Capitulo 4: Escape

Quiero agradecerles mucho que sigan la historia, voy tomándole el gusto aescribir, espero sus reviews. Cariños a tod s!. En especia 100% Delenas.

Su destino dependía ahora de una decisión, que debiera ser analizada con sumo cuidado, las variables en juego podrían afectar severamente no solo su vida sino también la de otras personas que nada tenían que ver en esta batalla, pensaba Damon, éstas ideas rondaban en su mente; no podía conciliar el sueño, los nervios lo carcomían. Pensó entonces que la mejor solución era HUIR.

Se levantó con determinación de la cama y tomó en prestadas algunas cosas que considero útiles para el viaje de regreso al norte que planeaba hacer, algunas provisiones, abrigo, y un libro que tomo de la mesa de luz. Pensó en aprovechar el silencio y oscuridad que reinaban en la casa para emprender su sigiloso viaje…

Abrió la puerta de la habitación de huéspedes con sumo cuidado, asomó la cabeza para asegurase que no hubiera nadie y salió. Bajó el primer escalòn tratando de que no rechinara la madera delatándolo, logró bajar el ultimo escalón con total cuidado y emprendió hacia la puerta trasera de la cocina, pero antes noto la tenue luz de una vela allí, de inmediato giro sobre para salir por la puerta principal pensó que era el único lugar por el que podría salir sin ser visto. Quitó la traba, y giró lentamente la perrilla redonda. Su partida estaba asegurada, nadie había notado que él estaba saliendo por la puerta principal, bajando el pórtico hasta que…

-Pensaba irse sin despedirse-una voz femenina estremeció su cuerpo.

Entre las sombras, sentada a pesar el frío, Elena habló y el no lo había notado su presencia hasta ese momento.

-Pensó que nos robaría y podría marcharse-siguió con ironía Elena.

Damon se sentó en el escalón de entrada y sin voltearse le respondió:

-Sólo pensé en facilitar las cosas para ambas partes.

-Quiero que me hable del norte, el Alcalde Mikaelson, no deja que ese tipo de información llegue a oídos de la gente de este pueblo, y sabe yo siempre me pregunté qué sucede allá…-dijo ella en tono muy calmado.

-¿Qué le gustaría saber?

-¿Qué sucedió con los poco esclavos que huyeron ?Fueron libres y luego… ¿qué?

-Cientos de miles de esclavos escaparon del Sur, especialmente a las tierras ocupadas por el Norte como Norfolk y Hampton Roads, y últimamente también a Tenneessee. Hubo tantos afroestadounidenses que huyeron a la Unión que los comandantes crearon campamentos y escuelas para ellos, donde tanto adultos como niños aprendieron a leer y escribir.

-No lo sabía, sólo nos dijeron que morían-dijo Elena impresionada y deseosa de saber más-prosiga por favor.

-Antiguos esclavos sirvieron como soldados y marineros en las tropas de la Unión, pero los confederados esclavizaron a los soldados negros capturados en combate y eran éstos los primeros a los que dispararon cuando intentaban rendirse en la masacre de Fort Pillow. Por eso se produjo la ruptura del programa de intercambio de prisioneros y el crecimiento de los campos de prisioneros de guerra, donde muchos soldados de la unión, no tuvieron tanta suerte como yo y murieron de hambre o enfermos-dijo Damon con mucha tristeza en su voz.

Elena estaba conmovida, llevo su mano a su pecho tratando de procesar toda la información. Hasta que vió como Damon se levantó y caminaba hacia la entrada de la granja.

-Espere, aún no sabe cuál es mi decisión- insistió ella.

Damon realizó una pausa, manteniéndose aún de espaldas esperando escuchar su sentencia.

-Quiero que se quede con nosotros, la verdad necesitamos ayuda en la granja, esto se está viniendo abajo y no me rindo tan fácil.

- Nope-dijo él casi de inmediato-no quiero exponerlos, ni exponer mi pellejo.

-Eso no sería necesario con lo que tengo en mente, se lo aseguro, no habrá lugar más seguro en estos momentos para Ud. que este.

Con el frío sol de invierno como protagonista... Un amanecer para la historia:

"no sé porqué pero, sus palabras sonaron en mi oído como música blanda y deliciosa"

-me quedaré-dijo con seriedad, pero con un leve brillo en sus ojos, volteándose a verla.


Al despertar esa fría mañana, Klaus besó la mejilla de su esposa, que fingía dormir a su lado, pero en realidad Caroline no había podído dejar de pensar en cómo su cuñado se había propasado con ella durante la cena, intentaba buscar una explicación coherente a la actitud libidinosa de Kol; de hecho la tenía era un joven soltero, con las hormonas a flor de piel, sólo era eso se decía así misma, pero porque tenía que meterse con ella, pensó que lo mejor era quedarse callada y olvidar lo sucedido.

