Narra Bella
Salí del coche negro. Los rayos del sol caliente golpeó mi piel y yo respiré hondo. Los altos árboles a mi alrededor susurraban en la brisa. Una pequeña sonrisa se pegó a mi rostro mientras cerraba la puerta del coche detrás de mí.
La ventana del asiento del acompañante bajó y me agaché un poco, mirando como una niña.
"Tómese su tiempo, señorita Isabella. Voy a esperar aquí en el coche." Mi chofer me dijo inclinando su sombrero. Me agradaba mucho, era un hombre dulce, viejo con un bigote blanco en los labios y los ojos le brillaban como los de un niño.
"Gracias" Dije moví mi mano y seguí caminando. Miré a la pared de piedra a unos metros de mí y seguí todo el camino hasta la puerta de hierro fundido.
Caminé a través de la hierba bien cuidada a mí alrededor en silencio, pasando por todas las piedras con nombres grabados en cada uno de ellas, cada una de diferente manera. El sol siguió brillando, las ramas de los árboles meciéndose.
Unos pasos más adelante, finalmente encontré justo lo que estaba buscando.
Me metí un mechón de mi cabello detrás de la oreja. Exhalé y me senté con las piernas cruzadas en el césped.
Llevé mi mano a mis labios, besando los dedos antes de llevarlos a la piedra de mármol delante de mí.
"Hola, mamá." Suspiré, llevando mi mano a mi regazo, uniéndola con la otra "Lo siento, no he estado aquí en... demasiado tiempo" Comencé, mirando hacia abajo, a la hierba debajo de mí "Ha sido muy difícil que papá me dejara salir. Pero supongo que ya sabes todo eso. Tengo tantas cosas que decirte… estoy completamente enamorada" Empecé a mover mi cuerpo en una especie de balanceo de ida y vuelta mientras hablaba.
"Iba a casarme y todo. Su nombre es Edward Cullen. Tiene el pelo de un color cobrizo bastante raro, muy suave y siempre está despeinado y unos ojos color verde esmeralda que me hacen querer mirarlos por siempre y perderme en ellos. Él siempre está tratando de hacerme sonreir, siempre trata de hacerme feliz. Él usaba mucho una chaqueta de cuero negra" Reí. Yo le había dicho varias veces que usaba mucho esa chaqueta antes de que empezáramos a salir y luego dejo de usarla pero no duro mucho "Él es tan divertido. La persona perfecta para acurrucarse porque siempre está caliente y huele bien. Esa es la única manera que puedo describirlo. Él sabe a canela. Es bonito. Y lo extraño demasiado. Extraño sus besos. Él me hizo sentir segura, querida, deseada y toda buena palabra que se me pueda ocurrir" Levanté la vista hacia el cielo y me mordí los labios mirando las nubes pasar por encima por un momento "Me gustaría que pudieras conocer a Edward. Lo amo. Lo quiero mucho, de verdad." Tragué un poco de saliva.
"Pero papá lo arruinó todo. Me gustaría saber cómo era papá cuando estaba enamorado, antes de convertirse en la persona que es ahora. Lo odio, mamá. Me gustaría que no fuese en serio, pero lo es. Lo odio."
Se hizo un nudo en mi garganta y coloqué mis piernas contra mi pecho y la barbilla estaba apoyada en mis rodillas.
"Te extraño mamá." Susurré y mantuve los ojos cerrados. Sentí las lágrimas luchar a través de mis párpados cerrados.
Yo era muy joven cuando mi madre había muerto. Todo lo que podía recordar de ella era que era tan viva. Todavía recordaba el sonido de su voz, la forma en que era tan suave y siempre alegre. Y su olor, como un niño.
Pero a pesar de que ella se había ido, sé que siempre estará cerca.
"Señorita Isabella." Una voz suave dijo no muy lejos de mí. Vi al conductor de mi coche parado en la hierba "Tu padre acaba de llamar y que quiere que vayas a casa. Dijo que quiere hablar con usted sobre algo importante."
Estuve en silencio un minuto y luego me levanté de mala manera.
"Gracias. Lo siento por haberle hecho esperar tanto tiempo."
Él se rio y negó con la cabeza "No se preocupe, fui a visitar a mi esposa" Explicó caminando al lado de mí. Sus ojos vagaron a través de la gran propiedad y él levantó su brazo, apuntando a una colina "Ella está enterrada allí."
Incliné mi cabeza y puse mi mano en su hombro "Lo siento. Nunca supe que pasó" Él siempre había usado su anillo de bodas y nunca dio a entender que ella ya no vivía.
Él sonrió y otra vez negó con la cabeza "Oh, no se preocupe, ella murió hace muchos años. Nos enamoramos en un verano cuando ambos teníamos 17 años, nos casamos tan pronto yo tuve un trabajo. Tuvimos 6 hijos y los criamos, luego de que todos estaban en la universidad y algunos su propia vida hecha, nosotros nos retiramos juntos. Tuvimos nuestro tiempo juntos y vamos a tener nuestro tiempo juntos de nuevo." Relató la historia con un brillo satisfecho. Tuve envidia de él. Yo quería lo que él había tenido.
"Eso suena perfecto." Respondí y el abrió las puertas del cementerio.
"Oh, estaba cerca de ser perfecto" Él estuvo de acuerdo mientras caminábamos al coche.
Abrió la puerta del coche para mí y me senté. Me coloqué el cinturón de seguridad y él abrió la puerta del lado del conductor y se sentó, y empezó a conducir camino a casa.
"Te envidio completamente." Le dije mirándolo por el espejo retrovisor. Levantó la mirada y sus ojos se encontraron con los míos, pidiendo una explicación "Me hubiese gustado tener lo que tenías. Yo quiero ser quien soy sin mi padre, casarme y tener una familia con quien quiero."
Sus labios se extendieron en una pequeña sonrisa "Sé que lo harás." Me sonrió.
"Tú lo dices por decir."
Una risita callada salía de su boca "Usted es la que tiene el control de su vida, aunque no lo crea."
El fanfic no es escrito por mí, estaba en inglés y yo sólo estoy traduciéndolo y publicándolo aquí.
Perdón por no publicar el capítulo antes, se había dañado el cargador de mi teléfono. Prometo publicar con más frecuencia. La historia ya está llegando a su fin, faltan com capítulos.
Hace tiempo publiqué el One-Shot que le dije la otra vez. Por favor, léanlo y háganme saber si les gustó 3.
