BUEEEEEEEEEEEEENO! se supone que este es el momento en el que tengo que pedir disculpas por haber publicado este capitulo hasta ahora!...y eso es exactamente lo que voy a hacer!...LO LAMENTO! EN SERIO! LO SIENTO! no fue mi intención demorarme tanto en publicar este capítulo pero por diferentes razones (Universidad, trabajo, tiempo etc) me vi en grandes apuros y no pude escribir nada hasta ahora, aún asi espero que sigan leyendo esta historia, y me disculpo de antemano si este capítulo no es tan bueno o no es bueno para nada como esperaban...pero ha pasado bastante tiempo desde que escribi algo que no fuera para la universidad y por eso mismo creo que he perdido un poco de práctica! pero estoy dispuesta a recuperar mi toque! jajajaja xD...no los demoro más!
Muchas gracias por su apoyo!^^
Vampire Knight le pertenece a Matsuri-sama, pero la trama y los OC's son completamente MIOS! ^^
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Tus nuevos compañeros, Pelirroja
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¡No puede ser!-Mi mente grita-¡Se parece a Rido!
¡Muy bien, pequeño individuo encerrado en mi cabeza, acabas de señalar algo demasiado obvio!
Siento que estoy insultando mi propia inteligencia al estar gritando esa frase tan absurda y molesta entre mis pensamientos. Después de todo, se puede ver ese rostro, tan parecido al de mi padre, a kilómetros. Desesperada, empiezo a buscar diferencias, ya saben, como en un juego.
Primera diferencia, este vampiro se ve más joven, pero su pelo es castaño oscuro, como el de Rido, aunque es lacio, no tiene esas ondas perfectas que meticulosamente le dan más volumen al de Rido y lo hacen parecer como de revista. Además tiene algunos flequillos cubriéndole el rostro, el flequillo de Rido no es abundante, pero se nota más por ser ondulado. Cabe agregar, que aquel vampiro tiene una mirada fría, un tanto indiferente. Me está viendo, pero al mismo tiempo no lo está haciendo, pero guarda cierta inocencia en sus ojos, mientras que los de Rido, bueno, solo puedo decir que sus ojos son seductores, con brillo de sadomasoquista, psicópata.
Sinceramente, me dan ganas de abrazar a aquel vampiro de rostro inocente y decirle-"Todo saldrá bien"
¡Mentirosa...solo quieres sentir sus musculos!
Mis ojos se abren como platos. ¿Quién dijo eso?. Sacudo los pensamientos fuera de mi mente. Creo que no debería estar pensando esas cosas. Una de dos, el viaje me tiene delirando o debo tener alguna enfermedad. ¡Ohhhh! Ya sabía yo que ese ser humano me contagiaría de alguna extraña enfermedad que afecta el cerebro.
Sintiéndome observada, noto los ojos de mis nuevos compañeros vigilantes ante mis movimientos. Bajo la presión visual del grupo, una sensación extraña invade mi cuerpo. ¡Oh, los nervios!
Suspiré para poder calmarme. Hasta que aquel vampiro de tez, extrañamente, no tan pálida, cierra su distancia conmigo. Retrocedo unos pasos, con los ojos como platos, el parecido que tiene con Rido me trae malos recuerdos e inconscientemente no puedo dejar de alejarme. Sus ojos llevan el color del vino, mirarlos es como embriagarse con el dulce aroma de una rosa...¡Vaya! Y sus rasgos, son perfectos: mandíbula fuerte, en forma de corazón.
Me recuerda tanto a Rido...
¡Un momento! Rido es un Kuran, los Kuran se parecen entre ellos. El nuevo líder es más joven que Rido, este vampiro es joven... Es decir que,
¿ÉL ES KANAME KURAN?
No puede haber otra explicación, ese parecido y esos rasgos perfectos, que odio tanto, solo por ser perfectos y atraer la atención de cualquiera, solo pueden ser compartidos entre familiares.
Mis dientes roen la uña de mi pulgar derecho, escondida bajo el guante blanco. ¡Es tan frustrante!
¡Estúpida genética!
Volviendo a la realidad, recuerdo que aquel vampiro aún está frente a mí. Hago una pequeña reverencia, como toda una dama y al enderezar mi espalda, me doy cuenta que una extraña sonrisa curva los labios del vampiro. Un gesto que llega a sus ojos, los cuales brillan con una extraña sensación de tristeza y melancolía pero con un pequeño toque de alegría, como si acabara de encontrar algo que había perdido hace mucho tiempo.
