Capítulo 4: Dejemos de pelear


Ranma estaba celoso, ¿cómo podía estar celoso de una mujer? Pero no era del todo una mujer... pensaba como hombre, y a Akane no le molestaba su forma de ser. Ranko se sentía confundida, la había besado como siempre había querido. Sin embargo, se sentía mal por besarla con ese cuerpo. No era una mujer, y lo sabía muy bien aunque su cuerpo dijera lo contrario, eso era: Un hombre.

Akane por su parte seguía en el dojo, sentada en el suelo, sumida en sus pensamientos. Ranma había actuado de una manera muy diferente, aunque varias veces ya lo había visto celoso. Esta vez sintió algo diferente en él. La peli azul se levantó del suelo, le temblaban las piernas. A pesar del beso que había recibido de Ranko solo podía pensar en la expresión de Ranma. Los tres durmieron pensando en lo sucedido.

Por la mañana, Akane se levantó aún confundida. Se puso su uniforme de la escuela y se encontró con todos que andaban con normalidad. Akane se sentó a comer su plato de arroz y decidió dejar de tomarle tanta importancia.

─Akane, buenos días−Saludó Ranko aún nerviosa.

─Buenos días−Respondió la peli azul con pesadez.

Ranko tomó su plato de arroz y comió en silencio. Soun y Genma llegaron pronto a acompañarlos, Nabiki también bajó a desayunar, Kasumi y Nodoka trajeron té y los demás alimentos. La única persona que no estaba ahí era Ranma.

─Hija ¿y Ranma?−Preguntó Soun notando la ausencia del chico de trenza.

─No lo sé, la última vez que lo vi fue ayer por la noche−

− ¿Y qué te dijo Ranma eh?−Preguntó Nabiki interesada.

− ¿¡A qué te refieres!?−Preguntó Akane nerviosa. ¿Acaso Nabiki vio aquel beso?

─Ranma… ¿no te dijo nada? ¿Segura? ¿O nos lo estas ocultando?−Preguntó la castaña maliciosa.

− ¡No sé de qué hablas Nabiki!−Respondió Akane con notorio nerviosismo.

─Si, ¿de qué hablas?−Preguntó Soun más interesado.

─Verán…−Akane quería irse, pero sus pies no respondían y Ranko estaba de la misma manera. ─Ayer por la noche, vi a Ranma afuera del dojo, estaba por entrar ahí, yo pasaba de casualidad, pero le escuché decir "Vamos Ranma tu puedes, dile que la quieres de una buena vez" tomó aire y se metió, me acerqué para oír un poco mejor, pero no oí nada. Luego Kasumi me habló y me fui sin saber lo que sucedió. ¿Me explicas que pasó?−Akane se sorprendió.

─Él no me dijo nada−Respondió Akane sonrojada.

─Ahora que lo dicen, vi salir a Ranma muy enojado del dojo de ahí no lo volví a ver−Se preocupó Kasumi.

─Entonces debió ver algo desagradable. ¿Qué pasó Akane?−Todos voltearon a ver a la peli azul pero no estaba ella ni Ranko dejando a todos perplejos.

Akane había tomado sus cosas y se dirigía a la escuela. Ranko la seguía caminando por la barda tal como lo hacía Ranma. La pelirroja se sentía culpable.

─Akane… si estás molesta conmigo… si quieres me puedes golpear−La peli azul ni si quiera la volteó a ver, preocupando a Ranko.

─Solo déjame sola. Por favor−La pelirroja asintió y se alejó con pesadez.

Akane estaba feliz y a la vez furiosa. Ranma por fin le iba a decir que la quería, pero Ranko arruinó todo. Hace mucho tiempo deseaba escuchar salir de la boca de Ranma la palabra "Te amo" se hubiera conformado con escucharlo decir "te quiero" pero lo único que obtenía eran palabras como "tonta, marimacho, fea y pecho plano" que la hacían enfurecer. Por otra parte Ranko no tenía la culpa y Ranma merecía sentir un poco de dolor porque siempre salía lastimada ella. ¡Ya no sabía lo que deseaba!

