*NOTA: ESTOY ARREGLANDO LOS CAPÍTULOS, ES DECIR, MEJORANDO REDACCIÓN, PUNTUACIÓN, ORTOGRAFÍA ETC. Y CONECTANDO MEJOR LAS IDEAS, ASÍ QUE PUEDE HABER CIERTA INCOHERENCIA ENTRE CAPÍTULOS POR EL MOMENTO. POR FAVOR, PACIENCIA :) (2015/12/10) ESPERO TERMINAR PRONTO.

HOLAAAAAAAAAAAA! XD

Bueno, primero quiero agradecer a: Sayuki-Uchiha, JackySparrow, Erk92, EtsukoDaishi. Por su apoyo! y por los reviews! MUCHAS GRACIAS! ^.^ Son Geniales! xD

Los personajes le pertenecen a Matsuri-sama pero la trama y el OC son míos! ^^

Espero que disfruten de este capítulo! la verdad creí que podría llegar solo a los tres capítulos pero la historia parece que se va alargar un poco más! aún asi espero que siga siendo de su agrado! R&R! xD


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Y empiezan los problemas, Pelirroja

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Mi mente deámbula al recordar el asunto de Rido, es decir, si es mi padre o no. Por un lado, es obvio que no lo es. Rido no es el tipo de vampiro que quiera comprometerse con alguien y dudo mucho que alguien se lo aguante, además de Hisoka, pero la única vampiresa a la que él ha amado, según el Nivel-E, pertenecía a su propio clan, los Kuran. Y según mis cálculos, todos tienen las mismas características físicas. Mi cabello rojo y mis ojos azules, se desvían mucho de los Kuran y hasta ahora, ellos se han consagrado como el Clan más antiguo y poderoso. Ha sido muy difícil para los otros clanes poner a sus herederos de por medio, por eso, es tan común que tanto hermanos y hermanas del mismo clan, se casen entre ellos, para mantener el linaje.

Suspiro. ¿Quién es mi familia? Debería estar satisfecha con la idea de que el vampiro más cruel y despiadado de todos, haya decidido darme un techo, en vez de tenerme como ganado. Porque aunque sea difícil de creer, Rido no ha bebido de mi sangre ni una sola vez. En fin, todos queremos saber quiénes son nuestros padres o como eran, ya que por más de que tengas una familia en este momento, si no conociste a tus padres, lo más probable es que sientas un vacío, algo falta. Hay algo en tu mente que simplemente hace que esas tontas preguntas aparezcan en los momentos más inoportunos.

Espero que ningún vampiro este escuchando mis pensamientos. Está bien, debería dejar este tema para otro momento.

Al sacudir los pensamiento de mi mente, mi cuerpo se relaja automáticamente. Rápidamente recobro la compostura, pero siento la mirada punzante de Rido, sobre mi rostro. El anciano siempre me ha dicho que soy fácil de leer, porque todo lo expreso en mi cara. No controlo mis emociones y por tanto, mis expresiones suelen ser muy reveladoras.

¿Qué expresión tenía en este momento mi cara?

Debo parecer como si me estuvieran torturando, ya que los extraños ojos de Rido simplemente no parecen querer mirar otra cosa y conociéndolo, si despierta su lado sadomasoquista, entonces de seguro será entretenido y le interesa. Sin embargo, algo me causa curiosidad, extrañamente sus ojos están opacos, no tienen ese brillo de malicia con el que siempre brillan, o ese reflejo de simpatía que a veces parece ocupar su mente, haciéndolo ver más como un padre que cualquier otra cosa, ésta vez, sus ojos parecen estar llenos de curiosidad, pero como si alguien lo hubiese lastimado al mismo tiempo.

"¿Rido? ¿Qué pasa?"- Pregunto, acercándome un paso. No obstante, el viejo ni siquiera parece percatarse de que le había hecho una pregunta para llamar su atención, simplemente sigue observándome con detenimiento. Le dedico una pequeña sonrisa, notando sus labios entreabiertos dejando ver parte de sus colmillos.