Ladeo la cabeza confundida. ¡Qué extraño! Me siento un poco como él, siento que hay algo que nos une, pero no sé que es. Tal vez, como Rido, él también puede manipular, pero no dudo en dedicarle una sonrisa llena de felicidad.
¡Bien, estoy oficialmente enferma!
"Disculpa ¿Eres Kaname Kuran, cierto?"- Le pregunto para cerciorarme de que mi suposición ha sido correcta. Todos saben que nací siendo una genio, a la cual nunca le explotaron sus habilidades, por lo tanto me tocó descubrir cuáles eran, totalmente sola. Siento un nudo en la garganta al darme cuenta de que se formó un extraño silencio entre nosotros. Aquel vampiro me mira con detenimiento, casi haciéndome sonrojar por la vergüenza.
"¿Qué miras?"- Le espeté, cruzando los brazos sobre mi pecho. Todo se queda en silencio, pero no desvíamos la mirada en ningún momento. Por un instante, siento que sus ojos están intentando decirme algo, pero ignoro el mensaje y me hago la idea, de que esto es una competencia para ver quién deja de ver al otro primero.
Los demás vampiros, quienes supuse son como sus guardianes me observan con detenimiento. Puedo identificar que una de las vampiresas, la de cabello castaño, bastante claro, como un color rosa combinado con castaño, largo y de ondas perfectas que realzan la hermosa forma de corazón de su rostro, además de sus rasgos delicados, realzando su tez pálida y ojos grandes del color de la miel…Sí, aquella vampiresa que se puede ver tan calmada y serena a distancia, en realidad me está fulminando con la mirada.
Le devuelvo el gesto que me está enviando, con una mirada llena de alegría para hacerla sentir mal. La mujer se mofa en silencio. Ignorándola, vuelvo la vista al vampiro mudo a unos cuantos pasos de mí. Antes de poder zafarme, él vampiro toma una de mis manos, la levanta gentilmente y la aprieta un poco, para evitar que la mueva. Su fríos labios, se posan suavemente en mis nudillos, en un roce cordial de saludo.
¡Oh! Quieto campeón. ¿Todavía saludan así?-Pienso, pero la ternura que esconden sus ojos vino, me dejan perpleja por un instante. Su ojos curiosos, me obligar a forzar disimulo en mis reacciones ante sus actos.
Y por disimulo, me refiero a actuar brusca.
"No has contestado mi pregunta"-Dije en un tono frío, al tiempo que retiro mi mano rápidamente de la suya, desviando mis ojos azules del vino, para luego terrizarlos en el suelo debajo de mis zapatos. No quiero que vea mis mejillas ruborizadas por sus actos, ni ser grosera, pero eso es algo que no puedo controlar y simplemente actúo de forma tímida.
"Akako"-Sus labios articulan mi nombre nuevamente, en un breve suspiro que aumenta la temperatura en mis mejillas. ¡Demonios! Esa voz de terciopelo, no tan demandante como la de Rido, da una sensación de paz y tranquilidad que hace levantar la mirada, con una pequeña sonrisa curvando las comisuras de mis labios.
¡OH! Detente Akako, esa descripción fue demasiado CURSI ¡Contrólate!
"Sí, sí,sí. Mi nombre es Akako y el tuyo es Kaname ¿Correcto?"-Pregunté, señalándolo con mi dedo índice. Hice una mueca al no recibir respuesta inmediata. ¿Acaso estoy hablando con alguien que tiene problemas de concentración o algo?
Después de un rato, Kaname asiente lentamente en respuesta. ¡Al fin!. Seguido a eso me toma del brazo y se acomoda a mi lado, dejándome ver a todos los demás vampiros con más detenimiento. Lo miro molesta ante su cercanía, lo cual obviamente ignora. Sus labios se parten lentamente, para hablar, mientras mis oídos se deleitan con su melodiosa voz
"Akako, todos los que estamos aquí, presentes, estamos comprometidos a crear un mundo, en el que humanos y vampiros puedan vivir juntos"
Lo miro desconcertada-"¿Qué?"
Las palabras de Kaname son serias y sinceras pero llegan a mis oídos de forma abrupta y cortante, ¿Es en serio? ¿Quiere que vivamos juntos con los humanos? Hisoka tenía razón, el Kuran pretende vivir en una utopía y no solo eso, utiliza su poder como purasangre para que los demás vampiros apoyen su ideal.
Mis ojos se abren como platos ante la loca idea que pasa por la cabeza del gentil vampiro-¡Tiene un serio problema en su cabecita!
