HOLA! HOLA! MIS QUERIDOS LECTORES! LAMENTO MUCHO LA TARDANZA :C

Pero espero que lo que haya hecho les guste! :D

AGRADECIMIENTOS: Muchas Gracias por su apoyo, significa mucho para mi! LOS ADORO MIS QUERIDOS LECTORES! GRACIAS! :D Juliet-whitlock, katina-12, Criistii206, Dulcesiita, ninnia depp, EtsukoDaishi, NightLotus, Sayuki-Uchiha, JackySparrow, Erk92

Historia dedicada a: Mina-chan a.k.a NightLotus :)

Vampire Knight le pertenece a Matsuri-sama, la trama y los OC's son TOTALMENTE MIOS!

Disfrútenlo! :)


.

La jovencita de la clase Diurna, cae al suelo de golpe. Pero antes de que yo pueda apreciar, personalmente, el mismo dolor recorriendo mi cuerpo, siento unos brazos rodeando mi figura.

"Akako, deberías ser más cuidadosa"- Una dulce voz masculina me susurra al oído. Sus brazos ágilmente me elevaban en el aire.

"¡Deja de hacer eso!"-Le ordeno al humano. Mi cuerpo es mecido de un lado a otro, con tanta facilidad, que es como si se tratase de una muñeca de trapo. Giro mi rostro, para observar con sorpresa al ser que me lleva en brazos.

"Pero si eres ¿¡Ichiru!?"

El humano me sonríe. Siento una jaqueca formándose en la parte baja de mi cabeza.

¡Maldición! Más problemas.

.

.

Pelirroja Atrapada

.

.

La pregunta del día debe ser '¿Qué hace Ichiru, aquí?' Sí, lo sé, debo estar agradecida con él, por haberme salvado de una, muy posible, situación humillante. Pero ahora, me he ganado algo diferente al dolor de la caída.

Un grito ahogado se escapa de los labios de la multitud femenina. Una chica se acerca a su amiga derrumbada en el suelo. Sus ojos cafés se topan con los míos, su expresión abatida me obliga a ofrecerle una sonrisa de medio lado, que al parecer la ayuda a sentirse mejor. La chica me sonríe tímidamente. Sin embargo, unas cuantas miradas indiscretas, me hacen volver a la realidad rápidamente.

Suspiré. De todas las cosas vergonzosas por las que he pasado, ésta puede llegar a tener el primer puesto. Levanto la mirada hacia Ichiru, el humano peliplata no me deja poner los pies sobre el suelo. Me tiene cargada como un bebé y me aprieta un poco contra su pecho, cuando siente que me quiero mover.

¡Un príncipe azul, pelirroja! Y tú tratando de convencerme de que no existe tal cosa ¡Mentirosa!

¿Mentirosa? ¡Él no es ningún príncipe azul!

¡Claro que sí! Míralo, es perfecto, además aguanta tu peso ¡Increíble!

¿Qué quieres decir con eso?

Una vena aparece en mi frente, pero ignoro el comentario. Ichiru baja la mirada y se choca con la mía. Frunzo el ceño, al ver como intenta distraer mi atención, con una de sus muecas de felicidad.

"No me mires así. Deberías agradecerme"-Susurra.

Tiene razón. Aclaro mi garganta y en un tono de voz, poco perceptible, decido corresponderle, deletreando la palabra-"G.R.A.C.I.A.S"-Hago un gesto de pocos amigos. El humano levanta sus cejas sorprendido y un tanto disgustado. Debió pensar que le daría mis agradecimientos de otra forma.

"¿Qué?"-Le pregunto-"El deletrearla, no le quita la intención"-Hago una mueca gruñona. Ladeo la cabeza a un lado, una carcajada intenta escaparse de los labios de Ichiru. Me muerdo el labio inferior y entrecierro los ojos, evitando el contacto visual.

"Si no te importa, no quiero seguir siendo el centro de atención"-Siento como su brazo derecho, con el que soporta mi espalda, se mueve un poco-"Ya puedes bajarme, Ichiru"

Me percato que está acomodando sus brazos para dejarme en el suelo, pero algo nos interrumpe.

