Capitulo 6: Casualidades
Podría llamarse como tú, como cualquiera. Venir de la noche como el viento navegando en la nada
Hermann Lema
Los contratos de la temporada estaban a punto de terminar y Haymitch y sus amigos estaban revisando las cuentas para poder organizar sus ingresos y planear los materiales para la temporada siguiente.
Esa noche, después de llegar del trabajo se reunieron en casa de Haymitch, pues a él no le gustaba dejar a Annie sola con su madre en las noches, pues Mage la cuidaba en el día.
-Bueno amigos míos- Dijo Chaff con una cerveza en la mano- Hora de hablar de números
-Sí, pero debemos revisar los pendientes para poder hablar de cifras- Dijo Bette muy serio.
-De acuerdo muchachos- Dijo Haymitch- Hay un contrato grande que hemos estado aplazando. Es el del estacionamiento en la Veta.
-La verdad es que ese contrato es el más rentable que tenemos- Dijo Bette- Si no lo hacemos antes de finalizar la temporada, nuestras ganancias no serán como las esperamos.
-Es cierto Bette- Dijo Haymitch- Es por eso que debemos comunicarnos con el cliente para ver si aun nos necesita, solo así podremos saber que esperar y programar la temporada siguiente.
-Eso puedo hacerlo ya- Dijo Chaff muy serio- Si me permites Haymitch usaré tu teléfono y así saldremos de dudas.
Entonces se dirigió a la cocina donde estaba la extensión del teléfono, marcó y después de hablar por 15 minutos, colgó.
-Listo amigos- Dijo Chaff muy satisfecho- La administradora, una tal Olga Goliscka nos espera mañana temprano.
- De acuerdo. Entonces hay que irnos a la madrugada al depósito de materiales para traer el asfalto.
-Este contrato será el más demorado, pues tengo entendido que el estacionamiento abarca 3 torres y cada zona es de 25 metros – Dijo Bette muy pensativo.
-Entonces lo mejor será empezar por la primera zona- Así podremos calcular que cantidad de asfalto se necesita para las otras dos. – Dijo Haymitch muy serio.
-También podrás devolver el paraguas de la goryer de la Veta- Dijo Bette riendo- Lo más probable es que te la encuentres allí.
Haymitch le lanzó una mirada reprobatoria queriéndole decir: ¡Cállate Idiota! Por fortuna Chaff no se dio cuenta de nada pues estaba quedándose dormido en la silla con la cerveza en la mano.
-No me mires así Haymitch – Dijo Bette serio – Sabes que es verdad lo que te estoy diciendo.
-No había vuelto a pensar en eso- Dijo Haymitch- Supongo que tienes razón.
En realidad Haymitch si había estado pensando en ello desde que encontró el paraguas en la camioneta, le había dado vueltas a ese asunto más de una vez y aun así no encontraba la razón de aquello.
Quería volver a ver a aquella goryer, pero no se explicaba él porque, quería saber cómo estaban ella y su hija después de todo lo que habían pasado. Era algo que lo había estado atormentando desde que volvió a trabajar, aunque no tenia explicación alguna para dicha sensación.
Mientras tanto en la Veta, Effie regresaba a casa después de un largo día de trabajo en el salón de belleza.
En la mañana se iba muy temprano, pues como no tenia transporte debía caminar desde la Veta hasta su sitio de trabajo, esto era una distancia de 15 cuadras. Esto sin contar que iba con una bebita de 2 meses.
Luego de dejar a Katniss en la guardería, debía abrir el salón, coordinar las agendas de los estilistas y los pedidos de los proveedores para que no faltase nada.
También debía estar pendiente de la pulcritud del local, de que todo estuviese en su sitio lo cual según Octavia era la diferencia con otros salones del distrito.
A la hora del almuerzo, se iba a la guardería para poder estar con Katniss, aprovechaba para darle el biberón y jugar con ella, obviamente después de comer algo ligero como frutas, yogur o cereal que llevaba desde su casa.
Después del almuerzo debía regresar al salón y encargarse de los pedidos, recibirlos, inventariarlos y revisar las existencias que faltaban para pedirlas nuevamente.