Bonnie la ayudó a vestirse, y bajó a desayunar con su marido, que estaba esperándola en la mesa junto a Kol. Hablaban de negocios mientras Caroline permanecía en total y absoluto silencio.

-¡Pero que cayada esta la reina de la casa!-dijo Klaus tomando la mano de ella, tomándola desprevenida.

-¡Cielos cariño casi me matas de un susto!-dijo ella moviendo con su reacción la silla.

-¿Qué te sucede cuñadita? No te sobresaltes, de verdad sorprende que no nos deleites con tu voz este día-dijo soltando una carcajada.

-Hoy no tengo muchas ganas de hablar, debe ser por el frío-le dijo mirando a su esposo.

-Bueno, lo siento mucho pero debo excusarme, pero tengo que visitar al inepto de Donovan, a ver si al fin tiene buenas noticias para mí-dijo Klaus retirándose de la mesa, dándole un beso de despedida a su esposa.

Cuando Klaus se fue de la casa Caroline se levantó casi de inmediato de su silla y se disponía a salir al jardín, pidió a Bonnie su abrigo y salió con ella del brazo.

-Sabes Bonnie… amo el sol de una mañana fría, es tan delicioso sentir los rayos en mi rostro, es como un bálsamo para el alma-miró a Bonnie y ella le sonrió.

-Bueno bueno, pero si no es más que mi cuñada paseando con su perra fiel-intervino Kol cortándoles el paso por los grandes arbustos del jardín.

-Ve a la casa Bonnie y espérame allí-dijo Caroline con firmeza.

Bonnie se fue y Kol se acercó y acorraló a Caroline contra un arbusto colocando sus manos con fuerza a un lado.

-Me estás lastimando-dijo ella tratando de zafarse de su agarre.

-Se que no hablaste con él, y que no lo harás, porque sé tu secretito…

-No sé de qué secreto me hablas…

-Vamos…cuñada que sabes a qué me refiero-dijo Kol algo molesto.

-Suéltame o gritaré.

-No lo harás, y aún si lo haces tarde o temprano serás mía cuñadita, y ahí sí que desearé escuchar como gritas pero de placer…le dijo besando su cuello.

-No quieres hacer esto, tú eres mejor que ésto Kol.

-Quiero todo lo que es de mi hermano-dijo a su oído, con rudeza y se alejó.


-Buen día Matt, espero ansioso tu informe de situación- dijo Klaus entrando de sopetón a la oficina del Sheriff.

Matt se puso inmediatamente de pie y estrecho su mano, Sr. Alcalde, estoy siguiendo las pistas de los fugitivos.

-No te quiero siguiendo pistas desde tu escritorio Donovan, te quiero haciendo cosas de verdad allá afuera-dijo con furia acercándole la cara y mirando con fiereza sus ojos.

-Si no se preocupe Sr. Alcalde esto es un trabajo continuo y arduo, saldré de inmediato a hacer una ronda por el lugar-dijo Matt montando su caballo y llevando a sus hombres consigo.


En la granja Gilbert, en el Establo, Elena acariciaba a su caballo, "este es mi gran compañero por estos días pensó". Damon estaba parado observando como esa mujer que a veces parecía fría, tocaba a ese caballo con tanta ternura…

-Cuervo –dijo ella aun tocando a su caballo, percatada de la presencia de Damon.

-¿Perdón?-dijo él totalmente sorprendido.

-Cuervo es el nombre del caballo-dijo ella totalmente seria.

-Es negro azabache… creo que le sienta muy bien el nombre dijo él tratando de ocultar su risa.

-Bueno vamos a trabajar, no hay tiempo que perder tome un caballo y le enseñaré a dónde llevar a pastar a las vacas.

-Entendido-dijo Damon tomando un caballo y montando en él.

Salieron a arriar las vacas, Damon sabía montar muy bien, pero no pensó que llevar las vacas al lugar que indicaba Elena fuera tan difícil, pero a menudo que avanzaban fue agarrándole la mano al trabajo y no tuvieron problemas, se mantuvieron en silencio durante la ida.

Ya en el camino de regreso a la granja, Damon se atrevió a romper el hielo…

-¿Hace cuanto tiempo se fue su marido?

-Un largo tiempo-contestó ella cortante.

-No quiere hablar de eso supongo- dijo él haciendo una mueca y realizando una anotación mental "No preguntar por él"

Hicieron entrar a las vacas al corral, bajaron de los caballos, y Damon ayudó a Elena a cerrar la puerta del corral que se había trabado.

-Gracias-dijo ella.

-Bueno cambiemos el tema-insistió él mirándola-aunque no soy muy bueno para hablar de cosas de actualidad, considerando que estuve totalmente perdido…

Le sacó una pequeña risita a Elena.

-Perdón por interrumpir, pero veo que está muy bien acompañada Sra. Gilbert-intervino Matt.

-Sheriff Donovan…-dijo Elena sin mostrar pizca alguna de nerviosismo-el Sr. es mi cuñado, le presento a Damon Salvatore.