Capítulo 8: ¿Nerima otra vez?
Eran las 10 de la mañana, Ranko se había levantado desde muy temprano; Ami la había obligado a estar despierta desde las 5 de la madrugada. Ambas caminaban en medio del bosque desde hace dos horas, Ranko estaba notoriamente fastidiada.
— ¿Ya llegamos? –preguntó la pelirroja una vez más con flojera.
— Solo espera, estamos a punto de llegar, no todas las tierras con fértiles, el campo de arroz está lejos –le explicó la chica para tranquilizar a la ojiazul.
Ambas continuaron y en menos de 10 minutos, Ranko pudo visualizar el lugar. Había muchas mujeres ahí.
— Así que de acá viene el arroz eh… —mencionó Ranko mínimamente sorprendida.
— Sí, estas zonas son las que alimentan a gran parte de la prefectura. Es buena arroz y una empresa viene cada temporada por gran cantidad de granos –explicó la castaña mientras se preparaba para trabajar.
La pelirroja llevaba una canasta, su trabajo era recoger el arroz que ya estaba listo para ser comercializado. Tasou llamó a la pelirroja y señaló la zona que ella sembraba.
— Esta es mi propiedad, mi abuela y yo sembrábamos aquí. Nosotros no lo comercializamos para otros lugares, somos vendedores locales por lo cual, recogeremos todo para venderlo en el pueblo y otros lugares cercanos –explicó la chica.
Tan solo escuchar la palabra "recoger" le provocó ganas de llorar a Ranko, ella entendía muy bien lo que significaba, y eso era pasar horas ahí recogiendo cereal al para después cargar durante unas dos horas, además de llevarlo a otros pueblos.
— ¿Y no sería mejor que lo vendieras a una empresa? –preguntó la pelirroja tratando de aminorar su trabajo.
— Claro, si quieres caminar una horas, además para eso tenemos que tener varios kilómetros de terreno, algo que obviamente jamás sucederá. Eso es para la gente como los Nishikado y o los sora. Ellos tienen incluso carros, nosotros no contamos con nada de eso –explicó Ami.
Ranko suspiró y empezó con su labor. Era 2 de Mayo, Akane estaría de fiesta el día posterior a ese y seguro que todos estarían felices. Tan solo ver esa escena la ponía de mal humor, lo mejor era seguir en su labor. Ami miraba a la pelirroja de reojo a cada rato. Ranko no parecía una chica "normal". Desde la mañana la vio demasiado fresca, en la noche la había escuchado hablar dormida mencionando a una tal "Akane" y estaba segura que era la misma de la cual había evitado hablar la noche anterior. Parecía tener una relación con "Akane" que era más allá de una amistad.
— ¿Hay un chico que te guste? –le preguntó la castaña a la ojiazul.
Ranko levantó la mirada y vio como Ami le sonría. Ranko esbozó una pequeña sonrisa.
— Pues… —La chica de nuevo pensó en la peliazul y suspiró. –Hay alguien a quien no puedo olvidar –contestó afligida.
— ¿Ah sí? ¿Y cómo es él? –preguntó la chica interesada.
La pelirroja sonrió al recordar a Akane – es obstinad…o… es alguien muy masculino –dijo con gracia. –pero la persona más hermosa que te puedas imaginar, sus ojos siempre reflejaban un brillo especial y cada vez que sonreía se me aceleraba el corazón.
Ami sonrió.
— Aunque era muy brusco, torpe y no era gentil por fuera, siempre daba lo mejor de sí mismo. Aparentaba rudeza aunque solo era una forma en la cual ella se defendía, era la forma en la cual escondía su verdadero yo… —
— ¿¡Ella!? –dijo Ami sorprendida.
— ¿¡QUÉ!? ¿¡ELLA!? ¡YO NUNCA DIJE ELLA! ¡SOLO FUE, FUE OTRA COSA! –gritó Ranko muy asustada.
— Vaya que eres rara, no me digas que te gusta una chica. Tal vez es… ¡AKANE! –gritó la castaña poniendo a Ranko completamente roja.
— ¡DE QUÉ DIABLOS HABLAS! ¡YO NO CONOZCO A NINGUNA AKA…! Ne… —la chica en ese momento recordó a Ranma, recordó a la peliazul. No podía sacarla de su mente.
— ¿te pasa algo? –preguntó la castaña al ver a la pelirroja bastante tensa.
— Cállate, por favor, cállate –le pidió Ranko a Ami. Ambas se miraron por un buen rato y después continuaron cortando el arroz.
Al terminar, Ranko y la castaña caminaron hacia el pueblo, la pelirroja realmente no estaba cansada. Había viajado a China y todos los días entrenaba, por su parte, Ami no estaba en tan buena forma; era muy delgada, de hecho, era más delgada que todas las chicas de Nerima que conocía.
— Déjame ayudarte –dijo Ranko al mismo tiempo que tomaba la carga de Ami.
— ¡Dámelo! ¡Te vas a lastimar! –gritó Ami alarmada, desde antes, Ranko había tomado la carga más pesada.
— Estás agotada, yo puedo con esto —dijo la pelirroja empezando a caminar con mayor rapidez.
Al llegar al pueblo, ambas caminaron a la casa y dejaron el arroz en la entrada.
— Ven, comamos –ofreció la castaña.