Confundida, ladeo la cabeza a un lado-"¿Eh?"- Y siento que mi cuerpo se aleja de él. El silencio me resulta peligroso, quiero que hable, escuchar su voz de terciopelo malévola resonando en la habitación con comentarios con los que solo él se ríe, pues si me sigue observando de esa manera, puedo pensar que lo que pasó antes, no fue una simple broma. Sus colmillos y el acelerado paso de saliva por su garganta, son señal de que Rido tiene...

Sed...

El hecho de ser mordida debería ser algo normal para mí. Una rutina diaria, pero en realidad el solo pensamiento me hace estremecer y temblar de miedo. Todo eso de "Yo te muerdo, tu me muerdes" no debería tener ninguna ciencia. No la tiene. Pero nunca he mordido a alguien, no he probado la sangre de humano en mi vida. Rido es mi suplemento, aunque solo me deja probar su sangre en ciertos momentos, cuando él sabe que definitivamente necesito beber sangre, cuando mi cuerpo colapsa porque no he bebido nada en meses, solo ahí, en ese momento, yo puedo llegar a probarla. Sin embargo, Kuran suele cortarse para que yo beba de su mano, más no tenga que morderlo. El purasangre quiere que tenga ese instinto bajo control, sin que caiga en la locura como él.

Cuando le pregunté por qué no me dejaba morderlo, dijo que algún día tendría que mezclarme con los humanos y si bebo mucha sangre, mi olor me delataría ante los cazadores o ante otros vampiros. Era una forma de camuflaje para salvar mi vida.

Lo cual me extraña bastante. Rido es conocido por ser uno de los vampiros a los que se les hace imposible, no está en su vocabulario y es físicamente improbable la aplicación de la palabra 'control'. Kuran siempre tiene que beber sangre humana o de vampiro, le da igual. Para él, el hecho de poder morder cuellos parece emocionarlo tanto, que a veces olvida que yo estoy viviendo bajo el mismo techo y que el olor a sangre es insoportable hasta el punto de hacerme llorar, porque no tengo como hacer lo mismo que él. Es frustrante.

Pese a eso, le estoy agradecida.


Mi cuerpo tiembla, cierro los puños al punto de enterrarme las uñas. Tengo que controlar el miedo o lo que sea que estoy sintiendo en este momento, después de todo, a pesar de ser alguien muy cercana a Rido, no podía declarar con total seguridad que no llegaría a hacerme algo.

"Tienes sed ¿no es cierto?"- Su voz suena como un ronroneo. Me siento totalmente relajada bajo su forma de control, esa voz que parece llegar a mis oídos como una dulce armonía, me revuelve la mente, pero extrañamente se siente muy bien. En un abrir y cerrar de ojos, clavo mi mirada en su cuello.

¡Un momento!, ¿no es él y no yo, quien tiene sed?

Mi mente dice a gritos mientras mis sentidos empiezan a dominarme lentamente. Siento la adrenalina recorriendo todo mi cuerpo, mientras el dulce aroma de su sangre me lleva a un mundo de éxtasis, mis ojos se tornan carmesí al ver su cuello totalmente despejado, no hay nada que lo cubra, ni siquiera la bata negra que lleva sobre los hombros me impíden admirar aquella pieza tan exquisita.

Me detengo sobre mis talones y sacudo la cabeza. ¡No! Control, tienes que controlarte. Jadeo confundida por la voz que escucho en mi mente. Mis ojos vuelven a su color original, mientras mi mente se revuelve en confusión.

"N-No, estoy bien"-Aclaro, mientras desvío la mirada y observo con gran interés las baldosas bajo mis pies. Control, control, control, esa es la palabra que tengo que aplicar en este momento, no puedo dejarme llevar por este loco instinto. Rido solo está tratando de divertirse conmigo, al menos eso creo.

"Ven, Akako, acércate"- El viejo me ordena, levanto mi rostro lentamente solo para encontrarme con el suyo a unos cuantos centímetros. Instintivamente, retrocedo un paso, para darle su espacio. ¡Ohhhh no! Esto ya es demasiado, tenerlo tan cerca y con ese olor a sangre impregnado en su cuerpo me hace estremecer.

"Deja de jugar"-Le suplico mientras cierro los ojos con fuerza en un intento por controlarme-"Por favor Rido, sabes que no me gusta cuando juegas así conmigo, se supone que eres mi padre, deberías tratarme como una hija, no como una de tus compañeras"

"¿Compañeras?"-Rido ríe nuevamente, haciendo que las comisuras de mis labios se curven en una gran sonrisa. El vampiro se detiene para verme.

