Capitulo 3: Recuerdos I

"En los valles de la soledad, se encontraba mi alma y allí llegó el brillo de una estrella fugaz. Con una palabra me llevaste al infinito y con una mirada tuya llegué a la gloria"

Gustavo Adolfo Bécquer

Haymitch iba concentrado en sus pensamientos, de vez en cuando miraba de reojo a su compañera de viaje, quien iba preocupada y temerosa de que su bebé despertara.

Effie por su parte iba temerosa de que Katniss despertara y el hombre que se había ofrecido a llevarlas a su casa se enojara más y las dejara a mitad del camino, pues era consciente de que sus palabras lo habían ofendido, lo cual no era su intención.

Cuando ya la camioneta dobló en una esquina cerca a un complejo de apartamentos conocido como La Veta. Effie le pidió por favor que se detuviera. Habían llegado a su destino.

-Es aquí- Dijo ella con tono moderado – Disculpe las molestias y el mal rato que le hice pasar – Continuó- Gracias por todo y de verdad mi más sentido pésame por su pérdida.

Por su parte Haymitch, despertando de su letargo, se detuvo, la miró de frente, escuchó sus atropelladas disculpas y esperó a que terminara para abrirle la puerta y ayudarla a bajar de la camioneta. Ya la lluvia había pasado y había dejado a su paso charcos de lodo y basura en aquel lugar.

-En realidad no tiene que disculparse- Dijo el serio – Usted no tiene la culpa de ignorar nuestras costumbres, Eso no es algo que enseñan en las escuelas.

Al oírlo decir aquello, Effie levantó la mirada del suelo y se permitió verlo de frente. Era un hombre apuesto vaya que si, sus ojos eran oscuros y su cabello era de color rubio centeno, como los campos de trigo.

-Gracias – Dijo ella contrita - De todos modos no tenía intención de ofenderlo.

-Ya lo sé- Por favor olvídelo – También le doy el pésame por su pérdida. Le dijo él con un tono suave.

Sin decirse mas, Haymitch puso el motor en marcha y con un leve Adiós, se dispuso a seguir su camino para llegar al campamento donde vivía.

En ese momento Katniss despertó, abrió sus ojitos y al verse con frío, se puso a llorar.

Fue en ese momento que Effie al intentar arroparla con la manta, se dió cuenta de que había dejado el paraguas en el piso de la camioneta.

Ahora, si volvía a llover no tendría con que cubrir a su pequeña, tendría que comprar otro, pues era poco probable que volviera a ver a aquel hombre llamado Haymitch Abernathy

Con eso en mente se dirigió al complejo de apartamentos, entró en una de las torres grises y sin color, subió la escalera al tercer piso y allí en la puerta de su apartamento la esperaba la señora Olga, la administradora del complejo.

-Buenas noches señora Olga- Saludo Effie con educación.

-Hola Effie Querida - Dijo la señora Olga con afectación –Lamento muchísimo tu pérdida cielo, pero como comprenderás la vida debe seguir y las cuentas no dan espera. Concluyó la administradora.

- Sé lo que quiere decir, pero como podrá ver acabo de enterrar a mi marido y el dinero del seguro solo podré cobrarlo dentro de 2 semanas. Dijo Effie tranquila- Estoy segura que no habrá problema si logro pagarle el mes completo dentro de dos semanas sin falta.

De acuerdo cielo, continuó la señora Olga, Espero que no me falles, el pobrecito de Tom era muy puntual pagando la renta quincenal. Tenlo presente querida, tienes 2 semanas para pagar el alquiler completo o de lo contrario me veré en la penosa obligación de echarte a ti y a tu preciosa criatura a la calle.

Al decir estas palabras, la señora Olga haciendo mutis de una compasión que no sentía se marchó de allí dejando a Effie con una preocupación más en su cabeza.

Ella abrió el apartamento, encendió la luz del salón y se encontró de cara con su situación.

Estaba sola, con una bebita recién nacida y sin mucho dinero para vivir.

Sin embargo prefería mil veces estar en aquel apartamento donde fue tan feliz con el amor de su vida, que haber seguido los planes que sus tíos Claudius y Enobaria tenían para ella.

Entre esos planes, estaba casarse con un hombre importante de Ciudad Capitolio, quizás un político o un médico famoso cuando menos, pero quien había cautivado su corazón era aquel minero pobre de corazón de oro.

Mientras le daba de comer a Katniss y le ponía su mameluco para dormir comenzó a recordar como ella y su marido habían vivido su historia.

