Y de nuevo gracias por el review, la historia ya la tenía escrita hace bastante así que por eso soy tan cumplida con los capítulos, pero los comentarios hacen que quiera hacerlo mejor, por ejemplo este capitulo originalmente tenía mil palabras menos mas o menos pero lo alargué xD.

Así que gracias por impulsarme a mejorar la historia, y si, ya sabía yo que Kenman o keneric o como sea no era muy popular en este fandom pero a mi me gusta y punto xD.

Ya casi empieza el principio del final de la historia y demás, la canción que puse ahí es Gasoline de Halsey por si la quieren escuchar mientras sucede esa escena o que se yo.

En fin ya hablé mucho, que disfruten c:


CAPITULO 10

CONFESIÓN

El sol se filtró por las enormes ventanas y las puertas del balcón que nunca se cerraron dejaban que una suave brisa irrumpiera, una curiosa melodía sonaba de ningún lugar en particular.

Are you insane like me? Been in pain like me?

No quería abrir sus ojos, solo quería disfrutar el viento, el calor, las sábanas sobre su piel desnuda mientras saboreaba los recuerdos de la noche anterior, una parte de sí gritaba una y otra vez pidiendo por razones… pero a la mierda el razonamiento, el era Kenny McCormick, ¿para que razonar cuando se es inmortal? o mejor aún ¿para que razonar cuando se está dispuesto a perderlo todo?.

Are you high enough without the Mary Jane like me?

Do you tear yourself apart to entertain like me?

Extendió su brazo hacia el lugar vacío a su lado, sonrió tristemente, a pesar de ello la sonata le hacía sentir extrañamente calmado.

Do the people whisper 'bout you on the train like me?

Saying that you shouldn't waste your pretty face like me?

Su cadera dolía, su parte baja también. Una mano tomó la suya, sonrió a medida se fundía en una sensación abrasadora, vitalizante, vestida en esperanza y alimentada hasta el hartazgo con mentiras… mentiras que en lo más profundo de su pecho aun esperaba tuvieran algo de realidad.

-no tenía idea de que tenias ese lado hipster-

-me recuerda bastante a alguien…- su tono era suave, calmado, no le veía, quería quedarse así por tanto tiempo como pudiese, se sentía en paz, todo el calor que necesitaba era el de aquella mano, toda la vida que deseaba se reducía a esa voz, a esa brisa, a esa luz, a esa cama.

¿Y es que como no aceptar abiertamente tus miedos cuando ya lo has perdido todo?.

You can't wake up, this is not a dream

You're part of a machine, you are not a human being

-me pregunto a quien- susurró, la mano se trató de alejar, Kenny le retuvo-... antes de que … antes de que volvamos a la realidad, antes de que despierte… -abrió sus ojos, se encontró con el inexpresivo ámbar, su pecho se dispuso a correr una maratón de mil kilómetros y su aliento fue drenado por las palabras que estaba a punto de pronunciar -creo que me gustas Cartman…-

Nada. Silencio.

-más que… más que nadie hasta ahora- tragó saliva, Eric solo le observo impávido, totalmente en blanco. Hubo un largo silencio, solo la suave canción surcaba el ambiente mientras cada segundo de mudez hacía de su pecho un pedazo de porcelana cada vez más cerca de chocar contra el suelo y de su cabeza la definición misma de paranoia infestada en preguntas y posibilidades que prefirió no formularse antes de dejar las palabras salir de su boca.

I think there's a flaw in my code

These voices won't leave me alone

-hoy moriras Kenny- le ignoro, le había ignorado por completo. La pieza de porcelana se destrozó en miles de pedazos contra el asfalto y su cabeza se silenció. Soltó la mano tan pronto como sintió su pecho palpitar con la fuerza de un martillo golpeando contra su pecho causándole un fuerte dolor que en su vida había sentido. Recordó el poco significado sentimental de la noche anterior, lo que dijo "perfecto e ideal", vaya mentira…

Cartman tenía razón, solo alguien como él podía quebrarle aún más de lo que ya estaba…

-por eso me buscabas anoche, eso querías de mí… -susurró regresando su mano a su pecho, bajando la mirada a la nada, buscando consuelo en el hecho de que pronto moriría.

