Cualquier sugerencia es bienvenida! :)

AGRADECIMIENTOS:

COMO SIEMPRE MUCHISIMAS GRACIAS A TODOS MIS LECTORES! :B por poner esta historia en sus favoritos o en alertas, o incluso ponerme a mi entre sus listas de escritores favoritos! GRACIAS! GRACIAS! GRACIAS! :B KYAAA! y sobretodo MIL GRACIAS por los maravillosos reviews que me encanta leer una y otra vez. Juliet-whitlock, Criistii206, katina-12, Dulcesiita, ninnia depp, EtsukoDaishi, NightLotus, Sayuki-Uchiha, JackySparrow, Erk92.

Historia dedicada a: Mina-chan a.k.a NightLotus :)

Vampire Knight le pertenece a Matsuri-sama, la trama y los OC's son TOTALMENTE MIOS!

Disfrútenlo! :)


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"¡Zeroooo!"- Clamé extendiendo mis brazos como zombie y caminando hacia el peliplata quien retrocedió unos pasos y arqueó una ceja.

"¿Qué quieres torpe? No te acerques"- Ordenó el cazador mientras yo seguía en mi acto de muerto viviente.

"¡Zerooo!"- Gemí. Tambaleando con cada paso que daba. El peliplata refunfuñó fastidiado.

Me detuve unos centímetros delante de él y le dediqué una sonrisa traviesa- "¡Tengo hambre!"

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Pelirroja Ruidosa NO es Cazada

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Me quité las gafas oscuras de Rima y las acomodé en el escote del chal rosa, para que el humano pudiera conmoverse por la contemplación de mis brillantes ojos azules de chibi. Parpadeé inocentemente.

"…"

Quita esa mirada, pelirroja. Pareces sacada de una película de terror.

¡Claro que no! Es la táctica #54 para conseguir algo de un mortal…

¿¡La qué!?

La táctica #54. Ya sabes: mirada tierna, sonrisa traviesa y TA-DAH Obtienes lo que quieres.

¡Eso es estúpido!

¿Cómo puedes decir eso? ¡Lo leí en una revista y dicen que sí funciona! La semana pasada mi horóscopo decía que iba a tener problemas y los tuve.

Siempre los tienes. Esas cosas no sirven con él y ni se te ocurra usar otra de esas tácticas de nuevo. Te ves rídicula.

Está bien.

Se formó un silencio incómodo entre nosotros. Mi sonrisa se fue desapareciendo mientras mis ojos cerúleos observaban a Zero con cuidado. El humano movió su mandíbula por unos segundos antes de articular con sus labios un simple:

"Ni siquiera lo intentes. Te mataré"

Ladeé la cabeza a un lado e hice una mueca. El humano entornó los ojos y me dedicó una mirada punzante con su iris violeta. Inflé los cachetes.

"¿De qué hablas?"- Pregunté con mis manos reposando en mis caderas. La ceja del peli plata se alcanzó a mover en una contracción nerviosa cuando nuestras miradas se conectaron de nuevo. Incliné la cabeza hacia el otro lado y me aproximé dos pasos. Acortando la distancia de nuestros cuerpos.

¡Oh, pelirroja! ¿Vas a dar el paso hacia la pubertad, tan rápido?

Por favor alguien que me diga que número dos no dijo eso. Ya tengo 16 años.

¡Quiero llorar! Mi pelirroja. Mi torpe, tonta, despistada, ilusa, ignora-

Creo que ya todos entendimos el mensaje.

¡Oh! Está bien. Entonces mi inmadura pelirroja, va a tener su primer beso con un, con un

¿¡Estás demente!?

Con un increíblemente (Y cuando digo "Increíblemente" quiero decir que una escala de 1-10 él tiene 100000000000000000000000) Sexy, misteriosos y encantador cazador.

Tengo ganas de vomitar.

Pelirroja, tengo que admitir que me has sorprendido. Ceí que terminarías casada con Hisoka. Ya sabes. Con hijos cuidando la panadería de sus padres o algo así.

