HOLA! HOLA! MIS QUERIDOS LECTORES! Lamento mucho la tardanza, sé que no he publicado nada en mucho tiempo pero ahora que estoy libre de deberes en la universidad espero poder dar todo de mí en las historias!
Vampire Knight le pertenece a Matsuri -sama, La trama y los OC'S son TOTALMENTE MÍOS!
Muchas Gracias por su apoyo, significa mucho para mi y espero que este capítulo sea de su agrado! :) katina-12, Juliet-whitlock, ninnia depp, EtsukoDaishi, NightLotus, Sayuki-Uchiha, JackySparrow, Erk92
Disfrútenlo! ;)
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Pelirroja sin vergüenza
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Ya ha pasado casi una semana, desde que decidí retar a Ruka por su mal comportamiento y palabras ofensivas. Como me lo esperaba, no he tenido la oportunidad de demostrarle que soy mejor, pues Kuran decidió que sería mejor si me pongo al día con mi estudios antes de ir a clase. Debió pensar en eso, desde el primer día.
No le conté a Kaname sobre lo sucedido, ya que no quiero que el resto del dormitorio especule que por ser la supuesta protegida de aquel purasangre, me quiero aprovechar de mi posición y planeo convencerlo de lidiar con mis inconvenientes. Para él, pueden ser temas insubstanciales y prefiero ahorrarme sus sermones, mientras juega ajedrez.
Créanme, a nadie le gusta recibir sermones y menos si vienen de un chico demasiado serio, jugando ajedrez, que se queda media hora pensando qué movimiento hará después. Sin mencionar que está jugando solo.
Cambiando de tema ¿Qué vas a hacer con TODO eso?
El comentario del individuo en mi cabeza me deja pasmada y observo el escritorio marrón, que queda justo al frente de mi cama.
"¡Ugh!"-Un sonido gutural escapa de mi garganta. Cansada, fastidiada y completamente aburrida ante la loca idea de tener que poner aquella torre de cuadernos, al día, es algo que simplemente no me llama la atención. Con el cuerpo tendido, atravesando la cama, observo con recelo aquella torre de libros que solo hacen estorbo, a mi parecer.
Volví a renegar, encubriendo mi rostro entre las sábanas.
¡No es justo! Debieron pedir que me uniera a esta tonta academia al terminar el año escolar, no tres meses antes de comenzar las vacaciones de invierno.
En mi cabeza noté como mi personita imaginaria, parecía estar entreteniéndose con mi desgracia, mientras se mecía de un lado a otro, exponiendo las ventajas de ser simplemente un producto de la imaginación, ocasionado por la incomunicación y abandono de tus padres.
¿Es difícil para ti hacer un poco de silencio? Tú presencia me da jaqueca. ¿Cómo es que puedo crearte, pero no desapareces cuando más lo necesito?
Ahora que lo mencionas pelirroja, es muy difícil hacer eso, considerando que somos la misma persona, y por ende ¡Somos igual de ruidosas y molestas! ¡Eres una grosera!
Sorprendentemente, mi número dos se ve totalmente endeble, con un ceño fruncido y arrugando la frente de una ancianita de 90 años, se esfuma de mi mente, dejando únicamente una nube de polvo.
¡¿Ahora me van a decir que mi #2 es una Ninja!?
Despego mi rostro de las fundas, mis ojos cerúleos viajan por la habitación hasta hundirse en la interminable torre de materiales escolares de nuevo. Aquel escritorio parece llamarme, pero no de forma agradable. Puede que solo sea una mesa normal, pero yo puedo ver una enorme mesa poseída, con ojos saltones y dientes puntiagudos que pronuncian palabras amenazantes.
"¡Estudia, muahaha!"
Suspiré. Pasando una mano por mi cabellera de fuego, dejo que mi cabeza se desplome como una muñeca de trapo sobre las telas.
¡Oww! Suficiente con Némesis ¡No quiero estudiar!-Recordé a aquel profesor de Literatura, haciendo lecturas aburridas y descaminando la mirada metida en sus libros hacía mí. Un par de ojos tajantes que escurren veneno y me sacan de quicio. Ansío no tener contacto visual con aquel vampiro por mucho tiempo, aunque si la ocasión lo pide, de vez en cuando le arqueo una ceja, mientras mis ojos envían dagas hacia él.
