Hola a todos, he regresado con la actualización del Fic, les pido disculpas por la demora, algunos problemitas surgieron que me cortaron la inspiración, pero ya estoy ready para retomar la historia y ¡hasta estoy pensando en iniciar otro Fic también, pronto subo el prólogo! Gracias por leer, les agradezco su apoyo, saludos en especial a ghmarta, Majito08 Angelito97-Delena, delenaeverandforever, BooFranco, SabriiWitch, TVDLovers, emiliaaa-cullen, lilyeyi, , son grosos, son mi musa.

Advertencias: A+18.

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son Creación de L.J. Smith y la CW.

MI PECADO ERES TÚ

Me miras

y mis ojos se hacen dueños de tu brillo,

mi alma se calienta,

tu imagen embelesa mis sentidos;

no soy yo,

un tatuaje es mi lento recorrido,

vivo y muero en tu noviembre,

mi pecado es lo prohibido.

Me sonríes

y el tiempo se detiene en un instante,

la miel de tu cabello

es mi plegaria en el silencio;

no soy yo,

es mi mente que se eclipsa con mirarte,

vivo y muero entrenubes,

mi pecado está en soñarte.

Me hablas

y mi espacio se aligera por tu aliento,

un beso imaginario mi boca lo deleita;

no soy yo,

son mis manos que deliran por tus vientos,

vivo y muero en tus cadenas,

mi pecado es lo que siento.

Autora: Sarah Valentina

Capítulo 11: Pecado

En la mansión Mikaelson, el clima era de total tensión, Klaus estaba decidido, se levantó temprano y tomó su látigo antes de que alguien intentara hacerle cambiar de opinión.

-Cariño, que haces tan temprano-Caroline se dio vuelta en la cama para ver a su marido buscando algo del placard.

-Ni lo intentes Caroline Forbes…este no es asunto tuyo y lo sabes.

-Pero Nick pensé que anoche lo habíamos arreglado todo…-dijo una Caroline confundida.

-Sé que intentaste hacerme cambiar de opinión seduciéndome como siempre lo haces, pero te advertí que ese tema no era negociable… si lo hago, mi madre va a pensar que no soy un hombre que tiene los pantalones bien puestos…no puedo doblegarme, lo siento.

-Pero Klaus no sería justo, sólo fue un malentendido, Bonnie no es una ladrona, pongo mis manos en el fuego por ella…-dijo con angustia.

-Pues te vas a quemar…las pruebas son contundentes, mamá vio como se le caía el collar de perlas al salir…quizás a ti también te roba, sólo que eres tan descuidada que no lo notaste…

-Por favor Nick, no lo hagas…por mí, si me amas, no me lastimes así-dijo mientras tomaba su mano con lágrimas en sus ojos.

-Es algo que ya no está en mis manos, lo siento pero debe hacerse-le dijo mientras depositaba un beso en su frente. Caroline quedó paralizada ante tan inesperada respuesta, ella siempre había logrado conmover el corazón de Klaus, haciéndole entrar en razón.

Klaus salió rápidamente de la habitación antes de que el llanto de su mujer lograra quebrantar su voluntad como siempre lo hacía.

-Buenos días soy Damon, vine a traer la leche, hoy el joven Gilbert tuvo que encargarse de otras tareas en la granja, pero me dio esta flor para que se la entregara a Bonnie, supongo que no eres tu…¿la conoces?

-Lo siento señor, soy Abby, la madre de Bonnie, ella…-tomó aire y continuó hablando- será injustamente castigada por el amo Klaus, le colocaron el cepo y será azotada hoy-las lágrimas caían por su rostro.

Damon sacó del bolsillo de su pantalón un pañuelo blanco y limpió las lágrimas de Abby con él y se lo entregó, tomó su mano apretándola levemente mientras le hablaba.

No te preocupes, se fuerte, hablaré con el pequeño Gilbert, estoy seguro que pensaremos en algo, sé que queda poco tiempo pero haremos lo necesario.

-Gracias señor-Abby asintió.

-Damon, sólo Damon, que el señor está en los cielos.

Damon salió de la mansión a toda prisa, sabía que estaban a contra-reloj, debía encontrar cuanto antes a Jeremy, no podía sacar a Bonnie de allí sólo y a plena luz del día…

-Rayos si tan sólo me hubiera enterado antes…-rezongaba mientras regresaba a la granja.