Dos corrientes eléctricas dirigiéndose a nosotros, una desde atrás y la otra, la cual es muy obvia de localizar, que le pertenece al peliplata insoportable, llamado Zero, que está frente a nosotros. Su cuerpo está rodeado por un aura negra, sus ojos lila me exterminan unas, no sé, tal vez cien veces, y no estoy exagerando, cuando digo que parece lanzar dagas con a través de sus ojos. Los pasos que da para acercarse a nosotros, son retadores, pero no pierden la elegancia. Ichiru arruga el ceño al ver a su hermano.

¡Gemelos, sexy!

Número dos, este no es momento para-

¡Es como un sueño, no quiero que me pellizquen! ¡Son perfectos, kya!

¡Eres una pervertida!

Soy un producto de tu imaginación, colega. Si yo soy pervertida, tu también lo eres.

¡Oh! Lo que me faltaba…

A medida que se va acercando, noto como las estudiantes de la Clase Diurna abren los ojos como platos, pero sobretodo como sus miradas parecen clavarse en Ichiru, como si no creyeran lo que sus ojos están viendo. Estupefactas y anonadadas con los dos humanos de cabello plateado, solo unas cuantas tienen la fuerza para suspirar y observar con corazones a los gemelos.

Creo que número dos no es la única que piensa que esto es un sueño.

Vuelvo la mirada hacia Ichiru, quien tiene la mirada clavada en Zero. Sus ojos revelan desagrado, pero eso no impide que me dedique una pequeña sonrisa cuando siente que lo estoy mirando. Hago un mueca, incómoda. Inquieta por la situación o más bien, porque me baje rápido, me retuerzo entre sus brazos.

"¿Qué crees que haces aquí?"-Pregunta Zero en tono autoritario. Desvío la mirada hacia él y luego hacia Ichiru, para ver su reacción. Literalmente, estoy entre la espada y la pared. Pongo mis manos sobre el pecho de Ichiru y lo empujo.

"Bájame"-Le ordeno entre murmullos, pero el chiquillo me ignora.

"¿No sabes?"-El tono del peliplata suena contento y un tanto burlón, arqueo una ceja, pero pronto siento como Ichiru deja que las suelas de mis zapatos toquen el suelo.

Suspiro aliviada. Hago una fiesta mental, mientras los gemelos cierran distancias, pero mis ojos se abren como platos al descubrir que lo que mantiene a uno a solo unos pasos del otro, es mi cuerpo.

"¡Hey!"-Les reniego-"Si van a pelear, no lo hagan conmigo en medio"-Zero me fulmina con la mirada, me encojo de hombros. Ichiru se ríe entre dientes, volteo mi rostro para enfrentarlo y me encuentro con algo que había pasado por alto hace un rato.

"Ichiru, tú...Tienes puesto un…"

"Uniforme"-Zero completa la frase por mí. Observo al gemelo con atención. ¿Ichiru planea estudiar en la Academia Cross? ¿Por qué? Aunque el humano es un poco extraño y parece un tanto obsesionado con nuestra especia, no creo que la Academia sea el espacio adecuado para él. Miro hacía atrás por el rabillo del ojo, aunque la mirada de Zero muestra más enojo que sorpresa, ese rastro de incertidumbre dice que él no hace parte de la decisión de su hermano. El cazador arruga la frente enseguida, su cuerpo se tensa, y sus manos se convierten en puños.

"¿Qué planeas, Ichiru?"-Pregunta Zero y aunque su apariencia manifesta fiereza, su tono de voz es mucho más tranquilo, sin dejar de ser fuerte. Como si el jovencito que tiene delante, tuviera 5 años.

La mirada de Ichiru se oscureció-"¿Qué planeo? Ya no tengo 5 años, Zero-"

Justo en el blanco.

"No es algo que tenga que contarte"-Contesta Ichiru con una sonrisa curvando sus labios, lo observo a través de mis pestañas. Tratando de evitar que la intriga se revele en mis facciones. Esa no es una sonrisa de felicidad, ni siquiera es de esas sonrisas falsas, como las que Kaname usa para distraer. No, esa es una sonrisa llena de malicia, sus ojos vislumbran envidia, se ven opacos, no son esos ojos lila con los que sonríe siempre, no tienen ese centelleo de amabilidad que lo distingue tanto del otro humano.

