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CAPITULO 11

IRA


De todas las veces que había hecho de cebo o algo similar esa era particularmente extraña. Se encontraba en ese traje caro en medio de la multitud en una bizarra subasta clandestina ofertando por personas… bastante interesantes debía admitir, hombres y mujeres realmente atractivos.

Las ofertas continuaban, las personas seguían pasando y siendo vendidas como piezas de museo, algunas realmente caras, otras no tanto. Y de la nada allí estaba Liane Cartman en medio de la subasta sin nada más que vendas en sus ojos, esposas rodeando sus muñecas y unos separadores en sus tobillos justo antes de ser anunciada como una pieza realmente atractiva debido a su título como la reina del porno.

Casi al instante la sala se cubrió de oscuridad, susurros alarmados invadieron el lugar, el encargado de la subasta trato de disculparse señalando que iría a mirar cual era el problema. De un momento a otro unos cuantos puntos rojos apuntaban al azar, Kenny saco su celular, activo la linterna y casi de inmediato había un punto rojo sobre su frente, suspiro.

-Hagamos esto rápido, sencillo, sueltan a la mujer, no la dan y nos vamos. O bien nos complicamos y hacemos de las miras una linda pintura de sangre de cerdos- la voz sonó a través de los parlantes, todo permaneció en silencio tras ello, nadie se atrevió a encender celulares o atraer la atención de los pequeños puntos tal como Kenny lo había hecho.

-o puede bajar a subastar…- miro hacia el escenario, el encargado miraba a la nada-... dudo que tenga suficiente dinero como para contratar a un par de matones y no para encontrarse aquí sentado como el caballero que debe de ser- una leve risa invadió los parlantes.

-no pagaré por algo que es de mi propiedad, le sugiero que haga lo que digo- de nuevo silencio

-¿está consciente de lo que implicaría matar a alguien en esta sala señor?-

-no lo se, ¿debería comprobarlo?-había gracia en su tono, Kenny se limitó a pensar en otras cosas, en la noche anterior… en aquella noche junto a Bebe y aquella tarde junto a Cartman… y esa mañana, dios, solo pensar en ello, lo cual se había vuelto como respirar desde el momento en que lo había hecho, desde el momento que se había confesado, hacía que su pecho se retorciera, hacía que algo se atascara en medio de su garganta haciendo que agua salada se apresurara a sus ojos, se sentía enfermo, débil, roto… tan jodidamente perdido, más, mucho más de lo perdido que ya se sentía. ¿Y es que como describir ese dolor tan…? joder, ni siquiera tenía idea de que palabra usar para clasificarlo.

-me atrevería a decir que no lo hará, nadie es tan idiota señor- Kenny le miró, el hombre se veía realmente confiado, suspiro de nuevo, después de todo si iba a morir ese día, vio el punto rojillo dirigirse a su hombro.

-hijo de puta- susurró. Un sonido sordo atravesó la habitación, la bala perforó violentamente, sintió como se hundió, grito del dolor mientras su hombro era impulsado hacia atrás en un ángulo anormal, cayó al suelo, la gente gritó alarmada, nadie se atrevió a acercarse a ayudarle.

-pues su atrevimiento costará la vida a ese hombre- y de inmediato, tras una réplica del sonido anterior sintió un agonizante calor en su frente, dolor, y luego nada. Todo fue realmente rápido.


Se encontró con el desagradable techo de su habitación, tenía la ropa de siempre, toco su hombro y como de costumbre no había herida alguna ¿que habría pasado? la mayoría de veces se preguntaba eso tras despertar ¿salieron ilesos? ¿lograron rescatar a la mama de Cartman?, cubrió su rostro con su antebrazo ¿cuánto tiempo había dormido esta vez?, era de noche ¿tal vez todo un día?. Busco su teléfono, allí estaba como era de esperarse, lo saco, miró su lista de contactos "Culón" … siguió bajando "Kyle", llamó.

-¿como esta Cartman? ¿todo salio bien?- pregunto en cuanto se escuchó ruido de fondo.