Lo que Damon no sabía, era que mientras el intentaba idear un plan con Jeremy para rescatar a Bonnie, ella estaba siendo sometida a los feroces latigazos que le propinó Klaus ante la atenta mirada de Esther. Bonnie estaba ligada a un palo de castigo con las manos levantadas y atadas con una gruesa soga, su voluntad de hierro la ayudó a no emitir sonido alguno ante la tortura, prefería el dolor antes de darle la satisfacción de escuchar sus gritos a esa mujer que la humilló, tratándola de ladrona. Gracias a Caroline ella había sido instruida en la religión católica y era muy devota al punto de seguir a rajatabla los diez mandamientos, de hecho el primer libro que pudo leer fue la Biblia. Su Fe le dio la fuerza para enfrentar el castigo como ningún otro esclavo lo había hecho, sabía que podría soportar los cincuenta azotes que el amo Klaus había declarado como su sanción por un pecado que ella no había cometido.

-¡Amo Klaus, la Señora Caroline está mal!-Abby llego corriendo a interrumpir lo que sería el quinto latigazo en la desnuda y lacerada espalda de Bonnie.

-Dime algo nuevo Abby…-respondió Klaus tranquilo.

-Por Dios, pero que oportuna es tu esposa hijo…-rezongó Esther que estaba de brazos cruzados.

-¡Amo es algo malo, hay sangre!-insistió Abby.

Klaus tiró el látigo y salió corriendo del lugar, golpeando sin querer en el tobillo a su madre con el mango del rebenque.

-¡Ash! ¡Podrías tener más cuidado! –gritó ella tomándose el tobillo golpeado, pero no había caso su hijo ya no se encontraba ahí, ni siquiera había notado el infortunado accidente.


El sol se colaba potente por la ventana, las cortinas flameaban por el cálido viento del este, en la cama envuelta entre las sábanas, Elena permanecía inmóvil como si nada le preocupara, pero nada más lejos de la realidad, estaba en una situación muy difícil para ella, sin querer asumir nada, y tratando de ocultar una verdad que emanaba de todo su ser. Imágenes del pasado afloraban en su mente como un modo de tortura, su casamiento, la ceremonia, el día en que le prometió a Stefan que permanecería a su lado para siempre. No había podido dormir en toda la noche, todo tipo de sensaciones le recorrían el cuerpo, más allá de sus preocupaciones, no podía evitar abrigar las caricias de Damon recordando sus labios devorándola entera, sus suaves manos que apenas horas antes le habían provocado las más intensas reacciones, la vívida sensación de tenerlo entre sus brazos como Dios lo trajo al mundo, unidos, sintiéndose el uno al otro, y aquella única experiencia de llagar al clímax por primera vez, algo que ella pensaba era solo un mito.

-¿Elena, te encuentras bien?-Jeremy golpeaba la puerta mientras preguntaba con preocupación, ya que Elena no había aparecido en toda la mañana.

-Estoy bien Jer, en un momento bajo, solo me dormí, estoy un poco cansada.

-no te preocupes, todo está en orden, Damon y yo nos encargamos de todo hoy.

-Claro, lo siento, muchas gracias, necesito descansar un poco más-dijo ella llevándose el cobertor a la cara.

Damon llegó a la granja y habló sobre la situación con Jeremy, pero esto sólo enfureció al muchacho, que quería salir directo a la mansión sin siquiera pensarlo.

-Espera Jeremy, no vas a lograr nada así, sólo perjudicar a tu hermana, no olvides que Klaus es su única salida…-Damon sostuvo a Jeremy por los hombros.

-Tienes razón Damon, pero…. amo a Bonnie, y no puedo permitir que la lastimen.

-Eso ya lo noté Gilbert, por eso mismo, debemos analizar todo con la cabeza fría y pensar una solución permanente…-dijo sonriendo como si algo hubiera llegado a su mente, como una mágica respuesta…


-Por favor, cómo tarda ese médico-Klaus esperaba impaciente afuera de su cuarto a que Caroline tuviera asistencia médica.

-¡Es mi culpa!-tomaba con fuerza su cabeza-No puedo borrar esa imagen de mi mente, su rostro, la sangre…

-Tranquilo hijo.

Finalmente la puerta se abrió, y el médico salió con noticias…

-Hable doctor, por favor, que le sucedió a mi esposa-un desesperado Klaus tomaba de la solapa al hombre.

- ¡Tranquilo señor Mikaelson!-el doctor logró zafar el agarre-su esposa ya está bien, sufrió un pico de presión arterial, que derivó en un sangrado nasal, no es nada grave en condiciones normales pero…

-¿Pero qué?-lo interrumpió Klaus.

-Esto no debe repetirse dada su condición…su reciente embarazo podría peligrar.

-¿Qué?-Klaus estaba con la boca abierta literalmente ante tamaña novedad.


Luego de convenir cuidadosamente los pasos a seguir, Jeremy y Damon estaban ahora charlando más distendidos, después de haber terminado con todo del trabajo del día, el que se había extendido más de lo normal por la ausencia de Elena…

-¿Te sucede algo Damon?-Jeremy notaba un ambiente raro, sin duda esos dos habían tenido una pelea, no podía ser casualidad el repentino aislamiento de su hermana y la expresión sombría de Damon.

