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*Reaparece de entre las sombras* Hola! Volví con un nuevo capítulo, me disculpo porque esta vez si me eh pasado ;-; la verdad no encontraba la forma correcta de desarrollar bien los sucesos pero el resultado podría decirse que me gustó xD No se a ustedes que tal les parecerá pero bueno, no digo más y les dejo leer.

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Kuroko wa Kitidesu

Midorima suspiró cansado, la práctica siempre era agotadora, pero gastaría sus últimas energias en algo verdaderamente importante, en su mano derecha sostenía un batido de vainilla, su objeto de la suerte del día, ¿Casualidad? No lo creía.

Una vez dentro del comercio obligó a Takao a ayudarlo a buscar a Kuroko, no muy lejos de la entrada se encontró con un carro por demás cargado de objetos que sospechó, solo llevaría una mujer con poca experiencia en niños o con mucho dinero para gastar y ganas de experimentar, un carro que -gracias a sus muy expertas capacidades deductivas (más la evidencia: una billetera dentro con los documentos del buscado)- reconoció como propiedad de Ryouta, ahora el misterio era ¿Dónde estaba Kuroko?

La silla para bebés sobre el carro estaba vacía ¿Kise lo habría llevado con él? Eso estaba fuera de sus planes, según él, el rubio no sería lo suficientemente precavido...

- Takao, estoy completamente seguro de que Kise lleva a Kuroko con él asi que debemos encontrarlo y esperar a quese descuide para quitárselo.- anunció el megane a su compañero acomodándose los lentes con los vendados dedos de su mano izquierda.

- No será necesario Shin-chan, él no tiene a Kuroko-kun.- comentó mirando hacia el pasillo de las frutas donde el modelo parecía debatirse entre algunas naranjas o mandarinas.- Creo que se le ha escapado y aún no se entera.- arrastró a Midorima para sacarlo del rango de vista del rubio en caso de que este se girara.- ¿Entonces? ¿Qué se supone que debemos hacer ahora? ¡Estoy cansado Shin-chan! ¡Hoy el entrenamiento fue duro y para colmo te aprovechas de mi servicio como "chofer" y me haces subir pedaleando más de veinte cuadras!- lloriqueó.

El 6 de Shutoku compuso una mueca fastidiada en su habitualmente seria expresión, el confiable Oha-Asa también le había advertido sobre eso, Takao estaría más insoportable de lo normal pero sería de gran ayuda, además odiaba que se quejara exageradamente ¡Habían sido solo diescinueve cuadras y la práctica había durado quince minutos menos!

- Nos separaremos, yo buscaré a Kuroko entre las personas en las filas de la caja registradora, la panadería y carnicería, además seguiré de cerca a Kise, tú ve a buscarlo por los pasillo, si lo encuentras mandame un texto y saldremos de aquí lo más rápido posible.- explicó y sin decir nada más empredió un camino contrario al de su compañero del ojo de Halcón que asintió y agudizó sus sentidos, detectar a Kuroko era su especialidad.

...

Kise volvió truinfante hasta su carrito de compras, su sonrisa irradiaba emoción.

- Kurokocchi, ahora podem~ ...- su voz terminó convirtiendose en apenas un murmurro, su mirada miel estaba fija en el asiento vacío frente a él. Una repentina palidéz tiño su rostro y su sonrisa terminó por convertirse una expresión preocupada. Como si el cielo le estuviera mandando una señal, un magico y sobrenatural rayo de luz alumbró a un policía que se acercaba preocupado a él.

- Disculpe joven, ¿Ocurrió algo?- cuestionó.

...

Empezaba a irritarse, ya no recordaba cuantas veces había revisado el pasillo de las bebidas, el de los productos de limpieza y el estante de revistas, estaba seguro de que Kuroko estaba cerca, lo sentía, solo esperaba que a Shin-chan le estuviera yendo mejor que a él.

El lugar no estaba repleto, solo algunas personas curioseaban indecisas debido a que el negocio era nuevo y no estaban seguros de la calidad de sus productos, aunque él había reconocido varias marcas muy buenas.

Escuchó ruidos que catalogaría como extraños cerca, alertado dobló por el pasillo de las verduras donde lo finalmente lo encontró.

- ¡Kuroko-kun! Eres un travieso, Shin-chan y yo te hemos estado buscando por todos lados.- dijo acercándose al niño y quitándole de encima las zanahorias y lechugas que lo aprisionaban.- Mmm... ¿Porqué tienes orejas de gato? ¿Kise tiene un fetiche por disfrazarte así o qué?- preguntó entre risas, sacó su teléfono y texteó a Midorima, el peliverde le respondió casi al instante "Nos vemos en la puerta principal, ve por el pasillo de las bebidas. Perdí de vista a Kise, también hice algunas compras." Perfecto, él buscando como loco a Kuroko y Shin-chan haciendo compras tranquilamente.

