HOLA! HOLA! MIS QUERIDOS LECTORES! Lamento mucho la tardanza :C espero que no me maten por eso! jajajaja xD sé que no! sé que no O_O
Bueno, aquí les traigo otro capítulo de "Sombra de Ti" espero que sea de su agrado y que lo disfruten mucho.
AGRADECIMIENTOS: Muchas Gracias por su apoyo, significa mucho para mi! LOS ADORO MIS QUERIDOS LECTORES! sus reviews me llenan de alegría! y me dan energía para seguir esta historia como se debe! :) katina-12, Juliet-whitlock, Criistii206, Dulcesiita, ninnia depp, EtsukoDaishi, NightLotus, Sayuki-Uchiha, JackySparrow, Erk92
Historia dedicada a: Mina-chan a.k.a NightLotus :)
Vampire Knight le pertenece a Matsuri-sama, la trama y los OC's son TOTALMENTE MIOS! :O YEAH!
En fin, no quiero demorarlos más...
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"¡No te atrevas a amenazarme! ¿¡Quién te crees que eres, idiota!?" –Grité con mis manos convertidas en puños. El humano permanece indiferente ante mi reacción, pero no baja la guardia y justo cuando pretendo atacarlo, una voz masculina nos deja pasmados.
"¿A qué se debe todo esto?"-Pregunta Kuran a lo lejos. Su grupo de guardianes se acomoda detrás de él, con expresiones serias pero igualmente serenas.
"Akako-chan"-Ichijo me mira con ojos sorprendidos, al ver mi expresión desconcertada. Le hago señas, pero el vampiro cubre sus labios para evitar una risita. Dejo caer mis hombros. Genial. Muy bien Takuma, eres de gran ayuda.
"¿Hay algún problema, Kyriuu-kun?"-Pregunta Kaname, fulminando a Zero con la mirada. Desvío mis ojos azules para contemplar al humano, quien está más enojado que nunca: apretando sus dientes con fuerza, su ceño fruncido y mirada asesina. Por poco, me hace ignorar el hecho de que su cuerpo tiembla por la ira.
Paso saliva.
Ahora sí está de malas, pelirroja…
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Pelirroja con SUERTE
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Aún estando arrinconada por el humano, mi cuerpo permanece estático. Prefiero ahorrarme cualquier intento de escape y quedarme tranquila en mi puesto, algo incómodo. claro, pero igualmente seguro. El humano Zero no renuncia al contacto visual con aquel purasangre de ojos vino, que además de reservado simplemente emana ese aura de ser un vampiro calculador y extremadamente peligroso.
El tiempo pasa lento, la respiración del humano se altera, está intranquilo. Pienso en escabullirme entre los arbustos y de alguna forma desaparecer del lugar, sin ser salvada por Kaname, ni castigada ¡Por supuesto!. Pero las posibilidades de pasar inadvertida son nulas Y justo cuando pienso que debo hacer lo posible, para no ser notada por los demás vampiros, mis ojos cerúleos se encuentran con los ojos miel de la vampiresa más molesta de todas.
"Ruka…"-Suspiré frunciendo el ceño y recostando mi espalda plácidamente contra la muralla. ¡Oh por supuesto! No puede faltar la súper fastidiosa, 'Soy Dueña de Todo', mirándome fijamente con una sonrisa burlona curvando sus labios. Obviamente, después de este incidente, un vampiro sobreprotector, me va a dar un sermón intermiable, pero ella, ella va a restregarme por el resto de mis días ésta situación tan humillante.¡Genial!
Desvío la mirada de la vampiresa, hacía el sobreprotector purasangre. Por alguna razón, me da la ligera impresión de que está bastante disgustado y enfurecido, más de lo normal y ¡Claro! No puedo permitir que el humano me meta en más problemas, además de los que ya tengo por culpa de la Literatura. Exhalo, sintiendo como mis músculos parecen consumirse en lo que es una gran sensación de relajamiento y descanso. La situación con el humano me había puesto tensa y ahora, con tantos vampiros alrededor, el ambiente es aún más abrumador.
"¡Bien! Suficiente por hoy"-Dije, mi mano despeja mi rostro de los cabellos rebeldes que se mueven con el viento congelante. El humano me observa con sus pupilas lila y noto su incomodidad por nuestra cercanía. Le sonrío de medio lado-"No era necesario tanto espectáculo. Ya puedes moverte, necesito espacio"-Mi comentario brusco pero sincero, llega a sus oídos en un leve cuchicheo. Tomo el brazo con el que sujeta su arma y lo mueve con cuidado, lejos de mí.