"No estoy jugando"- Dice, cerrando la distancia. Estupefacta, pego mis pies al suelo, pero no le quito la mirada. Rido se acerca, y se inclina. La cercanía de sus labios en mi oreja me hacen temblar por un momento.

Rido no está jugando. No. Él me está tratando como a sus compañeras. Rido, está tratando de seducirme. La única que siempre tiene presente esa visión de que los dos somos familia, soy yo. Yo soy la única que lo trata todo el tiempo como un padre, pero ¿Él? Él tiene actitudes diferentes conmigo, a veces me trata como su hija, otras como su amante, pues siempre me dice que sus hermanos se casaron entre ellos y que no debe extrañarme, que él piense algún día hacer lo mismo conmigo.

¡Imposible!- Eso es lo que siempre grita mi mente ante la idea. No me voy a casar con mi propio padre. Ya estaba enlistada en la categoría de vampiros raros, por el color de mi cabello, no iba a subir más en esa lista casándome con mi propio/supuesto padre, por más llamativa que parezca la idea de casarse con un purasangre, yo no pienso a hacer eso con él. Prefiero casarme con Hisoka.

Bueno está bien, creo que no puedo ver el tema tan grave como para casarme con Hisoka. Además por muchas veces que haya escuchado de otros vampiros que Rido en realidad no es mi padre, sino alguien que supuestamente decidió hacer caridad como pago a sus pecados dentro de la sociedad de vampiros, no puedo aceptar la idea tan fácilmente como él quisiera. Ni siquiera sabía que existían pecados dentro de nuestra bolita de cristal.

Una risa nerviosa escapa de mi boca mientras juego con un mechón de pelo, nerviosa-"Creo que voy a pedirle a Hisoka que te traiga más huma—"-justo antes de que pueda pronunciar una palabra más, el fascinante purasangre sella mis labios con su pálido dedo índice. Lo miro sorprendida, mientras él me muestra sus colmillos de forma amenazante. Mis ojos se abren como platos, chocando con sus ojos de iris roja y azul brillando, mientras amplifican el más tenue rayo de luz aumentando su visión. Sus atractivos ojos recorren tanto mi rostro, como mi cuello.

Mis mejillas se sonrojan ante la intensidad y jadeo su nombre-"Rido..."

El vampiro me toma por la barbilla, y mueve mi cabeza de un lado a otro, como tratando de discernir cómo perforará mi cuello.

"Busca a alguien más"-Lo reprimo, mientras lo empujo con mis manos, alejándome unos pasos. Trato de dispersar mi mente. Afortunadamente mi pequeño ataque de pánico logra despertar a Rido, quien se aleja de mí a paso acompasado, mientras sus labios se curvan en una media sonrisa. De nuevo, bajo la mirada hacia las baldosas de color crema debajo de mis pies y cubro mi rostro con mi cabello. Mi respiración es rápida y no parece llenar mis pulmones como quisiera, disimuladamente, empiezo a caminar lentamente hacia la puerta sin levantar la vista y con la espalda encorvada.

"Las demás no cumplen el papel, además ¿A dónde crees que vas?"–Dice Rido. Me detengo y lo miro de reojo por encima de hombro, recobrando la compostura. Doy media vuelta para enfrentarlo. Bien, ya sabía yo que no puedo irme a ningún lugar.

"A mi habitación Rido, no creo que pueda ir a ningún otro lado ¿no es cierto?"- Digo mientras mis ojos azules fulminan a aquel vampiro sediento, pero antojando mis sentidos al mismo tiempo, su media sonrisa se torno una sola mientras sus elegantes zancadas lo acercan nuevamente a mi. Parpadeo solo para encontrar su cuerpo a un lado del mío. Digna, le doy la espalda completamente, mientras su mano se acomoda a la redondez de mi rostro, sus fríos dedos en mi barbilla me obligan a llevar mi cabeza hacia atrás dejando mi cuello al descubierto. Se me escapa un grito ahogado al sentir mi nuca sobre su clavícula. Puedo sentir todos sus moviemientos en mi espalda.