Miró al pequeño peliceleste a sus pies, él le devolvía la mirada de forma precavida y luego de examinarlo le estiró los brazos pidiendo que lo levantara, Kuroko era una cosita adorable, no se asemejaba ni por poco a lo que imaginó cuando Shin-chan le comentó la situación en la que se encontraba el 11 de Seirin.

Caminó con cuidado, estaba en la sección de dulces, el mejor y recién descubierto atajo para llegar a la salida, dobló hacia el pasillo de las bebidas y visualizó a Shin-chan esperándolo oculto entre unas plantas, solo faltaban unos cuantos metros cuando apareció Kise junto a un policía, reaccionó rápidamente ocultándose detrás de un estante con revistas en oferta, corrió hasta uno de los caminos principales sin ser notado, el lugar estaba extrañamente vacío, nuevamente pudo ver a Shin-chan y sonrió aliviado, si seguían rápido por allí no habría posibilidad de cruzarse con Kise, emprendió la carrera sin notar un cartel a su lado que exclamaba "Piso mojado, porfavor no pasar."

No recuerda bien lo que sucedió luego, pero entrecortadas escenas quedaron en su atrofiada mente dándole una idea de mas o menos cuales fueron los hechos, el rostro horrorizado de Shin-chan, Kuroko volando por los aires, el dolor que sintió al chocar contra el frio y húmedo piso, el llanto de Kuroko-kun, lo dificil que fué arrastrarse para que el policia no lo encontrara y luego solo oscuridad.

Cuando despertó Shintarou lo sacudía rojo de furia, parecía estar conteniendose para no ponerse a gritar improperios.

- Vamos, ¿Qué esperas? ¡Levántate! Aún podemos continuar con el plan nanodayo, Kise se descuidará en algún momento y el guardia que estaba con él acabó su ronda y se fué.- comentó mirando por sobre las góldolas. Había dejado su objeto de la suerte junto a la carreta y las compras, si no salían pronto de allí lo más probable es que le robaran todo.

...

Kise estaba a punto de dirigirse a la caja registradora cuando por los altavoces del lugar una voz grave y fuerte anunció: "Oferta de 3x1 en productos para el cabello" Sintió como el ambiente se tensaba a su alrededor, algunas mujeres que despreocupadamente elegían verduras a su lado parecieron quedarse un rato paralizadas antes de mirarse entre ellas psicópatamente para luego dar inicio a su carrera.

Su mente tardó un rato en procesar la situación... ¿Oferta o Kurokocchi? Era una decisión muy dificil, podría comprar gel, shampoo y acondicionadores, pero no quería arriesgarse a que el pelicelestese perdiera de nuevo. ¿Oferta o Kurokocchi? ¡El tiempo se estaba acabando! Kurokocchi... ¡Ku~Kurokocchi podía esperarlo, esta vez no se le iba a escapar!

- Vuelvo enseguida, Kurokocchi portate bien y espérame ¿Si?- dijo apresuradamente repartiendo besos por la cara del peliceleste y apretando sus mejillas, luego corrió, dejando el carro en un lugar que consideró seguro, en busca de sus deseados productos en oferta sin notar los dos pares de ojos que lo habían estado vigilando.

Unos segundos después, cuando el rubio estuvo considerablemente lejos, Midorima salió de su escondite y sacó a Kuroko del carro, él no puso resistencia alguna y tan solo lo miró en silencio, tenían suficiente tiempo como para salir sin ser notados.

...

Ryouta tuvo un mal presentimiento en cuanto se alejó del peliceleste, dudó un poco pero como aquella incómoda sensación no se iba terminó por resignarse a volver.

Estaba por doblar hacia donde estaba Kurokocchi y su carro cuando divisó a aquel chico que siempre estaba con Midorima, estaba seguró de que era él, dudó un segundo pero luego todo cobró sentido.

Corrió para alcanzarlos, Takao no tardó en notarlo y ambos empezaron a correr hasta la salida con el modelo siguiéndolos muy cerca, antes de llegar a la puerta principal el pelinegro bloqueó el camino con un carro repleto de pañales para bebé que portaba una mujer joven, eso les daría un poco -muy poco- tiempo, Midorima subió junto a Tetsuya en la parte trasera de la carreta y Takao tomó su lugar como conductor, el camino de vuelta sería de bajada asi que agradeció al cielo (y al Oha-Asa) y pedaleó con todas sus fuerzas.