-hola para ti también Ken ¿por que no le preguntas al culón?, seguro él sabe más que Stan o yo…-

-no se me antoja-

-como quieras … no se mucho, solo se que Stan y yo esperábamos afuera con esta camioneta como ordenó, luego hubieron disparos, gritos… en fin, ¿como coño saliste? digo, no saliste con Cartman y su madre, tampoco viajaste con nosotros… -

-solo salí por otro lado, tome un vuelo anterior al de ustedes, nada importante- mintió, se levantó de su cama- en fin, eso era todo… -

-bueno… por cierto Cartman hizo esta fiesta en su casa, supongo que por su mamá, ¿iras? podemos ir juntos si quieres- no quería ir pero aún habían cosas que aclarar, ya que todo había terminado de alguna forma debía aclarar todo, una última conversación tal vez. O solo estaba buscando excusas para verlo antes de que el cumpliera su parte del trato, realmente no sabía, solo sabía que se sentía como una mierda y que al parecer el amor o lo que fuese ese malestar estomacal le volvía un masoquista de porquería.

-¿y Stan?- silencio… -¿estás bien?-

-oh si, perdón, me entretuve con algo… en fin, el fue con Wendy así que…-

-entiendo… pasaré a tu casa entonces-

-bien, nos vemos-

colgó.

Entró a la casa atestada de gente, Kyle iba tras él casi como si se escondiera de algo, no sabía exactamente de qué pero realmente no le importaba, miró alrededor sin saber exactamente que buscaba hasta que su mirada se topo con este adorno "Bienvenido Mr Kitty II"

-¿Mr Kitty no murió hace unos meses?- pensó en voz alto, Kyle le escucho

-eso pensé…-

-hey amigos- Butters camino hacia ellos con esa sonrisa inocente y el cabello algo despeinado, miro hacia Kyle, después de todo el se la… en fin, ya no estaba.

-hola Butters, ¿ese letrero de ahí … - el rubio miró hacia la pancarta.

-oh bueno, al parecer la mama de Cartman había mandado a inseminar a una gata con el esperma de Mr Kitty o algo así y pues hoy trajeron una de las crías -

-¿la mama de Cartman?-

-sip, estaba algo desesperado ¿sabes?, porque al parecer su mama era la única que podía reclamarlo o algo así- sonrió estúpidamente, Kenny solo le observo idiotizado conectando toda esa serie de cabos perdidos en su cabeza… ni siquiera se había preocupado por su mama ¡solo la quería para que reclamara su gato de mierda!.

-¿donde esta?- trato de calmar su tono

-pues…. creo que subió a su cuarto a alimentar a Mr Kitty segundo - sonrió- está realmente feliz-

-seguro- dejó atrás al otro subiendo las escaleras a enormes zancadas ,abrió la puerta tan fuerte como su brazo le permitió, Cartman salto ante el ruido, frunció el ceño.

-¿que coño haces aquí?- le observo allí con la pequeña cría en sus brazos, le daba leche desde un biberón, estrecho la mirada fastidiado ¿era enserio?, toda la mierda que le hizo pasar, hacerle robar todo ese dinero de mierda, viajar con él a las Vegas, ser un puto cebo, dejarse matar decenas de veces… todo por un jodido gato. Cartman puso a la cría en una pequeña cama a los pies de la suya, caminó hacia Kenny -como sea, vam…- no pudo terminar, Kenny le tomó por las solapas del abrigo que llevaba, Cartman era más grande, de constitución mucho más amenazante que la suya, pero él era fuerte, bastante.

-¿todo fue por ese gato de mierda?- había tanto odio en sus palabras, los ojos de Cartman se abrieron como si no pudiese creer lo dicho.

-¿un gato de mierda?- valer menos para Cartman que un estúpido gato… joder, eso si que dolía, sus puños se cerraron dolorosamente, de inmediato uno liberó el agarre solo para estrellarse contra la cara de Cartman, se alejó -¡pero que... !- Grito Cartman tras el golpe sintiendo la sangre correr por la comisura de sus labios.

-te voy a matar gordo hijo de puta- y se lanzó sobre el .Cartman trató de detenerle, fue inútil, había tanta rabia en él, tanta desilusión, frustración … ¿por qué se había tenido que enamorar de alguien tan hijo de perra? ¿por qué su corazón de mierda no podía entender que todo era simple y llana amabilidad fingida, interesada? ¿por qué hizo todo eso? ¿ por que confio en alguien así?.

Siguió golpeando sin importarle absolutamente nada, sintiendo la carne contra sus nudillos, sintiéndose cada vez más húmedos, más curtidos de sangre .Ambos estaban tirados en el suelo, los brazos de Cartman tratando de cubrir inútilmente su rostro, pidiendo que parara cada vez que la ausencia de los puños de Kenny se lo permitía

-¡¿ por que Cartman?!- se detuvo, no quiso mirar al rostro que acababa de deshacer, se levantó -¿¡ por qué decidiste jugar conmigo?!- retrocedió, las lágrimas empezaron a surgir desenfrenadamente, Cartman solo le observaba detenidamente, no dijo nada, no le insultó, su rostro lleno de marcas, sangre corriendo por nariz y boca -¡¿ no viste que lo que menos necesitaba era… enamorarme de una mierda como tu?!- gritó sin atreverse a mirarle

-¿algo más?- dijo a media voz, casi no le entendió por las heridas, le observó incrédulo, sus lágrimas no paraban, se sentía como un estúpido niño llorando en frente de su peor enemigo...