Ichiru parece esconder algo muy oscuro detrás de esa fachada de niño bueno y Zero, bueno, se nota que le gusta asumir el papel de hermano mayor, pero su interpretación no está dando resultados. No queriendo irrumpir en el momento fraternal de los dos buscapleitos, me quedo quieta sobre mis pies.

"¿Estás loco? No puedo creer que todavía la sigas, son bestias, Ichiru. No durarás mucho a su lado"- El cazador hace una pausa y por un momento, toma una ligera bocanada de aire cargada de sorpresa-"Acaso ella…"

Ichiru suelta un carcajada, interrumpiendo a Zero. Mis ojos se abren como platos, no estarán hablando de mí ¿Cierto? Espero que no. Sin saber cuál ha sido la razón de su risa, puedo sentir cierto disgusto por parte del peliplata amargado, mientras su hermano sigue riendo. No digo nada.

"Ichiru"-Indignado, Zero intenta poner una de sus manos sobre el hombro de su gemelo, pero éste se echa para atrás evadiendo cualquier contacto físico con su hermano. Arqueo una ceja cuando el gemelo le dedica una mirada de antipatía a Zero. Ágilmente, me hago a un lado, sin que puedan notarlo. No quiero terminar en medio de su pelea.

"Ya no soy el niño frágil que solías proteger. Sé lo que hago"-Ichiru frunce el ceño-"Pronto sabrás el motivo de mi estadía"- dice y baja su mirada. Automáticamente, estiro mi mano para tocarle el hombro, pero me detengo a mitad de camino al recordar que Zero sigue ahí y probablemente, no sea buena idea que intente tocar a su hermano.

"Tu estadía, no tiene nada que ver conmigo ¿Cierto?"-Le pregunto, interrumpiendo el intercambio de miradas venenosas entre los gemelos-"¿Cierto?"-Le insisto. Ichiru arquea una ceja- "No tengo nada en contra tuya Ichiru, pero prefiero ahorrarme una bala en la cabeza. Aclara esto de una vez"-Dije, esperando alguna respuesta coherente por parte del humano.

Escucho un gruñido del cazador-"¡No te metas, torpe! Esto no es asunto tuyo"- Bufó Zero. Nuestras miradas se encontraron y ninguno parece estar en un modo amigable con el otro.

"¡Claro que es asunto mío, idiota!"-Le contesto-"¡No quiero malas interpretaciones y que me disparen, por eso!"

La población femenina deja escapar un grito ahogado al unísono.

"¿Dispararle?"

"¿A quién van a matar?"

"Sabía que Zero era peligroso pero ¿Un asesino?"

Trago saliva. Maldición.

¡Genial! Ahora todas se han enterado de la situación. Las preguntas entre las humanas empiezan a surgir y cada vez se ven más rostros aterrorizados. Los ojos de las chicas se cargan de temor y noto que algunas estudiantes, a medida que surgen rumores, retroceden al tiempo, como si les fuesen a hacer daño.

"¡Ah! ¡Esperen, es broma! ¡Es broma!"-Intento reírme para aquietar la situación, pero solo recibo miradas curiosas y sospechosas en respuesta.

Zero gruñe enfadado- "¿Siempre tienes que abrir la boca?"-Hago una mueca ante su comentario.

"¡Ah-Ah! Pero, pero fue tu culpa"-Murmuro cruzando los brazos sobre mi pecho. Maldiciendo mi existencia entre dientes, Zero me empuja forzosamente hacia el lado y se acerca a las estudiantes. Planeo seguirlo, pero Ichiru posa su mano sobre mi hombro y me detiene. Bajo la mirada. Creo que la ya metí mucho la pata. Sin embargo, la segunda corriente eléctrica que había sentido hace un rato, vuelve a dirigirse a nosotros. Trago saliva, definitivamente no quiero saber a quién le pertenece aquella mirada cortante y letal, aunque su aura ya me dice quien es.

Escucho a Kaname pidiéndole a mis compañeros vampiros que se retiren del lugar y luego, escucho sus elegantes pasos acercándose.

