Capulo 4:Sorpresas,traidores y una misi .

Al día siguiente,cuando acabamos de comer fuimos a buscar a Tyson nos lo encontramos intentando llegar hasta donde estaban los centauros en especial a ¿Quirón?.Nos acercamos corriendo hacia a él.

-¡Poni!-dijo Tyson en un arrebato.

-¿Cómo dices?-dijo Quirón volviéndose.

-¡Sabía que no te irías!-dijo Annabeth abrazando a Quirón.

-Quirón, ¿qué está pasando? No irás a marcharte, ¿verdad? -le dijo con voz temblorosa. Quirón era como un segundo padre para ella.

Él le alborotó el pelo y la miró con una sonrisa bondadosa.

-Hola, niña. Y Percy, cielos. Has crecido mucho este año.

Tragué saliva.

-Clarisse ha dicho que tú… que te han… -dije pero Quirón me interrumpió.

-¡Oye!eso es lo que he oído y tampoco creo que haya sido Quirón.-dijo Clarisse.

-¡Despedido!-dijo Quirón sonriendo tristemente-. Bueno, alguien debía cargar con la culpa porque el señor Zeus estaba sumamente disgustado. ¡El árbol que creó con el espíritu de su hija ha sido envenenado! El señor D tenía que castigar a alguien. Y gracias Clarisse por tu apoyo.

- A alguien que no fuera él-refunfuñé. Sólo pensar en el director, el señor D; ya me enfurecía.

-¡Pero es una locura! -exclamó Annabeth-. ¡Tú no puedes haber tenido nada que ver con el envenenamiento del árbol de Thalia!

-Sin embargo -repuso Quirón suspirando-, algunos en el Olimpo ya no confían en mí, dadas las circunstancias.

-¿Qué circunstancias? -pregunté.

Su rostro se ensombreció. Metió en las alforjas un diccionario de Latín-inglés, mientras la voz de Frank Sinatra seguía sonando en su equipo de música.

Tyson seguía contemplándolo, totalmente flipado. Gimoteó como si quisiera acariciarle el lomo pero tuviera miedo de acercarse.

-¿Poni?-siguió diciendo Tyson confundido.

Quirón lo miró con desdén.

-Mi estimado cíclope, soy un cen-tau-ro.-dijo Quirón.

-Quirón -le dije-, ¿qué ha pasado con el árbol?

Él meneó la cabeza tristemente.

-El veneno utilizado contra el pino de Thalia ha salido del inframundo, Percy. Una sustancia que ni siquiera yo había visto nunca; tiene que proceder de algún monstruo de las profundidades del Tártaro.

-Entonces, ya sabemos quién es el responsable. Cro… -dije.

-No invoquen el nombre del señor de los titanes, Percy.-me regañó Quirón.

Especialmente aquí y ahora.

-¡Pero el verano pasado intentó provocar una guerra civil en el Olimpo! Esto tiene que ser idea suya; habrá utilizado al traidor de Luke para hacerlo.

-Quizá -dijo Quirón-. Pero temo que me consideran responsable a mí porque no lo impedí ni puedo curar al árbol. Sólo le quedan unas semanas de vida. A menos…

-¿A menos que qué? -preguntó Annabeth.

-Nada -dijo Quirón-. Una idea estúpida. El valle entero sufre la acción del veneno; las fronteras mágicas se están deteriorando y el campamento mismo agoniza. Sólo hay una fuente mágica con fuerza suficiente para revertir los efectos de ese veneno. Pero se perdió hace siglos.

-¿Qué es?-dijimos de repente.¡Iremos a buscarla!

-¡El vellocino de oro...!-dijo Clarisse.

Luego se volvió, puso la mano en mi hombro y me miró a los ojos.

-¡No!no haréis , tienes que prometerme que no actuarás de manera irreflexiva. Ya le dije a tu madre que no quería que vinieras este verano, es demasiado peligroso. Pero ya que has venido, quédate, entrénate a fondo y aprende a pelear. Y no salgas de aquí.

-¿Por qué? ¡Quiero hacer algo! No puedo dejar que las fronteras acaben fallando. Todo el campamento será…-intenté convencerlo.

-Arrasad por los monstruos-terminó Quirón-. Sí, eso me temo. ¡Pero no debes dejarte llevar por una decisión precipitada! Podría ser una trampa del señor de los titanes. ¡Acuérdate del verano pasado! Por poco acaba tu vida.