Akane se acercaba a la escuela. Aún alejada de la vista de las personas que se encontraban en ella.

─Así que te gusta mi versión femenina−Akane volteó rápidamente y vio a Ranma sentado en la rama de un árbol de cuclillas.

− ¿Ranma? Dime… ¿dónde estuviste y por qué no bajaste a desayunar?−Preguntó Akane preocupada desviando su pregunta.

─Eso no importa. Lo que quiero saber es si te gusta más Ranko−Dijo Ranma con notorio enojo y molestia.

─Claro que no. Él me beso−Se defendió la peli azul.

−"Él" tú sabes que es "Ella"−Gritó Ranma enojado.

−No le gusta que le digan que es mujer, al igual que a ti cuando te lo decían−Dijo Akane molesta con la actitud del moreno.

Ranma saltó del árbol y se paró a la altura de Akane. Ambos se miraron con el ceño fruncido.

−No me digas que te gustan las mujeres−

− ¡Déjame en paz!−Dijo Akane tratando de irse pero Ranma se paró frente a ella evitándolo.

─No dejaré que te vayas hasta que me respondas−Respondió Ranma posesivo.

− ¡No puedo creer que tengas celos de ti mismo!−Gritó Akane con furia.

− ¡No estoy celoso!−Gritó Ranma con un leve sonrojo.

−Si no lo estas ¿Por qué te importa tanto si me gusta Ranko o tú?−Mofó Akane.

− ¡Yo hago lo que yo quiera!−Respondió Ranma nervioso.

─Además ya sé que me querías decir, y por qué fuiste al dojo−Se burló Akane haciendo que Ranma quede completamente rojo.

− ¡No sé de qué hablas!−Respondió Ranma al mismo tiempo que salía corriendo de ahí.

Akane miró como se iba con el ceño fruncido y se fue al instituto como si nada hubiera pasado.

Y así pasaron las horas hasta la salida. Ranko y Akane se dirigían a casa. Cuando se encontraron con un peculiar muchacho pelinegro que andaba de un lugar a otro.

− ¿Ryoga?−El muchacho volteó y al reconocer a la linda chica sonrió.

− ¡Akane!−Respondió alegremente.

─Soy yo. ¿Pero qué haces acá?−Preguntó la peli azul y Ryoga bajó la mirada apenado.

−Vaya P-Chan, ¿te volviste a perder?─

− ¡Deja de decirme P-Chan, Ranma!− Gritó Ryoga furioso pero se sorprendió a ver a la pelirroja.

−Pero si eras Ranko… entonces si se separaron ¿Por qué hablas como Ranma?−

−Somos dos personas diferentes, sin embargo el afecto que tenía Ranko y Ranma por las personas antes de separarse siguen siendo los mismos− Respondió la pelirroja sin darle importancia.

−Entonces, ¿tú también estás enamorado de Akane?─ Preguntó Ryoga de manera inocente.

−Si− Respondió Ranko con normalidad pero provocando un sonrojo en la peli azul.

− ¿¡de qué hablan!?− Preguntó Akane completamente roja.

−Eh, Akane. Sé que tal vez no sea el momento indicado, pero quisiera saber si hay algún problema con que me quede en tu casa durante unos días− Dijo Ryoga al mismo tiempo que eludía la pregunta de la chica.

−No, no hay ningún problema en ello. Dime. ¿Dónde has estado estos días después de regresar de China?− Preguntó Akane segura de su respuesta.

−Pues… después de eso, pensaba regresar a casa. Pero luego recordé que ya no tenía una desde que me fui a seguir a Ranma a China, no recuerdo dónde era y después de eso decidí regresar Nerima, esta vez solo me tomó unas semanas− Se alegró el muchacho.

−Me pregunto cómo estarán los papás de Ryoga. De seguro ya lo dieron por muerto, deben de estar sufriendo y todo por culpa de este torpe− Pensó Ranko en voz alta.