- ¡Más rápido Takao! ¡Kise se esta acercando nanodayo!- exigió el peliverde, Kuroko se arrinconó en una de las esquinas abrazando sus piernas y bajando la cabeza.

- ¡Sería mas fácil si no hubieras comprado tantas cosas! ¡¿Era realmente necesario?!- gritó en respuesta con la respiración entrecortada, sentía el aire pesado, con dificultad llegaba a sus pulmones, tan solo quería un descanso.

- Sigue pedaleando, creo que es hora de poner en práctica el plan de apoyo.- farfulló, tomó la bolsa de tomates y sacó algunos examinándolos y comparando su peso, Kise estaba cada vez más cerca, también parecía cansado.- ¡Ya ríndete Kise! ¡Si no sufrirás las consecuencias!- advirtió.

- ¡No~No me daré por vencido Midorimacchi! ¡Espérame Kurokocchi! ¡Te rescataré!- gritó en respuesta a unos pocos metros de la carreta, ya podía ver a su Kuroko escondido tras algunas bolsas, estaba tan cerca cuando algo impactó en su rostro.

El golpe lo desconcertó, mientras tanto Takao daba sus ultimos esfuerzos y se alejaban a un mejor ritmo.

- ¿U~Un tomate? ¡Estas jugando sucio Midorimacchi!- reclamó furioso, desde ese momento empezaron a caer más, llegando a su cabeza con excelente presicion, a pesar de que intentaba esquivarlos, no por nada Midorima Shintarou era un orgulloso miembro de la Generación de los Milagros, al ver que el rubio no se rendía por más tomatazos que recibiera decidió, con pesar, redireccionar su último y decisivo lanzamiento.

Ryouta tapó su rostro ante en nuevo proyectil pero este tenía una trayectoria diferente e impactó directamente en la parte baja de su anatomía.

Su cuerpo le exigió descanso y ante el repentino dolor cayó de rodillas sujetandose la zona afectada, tenía que reconocer que el amigo de Midorimacchi era resistente y Shintarou muy astuto pero tramposo, esa última jugada había dolido demasiado, la carreta se alejaba lentamente perdiéndose en el horizonte mientras el rubio modelo juró al cielo que a como diera lugar recuperaría lo que por derecho era suyo, pero primero... Debía volver a la tienda a retirar su compra.

...

Al día siguiente Takao despertó muy tarde, sus músculos estaban adoloridos pero dentro de todo había descansado bien, el reloj marcaba las doce del medio día, suspiró resignado y se dirigió a tomar un baño.

Luego de almorzar decidió ver una película, la tarde pasó rápidamente, rutinaria, aburrida. Estaba por salir a correr cuando el timbre sonó.

Intrigado y curioso fué a atender, en su rostro estaba plasmada su habitual sonrisa que desapareció al poco tiempo de abrir la puerta.

...

- Entonces... Shin-chan ¿Podrías explicarme de nuevo por qué decidiste invadir mi departamento?- pidió Takao ofreciéndole un vaso de jugo de naranja y sentándose frente a sus dos no deseados invitados.

- Kise sabe donde vivo nanodayo.- resumió con obviedad el peliverde. Rodó los ojos ¿Acaso era tan dificil decir: "Solo queria visitar a mi mejor amigo Takao"?- Pasamos la noche en un hotel, mi familia está al tanto de que me quedaré aquí, estoy de mal humor asi que no me molestes mientras voy a acomodar mis pertencias.- dijo dirigiéndose a el cuarto de visitas junto a dos grandes maletas y un bolso de mano, dejando a Kuroko a solas con él.

Miró al pequeño individuo de cabellera celeste que mantenía una expresión extrañamente indecifrable, Kuroko Tetsuya, jugador de Seirin y fiel "sombra" de Kagami, era muy extraña la situación en la que se encontraba, ¿Cómo se sentiría volver a ser un niño y que un puñado de psicópatas estuvieran peleándose por ti como si fueras un trofeo? ¿Tet-chan se sentiría intimidado? ¿O alagado? ¿Kagami estaría buscándolo también o se habría manenido al margen? Tenía entendido que entre ellos había algo, quizá solo fuera una amistad muy profunda... Pero lo dudaba (al menos por parte de Kagami). Lo que realmente le había sorprendido era que Shin-chan estuviera participando.

- Y dime Kuroko-kun -rió sin poder evitarlo- ¿Shin-chan es más o menos tsundere que cuando estaba en Teiko?- preguntó sonriendo, el pequeño apenas y si lo miró con su habitual expresión seria y sus grandes ojos cian enfocados en el batido de vainilla que descansaba sobre la mesa.