Encorvándose, su rostro se acerca a mi cuello lentamente, mis labios se parten, pero antes de poder emitir cualquier negación, él aprieta mi rostro y me interrumpe-"Siempre he querido ver tu expresión al pasar esto"- Su apretón se relaja al hacer contacto visual. Puedo ver mi reflejo en sus ojos.

Hago un gesto y lo miro desconcertada-"¿Qué-?"

Rido sonríe-"Eso es Akako, muestrame más"

El vampiro se inclina nuevamente. Su sedoso cabello castaño roza mis labios, dándome cosquillas, por fortuna soy capaz de contener cualquier tipo de reacción que pueda ser malinterpretada por aquel vampiro, pero mis esfuerzos son inútiles al sentir la punta de su nariz subiendo y bajando por mi cuello, mientras inhala captando mi olor. Aprieto mis párpados, no quiero abrir los ojos. Nunca pensé que Rido llegase tan lejos ¡Iba a morderme!. No quiero eso, no quiero sentir sus colmillos en mi cuello o escuchar la supuesta dulce melodía de sus labios bebiendo de mi sangre, mientras mis sentidos se van apagando dejando al final solo un sentimiento de culpa y placer.

"Ya basta, Rido..."-Susurro, en un intento por detenerlo, pero mi tono no es demandante. Suena más bien, como uno placentero. El vampiro se detiene, solo para rozar sus labios por mi mandíbula. Siento el incómodo calor en mis mejillas. Ésta es la forma en la que Rido quiere cerciorarse de que siempre este a su lado.

"Tranquila, no va a doler"- Esas palabras hacen que mi respiración agitada se detenga abruptamente, mis ojos se abren como platos y mi cuerpo comienza a temblar. Desesperada, intento zafarme del fuerte brazo con el que Rido me sostiene. Mi mente está en blanco pero mi cuerpo parece reaccionar por instinto. Quise gritar con todas mis fuerzas, pero Hisoka es el único en casa además de nosotros dos. Pero recuerdo que una vez Rido le advirtió que me ayude en el momento en el que él pierda el control. Abrí mi boca para gritar;

"¡HISOKA, HISO-"- Me trago mis palabras, la fría mano de Rido cubre mi boca con dureza, una mano firme pero gentil al mismo tiempo. No me está lastimando pero es su forma de decir que lo necesita y eso me asusta aún más. La fuerza en mi cuerpo parece desvanecerse rápidamente, para mi desgracia.

No lo hagas Rido, por favor, no lo hagas...

Mi mente dice una y otra vez como si él fuese a escucharme, pero supe que todo había acabado, que mis intentos ya no valdrían la pena, al sentir su delicado órgano gustativo dejando rastro en mi cuello y por último dejando un pequeño beso en mi mentón.

"No te haré daño…"- Me susurra, casi con ternura. Pero al sentir la punta de sus afilados colmillos en mi cuello, el pánico regresa a mi mente.


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"Ugh"-Gruño fastidiada por el tenue rayo de luna que llega a mi rostro sin ningún aviso. Para nosotros, la luna es como el sol para los humanos y por supuesto al ver que la noche había tomado parte del mundo de nuevo, me doy cuenta que ya no estoy en los brazos de Rido. Estoy justo en mi habitación.

"¡AH!"-Grito, cubriéndome el rostro con la almohada para evitar que alguien escuche. Me aprieto fuerte contra ella. Mis ojos viajan por la habitación de color azul noche que no tiene nada de especial, una cama, un escritorio al frente, el guardarropa escondido cerca de la pequeña ventana y un violín apoyado al lado derecho de la puerta de madera vieja. ¡Sí! Mi habitación era aburrida pero era lo único que Rido me dejaba tener ahí ya que pensaba que me la pasaría todo el día encerrada si me daba libros o algo así para matar el tiempo.

Y hablando de Rido, justo cuando mis ojos se clavan en las sabanas blancas que cubren mi cuerpo, mis manos dejan caer la almohada y rápidamente toco mi cuello, cubriéndome la herida que Rido me ha dejado. Quise sentir los dos agujeros que sus colmillos han formado con tan poca delicadeza, para cerciorarme de que en realidad eso no ha sido un sueño, por más que quisiera que lo fuera, pero

"No siento nada ¿No están?"- Mis ojos se abren como platos al no sentir nada en mi cuello. Toco mi frente para ver si tengo fiebre o algo por estilo o si simplemente esto hace parte de una alucinación, pero no, en realidad todo es real no hay nada, ni una señal de su mordedura.