− ¡No seas exagerado! Les envió una carta a mis padres cada mes. Ellos saben que estoy perfectamente bien− Respondió Ryoga un poco preocupado.

−Está bien, no se peleen. Mejor vayamos a la casa que se nos hace tarde para comer− Akane se movió y ambos la siguieron mirándose con molestia. A Ranko no le agradaba la idea de que Ryoga estuviese ahí ya que sabía que se convertiría en cerdo para poder estar con Akane. A Ryoga le molestaba Ranko ya que si era mujer tal vez aprovecharía eso para entrar al baño con las mujeres y cosas por el estilo.

Sin embargo ambos sentían más celos de Ranma que de cualquier otro. Sabían que era la persona que tenía más oportunidades de estar con Akane.

Al llegar a la casa Nodoka se encontraba preparando la comida y Kasumi sirviéndole a la familia, y por fin Ranma se encontraba ahí. Akane suspiró aliviada y se sentó a comer con alegría.

−Por fin estas con nosotros− Dijo la peli azul a su prometido con simpatía.

−Si− Respondió el serio y de manera cortante.

−Qué bueno que regresaron− Dijo la sonriente Kasumi.

− Sí. No hay problema si se queda Ryoga ¿Verdad?− Preguntó Akane dirigiéndose a su padre.

−No hay problema− Respondió posando su atención a la comida.

−Siéntate− Dijo Kasumi al invitado que le obedeció.

Los nueve se sentaron a comer con alegría. Ranma como siempre se sentaba a lado de Akane y Ranko del otro lado de ella. Ryoga frente a ella.

Ranma veía como cada quien buscaba la forma de quedar cerca de su prometida, ¡que molesto era!

Akane quería respirar. Cada vez que volteaba a ver hacia enfrente, Ryoga le sonreía demasiado. De la misma manera con Ranko. Y Ranma solo se limitaba a ver aquello.

− ¿Y qué tal la escuela?− Preguntó Nodoka a los jóvenes.

−Bien. Solo que tengo que pasar apuntes y estudiar, por suerte soy una buena alumna y pronto me recuperaré− Dijo Akane feliz.

−Y… ¿y tú Ranma?− Preguntó Nodoka a su hijo esperando una respuesta parecida a la de la chica.

−Yo… pues, creo que estoy bien− Susurró intentando que alguien hablara.

−Eso es mentira. Si no estudias reprobarás, eso dijo el profesor− Dijo Ranko logrando molestar al muchacho de trenza.

−Ranma, si llegas a reprobar podría enojarme− Habló Nodoka al mismo tiempo que sacaba su espada haciendo estremecer a todos.

−No te preocupes lo haré− Respondió Ranma nervioso.

−Está bien. Si quieres podemos estudiar juntos− Sugirió Akane amable.

− ¿¡Qué!?− Pensaron Ryoga y Ranko hirviendo de celos.

−Buena idea. Entonces después de comer ambos se van a la habitación a estudiar. Quiero que se encierren y que nadie los moleste para que se concentren− Ordenó Soun con otras mañas y al mismo tiempo haciendo que Ryoga y Ranko hirvieran de celos.

−Yo no quiero estudiar con Akane− Se negó Ranma.

− ¡Ah sí! ¡Pues yo tampoco quiero!− Gritó Akane furiosa.

− ¡Porque no vas a estudiar con alguien más tonto como Ranko!− Respondió el pelinegro enojado.

− ¡No hay persona más tonta que tú!− Respondió Akane molesta. Ambos se fulminaron con la mirada.

− ¡Ya cállense!− Gritó Nabiki harta creando un silencio.

− ¡Ranma no es que quieras, lo harás!− Ordenó Genma.

− ¡No me obligarás viejo!−

− ¡Ranma!− Dijo Nodoka haciendo estremecer al joven de trenza.

Ya era tarde. Ranma y Akane se encontraban en la habitación en completo silencio. Akane resolvía los problemas de matemáticas y el muchacho le observaba hacerlo.