Era cierto, pero aun así me moría por ayudar de alguna manera, y quería hacerle pagar a Cronos su comportamiento. Desde luego, uno tendería a creer que el señor de los titanes ya habría aprendido la lección eones atrás, cuando fue derrocado por los dioses. El hecho de que lo hubiesen despedazado en un millón de trozos y arrojado a las profundidades más oscuras del inframundo tendría que haberle indicado sutilmente que nadie quería ni verle. Pues no. Como era inmortal, seguía vivo allá abajo, en el Tártaro, sufriendo dolores eternos y deseando regresar para vengarse del Olimpo. No podía actuar por sí mismo, pero era un auténtico maestro en el arte de manipular la mente de los mortales e incluso de los dioses para que hiciesen el trabajo sucio.

El envenenamiento tenía que ser cosa suya. ¿Quién, sino, podría ser tan vil como para atacar el árbol de Thalia, lo único que quedaba de una semidiosa que había entregado su vida heroicamente para salvar a sus amigos? Annabeth hacía esfuerzos para no llorar. Quirón le secó una lágrima de la mejilla.

-Permanece junto a Percy, niñas -les dijo-. Y mantenerlo a salvo. La profecía… ¡acuérdate!

-S-sí, lo haremos.-dijeron al mismo tiempo,mientras el se fue.

-¡Será posible!-dije cabreada.-¡Encima se enfada por querer ayudar!

-¡No se le eches en cara,él solo quiere mantenerte a salvo!-dijo Annabeth.-Oye,¿es cierto que hoy es tu cumpleaños?

-Shhhhh...-le callé pero fue demasiado tarde.

-¿Qué hoy es tu cumpleaños y no me habías dicho nada?esto hay que celebrarlo,vamos.-dijo Clarisse cogiéndome de la mano y yendo hacia Dionisio.

-¡Señor queremos tener su autorización para ser una fiesta esta noche?-dijo Clarisse.

-¿Y para qué si se puede saber?-dijo Dionisio levantando una ceja.

-Porque hoy es el cumpleaños de Percy y queríamos celebrarlo.-dijo Annabeth cómplice de Clarisse.

-¡Pues claro!para la heroína del campamento lo que sea-dijo Dionisio.

-¡Yo...eh...no ha sido na...!-me ruboricé.

-¡Y modesta,después de todo!-dijo Tántalo.

-¡Vale,escuchen todos tengo dos noticias la primera,esta noche tendremos fiesta para celebrar el cumpleaños de Percy y la segunda,mañana inauguraremos las antiguas carreras de carros que fueron suspendidas hace varios años,ya está!-dijo Dionisio.

Cuando Dionisio anunció la fiesta de esta noche todo el mundo estaba mirándome sobre todos las chicas de Afrodita quienes estaban saltando de arriba a abajo y chillando que son lideradas por Silena Beauregard,una rubia alta y simpática es la única de su cabaña que me cae bien y finalmente los de la cabaña de Hermes que son liderados por los hermanos Travis y Connor que me miraban sonriendo traviesamente,todos decíamos que ellos eran gemelos pero no lo son,Travis es el mayor tienen un año de diferencia y no se nota mucho,se les caracteriza por su pelo moreno y sus travesuras,ellos son los únicos con quien me relaciono de la cabaña de Hermes y me encanta ayudarles en sus travesuras,ellos me consideran una hermana y yo a ellos,otro a quien soy muy amiga y le considero un hermano es Will Solace,el líder de la cabaña de Apolo,él es rubio de ojos azules y mujeriego pero creo que le gusta Annabeth por como la mira y coquetea con ella. Ellos son los únicos chicos con quien me relaciono a parte de Grover y Quirón y sin contar a mis hermanos porque bueno son mis hermanos.

Después de que Clarisse y Annabeth les dijeran lo de mi cumpleaños a Dionisio y a Tántalo nos dieron el día libre,las chicas de Afrodita e dirigieron a mi y me dijeron que a las seis llegaran a nuestra cabaña y me llevaran a su cabaña para empezar a arreglarme ya que soy la anfitriona y sin más se fueron a su cabaña para empezar a arreglarse¡En serio,a la 2 y media ya se quieren a arreglar,pero si la fiesta no empieza a las ocho!