Zero parece haber convencido a las humanas, de que tengo problemas socializando y suelo exagerar todo. Obviamente, lo que acabo de decir son palabras bonitas, en comparación con lo que él dijo sobre mí, pero decido pasar por alto sus insultos y observo mientras da la orden para que las estudiantes vuelvan a los dormitorios. Sin quejarse, todas se fueron a paso acompasado.

El espectáculo que habíamos dado, ha terminado. Al menos para ellas.

Las suelas de unos zapatos se arrastraron hasta quedar a unos pocos centímetros, detrás de mí.

"Nos vamos"-Dijo Kaname.

Me volteo al instante. Ni siquiera intento pronunciar su nombre, pero se me hace un nudo en la garganta. Cuando está tan tranquilo, se vuelve sospechoso. El Kuran no me mira a los ojos, y muy cortésmente se dirige al cazador.

"Puedo hacer que Seinen les borre la memoria"-Dice. Ichiru permanece en silencio, pero no parece aturdido ante la presencia del Kuran. Zero se demora en responder la pregunta de Kaname, pero cuando lo hace, su tono es mucho más brusco de lo normal.

"Consúltalo con el Director, Kuran"

El purasangre asiente ante la sugerencia del humano y vuelve la mirada hacia mí. Sin decir una palabra, camino hacía el Kuran, ignorando por completo las miradas de los gemelos, bajo la vista cuando noto que Kaname me espera pacientemente, pero de alguna forma puedo sentir que quiere que me de prisa. Me detengo un momento, al dar mi próximo paso, pues mi pie ha arrugado una hoja de mi cuaderno.

Genial, tengo todas mis notas regadas por el lugar…

Me agacho y me acómodo sobre mis rodillas, para poder recoger las hojas regadas en el camino. Estiro mi brazo para poder coger la última hoja, la mano apoyada sobre el suelo se resbala un poco, pero logro mantenerme. Termino de recoger los papeles, suspiro y arrugo la frente, levanto la vista al ver que alguien me está ofreciendo una mano y en la otra, sostiene unas cuantas notas más.

Hago una mueca, abultando los cachetes.

"¿Estás bien?"-Me pregunta Kaname, con una pequeña sonrisa curvando las comisuras de sus labios, me niego con la cabeza.

"¿Cómo voy a estar bien? Acabo de salir de una pelea, para meterme en otra, esto apesta"-Bufé.

"Supongo que no fui tan rápido como él. Te habría ahorrado muchos problemas"-El purasangre dirige su mirada hacia el peliplata, que me había salvado de la caída. Él y Zero parecen estar discutiendo de nuevo. Le sonrío al Kuran una vez se vuelve hacia mí.

"Mentiroso"- Digo y Kaname arquea una ceja ante mi comentario-"Siempre traigo problemas, así estés ahí"

Me levanto del suelo sujetando su mano. El Kuran me da un súbito apretón.

"Debí ser más rápido"

Dejo escapar una risita-"No te preocupes, eso habría ocasionado más de un corazón roto. Parece que les encanta malinterpretar todo"-Le aseguro. Aun si soltar mi mano, Kaname dirige la mirada nuevamente hacia los gemelos, observo su rostro y noto cierta tensión en su mandíbula. Hasta él tiene problemas en ocultar su desgrado hacia el cazador. Escucho unos pasos acercándose, son rápidos y ligeros.

"¡Akako!"-La voz me hace girar la cabeza para enfrentar la fuente de la voz. El humano dirige una mirada asesina hacia Kaname, quien sujeta mi mano con más fuerza, bajo la mirada cuando lo hace y muevo mi mano en un intento por zafarme disimuladamente, pero el purasangre descubre mi intención y en vez de soltarla, la encierra aún más.

Lo miro boquiabierta-"Kana—"

"Agradecemos tu ayuda, Ichiru-kun, pero ya es momento de retirarnos"-El Kuran me corta antes de que pueda pronunciar su nombre completo. Aquella melodiosa voz masculina deja al humano estupefacto. Kuran me hala hacía él-"Vámonos Akako"

"Espera, Kaname"- Digo, mirando por encima del hombro hacia Ichiru, pero el vampiro no quiere escucharme y me sigue llevando de la mano, como una niña. Mi voz deja escapar un grito ahogado, al sentir como la mano de Ichiru me toma del brazo y obliga, tanto a Kaname como a mí, a deternos. Mis ojos azules se agrandan ante el apretón del humano.