Se habían conocido cuando ella había ido al Distrito 12 a realizar unas prácticas para su escuela. Ella tenía 18 años y Tom tenia 23.

Tom la había recibido en la estación de tren enviado por el juez de paz Darius Stark, las practicas las haría en el edificio de Justicia donde podría poner a funcionar sus conocimientos como secretaria.

Durante el tiempo que duraron las prácticas que fue poco mas de 6 meses Tom y ella cultivaron al principio una amistad basada en afinidades como los libros y la música clásica, pero luego pasaron a compartir sentimientos más profundos y establecieron un noviazgo secreto.

Ante todo el Distrito12 eran buenos amigos pero entre ellos dos eran algo más que eso.

Cuando Effie finalizó sus prácticas, Tom se negaba a dejarla ir, así que le dijo que la acompañaría a hablar con sus tíos para pedir su mano y pudieran casarse cuando ella se graduara de la escuela.

Effie le dijo que era mejor que no lo hiciera hasta que ella pudiese hablar con sus tíos y prepararlos para su visita en su casa en Ciudad Capitolio.

Aunque a Tom no le agradaba mucho la idea, terminó cediendo, pues la joven le demostraba sus sentimientos más sinceros; en una palabra; ella le correspondía igual que él.

Cuando se despidieron, se prometieron el uno al otro superar cualquier obstáculo para estar juntos, pasara lo que pasara.

Effie iba dispuesta a todo con tal de defender su noviazgo con Tom, por encima de lo que sus tíos dispusieran, la ventaja que tenía a su favor era que su tío Claudius le había dicho que esperaría a que ella se graduara de la escuela para empezar a aceptar pretendientes.

Pero cuál no sería su sorpresa cuando al llegar a su casa, se enteró de boca de su tío que el Magistrado Seneca Crane había pedido su mano en matrimonio, realizándose la ceremonia una semana después de su graduación.

Effie se negó en redondo, primero con silencios prolongados en las comidas, luego con noches enteras llorando en su cuarto y por ultimo con furia en sus palabras aduciendo que no sería feliz con un hombre que era 15 años mayor que ella.

-NUNCA SERE FELIZ CON UN HOMBRE COMO SENECA CRANE- Gritó furiosa una mañana después de haber discutido con su tía- ESE HOMBRE NO ES PARA MI.

Pero Effie querida, que no ves la gran oportunidad que la vida te ofrece –Le decía su tía en tono falso. Nunca se te presentará esta oportunidad de ser alguien importante, Además, muchas chicas darían lo que fuera con tal de aceptar ser la esposa de un magistrado como Seneca.

-Me niego a hacerlo tía- Repuso ella con voz serena- Yo ya tengo un pretendiente, es más lo amo como a nadie y voy a casarme con él así el mundo se caiga encima.

QUE LOCURA ESTAS DICIENDO- Le dijo su tío- COMO ES POSIBLE QUE YA TENGAS UNA PROPUESTA DE MATRIMONIO Y NO HAYAS DICHO NADA.

QUIEN ES EL- Gritó Claudius –EXIJO SABERLO.

Es un minero- Dijo Effie con sinceridad- Un minero del distrito 12, su nombre es Tom Everdeen.

NO ES POSIBLE- NO ES POSIBLE QUE NOS HAGAS ESTO DESPUES DE TODO LO QUE HICIMOS POR TI.-Dijo su tía con voz espantada.

TE PROHIBO QUE VUELVAS A VERLO- Le dijo su tío Claudius. ES MAS – LE DIRÉ A SENECA QUE ADELANTE LA BODA, ANTES DE QUE COMETAS UNA ESTUPIDEZ Y ARRUINES TU FUTURO.

Sin decirle nada más se retiraron de la sala, horrorizados por la elección de su sobrina.

Desde ese día Effie hizo todo lo posible por comunicarse con Tom antes de que él la buscara, desde sobornar a los avox de la casa para conseguir un celular hasta pagar a alguien de la central de teléfonos con tal de poder hablar con su amado.

Pero todo eso era arruinado por su tío Claudius quien no permitía que ella estuviera sola, sino acompañada por él, por su esposa y hasta en ultimas por el mismo Seneca.

Hasta que un día, el ama de llaves de su tío, Ismeni, entró a su cuarto con un teléfono celular y le dijo que no podía hablar mucho, pero que si lo suficiente para comunicarse con Tom.