Tras pasar varias horas entrenando Clarisse y yo mientras que Annabeth estaba leyendo,nos fuimos a cada una a sus cabañas para arreglarnos antes de que vengan a por mi las hijas de Afrodita,al pasar casi dos horas,nosotras ya estábamos arregladas y listas para la fiesta,bajamos al centro del campamento donde había una gran carpa con comida y bebida puesta cortesía de Dionisio y los hijos de Demeter. Íbamos a ir a recoger a Annabeth en su cabaña cuando de pronto se nos acercaron mis hermanos,Will y los gemelos.

-¡Hola hermanita,Clarisse!-dijo Damian,Will y Travis y Connor.

-¡Hey!¿qué estáis haciendo aquí y no en la fiesta?-les dije.

-¡Pues vigilando que ningún chico se te acerque por lo hermosa que te has puesto,hermana pequeña!-dijo Damian.

-¡No os preocupéis,tengo aquí a Clarisse y dentro de poco a Annabeth!-les dije sonriendo. Son tan sobre protectores conmigo.-¡Además vosotros también vais muy guapos!

-¡Hablando de Roma,mira quien viene ahí!-dijo Travis mirando hacia un punto,le seguimos todos la miradas y vimos que se nos acercaba Annabeth.

-¡Hola chicos,que guapos vais!-dijo Annabeth.

-¡Gracias hermosa!¡yo soy el más guapo!-dijo Will a Annabeth quien se sonrojó,yo levanté una ceja a Annabeth.

-¡Baja tu ego y no lo decía por ti!-dijo Annabeth recuperando la compostura.

-¡OH,me as herido hermosa!-dijo Will fingiendo llorar.

Cuando iba a hablar alguien me interrumpió.

-¡Hermanita!¿ya nos abandonas?-dijo alguien.

-¡Pues claro hermano,ya ha encontrado a hermanos mejores que nosotros!-dijo otro a quien no reconocí.

Nos giramos y allí los vi eran Deimos y el otro acompañante supuse que era Fobos,corrí hacia Deimos y salté a abrazarlo.

-¡Estáis aquí!-les dije contenta.

-¡Pues claro!eres nuestra hermana pequeña no nos perderíamos tu fiesta!¡Ah,por cierto el es Fobos,Percy!-me dijeron mientras terminé de abrazar a Deimos,cuando me abrazó de pronto Fobos muy fuertemente quien no me dejaba respirar.

-¡Por Zeus,has crecido!¡No te veía desde que tenías dos años,desde que le diste esa patada a ese chico!-me dijo mientras me abrazaba y me dejaba en el suelo,sentí un inmenso alivio.-¡Toma esto es de tu madre,me lo dio para que te lo diera en cuanto pueda y Feliz cumpleaños de su parte!

Me dio un gran paquete,todos estaban ansiosos de que lo abriera sobre todo Annabeth,en cuanto lo abrí me quedé muda era lo que más quería,mi mamá me había comprado el equipamiento armamentística de los juegos airsoft y painball para que pudiéramos jugar en campos,en la caja también había todos los juegos de Call of Duty. Simplemente me encanta.

-¡Wow,jo...yo también quería esto!-dijo Clarisse celosa.

-¡Ah,se me olvidaba Sally también me dio este otro paquete para ti Clarisse,ya que no pudo comprarte nada en tu cumpleaños de la semana pasada!-dijo Fobos dándole el otro paquete igual al mío que al abrirlo era exactamente lo mismo que yo.

-¡Una pregunta!¿Cuándo te dio esto?-dijo Deimos mirando a su hermano.

-¡Fue cuando estaba mirando en lo que tu ya sabes,ahí es cuando me la encontré me dio estos dos paquetes para que se los entregara!-dijo simplemente Fobos.-¡Esa mujer intimida mucho!

-¡Eh!¿y yo qué?-dijo alguien

Me giré y lo vi ahí de pie,era mi padre Ares parado ahí sonriéndome como la última vez que lo vi,de pronto corrí como pude debido a los tacones y lo abracé.+

-¡Mírate estas mas crecida y más hermosa desde la última vez que te vi!-

-¡Bueno,entonces tendré que ocuparme seriamente de los chicos que se te acerquen!-dijo Ares con una sonrisa malévola.