Entonces…¿Las heridas sanaron?

No le encontre una explicación más lógica a esto, después de todo, tenemos una habilidad para curarnos a una velocidad inimaginable, pero pensé que por ser la primera vez entonces duraría más tiempo. Suspiro aliviada, como si me hubiesen liberado de una carga pesada y me río entre dientes antes de levantarme de la cama de un solo brinco, para dirigirme hacia la puerta de mi habitación con gran rapidez. Rido tiene que darme una explicación, que él me mordiera no había sido para nada normal, sobre todo después de haber tenido la oportunidad de beber sangre de no sé cuantas humanas a su total disposición.

"¡Rido! ¡Rido!"- Exclamo en un tono ronco y enojado por los rocosos pasillos de la mansión, mi voz resuena en un eco desolador, mientras mis pasos de elefante hacen temblar el lugar.

"Oh, pelirroja, por fin te encuentro- El señor Rido no está, salió muy temprano antes de que anocheciera y para mi desgracia, me pidió que te cuidara"

Al escuchar la voz. Mis pies se detienen en ese instante.

"Hisoka"- Digo entre dientes mientras me volteo lentamente para enfrentar a mi mascota guardaespaldas-"¿Qué quieres?"–pregunto en un tono enojado que se refleja en todo mi rostro al mismo tiempo, fulmino al perrito guardián con mis ojos azules y este retrocede unos pasos.

"Eh,er... "

Levanto una ceja al notar que los ojos marrones de Hisoka estan clavados en el suelo. Su cabello corto, castaño y sin forma tapa un poco su mirada asustada como una cortina, pero lo más cómico de su imagen es su postura: una espalda encorvada y sus puños sudorosos a los lados, intento levantar la cabeza pero cuando nota mis pies descalzos al frente de los suyos se limita a mirarme por la cortina de su pelo.

"¿Y bien?"- Mi tono demandante definitivamente lo asusta, su cuerpo tiembla y su cabeza agachada hace de la situación algo muy divertido. ¡Soy muy cruel! Pero en realidad sé que estaba descargando todo mi enojo en él. Al paso de unos minutos y sin respuesta, me relajo e intento hacer de mi tono algo más alegre y normal para el tonto de Hisoka, tal vez así dejará de impregnar los pasillos con ese olor a sudor tan fastidioso que lastima mis sentidos.

"Bien, en serio, ¿Qué quieres?"- Pregunto amablemente recostándome contra la pared de forma relajada, informal y poco femenina para muchos, pero eso no me importa. Quiero que Hisoka salga de mi vista rápido, antes de que en serio me enoje con él y descargue toda mi rabia como si fuera una pelota anti estrés. Espero pacientemente por una respuesta rápida y sin rodeos.

"Alguien te está buscando"- Hisoka, por fin, después de que sus neuronas empiezan a trabajar por primera vez, responde recobrando la compostura. Arqueo una ceja confundida

¿Alguien buscándome? ¿Quién podrá ser? Hisoka es muy malo para dar recados.

"¿Quién es genio? No crees que deberías aprender de una buena vez a dar bien los mensajes"- Mi sugerencia parece lastimarlo profundamente pues sus ojos intentaron fulminarme-¡Ohhhh si las miradas pudieran matar!.

"Alguien que viene de parte del señor Kaien Cross te busca"- Hisoka hace una pausa, como si estuviera esperando alguna reacción de mi parte la cual no obtuvo, porque mis ojos se abren y cierran rápidamente mientras mis neuronas intentan captar el mensaje. El tonto de Hisoka decide continuar, para mi desgracia, mis oídos parecen taparse porque no entendí nada de lo que me dijo. Podía estar insultándome y mis ojos solo estarían observándolo.

Pero después de unos minutos de que me diera cuenta de que se había callado porque sus labios se sellaron en una fina línea y sus ojos no dejaron de mirarme con curiosidad, decido que es momento de actuar.