-¿qué más puedo querer de ti?- sonrió casi en forma de burla hacia sí mismo ante esa crudeza tapando su rostro, queriendo desaparecer por completo -esperaré por ti en el Lobby, hay cosas que comentar-

Salió por la puerta dejando la hermosa pintura atras, sábanas blancas sobre tersa piel marcada por la faena de la noche anterior, esos hilos de oro desordenados poéticamente sobre la almohada, esos enormes ojos azules a punto de romper en lágrimas y esa sonrisa tan triste… tan trágica, simplemente hermosa… suspiro recostandose contra la puerta, era un completo hijo de puta, y no siempre admitía eso.


Sentir un cuerpo desnudo bajo el era realmente extraño, una sensación en su totalidad nueva. Se acurruco aun más contra el otro escuchando a lo lejos la canción de mierda que había puesto cuando Cartman llamaba, la ignoró.

-Kyle…- escuchó el leve murmullo, trato unos segundos en procesar la voz de Stan, abrió los ojos y de inmediato un dolor punzante atravesó su cadera desde cierta entrada… se asustó. Busco pechos donde solo había un desnudo abdomen de… hombre, su pecho empezó a aumentar de ritmo a medida subía la mirada. Continuó su camino, vio esos labios… dios, luego las largas pestañas recargadas sobre las mejillas, aun dormía, y por último el desordenado cabello negro.

-...Stan- susurro para si mismo antes de que su aliento escapara maldiciendose tanto como era posible, ¿que coño había pasado la noche anterior?.

Las pestañas empezaron a moverse, pronto el azul de sus ojos surgió encontrándose de primera con los expectantes ojos verdes.

-¿Kyle?- se alejó, trato de sentarse pero esa sensación de decenas de pequeñas cortaduras siendo presionadas a la vez invadió su interior, gimió de dolor levantando su cadera. Bajó de forma lenta de la cama llevando la cubre sábana consigo para tapar su desnudez. Stan le observó detenidamente, era más que obvio lo que había pasado- oh por dios- susurro levantando la sábana… encontrándose totalmente desnudo -oh… por… dios- reiteró observando las marcas en cuello, pecho y piernas de Kyle.

-tal vez… tal vez lo hicimos con algunas chicas… y … -trato de respirar calmadamente- y… bueno, ya se fueron y eso- trato de mentirse a sí mismo y a Stan a pesar de lo obvio de la situación, éste solo le observaba aterrado desde la cama.

-te dije que si bebía también … dios- el telefono volvio a sonar, Kyle corrió hacia este, tenía que desviar el curso de sucesos un poco.

-¿Cartman?- observó a Stan, este solo desviaba la mirada, probablemente tratando de recordar algo de la noche anterior, de vez en cuando cruzaban miradas pero alguno de los dos la desviaba de inmediato.

-estoy más que seguro de que la están pasando genial, pero he estado llamando y golpeando hace puta media hora Kahl, si no abren… joder-

-entiendo… veras, estamos algo… -

-me importa una mierda lo que están haciendo, estamos aquí por una única cosa, no para que ustedes, maricas, se la jalen… -Cartman suspiró, estaba realmente cabreado -media hora, en media hora nos vemos en el restaurante de la terraza- colgó. Con gusto hubiese gritado en respuesta pero realmente no estaba tan centrado en aquello como para eso.

-dijo que… en media hora en el restaurante- susurró, Stan aun no le observaba.

-que le den a Cartman- intentó moverse, debía tomar una ducha rápida o algo, a pesar de ello una nueva corriente de dolor le hizo gemir, sus piernas temblaron un poco, se apoyó en una silla cercana -¿estas bien?- preguntó estúpidamente, una sonrisa nerviosa fue la respuesta de Kyle.

-parece que fuimos algo… rudos anoche ¿eh?- bromeo, Stan estrecho la mirada, pudo ver culpa, preocupación, arrepentimiento… de todas las que podía ver ahí la más hiriente era la última, sus manos pronto ocultaron su rostro.

-perdón… -

-¿por qué? no es como que haya…-

-Kyle, estábamos borrachos, dejar algo tan… delicado y paciente a un borracho es… -

-oh vamos, seguro que lo disfruté, de lo contrario no habríamos amanecido juntos ¿no?- intentó animarle, realmente no sabía si era el curso correcto a seguir, no tenía idea de absolutamente nada. Stan bufo por lo bajo, se levantó sin importarle en absoluto su desnudez, camino hacia Kyle.