-¡No hace falta señor Ares,para eso estamos nosotros!-dijeron Will,Travis y Connor.-¡Porque la queremos como una hermana!

-¡Y nosotros también ya que somos sus hermanos!-dijeron Fobos y Deimos,mis otros hermanos asintieron.

-¡Bueno eso me calma un poco,no quiero que cojas ningún riesgo!-dijo Ares más aliviado.-¡Me cabreé muchísimo cuando me dijiste lo de Castellan!

-¡Pues eso que no has visto a su mamá Sally!-dijo Clarisse.

-¿Mamá Sally?-preguntó Ares confundido.

-¡Es que me adoptó el año pasado!-dijo alzando los hombros Clarisse.-¡Cuando se enteró de lo que casi pudo haber echo Castellan a Percy,estuvimos dos días enteros en hacer que detuviera en lanzar cosas al suelo o a la pared,estaba muy pero que muy cabreada!

Tras contarle eso a mi padre,me entregó un carro de combate para la carrera de mañana con todas las mejoras incluidas y un brazalete con el signo de Ares que podía convertirse en cualquier arma que quisiera. Tras largas pero divertidas horas,mis hermanos y mi padre se fueron y todos nos fuimos a nuestras cabañas muy cansados.

En la noche volví a soñar con Grover estaba vestido de novia y parecía agitado.

-¡Percy,tienes que salvarme y rápido!Bueno te lo voy a decir rápido el monstruo que se cree que soy un cíclope es Polifemo y él tiene el vellocino de oro y me tiene secuestrado aquí en el mar de los monstruos no me preguntes porque no sé en donde está-dijo Grover al terminar la conexión.

Al día siguiente,mientras estábamos comiendo pasó algo extremadamente raro,por la cabeza de Tyson vimos que apareció un tridente,de pronto todos estábamos de rodillas ante el.

-¡Salve Tyson,hijo de Poseidon,dios de los mares y sacudidor de tierra.!-dijo Quirón.

Después de eso nos dirigíamos al campo de juego a jugar a la carrera de carros donde nosotros íbamos a estrenar nuestro nuevo carro. Intenté decirle a Annabeth sobre el sueño de Grover y no me creyó diciéndome que la estaba distrayendo para intentar sabotearla en la carrera. Pero por suerte al contárselo a Clarisse me creyó y aceptó ir a Dionisio después de la carrera.

Al comenzar la carrera vimos al carro de Becquendorf el chico de Hefesto casi se nos adelantaba de pronto salió de la parte delantera de su carro tres bolas de fuego griego que cuando estaba apunto de chocar con nuestro carro de pronto salió una especie de escudo que hizo que los lanzara al carro del niño de Hefesto

-¡Buen trabajo, Clarisse! – grité.

-¡No lo sabía,apreté la primera palanca que me fijé!éste carro es increíble!-gritó Clarisse.

- ¡Pájaros! –grité.

- ¿Qué?-me dijo Damian confuso.

Avanzábamos tan deprisa que apenas oíamos ni veíamos nada, pero yo señalé hacia el bosque y entonces vieron lo que me inquietaba. Las palomas habían alzado el vuelo y descendían a toda velocidad, como un enorme tornado, directamente hacia la pista.

-Nada serio – me dije -. No son más que palomas»

Intenté concentrarme en la carrera.

Hicimos el primero giro con las ruedas chirriando y el carro a punto de volcar, pero ahora estábamos sólo a tres metros de Annabeth. Si conseguía acercarme un poco más, Damian podría usar su estaca…

El copiloto de Annabeth ya no reía. Sacó una jabalina de la colección que llevaba y me apuntó al pecho. Iba a lanzármela cuando se produjo un gran griterío.

Miles de palomas se lanzaban en tromba contra los espectadores de las gradas y los demás carros. Beckendorf estaba completamente rodeado. Su guerrero intentaba ahuyentarlas a manotazos, pero no veía nada. El carro viró, se salió de la pista y corrió por los campos de fresas con sus caballos mecánicos echando humo.

Los espectadores no tenían tanta suerte. Los pájaros acometían contra cualquier trozo de carne que hubiese a la vista y sembraban el pánico por todas partes. Ahora que estaban más cerca, resultaba evidente que no eran palomas normales; sus ojos pequeños y redondos brillaban de un modo maligno, sus picos eran de bronce y, a juzgar por los gritos de los campistas, afiladísimos.

