Narra Edward
"Bella, ¿cuánto tiempo tienen Edward y tu juntos? Mi hijo es muy tranquilo acerca de estas cosas." Preguntó Carlisle a Bella y me dio una mirada. Me sonrió y miró de nuevo a mi novia. Yo tenía mi brazo en los hombros de ella mientras estábamos sentados en uno de los sofás de la sala de estar. El árbol de Navidad estaba en la esquina decorado claramente por mi madre.
"Estamos juntos desde principios de noviembre." Explicó mientras retorcía las manos incómodamente, estaba nerviosa.
"¿Sólo tienen casi dos meses de novios?" Mi madre se asomó a la habitación de la nada.
"Sí." Bella respondió educadamente y asintió con la cabeza. Ella se ponía cada vez más nerviosa.
"Pienso que van muy rápido considerando que Edward nunca ha traído una chica a casa, menos en alguna fecha importante como lo es la Navidad y mucho menos para reunirse con nosotros en todo." Señaló cruzando los brazos.
"Esme..." Mi padre advirtió.
"Sólo estoy diciendo" Ella exclamó, obviamente ofendida, y regresó a la cocina.
Una vez que ella se había ido, mi padre nos miró y sonrió a nosotros "No te preocupes por ella. Estoy feliz de que estés aquí y que te preocupes tanto por Edward como para que te haya traído a conocernos."
Le di un beso a Bella en su mejilla haciendo hincapié en las palabras de mi padre. Todas mis relaciones anteriores habían sido muy... al margen. Y todo fue por mí. Nunca me había interesado lo suficiente.
"Bella, no es que no te queramos aquí, estamos muy emocionados por eso pero, ¿por qué no pasas la navidad con tu familia?" Mi papá aclaró.
"Bella no..." Yo estaba a punto de decirle a ella que no tenía necesidad de hablar de ello si no quería. Pero habló con confianza.
"Mi mamá murió cuando yo era más joven y estoy separada de mi papá." Ella le dijo.
"Lamento escuchar eso" frunció el ceño "Bueno, una vez más, estamos contentos de que estés aquí"
"Todos! ya esta lista la cena" Mi mamá gritó desde la cocina y John Alice bajaron saltando las escaleras.
"Emmett no está aquí todavía y parece que tendremos que luchar para conseguir comida." Bromeé mientras estaba aun en el sofá.
"Hey, tu también eras así cuando estabas más pequeño." Mi papá se rió entre dientes mientras caminábamos a la cocina.
Nos sentamos en la mesa grande de la cocina y un gran plato de espaguetis ya estaba servido en el centro de la mesa junto con la ensalada y palitos de pan.
"Se ve bien, mamá." felicité mientras sacaba una silla para Bella.
"Gracias, querido." Respondió ella con una dulce sonrisa.
Me senté junto a Bella apretando suavemente su mano, tratando de que se relajara un poco, todavía se notaba nerviosa.
"Bella, espero que no te importe que sea comida italiana." Dijo mi madre sentándose.
"No, en absoluto." Bella sonrió y me miró.
Hablamos de todo mientras cenábamos, la cena estaba yendo bastante bien. John y Alice contaron algunas de sus experiencias de la escuela, yo hablé de mi trabajo. Todo estaba bien hasta que Esme comenzó a hablar.
"Edward, hablé con el doctor Wilson el otro día. Me dijo que no has ido en varios meses." Mi mamá dijo cruzando las manos.
Allí estaba, sabía que hablaría de eso a pesar de que era navidad y debíamos pasarla bien.
Tragué mi pasta y mantuve los ojos fijos en la mesa "Sí, es cierto. ¿Qué pasa con eso?"
"Debes ir una vez por semana." Ella dijo "Y tienes que mirarme a los ojos cuando te hablo."
"Mamá, tengo 21. Yo no necesito que me digas lo que tengo que hacer, no necesito que me digas que tengo que ver a ningún doctor. Si no he ido es porque no quiero, no puedes obligarme." Puse mi tenedor en la mesa de madera y sonó como una explosión, por lo que todos se quedaron en un total e incómodo silencio.
"Bueno, parece que estas molesto en este momento, Edward. ¿Por qué no sales y fumas un cigarrillo? Ya que tienes 21 y puedes hacer eso" Dijo en tono de burla.
"Lo dejé." Le dije desafiante y mirándola directamente.
Sentí que Bella puso una mano en mi rodilla tratando de calmarme. Ella no tenía idea de lo que estaba pasando. Ella no sabía nada acerca de lo que mi madre estaba hablando. Ella ni siquiera sabía que yo había dejado de fumar totalmente. Me dirigió una mirada, rogando para saber todo lo que estaba pasando, rogando para que por fin respondiera todas sus preguntas. Y Esme lo notó, ella lo notó bastante bien.
"Oh, Bella, parece que Edward ha estaba ocultando ciertas cosas que, claramente, tu deberías saber, ¿cierto?" Preguntó mi mamá a Bella, luego me miró "¿Cuánto no le has dicho?"
"¡Basta Esme!" Mi papá finalmente gritó "¿Te das cuenta de todo lo que estás diciendo?"
Todos se sentaron en la mesa rígidamente.
"Voy a salir." Anuncié y me puse de pie empujando la silla con una fuerte explosión.
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Narra Bella
Me gustó la cena con la familia de Edward. Era tan cómodo... John y el señor Cullen haciendo bromas, Edward y yo riéndonos y también estaba Alice y John contando historias acerca de la escuela. Me hicieron preguntas y las respondía todas de manera feliz.
La Sra. Cullen dejó el tenedor en la mesa y miró a Edward.
"Edward, hablé con el doctor Wilson el otro día. Dijo que no has ido en varios meses." Ella dijo cruzando las manos.
Espera. ¿Doctor? ¿Edward se está viendo con un doctor? ¿Está enfermo?
Edward tragó duro "Sí, es cierto. ¿Qué pasa con eso?"
"Debes ir una vez por semana." Señaló con un cara demasiado seria "Y tienes que mirarme a los ojos cuando te hablo."
"Mamá, tengo 21. Yo no necesito que me digas lo que tengo que hacer, no necesito que me digas que tengo que ver a ningún doctor. Si no he ido es porque no quiero, no puedes obligarme." Dejó caer el tenedor a la mesa con estrépito, por lo que Alice y John dejaron de hablar y todos en la mesa quedaron en un incómodo silencio.
"Bueno, parece que estas molesto en este momento, Edward. ¿Por qué no sales y fumas un cigarrillo ya que tienes 21 y puedes hacer eso?" Suspiró, casi mirando a él. Le puse una mano en la rodilla tratando de calmarlo.
"Lo dejé." Él le dijo rotundamente. No tenía ni idea de que él lo había dejado. Nunca me lo mencionó. Estaba tan acostumbrada a siempre verlo fumar que simplemente no me di cuenta que ya no lo hacía.
Aunque para ser honesta, no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Yo no tenía ni idea de lo que su mamá estaba hablando con todo esto del doctor. Me sentí completamente en la oscuridad.
Miré a Edward pidiendo que me explicara todo esto, sin siquiera hablar. Y resulta que la Sra. Cullen se dio cuenta.
"Oh, Bella, parece que Edward ha estaba ocultando ciertas cosas que, claramente, tu deberías saber, ¿cierto?" Ella me preguntó y luego miró a Edward "¿Cuánto no le has dicho?"
"¡Basta Esme!" Gritó el señor Cullen "¿Te das cuenta de todo lo que estás diciendo?"
"Voy a salir." Josh anunció, se puso de pie, y salió.
La puerta principal se cerró y nadie dijo nada.
"Me voy a mi habitación." Nos dijo la Sra. Cullen "Parece que Edward no puede actuar con madurez ni siquiera en una cena familiar."
"Esme, sólo vete a la habitación. Nadie quiere oír nada más de ti." El señor Cullen le dijo moviendo la cabeza con decepción en su rostro. Ella resopló y salió de la cocina.
El padre de Edward me miró "Bella, ¿te gustaría ir con Edward y tratar de hablar con él? por favor. Nosotros vamos a limpiar".
"Uh, sí. Voy a hacer eso." Asentí lentamente con la cabeza y me levanté.
"Siento mucho que tengas que ver todo eso." Suspiró y se rascó la nuca.
"No se preocupe por eso."
Empujé mi silla y salí de la cocina caminando hacia la puerta principal. Agarré mi abrigo y el de Edward al ver que aún estaba colgado en el perchero. Con mucho cuidado abrí la puerta, me estremecí una vez que el aire de la noche golpeó mi piel. Edward estaba de pie al final del pasillo recostado en la pared, de espaldas a mí. Terminé de salir y cerré la puerta detrás de mí. Estaba totalmente en silencio.
Me acerqué a él en silencio a pesar de que mis pasos resonaron en el porche de madera. Cuando por fin llegué a su lado tomé su abrigo y lo coloqué sobre sus hombros. Él se volteó para que yo pudiera verlo.
"Hey". Suspiró mirando hacia el suelo.
"Hey." Dije en voz baja y suavemente tomé los brazos de él para ponerlos alrededor de mí. Él sólo se dejó y me miraba con una expresión que no podía entender. Llevó sus manos a ambos lados de mis caderas y se mordió el labio inferior. "¿Qué está pasando, Edward?" Le pregunté, mirándolo a la cara "¿De qué está hablando tu mamá? Ella habló de un doctor, ¿Estás enfermo? ¿Por qué no me dijiste nada?"
Tragó saliva y respiró "No estoy enfermo, pero… bueno, algo así. Yo he sufrido de depresión, ansiedad, y un montón de otras cosas así desde que era un niño, como la timidez y problemas para expresarme. Y mi mamá..."
"¿Por qué no me habías contado nada de esto?" Le pregunté con suavidad y extendí mis manos poniéndolas en los costados de su rostro.
Apretó los dientes y respiraba por la boca.
"Me avergüenzo de ello. No dejo de creer que soy un bicho raro por todo esto. Yo, literalmente, no puedo actuar con normalidad, no puedo hacer que las cosas sean normales, no puedo ser una persona del todo normal. Tengo que tomar un medicamento al despertarme prácticamente me obligo a hacerlo. Son muchas cosas. Cuando tenía 16 años llegue a cortarme porque eso era lo único que me calmaba cuando me sentía mal y no sabía por qué era, por suerte no duro mucho ya que Emmett se dio cuenta y le dijo a mamá y por eso decidieron llevarme a un psicólogo. Sin embargo, también tengo que poner todo mi autocontrol para no hacerlo ahora en cualquier momento, Y mi mamá no ayuda mucho con eso... con sus peleas y todo lo demás..." Él se fue apagando.
Yo simplemente negué todo con la cabeza "Tú no eres un bicho raro, Edward. Esto no es una cosa poco común, hay muchas otras personas que pasan por esto, no es tan raro".
Se lamió los labios y volvió a hablar "He roto con las pocas novias que he tenido porque yo no tenía la energía o el impulso de querer quedarme con ellas. Yo no quería estar cerca de nadie, no quería besos, ni abrazos ni que alguien estuviese ahí para mí porque yo sabía que de alguna manera lo iba a lastimar con mi actitud. Yo realmente no quería besarte aquella noche, nunca había pensado en llegar tan lejos contigo. Yo no quería participar de esta manera contigo"
"¿Por qué?" Susurré bajando mis manos a su pecho.
"Yo no quería lastimarte a ti también. Traté de evitar esto varias veces simplemente para no terminar haciéndote daño como lo hice con mis otras novias" Explicó.
"Pero dolió más que me hayas evitado todas esas veces." Le dije.
Edward dio un suspiro tembloroso y suavemente me agarró de las caderas y tiró de mi cuerpo contra el suyo, acercándome más a él. Mi cabeza estaba apoyada en su pecho y mis brazos alrededor de su cintura.
"Lo sé. Y me dolió más a mí también." Murmuró en mi pelo "Después de esa noche que dormiste conmigo en mi cama por primera vez... sentí miedo de todo. Me entró el pánico, porque nunca antes lo había hecho, nunca antes me había sentido así" cerré los ojos, escuchando con atención cada palabra que él decía "Pensé que estaba bien estar solo, no estar con nadie. Pensé que ninguna relación valía la pena luchar por ella... y entonces te encontré. Y vaya que valió la pena correr el riesgo." Yo sentía como sonreía mientras hablaba "Porque te amo, te amo demasiado, más de lo que nunca vamos a saber y mucho más de lo que nunca vamos a entender."
Levanté la cabeza de su pecho, inclinándome levemente hacia arriba y lo besé. Sus labios me encontraron a mitad del camino. Solté un gemido que salió de mi garganta mientras nos besábamos. Él no se estaba deteniendo. Él me estaba besando como debería. Pero la respiración era siempre un problema. Nos alejamos, jadeando.
Me incliné hacia delante presionando los labios contra su cuello.
"Yo también te amo" Le dije en un susurro.
Me aparté para mirarlo, sus ojos brillaban y estaba sonriendo.
El fanfic no es escrito por mí, estaba en inglés y yo sólo estoy traduciéndolo y publicándolo aquí.
