Narra Edward

Había mucho de mí mismo que yo no lograba entender. O tal vez sí, pero no quería admitirlo. Pero lo más predominante en mi mente es Isabella Swan.

Yo no entendía por qué yo sentí que tenía que cuidar de ella desde el momento en que la vi. Yo no sabía por qué la dejé vivir en mi casa si era una total desconocida. Yo no sabía por qué cada vez que la veía quería ser lo más cercano a ella. Yo no entendía por qué yo no estaba tan asustado por dejar a esta chica entrar tan fácilmente en mi cabeza, yo no quería que saliera de mi cabeza y quería saber todo sobre ella... y eso fue lo que me asustó.

Isabella Swan tenía un asimiento en mí. Todo en ella me volvía loco. Nunca había conocido a una chica como ella.

Yo había hecho todo lo humanamente posible para mantenerme casi distanciado de ella. Tal vez era lo mejor para nosotros dos, pensé por un tiempo. Pero cuando la besé todos esos pensamientos se fueron. Y también porque estaba a mi lado en mi cama durmiendo.

Ella estaba acostada a mi lado y no quería que se fuera. Por la luz azul que entra por las ventanas podía observarla con claridad, escuchaba su respiración lenta, observaba como dormía tranquilamente y lo hermosa que es. Había estado despierto toda la noche, no es que ella roncara o se moviera, todo lo contrario.

Ella estaba rompiendo ese muro en mí que nunca pensé que alguien podría romperlo. Y ella no tenía ni idea de eso. Yo nunca había tenido una novia antes con la que yo quisiera estar todo el tiempo con ella. Que quisiera tener mis brazos alrededor de ella. Que quisiera besar siempre. Que quisiera contarle todo lo que había que saber sobre mí. Y yo tenía miedo de eso.

Mis ojos se dirigieron por su espalda hasta la cintura en una pequeña parte de su piel blanca y suave que estaba expuesta. Y sin pleno conocimiento de lo que estaba haciendo, me acerqué más a ella, haciendo que mi pecho se apretaba contra su espalda. Mi mano se deslizó por su cintura por debajo de la camiseta sobre su estómago plano. Dejé escapar un suspiro, ella se movió un poco y sus piernas se enredaron con la mías.

"No es exactamente un abrazo, pero es lindo" Bostezó con una pequeña risa.

"Pensé que estabas durmiendo." Me sonrojé, dispuesto a alejarme de ella, pero ella colocó su pequeña mano sobre la mía en su estómago evitando que me separara.

"¿Quién podría dormir contigo pensando con tanta fuerza?" Cuestionó en broma mientras se daba la vuelta para mirarme a la cara, sus manos ahora estaban apoyadas en mi pecho y su cabeza estaba metida entre mi brazo y mi hombro.

Sonreí y suavemente le di un beso en la cabeza "¿Qué has hecho conmigo, Isabella?" Dije en su pelo.

"No lo sé." Ella se rió en voz baja.

Besé de nuevo su cabeza y cerré los ojos mientras le sobaba la espalda lentamente.

"Deja de pensar tanto." Ella me dijo "Sólo duerme."

Y lo intenté. Realmente lo hice. Tenía muchas ganas de dejar de pensar tantas cosas y simplemente dormir, pero esos pensamientos persistentes siguieron corriendo por mi mente, manteniendo mi cabeza ocupada. Yo sabía que el sueño no vendría.

.

.

.

.

.

Narra Bella

"Eres una buena compañía ¿Sabías eso?" Le pregunté a Tom, tenía mi cabeza a su lado, estábamos acostados en el suelo viendo televisión.

Tom sólo se acomodó y movió la cola, golpeándola con el suelo. Dejé escapar una pequeña risa y fijé mis ojos de nuevo a la TV.

Yo había estado en un gran estado de ánimo desde que me desperté en la cama de Edward. No me importaba si era temporal, pero yo no podría estar más feliz porque Edward anoche mostró un poco más de cariño hacia mí. No estoy diciendo que no lo estaba haciendo antes, es sólo que lo demostraba de una forma bastante difícil de entender.

La puerta se abrió y Edward entró en el apartamento, frotándose las manos para calentarse.

"Hey." Asintió con la cabeza hacia mí y se quitó la chaqueta.