¡Ahora sí, voy a vomitar!

¡Te felicito, pelirroja! Ahora ve por él.

¿Hah?

"¡OUCH!"- Gemí con lágrimas formándose en mis ojos cuando sentí como un puño aterrizaba sobre mi roja cabeza-"¡Maldición! No tenías que hacer eso"

"Te lo advertí"

Abrí uno de mis ojos después de unos segundos. Mis manos acariciaron el chichón que se había formado gracias al golpe. Zero estaba frente a mí con una media sonrisa maliciosa curvando sus labios. Arrugué el ceño y le mostré la lengua.

"¿Por qué no me sorprende que me hayas golpeado, Zero inútil?"- El humano bufó, mientras mis manos se convertían en guantes de box de un tamaño gigantesco.

"Ahora deja que te golpee como paga a tu salvajismo"- Sugerí levantando mi rostro en señal de supremacía. El peli plata suspiró fastidiado.

Refunfuñé y comprimí los puños-"Me malinterpretaste y me pegaste, ahora déjame golpearte ¡Es una orden!"

"No seas tan ruidosa"- Masculló y posó una mano sobre su fino cabello plateado mientras sus ojos se cerraban por unos instantes. Era curioso, por más que intentara apartar la vista de aquel humano inclemente, no me fue posible. Por primera vez, vi suavidad en sus duras facciones.

Se ve tan...

¡Oh! Voy tomar fotografías mentales de esta escena ¿¡Acaso Zero no puede ser más sexy!? Y yo que creí haberlo visto todo. Ahora Zero Sexy, ¿Por qué no te pones de perfil? No, no, espera. Mejor ¡Déjame ver lo que hay debajo de esa camisa!

¡Wow! Un momento ¡Ni lo pienses! ¡Olvídalo número dos! Si no te callas, voy a matarte.

¡Oh vamos! ¿Cómo si no quisieras ver su cuerpo?

¡Claro que no!

¡Eres una aguafiestas pelirroja!

"¿Qué estas mirando?"- Me preguntó el peli plata. Frunciendo el ceño como siempre.

Tu incomparable sex appeal, por supuesto. ¡Kya!

¡Eres una demente!

¡Vamos Zero! Deshazte de esa camisa, cazador sexy.

¡Debería eliminarte de mi mente, en este instante!

Sacudí la cabeza en un intento por aclarar mi mente de aquellos pensamientos y obviamente borrar las imágenes (pervertidas) que mi número dos estaba creando. ¡Esto es vergonzoso! Mis ojos cerúleos se conectaron con el iris lívido del humano.

Tragué saliva.

"Solo estoy viendo como obstruyes la panorámica, cazador bobo"- Desvié la mirada ágilmente y la clavé en el suelo.

"Lo que digas torpe"

Sentí que la cabeza me daba vueltas. Después de unos minutos en silencio el peli plata empezó a caminar.

"Tenemos que continuar, apresúrate"

"¿Qué? ¡No! Espera"- Grité. El humano ahora a 20 pasos de mí, giró de medio lado para afrontarme. Arrugué el entrecejo-"¿¡No estás olvidando algo!?"

Puse una mano sobre mi estómago.

¡Maldición! Tengo mucha hambre.

No te vendría mal una dieta pelirroja…

¿Qué quieres decir con eso?

Nada. decía. (Si tan solo supiera que parece mastodonte. Pobre pelirroja)

Sí, claro (Te escuché número dos)

"¡No!"- El peli plata respondió con una expresión neutral en su rostro. Suspiré irritada.

"¿¡Hola!? ¡Tierra llamando a Zero bobo!"- Sacudí las manos pero el humano seguía con su expresión estoica-"¡Tengo hambre!"-Di un pisotón y me crucé de brazos. El humano arrugó el entrecejo, caminó hacia mí con pasos vertiginosos y cuando se detuvo a solo unos centímetros de mi cuerpo con su sombra cubriendo mi pequeña contextura, se inclinó hacia adelante, aproximando su rostro al mío. Pasé saliva.

Demasiado cerca.