-Nada, no te preocupes pequeño Gilbert, quizás sólo un poco de cansancio, si creo que un relajante baño me vendría de maravillas.

-seguro pero, creo que hay un lugar al que probablemente deberías visitar…es una pequeña cascada masajeadora-le dijo Jeremy tratando de animarlo.

-No creo que a Elena le guste que vaya a su "lugar secreto"-dijo Damon realizando el gesto de comillas con los dedos.

-Vamos Damon, que sabemos que nadie puede adueñarse de un lugar tan maravilloso, eso sí que sería un pecado-Jeremy le sonrió-además yo no se lo contaré.

-Creo que ya me convenciste, tienes gran potencial como vendedor-le cerró el ojo devolviendo el gesto de complicidad.

Damon fue al establo y ensilló un caballo blanco, pensó que ya sería demasiado atrevimiento tomar prestado a Cuervo. Sin demasiada dificultad llegó a galope al lugar indicado por Jeremy, no podía estar más agradecido con él, aquel lugar era un pequeño oasis, la diminuta cascada caía sobre unas rocas resaltando el verde de la vegetación a través de los rayos de sol que se filtraban por la copas de los árboles que la rodeaban. En los lados un colchón de flores silvestres resaltaba aún más, si cabía, aquel lugar de ensueño, violeta, blanco, amarillo, fucsia y naranjas, eran sus colores.

Sin dudarlo, bajó del caballo, se quitó rápidamente los tiradores, la camisa y mandó a volar sus calzoncillos, tomó un envión y se tiró al agua sin siquiera probar su temperatura antes. Salió a la superficie, estaba tan deslumbrado por la belleza sin igual de aquel lugar…

-Creo que puedo entenderte, Elena esto es el paraíso-dijo en voz alta.

Hizo caso al consejo de Jeremy y se colocó debajo de la cascada intentando que golpeara en sus hombros, recibiendo un relajante masaje…

-Nunca pensé que esto funcionaría, pero gracias pequeño Gilbert.

Damon cerró los ojos para disfrutar más de aquella experiencia, pero cuando los abrió no salía de su asombro casi como un fantasma, una hermosa morena se encontraba de pie, descalza sobre una gran roca en el otro extremo.

-Lo siento, solo vine un momento, no quiero incomodarte…de hecho ya me iba…-dijo Damon antes de que ella hablara acercándose un poco más hacia donde ella se encontraba.

Al aproximarse más, Elena le sonrió, y le hizo el gesto de silencio llevando su dedo índice a sus labios cuando Damon intentó hablar de nuevo. Él la observaba atónito, ella parecía tan tranquila, tan relajada, no podía tratarse de la misma Elena que horas atrás le había echado prácticamente de su cama, aquella cobarde Elena que no podía arriesgarse a vivir sus sentimientos, no, claro que no aquella, sólo podía ser una aparición concluyó…Ella le sonrió, mientras bajaba lentamente el cierre de su entallado vestido rosa, se lo quitó ante la expectante mirada de Damon, sus ojos azules brillaban ante aquel espectáculo. Una fina enagua blanca cubría ahora sus curvas, pero con delicadeza y sin quitar sus ojos de aquel paciente hombre que la miraba ella se bajó la prenda, dejando al descubierto su cuerpo desnudo para que él lo viera con gran detalle. Terminó de quitar con sus pies la prenda, para caminar hacia el agua, se metió con suavidad, hasta llegar hacia él, que esperaba el momento en que ella desapareciera, para confirmar que solo era una alucinación, una mala jugada se su mente. Ella se sumergió y llegó nadando hasta él, de repente salió a centímetros de Damon y tomó su cara entre sus manos, fijó su mirada en él por unos segundos y de repente lo besó apasionadamente, tomó sus labios con sus dientes dándole pequeñas mordidas, su lengua entro pidiendo apagar el fuego que la movía. Él reaccionó ante tal provocación con gran ímpetu, abrazó su cuerpo contra el suyo y la besó como si el tiempo fuera a acabarse, como si no hubiera nada que les impidiera vivir aquel glorioso momento…

-Quiero hacerte mía en este instante…-susurró en su oído-depositó besos en todo su cuello, sólo deteniéndose para preguntarle algo antes de continuar…

-¿Sigo soñando contigo?¿Qué es esto Elena? ¿Es un sueño?

-Es nuestro pecado-dijo ella mientras acariciaba suavemente el rostro de Damon.

Continuará…

Spoiler: En el siguiente capítulo conoceremos más de la historia de Damon, tendremos la aparición de un nuevo personaje, y sabremos más acerca del plan de Damon para ayudar a Bonnie…esto realmente promete…¡Gracias por leer espero sus Reviews!