Kaname me observa con detenimiento, mientras la mirada de los demás vampiros se torna desinteresada. Después de todo, ninguno veía problema entre el humano y yo. Ichijo me sonríe, mientras me hago a un lado del humano.
"Lo siento. Hice enfadar a este cazador, pero ya no hay problema"-Forzo una sonrisa, encarando al grupo de vampiros. La tensión empieza a desvanecerse a medida que crucé miradas con cada uno, pero Kaname es el único incrédulo que no se atreve a dejar pasar la situación.
Arrugo el ceño. Aquel purasangre puede sacarme de quicio en cualquier momento, sus zancadas tan elegantes como siempre, me toman desapercibida, pues sólo las noto después ver como le entrega sus materiales escolares a Ichijo y pasa por mi lado, sin siquiera verme. Observo la situación por el rabillo del ojo, ya que Zero solo está unos centímetros atrás de mí.
Kaname se acerca al humano, indiferente como siempre, sus ojos vino se enlazan con el iris violeta del cazador, quien gruñe rechinando los dientes, mientras guarda el arma de fuego plateada en su pantalón negro.
"Kaname, no pasó nada. Déjalo tranquilo"-Musité, pero no hay respuesta alguna por parte del vampiro. Doy media vuelta para afrontar a los dos chiquillos, solo para tropezarme con la mirada cortante de un par de ojos vino y una furibunda del peliplata.
¿¡Qué demonios!? Ambos son un enorme problema.
¡Al contrario! Son más perfectos de lo que pensé, pelirroja. Cuando son tan serios, se ven mejor. ¡Ahora tienen un 100 perfecto, en físico!
¿En qué momento se me ocurrió crearte? ¡Desaparece #2!
¿Acaso no te gusta la mirada de malotes, que tienen?
Por un momento logro distraerme por el comentario, pero sacudo mi cabeza para aclarar mis pensamientos.
Los tres cruzamos miradas por un buen rato, mi ceja forma un enorme arco a medida que noto cierta corriente eléctrica formándose entre las miradas del peliplata y el purasangre.
Suspiré-"Kaname ¿Podrías solo darme el sermón de siempre y dejar la situación como está? No agraves el problema"-Pisoteo el espacio ente los dos jóvenes rivales y sus miradas se clavan en mí en ese instante, me encojo de hombros al notar sus auras negras envolviéndome y la obvia diferencia de altura que tienen conmigo.
"Conoces las reglas, Kuran"- Zero habló, señalándome con su mano-"Ésta estudiante pretendía acercarse a unas alumnas de la Clase Diurna, que invadieron el dormitorio. Solo estoy lidiando con su problema"
De no ser por esas palabras, habría mostrado un poco de emoción al escuchar la melodiosa voz de Zero. Arqueo mis cejas, sorprendida por el comentario, un tanto tergiversado. ¡Ohhh Ya puedo sentir mis puños golpeando a este inútil.
¿Nos está culpando de algo que ni siquiera se nos había ocurrido? ¡Qué decepción!
Pégale, pelirroja. Dale en el lugar donde no llega el sol.
Doy un giro de golpe, para enfrentar al peliplata quien alcanza a abrir los ojos sorprendido, por unos segundos-"¿Qué clase de mentira es esa? Atrévete a decirla otra vez, humano"-Para cuando recobra la compostura yo lo sostengo del cuello de su camisa, con mis dos manos. Lastimosamente, la escena no se ve tan amenazante, como mis palabras. Tengo que ponerme en puntillas para llegar a su altura. Arrugo mi nariz con la peste a humano que viaja por mis fosas nasales al acercarlo a mí, pero eso solo hace que mi expresión se vea aún más exasperada. Sin embargo, percibo un nuevo olor en él, uno que me recuerda al perrito Hisoka.
A los lejos, se escuchan los gritos ahogados entre los vampiros que aguardan en el pasillo. Las luces de los dormitorios se encendien. Ahora no solo está el grupo de guardianes de Kaname entre la audiencia, sino los demás inmortales que se encuentran en sus habitaciones. Desesperada por pegarle al humano, mi cuerpo empieza a temblar.
Zero frunce el ceño y sus ojos violeta se conectan con los míos-"¡Suéltame!"- Me ordena el cazador.