"¿Quién rayos es ese tal Kaien?"- Pregunto en un tono alto y agudo el cual molesta a Hisoka, quien al escucharlo tapa sus oídos rápidamente y me mira enojado.

"¡Tonta! Kaien Cross es el director de la Academia Privada Cross, pero alguien más vino en su lugar, un joven llamado Kyriuu… Er, no quiso decir su nombre"- Dice mi guardaespaldas señalando el camino hacia la sala, donde asumo, me esta esperando aquel Kyriuu sin nombre. Hisoka se queda esperando a que asienta en entendimiento y me vaya como una buena niña. Pero al contrario de eso, me acaricio la barbilla de forma pensativa y después de un rato decido seguir sus "órdenes" lo cual parece emocionarlo ya que antes de voltearme por completo, noto como esboza una gran sonrisa y me mira con ojos brillantes.

"Te recomiendo que no te demores, parecía molesto cuando lo deje entrar"- Hisoka grita a lo lejos a lo cual yo simplemente levanto mi mano en entendimiento y sigo caminando hacia la sala, en pijama y con los pies descalzos. ¡Bien! El sin nombre se va a tener que acostumbrar a recibirme en ese estado, solo me pongo presentable ante seres que valgan la pena, y por lo que me dijo Hisoka, este tal Kyriuu no me da una buena impresión.

Lidiaré con Rido después…


Respiro de forma afanada, captando un olor, mientras me acerco a la sala por los incómodos pasillos que me lastiman los pies. Se puede percibir un fuerte olor a humano, pero no es molesto, más bien es algo agradable, pero aún así, que un humano se arriesgue a venir hasta acá deja mucho que desear…

Al abrir la puerta de madera gigante, por mi mente se cruzaron las palabras con las que me había despertado el otro día Un infierno. Esa era la simple frase con la que describían el estilo de vida de un vampiro…No tengo ni idea de por qué cruzaron por mi mente, pero decido abrirme paso. La sala es demasiado grande para mi gusto e incluso tiene un ventanal que vislumbra la gigantesca sona verde de la mansión. La luna llena se ve hermosa en todo su esplendor. En el centro se encuentran unos sofás rojos, acomodados en forma de cuadrado junto a la chimenea y por primera vez, tienen a alguien sentado sobre ellos.

Por la luz que me otorgan, tanto las llamas como la luna, me doy cuenta de que aquel individuo tiene una tez bastante pálida, pero que hace juego con su cabello de plata.

¡Vaya, miren eso! Alguien encabeza la lista de colores raros

Dejando que la puerta se cierre por si sola, me dirijo con elegantes y largas zancadas al lugar en donde se encuentra mi huésped, pero mis pies chillan al hacer contacto con la madera y a pesar de que estuviera haciendo mucho ruido aquel individuo ni siquiera se volteo a mirarme, aunque prefiero que no lo haga, ya que su olor es exquisito para un humano, como un perfume que irónicamente, me hace ruborizar. Me acerco lentamente al ser de perfil intimidamente que viste de gabán negro con el cuello hacia arriba, tiene el cabello unos centímetros por debajo de las orejas, enmarcando su rostro.

Decido sentarme en el sofá frente a él, acomodo mi cuerpo en una posición elegante y femenina, como Rido me enseñó que debía actuar frente a los humanos. Las llamas me dan suficiente luz para poder ver a aquel joven, pero además de eso me permiten esconder mi rostro. La madera salta mientras las llamas la consumen lentamente.

Es ahí cuando aquel joven decide levantar la mirada, chocando con la mía. Una vez leí que los ojos son la ventana del alma y ¡Vaya, qué es cierto! Como una flama violeta el iris en sus ojos, parece una aurora boreal. Son hermosos, un color muy delicado para un hombre, pero al mismo tiempo, tienen cierta fuerza que los hace bastante masculinos. Sin embargo, también se ven algo solitarios.

Como los míos...

Al ver la expresión seria de aquel joven, mientras frunce el ceño y me fulmina con la miraba, decido hablarle cortésmente.

"¿Qué hace un humano tonto por aquí? Apresúrate y termina con lo que tengas que hacer"– Digo, mientras me levanto de un brinco sobre mis pies y lo señalo con mi pálido dedo índice. Aquel joven simplemente me mira con desprecio o asco. No logro discenir cúal, pero más allá de eso me doy cuenta que en su mirada hay algo de odio y rencor.