A las 5 debía recoger a Katniss pues hasta esa hora podían cuidarla en la guardería, casi siempre se la entregaban dormida, así que se la llevaba al salón y terminaba de hacer su trabajo, para poder salir a las 7 de la noche y emprender el camino de regreso.
Fue en una de esas caminatas que se dio cuenta que el estacionamiento del complejo estaba siendo desalojado y además la señora Olga estaba en la entrada avisando a los inquilinos que el estacionamiento, por fin se iba a arreglar y por ello debía ser desocupado.
Effie tenía el presentimiento de que esa simple acción traería algo que no sabía definir si era bueno o malo.
El hecho es que no se aventuraría a averiguarlo
Al día siguiente se veía una mañana helada de diciembre, aunque no había presencia de nieves, lo cual era bueno.
Haymitch se levantó muy temprano, tanto que aun estaba oscuro, se organizó y se preparó para irse al depósito de materiales, que quedaba en la zona industrial del distrito.
Se despidió de su madre quien se había levantado con él para prepararle algo aunque fuese café solo, luego se dirigió al cuarto de Annie quien estaba profundamente dormida en su cuna, le dio un beso y se marchó.
En la entrada ya lo estaba esperando Bette, para irse juntos al depósito, recoger a Chaff y dirigirse a la Veta.
Haymitch y Bette se saludaron y emprendieron juntos el camino para ir al depósito de materiales conocido como el Quemador.
Mientras se dirigían allí Bette aprovechó que estaban solos para hablar con Haymitch sobre asuntos personales entre ellos la goryer del paraguas como la llamaba Bette.
-Que harás cuando la vuelvas a ver – Le dijo Bette en tono serio
-No sé- Tal vez simplemente le entregue el paraguas y ya no la vuelva a ver- Contestó Haymitch serio.
-Debes tener presente que este contrato no es de un día- Tarde o temprano se van a encontrar y lo más lógico es que hablen – Repuso Bette
-Te agradecería que no dijeras eso delante de Chaff, sabes que la tomaría conmigo y no estoy de ánimo para aguantar sus chistes. – Le dijo Haymitch en tono enojado.
Después de eso no volvieron a pronunciar palabra alguna hasta que llegaron al depósito donde un somnoliento Chaff ya los esperaba con lo necesario para hacer el trabajo ese día.
Del Quemador partieron a la Veta donde ya estaba la señora Olga esperándoles impaciente.
-Buen día – Dijo la señora Olga
- Buen día – Contesto Haymitch -¿Usted debe ser la señora Olga Goliscka?
-Si- Repuso ella- Ya era hora de que llegaran
-Lo sentimos mucho pero este no es el único encargo que tenemos –Dijo Haymitch serio
En ese instante Effie salía del edificio con Katniss en su cochecito bien abrigada.
-Buen día Señora Olga- Dijo Effie con educación
-Oh Effie, buen día - Contestó la señora Olga - Supongo que tienes algo para mi, no es así querida.
-Aquí esta su encargo – Le dijo Effie tranquila al mismo tiempo que le entregaba un sobre-Aunque considero que no debo pagar esa cuota debido a que yo no hago uso del estacionamiento.
-Todos deben contribuir cielo – Le dijo la señora Olga
-Me voy o si no llegare tarde – Dijo Effie sin animo de discutir. Hasta luego.
Al despedirse Effie dio una mirada rápida al hombre que estaba con la señora Olga y cuan no seria su sorpresa al ver al hombre que las trajo a ella y a su pequeña hija del cementerio el día del funeral de Tom. El gitano que pensó nunca volvería a ver.
Por su parte Haymitch sintió una sensación extraña cuando ella lo miró, tanto fue su desconcierto que bajó la vista al suelo y ni siquiera vio que rumbo tomó ella, simplemente se quedo allí desconcertado por lo que había ocurrido hacia unos instantes.
Escuchó ensimismado las instrucciones de la administradora sobre lo que se necesitaba hacer, luego el y sus amigos se dirigieron al sitio donde empezaría la labor.
Durante toda esa mañana había algo que rondaba en la mente de Effie y de Haymitch aunque ninguno de los 2 sabía porque: ¿Qué esta pasando aquí?
Ese día ambos estuvieron de cuerpo en sus trabajos pero sus mentes daban vueltas y vueltas a sentimientos y cuestiones que no pensaban estuvieran allí.