¡Muere, Némesis, muere!
"¡Argh!"-Refunfuñé, lo he estado haciendo mucho últimamente y eso no es bueno. Me siento en la mitad de la cama con las piernas cruzadas, como si fuese a meditar, pero en realidad recuesto mi rostro sobre mi mano, y acomodo el codo cerca a mi rodilla izquierda. Bostezo y a medida que mis ojos dejan de formar esas pequeñas lágrimas en las esquinas de mis ojos, arrugo el ceño al ver nuevamente esa torre de papeles, libros y cuadernos.
Pero hay algo más que me tiene mal humor. Recuerdo que al salir de la habitación de Ruka, después de haberla retado con tanta furia y valentía y haber escuchado su ldiscurso de horas, sobre las reglas y comportamientos que debe seguir un vampiro. He sufrido todos estos días, del indiscutible espionaje por parte de un par de ojos miel, amenazantes y homicidas.
¡Oh! Qué suerte la mía
Ruka parece estar preparando alguna trampa cada vez que paso por su lado o cuando casualmente cruzamos miradas, Los pelos de la nuca se me erizan por esos escalofríos que recorren mi dorso cuando siento sus ojos clavados en mí. Aquella ferviente vampiresa de cabello ondeado, ni siquiera me deja salir del baño tranquila, ya que cada vez que lo hago puedo ver como se esconde en la esquina del corredor. Los pequeños demonios que la rodean emanan un aura, tan crecido y negativo hacia mi, que lo puedo sentir a hasta en otro continente.
¡Claro! Siempre he sabido que el no medir mis palabras, me puede costar el precio de una vida tranquila y pacífica por el resto de mis días, pero nunca pensé que haber dicho que podía ser mejor que ella, la hiriese tanto.
La próxima vez, dile que es tan vieja, que ya ni le importa a Kaname, pelirroja…
¡¿Estás Loca!? Eso es suicidio…
"¡Oye Ruka!"- En medio del salón decido levantarme en contra de la tiranía de la vampiresa de ojos miel, que me mira a la expectativa, mientras sus dedos rodean el lápiz de madera con delicadeza.
Mis labios se parten lentamente mientras poso mi pierna sobre el escritorio y apunto hacia ella-"¡Eres tan vieja, que ya ni le importas a Kaname!"- Grito, creando conmoción entre la multitud que deja escapar un grito ahogado y que con ojos saltones, dirigen la mirada hacia la desconcertada vampiresa, que con su mano desnuda rompe aquel material escolar, mientras sus ojos miel se ahogan en veneno.
"¡No! Olvídalo, mejor ignora lo que he dicho"- Trato de reírme de forma inocente mientras vuelvo a mi asiento, pero noto como aquella vampiresa se levanta del suyo y prácticamente vuela sobre los escritorios, acercándose a mi con sus manos dirigidas a mi cuello.
Sí, definitivamente esas serían mis últimas palabras.
Exhalo, no crean que no he hecho nada en estos últimos días, aunque voy a empezar formalmente hasta el próximo año, debo aprovechar los próximos tres meses para adaptarme a la rutina y conocer a mis compañeros. Y si quiero, puedo ir a clase, pero a la única que tengo que ir por obligación. ¡Está bien, castigo! Por lo del escritorio del Director y por haber ofendido a mis colegas, es a la de Némesis. Sin embargo, debido a su horario, no he tenido la oportunidad de ser presentada ante la Clase Diurna, formalmente.
Al parecer, los de la Clase Nocturna son bastante populares entre los humanos. Tanto, que los tratan como si fuesen celebridades, y rumores de mi llegada, ya viajaron a sus oídos, realzando sus expectativas sobre la carne a fresca que ha llegado su territorio. Pasamos de ser temidos a ser objetos de deseo.
¡Espero que mis antepasados no se estén revolcando en sus tumbas!
Pero más allá de esa superficialidad, he aprovechado el espionaje de Ruka para instruirme con su rutina diaria, ya que necesito saber qué clase de vida lleva aquella vampiresa disfrazada de inocencia, pero que en realidad esconde un ser maligno, que quiere escapar de las cadenas del destino, para coger mi cuello y-
Ehmmm, pelirroja, no es por nada pero ya te estás poniendo demasiado dramática, solo di que es mala y ya.
