HOLA! HOLA! MIS QUERIDOS LECTORES! LAMENTO MUCHO LA TARDANZA :C

Pero espero que lo que haya hecho les guste! :D

AGRADECIMIENTOS: Muchas Gracias por su apoyo, significa mucho para mi! LOS ADORO MIS QUERIDOS LECTORES! GRACIAS! :D

Juliet-whitlock - Gracias por tus reviews! me llenan de energía! jaja xD Espero que la historia te siga gustando más y más! jajajaj xD la verdad es que no tengo palabras para expresar lo agradecida que estoy contigo! :D

Criistii206- Me alegra que te haya gustado el cap. anterior! No me gusta dar spoilers pero creo que a veces es bueno! jajajja xD Rido saldra en el próximo capítulo y te entiendo a mi tambien me gustan los malos! toca ver qué pasa!

katina-12- Desapareciste un buen tiempo! pero me alegro que te hayan gustado los capitulos que actualice hasta ahora! :) :)

A los demás muchas gracias por poner esta historia en sus favoritos o en alertas, o incluso ponerme a mi entre sus listas de escritores favoritos! me siento halagada! GRACIAS!

Dulcesiita, ninnia depp, EtsukoDaishi, NightLotus, Sayuki-Uchiha, JackySparrow, Erk92.

Historia dedicada a: Mina-chan a.k.a NightLotus :)

Vampire Knight le pertenece a Matsuri-sama, la trama y los OC's son TOTALMENTE MIOS!

Disfrútenlo! :)


"¿Quién te crees que eres?"-Me pregunta Ruka, avanzando un paso y quedando a la cabeza del grupo que se ha formado detrás de ella. Agacho la mirada.

"Nos vas a poner a todos en peligro por tu arrogancia. Qué egoísta eres"-Señala la vampiresa. Entrecierro los ojos para observarla a través de mis pestañas. No debería pelear, no debería llevarle la contraria, no debería decir nada. Debería quedarme callada, asentir en concordancia y pedir perdón por lo sucedido, como la criatura bien educada y civilizada que esperan que sea. Pero no puedo evitar verles las expresiones de desconcierto que deforman sus rostros, así que siempre respondo mal.

"Pueden deshacerse de mí si les apetece. No me molesta una expulsión, solo porque no pienso intimar con ellos"-Le sonrío al grupo de vampiros y en efecto, sus rostros se deforman.

"¡Suficiente!"-Interrumpe Kaname, los vampiros se quedan estupefactos ante la voz resonante en la habitación- "Ya son bastantes peleas en un día"- El Kuran entrecierra los ojos, clavando sus iris vino en mis ojos azules. Suspiro y paso una mano por mi cabello.

"Así es, Ruka. Después pelearé contigo"- Le digo a la vampiresa. La ojimiel deja escapar un leve gruñido, pero vuelve a su asiento. La mirada de Kaname sigue en mí, por lo que le devuelvo el gesto. Aidou me da golpecitos suaves en la cabeza con su cuaderno, distrayéndome y haciéndome girar sobre el asiento, para verlo. El rubio intenta llamar mi atención con un dibujo de Ruka, a lo cual le sonrío. Sé que el vampiro no la odia, pero le agradezco el gesto de simpatía.

"¡Akako-chan! ¡Akako-chan!"-Alguien grita desde los pasillos.

Mis ojos se abren como platos, de forma abrupta dirijo la mirada hacia la puerta del salón. Noto como Aidou se aleja de mí, por lo que supongo que lo que acabo de ver me perturba tanto, que la de la cara deforme, ahora soy yo. Aprieto los puños, una sombra cubre mi rostro y una vena gigante aparece en mi frente.

"¡Demonios! ¿Ahora qué?"

¿Qué hace el Director Cross aquí?


.

.

Pelirroja Negada

.

.

Así es, ahí está él, con cara de niñito asustado y tiritando como maraca. No, no hablo de Hisoka, sino de ese Director con ideales sacados de un cuento de hadas, que me observa a lo lejos a través de sus descomunales lentes. Aidou me dedica una mirada llena de intriga, encorvando una de sus cejas doradas, ya que por alguna extraña razón, es anormal que ese señor se aparezca por aquí. Ignorando al rubio, quien obviamente espera pacientemente a que le dé una explicación con todos los detalles sobre la presencia del Director, me giro nuevamente sobre el asiento, desviando la mirada hacia Kaname, quien simplemente observa la situación por el rabillo del ojo y no le da mucha importancia al humano.

Lo miré un tanto decepcionada. A veces el Kuran puede ser demasiado reservado e indiferente, en la situaciones equivocadas. Estoy segura que de haber sido otro humano, ya habría pegado un brinco para sacarme de clase. Suspiro y vuelvo a mi posición original. De repente una idea se cruza por mi cabeza.

¿Quién dijo que tengo que hacerle caso a ese Director?

"¿No vas a ir?"- Me pregunta Aidou, interrumpiendo mi círculo de ideas, pero sin mirarme, pues sigue pendiente de sus dibujos de niña de colegio enamorada en su cuaderno. Cuando me mira por unos segundos, me niego con la cabeza en respuesta.

"¿Ir? ¿De qué hablas? Se supone que estamos en clase, genio"- Le devuelvo la pregunta sarcástica. El rubio juega con el lápiz entre sus dedos por unos segundos, lo deja sobre la mesa, cruza los brazos y se relaja sobre su asiento.

"Puedes ser torpe, pero no sorda, Akako"

Lo fulminé con la mirada-"¿Debo tomar eso como un cumplido?"-Hago un chasqueo con la lengua al tiempo que le tuerzo los ojos-"No sé de qué hablas, Aidou"

¡Voy a matarlo!

Calma, pelirroja. Calma, aun es muy pronto para ¡Golpearlo! ¡Dale donde no le llega el sol!