- Creo que no entiendes que no tienes permitido llamarme de esa forma y además yo no soy tsundere. - exclamó Midorima desde el cuarto de visitas. Vaya, el chico tenía buen oído.

- Claro Shin-chan, que lo niegues solo me convence más y más de tu tsunderismo.- murmuró Takao.

- Cállate.- ordenó Midorima acercándose nuevamente para cargar a Kuroko en sus brazos y posteriormente encerrarse en su habitación. El desafío recién empezaba, Takao no había terminado de fastidiar a Shin-chan y él... Pues aún tenía que pasar la primera prueva.

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- Espero que entiendas que esto no puede continuar así, tarde o temprano tus necesidades biológicas provocarán un "accidente" y no quiero que tu ropa nueva se ensucie asi que ¡Kuroko deja ya de patearme!- gritó, sus lentes estaban en el suelo desde hace ya bastante y su cabello verde usualmente bien peinado caía sobre su rostro desordenado, en su mano derecha sujetaba una de las piernas de la pequeña sombra y con la otra intentaba abrochar el pañal especialmente adaptado para la comodidad del peliceleste (Habia hecho un agujero en la parte trasera para que por allí salga la colita gatuna de Tetsuya)

Luego de varios intentos, moretones, lentes rotos y Takao a punto de llamar a una ambulancia y derribar la puerta, Midorima levantó a un enfurruñado y limpio Tetsuya admirando los perfectos resultados de tanto esfuerzo.

- ¡Shin-chan! ¿¡Sigues vivo!?- interrogó el dueño del departamento intentando ahogar su risa, ¿Enserio el "gran" Midorima Shintarou no podía cambiar de ropa a un niño? Entendía que fuera malo en la cocina, de hecho sus dotes culinarios tampoco sobresalían pero podía hacer algunos platillos normales, en cuanto a los niños era un experto, Kuroko era tan pequeñito y tierno que no podía hacer mas que reir al escuchar a su amigo gritarle "Bestia salvaje".

Sacándolo de sus pensamientos la maltratada puerta frente a él se abrió. Su cuarto de invitados estaba completamente irreconocible, lleno de peluches y juguetes que apenas dejaban espacio para caminar.

Kuroko corrió hasta él y se escondió tras sus piernas mirando a Midorima algo... ¿Ofendido? El peliverde pareció no tomarle importancia y le dirigió una mirada de superioridad acomodando sus lentes.

- Shin-chan, te comportas como toda una estricta mamá, si sigues así tendre que tomar mi lugar como el confortable y divertido padre de Tet-chan.- comentó divertido acariciando la cabeza del niño ¿Esas cosas estaban pegadas?

- Takao cállate y ve a cocinar algo.- ordenó cortante el 6 de Shutoku, su compañero rió escandalosamente y antes de dirigirse a la cocina pasó por su lado y depositó un rápido beso en su mejilla.

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La cena había sido perfecta, el pelinegro intentaba discimular lo conmovido y enternecido que estaba, Shintarou había sentado a Kuroko en una silla frente a él mientras le daba de comer en la boca y de a ratos limpiaba los restos que quedaban en las comisuras de sus labios, quizá no fuera la gran cosa, pero ver a ese chico serio y huraño junto a el pequeño peliceleste era demasiado adorable. Su naturaleza misma le había obligado a no dejar pasar esa oportunidad de oro y sacando su celular con cuidado gravó absolutamente cada movimiento, sin duda era un buen recuerdo y material para extorsión.

- ¡Shin-chan! Puedes venir a dormir conmigo, deja ese cuarto para Tet-chan y ven a dormir con tu esposo.- exclamó Takao tirando de uno de los brazos del peliverde, la expresión calmada y adormilada en el rostro de Kuroko cambió drásticamente.

Midorima estaba por regañarlo por ese comentario cuando sintió al peliceleste tomar su mano y tirar de él demandando atención, lo cargó nuevamente y disfrutó con una sonrisa de superioridad y burla como Tetsuya miraba enfadado a Takao, entendía la situación a la perfección.

- ¿Eh? ¡Tet-chan! No puedes quedarte con Shin-chan, él debe dormir conmigo.- intentó explicar el pelinegro, riendo nerviosamente. El jugador 11 de Seirin siguió mirandolo de aquella forma intimidante durante unos segundos antes de cambiar su mirada a un punto fijo en la pared tras él.

- Creo que se lo está pensando nanodayo.- comentó Midorima manteniendo con dificultad su expresión seria, era tan inusual que se sintiera con ganas de soltar una larga e intensa carcajada... Pero eso no sería para nada propio de él, acomodó sus lentes para mantener la compostura.