Lo siento…
En suma, puedo decir con total seguridad que Ruka es de las vampiresas que más tiempo le dedican a su cabello, y no lo niego, es un cabello grandioso de ondas perfectas, volumen y un color extraño y provocador, pero ¡Vaya! No deja de sorprenderme el tiempo que le dedica a su cuidado: Ruka se levanta en la tarde, unas cinco horas antes de comenzar clases, estudia un poco, lee, visita a Kaname, hace propuestas indecentes-
¿Qué quieres decir con eso?
Eh, nada, solo que le dice que si Kaname tiene ganas de beber sangre, pues ella está dispuesta a, ya sabes…dejarse morder… ¿Qué pensabas?
Nada.
Eres una pervertida #2.
Bueno, volviendo a lo nuestro, hace propuestas indecentes y luego entra al baño y usa el tiempo que tiene de sobra (el cual es bastante) para emperifollarse, no se me hace raro que piense que el hecho de que Kaname la rechace diariamente, lo relacione con su apariencia.
¡Pfff!
¡No te rías #2! No tener genes tan perfectos como ellos nos lástima cruelmente, las vampiresas tenemos que dedicar el doble de tiempo a nuestros aspectos.
¡PFFF! Y se siguen viendo mal de todas formas. Bueno, solo tú. Ruka y Rima se ven bien.
Una vena aparece en mi frente, mientras mi cara modela una mueca.
Ahora, ignorando un poco a mi #2 y su pequeña broma, decido levantarme de mi cama y encaminarme al escritorio a paso acompasado. Suspiré al pasar mis manos por la cubierta de un libro viejo de páginas ambarinas por la antigüedad. Lo abro por curiosidad en su contenido, pero al ver que hay manchas de tinta y palabras tachadas en algunas oraciones, me siento velozmente en la silla negra reclinable y empiezo a hojear.
De repente, hago un gesto de descontento-"¿Qué es esto?"
Mis ojos se apartan del libro cuando mis oídos atraen el sonido de la cerradura de mi habitación, clavo mi mirada en aquella puerta de madera vieja abriéndose paulatinamente. Mis manos cierran aquel libro viejo, precipitada, lo escondo en el primer compartimiento del escritorio. Esos segundos de adrenalina parecen años, pues mis ojos no dejan de mirar de un lado a otro, buscando alguna forma de parecer natural. Siento una gota de transpiración bajando por mis sienes.
Tranquila, tranquila, tranquila….
Mis ojos observan por un segundo, la torre de materiales escolares y rápidamente tomo una libreta que está en el medio, la abro, ignorando la interminable torre oscilándose de un lado a otro, y con mis dedos juego con el primer bolígrafo que encuentro. A pesar de no entender nada de lo que está escrito en las páginas de la libreta, intento actuar natural y como una buena alumna.
¿Matemáticas?
Pelirroja, la próxima vez, escoge algo que tú mente si pueda procesar…
Sin entender lo que mis ojos ven, solo un montón de jeroglíficos y gráficas que no comprendo, mi cuerpo se estremece y no sé el porqué de mi reacción tan descomedida.
Pego un brinco al sentir una mano sobre mi hombro derecho y mis labios deja escapar un grito ahogado.
"Pensé que estabas durmiendo. Disculpa mi intromisión"- La melodiosa voz de Kaname me toma por sorpresa, meramente asiento esperando a que se vaya, tan rápido como vino. Después de todo, me imagino que solo quiere saber cómo estoy.
"¿Te encuentras bien?"-Pregunta. Trago saliva y muevo mi cabeza de arriba a abajo, cerrando mis ojos con fuerza. El peso de su mano en mi hombro, se desvanece.
"Deberías descansar un poco, no te ves muy bien"-Comenta el purasangre-"No te exijas demasiado"- y su mano palpa mi frente.
"E-Estoy bien"
¿Ahora conversamos demasiado? ¿Desde cuándo habla tanto el Kuran?
No me desconcentres #2
"Akako…"- Su voz pronunciando mi nombre suena como una reprimenda y me encogo de hombros al instante. Me levanto del asiento, cerrando la gaveta en silencio, Kaname se hace a un lado y mientras me giro, traguo saliva alterada.