Esa misma noche, después de cenar sin ganas, y aprovechando que sus tíos se habían ido a una fiesta logró comunicarse con su novio.

Le contó angustiada lo que estaba pasando, de cómo sus tíos pretendían casarla con el magistrado y como adelantarían la boda el mismo día de su graduación.

Tom la escuchó tranquilo diciéndole que se asomara a la puerta de la terraza de su casa.

Effie lo hizo así y allí estaba. Parado en medio del jardín. Con sus mejores ropas y con un morral a sus pies, esperando verla aunque fuera sorprendido por los agentes de paz.

Effie corrió a abrazarlo, Ismeni, el ama de llaves hizo pasar a Tom al cuarto de servicio para que pudieran hablar sin ser interrumpidos por los avox. Ella vigilaría el momento de llegada de sus tíos y la alertaría.

Effie y Tom se abrazaron y se besaron con locura. Parecía como si las semanas que dejaron de verse no hubieran menguado el amor que se tenían sino lo contrario, lo habían fortalecido.

-Tom, ¡Qué bueno que viniste! Me hiciste mucha falta.

-No te preocupes, ya estoy aquí. Ahora cuéntame que has pensado hacer. Le dijo Tom con calma.

-No lo sé aún Tom, Quizás podría hacer recapacitar a mis tíos o incluso hablar con Seneca para detener todo esto, pero dudo que ellos me escuchen.

-Escucha Effie, debo irme esta misma noche, sé que es importante tu graduación para que así logres tu independencia, pero ¿si tuvieras la oportunidad de escapar conmigo lo harías?

-Claro que si Tom, lo haría sin pensarlo dos veces, pero en algo tienes razón; mi graduación es necesaria para poder independizarme.

-Entonces- Dijo Tom con serenidad- Te estaré esperando el día de tu graduación en la estación del tren al distrito 4. Por los boletos no te preocupes, podremos arreglarnos, Pero lo que sí es importante que no dejes pasar por alto es tu carnet de ciudadano y tu pasaporte.

-De acuerdo Amor- Le dijo Effie mas tranquila, te prometo estar allí al atardecer.

Cuando ella le dijo eso Tom se arrodilló y sacando una cajita dorada le dijo con voz tierna

-Effie Trinket, amor de mi vida, ¿me harías el honor de casarte conmigo?

Con los ojos llenos de lágrimas y con el corazón enamorado ella le respondió: Si, acepto ser tu esposa Tom.

-¿No te importa dejar todo esto por casarte conmigo?- Repuso Tom antes de sacar un precioso anillo de oro con un cristal de color blanco –Tendrías que dejar todo este lujo para seguirme.

-No me importa Tom. Yo te amo a ti - Le respondió ella con seguridad- Sé que seré feliz donde estés tú. Eso es lo que realmente me importa.

-Entonces, futura señora Everdeen, no se diga más- Después le colocó el anillo y la besó tiernamente.

Justo en ese instante Ismeni abrió la puerta del cuarto y le dijo con premura que el auto de sus tíos acababa de llegar.

Effie se despidió de su amado no sin antes darle un tierno beso, le recomendó a Ismeni sacarlo de allí sin que sus tíos lo vieran y se dirigió a sus habitaciones con una sonrisa en los labios.

Los días que siguieron a ese encuentro Effie tuvo que fingir ante sus tíos y ante Seneca que ya había aceptado su destino, sin embargo en su mente ya tenia planeado como escaparía y en que momento lo haría.

Ismeni se convirtió en su más querida confidente y aliada en esos momentos. Todas las noches le dejaba el celular bien asegurado para que pudiera hablar con Tom y no solo eso le ayudó a organizar el equipaje con que se iría de Ciudad Capitolio.

Como sus tíos estaban tan ocupados vigilando los preparativos para su graduación y posterior matrimonio, a ellos no se les hizo extraño que Ismeni la acompañase a todos lados.

En esa misma semana Ismeni le sirvió de ayuda para preparar su ajuar de novia. El de su matrimonio con Seneca lo estaba organizando su tía Enobaria y no le permitía opinar en nada. En cambio para su boda con Tom quería algo sencillo y no tan majestuoso pues así quería demostrarle a Tom que dejaba atrás su vida en casa de sus tíos.

El día de su graduación ya tenía todo listo, incluso la forma como escaparía de la mansión Templestin y dirigirse a la estación de trenes para encontrarse con Tom.