Aprieto los puños y dejo que mis labios emitan un gruñido. La tensión nos ha envuelto totalmente, las miradas de odio que nos dedicamos son infinitas y el silencio entre los dos, solo es señal de anticipación, para que el próximo en hablar, de comienzo a una pelea. No de palabras ofensivas, sino de cuestión física. Si este humano quiere matarme, debe conseguirse una mejor razón para hacerlo. Su hermanito está lo bastante mayor, como para escoger él solo sus amistades, pero Zero parece no querer entenderlo.
"Qué forma de esconder lo de tu hermano ¿No? ¡Bebe llorón!"-Mascullé, mi pie se acerca al suyo y lo aplasta-"No intentes incriminarme, injustamente. Mejor suerte, la próxima"
Zero me observa con ojos fríos, una sonrisa de medio lado curva sus labios-"Conozco a los de tu clase, chupasangre. Siempre van por las presas jóvenes ¿Qué pensabas hacer con ellas? ¿Volverlas tus amigas y después matarlas? No me engañas con esa cara de torpe, que tienes"-Su pie aplasta el mío, lo suelto al instante. Frunciendo el ceño al mismo tiempo, nuestros cuerpos se balancean y recobran posiciones.
"¡Vaya, vaya, vaya!"- Dije, antes de dar giro con una mirada sarcástica, hacia el grupo de inmortales-"¡Miren eso! Tenemos un experto en comportamiento de vampiros, entre nosotros"- Me giré de nuevo para sonreírle, a lo que responde con una mirada entre odio y confusión.
Me agacho un momento, para amarrar el cordón de uno de mis zapatos. El humano se tensa, pero permanece atento a mis movimientos.
"¡Vuelve dentro de cien años y tal vez, me preocupe por tus amenazas"- le dije, terminando el último nudo del cordón. En un brinco, quedo en pie y lo señalo con mi dedo-"¿Por quién me tomas? ¿Alguna versión de tus libros de fantasía?"- Pregunté, mi mirada de niña-sabelotodo capta la atención de los vampiros presentes y justo cuando pienso que puedo salir victoriosa de esta contienda, siento como alguien me levanta como si fuese una muñeca de trapo.
"¡Ah! ¿¡Qué demonios!?- Grito, retorciendo mi cuerpo en movimientos descontrolados. Alguien me sujeta desde el cuello de mi saco gris, como si tuviera 5 años. La mirada en blanco con la que me observa el humano, me humilla.
"Debiste hacer desde un principio, Kuran"-Zero me señala indiferente, mientras un gigante me sostiene en el aire.
El Kuran asiente lentamente, concordando con el humano-"Espero que comprendas que Akako es nueva, aún no se familiariza con las reglas. Me haré cargo de disciplinarla y de hablar con el Director, para elegir su castigo, Kyriuu-kun"
Miro a Kaname desconcertada. ¿Disciplinarme?. A medida que el humano desaparece por el camino rocoso, finjo un llanto.
"¡Vuelve aquí, llorón! Esto aun no termina"-Estiro mi mano, pretendiendo alcanzarlo.
"¡Akako, tenemos que hablar!"- Kuran me llama, con un tono firme. Mi luceros azules, simulando los de un perrito regañado, se conectan con los ojos vino del purasangre. El Kuran suspira y cubre su rostro con su mano, mientras se abre paso por el camino, con su séquito siguiéndole el paso.
"¿Hablar?"-Pregunto, sacudiendo mis manos-"No creo que sea necesario. Aprendí mi lección, no debo meterme con el humano. Fin"- Digo animadamente, tratando de amenizar al vampiro.
Ichijo me dedica una sonrisa, pero sus ojos esmeralda están llenos de preocupación. Kaname se detiene abruptamente y los demás vampiros se adelantan. Ruka pasa con zancadas elegantes y mirada indiferente, pero logro vislumbrar una sonrisa malévola formándose en sus labios. Le muestro la lengua y refunfuñando volteo mi cabeza, para ver a Shiki y a Rima caminando al mismo compás. Hacen una hermosa pareja, pero mis ojos se vuelven cuchillas al verlos juntos.
Seguido a ellos, veo pasar a Aidou, con sus ojos azules brillando en admiración. Le sigo la mirada estrellada, de luces brillantes y cegadoras, solo para encontrarme con la espalda del Kuran. Mis ojos se abren como platos. Suspiro frustrada por no poder caminar, todavía el gigante me sujeta en el aire y tras una seña del Kuran, sigue caminando conmigo colgando.
"Nos volvemos a ver, amigo gigante de músculos perfectos"-Sonrío para mis adentros e intento hacer contacto visual con el vampiro de imagen salvaje, pero el gruñido que escucho en respuesta a mi comentario, hace que una cremallera aparezca en mi boca y la cierro rápidamente.