Creí que habías dicho que era muy pronto.

Aidou se acerca a mi rostro entornando los ojos, como si su vista se agudizara. Sus redondos ojos azules y fisgones, se clavan en los míos-"¿Qué hiciste? ¿Por qué te haces la inocente? Debe ser que metiste la pata en un problema muy grande y ahora quieres finjir demencia, para que nadie te culpe"- El rubio cierra más la distancia entre nuestros rostros, como intentando desenmascarar algo. Lo miro desconcertada. Automáticamente, mi ceja se mueve en una contracción nerviosa, mientras me esfuerzo por sonreír.

"¡Oye, niño! Tienes un problema para respetar el espacio personal de los demás"-Digo, tocando su frente con mi dedo índice y empujando su cabeza hacia atrás-"Te advierto que no vas a lograr nada observándome de esa forma. Soy inocente, no he hecho nada malo"

Hanabusa frunce el ceño bajo las yemas de mis dedos-"Entonces, puedes decirme ¿Por qué el Director esta aquí, buscándote?"- Me preguntó. Sin querer, fijo la vista en el cuatro ojos de pie bajo el marco de la puerta. El humano me saluda emocionado y un sonido gutural se escapa de mi gargante, en irritación. Miro a Aidou y hago un gesto con mi mano libre.

"No lo sé. Solo ignóralo"

"Hanabusa, deberías obedecer"-Mis ojos se abren como platos al escuchar la fría voz de Rima, que viene desde los asientos de atrás. Con tantas cosas, había olvidado que la vampiresa cambió de asiento y decidió quedarse cerca. Al parecer, su explicación literal para poder cambiar de asientos y quedarse con Aidou y conmigo, fue "Al igual que Shiki, ellos no son tan aburridos, como los demás". Debo admitir que estar en el lado bueno de Rima, es agradable.

"No quiero"- Le responde el rubio orgulloso. Ambos se sumergen en un pequeño duelo de miradas, lo cual aprovecho para poder desviar la mirada hacia el vampiro a la izquierda de Rima. Shiki, con su rostros escondido entre sus brazos, hace un buen uso de las clase, para dormir sobre el pupitre. Dejo escapar un suspiro al tener una ligera vista de su inocente rostro mientras descansa profundamente. Su expresión solo suma motivos a mi obsesión por él.

"¿Quieres que le tome fotografías?"- Me pregunta la modelo, la miro perpleja.

"¿Eh?"

"Tengo una cámara"-La vampiresa de cabello rubio encendido saca una cámara fotográfica de su bolsillo. Su mirada inexpresiva se conecta con la mía, mientras sus labios se curvan en lo más cercano a una media sonrisa, que se puede obtener de ella. Crucé miradas con Aidou, quien parece igual de sorprendido a mí. Ambos giramos para verla al tiempo, dejando caer nuestras quijadas en señal de sorpresa.

Rima acerca el objeto a su rostro, simulando tomar fotografías. Incluso, se toma la molestia de hacer el sonido de la luz blanca y cegadora, que disparan esos aparatos.

"¡Ka-chan! ¡Ka-chan! ¡Ka-chan!"

Maravillados ante lo beneficioso que ha salido la situación y ante las posibilidades de uso que tiene la cámara de Rima, Aidou y yo, nos inclinamos hacia su puesta con los ojos brillando de la exaltación-"¿¡Cómo la conseguiste!?"- Preguntamos a gritos.

La vampiresa se gira hacia Shiki y oprime un botón, la luz brillante y cegadora aparece por unos instantes y luego volvemos a la oscuridad- "Fue un regalo"- Responde la rubia, al tiempo que me muestra la pantalla del aparato. Puedo vislumbrar la imagen de Shiki y siento que mis ojos se han agrandado, centelleando de felicidad, mientras la vampiresa se dispone a fotografiar cada ángulo del rostro de mi súper modelo.

"Alguien me dijo que las puedo imprimir. Luego te las doy"- Dice la modelo, deteniéndose y procediendo a guardar el aparato nuevamente en su bolsilo. Asumo que por reglas del Dormitorio y de la Academia, ese tipo de tecnología está prohibida.

Concedí lentamente, cubriéndome la boca para evitar alzar la voz-"¡No puedo creer que seas real! Eres genial, gracias Rima"- No pudiendo contener la emoción, tomo el hombro de Hanabusa y lo sacudo violentamente de un lado a otro-"¡Kyaa! ¿Escuchaste eso, Aidou? ¡Voy a tener material exclusivo de Shiki!"

Pero la felicidad se desvanece al girarme hacia Aidou nuevamente, y notar que a pesar de mi zarandeo, su rostro todavía está muy cerca al mío. Lo suelto instintivamente, pero el rubio se acaricia la barbilla con ojos calculadores, me retraigo alargando mi cuello hacia atrás-"¿Qué te dije hace un rato, Aidou? Espacio personal ¿Entiendes? Si no quieres que te golpee, apártate"- Lo amenazo, pero el rubio obviamente desconoce mis palabras.

Para agravarlo todo, Hanabusa no se detiene en el escrutinio visual, también se dispone a hacer ruidos. Gime con la boca cerrada, como si estuviese pensando, puedo ver criaturas en miniatura, muy parecidos a él rodeando mi cuerpo. Totalmente sumergida en la incomodidad, apoyo mi peso sobre las patas traseras del asiento y me echo para atrás, pero Aidou sigue arrimándose y envolviéndome con sus enanitos.

De repente, sus ojos parecen brillar. Oh no. Se le ha ocurrido algo.