"¡No puedes irte!"-Dice Ichiru.

Arqueo una ceja, pero antes de que mi mente formúle alguna pregunta para que me suelte, la mano de Kaname rodea su antebrazo.

"No queremos problemas, Kyriuu-kun"

Ichiru frunce el ceño ante el vampiro. La seriedad con la que Kaname mira a Ichiru me da desconfianza. Su expresión es tranquila, sus labios forman una línea perfecta, pero sus luceros vino, son otra historia. Por alguna extraña razón, parece como si no quisiera que hable con el humano.

"¡Suéltalo, Kuran!"-Dicho purasangre suspira, y una media sonrisa curva sus labios. Observo con los ojos como platos al humano apuntando el arma hacia la sien del vampiro.

"No será necesario usarla"- dice Kaname, mirando al cazador por el rabillo del ojo. El arma plateada del humano brilla bajo la luz de la luna. Todo empezó con una simple caída y ahora, nos queremos volar la cabeza entre todos. No me imagino cómo habrán sido las guerras entre humanos y vampiros, antes de que se llegara a un tratado. Debió ser horrible. Arrugo los labios y me sacudo en un intento por zafarme de todos los estrujones en los que me encuentro, si Zero quiere dispararle a Kaname, tendrá que ser sobre mi cadáver.

"No te metas, Zero"-Bufó Ichiru frunciendo el ceño, pero su hermano lo ignora, acercando el arma hasta rozar la piel del vampiro.

"¡Espera, no te atrevas a disparar! ¡Estás agravando todo, Zero!"-Gruñí y disimuladamente me inclino hacia Ichiru. A pesar de tener su lado oscuro, Ichiru es mucho más comprensivo que Zero, por lo que sé que mi acción lo hará captar la gravedad del asunto y le permitirá razonar que es necesario que él me suelte, para que Kaname también lo haga y así sucesivamente.

"Ichiru..."-Le susurro. El humano parece reluctante pero dejo de sentir su apretón, Kaname también lo deja ir, pero Zero es el último en bajar la guardia, hasta no ver a su hermano alejado del Kuran y de mí. Rápidamente, Kaname se pone de pie frente a mí, actuando como escudo. Frunzo el ceño ante su desafío, tal vez inconsciente, hacia el cazador y en un meneo rápido quedo frente al purasangre.

"Akako"-Kaname pone una mano sobre mi cabeza intentando calmarme, hago una mueca.

Levanto la mirada para fulminar a Zero, quien sorprendentemente tiene una media sonrisa curvando sus labios. Creo que es lo máximo que voy a poder ver de una expresión de "felicidad", viniendo de él. Arrugo los labios.

"¿Qué es tan gracioso?"

El humano retorna a su estado serio de nuevo. Su mirada violeta me hace sentir escalofríos, que recorren toda mi espalda.

"Suficiente. Creo que ya fueron incontables disputas por hoy"-Señala Kaname descendiendo la mano que tenía en mi cabeza, para apoyarla en mi hombro cuando estoy a punto de abalanzarme hacia el humano.

Suspiro- "Bien, como quieras"- Vuevlo a suspirar mientras enderezo mi espalda- "Pero si vuelves a apuntar esa cosa hacia Kaname…"-Fulmino al humano con la mirada, lo señalo con mi dedo índice- "No vivirás para contarlo"- Sin embargo, mi amenaza parece no afectarle. Zero guarda su pistola y en un movimiento rápido y elegante, se adentra en el bosque que rodea la academia.

"Entonces, voy a tener que deshacerme de ti antes de hacerlo"- Zero desaparece de nuestra vista con esas últimas palabras. Gruño.

Ese idiota…

Pisoteo el suelo, enojada.

"Vámonos Akako"-Me volteo para enfrentar a Kaname y me voy caminando con él, pero alguien a quien he ignorado, vuelve a pronunciar mi nombre.

"Akako"-Doy media vuelta, Ichiru me mira con ojos compasivos, le sonrío de medio lado, pero Kaname nos interrumpe el intercambio de miradas cuando da un paso delante de mí.

