Narra Edward

"Mierda." Me quejaba mientras intentaba abrir una de las puertas para ir a mi apartamento "maldita puerta."

Empujé la puerta metálica, se abrió de golpe, luego la cerré detrás de mí. Subí por las escaleras de madera para poder llegar al estúpido apartamento. Finalmente llegué y abrí la puerta sin ningún problema.

Bella, mi compañera de apartamento de una semana y media estaba sentada en el sofá-cama con Tom a su lado.

"Hueles como un bar de mierda." Ella me dijo sin rodeos cuando la luz del televisor rebotó en su pálido rostro.

"Es un viernes por la noche" Murmuré y me senté en un sillón "necesitaba salir un poco."

"En realidad, son las 4 de la mañana." Ella me corrigió con un tono que sonaba como mi madre "yo no consideraría eso como ''salir un poco''."

Yo apoyé la cabeza en el respaldo de la silla "Me conoces desde hace una semana, no me juzgues sólo porque quiero divertirme una noche a la semana. Yo no necesito que nadie me diga lo que tengo que hacer. Yo no necesito a nadie. Yo no necesito a mis padres para que me digan que hacer, no necesito que mis amigos me digan que hacer y no necesito una chica me diga que hacer, es por eso que estoy solo, no necesito a nadie".

Ella soltó una carcajada "Eres patético cuando estás borracho."

"No lo soy." Me defendí. Le sonreí y saqué mi paquete de cigarrillos.

"Tu sonrisa no es un nada sexy cuando estás borracho." Bella me dijo.

"¿Así que crees que mi sonrisa es sexy cuando no estoy borracho?" Le pregunté y ella se sonrojó. Me puse un cigarrillo en la boca.

"Te mataré si fumas aquí." Amenazó con una cara seria.

Puse mis manos en alto, rindiéndome y me puse de pie "Está bien. Voy a fumar afuera. Y tú puedes quedarte sentada aquí y ser una aburrida. Que te diviertas."

"¿Eres feliz?" Bella me preguntó seriamente antes de caminar hasta el baño y dejarme con la boca abierta.

Finalmente reaccioné y me acerqué a la puerta del baño "¿Qué clase de pregunta es esa?" respondí como si fuera la cosa más ridícula que jamás había escuchado "Nunca he sido más feliz."

"Mentiroso." Ella gritó con valentía por la puerta.

"Por lo menos yo no soy una niña que vive en el sofá de un extraño huyendo de mis problemas." Grité de vuelta.

Estuvo en silencio por un momento antes de abrir la puerta lentamente. Ella se quedó con un rostro severo, casi no afectado por lo que acababa de decir "No sabes nada sobre mí, así que ¿por qué no averiguas antes de decir cosas como esas?" Dijo en un tono de voz un poco más fuerte y amenazador "De todos modos, tú sí pareces una persona que no hace frente a sus problemas."

Luego de eso, ella cerró la puerta en mi cara.

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Tenía un fuerte dolor de cabeza, era enfermizo. Mi cabeza se sentía como si fuera a reventar en cualquier momento. Sin mencionar que sufro de migraña. Sentí mi estómago revolverse una vez que me acosté otra vez en mi cama.

Podría decirse que me lo merezco porque es mi culpa. Podría decirse que estoy así por las dos cosas estúpidas que hice. Me sentía simplemente mal por: Número uno: la resaca. Y número dos: la culpa.

La noche anterior fue un desastre. No podía dejar de pensar en lo que pasó cuando llegué a casa. Cada palabra que me dijo Bella estaba repitiéndose en mi cabeza, repitiéndose una y otra y otra vez. Recordaba cómo me miraba mientras lo decía y se me hacia un nudo en la garganta.

Poco a poco me levanté de la cama, mirando el reloj en mi mesita de noche.

"Maldición, es la una de la tarde." Me quejé mientras rápidamente ponía mis pies en el suelo. Me vestí rápido y salí del apartamento.

Yo estaba en una misión, era un poco tonta pero no me importaba, necesitaba disculparme con Bella.

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Una hora más tarde estaba estacionando mi auto en mi lugar cerca de la tienda de conveniencia. Luego de estacionarlo bajé con una bolsa en la mano.

Entré en la tienda y miré a Bella en su lugar en el mostrador. Ella me miró durante un segundo antes de mirar hacia abajo otra vez, fingiendo estar ocupada.

Se puso de pie para entrar en el cuarto de atrás "Bella." Le dije suavemente, impidiéndole entrar en el cuarto de atrás que seguramente iba a hacer cualquier cosa innecesaria para no hablar conmigo.

"Dime, Edward" Respondió ella, tratando de no hacer contacto visual conmigo. Coloqué la bolsa sobre el mostrador y la miró.

Sus ojos miraron la bolsa y se quedaron en el mensaje escrito en ella ''lo siento''.

"¿Qué es esto?" Preguntó Bella, metiendo un mechón de su cabello detrás de su oreja.

"Una disculpa." Le dije simplemente "Ábrelo".

Con mucho cuidado hizo lo que le dije y una sonrisa se dibujó en su rostro cuando ella descubrió lo que había en la bolsa.

"¿Me compraste comida en Taco Bell sólo para pedirme una disculpa?" Ella se rió.

"El otro día me dijiste lo mucho que te gustaba Taco Bell, así que fui al Taco Bell más cercano y traje esto." Yo le expliqué "Lo siento por lo que dije. No debí decir nada."

Bella sacudió lentamente la cabeza y miró hacia abajo "No importa, me lo merecía."

"No, no lo merecías." Dije con sinceridad "Yo no sé nada de tu pasado antes de venir aquí y no sabes nada del mío. Tenemos que ser amigos. Así que, lo siento."

Se mordió el labio inferior y asintió con la cabeza "Esta bien, en ese caso, te perdono".

Miré la bolsa de Taco Bell y sonreí "Buenas, mejor vamos a comer."

Bella se echó a reír y poco a poco fue abriendo el alimento.

Era un progreso.

El fanfic no es escrito por mí, estaba en inglés y yo sólo estoy traduciéndolo y publicándolo aquí.