En la estación la estaría esperando la nieta de Ismeni; Margo, pues ella se había encargado de comprar su boleto al distrito 4 y así no despertaría sospecha alguna.

En su última conversación telefónica Tom le hizo saber lo ansioso que se encontraba por volverla a ver y lo mucho que la amaba.

También le contó que ya tenia todo listo para su ceremonia de matrimonio, seria algo sencillo pero con mucho significado pues en el distrito 12 no se ponía atención a los lujos a la hora de casarse, lo importante era que la pareja se quisiera y estuvieran bien para ser felices.

Esa mañana Ismeni llevo las maletas de Effie a la estación de trenes y las dejo a buen recaudo con un amigo suyo. Recogió a Margo en su casa y la llevó a la mansión Templestin donde, después de la graduación en la escuela, se habían citado al ministro Paris, al Juez de Paz Gloss , a la familia de Seneca y a algunas amistades para llevar a cabo la ceremonia nupcial.

La ceremonia en la escuela fue realmente corta, después de los actos protocolarios, a cada estudiante le entregaban su diploma, luego se hacia un brindis de rigor y después cada quien se iba a su casa.

Cuando ella llego de la escuela, Margo ya estaba lista con el auto que la llevaría a la estación. Ismeni le diría a su tía que no la molestara pues quería descansar un poco antes de que se efectuase el matrimonio.

Para cuando su tía se diera cuenta de su tardanza, ella ya estaría lejos con el amor de su vida.

Effie aprovechó para escribirle una carta de despedida a sus tíos donde con palabras contundentes les hacia saber que no iba a regresar y que no se molestaran en buscarla pues ella ya era mayor de edad y sobre todo ya era libre e independiente de su tutela.

Ismeni y Margo la sacaron por la puerta de servicio y allí Effie se despidió de Ismeni a quien realmente echaría de menos, luego se fue con Margo hacia la estación, reclamó su equipaje y en la banda de pasajeros estaba Tom esperándola.

La alegría de ambos era indescriptible, lo habían logrado.

Para cuando su tía Enobaria fue a su cuarto, Effie se encontraba muy lejos iniciando su nueva vida al lado del hombre que realmente amaba.

Llegaron al distrito 12 poco más de mediodía del día siguiente, pues con los boletos del distrito 4 llegaron hasta allí y luego de descansar unas horas se dirigieron al distrito 12.

Ese mismo día al anochecer Tom Everdeen y Effie Trinket se casaron ante el juez de paz Darius Stark, contando como únicos testigos unos amigos de Tom que trabajaban con el en las minas de carbón.

Nunca volvió a saber nada de su familia ni mucho menos de Seneca Crane, ella ahora era la esposa de Tom Everdeen hasta que la muerte los separara.

Después de su ceremonia Tom la llevó al apartamento donde vivían, la noche de bodas fue realmente especial para ambos ya que Tom, contrario a lo que muchos hombres piensan siempre respetó a su novia y no la había tocado, además Effie cuando se casó era virgen y pudo darle ese regalo a su marido.

Los meses que pasaron realmente fueron de mucho trabajo para ambos. Effie atendía la casa y las cosas de Tom, mientras él se iba al amanecer a las minas para traer al sustento. En la Veta, siempre fueron muy queridos y Effie pudo hacer amistades sinceras como la de Vernia Azas, una joven de su misma edad que vivía sola.

Después de 13 meses de casados fueron bendecidos con la llegada de su pequeña Katniss, quien desde el momento en que se enteraron que venia en camino fue muy amada y cuidada por ambos en especial por Tom.

Con que orgullo y amor la mostraba a todos cuando nació la pequeña. Durante los primeros 5 días de haber nacido su hija, Tom le cambiaba el pañal, estaba pendiente de que comiera a sus horas y de que Effie no estuviera haciendo excesos pues a pesar de ser madre primeriza y de que el parto no tuviese complicaciones, él no quería que nada le pasara a sus dos amores como las llamaba.

Pero esa felicidad llegó a su final cuando, Darius entró a su casa y le dijo que Tom, su marido había muerto casi instantáneamente en la explosión de uno de los socavones de la mina de carbón.

Ahora tendría que empezar de nuevo y no solo por ella, sino también por Katniss pues no merecía que su madre se derrumbara, tenia que ser fuerte y comenzar de cero con su nena, la única personita en el mundo que era importante para ella.

Y estaba dispuesta a empezar desde mañana.

Pues esta noche recordaría y lloraría a su amado Tom hasta el amanecer.