"Las relaciones entre cazadores y vampiros están prohibidas"

Mis ojos se abren como platos- "Oye, espera un momento Kaname, Ichiru es mi-"-Antes de terminar la frase, Kaname da una pisotada, para girar media vuelta y dedicarme una mirada letal. Mis labios se sellan.

"Sea lo que sea, ya no lo es"-Me ordena el Kuran. Frunzo el ceño y dirijo la mirada hacia Ichiru, sus ojos se han entristecido.

"No pienso hacerle daño Kuran, que Zero sea un cazador, no quiere decir que yo también lo sea"- La voz de Ichiru suena tranquila e incluso sus palabras logran convencerme de que es diferente a su hermano, después de todo, las acciones hasta ahora no han develado ninguna hostilidad hacia nuestra especie, pero la mirada del Kuran dice otra cosa.

"No puedo confiar en tus palabras"-Kaname lo observa a través de sus pestañas, el humano retrocede unos pasos.

"Estoy diciendo la verdad"-Ichiru da un paso hacia adelante, pero Kaname se gira, toma mi mano y me arrastra con pasos vertiginosos por el camino rocoso hacia las aulas de clase.

"Espera Kaname"-Le suplico, el Kuran observa con el ceño fruncido el camino que tiene delante, giro la cabeza para observar al humano que aún permanece de pie en la mitad del camino. Las puertas del dormitorio de la Luna, cerrándose detrás de él.

"No vuelvas a hablar con él"-Me ordena el Kuran, giro hacia él, elevando las cejas extrañada.

"No te entiendo, ¿Acaso crear lazos entre humanos y vampiros, no es la misión de ésta Academia?"-Pregunto. Kaname se detiene de forma abrupta, me quedo esperando con mis ojos cerúleos clavados en su espalda. El Kuran suelta mi mano y gira de medio lado para afrontarme.

"Pero no con ellos"-Espetó.

Arqueo una ceja-"¿Por qué?"- Inquirí, demostrando que no me ha persuadido con su respuesta.

Kaname suspira y con el dorso de su mano acaricia mi mejilla. Cierro los ojos por unos segundos, ante su tacto- "Confía en mí, es lo mejor"- Me dice, su tono de voz armónico como siempre, pero con un tintineo de tristeza, lo miro confundida.

"No, esa no es razón suficiente"- Le señalo-"Ya te dijo que no es un cazador ¿Por qué no le crees?"

"¿Tú le crees?"- Kaname me devuelve la pregunta, bajo la mirada- "Después de siglos de guerras entre cazadores y vampiros ¿Vas a creerle al hijo de una familia de cazadores"- Su comentario me obliga a contemplar el suelo por un instante.

¿Por qué no hacerlo? Él no pidió nacer en esa familia y así como Kaname, tal vez también quiere aprender a convivir con vampiros, pero no puedo decir eso. Sería iniciar otra pelea con Kaname y a pesar de no demostrarlo, sé que el Kuran odia que le lleven la contraria.

"Tienes razón, tal vez solo intentaba engañarme"-Dije sonriendo, tratando de expresarle que estoy enteramente convencida, pero por dentro siento que me han clavado un puñal. ¿Por qué me siento tan mal? Debe ser porque muy dentro, yo si pretendo creer en Ichiru.

"Además no me agrada la relación que tiene contigo"-Kaname interrumpe mi distracción con sus palabras, lo miro sorprendida.

"¿De qué hablas?"-Pregunto, me quedo boquiabierta un rato esperando su contestación, pero el purasangre tiene un expresión de arrepentimiento en su rostro y al final, no dice nada. Inflo los cachetes.

¿Por qué nunca me dice nada?


.

Levanto la mirada y con ojos bravucones miro al grupo de jovencitas que murmura a lo lejos, sobre lo ocurrido a la salida de los dormitorios de la Luna-"Qué ruidosas"- Susurro, mientras tomo asiento al lado de Aidou. Las clases no comenzaron hasta que Kaname y yo entramos al salón. El Kuran se sentó al lado de la ventana, un lugar que debió ser mío, pero que gracias a las múltiples quejas correspondientes a mi rápida distracción, quedo prohibido para mí y le fue cedido al Kuran.