"¡Mira!"-Sonrío, levantando mis brazos en repetidas ocasiones, como simulando un baile-"Estoy bien. Estoy bien"
Aquel purasangre entreabre sus ojos vino y me mira a través de sus largas pestañas- "¿Qué estás estudiando? Puedo ayudarte"
Cuando el vampiro reservado me ofrece su ayuda para estudiar. Mis labios se separan como si fuese a tomar una bocanada de aire.
"¡No! ¡No!"- Sacudo mis manos, negándome con la cabeza- "No necesito ayuda, puede que no lo parezca, pero soy muy lista. Me gustan los libros, eso facilita las cosas y me va mejor, trabajando en solitario"-Me pego suavemente con mis nudillos en la cabeza, forzando una sonrisa.
¡Tu cabeza suena hueca!
Frunzo el ceño ante el comentario, pero al notar la mirada sospechosa de Kaname vuelvo a sonreír. Las comisuras de mis labios ya me están punzando.
"Está bien"- Dice Kaname, retornando a su apariencia serena, mientras sus ojos se desvían hacia la libreta de matemáticas sobre el escritorio. Mi mente deámbula de forma frenética por aquel libro oculto en la gaveta. No sé si le pertenece a él. Reposo mi mano izquierda sobre el escritorio, creando una distracción para el purasangre, ya que su mirada se encuentra con la mía.
"Puedo saber ¿A qué viniste?. No he causado ningún problema"- Me río tímidamente. Sus ojos vino me observan con cuidado.
¡Pégale, pelirroja!
¡NO!
¡Oh, vamos! Necesito acción.
"Al parecer Akatsuki, tomó uno de mis libros por error y lo dejó aquí" – Un silencio impaciente se apodera de la habitación con ímpetu. Por un momento, me siento sofocada con la presencia del purasangre y puedo ver con claridad su aura aplastante, igual a la Rido.
"Qué extraño. Estaba revisando los materiales hace un momento y no encontré nada diferente. Tal vez está en otro lugar"-Respondo, segura de que eso lo hará volver por donde vino.
"¿Puedo?"-Kaname siendo incrédulo conmigo, señala la pila de materiales escolares con un vistazo, mientras yo consiento lentamente.
"Adelante"-Me hago a un lado mientras el purasangre toma mi lugar frente al escritorio y observa con detenimiento el buró marrón. Ni siquiera contempla los libros, cuando su mano derecha ya está rodeando la argolla de la gaveta donde está escondida la libreta.
Paso saliva.
¡No, no, no, no!
¿Qué hay de interesante en ese libro viejo?
Parece un diario…
¿Un diario?
Sí
"¡NO!" – Antes de que Kaname pueda abrir la gaveta, mi cuerpo la empuja, obstruyéndola con fuerza. El purasangre me intranquiliza con su mirada cortante, pues agarro la manilla con fuerza, evitando que la abra-"Lo siento"- me disculpo bajando la mirada-"Tengo algo muy importante ahí y no puedo dejar que lo veas"- Me encojo de hombros ante su presión visual. El Kuran suspira y pasa su mano libe por su sedoso cabello.
Los labios de Kaname se partien dejando al descubierto sus caninos blancos. Mis ojos se abren sorprendidos, una corriente de escalofríos sube por mi espalda, y me pone los pelos de punta.
"Permíteme, por favor. Solo voy a echar un vistazo. Prometo no entrar en detalle"-Comenta el purasangre, rebato con la cabeza.
"¡No, no puedes! Es algo muy íntimo"-Casi puedo ver la cursiva al hablar. Kaname suspira e intenta abrir la gaveta, pero vuelvo a cerrarla de golpe con mi cuerpo.
Tok-Tok
Kaname y yo, cruzamos miradas y luego vemos hacía la puerta de la habitación. Una voz masculina llama desde el otro lado.
"Señor Kaname"- Dicho purasangre suelta la argolla de la gaveta, para caminar hacia la puerta. Ignorando mi exasperada exhalación.
¡Creo que lo logré!
¡Oh! Tenemos a un PERVERTIDO en el dormitorio…
¿Huh?
Al abrir la puerta, observo un cabello rebelde de color naranja claro, que hace juego con un par de ojos rosa o un tono muy parecido al rosa. Un vampiro alto y musculoso,se apoya en el marco de la puerta, para hablar con el Kuran, con una voz que me suena bastante familiar escapándose de sus labios. Lo miro furtivamente.
