Capítulo 6: ¡Hay que dejarlo claro!

A la mañana siguiente, la peliazul se levantó de muy buen humor. Estaba eufórica con lo sucedido la noche anterior. Era un hermoso sábado y lo primero que hizo al levantarse fue ponerse su traje de judo para entrenar un poco.

La chica se miró al espejo; no estaba gorda y era bonita. Su rostro no dejaba de sonreír; se pudo una cinta en la cabeza y salió feliz de la habitación.

En la sala, Kasumi y Nabiki platicaban muy a gusto; ambas voltearon a ver sorprendidas a su hermana menor que tarareaba alegra mientras se dirigía al dojo. Ambas abrieron los ojos de par en par, el día anterior estaba hirviendo de celos y sabían que cuando Akane estaba celosa su mal duraba días. Esta vez, un aura de alegría pura giraba a su alrededor.

Pronto, bajó Ranma con normalidad, actuaba de manera natural.

─ ¡Hey Ranma! ─ lo llamó Nabiki. El chico volteó y sorprendido, de la nada, Kasumi y la entrometida de Nabiki estaban frente a él. ─ ¿¡Qué le hiciste a nuestra hermanita!? ─Le cuestionó la castaña menor.

─ ¿¡De que hablan!? ─ contestó muy a la defensiva. ¿Acaso Akane les había contado lo que había ocurrido entre ellos?

─ Ayer, Akane tenía una gran cólera al verte tan descansado con tus otras dos prometidas ─le reclamó la fémina entrometida de siempre.

─ Es cierto, Akane siempre es muy obstinada contigo, Ranma. ─mencionó Kasumi.

─ Hoy en la mañana la vimos muy rozagante ¿sabes? ─le acusó Nabiki.

─ ¿¡Cómo quieren que lo sepa!? ¡Deberían dejar ser tan chismosos! ¡Qué les importa lo que pase entre Akane y yo! ─ contestó mientras se trataba de zafar de las dos hermanas pero fue en vano ya que no lo dejaron ir.

Por su lado, la pelirroja había escuchado sobre el estado de ánimo de la peliazul; ayer, la había visto por última vez cuando Ranma la había llevado lejos de todos hasta perderlos de vista. Pensar en que pudo ocurrir algo entre ambos le provocó molestia. Ranko corrió rápidamente para pasar desapercibida por los tres que discutían en la sala.

Se dirigió a Dojo y se encontró con una Muchacha muy jovial. La chica rompía tablas con alegría.

─ Hola, Akane ─ saludó la pelirroja con timidez. La peliazul la miró y sonrió.

─ Hola, ¿Cómo estás? ─ contestó la joven de ojos chocolate mientras esbozaba una encantadora sonrisa. Tan sólo verla feliz le hizo estremecer.

─ Que bella te ves hoy. ¿Pasó algo interesante anoche? –la interrogó con miedo.

La chica se sonrojó al recordarlo. Ranko notó su rostro del mismo color que su cabello y dedujo que si había ocurrido algo.

─ Akane… ─la llamó con dolor ─. No me hagas daño… Me muero de celos, me duele pensar en que tú y Ranma tienen algo ─ La Tendo se tensó un poco. No había pensado en Ranko, su situación era complicada. No quería herir a la pelirroja pero deseaba estar con el ojiazul. Ranko había sido muy amable con ella siempre.

─ Akane ¿Me quieres? ─preguntó la chica de cabellos de fuego.

La peliazul miró a la nada perdida. ¿Qué decir? Simplemente volteó a ver a Ranko. La miro de hito a hito y pensó un poco más. ¡Qué dilema!

─ ¿Cómo…? ─Ranko miró atenta. Akane estaba mirando al suelo sonrosada. ─ ¿Cómo le dirías a alguien… a un enfermo que le queda un día de vida? ─preguntó la joven de ojos castaños.

─ ¿A qué te refieres? ─ Ranko no podía comprender lo que decía la chica.

Akane se paró firme. Tenía que decirle a todo el mundo que ella quería a Ranma, sólo a Ranma. La chica se acercó un poco más.

─ ¿Serías capaz de decirle a un enfermo que no hay forma de salvarlo y que morirá mañana? ¿No te sentirías mal por esa pobre persona? ─Ranko primero levantó una ceja pero pronto comprendió.

─ ¡Akane! ─Ambas voltearon y se encontraron con el joven de trenza entrando.

El chico caminó al lado de Akane y la tomó del hombro.

─ ¿Ya le dijiste a Ranko que nos casaremos nosotros y que no la quieres a ELLA? ─Ranko abrió los ojos de par en par. Le dolió escuchar eso.

Akane de la misma manera abrió los ojos, pero al mismo tiempo se le hinchaba una vena en la cabeza.

─ ¿¡ASÍ ES COMO LE DICES A UN ENFERMO QUE SE MORIRÁ MAÑANA, TONTO!? ─grito la peliazul furiosa dándola un fuerte puñetazo en la cara (desconsiderado).