Si se preguntan dónde estoy, pues justo en el centro del salón, parezco un florero. Si no es por Aidou, quien curiosamente cambió de lugar para hacerse a mi lado, habría sido la evidencia perfecta de uno.

"Akako ¿Qué tal estuvo el sermón esta vez?"-Aidou llamó mi atención, mientras con mi lapiz tomo notas en mi cuaderno. Me río entre dientes.

"Qué bueno que preguntas. No hubo sermón esta vez"- Giro la cabeza hacia el rubio y levanto las cejas en movimientos consecutivos. El vampiro arquea una ceja ante la revelación.

"¿Qué? No lo entiendo, siempre está pendiente de ti…"-Aidou frunce el ceño, debo decir que de no ser porque no lo conozco muy a fondo, pensaría que está celoso. El rubio continuó, sus manos garabotean en las hojas de su cuaderno- "Y de ese cazador ¿Qué le ve? Es fastidioso. El Señor Kaname, debería centrarse en otras cosas"- Refunfuñó. Al bajar la mirada, para ver qué es lo que tanto escribe, noto que el rubio solo está rayando las hojas de su cuaderno. Curiosa, alargo mi cuello para echar un vistazo y descubro…algo aterrador.

¡No puede ser! *explosión al fondo*

¡Oh, sí pueder ser!

Ansiosa ante la nueva revelación, poso una mano sobre el hombro de Aidou. El rubio se detiene y me mira desconcertado y un poco incómodo, pues ambos nos llevamos bien pero no tanto, como para tener contacto físico.

"Aidou, no tengo nada en tu contra, es más creo que te aprecio y lo seguiré haciendo sin importar qué, pero ¿¡Te gustan los hombres!?"- Grité de repente. El vampiro me mira con los ojos como platos cuando las palabras se salen de mi boca y rápidamente, deja caer su bolígrafo para cubrirme los labios con su mano.

¡Lo sabía! ¡Esto va a ser un chisme bomba, pelirroja!

¡Oh no! Pobres humanas. Se les romperá el corazón.

"¿De qué demonios hablas?"- Me susurra el vampiro, tuerzo los ojos ante la pregunta. ¿Qué no es obvio?. Aidou desvía la mirada hacia nuestros compañeros, y noto que algunos han interrumpido sus tareas para observarnos. Cruzamos miradas. Debo admitir que no parece muy contento, sobre todo porque sé que siente como se forma una sonrisa en mis labios bajo su mano. Lo miro a través de mis pestañas y señalo su mano en mi boca.

El vampiro retira su fría mano de mi rostro. Tomo una bocanada de aire, me adueño de su cuaderno y lo sostengo frente a sus enormes ojos azules- "Tienes dibujos de él en todos lados"- Bufé.

"¡Eso es porque lo odio!"- Hago una mueca ante la respuesta, el rubio me arrebata el cuaderno de las manos.

"Si tanto lo odias ¿Por qué lo dibujas?"-Cruzo los brazos sobre mi pecho-"¿No es ilógico? O acaso es tu manera de canalizar el odio, lo cual dudo mucho, considerando que no hiciste lo mismo conmigo cuando nos conocimos. Así que, di la verdad Aidou-"

En un movimiento rápido, el vampiro me toma del cuello del uniforme y me posiciona debajo de la mesa con él.

"Akako, tú y yo sabemos que Zero es un tipo destestable. Dibujar es una forma de canalizar el enojo para mí"- Dice, mostrándome nuevamente sus dibujos y pasando las páginas. Los dibujos terminan y él aplasta su cuaderno contra el suelo-"Lo sé, porque soy un genio"- Alega, mirándome a los ojos.

"Pero no hiciste eso conmigo ¿Creí que me odiabas?"- Me cubro la boca dramáticamente y finjo un llanto.

Aidou suspira-"Me gasté tres cuadernos en ti"- dice, evitando el contacto visual, pues acaba de revelar un secreto un tanto vergonzoso.

"Vaya, no te emociones tanto o terminarás enamorado"- Le reprimí burlona. El vampiro suspiro, mascullando algo entre dientes. Pero de ser así, no hay nada más que hacer. Arqueo una ceja y con expresión aburrida, vuelvo a mi asiento.