- ¡Pájaros del Estínfalo! – gritó Annabeth. Redujo la velocidad y puso su carro junto al mío -. ¡Si no logramos ahuyentarlos, picotearán a todo el mundo hasta los huesos!

- Clarisse–dije-, debemos dar la vuelta.

- ¿Vamos en dirección equivocada? – preguntó.

- Eso siempre – dije con un gruñido, giré el carro hacia las tribunas.

Annabeth corría a mi lado.

- ¡Héroes, a las armas! – gritó. Pero no creo que nadie la oyera entre los rechinantes graznidos y el caos general.

Mantuve las riendas en una mano y logré sacar a Contracorriente justo cuando una oleada de pájaros se abalanzaba sobre mi rostro, abriendo y cerrando su pico metálico. Los acuchillé en el aire con violentos mandobles y se disolvieron en una explosión de polvo y

plumas. Pero quedaban miles aún. Uno de ellos me picoteó el trasero y poco me faltó para abandonar el carro de un salto.

Annabeth no tenía mejor suerte. Cuanto más cerca estábamos de las tribunas, más densa era la nube de pájaros que nos rodeaba.

Algunos espectadores trataban de contraatacar y los campistas de Atenea reclamaban sus escudos. Los arqueros de la cabaña de Apolo habían sacado sus arcos y flechas, y se disponían a usarlos para terminar con aquella amenaza, pero con tantos campistas rodeados de pájaros, era peligroso disparar.

- ¡Son demasiados! – le grité a Annabeth -. ¿Cómo vamos a quitárnoslos de encima?

Ella atravesó una paloma con un cuchillo.

- ¡Hércules utilizó el ruido! ¡Campanas de latón! Las ahuyentó con el sonido más horrible que pudo…

Sus ojos se abrieron como platos

- Percy… ¡la colección de Quirón!

La entendí en el acto.

- ¿crees que funcionará?

Ella le entregó las riendas a su guerrero y saltó a mi carro como si fuera la cosa más fácil del mundo.

-¡A la Casa Grande! ¡Es nuestra única posibilidad-dijo Clarisse.

Cuando llegamos cogimos todos los Cds de Quirón y nos dirigimos al campo de juego,convencimos a los chicos de Apolo para que nos ayudaran y accedieron encantados,cuando les di mi señal sonó la música y ellos empezaron a lanzarles flechas y salieron huyendo y todo gracias a mi de nuevo.

-¡Aquí tenemos a nuestra ganadora Clarisse y Percy,ya que ganaron la carrera y salvaron el campamento de nuevo!-nos dijo Dionisio y Tántalo sonriéndonos de oreja a oreja.

-¡Bueno parece ser que tenemos otra misión ya que el campamento se está volviendo más débil de lo que pensaba!¡y esa persona es...Clarisse!¿aceptarías la misión?-dijo Tántalo

-Pero...¿y Percy?-dijo Clarisse.

-Ella ya se ha lucido y a jugado a ser la heroína,¿no te parece?-dijo Tántalo.

-¡Tampoco hay que ser así Tántalo,la chica no ha jugado a serlo ella lo es si no te has dado cuenta!-me defendió Dionisio.

-¡No pasa nada Clarisse,tu también tienes que lucirte,pero por lo menos yo no estoy maldita!-dije tranquilizando a Clarisse y defendiéndome de Tántalo.

-¡Maldita mocosa,GRRR...!-dijo viniendo hacia aquí por suerte que Dionisio lo paró.

-¡Tu que quieres que nos mate Ares por atreverte a tocar a su hija!-dijo enfadado Dionisio.

-¡GRRR...!¡da igual mi señor Crono ganará esta guerra,todos estáis perdidos y tú,Perséfone Jackson no verás un nuevo día del mañana!-dijo Tántalo desapareciendo entre las nieblas.

-¡Mierda,era él todo el tiempo,y yo imbécil que no me he dado cuenta!-dijo Dionisio reprimiéndose.-¡Bien,cambio de planes Percy tú acompañarás a Clarisse y Annabeth y te aconsejo que vaya también el monstruo del cíclope ese.

Eso me enfadó mucho pero bueno él es un dios hace lo que le da la gana,cuando iba a hablar con Clarisse y con Annabeth escuchamos a alguien hablándonos.