Forzo una sonrisita al notar como mi silencio ha despertado la curiosidad de todos. Por lo que dijo Kaname, todos los presentes son vampiros, pues no creo que el Kuran diga eso frente a los humanos. La última vez que alguien mencionó la exitencia de un chupasangre, éste terminó con una estaca en el pecho. Bien, al menos los presentes están cumpliendo con su palabra: ninguno lleva el olor de la sangre impregnado o al menos no es tan fuerte. Claro que cualquier olor a sangre es débil comparado con la sed insaciable del otro Kuran.
Por unos segundos, logro captar un olor que viene de la vampiresa de ojos miel, la cual, avergonzada, posa su mano sobre el lado derecho de su cuello y desvía la mirada. Dejando que los demás vampiros se adelante y escondiéndose entre la multitud.
Mi cabeza se inclina a un lado. Eso no es una buena señal. Aquella chica no parece estar cumpliendo con el supuesto compromiso: dejarse morder también es una falta, pues estás alimentando el instinto de los demás vampiros, sin mencionar que es muy mal visto dejarse morder por cualquiera, sobre todo si eres un vampiro de alto rango, como Rido.
¡Diablos! Los recuerdos pasan por mi mente como una película. Inconscientemente, mi mano libre cubre mi cuello. Mis ojos se cierran y aprieto los párpados-¡Rido eres un idiota! Tu recuerdo me seguirá por siempre…
Kaname aprieta mi brazo. Retiro mi mano de su posición, subiendo la mirada para verlo. Kaname da la sensación de ser como un hermano. Tal vez por el hecho de ser un purasangre tratando de proteger la existencia de los demás vampiros, despide esa aura de protección.
"¿Estás bien?"- Me pregunta en un susurro.
"Sí, solo un poco cansada..."- Miento y me aseguro de convencerlo, mirándolo directamente a los ojos.
Sé, mejor que nadie, que no puedo hablar de la situación con Rido. Él mismo me adivirtió que de llegar a presentarme como hija, sería mi fin y de saberlo, de seguro ya me habrían matado. No es un secreto que Rido es un vampiro bastante buscado, pero nunca ha sido atacado por miedo, pues es el peor purasangre entre los vampiros.
Hay vampiros de vampiros, unos son indiferentes y viven bajo sus propias reglas, de alguna forma respetando la regla de "No tocar a los humanos, si no es bajo su consentimiento" pero otros, como Rido, intentan imponer su estilo de vida en todo lugar que visitan. Hasta su propia hija le tiene miedo ¡Eso tiene que decir mucho!
Además, a pesar de no estar en el mundo del crimen, como él, la razón para matarme es muy simple, pues puedo llegar a terminar como él en un futuro. La cabeza me da vueltas antes de notar la mirada delicada de Kaname sobre mí. Es tan encantador, que al mismo tiempo, me hace pensar que puede ser muy, muy, muy peligroso. No sé si el parecido físico es lo único que tienen los Kuran.
No debería relajarme tanto.
"Shiki, debes comer algo"- Escucho decir una voz ronca, pero femenina. El nombre 'Shiki' me resulta conocido, lo que capta mi atención por completo. Llevo mi mirada hacia el lugar de donde proviene la voz.
Shiki, Shiki, Shiki...
¿Dónde he visto ese nombre? La pregunta aparece en mi cabeza varias veces. Como si les hubiese ordenado que se movieran, el grupo de vampiros abre espacio para que pueda ver a los dos personajes que están discutiendo. Kaname aun sujetando mi brazo, me lleva hasta el lugar, al parecer también sintió mi interés. Sin embargo, empiezo a sentirme incómoda por los rostros que me observan con detenimiento.
¡Se supone que debería sentirme en familia!
Disimulo mi descontento, con una media sonrisa, pero mi ceja parece actuar por sí sola, pues se contrae de forma involuntaria.
Y mientras nos acercamos, me tomo el tiempo para observar mi nuevo hogar. Parece un lugar bastante tranquilo, un bosque con los tonos más hermosos de verde y el olor más exquisito a rosas, lirios y girasoles, hacen del sitio uno bastante placentero. Me doy cuenta, que no muy lejos de aquí, se puede ver la villa, sin embargo, está bastante alejada, pues quedaba en las montañas.
