Disclaimer: Bueno, Morgana no le pertenece a J. K. y hay tantas versiones de ella y de Merlín y de Arturo y etcétera que sería difícil descubrir a su propietario. Por lo demás, el universo y todo lo que reconozcan sí que es de Rowling.
Este fic participa en el minireto de septiembre para "La Copa de la Casa 2014-15" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black"
Morgana Le Fay
¿Cómo calificarlo? Morgana se masajeó las sienes mientras leía el pergamino que la profesora Ravenclaw le había dado, mientras pensaba en el estudiante preferido de Slytherin, aunque también el que más dolores de cabeza le causaba con sus frases del tipo: «los hijos de muggles también tienen derecho a aprender magia» o «¿por qué hemos de negarles el aprendizaje?» y un sinfín de palabras que entraban por un oído de Salazar Slytherin y salían por el otro.
¡Ah! ¡Irritante! Esa era la palabra. Merlin era increíblemente irritante. Y un obsesionado por el conocimiento que tenía ambiciones extrañas. Para empezar, había tomado bajo su tutela a la joven Morgana porque era hermana de Arturo… Y Merlín se había propuesto, a sus diecisiete años, convertir al hijo de Uther Pendragon en rey. Por Morgana todo eso estaba bien, exceptuando el hecho de que Arturo apenas llegaba a los once y era el niño más flaco que había visto nunca. Pensándolo bien, se dijo, mientras veía la vela con la que estaba leyendo extinguirse, ella sería una mejor heredera, pero sólo era la media hermana de Arturo Pendagron, no la hija del rey. Y además había resultado bruja.
La joven siempre pensó que Salazar Slytherin debió de aceptarla en su casa, pero eso no sucedió porque no tenía antepasados magos que rastrear; en cambio, la profesora Ravenclaw, asombrada por su inteligencia, la había aceptado en su torre. Su ambición no tenía límite, era aún más grande que la Merlín. A los diecisiete años el joven ya era insoportable y se notaba que le hacía falta una esposa, ¿cómo demonios sería a los setenta?
«Yo debería de ser la reina, no el inútil y blandito de mi hermano», pensó Morgana. Tenía trece años y toda una vida por delante que planear en la cual ella se hacía con el trono. Volvió la vista al pergamino donde se detallaban encantamientos muy antiguos y se imaginó a sí misma sobre el trono, con una corona en la cabeza.
«Ah, Slytherin, debiste aceptarme, habría sido tu mejor alumna, no un dolor de cabeza», esbozó una sonrisa que la hacía parecer terriblemente adulta a los trece años. Pero lo de convertirse en reina no llegaba de la noche a la mañana. Nunca. Había tantas cosas que calcular…
Y sobre todo, había que quitar a Merlín de en medio.
Yo siempre pensé que Morgana era muy Slytherin, pero el sombrero me mandó a Ravenclaw y bueeeeeno, no sabía de quien escribir, no quería usar un OC y se me prendió el foco de que bueno, probablemente Morgana no tuviera progenitores magos y Slytherin no la hubiera querido en su casa, sino que acabara con Rowena… Así que usé la versión en la que es media hermana de Arturo y tachán! Hay tantas versiones de las leyendas artúricas...
Total, Rowling dijo que Merlin era Slytherin y para mí Merlín era anterior, pero Rowling se cagó en todo.
Sobre que Morgana sea tan joven, siempre pensé que los adolescentes en el medievo tenían que madurar un poco más rápido, eso de reyes tan jóvenes e inexpertos no debía dejarlos muy bien...
Andrea Poulain
A 5 de septiembre de 2014