- Shin-chan.- dijo una voz suave e infantil. El nombrado y Takao miraron sorprendidos al niño.

- ¿¡Qu~Qué!? ¡Tet-chan! -rió histérico- Yo~Yo soy el unico que llama "Shin-chan" a Shin-chan! ¡¿Ci~Cierto Shin-chan!?- balcuceó el pelinegro moviendo los brazos hacia los costados e indicando a Shintarou y a él mismo. Midorima no respondió, el shock había sido muy grande ¿Acaso estaba soñando? ¿Él realmente había dicho su nombre? Se sentía maravilloso, según lo que tenía entendido Kuroko nunca había hablado estando en ese estado, tan solo se mantenía en silencio, su voz era tan tierna y fina, sintió algo caliente y líquido en su rostro, más prescisamente bajando por su nariz, se apresuró a sacar un pañuelo para limpiarse. Takao estaba parloteando histérico intentando llamar su atención, pero él seguia demasiado sorprendido, aún necesitaba tiempo y quizá una grabadora para presumirle su triunfo a Akashi.

- Shin-cha, Shin-chan, Shin-cha~ - repitió Kuroko, aún no lograba pronunciarlo perfectamente pero para ser su primera vez, lo hacía muy bien. El pelinegro parecía desesperado porque el pequeño se callara, eso solo logró empeorar la situación.

Kuroko empezó a lagrimear preocupando a Midorima que le envió una mirada de regaño a Takao, el amante de la vainilla apoyó su cabeza sobre el hombro del peliverde repitiendo "Shin-chan" entre sollozos y abrazándose a su cuello.

- ¿Ahora estas satisfecho nanodayo? No puedo creer que seas tan infantil Takao.- comentó friamente dirigiéndose a la habitación con un lijero rubor en sus mejillas.

Podía jurar que vió al mocoso sonreirle victorioso.

- ¡Shin-chaaan! Tsk, todo es culpa de Tet-chan.- dijo entre dientes apretando los puños al sentir el portazo, siempre intentaba mantenerse alegre y eufórico, pero los celos empezaban a controlarlo, jurando vengarse por la jugada sucia de Kuroko tomó su teléfono y marcó, traicionaría a Shin-chan por su propio bien, no es que le agradara del todo, pero por única vez ayudaría a su rival.

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- ¿Eh? ¿Llamada? ¿Será que Dai-chan consiguió a Tetsu-kun?- se preguntó Momoi revisando la ubicación de su amigo de la infancia en su rastreador, Daiki estaba en su apartamento ¿Quién estaría llamando? No reconocía el número.

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- Tsk, ¿¡Dónde demonios estás maldito teléfono!?- exclamó Aomine levantando las almohadas del sillón en busca del aparato que sonaba persistentemente cuando lo vislumbró sobre la mesa en medio de una canasta con manzanas ¿Cómo había llegado allí?

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- Emm... Kagami esta en una situación un poco delicada ahora, de todas formas puedo pasarle el mensaje si es algo urgente.- respondió nervioso Fukuda, el pelirrojo de las cejas exóticas se asomó por la puerta abrazando lo que parecía ser un muñeco hecho con lo que fué el uniforme de Kuroko, según Taiga era lo único que podía llenar el vació de haberle fallado a su sombra. Según Riko, Kagami estaría deprimido hasta volver a ver a Kuroko y siendo honestos, nadie aguantaba a Mami Taiga en su deplorable estado actual.

~OwO~

Bueno. Bueno. Bueno xD Este capítulo tiene un final un tanto abierto a sus opiniones o preferencias (Dejenlas en los reviews 7w7) ¿A quién creen que llamó Takao? ¿Momoi, Aomine o Kagami?

En este se manifestó Akashi ;-; Ni siquiera en una llamada amenazadora xD ¿Será porque en el avión no puede hacer llamadas? Murasakibara ah estado en estado pacifico también porque por el momento no hay ordenes de Akashi. Pronto habrá una guerra de mamás~ digo papás entre Aomine y Kagami xD aún tengo muchas ideas en mi cabeza para esta historia, asi que definitivamente no la abandonaré.

Si les pareció que el comportamiento de Kuroko fué un poco extraño no se preocupen xD hay una razón y se revelará mucho más adelante ;-;

Bueno en fin, espero que les haya gustado, espero sus opiniones, críticas constructivas o ideas como la salvaje aparición de Akashi bailando regaetton ._. Okey no xD En un Review.

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Saludos!

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By: Apple Dark Love :P