"Hola, pelirroja"
Arqueo una ceja al ver su mano levantada y su mirada fija en mí. Tontamente me señalo con mi dedo índice, mientras signos de interrogación aparecen en mi cabeza.
"¿Te conozco?"- Pregunto, acariciándome la barbilla en un gesto de reflexión.
"Bueno, en ningún momento me quisiste ver a los ojos, pero te desperté cuando te quedaste dormida en la clase de Literatura"- Mi mandíbula cae desencajada. Mis ojos se abren casi saliéndose de mi cabeza, alarmada, torno la vista hacia Kaname, quien da media vuelta para verme.
"¡No es lo que piensas!"- Susurré automáticamente. El vampiro de cabello naranja desciende la mirada hacia el purasangre, notando como entrecierra sus ojos y deja escapar un soplo cargado de decepción.
"¿Qué voy a hacer contigo?"-Se pregunta el Kuran. Mis ojos azules miran al peli-naranja para lanzarle dagas, hachas y algo más.
"Amigo de músculos perfectos, pensé que no te volvería a ver"- Digo animadamente, para hacer que todo vuelva a la normalidad. Aquel vampiro de cabellos naranja me mira con curiosidad y rasca su cabeza, como pensando algo.
"Soy Akatsuki Kain, no 'amigo de músculos perfectos' "-Me corrige de repente.
"Como quieras amigo de músculos perfectos, y te equivocas, yo nunca me he quedado dormida en la clase de Ne—"- Me atajé, la mirada sospechosa de los dos vampiros en la puerta de mi habitación, es para indicarme su total desconfianza ante lo que no he dicho aún.
"No es mi culpa. La clase Némesis es aburrida"- Cruzo los brazos sobre mi pecho, y levanto la nariz en señal de arrogancia-"¡Tch!"
"Señor Kaname, encontré el libro que estaba buscando"–Ignorando completamente mi comentario, los dos vampiros vuelven a su conversación previa. Me siento en la silla reclinable, apoyando los pies sobre el escritorio y relajándome completamente.
Te ignoraron, te ignoraron, te ignoraron LA LA LA LA….
"Si no les molesta ¡Debo estudiar! Pueden retirarse"- Ilustro, dándole la espalda a mis compañeros de dormitorio. Empiezo a hojear la libreta descomedida, esperando a que la puerta de mi habitación vuelva a estar cerrada. Después de unos minutos de silencio, los dos vampiros abandonan mi morada, dejándome completamente sola.
Pero no sin antes darme una jaqueca.
"Akako, después hablaré contigo sobre la clase de Literatura"-La voz de Kaname tan armoniosa, ahora marea. Es demasiado estricto este purasangre. Asiento lentamente, y sin darle la cara, denigro entre dientes su comportamiento.
"Puedo oírte"-Comenta antes de cerrar la puerta.
Me reí hurgándome la cabeza-"Sin rencores, Kaname"-le digo a regañadientes. Al paso de los minutos, sin hacer nada, dejo caer mi cabeza contra la libreta, golpeándome la frente e ignorando el dolor.
Esto no puedo empeorar…
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"¡Kya!"
No sé, por cúantas horas me había quedado dormida con mi rostro sobre la libreta, pero al abrir los ojos y pestañear un poco siento una corriente de dolor corriendo por mi nuca, debido a la posición en la que había estado. Curioseo por la ventana que tengo al frente, hacia el jardín del dormitorio, debido a los aullidos femeninos que captaron mis oídos y noto a un grupo cuchicheando, para evitar ser percibidas.
Sus uniformes son negros con rayas blancas, llevan un blazer que les llega hasta la cintura, una camisa blanca de manga larga debajo, que lleva un listón rojo en el cuello y una mini falda negra. Demasiado corta, en realidad, que no cubre sus piernas por completo, son sus medias negras hasta la mitad de sus extremidades, lo que las ayuda con el frío. El uniforme se me hace conocido, especialmente los accesorios: como las botas de cuero agamuzado color marrón, con cordones que simulan los zapatos que usan los humanos para ir a las montañas o hasta en algún desierto.