-¡Así que tu eres la hija favorita e intocable de Ares!-dijo un hombre de uno veinte años de pelo marrón y sonrisa traviesa muy parecido a Castellan y los hermanos Stoll.

-¡y tu debes de ser Hermes,el dios de los mensajeros y ladrones!-le dije con la misma sonrisa.

-¡Jefe,esta chica me gusta!-dijo una voz masculina.

-¡Si,esta chica tiene coraje y es lista!-dijo otra voz pero femenina.

-¡Saludad George y Martha,sed educados!-les dijo Hermes a las dos serpientes que reaparecieron del teléfono.¡Ah,una coca-cola,¿Puedo?!

-¡Allá tu,esas son de Dionisio!-le dije indiferente.

La cogió igualmente,cogió una silla y se sentó suspiró felizmente apoyándose en la silla haciendo que chille.

-¡No es por incomodar pero ¿que hace aquí?!-le contestó Annabeth mientras que Tyson lo miraba maravillado.

-¡Nada!visitar a mi sobrina desde ahora favorita,eres muy lista y astuta Perséfone Jackson conseguir el apoyo de Dionisio no es fácil,se puede decir que eres la primera-dijo sonriendo.

-¡Vale!otra vez la pregunta¿que hace usted aquí?-dije impaciente.

-¡Martha trae el paquete!- le dijo a la serpiente.

Martha sacó de su boca un bote de acero reluciente con dibujos que parecía hércules.

-¿Hércules rompe cabezas?-le dije como diciendo¿en seerio?

-¡Una serie fantástica...hasta que la cancelaron!-dijo suspirando.-¡Es una brújula interesante!Afloja la tapa y destaparás los cuatro vientos de la tierra.¡Aquí no!ábranlo cuando sea necesario.¡George!

George hizo lo mismo que Martha y escupió un bote de plástico lleno de vitaminas comestibles.

-¿En serio?-le dije tomando el bote-¡Esto ayuda mucho!

-¡Me ofendes en serio!-dijo fingiendo tristeza.

-¿Cuando debo utilizarlas?-dije no muy convencida por el bote.

-¡Eso ya lo sabrás en su momento!-dijo

-¡Un momento¿por qué nos ayudas?-dije con sospecha.-¡Si quiere que hable con Castellan eso no puede ser porque no pienso estar cerca de ese miserable!

-¡Sé lo que te hizo y estoy muy avergonzado de él,yo nunca pero nunca hubiera intentado obligar a una mujer y te aseguro que no es por él,el motivo por la que te ayudo es porque te he estado observando desde hace mucho tiempo y vi que eres muy amiga casi hermana de mis hijos Travis y Connor y de ser muy fuerte que no dejas que nadie te rompa por dentro y esos son valores muy importantes para mi,te conozco desde hace mucho tiempo y ya te siento cmo una hija para mi,ahora entiendo porque eres el orgullo de tu padre. Eres muy parecida a él.-dijo sonriéndome.

-¡Gracias por su ayuda,significa mucho para mi!eres muy diferente,no entiendo como es que Luke es tu hijo!-le dije.-¡Debes de estar orgullosa de tus otros hijos,son buena gente!

-¡Créeme esa misma pregunta me la llevo haciendo mucho tiempo!-me dijo riendo entre dientes.-¡Si lo estoy y mucho!

Entonces me abrazó y se despidió marchándose en una nube de polvo como todos los dioses. Pero antes de desaparecer chasqueó los dedos y aparecieron cuatro petates amarillos.

-¡Son impermeables,claro. Y si se lo pides con amabilidad creo que Poseidon te ayudará a llegar hasta el barco-dijo

-¡Espera!¿qué barco?-le dije confusa.

Él señaló hacia un crucero atravesando el estuario de Long Island Sound. Sus luces blancas y doradas resplandecían sobre las aguas oscuras. En la parte trasera rezabaEl princesa Andrómeda

-¡Este es tu juego,que vaya al crucero y que me sirva de medio hasta llegar a nuestro destino!-le dije acusándole con el dedo,pero él desapreció.

Todos nos quedamos con la boca abierta y de pronto nos dirigimos a nuestras cabañas a prepararnos. Para la mañana siguiente adentrarnos a nuestra pesadilla.