− Akane…−

− ¿Qué pasa?− Respondió la joven con seriedad sin despegar su vista al libro.

− ¿Según tu cual era la razón por la cual fui al dojo?− Preguntó Ranma con miedo.

Akane miró a Ranma. Ambos les temblaban las piernas, pero ocultaban sus nervios con un rostro serio sin emociones.

−Olvídalo…− Respondió Akane cortante. No podía creer todo lo que Nabiki decía, siempre le daban esperanzas cuando Ranma siempre era un grosero con ella y lo seguiría siendo.

−No… Dime. Por favor− Dijo Ranma con más seguridad.

−No vale la pena decirlo. Sé que nada cambiará con los chismes de los demás. Lo único que termina importando siempre es la manera de actuar de los demás. Y sé que entre tú y yo no hay una buena relación− Respondió la peli azul entristecida.

−Es porque tú siempre me golpeas sin razón. Si fueras más amable tal vez…−

− ¿Tal vez qué?− Se interesó la muchacha.

−…Tal vez tú y yo seríamos diferentes− Respondió Ranma mientras miraba a Akane enternecido.

Ambos se miraron tiernamente. Akane sentía miedo y Ranma el impulso de acercarse cada vez más a ella.

−Creo que no importa lo que los demás me hayan dicho. Si no la verdad. Ranma…− él la miró sorprendido. −… ¿Por qué habías ido al dojo?− Preguntó Akane con miedo.

−Yo… te quería decir que ya no quería pelear contigo− Akane lo miró decepcionada. − ¿Sólo eso?− Preguntó con esperanza. –También que si en verdad te importaba alguien más que yo− Akane lo miró sorprendido. Incluso él mismo se sorprendió. Pero en ese momento ya no le importaba si se arrepentiría después. Por fin podía decir lo que sentía.

−No…− Ranma cada vez se acercaba más a ella.

−Akane yo…− Ranma no pudo terminar ya que había cerrado los ojos. Estaban muy cerca y ambos podían sentir la respiración del otro.

Akane no lo pensó dos veces y de la misma manera cerró los ojos y se dejó llevar…

− ¡Hey!− Gritaron por la ventana haciendo que ambos de un salto se separaran de golpe. Y con el corazón en la boca se asomaron a ver de quien se trataba.

− ¿Con que estudiando?− Dijo Ranko mirándolos con molestia.

− ¡Qué haces ahí!− Gritó Ranma furioso.

−Yo solo quería estudiar con ustedes− Dijo ella con un libro en las manos.

De la nada la puerta se abrió de golpe haciendo que de nuevo los dos se espanten.

− ¡Hey pelirroja que te pasa!− Gritó Soun furioso.

−Estaban tan cerca…− Se quejó Nabiki.

− Un minuto más…− Dijo Genma molesto.

− ¿Qué hacían?− Dijo Ryoga molesto.

− ¡La pregunta es que hacen ustedes acá!− Gritó Ranma completamente rojo.

−No se preocupen ya no los molestaremos− Sonrió Soun nervioso.

Todos se metieron y se llevaron cargando a Ranko y a Ryoga dejándolos de nuevo solos. − ¡Qué demonios les pasa!− Se quejó Akane nerviosa.

−Sí…− Respondió Ranma de la misma manera. Ambos desviando la mirada de la vergüenza.

−Entonces. Ya no peleemos− Dijo Akane mientras le daba la mano a su prometido.

−Está bien− Respondió Ranma.

Ambos agitaron la mano de manera de tregua y volvieron a lo suyo sin más que decir.

Continuará…

¡Ah por fin actualicé! :D que bueno. Me inspiré supongo. A mí me gustó el capítulo y ¿a ustedes? Bueno espero sus Reviews. Y actualizaré TAL VEZ cada quince días que eh tenido cambios y no voy a poder conectarme diario como antes. Gracias por sus comentarios y por agregarme a favoritos. Espero que no me olviden y los quiero :)

Besos!