Por los gritos y el color del uniforme, deben ser de la clase Diurna. Sigo prestando atención al grupo de niñas aventureras. Son muy arriesgadas al acercarse a los dormitorios de la Clase Nocturna. Algunas se ven asustadas, ya que invadir dormitorios conlleva una suspensión, pero otras, simplemente no pueden esconder su regocijo, pues sus rostros tienen sonrisas de oreja a oreja que parecen irreales.
¡Qué bien! Mira pelirroja, amigas nuevas.
¡Olvídalo! Son humanas.
¡OH! ¿Entonces, qué hacemos?
Sacarlas, por supuesto…
Me inclino un poco más a la ventana en un intento por captar bien sus apariencias, la luz de la luna es la única coloración. Es extraño que nadie pase por los corredores en ese momento, pero bueno, todos deben estar en clase. Lo que me hace la única estudiante aquí. Desvío la mirada hacia el reloj de la torre más alta de la Academia Cross, y a pesar de ya haber notado que está oscuro, no tenía idea que en realidad es demasiado tarde. Los vampiros no demorarán en cruzar las puertas del dormitorio y encontrarse con las pequeñas traviesas.
Las estudiantes aprovecharon la soledad en los dormitorios para entrar y esconderse un buen rato, solo para poder ver a sus ídolos más de cerca o quién sabe, tal vez quieran robar ropa interior o algo así. La Clase Diurna muere por los estudiantes de la Clase Nocturna, pero a nadie se le permite entrar a los dormitorios de la otra clase, está prohibido por obvias razones. Y como no queremos accidentes, decido salir a dar un paseo por los corredores.
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"No puedo creer que en realidad estemos aquí"
"Lo sé, ¿No es increíble?"
"¿Qué haremos si nos descubren?"
Encubierta entre los arcos de los corredores que rodean el jardín de flores y árboles de todos los tamaños, decido esperar a que las aventureras hagan silencio para aparecer de sorpresa. Necesito algo de diversión y qué mejor, que asustar a un grupo de humanas. Escucho su conversación, atenta a cualquier comentario de Shiki, para, tal vez, unírmeles. Puedo sentir sus cuerpos palpitantes y ansiosos, como si estuviesen a mi lado.
Recuesto mi cabeza en la pared de concreto, mientras juego con las mangas de un saco gris y largo que Rima me prestó, junto con otra ropa, como jeans y blusas, en reemplazo a lo que usaba anteriormente. La vampiresa me tomó bajo su ala, a la hora de vestir, al ver mi vestido azul noche totalmente destrozado. Por suerte, ella necesitaba salir de cierta ropa y yo, necesitaba un armario nuevo. Maravillosamente, todo me queda, aunque al no estar acostumbrada a usar ropa tan moderna, regateo con todo.
Pelirroja, se escapan…
Me escondo entre los arbustos, mientras una de las chicas de cabello castaño, recogido en una cola de caballo, le echa un vistazo al reloj que lleva puesto en la muñeca izquierda, las demás la observan impacientes, mientras se toman los brazos entre ellas, en un intento por luchar contra las frías corrientes de viento que las empujan ferozmente.
Una chica de cabello negro y corto, de ojos marrones, ojea a su alrededor, claramente espantada, mientras su amiga rubia la toma del brazo con fuerza. Suspiro, en serio piensan quedarse, no son de esas que llegan y se arrepienten al instante. Quieren verlo a los de la Clase Nocturna con tal esperanza, que hasta siento pesar por ellas, pero no puedo hacer nada para ayudarlas, tienen que irse o todos estaremos en problemas.
Me levanto ligeramente y justo cuando voy a gritarles, se escuchan las palabras de una voz masculina enojada.
"¡Hey, ustedes! ¿¡Qué hacen aquí!?"-Mis ojos se abren como platos al reconocer la voz y ágilmente vuelvo a mi escondrijo en el seto, mientras las niñas traviesas se congelan en sus posiciones. Gotas de sudor recorren sus cuerpos y sus pieles ligeramente bronceadas, se vuelven cadavéricas.
Unos ojos de iris violeta les fulminan la espalda, mientras su blazer negro y totalmente abierto, ondea con el viento, dejando al descubierto su camisa blanca desabotonada en los primeros botones que viste por fuera de su pantalón negro. Su cabello de plata brilla a la luz de la luna y lánguidamente, las chicas deciden enfrentarlo con expresiones de culpa y sollozo, en sus rostros empalidecidos.