¡Ohhh vamos! Ese apodo no es tan malo
Mis ojos desorbitados, captan la presencia de alguien más entre el séquito del purasangre. Entre las sombras, una vampiresa de ojos lila y cabello del mismo color que hacen juego con su piel pálida, me observa por unos instantes. Sus ojos rasgados emanan una sensación de oscuridad y misterio, haciendo su mirada un poco sospechosa. Tiene el cabello corto hasta la barbilla, enmarcando perfectamente su rostro, y además, parece ser bastante ágil, ya que se desliza entre las negrura, como un fantasma.
Le sonrío mientras mi cuerpo se balancea en el aire. La vampiresa permanece inexpresiva, pero hace un reverencia con su cabeza y desaparece.
Mis ojos cerúleos ven que la puerta hacia los dormitorios, ya está cerca. Durante todo el trayecto ninguno hace siquiera una mueca o cuchicheo, lo cual me da la sensación de vacío en el estómago. De repente, las suelas de mis zapatos tocan el suelo de la escalera, al tiempo que la puerta del dormitorio de la Clase Nocturna, se cierra detrás de nosotros.
"¿Ya llegamos?"-Dije en tono de burla, mientras mi amigo salvaje suspira derrotado.
"Eres imposible"-Masculló. Me río entre dientes y espero a que los vampiros suban las escaleras que dan hacia las habitaciones. Pues tengo una cuenta pendiente con el Kuran.
"Señor Kaname"-La melodiosa y molesta voz de Ruka capta mi atención. Es la única que no ha subido las escaleras y observa con ojos cálidos al vampiro.
"Creo que voy a vomitar"-Murmuré, sujetando mi estómago con fuerza, pero al darme cuenta de que Kaname me está contemplando con ojos cortantes y que Ruka me asesina mentalmente, recobro la compostura y finjo estar hablando de otra cosa. Empiezo a dar vueltas por el lugar, en la entrada del dormitorio, en el primer piso, hay una sala al lado de las escaleras con sillones blancos que hacen juego con la pintura de colores pastel en las paredes. También está la biblioteca al final del pasillo y un comedor. No hay cuadros, ni ningún otro tipo de decoración. Es un dormitorio demasiado sencillo y eso lo hace aburrido, pero elegante. El piso parece de cristal y me parece divertido hacer muecas para ver mi reflejo, como si fuese un espejo.
Los dos vampiros conversan estoicamente. Rara vez modelan una mueca o una expresión de asombro, es como ver dos estatuas moviendo la boca, pero sin poder leer sus labios. No quieren que sepa de qué trata su conversación, pero se les olvida el pequeño, mínimo e insignificante detalle de que somos de la misma especie y por tanto, tener un buen oído, es algo que no puedo controlar.
Disimulo mi atención en su conversación, jugando a hacer muecas en el cristal que tengo por suelo.
"Señor Kaname, debería dejarla bajo la custodia del Director. Se ha metido en muchos problemas y ni siquiera ha comenzado clases formalmente. Quién sabe si las cosas mejorarán una vez que lo haga"
"Ruka, entiendo tu preocupación, pero Akako es nueva en todo esto. Debo darle tiempo, además el Director no podrá con ella"
"Con todo respeto, pero suena como si estuviese interesado en ella. Señor Kaname, ella no lo favorece"
"Estoy interesado en ella, pero no en la forma que piensas"
La vampiresa de ojos miel suspira aliviada. Una risita se escapa de mis labios, me tapo la boca con mi mano y los saludo con la mano libre. Los ojos de Kaname brillan por unos instantes.
"Ella, es alguien importante"- Dice el Kuran. Ruka hace un gesto, ofuscada.
"Se-Señor Kaname"
El vampiro le muestra la mano-"Ruka, es suficiente. Puedes retirarte"
"Sí, señor Kaname"-Ruka hace una pequeña reverencia, sus ojos se llenan de lágrimas, pero ignoro su comportamiento al verla subir las escaleras rápidamente. Fijo la vista en el purasangre.
"Con que soy importante ¿Eh?"-Tomo asiento en uno de los sillones blancos. Kaname se acerca en largas zancadas a mi puesto, suspiro al ver que su ademán se ha vuelto más severo-"Lindo discurso, Kaname. ¿Por qué siento que sabes más de mí de lo que aparentas?"-Pregunto, notando cierta tensión en los músculos del purasangre, aunque su expresión permanece imperturbable.