"¡Ajá!"-Aidou me señala con su dedo índice-"Ya sé porque está aquí el director. Tienes algo con el hermano de Zero. Sí, ya sé, no mientas Akako, ¿Qué tienes con ese cazador Ichi-"

Antes de dejarlo hablar más. Aplico la fuerza de mi enojo para aventar al vampiro hacia atrás con la suela de mi zapato, aplastando su rostro infantil. El vampiro sale a volar con una marca roja en todo su cara-"¡Te dije que te no estorbes!"- Le grito con todas mis fuerzas.

Un grito ahogado escapa de los labios de mis compañeras, mientras mis compañeros chiflan sorprendidos.

"¡Ow!"

"'¡Ah!"

Algunos alumnos se levantan asustados, cuando el cuerpo de Aidou cae al suelo, destrozando algunos pupitres en el proceso. Una cortina de humo rodea el salón por unos segundos. Todas las miradas se vuelven hacia mí, mientras me acomódo nuevamente.

"Vaya Akako-chan, tienes mucha fuerza"- Escuché una voz masculina detrás de mí. Un escalofrío viaja por toda mi columna, y sin quererlo mucho, me giro sobre el asiento para enfrentar al sujeto en cuestión.

"¡Director Cross! ¿Qué demonios hace aquí?"- Pregunté exasperada y apretando los puños, mientras siento como mis orejas se calientan. Decido pegarme a la silla y retomar mis apuntes y los de Aidou. Golpearlo no fue la mejor decisión y si se atrasa en sus estudios, dudo mucho que siga siendo amable conmigo. Mientras tanto, Cross se acerca a mi puesto y estira el cuello, tratando de captar una mejor imagen de las consecuencias de mi fuerza bruta y poco razonamiento lógico.

"Alguien va a tener que pagar por los daños ¿Sabes?"-Comenta el humano. Dejo caer mis hombros abatida, pero me niego mentalmente a encararlo.

"Lo lamento"-Digo forzosamente, apretando el esfero entre mis dedos-"Espero que se pueda vender algo mío, y con eso, pagaré por los daños"

Pegué un brinco, al ver como el rostro del humano se aparece en los centímetros de distancia que guardaba entre mi cuaderno y yo. Como odio que no conozcan los límites del espacio personal. A pesar de mi claro sonrojo, causado por el enojo y la vergüenza de sus actos, Cross me mira con ojos enternecidos-"¡Akako-chan!"- Dice, pronunciando mi nombre cuidadosamente, pero sin quitar el honorífico que muy vehementemente, le pedí que dejara. De no ser porque Takuma tiene un aura mucho más cegadora, estoy segura que los corazones y las flores que rodean a Cross, ya me habrían sacado los ojos.

Cortésmente, empujo el rostro de Cross fuera de mi pupitre-"Por favor, actúe como alguien normal"- Le comento.

Kaien se pone en pie, extiende los brazos y en un baile muy parecido al ballet, llama mi atención-"Decidí venir por ti, porque me estabas ignorando"-El humano hace un giro muy poco masculino, pero antes de que pueda pronunciar otra palabra, poso una mano sobre su hombro.

¡Aw! Pelirroja ¿Por qué lo detienes? Tiene ritmo…

¡Claro que no!

"Por favor, Director. No siga…"- Le susurro y sus ojos parecen llenarse de lágrimas ante el evidente rechazo.

¡EeeK! ¡Ya no resisto! Saquénme de aquí. Prefiero estar con Rido.

¿Estás hablando en serio?

¡Sí! Rido y Hisoka, son normales.

No llores pelirroja. Estoy segura de que ese masoquista y su perro faldero aparecerán pronto.

"Akako ¿Dónde aprendiste a pelear así?"- Rima me pregunta antes de poder seguir con el llanto mental, giro hacia ella un tanto desorientada y con una cascada de lágrimas recorriendo mis mejillas. Esnifé.

"¿Pelear? Creo que es natural en mí"-Admití. No muy orgullosa del hecho.

Pero antes de que la vampiresa pueda mostrarme las fotos que ha tomado de la situación, siento una mano en mi hombro. Ante la clara evidencia de peligro, levanto la mirada para ver a Kaien, sonriéndome con ese peculiar brillo a su alrededor. De repente, todo parece suceder en cámara lenta, siento que mi cuerpo es arrastrado por los escalones del salón y que mis compañeros no saben, si reírse o seguir observando la situación boquiabiertos.

Reaccionando un poco tarde, para mi gusto, Kaname se ha levantado de su asiento y observa la situación inquieto. Aunque no lo parezca, pues mantiene una actitud inexpresiva, pero sus ansiosos ojos vino se clavan en mis ojos cerúleos y llorosos. Es ahí cuando me doy cuenta, que nadie va a hacer algo por mí.

"¡Esperen! ¡No! ¡No! ¡No! ¡Oh no! ¡No dejen que me lleve! ¡Por favor!"- Grito desesperada. Pero mi berrinche no parece surtir efecto en los demás, el director me sostiene desde el cuello de mi blazer blanco y se dirige hacia la salida del salón de clase. De haber sido testigo y no víctima, podría describir la situación como: una muñeca de trapo siendo arrastrada por una niña en la calle.

Pero nada puede ser más humillante, que el hecho de ver a Ruka llena de orgullo, sonriendo de medio lado para sus adentros. No queriendo salir vencida, decido hacer algo, por lo que probablemente voy a perder la vida más adelante. Tomo una bocanada de aire y antes de poder desaparecer de la vista de mis compañeros, doy un alarido:

"¡No, Director, es Ruka la que ESPIA a Kaname! ¡Tienen a la estudiante equivocada!"

"¿Espiar? ¿Pero qué dices Akako-chan?"- El Director se ríe ante mi comentario y continúa arrastrándome. No estaría mal en pensar que para ser un Director, no parece tomarse nada en serio, ni siquiera el hecho de que está en una habitación llena de chupasangres.