"Ze—Zero-kun"-La chica de cabello negro hace una postración, pidiendo disculpas, pero aquel humano ignora por completo su intento de buscar perdón y las extermina con la mirada. Extrañamente, siguen sin percatarse de mi presencia, pero prefiero mantenerme lejos de cualquier problema con el humano.
"Vuelvan a su dormitorio. ¡Ahora!"-Ordena el peliplata con ojos bravucones. Las rebeldes se encogen de hombros, pero eso no les impide maldecir la existencia del humano entre dientes.
"No es justo"
"Estuvimos tan cerca"
"Siempre es lo mismo con él, es un verdadero fastidio"
Musitan las estudiantes de la Clase Diurna. Zero las sigue por el pasaje que da hacia la entrada principal de acero gigante, por donde salen y entran todos los vampiros, para certificarse de que no se queden dando vueltas en el recinto de la Clase Nocturna y se vayan directamente a sus habitaciones, que en realidad quedaban muy lejos.
Aliviada de que la situación se haya solucionado, me volteo aún en cuclillas, para dirigirme a mi habitación. Mi cuerpo se detuvo al oír que las suelas de unos zapatos han pasado por mi lado, me giro un segundo para asegurarme de que no era mi imaginación, que en realidad las estudiantes se estaban retirando, y justo cuando lo hago, mis ojos azules se enlazan con los cortantes y enfurecidos ojos violeta del humano Kyriuu.
Desvío la mirada avivadamente, como ignorando su existencia y me dirijo sublevada, con la frente en alto, hacia los corredores. Pero no sin antes voltearme una vez más y sacarle la lengua al humano antipático, quien alcanza a notar mi expresión de descontento, pero al parecer no le da importancia y se gira sobre las suelas de sus zapatos, para retirarse.
Al perderlo de vista, bajo la mirada-¿Por qué nos odiara tanto?
Me quedo un rato recorriendo el pequeño jardín, siempre he tenido que verlo de lejos, pero ahora somos solo los dos. Una sonrisa curva las comisuras de mis labios, mientras me acerco a unas silla a un lado de las rosas blancas. Elevo la mirada para notar que mi habitación se ve perfectamente, desde ese asiento.
No puedo creer, que esté tan lejos de casa…
Ante cierta presión, dirijo la mirada hacia el pasaje rocoso, para darme cuenta de que el humano de cabellos de plata, está firme sobre sus talones, observándome con ojos maliciosos.
"No estoy haciendo nada malo. No veo razón para que me mires de esa forma"-Le comento indiferente, sin mirarlo a los ojos. Observo bruscamente, unas flores amarillas que quedan justo al frente de mi asiento y me abrazo, cubriéndome la camiseta blanca con el saco gris. El silencio parece ser el mejor amigo de Zero, pues sus ojos violeta se cierran un instante. Creo verlo vulnerable y sereno, pero evito observarlo por mucho tiempo, ya que no tolero su presencia, ni él la mía.
Ese 10 perfecto en apariencia, sube al número 100 ¡La luz de la luna lo favorece, pelirroja!
Dejo escapar una risita entre dientes que capta la atención del humano, sus ojos lívidos me observan por un rato, hasta que decido aplacarme. Sacudo mi mano, ignorando sus miradas venenosas.
"Cambia esa cara. Te verías mejor con una sonrisa, como tu hermano"-Mis ojos azules lo fulminan y noto cierta tensión en sus músculos. Aquel comentario pareció atraparlo desapercibido. Sus cejas se juntan a medida que su mirada violeta, se torna más encolerizada.
"¡Oh-Oh!"- Me cubro la boca con la mano, dramatizando la situación. Me levanto de mi asiento y me me abro paso, ahora sí sin distracciones, hacia la entrada del dormitorio. Los vampiros no demoraran en llegar y no quiero que Kaname piense que estoy dando vueltas por ahí, buscando problemas. Mis pasos se hacen rápidos. Pues más que la presencia de aquel humano, es su olor lo que no tolero. Mis colmillos parecen anhelar un poco de su sangre y simplemente no me puedo dar ese lujo.
No pienso perder la cabeza, por un olor tan exquisito.