El lugar, tiene una vista maravillosa. Un castillo de torres grandes y pequeñas, construido con ladrillos de colores opacos, esconde el misterio de toda una generación de vampiros y humanos. Y a pesar que me desagrada la idea de compartir un techo con aquellos seres inútiles, tengo que admitir que el simple hecho de ahora estar rodeada por algo más que solo cuatro simples paredes, me hace sentir una felicidad infinita.
Aunque creo que voy a extrañar las revistas que leo con Hisoka. Sale un modelo muy lindo, llamado Shiki Senri...
¡ESO ES!-Pienso-¡Ya sé quién es Shiki!
"No me digas, creo que estoy soñando ¿Eres el súper modelo, Shiki Senri?"-Pregunté, zafándome de Kaname, quien observa la situación con ojos opacos. Podría llegar a pensar que le molestó mi comportamiento, pero no le doy importancia y me concentro en ver al sujeto de tez pálida, que se voltea elegantemente, mientras su compañera: una joven de figura menuda y de cabello rubio encendido, levanta la vista para verme. La vampiresa, no es nada más, ni nada menos, que otra modelo famosa. Su tez blanca la hace ver como una muñeca de porcelana, mientras sus ojos azul claro le dan un toque frio, pero encantador. Ni siquiera tengo que mencionar, que el hecho de que lleve ese hermoso cabello, recogido en dos colas de caballo le dan un aire infantil, pero intocable.
Siento estrellas iluminando mis ojos y por la emoción, cubro mi boca con mis manos-"¡Es increíble!"
¡Qué Rido me perdone! Pero es el mejor día de mi vida.
De repente, mi atención es robada una vez más, pues mis ojos se encuentran con una par de luceros aguamarina-"No pueder ser"-Susurro. Ese extraño tono en su cabello, que se ve tan sedoso y rebelde de cerca. Sí, ese púrpura imperial que simplemente te cautiva, esa tez blanca, esa facciones delicadas con aire de dureza, ese cuerpo delgado pero masculino y ese aura de "No me importa lo que pienses"
¡ES PERFECTO!
Definitivamente, Shiki Senri…me deja sin aire. Para ser sincera, Shiki Senri es un modelo a quien admiro mucho, pero nunca dije una palabra sobre eso, ya que por obvias razones, siempre creí que era humano. No pensé que los vampiros pudieran entrar a ese loco mundo de la farándula, pero ahora que sé que Shiki en realidad, es un vampiro, no me importa parecer una fanática.
"Kya-¡NO PUEDO CREERLO!"- Grité emocionada. Sin saber cómo controlarme y mi fuerza bruta, el vampiro me observa con los ojos como platos, mientras me abalanzo hacia él y lo rodeo fuertemente con mis brazos.
"¡De verdad eres tú!"- Vuelvo a gritar, sin prestarle mucha atención a que puedo llegar a dejarlo sordo con mi vozarrón, pero a lo que muchas de mis nuevas compañeras, responden en unísono:
"¿Qué crees que haces? ¡Shiki es de TODAS!"
Mala suerte para ellas. No voy a dejar que esta oportunidad se me escape de las manos, estamos hablando de un súper modelo, no siempre vas a poder cruzar caminos con alguien así de famoso.
"¡Oye Shiki!"- Su compañera habla de nuevo-"¿La conoces?"- La chica pregunta, su cuerpo se mantiene en una posición tan elegante y educada, que hasta me hace sentir mal por mi forma de abalanzarme como bestia sobre Shiki.
Creo que exageré un poco…Regla nº 1: Dejar a un lado el fanatismo…
Aburrida, dejo el apretón, doy un paso hacia atrás y con un gran peso sobre mi espalda decido hacer un reverencia, para disculparme-"Lo siento, espero que puedas perdonar mi comportamiento hace un instante"- Dije, enderezando mi espalda, mis labios se curvan en una pequeña sonrisa. El vampiro se arregla la camisa color curuba que le había arrugado, lo que me hace sonrojarme por la vergüenza, pero sus ojos aguamarina y sus labios me dejan tranquila, una vez que me dedica una pequeña sonrisa.
"Es una vieja amiga"- Shiki responde con voz melodiosa y me deja como una tonta al oír sus palabras.
¡Dijo que soy su amiga!- Grito mentalmente, y controlo mis ganas de abalanzarme hacia él nuevamente. Acortando la distancia entre los dos, el modelo se acerca hacia mi, para tomar mi mano. Mi mandíbula cae desencajada y de no ser porque es imposible, siento que puede tocar el piso.
¡Siento que puedo morir en cualquier momento!