De todos modos hay algo que me dice que tengo que sacarlo de aquí rápido, algo que me dice que es peligroso. Pues aunque Rido no esté, es muy fácil para él aparecer de la nada y crear todo un caos. De repente, noto como aquel joven de ojos violeta se levanta rápidamente, como si algo en el sofá le diera asco. Ignoro su comportamiento, dándole más importancia a su altura: es mucho más alto que yo, casi alcanza la estatura del gigante de Rido o al menos eso creo. Debajo de ese gabán negro lleva, tiene puesto algo como un uniforme, pues es un blazer y un pantalón negro con rayas blancas, una camisa blanca con el cuello levantado al igual que su gabán.

Lo observo detenidamente. En su cuello tiene algo raro, del lado izquierdo, entrecierro los ojos en un intento por ver más detenidamente y alcanzo a vislumbrar algo parecido a la tinta. ¡Ohhhh! Con que somos de los rebeldes ¿no?

"¿Dónde te hiciste eso?"- Le pregunto, señalando su cuello.

El humano arruga más la frente y hace un ruido con su lengua-"Tch"-Pero su mirada sigue siendo la misma. Su rostro es la representación perfecta de una expresión totalmente seria, fría, indiferente. Al notar que su mano está sacando algo de uno de los bolsillos internos del gabán, lo enfrento tomando una posición de defensa, mientras él desvía la mirada como si al verme hubiese visto algo desagradable. En ese momento, mi paciencia llega a su límite.

"¡Si vienes a reprocharme con tu mirada, más te vale hacer fila, pues tengo a muchos otros en lista de espera!- Le grito mientras me abalanzo hacia él agarrando su brazo en un fuerte apretón, su mirada confundida y enojada me obliga a reírme entre dientes mientras nuestros cuerpos chocan dejándome llenar mis pulmones con su olor tan exquisito. Desafortunadamente, mi victoria no dura mucho tiempo, Kyriuu simplemente mueve su brazo hacia adelante, empujándome y obligándome a soltarlo para no caerme. Lo miro desconcertada, ahora sí parece molesto, su frente marca algunas arrugas, a lo cual, retrocedo unos pasos.

"¡No me toques bestia inmunda"- Alega con impaciencia.

Atónita, miro mis pies. Definitivamente, fue un mal comienzo, llegue a sentir miedo. Es como tener a Rido pero con un aspecto más inocente y unas palabras más hirientes, nadie antes me había hablado en ese tono tan violento, y para estar aún más confundida, tengo que admitir que no puedo enfrentarlo con mi temperamento, pues su fuerza bruta se acerca bastante a la de Rido.

Cuando el silencio vuelve a invadirnos, me doy cuenta que no puedo dejar que un humano me intímide de esa forma, es decir ¡SOY YO LA QUE DEBERIA INTIMIDAR!

Dejo escapar una risita burlona. El humano gruñe por lo bajo, mientras yo dejo caer mis pestañas hasta la mitada de mis ojos-"¿Te crees muy valiente?"-Le pregunto y antes de que pueda contestar, continúo-"No tengo por qué recordarte esto, ya debes saberlo, pero ten presente que estás en la casa de un vampiro. Un ser efímero como tu, debe mostrar más respeto"- Dije, haciendo que mi voz resuene en toda la mansión en un tono malicioso. Kyriuu ladea la cabeza a un lado, frunciendo el ceño de nuevo, mostrando que no lo intimidaba.

Se está burlando de mí. Mis puños se cierran, dejando mis nudillos blancos por la fuerza. Su actitud tan degradante, me motiva a acercármele para molestarlo. Ya no me importa nada más, solo fastidiarlo. Sin embargo, nunca se me cruzó por la mente,que al hacer ese movimiento, el humano me apuntaría con un arma.

Su pistola plateada apuntando a mi cabeza, me hace detenerme sobre mis talones, mientras la sangre se me congela y mi cuerpo tiembla en una mezcla de rabia y frustración. ¡Es un arma de cazador!