— Gracias –contestó la ojiazul.
Ambas se sentaron y disgustaron el poco arroz hervido que tenía.
— ¿Te alimentas bien? –preguntó Ranko.
— Sí –contestó la castaña.
— ¿Qué comes normalmente? –le cuestionó de nuevo.
— Arroz, a veces llega un señor a la casa y me ofrece pescado, entonces como eso de vez en cuando. También me gusta comer Ramen cuando voy a Tokio –respondió la chica con tranquilidad.
— Itadakimasu –agradeció la pelirroja. Ranko comió con rapidez el arroz servido por la chica.
— ¡Vaya! ¿Quieres más? –preguntó la castaña.
— No, tú come. Estás muy delgada –dijo la chica preocupada.
— No soy tan delgada –le contradijo la castaña.
— Claro que sí, ninguna chica de Nerima es tan delgada como tú, incluso tu pecho casi no se nota –
— ¿¡Y POR QUÉ MIRAS MI PECHO!? –se quejó la castaña de inmediato.
— ¿Eh? No miraba tu pecho –negó la pelirroja estúpidamente.
— A veces pienso que estoy con un chico en lugar de con una chica –confesó Ami.
— ¿De qué hablas? –dijo la pelirroja. Normalmente Akane le decía "afeminado".
— ¡Deberías de actuar como una chica! –la encaró Ami.
— Prefiero comer lodo. Nunca seré una chi… —Ranko abrió los ojos de par en par.
— ¡Lo entiendo! ¡Sabía que algo en ti andaba mal! –gritó Tasou.
— Tú no sabes nada de mí –declaró Ranko.
— Entonces dime sobre ti –se interesó la castaña.
— No me creerás –aseguró la chica de ojos azules mientras se sentaba en el suelo.
— Te creeré, por más estúpido que sea te creeré –aseguró la muchacha de ojos negros mientras tomaba la misma postura que su acompañante.
— Soy un hombre –dijo Ranko y en menos de lo que esperaba, Ami le había tomado los pechos. — ¿¡Qué diablos haces!? –se ofendió.
— Pero son reales. ¿Cómo es posible? –preguntó la castaña.
La pelirroja simplemente le contó la descabellada historia de Jusenkyo y un poco de lo sucedido durante los años que estuvo en casa de la familia Tendo y cada vez la chica ponía una mueca difícil de describir.
—...Ella prefirió al Ranma hombre que a mí… —terminó de decir la pelirroja con molestia.
— Llora –le ordenó la castaña.
— ¿Qué diablos dices? –
— Cuando murió mi abuela me sentía como tú, sentía que me moriría y entonces me descuidé, bajé de peso y pase días encerrada durmiendo. Un día decidí llorar y sacar mi dolor, ahora me siento bien –le explicó la chica.
— ¡NO HARÉ…! –Ranko abrió los ojos de par en par cuando Ami la abrazó de repente y mantuvo la cabeza de la pelirroja en su pecho.
— ¡LLORA! –le ordenó una vez más sin soltarla.
Ranko recordó todo, recordó todo desde el día que llegó a la casa de los Tendo; cuando estaba cerca de Akane, cuando le sonreía, cuando la cargó en su espalda, cuando la peliazul tuvo que ir al doctor por su culpa, recordó cada cosa insignificante que ahora se hacía una espina que apuñalaba su corazón.
— B…Bu…¡BUAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH! — lloró desconsoladamente en manos de la castaña y también la abrazó. Ami sonrió satisfecha, si en verdad era un hombre, sabía que no era cualquiera, era uno que sí valía la pena.
— Cuando necesites algo, cuando te sientas mal yo estaré contigo –dijo Ami mientras lo abrazaba.
Pasaron más de treinta minutos, eran alrededor de las cinco de la tarde.
— No dejaré que mueras así –declaró Ami.
La castaña se levantó y fue hacia su recámara. Tomó tres mudas de ropa, salió vestida con una Hakama y gi puesto.
— Cámbiate, será un viaje largo –le dijo la chica.
— ¿De qué hablas? –preguntó la pelirroja.
— Vamos a Nerima –
— ¿¡QUÉ!? –gritó Ranko.
— Mañana cumple años Akane, felicitala. Debe de estar preocupada por ti además de que irse de casa de esa manera es irresponsable. Nos tomará todo la noche y parte de mañana pero llegaremos antes del 4 de Mayo. Quiero que esto tenga un final feliz –explicó la chica. — ¡Ven! ¡Toma tu arroz! ¡Apúrate antes de que oscurezca! –gritó la chica con carisma. Ranko se sonrojó, Ami era más que un ángel.
Nerima una vez más…
CONTINUARÁ…
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Hola :D aunque tarde aquí está el capítulo, ya mero termina la historia y pues el final será sorpresa.
No tengo mucho que decir, me gusta escribir pero no tengo mucho tiempo ni inspiración :( y eso me afecta mucho. Me gusta esta historia así que CLARO QUE LA TERMINARÉ. Hasta ahora he terminado dos fics, seguramente este sea el siguiente, no creo que haga otro de Ranma ½ pero lo pensaré. Tal vez se me ocurra algo.
Besos, he leído TODOS sus reviews :D en verdad los amo. No miento cuando digo que me gustan y que me animan a seguir en esto, son realmente agradables :).
¡Hitomi—Dono los ama!