Los demás vampiros realizan un grito ahogado al unísono, todas las cabezas se giran en diferentes direcciones, para ver a uno de los dos vampiros mencionados por mí. Kaname desvía la mirada hacia la vampiresa de cabello perfecto. Puedo ver como su expresión ha cambiado hacia un claro desconcierto. La vampiresa de ojos miel, ahora bajo la mira de todos nuestros compañeros, conecta miradas conmigo, sus ojos se abren como platos. Su expresión de asombro y sus mejillas enrojecidas por la vergüenza me hacen olvidar lo que está pasando conmigo. Sonrío para mis adentros, devolviéndole el gesto.

¡Ja! Lo hiciste, pelirroja. Increíble.

Me quedo observando a Ruka e ignoro las expresiones de mis colegas, pero el ambiente es tenso. Sacudo mi mano en señal de despedida y como una forma de revestir mi nerviosísmo, por su expresión de asesina en serie.

¡Ruka me va a matar! ¡Estaré muerta en unos días!- El pánico mental me ataca y por un momento, agradezco que el Director me esté llevando lejos.

"Eres una pequeña arpía"-Me gruñe la vampiresa de ojos miel, antes de que el Director y yo crucemos la puerta. El portón se cierra sin ayuda. Un nuevo grito ahogado se escapa del cuerpo estudiantil y unos cuantos alaridos también.

¡Ooops!


.

"Muy bien, Akako-chan ¿Quieres saber, por qué estás aquí?"

"Si digo que no ¿Puedo irme?"

"¡No!"

Gruñí. Me crucé de brazos mientras Kaien cerraba la puerta de su oficina y se acomodaba en su sillón. Dejé escapar un suspiro.

¡Golpéalo como el elefante que eres y sal corriendo, pelirroja!

¿¡Qué quieres decir con eso!?

Nada ¡Oh, vamos! No te pongas pesada. Tienes que admitir que Ichiru es el único que aguanta tu peso. Pero no tienes que agregar más kilos con tu actitud.

¡Como desearía poder romperte el cuello en este momento!

¡Eeek!

"Akako-chan ¿Me estás escuchando?"-Pregunta el Director, despertándome de mi riña mental con mi otro yo. Sacudo la cabeza intentando despejar la mente, notando que el director me observa a través de sus lentes con clara curiosidad. Arqueé una ceja.

"Sí, sí. Lo estoy escuchando"- Respondí automáticamente. Haciendo un gesto con las manos. El humano suspiró.

"Entonces dime, qué te estaba diciendo"

Gruñí irritada y observé el techo-"¡Ay! Yo qué sé. No debió ser importante si no lo recuerdo"

¡Pero qué torpe, pelirroja! ¡Te mereces un golpe en esa cabezota!

¿Y ahora qué hice?

"Akako-chan, necesito que vayas en una misión"- El tono de Kaien era grave. Su expresión había cambiado de infantil y femenina a una totalmente seria. Parecía más forma de lo usual, aunque seguía sin dejar el honorífico.

"¿Misión? ¿Acaso quiere jugar a los espías?"-Pregunté, acomodándome en el asiento negro que estaba frente a su escritorio-"Porque si es así, Ruka es experta en espionaje"- Me reí entre dientes al recordar mi grito hace unos momentos.

El humano de ojos miel sacudió la cabeza-"No, no eso"

"¿Entonces qué?"- Posé mi codo sobre el escritorio irritada. Apoyé mi rostro sobre la palma de mi mano. Nos quedamos en silencio por unos minutos, solo cruzando miradas.

Al cabo de unos minutos, la puerta de la oficina se abrió. Giré mi cabeza para ver quién era, hasta que una corriente de aire me lo dijo.

"Demonios"- Mascullé por lo ándome nuevamente sobre el asiento.

"Kyriuu-kun, llegas justo a tiempo"-El Director se levantó de su silla mientras yo quería que la mío me tragara. Me desparramé sobre el sillón negro. El humano se acercó a paso acompasado sin decir nada. Asumo que su saludo fue un simple movimiento de cabeza. Al dar unos cinco pasos, manteniendo una obvia distancia entre nosotros, se detuvo sobre las suelas de sus zapatos.

"Dijo que me necesitaba urgente ¿Qué pasa?"- Preguntó con voz fría el peliplata. Su sombra cubrió mi cuerpo por unos segundos. Me estremecí. Me crucé de brazos y bajé el rostro. El director volvió a tomar asiento y empezó a sacar unos papeles y acomodándolos sobre el escritorio, a primera vista parecían formularios.

"Ahora que Akako-chan ha comenzado clases formalmente, necesito que le des información sobre el otro trabajo de los vampiros"- Los humanos conectaron miradas, un gruñido que evidenciaba su desacuerdo se escapó del peliplata.

Mis ojos se abrieron como platos. Golpeé la base del escritorio con las palmas de las manos. El humano de gafas reprimió un respingo, pero se acomodó los lentes sobre la nariz. Obviamente lo había tomado por sorpresa-"¿¡Qué quiere decir con el otro trabajo!? ¡Maldición! Si apenas puedo estudiar media hora sin quedarme dormida"- Señalé.

Corrección. Solo puedes estudiar quince minutos sin quedarte dormida.

"Ya tiene una respuesta. Ni siquiera puede pasar un día sin problemas"- Masculló Zero con voz monótona e insensible, refunfuñé.

"Lo dice el cazador que es odiado y denigrado por las estudiantes de la Clase Diurna"-Le refuté. Levanté la vista y me viré de medio lado para verlo-"Hasta donde yo sé, siempre te traen problemas también"- Zero frunció el ceño mientras nuestras miradas se quedaban fijas en el oponente.

Kaien interrumpió nuestra pequeña competencia de miradas aclarando su garganta. Nos giramos hacia él-"Veo que no se llevan tan mal después de todo"- Sonrió abiertamente.