-aun me debes un favor Cartman... - no podía controlarse-... y si no lo haces gordo de mierda, si no cumples tu parte de esa porquería de trato yo, con mis propias manos, te ahorcaré como el hijo de puta que eres- nunca había dicho nada con tanta rabia contenida, con tanto llanto de por medio, el otro trató de levantarse, no le miraba

-vete a la mierda Kenneth…-se sentó, limpio torpemente su labio, no podía parar de llorar, prefirió mantenerse en silencio, tratar de calmarse, no quería salir llorando y corriendo como niñita- no lo haré- soltó el aire aturdido, ¿era enserio?.

-oh no Cartman… -casi susurro.

-no quiero que te vayas…- continuó limpiando su nariz, Kenny rió aún entre lágrimas.

-¿es que acaso tengo algún otro tipo de uso para ti?- no le miraba, solo se limitaba a limpiar la sangre con las mangas de su chaqueta.

-tal vez- dios, cuánto le odiaba… lo odiaba tanto en momentos así… decidió solo irse, le dejó atrás, sentía veneno corroer su pecho, esa rabia tan absurda, tan irracional, bajo al primer piso, empujo a todo el que se puso en su camino, salió tan rápido como pudo. Camino calle abajo, estaba nevando.

-¡hey!- ignoro al que obviamente era Kyle -¡Kenny!- continuó caminando, la voz sonaba lejos, demasiado lejos como para interesarle el responder -joder, ¡espera!- una mano jalo de su hombro, de no ser miró a Kyle con ojos inyectados en furia y lágrimas, sorpresa invadió a Kyle -... estas…-

-¡que quieres! - tenía algo realmente importante que hacer y Kyle no hacía más que retrasar, retrasar lo inevitable.

-¿estas bien?- soltó una sarcástica risa.

-¡¿que si estoy bien?!, ¡claro que no estoy bien, la persona que a…! dios, ese hijo de puta me vendió, me torturo, me asesino, me uso por un simple capricho, claro que no estoy bien Kyle- todo salió de él con la misma ira con que se retorcía su pecho, al parecer Kyle no tenía ni idea de qué hacer.

-… pero … - se soltó del agarre, lágrimas empezaron a surgir por una segunda vez.

-no entiendes, nadie entiende, y la única persona que me entiende…. es un gordo de mierda egocéntrico, cruel… joder, no puedo más… tengo que acabar con toda esta mierda Kyle, no puedo mas , de verdad no puedo - empezó a caminar calle abajo de nuevo.

-¿a donde vas?- escuchó a Kyle gritar tras el.

-a terminar lo que Cartman no tuvo los huevos de hacer-


Miró hacia Mr Kitty II desde la cama, su rostro ardía como el infierno y lo único que le mantenía bajo control era mirar a la pequeña cría dormir… respiró hondo y trató de razonar. Por alguna razón no podía reír a pesar de haber visto al pobre de mierda llorar como marica y salir corriendo de la misma manera, y quería hacerlo, quería reírse porque todo había salido de acuerdo a su plan y como de costumbre alguien había salido afectado, en este caso Kenny, pero no podía. Intentó sonreír pero no fue más que una vacía contracción de sus mejillas, dolorosa de paso, gruño mirando hacía la ventana, preguntándose a donde había ido el marica ese y golpeándose mentalmente por siquiera preguntárselo.

-joder…- no se había fijado cuando la puerta se abrió, su rostro se contrajo en fastidio al ver a Kyle entrando.

-que quieres- espetó hartado de tantas interrupciones en su cuarto, se había tomado la molestia de poner un puto letrero de "no entrar" por algo, dios.

-Kenny se enojo ¿eh?- Se acercó a paso lento, obviamente hablaba de las heridas, Cartman bufó.

-eso parece- no se molestó en buscar la mirada de Kyle, realmente no quería hacer mucho, solo sacar a toda la gente de mierda de su casa y echarse a dormir, si, eso haría.