"Hey." Sonreí viendo como se acercaba a mí. Se sentó en el suelo a mi lado y se inclinó para dejar un beso en mi frente con suavidad "¿Qué tal el trabajo?" Le pregunté.

"Estuvo bien." Se encogió de hombros y luego apretó los labios con fuerza y sus ojos fueron a la TV.

"¿Vas a salir esta noche?" Le pregunté mientras buscaba su mano, él la agarró sin ningún problema y enredó nuestros dedos "me refiero a que es viernes."

Edward negó con la cabeza y luego me miró.

"Nos invitaron a uh… Emmett y su novia Rosalie a una cena en su casa." Hizo una pausa por un segundo y con inquietud quito su mirada de la mía, empezó a mirar todo a su alrededor y me volvió a mirar "¿Te... te gustaría ir?"

"Seguro" Sonreí y luego dejé escapar una pequeña risa "¿Por qué siempre pareces tan incómodo en preguntarme cosas como esa?"

"Es sólo que no estoy muy acostumbrado a eso, supongo" Murmuró "Lo siento."

"Está bien, iré a arreglarme." Le dije y me fui al baño con una sonrisa tonta en mi cara.

.

.

.

.

.

"Edward" Dijo Emmett con comida en la boca. Edward hizo una mueca por un momento.

"Dime" dijo aparentemente asustado por lo que Emmett estaba a punto de decir, como si ya lo supiera.

"Hablé con mamá esta mañana, vamos a Chicago para la navidad." Su hermano le dijo.

Se mordió el labio y tomó un poco de agua. Él simplemente asintió con la cabeza.

"Edward, tienes que ir. Debes ir." Emmett le informó serio "faltaste a la reunión de Acción de Gracias, mamá y papá no estaban contentos y Alice estaba triste porque no te vio."

Rosalie y yo nos sentamos con rigidez. Intercambiamos una mirada mientras la conversación continuaba, esto era incómodo.

"Sí, bueno..." Edward sólo dijo eso y siguió comiendo. Emmett volteó los ojos y le dio una mirada dura, a pesar de que Edward lo estaba ignorando.

"Quieras o no, deberías ir, al menos hazlo por Alice" Dijo finalmente. Envolvió su brazo alrededor de la parte de atrás de la silla de Rosalie y puso una mano sobre su rodilla dándole una pequeña sonrisa.

Yo no voy a mentir, yo la envidiaba. Yo envidiaba a los dos. Yo quería sólo un poco más de cariño de parte de Edward, un poco más de lo poco que estaba recibiendo. Yo estaba convencida de que estaba perdiendo interés en mí. A pesar de que demostró un poco más de cariño hacia mí la noche anterior, todo sigue igual. Tal vez esté siendo negativa pero eso es lo que siento.

Todo este tiempo he intentado entender a Edward, él es una persona difícil de entender, él es más complicado de lo que parece, yo pasaba todo el día pensando en eso.

"Edward, ¿puedo hablar contigo en la sala?" Dijo Emmett por último, limpiándose la boca.

Edward dejó el tenedor en la mesa "No es como si tuviera otra opción realmente." y se levantó empujó su silla hacia adentro otra vez, y se fue a la sala de estar.

Fruncí el ceño y miré a mi comida mientras Emmett seguía a Edward.

"¿Él siempre ha sido así?" Le pregunté en voz baja a Rosalie. Estaba segura que sabía lo que quería decir.

Ella soltó una risita y se pasó una mano por el pelo largo y rubio, asintiendo con la cabeza.

"Lo he conocido la mayor parte de mi vida y siempre ha sido tranquilo y obstinado. Realmente no demuestra mucho lo que siente, con todos es así, no es que prefiera guardárselo para él, es sólo que simplemente le cuesta expresarse. Y con las chicas... Bueno él..." Ella se detuvo y se mordió el labio "Sólo dime necesitas un lugar para quedarte, tengo una habitación extra en mi apartamento. No te enojes con Edward, él no hace nada de lo que hace a propósito. Él sólo es así."

Podía oír a Edward y a Emmett molestos discutiendo en la otra habitación. Yo sólo quería desaparecer.

El fanfic no es escrito por mí, estaba en inglés y yo sólo estoy traduciéndolo y publicándolo aquí.