Sin tomar asiento, Kaname me observa con ojos cálidos cuando le sonrío de medio lado-"¿Y bien?"
"No es bueno escuchar conversaciones ajenas"- Dice.
"Ruka resulta ser una vampiresa muy disimulada"-Dije sarcásticamente. El pursangre parece reírse entre dientes, pero toma asiento ágilmente, sin perder la elegancia, evitando que pueda detallarlo. Nuestras miradas se cruzan.
Los oculares de Kaname me acechan con recelo. Me encojo de hombros y desvío la mirada hacia la interesante puerta del dormitorio.
"Sabes que no siempre podremos estar ahí para ayudar"- Dijo, suspirando.
"¡Lo sé!"-Asiento, haciendo una mueca-"Pero, también sé cuidarme sola. No es como si no supiera nada del mundo, por ser nueva aquí, Kaname"
El Kuran permanece en silencio.
"¿Es todo?"-Quiero que la parte del sermón sea fugaz, y que como siempre, entre por un oído y salga por el otro. Tuve un padre que me enseñó a ser fuerte, no creo necesarios los sermones de otro vampiro en mi vida, en este momento. Después de todo, siempre dicen lo mismo
Escucho como Kaname suspira nuevamente, antes de hablar-"Comprende que mientras estés en la Academia, tienes que vivir bajo mis reglas. No eres la dueña de este lugar, no te comportes como tal"
Un repentino escalofrío recorre mi espalda. La voz de Kaname tiene ese tono de enojo, que me hace sentir pequeña a su lado. Lo miro por el rabillo del ojo, ya que aún no me decido a enfrentarlo o no.
"Akako"-Su llamado me hace pegar un brinco sobre el asiento-"Kiryuu Zero es un cazador"-Agrega.
"¡Vaya, no me había dado cuenta!"-Le repliqué. Mi mano cubre mi boca avivadamente. Muy inteligente ser sarcástica en este momento. Kaname se levanta del asiento. Me encojo en mi puesto, abrazando mis rodillas con uno de mis brazos y escondo mi rostro entre ellas. Puedo ver la sombra del purasangre cubriendo mi cuerpo.
Empieza a pedir perdón, a esto no sobrevivimos.
El tiempo se detiene, la mano del purasangre sobre mi roja cabeza, me obliga a levantar la mirada. Una sonrisa curva sus labios. Él, quien simpre se muestra como un vampiro serio, frío, calculador, sobreprotector y rígido, está sonriendo. Tiene una sonrisa tierna y cálida cruzando sus labios, un gesto que produce una sensación de tranquilidad, como la que Rido me dió una vez.
De verdad, está sonriendo. Boquiabierta, puedo visualizar mi mandíbula tocando el suelo. Incrédula ante tal manifestación, no dejo de ver al purasangre.
"No has cambiado en nada. Sigues igual de impertinente y llevando todo a tu ritmo"-Murmuró, dándome unas palmadas suaves en la cabeza, mi mirada sigue extraviada y distraída en su rostro, pero mi mente procesa sus palabras. Cierro la boca lánguidamente ante la revelación, pero no termino de procesar lo que dijo, cuando él vuelve a hablar-"Por más que piense que no debo preocuparme tanto, siempre haces imposible no hacerlo"
"Ah-Ah"-Balbuceo.
"Solo sé un poco más precavida. No te daré un castigo, pero espero que no te confíes tanto, la próxima vez"-Kaname me deja pasmada sobre el asiento y se retira del lugar, para dirigirse a su habitación. Puedo sentir como una jaqueca se forma en mi cabeza. Me doy una palmada en la mejilla para despertarme.
"¿Qué quiere decir con que no he cambiado?"-Me pregunté, recostándome sobre el sillón para disipar el estrés.
Y pensar que la jaqueca solo es el comienzo.
Bueno, eso fue todo por hoy, espero que haya sido de su agrado!
R&R! Muchas GRACIAS por ese apoyo que me han dado mis queridos lectores, en serio es muy gratificante saber que les gusta tanto la historia, y espero que les siga gustando! :) Muy pronto empezaré con los capítulos cuando Akako empieza las clases formalmente y con eso no sobra decir que la trama se volvera aún más problematica ya que no solo tendrá que lidiar con la clase Nocturna sino que probablemente uno que otro tropiezo con la clase Diurna lleve a la pobre Akako a hacer cosas como...UNA OBRA DE TEATRO! O_O QUÉ DEMONIOS?
Jajaa! Nos vemooos!
Hikari-Letal-Blood! xD
*Capítulo corregido*