-¿te quieres bañar verdad?- intento no bajar la vista, asintió.

-creo que… huelo realmente raro, no me gusta- Stan sonrió.

-tal vez deberíamos simplemente olvidarnos de todo tras salir por esa puerta-

-si…sería lo más coherente supongo- desvió la mirada -al menos no nos casamos- rió nerviosamente, Stan también lo hizo… dios que momento más incómodo, había estado en situaciones muy extrañas pero esa era particularmente curiosa, demasiado para su gusto.

-me pondré algo…- se alejó, Kyle no pudo evitar contemplar ciertas marcas en su cuello, líneas de rasguños y marcas de dedos plasmadas en su espalda, sonrió, podrían olvidar todo tras salir de esa habitación pero esas marcas no lo harían, ni el dolor… desafortunadamente -tu báñate, me adelantaré-tomó alguna de la ropa del suelo mirando a Kyle, olvido que sonreía, la ocultó al ver extrañeza en Stan -¿pasa algo?- negó.

-es solo que… esta es la primera vez que veo ese tipo de marcas en ti- las señalo inocentemente -tu y Wendy…- Stan le observó expectante, esperando que terminara, se arrepintió -no importa- empezó a caminar hacia el baño, mantuvo la postura tanto como su torturada cadera le permitía.

-era mi primera vez si eso quieres saber…- viró, Stan ya estaba a medio vestir, no le miraba.

-bueno… eso es algo, supongo- escondió su sonrisa encerrándose en el baño.

Caminó hacía la ducha dejando atrás la sabana, no había traído ropa o toalla pero teniendo en cuenta que Stan se iría pues después saldría a buscarlas cuando él no estuviese.

abrió la ducha y el agua empezó a correr por su cuerpo. Desde ahí podía mirar hacia el espejo, observo pequeñas marcas rojas en su cuello y pecho, algunos recuerdos empezaron a fluir y su corazón definitivamente empezó a recordar también. Recordó el placer, el como el dolor se redujo a un complemento de los arrebatos de lujuria que presenció esa habitación. Su rostro sintió arder y una sensación agradable empezó a jugar en la parte baja de su vientre. Trato de silenciar su línea de pensamientos pero se silenció por sí misma cuando trató de agacharse para lavar sus pies, por estúpido que sonara se había olvidado de su cadera y a cambio gimió involuntariamente silenciándose casi de inmediato mordiendo su labio. Se enderezó de inmediato y trato de oprimir el dolor inútilmente poniendo sus manos justo sobre la parte donde la columna y su cadera congruían.

-maldita sea- murmuró, de un momento a otro la puerta se abrió.

-¿estas bien?- subió la vista para encontrarse con una preocupada expresión de parte de Stan, dejó ir su labio, luego miro al espejo, Stan siguió su mirada y observó a través de él lo mismo que Kyle había estado contemplando hacía un momento, Kyle volvió de nuevo la vista a Stan, este solo miraba estúpidamente hacia las marcas que mostraba el reflejo mientras fuego corría por sus mejillas.

-no puedo lavar mis pies, me duele mucho la cadera- comentó tratando de ocultar el temblor en su voz, sintiendo esa sensación extraña bajo su abdomen corriendo divertida, anunciando que pronto habría mucha sangre fluyendo a esa zona si no dejaba de recordar cosas o de imaginarlas al menos.

-ow- comentó Stan, ahora su mirada estaba en el suelo -¿quieres que te ayude?- antes de que sus ojos chocaran con los de Kyle se tomó la molestia de recorrer todo su cuerpo húmedo y desnudo. Kyle pasó saliva con dificultad. Las posibilidades corrieron a la velocidad de su corazón bombeando sangre a lugares inapropiados, mordió su labio recordando a la vez las palabras de Stan.

-olvidaremos todo cuando salgamos de este cuarto ¿verdad?- Stan no movía la vista de sus ojos, no sabía porque razón pero algo le decía que era por simple y llana vergüenza de mirar a otro lado. Asintió -entonces no importa mientras estemos dentro- razonó desviando la mirada, la volvió de nuevo hacia Stan -¿Verdad?- buscó algo en sus ojos, no sabía exactamente qué.

-verdad- respondió entrando y cerrando la puerta tras él, empezó a deshacerse de su ropa.


-entonces Kyle… - observó al pelirrojo acercarse con un caminado realmente curioso, tan recto y a la vez lastimero, como cuando tus zapatos te están matando pero tratas de usarlos tan dignamente como el dolor lo permite.