"¡Atrás vampiro! Solo vine a traer un recado de parte de Kaien Cross"- Una hermosa voz de terciopelo escapa de los perfectos labios del joven humano con cabellos de plata, habría sido una imagen perfecta de no ser por el arma y su actitud fastidiosa. Dejo que mis oídos se deleiten con su melodiosa voz antes de asentir lentamente y retroceder unos pasos como entendimiento a su amenaza.

"¡Como quieras!"-Asiento nuevamente antes de fulminarlo con mis ojos azules y golpear su arma con la palma de la mano para alejarla de mi cabeza-"Ya puedes guardar tu juguete"-le sugiero mientras desvío la mirada y me siento en el puesto que había ocupado antes. Tendríamos que hacer esto de forma civilizada, para terminar rápido y evitar un baño de sangre.

Kyriuu parece relajarse por un momento, mientras guarda su pistola en el bolsillo interno del gabán, pero su mano sigue ahí por unos cuantos minutos más, moviéndose, como si estuviese buscando algo. Mis oídos logran captar un sonido muy parecido al del papel, lo cual me da a entender que lo que me envía ese tal Kaien probablemente sea una invitación, a lo cual no le daré mucha importancia, pero aún así intentaré mostrarme interesada.

De repente, el humano lanza un sobre blanco, sellado con un una mezcla roja, de forma abrupta sobre la mesa de madera en medio de los sofás, mis ojos rápidamente se clavan en el pedazo de papel, mientras escucho la fría y melodiosa voz de Kyriuu nuevamente.

"Cross necesita una respuesta en una semana"-Dice Kyriuu. Lo miro para hacerle comprender que le estoy prestando atención, pero él desvía la mirada con desagrado, a lo cual respondo refunfuñando y volviendo la mirada hacia el sobre. Lo tomo con delicadeza y lo volteo para ver que tiene escrito: unas letras cursivas en negro, decoran seis palabras que hacen que mis venas se estremezcan, me acaricio la sien con mi mano libre y miro a Kyriuu con el ceño fruncido.

¡ESTO TIENE QUE SER UNA BROMA!

"Dice que es una "Invitación a la Academia Privada Cross"- Murmuro y le muestro la palma de mi mano-"Un momento ¿Esperan qué asista a ese tipo de lugar? ¡Están locos!- Digo, en un tono enojado esperando que el joven humano entienda que no me gusta la idea-¡A nadie le gusta estudiar!- Sin embargo, sus ojos violeta me fulminan nuevamente.

"Lo están"- Dice, tranquilamente.

Y por primera vez, siento que concordamos en algo. Esbozo una sonrisa.

Sin embargo, sin más espera y habiendo terminado con su labor, Kyriuu se dirige en largas zancadas hacia la puerta, sus pasos hacen eco en toda la habitación y yo solo me limito a observarlo. Sin siquiera decir "Adiós" el rebelde de ojos violeta se marcha rápidamente, cerrando de un portazo y dejándome sola en la sala… de pronto las preguntas que no se me habían ocurrido antes empiezan a aparecer en mi cabeza.

¿Cuál era su nombre?

¿Cómo supieron que vivía aquí?

¿Cómo es posible que Rido no haya aparecido?

¿Quién era él en realidad? ¿Un cazador o algo así? Su arma era aterradora.

Mis manos suben para halar de mi cabello con fuerza, por lo tonta que había sido. Todas estas preguntas solo me dirigen a una respuesta y mientras escondo mi rostro entre mis rodillas y observo las llamas con detenimiento, mi mente solo puede decir con total seguridad que….

¡SOLO A MI ME PASA ESTO! ¡TANTOS PROBLEMAS A LA VEZ, NO PUEDO CREER QUE SOLO YO TENGA ESTE ESTILO DE VIDA, DEFINITIVAMENTE EL MUNDO NO ME QUIERE DEJAR TRANQUILA!

Y bueno, además de eso, también pienso en...

¿Qué dirá Rido? Tengo que enfrentarlo, pero no sé si mi mente tan débil sea capaz de hacerlo…


Bueno eso es todo por hoy, quiero disculparme tambien por haber publicado este capítulo tan tarde, pero espero que lo largo que quedo haya servido de compensación! jejeje xD

Muchas GRACIAS por su apoyo! ^^

R&R

Hikari-Letal-Blood! xD

Dedicado a: Mina-chan (NightLotus)