-no entiendo mucho de lo que pasa, y la verdad esto es realmente bizarro pero… creo que le gustas- bueno, parece que su dificultad para reír se había esfumado porque una pequeña carcajada surgió de él -¿tu no sientes nada? digo, estuvieron jun….-

-es una estúpida mentira Kahl- trató de calmarse.

-¿ah?- suspiró.

-está confundido por… cosas- sonrió una última vez antes de volver a su semblante en blanco-se parece bastante a su hermana en ese sentido-

-pero…-

-es Ken, ya sabes lo puta que es, ¿cuantas veces no se habrá "enamorado" hasta ahora?- era la primera vez que hacía de esos razonamientos palabras, es curioso cuando una idea abstracta que llevas conteniendo por mucho tiempo se estructura en una oración y en ocasiones deja de tener sentido. Esta lo dejó de tener y eso le fastidio de sobremanera.

-se veía bastante jodido ¿sabes?, nunca le había visto así en realidad…- recordó la confesión, por no decir que retomó los recuerdos de la confesión por milésima vez, solo le había ignorado porque no pensó que fuese el momento correcto para un despliegue de romance estúpido, tal vez viendo el como estaba a punto de usarlo dejaría de sentirse de esa manera porque solo estaba cayendo bajo una ilusión, no quería realmente a Cartman, quería a ese personaje que le había engañado más de una vez. Pero… pero una y otra vez había visto a través de su acto, si no había caído por esa falsa preocupación de parte de Cartman ¿entonces por qué? y de haber sido algo diferente, tal como dijo Stan, ¿que clase de persona caería ante alguien como él?. Muchos… se respondió a sí mismo, pero no Kenny, Kenny era una puta.

-basura-

-dijo que iría a terminar lo que tu no pudiste hacer ¿a qué se refería?- pero ese pobre de mierda siempre tenía que encontrar la forma para joderlo, era parte de su segunda naturaleza aparte de coger, maldita sea.

-¿no lo detuviste?- se levantó procesando las posibilidades, Kenny no se había ido hace mucho y Karen probablemente estaba en la casa y sabía que lo que fuese a hacer no lo haría frente a ella, con suerte tendría tiempo antes de que ella se fuera y...

-¿de hacer que?- tomó su chaqueta y demás, salio ignorando a Kyle, tenía que correr si no quería… ni siquiera tenía idea de por qué estaba haciendo eso, maldita sea, era como si su cabeza hubiese decidido darle por culo porque últimamente cada sensación que se producía en él era lo suficiente abstracta y rara como para siquiera ponerla en palabras, sentía que de la nada medio vocabulario había sido raptado de su cabecita. Gruño pasando por toda la gente esperando que aun tuviese tiempo, tratando de mantener la calma hasta el último momento.


No pensaba con claridad, esa rabia absurda le asfixiaba, sentía su pecho hundirse cada vez más hondo al respirar, sentía su garganta arder, su cabeza dolía con pensamientos, recuerdos, no solo de Cartman, de todo… su madre, su padre, su hermano… solo quería irse, quería volver a nacer, olvidar todo. Vio a su hermana en el sofá viendo tv como de costumbre al entrar a casa, trato de calmarse, sus ojos se sentían algo hinchados, su garganta dolía, nada nuevo.

-Karen...- la pequeña se levantó, tenía esa leve sonrisa en su rostro como cada vez que le veía -¿mama esta?- asintió.

-aun que pues… esta algo…-

-entiendo, ¿puedes quedarte donde alguna amiga tuya esta noche?- le miró interrogativa, era raro aquello.

-no se…-

-puedo llamar a preguntar por ti si quieres - insistió.

-¿estas bien Ken?- sonrió a su pequeña hermana.

-no, por eso necesito que te vayas Karen- agacho la cabeza, asintió.

-está bien… ¿puedo llamar de tu celular?- lo saco, se lo dió.

Caminó hacia la habitación de su madre mientras su hermana hablaba por teléfono, la abrió un poco reconociendo la familiar esencia a marihuana , la encontró recostada mirando al techo con esa sonrisa perdida y un rastro de lágrimas en sus mejillas, sintió su pecho hundirse aún más, cada vez se sentía peor.

-dijo que si podía ir- la pequeña jaló de su Anorak para llamar su atención, le devolvió el teléfono.

-bien, ¿puedes ir sola?- asintió.

-nos vemos mañana Ken- sonrió antes de salir.

Ahora estaba solo, camino hacia su habitación, buscó el arma de siempre, saco el cargador, verificó que aún hubiesen balas.

-tres- susurró.