Una corriente eléctrica volvió a conectar la mirada del peliplata con la mía. Me levanté del asiento y quedé frente a frente con él-"¡Se equivoca!"- Grité y los dos refunfuñamos al tiempo. Zero dejó que una media sonrisa curvara una de las comisuras de sus labios. Sin embargo, a través del gesto solo irradiaba malicia. Apreté la mandíbula por unos segundos, la corriente eléctrica se hizo más intensa y nuestros cuerpos fueron rodeados por un aura negra.

¡Estás que ardes, pelirroja!

"Akako-chan, no puedes estar hablando en serio. Ni siquiera has tenido una conversación formal con él"- Dijo Kaien sacudiendo las manos para apaciguar los humos. Fruncimos el ceño, aún más.

"¿Conversación? No la necesito"-Exclamé-"¡No se puede tener una conversación con un salvaje que apunta con su arma a todo aquel que se le cruza por el camino!"-Di un paso hacia adelante.

"Lo mismo digo ¿Quién puede tener una conversación con una chupasangre de cabello raro?"-Zero dio un paso adelante.

"El color de mi cabello es irrelevante, cazador inútil"- Refunfuñé.

Zero se mofó de mi comentario-"Al igual que tu existencia"

Dejé escapar un grito ahogado ¿Acaso tenía una respuesta para todo? Qué molesto. Qué molesto. No podía creer que una criatura tan molesta pudiese existir-"¡Idiota egoísta! Este mundo no es solo para ustedes"-Señalé.

"Pero sería mejor si ustedes no estuvieran"-Alegó. Lo ojeé, se veía victorioso y eso me molestaba más.

Apreté los puños y gruñí exasperada.

"¡Es insoportable!"-Gritamos al unísono fulminando al Director con la mirada y apuntándonos con el dedo índice el uno al otro. Kaien se encogió de hombros y rápidamente se cubrió de nuestros oculares asesinos con una libreta.

¿Gritamos al tiempo?

¡Uwaa! Hasta tienen pensamientos sincronizados, pelirroja. ¡Eso es amor!

Olvídalo prefiero casarme con-

¿Hisoka? ¿Rido? ¡Ah! Tal vez Kaname o mejor Ichiru ¿Cuál prefieres?

Prefiero no casarme…

"¡Está bien! ¡Está bien!"- Carraspeó Kaien e intentó recobrar la compostura.

Giré la cabeza a un lado evitando la mirada asesina de iris violeta-"¡Hmph!"- Y en un ágil movimiento volví a sentarme sobre el sillón.

"Pero aún así. Necesito que la lleves a la Asociación"-Dijo Kaien, Su cara se alargó en un claro gesto de preocupación al cruzar miradas con Zero.

Arqueé una ceja y me reí nerviosa-"¿No estarán hablando de la Asociación de Cazadores, o sí?"- Pregunté entornando los ojos. Desvié la mirada hacia Zero por unos segundos. Su falta de expresión me hizo volver la mirada hacia el director con el ceño fruncido.

"Bueno"- Kaien dudó por unos instantes. La luz de la lámpara se reflejó en sus lentes, escondiendo su ojos-"Sí, en realidad así es"

Me quedé en blanco.

¡Qué buen chiste, pelirroja! Piensan llevarte a la Asociación…

(….)

¿Pelirroja?

(….)

¡Oye cabeza hueca, responde!

(…)


.

Sentí que alguien estaba empujando mi cabeza con el dedo, pero la verdad ignoraba cualquier otra cosa que estuviera ocurriendo a mi alrededor. Rido me había hablado de esa Asociación de Cazadora. Si te llevaban hasta allá siendo un vampiro, solo era por dos razones: torturarte para conseguir información y después matarte o simplemente matarte. Un escalofrío recorrió mi espalda. Solo se me cruzó por la cabeza que ya habían descubierto que quien me había cuidado todos estos años era el vampiro más buscado de todos: Kuran Rido.

Genial, ahora si estaba más que muerta.

Muy bien, empieza a pedir perdón número dos.

¡Mami, papi! Fui una tonta pelirroja, sin vergüenza. Me gustaba pelear, fui caprichosa, egoísta, una completa inepta en los estudios. Me caía cada 5 segundos. Fui una vergüenza para la raza, nunca merecí esta vida. Estarán mejor sin mí.

Dije ¡Pedir perdón!

¡Oh! Lo siento, pero tienes que admitir que como discurso antes de ir al más allá, está muy bien hecho.

¡Claro que no!

"Despierta"- Alguien golpeó mi mejilla suavemente. Abrí los ojos lentamente. Sentí que me pesaban una tonelada los párpados. De nuevo sentí unas palmaditas en mi mejilla. Hice una mueca. Percibí que mi cuerpo era mecido y luego lo acomodaron sobre algo suave.

"Akako ¿Estás bien?"-Escuché una voz a lo lejos-"Despierta"

"¿¡Ahora qué!?"- Grité levantándome y abrí los ojos completamente. Miré a mí alrededor, estaba en el dormitorio de la Luna, en mi habitación para ser más exacta. Confundida me toqué la frente, estaba muy caliente. Desvié la mirada unos segundos para ver por la ventana. Era de día, unos tenues rayos de sol se colaban por el espacio entre las cortinas. Me eché para atrás y hundí mi cabeza en la almohada.

"¿Cómo te sientes?"- Giré la cabeza hacia el lado al escuchar la voz. Solo para encontrarme con un cuerpo masculino elegantemente sentado sobre el sillón blanco junto a mi cama. Levanté la vista para ver su rostro.

"Kaname"- Musité por lo bajo. El vampiro me movió la mano que tenía en mi frente para poner la suya. Estaba fría. Se sentía bien.

"¿Qué pasó?"- Inquirí. Tratando de recordar cómo había llegado a la habitación.