-se cayó- apresuró Stan desde la mesa para cuatro -¿y Kenny?- no estaba, aun no llegaba, Cartman suspiró.

-se tomará su tiempo, también se cayo, y estoy seguro que fue sobre la misma cosa grande y erecta que Kyle- rió al ver los ojos de Stan abrirse a un nivel humanamente imposible -oh vamos Stan…-

-¿te cogiste a Kenny?- pregunto sin cuidar su tono, Kyle ya estaba lo suficiente cerca como para escuchar.

-¡¿QUE?!- gritó a unas mesas de distancias, Cartman suspiró. Kyle tomó siento. Ambos mirando a hacia él como si acabase de atropellar a un puto gato -¿que coño le hiciste culón?- preguntó inquisitivo. rodó los ojos fastidiado en respuesta.

-nada que TU preciado Stan no te haya hecho a ti tampoco, marica- el enojo creció en Kyle así como la vergüenza, una mezcla realmente interesante.

-lo obligaste ¿verdad?, digo, quien en su sano juicio tendría sexo con…- le ofreció una mirada infestada en tanto odio que simplemente se calló aun sin dejar de fruncir el ceño hacia Cartman-¿dónde está?-

-preparándose- tomó la carta que nos había traído minutos atrás.

-¿para que?- preguntó Kyle.

-para rescatar a la puta de su madre, ¿para que más?- con gusto hubiese saltado a partirle la cara Stan pero en cuanto su vista fue a buscar la del marica ese se encontró en su lugar con Kenny entrando al restaurante. Su mirada distante, vacía y sin vida alguna y sus labios curvados en una fuerza sobrehumana por ocultar su desagrado, todo eso enterrado en el traje más caro que ese pobre usaría en toda su vida, su pelo arreglado a la perfección, corto esta vez porque Cartman le había obligado a cortarlo y un Nivrel Deep Sea en su muñeca. Kyle y Stan siguieron su mirada.

-joder- murmuró Kyle.

-luce como si estuviese a punto de llorar- Stan giró hacía Cartman-¿qué coño le hiciste?- Los ojos de azul se encontraron con los ámbar,en respuesta Kenny mordió su labio y bajó la mirada, Cartman vio el pecho del rubio subir y bajar lentamente como si buscara calmarse, como si buscará retener algo dentro de sí de tal magnitud que en cualquier momento simplemente se desbordaría sin permiso alguno… Entonces respiró hondo y se desvió a una mesa donde había una mujer sola. las cejas de Cartman se empezaron a juntar por instinto mientras un pequeño sentimiento de fastidio surgía desde lo más hondo de su pecho.

-¿que está haciendo ese pobre de mierda?- no se molestó en esconder la rabia en su voz, ni mucho menos en mirar a Kyle o Stan, sus ojos estaban fijos en cada gesto que Kenny hacía a esa puta la cual no paraba de sonreír como la golfa que seguramente era.

-bueno, es Kenny- escuchó a Kyle a lo lejos, su expresión se endureció más al ver como la mujer anotaba algo en un papel y lo daba a Kenneth, se puso de pie de inmediato con tal fuerza que la silla casi cae al suelo, casi. Se ganó varias miradas por ello incluyendo la de Kenny, le vio sonreír, era la sonrisa más falsa que le había visto en años, llena de dolor y a la vez victoria. Kyle y Stan decían algo pero no le importó, quería ir allí y romperle la cara por puta ¿como se atrevía a coquetear con alguien más cuando era más que obvio que ÉL pertenecía a Cartman?... luego recordó la confesión… le había rechazado. No. Le había ignorado que era diferente.

Suspiró agobiado, ¿como pretendía poseer algo que iba a desaparecer en unos días?, se alejó. Dejó atrás a los tres y caminó hacía el baño sintiendo la mirada de la puta rubia quemar en su espalda.

Merecía un castigo y pronto lo tendría.


eso fue todo por hoy.

Y para finalizar si por casualidad quieren ver dos fan-arts que hice de este fanfic, lo cual suena gracioso xD, pueden ir a mi deviantart alanciel. devianart. com y los últimos dos son de Keneric. Solo para que sepan como me los imagino mientras escribo xDDD.

En fin, espero hayan disfrutado, hasta el próximo jueves c: