Narra Edward
"Edward" Sentí su aliento en mi cuello y dejé escapar el más mínimo quejido bajo las sábanas calientes y suaves.
"Hm" Le respondí y puse mi brazo alrededor de su cintura, dispuesto a dormir un rato más.
"¿Sabes qué día es hoy?" Me preguntó y me dio un dulce beso en mi cuello mientras se arrastraba por encima de mí. Dejé escapar un gemido perezoso y la agarré por las caderas, metiendo mis dedos dentro de su camiseta sobre su estómago.
"Hoy es el día que Edward duerme durante todo el día. Me encanta este día de fiesta." Bromeé y finalmente abrí un poco mis ojos. Pero no podía verla en la oscura habitación, la luz del sol apenas se veía por las cortinas. Su piel pálida era un poco brillante y sus labios se veían de color rosa mostrando su sonrisa burlona.
"No, no lo es. Además, dormimos casi todo el día ayer." Ella me dijo y se deslizó hacia abajo, por lo que ahora su cabeza estaba en mi hombro y estaba apretando sus labios en mi cuello.
"Vamos a seguir durmiendo, Bella, yo ayer estuve toda la tarde y parte de la noche en el techo con mis hermanos y Carlisle, estoy realmente cansado" Señalé con una pequeña sonrisa, distraído jugando con su pelo. Ella se rió en silencio y levantó un poco su cuerpo.
"Edward, vamos, es la mañana de navidad, ahora levántate porque quiero darte tu regalo." Ella insistió mientras me golpeaba suavemente en el pecho.
Se levantó de la cama para ir hasta su maleta.
"Te dije que no era necesario darme un regalo Bells." Ella sólo me sonrió y se sentó en el suelo al lado de su maleta buscando el regalo. Encendí la lámpara de mi mesilla de noche cuando Bella regresó a la cama, sentándose al estilo indio junto a mí con un gran regalo envuelto. "Yo no sabía que podías envolver regalos tan bien." Señalé mirando el regalo, tenía un lazo grande y sin ninguna arruga de papel.
Ella se rió en voz alta "Sí... Bueno, yo en realidad no sé. Pero Rosalie si puede." Dijo mientras me entregaba el regalo.
"Tiene sentido". Asentí con la cabeza mientras desataba el lazo y arrancaba el papel de regalo. Sonreí ampliamente y miré a Bella.
"Todas tus series favoritas en DVD. Hace tiempo te quejabas por no poder ver todos los episodios en la televisión por el trabajo... Y por eso compré esto para ti." Explicó.
Miré de nuevo el regalo y lo puse a mi lado en la mesita que estaba al lado de la cama y luego arrastré a Bella hacia mi regazo "Gracias, es perfecto." Le dije y la besé suavemente. Me aparté y suspiré "Lástima que no..."
"Edward, yo también te dije que no tenías que comprarme algún regalo, no importa." Me interrumpió y sonrió, sus manos jugaban con el frente de mi camiseta.
"Si, y aun así rompiste la regla." Señalé y pasé los dedos por su suave cabello.
"Si, Rompí la regla." Ella se encogió de hombros, sonriendo inocentemente.
"Bueno, yo también" Sonreí de vuelta y metí la mano en una de las gavetas de la mesita de noche y saqué una pequeña caja envuelta.
"Edward" se quejó "¡rompiste la regla!"
"Tú lo hiciste primero así que ambos estamos libres." Le dije entregándole la caja.
Ella me miró antes de tomarla, desenvolvió su regalo, abrió la tapa de la caja y sus ojos se agrandaron y su voz se hizo suave "Edward..."
"Emmett y yo fuimos a una joyería después de que él llegó aquí ayer." Me explicó.
Bella con cuidado sacó el collar de plata con un corazón sencillo que colgaba de él "Es hermosa." De repente frunció el ceño y me golpeó en el pecho de nuevo "Ahora mi regalo parece estúpido."
Sonreí moviendo la cabeza "Lo prometo, es perfecto también... y además yo no soy el tipo de hombre que usa joyas o algo así."
Ella se rió y me dio la espalda, sosteniendo cada extremo de la cadena "Ayúdame." Asentí con la cabeza y tomé los extremos entre mis dedos, suavemente juntando los extremos juntos. Bella se dio la vuelta y sonrió "¿Cómo se ve?"
"Hermoso" Sonreí. Ella tomó mi cara entre sus manos y tiró de mis labios a los de ella dándome un beso.
Bella se alejó lentamente, sus pulgares estaban acariciando los lados de mi cara "Gracias. Me encanta."
Tiré de su cuerpo hacia el mío, descansando mí cabeza entre sus hombros y cuello, besaba suavemente su piel en cualquier lugar que pudiera.
"Te amo, Bells. Te amo demasiado" Le dije y cerré los ojos, respirando lentamente. Bella era todo lo que necesitaba.
"Yo también te amo." Respondió ella.
Establecimos el silencio en la habitación, no era incomodo ni molesto, ambos estábamos contentos por la forma en que estábamos y cómo estábamos seguros que sería así por un muy largo tiempo. Solo nos mirábamos, esto era tan perfecto.
Hasta que un golpe silencioso en la puerta nos trajo de vuelta a la realidad, automáticamente volteé la cabeza, Emmett estaba asomado.
"¿No son lindos ustedes dos?" Dijo en tono de burla "espero que tengan los pantalones puestos."
"¡Emmet!" Negué con la cabeza, tratando de no reírme por su estúpida broma "¿Qué pasa?"
"Vamos a abrir los regalos antes y papá va a hacer el desayuno." Explicó, sin hacer alguna otra broma.
"Gracias por avisar. Bajados dentro de unos minutos." Asintió y cerró la puerta.
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Horas de regalos, familia, películas de navidad, y mucha comida, más comida de lo que nadie podría manejar, nos estaba esperando. Estaban mis tías, tíos, primos, abuelos, etc. Todos en la misma casa poniéndose al día y compartiendo historias de la época de la última vez que todos habíamos estado juntos.
Pero sobre todo, todos hablaban sobre Bella. Mis primos pequeños la amaban, mis tías y tíos piensan que ella es la persona más dulce y mis abuelos estaban pidiendo una invitación para nuestra boda.
"Bella, mira su trasero de pequeño, incluso cuando estaba pequeño tenía un gran trasero" dijo mi abuela apuntando a una imagen mía en uno de los álbumes de fotos, era una de sus favoritas.
"Oh, Dios mío!" Bella se sonrojó, riéndose con ella.
"Abuela, no necesitas mostrarle a Bella mi trasera cuando era un bebé." Yo me reí, tomando asiento a su lado en el sofá, poniendo un brazo alrededor de Bella.
"Oh, claro que debo hacerlo, tiene que saber cómo podrían ser sus hijos." Explicó apuntando su dedo hacia mí.
Puse mi mano sobre mis ojos, ocultando mi propia vista. Yo estaba tan incómodo con todo este discurso sobre el matrimonio y los bebés. No quiere decir que no era lo que yo quería... yo sólo no sabía si ella lo quería. Y tampoco estaba preocupado por eso en este momento. Tendremos mucho más tiempo y un montón de cosas que hacer.
Bella se echó a reír junto con mi abuela al presionar su mejilla en mi hombro, tratando de ver mi cara.
"Nunca logramos controlarte, abuela." Yo me burlé y negué con la cabeza "Si no te importa, me voy a robar a mi novia." Le dije a mi abuela, levantándome y ofreciéndole una mano a Bella para que se levantara también.
"No, está bien amor. Iré a buscar a tus hermanos. Rosalie está aquí, ¿verdad? Voy a hablar con ella." Ella decía mientras se levantaba del sofá con el álbum de fotos en la mano.
"Muy bien, abuela." Sonreí viendo que Rosalie sería su próxima víctima.
"Me encanta tu abuela." Bella me dijo con una sonrisa en su rostro.
"Si, ella es la mejor abuela." Estuve de acuerdo, "Un poco loca, pero es genial".
"¡Chicos! La cena está lista." Mi padre llamó desde la puerta de la cocina.
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Todos se sentaron alrededor de la mesa hablando en voz baja y esperando pacientemente que mi padre dijera la oración habitual de la cena de navidad. Había comida por todas partes, podía ver en los ojos de Emmett que se sentía como en un paraíso.
"¡Emmett!" Regañó mi madre al darse cuenta de que Emmett estaba a punto de agarrar un poco de comida.
"Tengo hambre y papá está tardándose mucho, como siempre" Se quejó, haciendo reír a Rosalie en voz baja.
Mi padre se sentó a la mesa y cruzó las manos delante de él "¿Estamos listos?" Preguntó. Cuando todos dijeron que si, se aclaró la garganta y empezó a hablar "Dios, te damos gracias por todo lo que has traído a esta casa hoy en día; La buena comida, los regalos maravillosos, buena salud, pero lo más importante las personas que estamos aquí" Di a Bella una pequeña sonrisa y apreté su mano por debajo de la mesa, ella me sonrió con ganas de llorar "Por favor, bendícenos con un año de grandes cosas. Amén" Concluyó.
"Amén." Todos dijeron.
"Gracias a Dios, ¡vamos a comer!" Emmett empezó a aplaudir antes de agarrar un poco de comida.
"¿Estás bien?" Le pregunté preocupado a Bella.
Ella sonrió "Si, es sólo que estoy feliz" Una lágrima salió de su ojo lentamente "Te amo, Edward"
"Yo también te amo, Bells" La bese suavemente.
El fanfic no es escrito por mí, estaba en inglés y yo sólo estoy traduciéndolo y publicándolo aquí.