"Kyriuu-kun te trajo. Te habías desmayado en la oficina del Director"- Me quedé pensando por un rato.

¿Quién me trajo?

Zero

¿Zero? ¿Es una broma? Me dejaría botada en un callejón si pudiera.

Pero no fue así, te cargo hasta acá. Otro que aguanta tu peso ¡INCREIBLE! Esto se pone cada vez mejor

Gruñí.

"Debe ser una broma"- Mascullé, Kaname quitó su mano. Alcé los parpados un poco más. El vampiro se había levantado, caminó alrededor de la cama para ponerse de pie a mi lado y ahora estaba acercando su rostro al mío. Observé sus movimientos por unos segundos hasta que sentí que se había acercado demasiado.

¡Oh pelirroja! Esto es...

Kaname puso su frente sobre la mía, sus ojos vino me observaban a través de sus largas pestañas mientras que la punta de su nariz casi tocaba la mía. Mis ojos se abrieron como platos, quería decir algo pero ni una palabra salía de mi boca, ni siquiera podía pensar correctamente.

¡KYAAAA! ¡Beso! ¡Beso!

Cállate #2

¡Beso! ¡Beso!

¡No! ¿Estás loca?

Loca porque pase eso...

La mano derecha del vampiro descansaba sobre un cojín al lado de mi cabeza mientras que su izquierda estaba tocando mi mejilla. Cerré los ojos con fuerza, frunciendo el ceño. El vampiro suspiró y de repente dejé de sentir su frente sobre la mía, parpadeé.

"Tu temperatura está un poco alta, pero si descansas unos días te sentirás mejor muy pronto"- Dijo mientras sus labios se curvaban en una pequeña sonrisa. Levanté la espalda para sentarme correctamente. Sentí que mis mejillas se calentaban.

"¡Burbuja personal, Kaname! ¿Qué fue eso?"- Le reclamé, tratando de no levantar mucho la voz. Seguramente Ruka aparecería como fiera si me escucha gritándole a Kaname. No tenía las fuerzas para lanzarla por la ventana. El sangre pura simplemente posó su delicada mano sobre mi cabeza sin mirarme.

"Solo quería medir tu temperatura"- Me contestó en su usual tono reservado. Hice una mueca inflando los cachetes. El vampiro se sentó sobre las sabanas que cubrían mi cuerpo.

"No vuelvas a hacerlo"- Susurré. El purasangre me observó por unos segundos mientras yo seguía sintiendo que mi cara se sonrojaba cada vez más.

Se rió entre dientes.

"Hiciste lo mismo en ese entonces. Definitivamente no has cambiado"- Levanté la mirada y mi rostro se llenó de curiosidad. El purasangre tenía una mirada diferente a la que había mostrado antes. Parecía más suave, más triste.

"Fue la primera vez que nos conocimos"- Susurró el purasangre. Entrelazando sus dedos sobre su regazo.

Ligeramente emocionada ante la idea de conocer más sobre mí, decidí ir más a fondo en la conversación-"¿Cuándo fue eso?"- Pregunté y noté que el Kuran frunció el ceño un poco al recordar algo.

"Tienes que descansar. No quiero que algo malo te pase"- El purasangre se levantó, dio media vuelta sobre la suelas de sus zapatos y se dirigió a su dormitorio cerrando la puerta de mi habitación quedé boquiabierta.

¿¡Qué demonios!?

¿¡Cuál es su problema!?


.

Ya habían pasado dos semanas desde que ocurrió eso.

¿Qué es 'eso'?

Eso.

¿Y 'eso' es?

¡Ugh! Lo que pasó con el Director, con Zero, con Kaname. Con todos ellos.

¡Ah! Y con Ichiru y con Ruka y con Aidou…

Sí, sí. Ellos también.

Por fortuna no tuve fiebre por más de un día. Dicen que mi desmayo debió ser por estrés, pero yo dije que Ruka me había maldecido con algo de brujería. La mitad de los vampiros no me creyeron, la otra mitad simplemente no quería meterse en problemas con Ruka y por eso no dieron su opinión al respecto. Me recuperé bastante rápido de lo sucedido y hasta ahora no he tenido encuentros con la vampiresa de ojos miel. Especialmente porque Kaname está muy sobreprotector últimamente. Teme que me desmaye de nuevo. Cada vez que recuerdo lo que pasó, no dejo de sonrojarme, pero es por la vergüenza.

¡Sí! ¡Sí! Excusas, excusas ¡Me da pena! ¡BAH! No seas mentirosa…

¡Es en serio!

El director me explicó sobre mi visita a la Asociación de Cazadores al día siguiente del desmayo. Con más tranquilidad, dijo que según el trato que se tiene entre cazadores y vampiros en la Academia, las criaturas nocturnas deben firmar algo similar a un contrato donde acceden a encargarse de exterminar a los vampiros nivel-E que andan sueltos. Solo en caso de que un cazador no esté disponible. También mencionara otras condiciones que siendo sincera fueron bastante aburridas, por eso no las escuché. Por ser nueva en la Academia y haber entrado tarde me toca ir hasta allá, se supone que deberían traer los papeles hasta acá, pero no quieren.

¡Malditos perezosos!

¡Pégales, pelirroja! Demuéstrales quién manda

Y por eso mismo, Zero decidió que sería mejor ir en el día hasta las instalaciones de la Asociación.


.

"Bien, ya me voy"- Me despedí del grupo dormilón y en pijama que me estaba acompañando hasta la puerta. Sacudí mi mano con una amplia sonrisa curvando mis labios, mientras Rima terminaba de recoger mi cabello en una cola de caballo.

"Terminé"-Dijo con su voz indiferente pero con sus ojos llenos de amabilidad. Le sonreí.

