Primero que todo, quiero pedirles disculpas por no subir los capítulos antes, es que no tenía internet en mi casa. Voy a subir 4 capítulos hoy, disfrútenlos!

Narra Bella

Dejé escapar un pequeño gemido y hundí mi cabeza en la almohada, mi cuerpo se retorcía bajo las sabanas que estaban encima de mi pequeño cuerpo. El sonido de freír algo en la estufa se oía claramente a través de la sala, y el olor del tocino era innegable. Vagamente lo recordaba de mi infancia, el despertar con un olor como éste, y las voces de mi mamá y mi abuela hablando en la cocina.

"Isabella, si quieres comida, pienso que deberías levantarte ya de la cama." Esa voz condescendiente gritó desde la cocina, aparentemente llena de algo.

Gruñí en respuesta y empujé las mantas de mi cuerpo.

Una luz blanquecina entraba por las ventanas, emitida por las nubes que cubren el cielo nublado. Me pasé una mano por el cabello desordenado, tratando de hacerme ver un poco mejor.

Edward ya había puesto en la mesa un plato de huevos y tocino para mí, acompañado por un vaso de jugo de naranja. Tenía una sonrisa en su rostro mientras comía los huevos, me miraba caminar hacia la mesa de la pequeña pero agradable cocina.

Lo miré y me senté "Gracias." Murmuré, tomando un bocado de una tira de tocino.

Se encogió de hombros sonriendo y volvió a comer.

En menos de 24 horas de conocer a Edward Cullen, yo sabía sólo dos cosas de él: siempre se encogía de hombros y sonreía. Esas son sus dos principales vías de comunicación.

Miré hacia abajo, luego hacia otro lado, había un traje rojo con un diseño circular en el lado derecho de su pecho. Al norte decía 'Departamento de Bomberos Queens', estaba escrito en blanco alrededor de un hacha y lo que parecía ser un casco de bombero. Su voz me arrancó de mi pequeña observación.

"¿Has dormido bien?" Preguntó con torpeza, como si él no sabía qué decirme.

"Sí" asentí con la cabeza "muy bien, en realidad".

"Bien." Dijo Edward "Así que... tenemos que ver que haremos contigo."

"¿Qué quieres decir?" Cuestioné, tomando mi jugo.

"¿Tienes algún tipo de familia o un lugar para quedarte?" Él me preguntó "Aunque lo dudo por lo que pasó anoche."

"Yo sólo voy a tratar de conseguir un apartamento o alojarme al menos en un hotel durante un tiempo hasta conseguir un trabajo estable. Puedo manejar todo eso." Le aseguré.

Edward se rió entre dientes y cruzó los brazos "¿Por lo menos trajiste dinero?"

Me levanté de la mesa y caminé por la habitación hacia mi bolso, sacando un sobre blanco que había traído. Volví a la mesa y tiré el sobre delante de él. Me miró con escepticismo y tomó el sobre, abriéndolo lentamente. Sus ojos se abrieron.

"¿Cuánto hay aquí?" Murmuró mientras movía los billetes con su dedo pulgar.

"Un montón" Reí débilmente "He estado ahorrando durante mucho tiempo."

"¿En serio?" Dijo Edward con sarcasmo y me entregó el sobre de nuevo. Suspiró, metido totalmente en sus pensamientos y se rascó la nuca "Muy bien, tengo una idea."

Me senté de nuevo y lo vi, esperando que hablara de nuevo.

Se humedeció los labios "Con esto, aunque es mucho, sólo podrías conseguir un apartamento de mierda por sólo unas semanas con el riesgo de ser asaltada o violada, o podrías alojarte en un motel donde podrías contagiarte de alguna enfermedad de transmisión sexual, o podrías quedarte en un buen hotel donde se te acabaría el dinero en menos de darte cuenta." Explicó con una pequeña risa.

"¿Entonces...?" Insistí.

"Yo voy a dejar que te quedes aquí conmigo, en mi sofá-cama durante el tiempo que quieras." Me dijo en serio "Es un lugar decente y me aseguraré de que estés a salvo aquí."

"Está bien, ¿puedes recomendarme un lugar donde pueda trabajar?" Le dije, aún shockeada por tanta amabilidad de su parte.

"Puedes trabajar en la tienda de abajo que es de mi tío hasta conseguir un mejor trabajo si quieres." Edward dijo simplemente, rascándose la mandíbula.

Le sonreí y me recosté en la silla, cruzando los brazos al igual que é. "Así que... el tipo duro tiene un corazón para ayudar a la pobre niña".

Me miró con frialdad "¿Cuándo he sido un tipo duro contigo? Te salvé una vez y ahora estoy ayudándote, ¿por qué no dejas de actuar como si sabes quién soy y como si lo sabes todo?"

Me borró la sonrisa de mi cara y miré a la mesa "Lo siento, sólo estaba bromeando"

Se quedó en silencio por un segundo antes dejar escapar un pequeño suspiro "Está bien. ¿Vas a tomar mi oferta?".

Yo asentí con la cabeza rápidamente "Sí, gracias otra vez".

Edward se levantó de la mesa y se llevó los platos "Tengo que ir a clases y luego a trabajar desde las tres de la tarde hasta las diez de la noche. Tu sólo debes quedarte aquí por el momento y tomártelo todo con calma, toma una ducha caliente y ve algunas películas, lo que quieras."

"¿No comienzo a trabajar hoy?" Le pregunté.

Sacudió la cabeza mientras limpiaba los platos en el fregadero "En serio, hoy simplemente relájate. Parece que lo necesitas."

"Si en realidad". Reí.

"Puedes ducharte ahora o cuando quieras, yo tengo que irme ya o llegaré tarde." Explicó mientras se ponía un par de Vans de color gris "Sólo recuerda que Tom debe ir afuera de vez en cuando, hay una cuerda en esa mesa que se le puede poner." Edward se puso la chaqueta de cuero y agarró una gorra roja de un gancho en la pared. "Volveré más tarde." Dijo de espaldas antes de salir del apartamento, cerrando bien la puerta detrás de él.

Miré a Tom que estaba esperando que algo de la mesa cayera al suelo.

"Parece que sólo seremos tu y yo el día de hoy, amigo" Yo me reí en voz baja, jugando con sus pequeñas orejitas.

El fanfic no es escrito por mí, yo sólo estoy traduciéndolo y publicándolo aquí.