamente subieron a la planta de arriba.

-¿De qué va esto?- dijo Espósito señalando a la sala de interrogatorios con la puerta ya cerrada.

La agente se limitó a mirarle.

-Entraron en el cuarto paralelo a la sala. En él había una mesita y un cristal, a través de él se veía a Regina sentada en una de las sillas y a la abogada sobre la mesa, "Demasiadas confianzas se está tomando", pensó Beckett.

Frente a Regina una grabadora.

-Dime la verdad Regina, mataste al guarda de seguridad, ¿verdad?.

Regina no reaccionó -¿cómo?

-Estoy aquí para ayudarte, y para hacerlo tengo que saber la verdad.

-Pero ésa es la verdad, ni Emma ni yo somos unas asesinas.

-¿Y qué me dice de la de vidas que ha sesgado en su pasado?

Regina se quedó patidifusa.

-¿Qué… vidas?

-Vidas como la de un humilde cazador.

Regina se puso de pie -¿quién eres?

Emma estaba sorprendida, se pegó al cristal para analizar a Alice.

-Es alguien del bosque encantado…- se dijo la rubia para sí misma, pero Castle la escuchó.

-¿Alguien de dónde?

Emma agitó la cabeza.

-No lo entenderíais.

Beckett parpadeó repetidas veces, su gesto era de impaciencia.

-Ser una reina sin reino ni corona tiene que destrozarte, ¿eh?.

-No tienes derecho sea quien seas a …

-¿A qué?, ni si quiera tienes magia aquí- la interrumpió.

-¿Eres tú quien…

-Basta, esto no tienes ni pies ni cabeza, voy a ponerle fin a este teatro- Beckett salió del habitáculo enfurecida.

-Shhh- la abogada interrumpió a Regina -querida, tarde o temprano tendrías que pagar por tus fechorías, y qué mejor que hacerlo en un mundo sumido en caos y destrucción- rió.

-¿Para eso querías…

La inspectora entró rápidamente en la sala de interrogatorios -¡Basta ya! Esto se ha acabado aquí y ahora, señora Monroe, no sé que tipo de abogada es usted, pero no puede estar aquí, todo lo que tenga que hablar con su cliente será fuera de estas dependencias.

La abogada se mostraba tranquila, le sonrió.

Continuará!

Me pondré a ello el lunes! ;) Feliz fin de semana!