"Gracias Rima"- Bajé la vista un momento. La vampiresa me había prestado ropa de nuevo. Un pantalón entubado azul oscuro desgastado cubría mis piernas y las hacía ver más delgadas, una blusa chal de lana rosa pálido sobre mi torso que según ella resaltaba el color de mi cabello y unas zapatillas blancas que combinaban con la blusita de tiras que llevaba debajo del chal, más unas gafas oscuras.

"No hay problema"- Rima sonrió de medio lado. Observé a los demás vampiros, era obvio que esperaban que desapareciera rápido, para poder volver a dormir. Me abalancé sobre Shiki al notar su expresión de cansancio.

"¡Volveré pronto Shiki!"- Me reí mientras el vampiro bostezaba y me daba palmaditas en la espalda.

"Ten cuidado"- Me susurró al oído. Me alejé para mirarlo fijamente. Asentí en entendimiento. Nunca lo había visto tan serio. Por otro lado, quien se supone es mi amigo más cercano, Aidou, ni siquiera me miró cuando se despidió.

"Solo vete de una vez"- Hice una mueca y fulminé al rubio con la mirada.

"Sí, también te quiero Aidou"- El rubio se volvió hacia mí con ojos indiscretos. Entrecerré los ojos.

"No me malinterpretes"

"Adiós Akako"- Dijo mi amigo de músculos perfectos. Posando una mano sobre mi cabeza como si fuera una mascota.

"Nos vemos, amigo de músculos perfectos"- Le sonreí. Hizo una mueca y retiró su mano rápidamente. La mirada de Ruka envió escalofríos a todos los vampiros. No esperé palabras amables de ella, así que sacudí un hombro indiferente.

"Sé que me vas a extrañar"- Murmuré y exterminé a la vampiresa con mis ojos cerúleos.

"Ilusa"- Refutó rápidamente y con una expresión maligna. Kaname interrumpió nuestro pequeño duelo.

"Cuídate, no seas imprudente"- Suspiré cuando vi que sus ojos vino se habían enternecido.

"No te preocupes. Usaré al humano como escudo si algo pasa"- Me reí alegremente y sacando pecho como si fuera luchador de boxeo, pero los vampiros solo me dedicaron miradas de preocupación.

"Akako-chan, te estaremos esperando"- Ichijo me dedicó una de sus sonrisas cegadoras mientras salía del dormitorio.

"Pelea"- Susurró Rima antes de cerrar la puerta detrás mí. Me despedí con la mano.

¡Bien cazadores, aquí voy!


.

Bostecé fuerte y claro mientras acomodaba el abrigo negro que cubría completamente mi cuerpo hasta los pies por el sol-"No lo entiendo ¿Por qué en el día?"- Observé la espalda del peliplata unos pasos delante de mí. También llevaba un abrigo negro pero no lo cubría completamente, solo unos centímetros debajo de las rodillas.

"Solo camina ¿Quieres?"- Masculló Zero mientras yo volví a bostezar. Íbamos camino a la entrada de la Academia. Kaname había accedido a no acompañarnos ya que confíaba en que el peliplata me traería de vuelta con vida, además de que no sería bienvenido en la Asociación.

"Si digo que no quiero caminar ¿Me llevarías en tu espalda?"- Pregunté tratando de tranquilizar el aura asesino que nos cubría. Noté como se encogió de hombros en un gesto de desagrado ante mi pregunta.

"No"- Respondió rápidamente. Suspiré y caminé un poco más rápido.

"Zero"- Susurré, dudando un poco después de hacerlo.

"¿Qué quieres?"-Me preguntó, seguía caminando lejos de mí. Cada uno mantenía cierta distancia. El camino rocoso hasta la entrada de la Academia era largo y aburrido.

Gruñí-"¿Siempre eres tan aburrido?"- Le pregunté entornando los ojos que aún seguían clavados en su espalda. El humano refunfuñó.

"No molestes"- Musitó-"No estoy aquí para divertirte"

"Eso lo sé"- Hice una mueca-"Solo quería que dejaras de emanar ese aura asesino"- Señalé mientras la energía de color negro que lo rodeaba aumentaba. El humano gruñó y dio media vuelta para enfrentarme con una mirada asesina. Me detuve y di un paso hacia atrás.

"Solo camina y no hables"- Me ordenó con voz impasible y estoico como siempre. Fruncí el ceño.

"No me des órdenes"- Refunfuñé. El humano arrugó el ceño, parecía que podía explotar en cualquier momento por mi culpa. Le mostré la lengua alegremente y arqueó una ceja incómodo.

"Acabemos con esto"- Me adelanté con pasos vertiginosos. Escuché un leve gruñido de su parte y rápidamente pasó por mi lado avanzando unos pasos y dejándome atrás nuevamente. Apreté la mandíbula y empecé a caminar más rápido, pero el humano descubrió mi propósito y hábilmente marchaba con el doble de ligereza.

Es rápido…

¡Maldita sea! No lo voy a dejar ganar.

Pelirroja, no están compitiendo.

¡Claro que sí! Me retó en el momento que quiso adelantarme. ¡Esto es guerra!

Rápidamente llegamos a la entrada gigante de barrotes negros de la Academia. Al otro lado se podía ver un bosque y un camino despejado. Había un guardia en la entrada que llevaba una armadura de colores oscuros y una lanza. Daba la sensación de estar en un castillo antiguo. Nuestras respiraciones agitadas no impidieron que mi cuerpo recuperara energías cuando vi que estaba a solo unos centímetros más adelante que él.

"¡Gané!"- Grité dando pequeños brincos alrededor del peliplata quien me miraba con ojos indiferentes. Lo señalé victoriosa-"¡Perdedor! ¡Perdedor!"- La cola de caballo se movía delicadamente con mis movimientos.

El peliplata sonrió de medio lado y cruzó los brazos-"¿Quién dijo que estábamos compitiendo?"

