-¡Resultará! -replicó Luke-. Morderán el anzuelo.Y entonces Percy será mía. Ahora, vamos, tenemos que ir a la suite del almirantazgo y echar un vistazo al ataúd.
Sus voces se perdieron por el fondo del pasillo.
-¿Nos vamos ahora?-susurró Tyson
Annabeth y yo nos miramos y llegamos a un acuerdo silencioso.
-No podemos -le dije a Tyson.
-Hemos de averiguar qué se propone Luke -asintió Annabeth-. Y si es posible, le daremos una buena paliza, lo encadenaremos y lo llevaremos a rastras al monte Olimpo.
Continuará...
Capítulo 6:unas reuniones muy desagradables parte dos.
Percy
Annabeth se ofreció a ir sola ya que tenía la tapa de la invisibilidad, pero la convencimos de que era demasiado peligroso. O bien nos íbamos todos juntos, o nadie se iba.
Pasamos furtivamente por los pasillos, Seguimos las señales de ESTÁS AQUÍ de la nave hacia la suite del Almirantazgo. Annabeth explorado antes, invisible. Nos escondimos cada vez que alguien pasaba, pero la mayoría de las personas que vimos eran sólo pasajeros zombi con los ojos vidriosos.
A medida que subía por la escalera hasta la cubierta de trece, donde la suite del almirantazgo se suponía que estaba, Annabeth siseó, "Ocúltense", y nos metió en un armario de suministro.
He oído un par de chicos venían por el pasillo.
"Viste el dragón etíope en la bodega de carga?" dijo uno de ellos.
El otro se rió. "Sí, es impresionante".
-Percy -Annabeth se detuvo de repente.-Mira.
Se puso de pie delante de una pared de cristal mirando hacia el cañón de varios pisos que pasaba por el centro de la nave. En el fondo era el paseo a un centro comercial lleno de tiendas, pero eso no es lo que había llamado la atención de Annabeth.
Un grupo de monstruos se habían reunido frente a la tienda de dulces: una docena de gigantes Laistrygonian como los que me había atacado con bolas de Dodge, dos Hellhounds, y unas pocas criaturas aún más extrañas, hembras humanoides con colas de serpiente dobles en lugar de piernas.
-Escita Dracaenae- Annabeth susurró.-Las "mujeres de Dragón".
Los monstruos hicieron un semicírculo en torno a un joven con armadura griega que estaba cortando a un maniquí de paja. Se me hizo un nudo en la garganta cuando me di cuenta del maniquí que usaba una camisa del Campamento mestizo. Vimos como, el chico en la armadura apuñalado al maniquí a través de su vientre y arrancó
hacia arriba. Voló por todas partes. Los monstruos aplaudían y gritaban.
Annabeth se apartó de la ventana. Su rostro estaba pálido.
-Vamos- le dije, tratando de parecer más valiente de lo que me sentía.-Cuanto antes nos encontramos con Luke, mejor.
Al final del pasillo, había puertas de roble doble que parecía que conducían a alguna parte importante. Cuando estábamos a unos diez metros, Tyson se detuvo. -Voces de dentro.
-¿Puedes oír tan lejos?- Le pregunté.
Tyson cerró los ojos como si estuviera concentrándose duro. Entonces, su voz cambió, convirtiéndose en una aproximación ronca de Luke - La profecía de nosotros mismos. Los tontos no saben qué camino tomar.
Antes de que pudiera reaccionar, la voz de Tyson cambió de nuevo, cada vez más profunda, al igual que el otro que había oído hablar con Lucas fuera de la cafetería. "¿Realmente crees que él vio centauro se ha ido para siempre?"
Tyson se echó a reír, el reír de Luku.-No pueden confiar en él. No con los esqueletos en su armario. El envenenamiento de los árboles fue la última gota.
Annabeth se estremeció.-¡Deja eso, Tyson! ¿Cómo haces eso? Es escalofriante.
Tyson abrió los ojos y miró perplejo.-Sólo escucho.
-Sigue adelante-le dije.-¿Qué más están diciendo?
Tyson cerró los ojos de nuevo.
Dijo entre dientes en su voz ronca de: "¡Silencio!" Y luego la voz de Luke, murmurando: -¿Está seguro?
-Sí,-dijo Tyson en la voz ronca.-Afuera.
Demasiado tarde, me di cuenta de lo que estaba sucediendo.
Solo me dio tiempo para decir, "¡Corre!" Cuando las puertas del camarote se abrió de golpe y ahí estaba Luke, flanqueado por dos
gigantes melenudos armados con jabalinas, sus puntas de bronce destinados a la derecha en el pecho.
-Bueno-dijo Luke con una sonrisa torcida.-¡Pero si son mis primos favoritos y mi preciosa novia!¡Vamos a dentro!
Entramos en un camarote lujoso pero horrible todo mezclado.