Pelirroja, yo de ti lo muerdo.
Suenas como una pervertida #2 ¿Qué pensarán de mí los que leen mis pensamientos?
¡Muérdelo, muérdelo!
¡Silencio!
Antes de poder entrar a los corredores de forma sosegada, siento un súbito apretón en mi brazo derecho. Emitiendo un fuerte quejido, cierro los ojos por el dolor que recorre mi brazo y al abrirlos, mi espalda golpea contra la fría pared peñascosa de los arcos.
"¡Hey! Tranquilo, solo fue un comentario inocente"- La mano que sostiene mi brazo deja de apretarlo, hasta no sentir rastros de su fuerza. Los ojos retadores del peli-plata, me amenazan, pero mis ojos cerúleos lo observan con frialdad, escondiendo la fugaz ansiedad que me produce su olor.
"¡Aléjate de Ichiru!"- Sus palabras son como si una espada cortara el viento, amenazantes y rápidas. Sonreí de medio lado, empujándolo hacia atrás con mis manos cubiertas por las mangas del saco.
"Lamento informarte que Ichiru se me acercó primero. Ya es grande, puede tomar sus propias decisiones. No necesita una niñera"- Dije, retando al humano, sus ojos irradian odio, sus manos tiemblan con ansia.
Una fuerte corriente de viento hace que mi cabello se revuelva, cegándome por unos instantes. Abro los ojos al sentir que se ha calmado la ventisca y noto que el humano ha sacado su intimidamente arma plateada. Su pistola, que tiene unos cordones rojos colgando de la manilla, apunta hacia el cielo, mientras su expresión permanece escondida entre las sombras. Su lobreguez cubre mi cuerpo, trago saliva nerviosa.
¡Oh! Mami, papi, lo siento mucho. Fui una tonta desde el principio. Siempre supe que mi gran bocota me llevaría al más allá, antes de tiempo.
¡Cállate #2! No empieces a pedir perdón, todavía.
El humano baja su pistola rápidamente para apuntarme. Mi cabello se va para atrás, como si el viento lo ondeara. El brazo de Zero está extendido a un lado de mi rostro, bloqueando mi salida, mientras la pistola apunta contra la muralla rocosa detrás mío. Un dolor punzante atraviesa mi mejilla y siento una gota de sangre, bajando lentamente hasta mi mandíbula. Me paso la mano por la herida pequeña que me ha causado su arma.
No puedo hablar, pero limpio la sangre con mi mano y frunzo el ceño. Mi cuerpo tiembla en furor.
"Haré caso omiso a las reglas de ésta Academia, si veo que te estás acercando a Ichiru. ¡Te lo advierto!"- Aquel humano me amenaza sin pensarlo dos veces. No veo duda en su rostro y me doy cuenta de inmediato que me matará a la primera oportunidad que le dé.
"¡No te atrevas a amenazarme! ¿¡Quién te crees que eres, idiota!?" –Grité con mis manos convertidas en puños. El humano permanece indiferente ante mi reacción, pero no baja la guardia y justo cuando pretendo atacarlo, una voz masculina nos deja pasmados.
"¿A qué se debe todo esto?"-Pregunta Kuran a lo lejos. Su grupo de guardianes se acomoda detrás de él, con expresiones serias pero igualmente serenas.
"Akako-chan"-Ichijo me mira con ojos sorprendidos, al ver mi expresión desconcertada. Le hago señas, pero el vampiro cubre sus labios para evitar una risita. Dejo caer mis hombros. Genial. Muy bien Takuma, eres de gran ayuda.
"¿Hay algún problema, Kyriuu-kun?"-Pregunta Kaname, fulminando a Zero con la mirada. Desvío mis ojos azules para contemplar al humano, quien está más enojado que nunca: apretando sus dientes con fuerza, su ceño fruncido y mirada asesina. Por poco, me hace ignorar el hecho de que su cuerpo tiembla por la ira.
Paso saliva.
Ahora sí está de malas, pelirroja…
Bueno, eso fue todo por hoy, espero que haya sido de su agrado! xD
R&R! MUCHAS GRACIAS POR SU APOYO MIS QUERIDOS LECTORES! EN SERIO MUCHAS GRACIAS SON GENIALES!
Hikari-Letal-Blood! xD
*Capítulo arreglado*