"Eso no es interesante, Aidou. Eres aburrido, sería mejor si te gustaran los hombres, habría ganado mucho dinero con eso"- Me reí a carcajadas de niña rica, con la nariz creciendo como la de pinocho. El rubio me observa sorprendido y antes de que pueda empezar una pelea. Alguien, no muy agradable nos interrumpe.

"¿Cuál es tu problema?"

"¿Problema? No tengo ninguno"-Respondo. La ferviente vampiresa de ojos miel, está de pie junto a mi escritorio. Aidou se levanta del suelo y le dedica una mirada fulminante a la chica. Ya había notado cierta tensión, cuando entré al salón de clase. Los vampiros estaban desilusionados por mi comportamiento hacia las estudiantes de la Clase Diurna y Ruka era quien más había expresado su enojo. A pesar de que ella, también tenía sus ideas en contra de la relación que se quería establecer en la Academia entre humanos y vampiros. Pero la vampiresa no demostraría su disgusto como yo y menos frente a Kaname.

"No creas que saldrás de esto fácilmente. Todos estamos haciendo un esfuerzo, deberías intentarlo también"-Ruka sella sus labios por unos instantes, los demás vampiros me observan impacientes.

La observo por unos minutos, antes de responder con un-"No me interesa hacer un esfuerzo, en lo absoluto"-en tono arrogante. La vampiresa abre los ojos enojada.

"¿Quién te crees que eres?"-Me pregunta, avanzando un paso y quedando a la cabeza del grupo que se ha formado detrás de ella. Agacho la mirada.

"Nos vas a poner a todos en peligro por tu arrogancia. Qué egoísta eres"-Señala la vampiresa. Entrecierro los ojos para observarla a través de mis pestañas. No debería pelear, no debería llevarle la contraria, no debería decir nada. Debería quedarme callada, asentir en concordancia y pedir perdón por lo sucedido, como la criatura bien educada y civilizada que esperan que sea. Pero no puedo evitar verles las expresiones de desconcierto que deforman sus rostros, así que siempre respondo mal.

"Pueden deshacerse de mí, si les apetece. No me molesta una expulsión, solo porque no pienso intimar con ellos"-Le sonrío al grupo de vampiros y en efecto, sus rostros se deforman.

"¡Suficiente!"-Interrumpe Kaname, los vampiros se quedan estupefactos ante la voz resonante en la habitación- "Ya son bastantes peleas en un día"- El Kuran entrecierra los ojos, clavando sus iris vino en mis ojos azules. Suspiro y paso una mano por mi cabello.

"Así es, Ruka. Después pelearé contigo"- Le digo a la vampiresa. La ojimiel deja escapar un leve gruñido, pero vuelve a su asiento. La mirada de Kaname sigue en mí, por lo que le devuelvo el gesto. Aidou me da golpecitos suaves en la cabeza con su cuaderno, distrayéndome y haciéndome girar sobre el asiento, para verlo. El rubio intenta llamar mi atención con un dibujo de Ruka, a lo cual le sonrío. Sé que el vampiro no la odia, pero le agradezco el gesto de simpatía.

"¡Akako-chan! ¡Akako-chan!"-Alguien grita desde los pasillos.

Mis ojos se abren como platos, de forma abrupta dirijo la mirada hacia la puerta del salón. Noto como Aidou se aleja de mí, por lo que supongo que lo que acabo de ver me perturba tanto, que la de la cara deforme, ahora soy yo. Aprieto los puños, una sombra cubre mi rostro y una vena gigante aparece en mi frente.

"¡Demonios! ¿Ahora qué?"

¿Qué hace el Director Cross aquí?


O_O OH! Eso es todo por hoy mis queridos lectores, espero que haya sido de su agrado!

R&R! Su apoyo significa mucho para mi! y espero que sigan leyendo esta historia! Lamento mucho si el capítulo estuvo más serio que los anteriores, pero prometo que el próximo el cual ya estoy escribiendo jujuju! xD será muchos más divertido, además va a ser un cap. dedicado a Zero y a Akako! YAY! por fin un momento a "solas" entre los dos polos opuestos! jajajajaja xD

MUCHAS GRACIAS A TODOS! *abrazo*

Hikari-Letal-Blood! xD

*Capítulo arreglado*