Capitulo 32: El Perdón y el olvido
Cuando pedimos perdón es por que nuestro corazón y alma quieren empezar de nuevo
Cuando volvieron al distrito 12, Peeta y Katniss empezaron su relación de convivencia como pareja casada.
Katniss consiguió un trabajo de medio tiempo en una clínica de los suburbios del distrito 12, luego se iba a casa para atender a su gente de manera gratuita.
Por su parte Peeta empezó a trabajar en la panadería de su padre, que ya no era pequeña como al comienzo, ya tenían varias sucursales en el distrito 12 y estaban pensando en abrir otro sitio más en el distrito 11 en asocio con Bran Greyjoy, su tío.
Alexei se encargaba de la administración, mientras que Peeta se encargaba de la calidad de los productos así como el debido entrenamiento del personal.
Cuando Robert regresó del distrito 11, reunió a su familia, les contó lo que había pasado con Viserys y les entregó las cartas que el había enviado a su madre y a sus hermanos.
Esa noche, cuando Peeta llegó a casa, aprovechando que Katniss no había llegado aun de trabajar se encerró en el estudio y abrió el sobre, de inmediato noto la caligrafía limpia de su hermano Viserys, un rasgo que no había perdido a pesar del tiempo.
Peeta:
Ha pasado mucho tiempo, desde la última vez en que nos vimos, tiempo que he tenido para dejar atrás todo lo malo que hice y empezar de nuevo, lejos de mi casa, de mi gente y de mi familia, todo por una estupidez llamada inmadurez.
Sabes, a pesar de estar lejos de casa, siempre estuve enterado de algunas cosas de tu vida, como la beca que obtuviste en el Capitolio, me sentí muy orgulloso de decir que mi hermanito pequeño estaba en la Universidad Estatal en Ciudad Capitolio, hubiera dado todo lo que tengo y todo lo que se ahora para haber estado allí, pero por mi propia ambición desmedida y por un odio estúpido, me perdí de ello y tampoco asistí a tu boda, la verdad no me sentía digno de estar entre ustedes, eso lo he tenido muy claro desde el día de mi destierro, por lo tanto no podía estar allí y ver la gente señalándome como un traidor, no hubiera podido soportarlo y seguro ustedes tampoco.
Seguro papá te conto todo lo que me ha sucedido en estos años, cosas buenas, cosas malas, castigos injustos, en fin, he experimentado todo lo que un ser humano necesita para redimirse y ese es el objeto de esta carta.
Peeta, sé que no soy digno de verte a la cara, todavía no estoy listo para eso, pero quiero pedirte de todo corazón que me perdones por todo el mal que te hice, por todas las cosas espantosas que tramé para destruirte, lo que hice lo hice motivado por un odio irracional y una envidia innecesaria.
Me di cuenta de eso cuando llegué aquí y viví el horror mas grande de todos, mas que la soledad misma, la muerte de un ser amado, en este caso la pequeña que Delly y yo concebimos. Esa pequeñita ahora es un ser de luz que estará esperándome cuando yo muera, eso es lo mas duro de todo, haber enfrentado eso solo.
Todos los días ruego al Cielo para que me conceda tiempo de enmendar el mal que sembré y poder volver a mirar a mi familia con ojos de humildad y no con vergüenza
Por favor hermano, perdóname, no me cansare de pedirte perdón porque fuiste el mas afectado de todo esto y creo que por mi culpa nuestra madre no te tuvo en buena estima hasta hace poco. A pesar de eso siempre tuviste un alma noble y hoy apelo a ello para decirte de todo corazón PERDONAME.
Deseo de todo corazón hermano, que seas muy feliz en tu nueva vida como hombre de familia, espero que algún día cuando el tiempo y el destino lo tengan a bien podamos estar frente a frente y nuevamente podamos decir que somos hermanos de sangre y de corazón.
Con todo mi afecto y esperando que me perdones
Tu hermano
Viserys.
Cuando Peeta termino de leer la carta, su rostro ya estaba bañado en lágrimas, las palabras de su hermano lo habían afectado.
Cuando Katniss llegó de trabajar, lo encontró en su estudio, sentado con una carta en sus manos y una tristeza muy grande en su rostro.
Ella simplemente dejó su maleta a un lado y sin medir palabra alguna lo abrazó en silencio.
Con ese abrazo, Peeta, recuperó su compostura y tomó una decisión.
-Kat, ¿Tienes turno en el hospital el fin de semana?
-No, amor, ¿Por qué?
-Iré al distrito 11 a hablar con Viserys, necesito que me acompañes si puedes claro.
-Está bien, iré contigo al distrito 11
-Gracias.
Ninguno de los 2 tenían ánimos para cenar, solo llegaron a su habitación y en silencio se entregaron al consuelo que solo las almas gemelas se pueden dar.