Me detuve e hice una mueca-"¡Yo!"- Me señalé con mi dedo y arqueó una ceja frente a mi respuesta. El guardia abrió la entrada y se dirigió a Zero con aire de fortaleza.

"Pases"- Ordenó y nos observó de pies a cabeza con sus ojos negros. El peliplata le entregó una nota al tipo robusto quien la leyó cuidadosamente y simplemente movía su lanza de un lado a otro como si fuese a atacarnos. Me quedé como estatua y esperamos en silencio unos minutos.

Zero cruzó miradas conmigo-"Vamos"- Me ordenó el humano mientras empujaba mi cuerpo hacia adelante con sus manos. Levanté la vista y lo miré confundida.

"¿No se supone que nos tiene que dar la orden?"- Pregunté mientras el humano seguía arrastrando mi cuerpo hacia adelante.

"No"- Respondió e hice una mueca. Me puse de pie correctamente para evitar que me siguiera empujando con tan poca delicadeza como lo estaba haciendo.

"Puedo caminar sola"- Mascullé y empecé a dar pasos de elefante por el camino del bosque. El humano me dedicó una mirada indecisa antes de girarme sobre las suelas de mis zapatos.

"Lo que digas"- Musitó mientras caminaba detrás de mí.


.

"¿Sabes a dónde vas?"- Me preguntó el cazador después de haber caminado unos minutos en total silencio. Seguí dando tumbos.

"¡Sí, sé!"- Respondí enfurecida-"A la Asociación de Cazadores"- Pateé una piedra en el camino enviándola lejos entre los árboles.

El humano dejó escapar un suspiró fastidiado-"¿Sabes dónde queda?"- Me preguntó. Me detuve e intenté reprimir un gruñido. Di un pisotón y giré de medio lado para encontrarme con un par de iris violeta más serenos.

"¡No lo sé!"- Respondí orgullosa como si no me importara mi situación y cuando quise acercarme al humano, me tropecé.

¡Ouch!

Caí de cara contra un hueco lleno de fango. Afortunadamente mi abrigo negro absorbió toda la suciedad, pero mi cara no tuvo la misma suerte que mi ropa.

Hice una rabieta-"¡Maldita sea!"- Grité golpeando el barro con mis puños como una niñita. Sentí como mi cuerpo se hundia en el hueco. Mis ojos formaron lágrimas y giré la cabeza para mirar sobre mi hombro al cazador peliplata.

El humano frunció el ceño y suspiró-"¿Por qué me tocó ella?"- Musitó, levanté las cejas sorprendida.

"Deja de decir estupideces"- Murmuré iracunda-"¡Y ayúdame!"- Grité golpeando una vez más el fango con mis puños, esperando a que el humano me ayudara ponerme en pie pero solo vi como pasaba por mi lado a paso acompasado.

"Puedes hacerlo sola"- Me dijo indiferente. Me quede con la quijada desencajada mientras sus ojos violeta se quedaban clavados en los míos.

¡No es en serio!

¡Vaya, qué grosero!

¡Voy a matarlo! ¡Voy a hacerlo!

Golpeé el barro nuevamente e intenté lanzarle un puñado de tierra humeda el cual esquivó con mucha habilidad. Gruñí.

"¡Zero inútil!"- Chillé, pero luego sentí como unas manos tomaban mi abrigo y me levantaban del fango. Me sorprendí cuando noté la mirada asquienta del peliplata.

"¿A quién le dices inútil?"- El cazador me dejó a un lado del camino mientras mis manos intentaban remover el barro de mi rostro. Gruñí cuando mis manos llenas de fango encuciaron más mi cara.

"Torpe"- Murmuró el humano y sacó un pañuelo de su abrigo negro-"Toma"- Le dediqué una mirada sospechosa.

"No necesito tu compasión"

"No es compasión. Tu torpeza nos atrasa. Solo quiero terminar con esto. ¡Ahora, toma!"- Acercó el pañuelo hacia mí. Renegué en silencio y se lo arrebaté de las manos.

"Gracias"- Dije entre dientes, quitándome el abrigo y dejándolo en la tierra seca. Instantáneamente sentí los rayos de sol sobre mi piel. Usé el pañuelo para limpiarme la cara y las gafas oscuras de Rima.

"Demonios"- Maldije entre dientes-"Qué suerte la mía"- Levanté la mirada.

El humano me estaba dando la espalda pero se giró un momento-"Tenemos que seguir"

"Ya voy. Ya voy"- Dije levantándome del suelo, pero ineptamente tropezando de nuevo con mis propios pies. Zero alcanzó a tomar mi mano antes de que pudiera terminar de nuevo en el fango.

"Torpe"- Siseó, mientras soltaba mi muñeca y empezaba a caminar de nuevo. Lo fulminé con la mirada-"Muévete"- Gritó cuando ya había avanzado mucho y yo me encontraba en un intento por limpiar el abrigo.

¡Voy a matarlo!

¡Dale, pelirroja! ¡Te apoyo! ¡Oh! Espera…

¿Qué?

Tienes barro en tu mejilla


O_O OH! Eso es todo por hoy mis queridos lectores, espero que haya sido de su agrado!

R&R! Su apoyo significa mucho para mi! y espero que sigan leyendo esta historia! Lamento si no fue tan divertido como había dicho que seria! en el próximo cap. habra aparición por parte de Rido y probablemente de Hisoka, Akako necesita descargar su ira con alguien además de intentar ahorcar a Zero, habra un cambio en la narración en algunas partes! ya que todas queremos saber que pasa con Ichiru! jajajaja xD lo descubriremos? y WOW! O.O al parecer Kaname esta cerrando un trato con la clase diurna qué sera?

MUCHAS GRACIAS A TODOS! *abrazo*

Hikari-Letal-Blood! xD

*Capítulo arreglado*