Capitulo 5: Un nuevo comienzo
"No todos los días son de invierno, ni en todos los meses se muestra el sol"
Anónimo
Han pasado dos semanas desde que Effie tuvo que sepultar a Tom, su compañero, su cómplice, su amigo, su amante, su esposo.
Dos semanas en las que tuvo que pelear como leona por el dinero del seguro de Tom, dos semanas en los que tuvo que hacer antesala en el edificio de Justicia para reclamar lo que por derecho le correspondía no solo a ella sino también a su pequeña Katniss quien cada día crecía bella y sana.
Lo primero que hizo Effie con el dinero de la póliza del seguro fue pagarle a la señora Olga el alquiler del apartamento, no solo le pagó lo que tenia atrasado sino que adelantó un mes más, tiempo que se había puesto para encontrar trabajo.
Después fue al mercado y compró víveres y otras cosas de primera mano para un mes entre ellas pañales y leche de fórmula.
Por ultimo, depositó lo que le quedó en una cuenta de ahorros, pues quizás tardaría mas tiempo en encontrar empleo y no podía descuidarse con los cuidados de Katniss.
Esa misma semana su amiga y vecina Vernia fue a visitarla. Era jueves, su día libre en su trabajo en un salón de belleza y quería compartirlo con Effie y Katniss a quienes consideraba su familia más cercana.
-Hola Vernia
-Hola Effie- Te veo más animada- Le dijo Vernia con sinceridad
- Tengo que animarme así no quiera - Le dijo Effie- No puedo derrumbarme ahora, pues Kat me necesita mas que nunca.
-Sé que no lo harás Effie- Le contestó Vernia con afecto- Tu siempre has sabido como salir adelante.
Por cierto ¿Ya encontraste empleo? – Pregunto Vernia cambiando de tema.
Aun no - Le dijo Effie mas tranquila- Si no encuentro algo pronto tendré que gastar los ahorros que tengo y no puedo permitirme eso ahora.
Pues ya no tienes que seguir buscando - Le dijo Vernia en tono alegre – Te tengo una buena noticia.
¿Qué es? - Le dijo Effie curiosa.
Hace unos días, la recepcionista del salón donde trabajo renunció, pues va a casarse con alguien de Ciudad Capitolio.-Continuó Vernia –Así que hablé con la dueña, la señora Octavia Durham y adivina que
-Suéltalo ya Vernia por favor - Le dijo Effie picada por la curiosidad
-TIENES TRABAJO QUERIDA- LA SEÑORA OCTAVIA QUIERE QUE TU SEAS LA RECEPCIONISTA DEL SALON – Grito Vernia a todo pulmón
-¡Como! No es posible Vernia ¿De verdad?
-Si tontuela- Le dijo Vernia riéndose – Debes ir conmigo mañana al salón para que hables con ella y te explique que quiere que hagas tú, aunque creo que será lo mismo que hacia Portia: Contestar el teléfono, Recibir a las clientas y a los proveedores y mantener al día las citas de nosotros.
- Vernia tengo un problema - Le dijo Effie intranquila – Como voy a cuidar a Katniss si estoy en el salón. No puedo dejarla sola y no tengo dinero para pagarle a una niñera.
-Tranquila chica- le dijo Vernia con tono calmado- Cerca del salón hay un lugar donde las madres dejan a los niños mientras ellas trabajan, podrías dejar a Katniss allí y pasar tiempo con ella a la hora del almuerzo. Además tengo entendido que es económico y cuidan los niños muy bien. ¿Qué dices eh?
-Esta bien Vernia – Dijo Effie decidida- Mejor ahora que nunca.
Al otro día Vernia, Effie y Katniss quien iba en su cochecito, fueron al salón de belleza para hablar con Octavia Durham, quien quedó muy impresionada con los modales y elegancia de Effie al expresarse. Así que sin más dudas la contrató.
En cuanto a la guardería que le habló Vernia, Effie lo visitó y quedó muy impresionada, pues el costo de lo que tenían que pagar las madres era mínimo comparado con las comodidades y alimentos que les daban a los pequeños, pues estos eran de primera calidad.
Así que sin proponérselo todo estaba saliendo bien, Ya tenia trabajo y un lugar donde podría dejar a Katniss con tranquilidad sabiendo que estaría bien cuidada mientras ella trabajaba.
En las noches después de hacer dormir a su pequeña, Effie aun lloraba la ausencia de su marido pero en su corazón sabía que debía seguir adelante por ambas, pues eso era lo que Tom habría deseado para ellas.
Mientras tanto al otro lado de la ciudad, en el valle de los vencedores Haymitch volvió a trabajar en su negocio de pavimentador junto con sus amigos y socios Bette y Chaff.
Aunque al principio no era sencillo, pues Haymitch estuvo ausente mucho tiempo, pudo ponerse al corriente y obtener nuevos contratos para esa temporada, lo cual significaba mas dinero y mejores oportunidades para el y sus amigos.
Bette era algo así como un erudito anciano en el cuerpo de un hombre joven de 25 años, pues en cualquier momento libre, se la pasaba leyendo escritos de ciencia, tecnología y arte, mientras que Chaff era un hombre de 24 años cuyo lema era Vive intensamente. Era en una palabra el alma de las fiestas por su forma de ser tan divertida.
Los contratos de la temporada eran bastante importantes, uno de ellos incluía arreglar la pista de un estacionamiento en la zona de la Veta.
¿La Veta?- Haymitch, recordó entonces a la goryer que había llevado allí desde el cementerio el día del funeral de Mayslee. No podía olvidar aquellos ojos claros y ese rostro sin maquillaje, además de la preciosa muñequita que ella llevaba en brazos.
Ojala que pudiera volverla a ver, no solo para saber como estaba sino también para devolverle el paraguas que había dejado en la camioneta.
Lo encontró la primera mañana en que volvió a trabajar.
-¿Y esto? – Dijo el con tono preocupado con el paraguas en las manos
En ese momento llego Bette para ir juntos a recoger el asfalto con el que trabajarían ese día.
-Zarzá Haymitch
-Zarzá Bette
-Como va todo- Le dijo Bette con tono moderado a su amigo -Listo para empezar a trabajar
-Si amigo, la vida debe seguir, no puedo dejarme hundir ahora que tengo una gran responsabilidad.
Me alegra oírte hablar así Haymitch –Dijo Bette con sinceridad – Se que amabas mucho a Mayslee pero ya es momento de continuar no solo por ti sino también por Annie, tu madre y todos los miembros de la tribu
-Tienes razón amigo- Ven es hora de irnos -dijo Haymitch.
- ¿Ese paraguas es tuyo? – Le dijo Bette
-No es mío - Y le contó sobre su encuentro con Effie
-¡Con que la Veta eh! –Debo decirte amigo que pronto tendrás la oportunidad de devolverlo, Nuestro último contrato de la temporada es una pista de estacionamiento en esa zona.
Haymitch no le contestó nada, simplemente guardó el paraguas en una mochila, se subió a la camioneta y se dirigió a los depósitos de material dispuesto a empezar un nuevo día de trabajo.