"Es bueno volver a verte"- Dice el vampiro. Puedo ver mi reflejo en sus ojos. Mi corazón da un vuelco y aprieto los labios para evitar articular alguna estúpidez. Shiki desvía su mirada hacía los demás vampiros.
Es ahí cuando entiendo el juego. Es obvio que él no sabe quién rayos soy yo, pero se dio cuenta que las miradas con instinto asesino de mis compañeras no me dejarían viva mucho tiempo, una vez que lo soltara, por eso decidió hacerse pasar por un conocido. Sonreí con más confianza, mientras nuestro saludo de manos se volvía más amistoso.
¡Es un buen chico! No me voy a lavar esta mano por el resto de mi existencia...Ni el uniforme...
"Gracias"- Le susurré una vez que terminamos de saludarnos. Volviendo nuestra atención a los demás vampiros, quienes parecían más relajados. Kaname se puso a mi lado. El cielo ya se está oscureciendo, los demás vampiros entraron a la Academia, mientras el purasangre y yo nos quedamos atrás un momento.
"¿Qué pasa?"-Pregunté, sabiendo que es el momento perfecto para cuestionarlo, ya que nadie puede escucharnos.
"Tienes que conocer al Director y después te presentare a los demás"- Dijo, sin mirarme.
Asentí en concordancia. No me interesa conocer a ese humano y menos suponiendo que la idea de llegar a convivir con los vampiros, probablemente había sido idea suya, pero de todos modos, una vez dentro, tienes que acoplarte a las reglas. Me volteo por un momento, para ir por mi equipaje, pero sorprendentemente, no estaba, solo vislumbré el camino rocoso y vacío, oscurecido por la noche.
"¡Ah! ¿Dónde están mis cosas-?"
"Akatsuki se tomó la molestia de llevarse tu equipaje, sígueme"-Kaname me interrumpe mientras una media sonrisa curva una de las comisuras de sus labios. Hago como dice, sientiéndome confundida.
¿Quién es ese tal Akatsuki?
Rápidamente borro aquellos pensamientos de mi mente y sigo a Kaname hacia la oficina del Director. A pesar del silencio, disfruto de aquel momento de tranquilidad.
Me pregunto…¿Cómo estará el viejo?
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"¡HISOKA!"-El grito más espeluznante que el sirviente haya podido obtener de su amo, hace temblar toda la mansión y mientras sus piernas se mueven, por si solas, hacia la oscura habitación de su señor, el resto de su cuerpo tiembla como maraca, su mente grita y lucha por encontrar una salida a este infierno. Uno que ni la misma Akako, había conocido.
"Se-Señor Kuran ¿En qué puedo servirle?"- Pregunta el pobre sirviente, mientras se arrodilla ante su amo e intenta calmar sus nervios. Aquel vampiro, que sonríe de medio lado, posa su rostro sobre su mano, que descansa en el brazo del sillón y observa con detenimiento a aquel inútil sirviente al frente suyo. El vampiro decide mofarse con malicia ante la ineptitud del Nivel-E.
"Muahahaha"- La sonrisa plasmada en los labios de su amo, obliga al pobre sirviente a agachar la cabeza rápidamente, para evitar cualquier contacto visual, pero todo termina una vez que la enorme puerta de madera vieja, se abre lentamente. Revelando una tercera figura en la mansión.
"Rido ¿No vas a venir a jugar?"- Una voz delicada y suplicante, pronunciando el nombre de aquel purasangre, detuvo toda controversia. Los dos vampiros observaron con detenimiento la figura femenina que se acercaba a ellos.
Rido pasa una mano por su cabello y se levanta del sillón-"Prepara mi habitación, Hisoka"
Una vez que su amo pronuncia esas palabras, el sirviente rápidamente se levanta. Y sin si quiera mirar a la joven, sale de la habitación, pero mientras la puerta se cierra por si sola y sus pasos hacen eco por el pasillo, aquel sirviente solo puede pensar…
Es bueno que ahora estés lejos…
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Esto es todo por hoy! espero que haya sido de su agrado...lo sé! lo sé! no es grandioso pero hice el intento o no?...sé que aún me faltan personajes por incluir y que tengo que aclarar algunas cosas, pero es necesario que entiendan que todo lo hare a su debido tiempo, no me gusta poner a todos los personajes en una sola situación, por eso ire introduciendo al resto con el tiempo y para que sea más fácil identificarlos según las circunstancias...
Gracias por su apoyo! xD
R&R
Hikari-Letal-Blood!^^
*capítulo arreglado*