Ranma estuvo tirado en el suelo un buen rato; Ranko estaba muy seria, no podía dejar de mandarle miradas asesinas al pelinegro.

─ ¿¡Qué te pasa!? ─se quejó el joven ante el ataque de ira por parte de su prometida.

Ranko se acercó a Ranma y ambos se miraron desafiantes.

─ Akane jamás escogería al afeminado ─rió Ranko. El ojiazul se levantó cabreado.

─ Es gracioso que lo digas ¡Tú eres el que tiene unos enormes senos! (más grandes que los de Akane) ─Ranko tuvo un tic nervioso.

─ ¡Pues es gracioso que yo sea más masculino que tú! ─se defendió la chica Saotome.

Ambos estaban furiosos.

Akane sentía que se iba a asfixiar.

─ ¡Akane no sería tan "egoísta" como para quedarse con alguien como tú! ─replicó Ranko.

Esa palabra pasó por la mente de la peliazul varias veces "EGOÍSTA". Ser egoísta.

La chica reaccionó.

─ Egoísta… ─susurró inconscientemente. Los otros dos se callaron al escuchar eso tan de repente y prestaron atención en la chica.

─ Egoísta, ¡egoísta! ¡EGOISTA! –explotó la joven Tendo. Los dos Saotome miraron a la chica sin entender.

─ ¿¡QUIEN DEMONIOS ES EL EGOÍSTA!? ¡HE TRATADO DE BUSCAR UNA FORMA DE DECIRLE A RANKO SIN HERIRLE SUS SENTIMIENTOS QUE NO ME PUEDO QUEDAR CON ÉL PERO TIENE QUE LLEGAR EL OTRO IDIOTA Y METER EL PIE EN MEDIO DE LA PISTA EN LA QUE LLEVO CORRIENDO MUCHO TIEMPO! ¡UNA CARRERA QUE NÚNCA PUEDO GANAR PORQUE ME DETENGO A LEVANTAR AL QUE SE CAYÓ; ANIMAR AL QUE SE CANSÓ! ¡ESTOY HARTA! ¡ME DICEN EGOÍSTA A MÍ PERO LOS ÚNICOS EGOÍSTAS SON USTEDES DOS, PAR DE IDIOTAS CON TRENZA! ─ Ambos miraron a la chica sorprendidos. Era normal que Akane se enojara pero no que usara tantas metáforas para hablar.

─ ¡Yo no soy egoísta! ¡Yo te pregunte si te querías casar conmigo, no te obligué a nada! ─se defendió Ranma.

Akane lo volteó a ver con rabia. ─ ¡TÚ ERES EL MÁS EGOÍSTA DE TODOS! ¡SOLO PIENSAS EN LO QUE TU QUIERES! ¿¡CREES QUE NO ME DUELE QUE ME DIGAS MARIMACHO, FEA, PECHO PLANO O GORDA!? ─

La peliazul volteó a ver a la pelirroja. ─ ¿¡Acaso tú te quedarías con un hombre!? ─preguntó acusadora.

─ No ─ contestó con el poco valor que le quedaba.

─ ¿¡Entonces por qué crees que yo si me quedaría con una mujer!? ─ Akane se tranquilizó, no quería ser grosera con Ranko.

─ Los siento; siempre he soñado con un Ranma como tú. Alguien que me trate bien como lo haces tú. Caballeroso y amable pero… ─La chica pelirrojo la miró con pesar. ─ Pero yo me enamoré de un Ranma diferente. No puedo cambiar a una persona y no puedo enamorarme de un hombre… o mujer diferente a él ─ La pelirroja quería replicar pero tal vez Akane tenía razón. Nunca habían pensado en si Akane realmente deseaba estar con él.

Ranma abrió los ojos de par en par.

Ranko una vez más había besado a Akane y ella no se había resistido para nada.

─ Adiós para siempre Akane, Te amo ─ se despidió Ranko con una lagrima en el ojo; apenas y pudo aguantarse las ganas de llorar.

La pelirroja salió corriendo y apenas dejó rastro de ella.

Ranma y Akane miraron a lo lejos… había desaparecido.

CONTINUARÁ….

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¡Hola! Este capítulo es corto :P bueno, como ya sabrán tenía duda sobre el final de la historia (que está muy cerca) sobre si Ranma y Ranko serían uno mismo o si la pelirroja tendría una relación lésbica (¿o sería gay?) bueno, dejémoslo como una relación homosexual ._. y todavía no me decido.

En el siguiente capítulo nos olvidaremos un poco de Ranma y Akane (ya sé que son los protagonistas) y veremos "las aventuras de Ranko" donde conocerá a un chico o chica (¿?) especial. Los dejaré con la duda y aún pueden votar por el final. Como les decía no quiero un final desagradable para todos.

¡Espero os agrade este capítulo! ¡Por favor Reviews!

Que tengan un lindo 14 de Febrero (yo me lo pasaré sola :c)