La parte hermosa: enormes ventanas curvas a lo largo de la pared del fondo, mirando hacia la popa del buque. Mar verde y cielo azul se extendía a todo el camino hasta el horizonte. Una alfombra persa cubría el suelo. Dos sofás ocupando el centro de la habitación, con una cama con dosel en un rincón y una mesa de caoba en la otra. La mesa estaba llena de comida-cajas de pizza, botellas de soda, y un montón de bocadillos de carne en una bandeja de plata.
La parte horrible: en un estrado de terciopelo en la parte posterior de la habitación estaba a diez metros de largo un cofre de oro.
Un sarcófago, grabadas con escenas de griego antiguo de las ciudades en llamas y héroes muertos espeluznante. A pesar de la luz del sol entrando a raudales por las ventanas, el ataúd hizo toda la habitación fría.
-Bueno-dijo Luke, abriendo los brazos con orgullo.-Un poco mejor que la cabina Once, ¿eh?
-¡Noooo!para nada la cabina once está muchísimo mejor desde que te fuiste y desde que los líderes son Travis y Connor,tus hermanos y unos chicos encantadores!-dije cabreándole
-¡GRRR...!¡NO TE ACERQUES A ELLOS,TÚ ERES MÍA!-gritó encolerizado.-¡MATARÉ A TODOS LOS HOMBRES QUE SE TE ACERQUEN,INCLUIDO A TU MALDITO PADRE Y A TUS HERMANOS!,¿ME OYES?¡TÚ ERES MÍAAAA...!
-¡OYE!UNA,YO ME ACERCO A QUIEN ME DA LA GANA DOS,YO NO SOY DE NADIE Y MENOS TUYA TERCERO,NO MATARÁS A NADIE Y MUCHO MENOS ME VAS A PROHIBIR QUE ME ACERQUE A NINGÚN CHICO!¿TE QUEDA CLARO?-grité encolerizada.
-¡Calmaos los dos!¿por qué no nos sentamos?-dijo Annabeth.-¡Y tú no te acerques a mi amiga Percy,aunque nos peleemos,ella es mi amiga!
-¿Y quién me lo va a impedir?¿tú?-dijo Luke riéndose a carcajadas.
-¡No solamente ella,yo,sus hermanos,su padre,su madre,todos del campamento,Deimos y Fobos,Dionisio¡Ah!si se me olvida tu padre también ya que la considera como una hija suya.-dijo Clarisse cabreándole mientras que Annabeth asentía.
Luke estaba bastante rojo de la ira y los celos,pensé que iba a estallar en cualquier momento pero se controló y nos miró como si nada hubiera pasado.
-¡Tu envenenaste el Árbol de Thalía!-gritó Annabeth enfadada.
-Derecho al punto, ¿eh? Está bien, seguro yo envenene al árbol. ¿Y qué?-Dijo Suspirando.
-¿Cómo pudiste?-dijo Annabeth tan enojada que pensé que iba a explotar.-¡Thalia te salvó la vida! Nuestras vidas! ¿Cómo pudiste deshonrarla?
-¡Yo no la deshonré!además a mi Thalia no me importa,yo solamente tengo un propósito en la vida que es que Percy sea mi esposa y que cuando destruyamos a los dioses,ella reinará a mi lado!-dijo Luke sonriendo como un psicópata.
-¡Escúchame bien Castellan,nunca pero NUNCA,JAMÁS me casaría contigo!¡me das asco!-le dije mirándole con asco y odio.
-¡Llévatelos a todos menos a mi Percy!-dijo encolerizado.
-¡Nunca estaría contigo a solas otra vez!¡Ahora,chicos!-les dije pegándole a Luke en todos sus genitales haciendo que cayera al suelo.
Gracia a los dioses,ellos lo entendieron se volvieron y noquearon a los dos gemelos compinches de Luke,lo bastante para salir corriendo del camarote,teníamos tres kilometros y medio corriendo hasta llegar a la parte noreste del crucero para llegar a los los guaridas-monstruos de seguridad que yendo detrás de nosotros encendieron la alarma hasta que vi los salvavidas.
-¡Allí están los salvavidas!-les grité.
Corrimos por el más cercano.
En el momento en que quitamos la tapa, los monstruos y los hombres más seguridad se dirigieron al puente, dejando a un lado los turistas y los camareros con bandejas de bebidas tropicales. Un tipo con armadura griega sacó su espada y cargo, pero cayó en un charco de piña colada. Arqueros laistrygonian montados en la cubierta por encima de nosotros, entallado flechas en sus arcos enormes.
-¿Cómo iniciamos esta cosa?-gritó Annabeth.
Un perro del infierno saltó hacia mí, pero Tyson lo estrelló a un lado con un extintor de incendios.
-¡Adentro!-Grité. Destape a Riptide y redujo la primera descarga de flechas en el aire. En cualquier momento estaríamos desbordados.
El bote salvavidas estaba inclinado sobre el lado de la nave, por encima del agua. Annabeth y Tyson no estaban teniendo suerte con la polea de la liberación.
Me subí a su lado.
-¡Agárrense!-Grité, y corté las cuerdas.
Una lluvia de flechas silbaban sobre nuestras cabezas cuando caímos libres hacia el océano.