¡Uwah! ¡Beso! ¡Beso! Deja de perder el tiempo pelirroja

Ni lo pienses.

¿O prefieres quitarle la camisa? Yo estoy bien con cualquier opción

¿¡Cuándo piensas dejar ese tema!?

¡Nunca!

La mirada de Zero se encontró con la mía. No se me hizo raro cuando las corrientes eléctricas chocaron mientras nuestro soleado fondo se transformada en tormenta. Fruncí el ceño al igual que el cazador.

"Tengo hambre. No iré a esa tonta Asociación con el estómago vacío"- Mascullé, el peli plata apretó la mandíbula. Pasaron dos segundos, pero el tiempo se había detenido para nosotros. Una suave ventisca acarició nuestros cuerpos y denigré al viento mentalmente por haberme sofocado con el dulce aroma del cazador.

¡Hey, pelirroja! ¡Controla esas hormonas! Aunque si le quitas la camisa no hay problema.

¡Estás exageradamente pervertida últimamente!

Respiré hondo y cuando abrí mis oculares azules, Zero había volteado su cabeza de medio lado, cerrando los ojos con fuerza. Lo miré confundida e hice una mueca, pero no sin antes detallar el tatuaje en su cuello. Ya lo había visto antes, pero ésta vez, me causó más curiosidad.

¡S-E-X-Y y rebelded! Me gusta

¿Podrías dejar de pronunciar esa palabra?

¿Qué? No hay otra forma de describirlo ¿O sí?

Pues

¿Ves? Aunque SEXY le queda pequeño. ¡Zero, eres todo un-!

¡No sigas!

Parpadeé. El cuerpo del cazador tiritaba sutilmente. Descarrié la mirada hacia su rostro por unos instantes. Sus facciones, las cuales siempre están severas e indiferentes, ahora me daban otro mensaje. El humano por quien obviamente no debería preocuparme, parecía estar cargando con una tortura.

"Oye Zero"- Murmuré, aproximando mi mano hacia él-"¿Te pasa algo? Lamento haber pedido comida pero no tienes que poner esa cara de malestar estomacal"

Eso no fue amable, pelirroja

¿Qué? ¿Qué dije?

Está sufriendo ¡Mensa! No tiene un malestar estomacal…

¿Y cómo iba a saber eso? Su expresión parece de malestar estomacal…

¡Ay pero que tonta! Si tuviera problemas digestivos ni siquiera estaría en medio de la nada. Estaría en el baño ¿Por qué me metieron en la mente de una pelirroja tan TORPE?

¿Y tú qué sabes? ¿Acaso hablas por experiencia?

Eh, pelirroja, cuando tenías 5 años tú-

¡No digas más! Esas son cosas que deben quedarse en el pasado.

El cazador se tambaleó por unos instantes, despertándome de mi pelea con mi número dos. Eché un vistazo hacia nuestros alrededores. E camino arenoso estaba despejado. No había a quien acudir y la Asociación aún estaba un poco lejos. Debo decir que cuando el humano dijo que habíamos llegado, pensé que de verdad habíamos llegado. Resulta que lo dijo para indicarme que ya estábamos cerca.

Y ni loca iba a cargarlo.

¡Claro! Pareces un mastodonte pero tienes la fuerza de un ratón enfermo.

¡Oye!

"Zero"- Musité preocupada al tornar la mirada nuevamente hacia el peli plata. No hubo respuesta. Quise sacudir su hombro pero antes de que consiguiera tocarlo el peli plata abofeteó mi mano con la suya bruscamente apartándola. Fruncí el ceño cuando se viró hacia mi y me dedicó una mirada llena de aborrecimiento en el proceso. Noté su respiración agitada y entrecerré los ojos.

"No me toques"- Musitó entre dientes. Le mostré la lengua al tiempo que me acariciaba la mano que aquel tonto con cara de pocos amigos había golpeado.

"Por mi está bien, Zero inútil. No pienso contagiarme con tu estúpidez"- Levanté mi rostro con un bufido. El humano dejó escapar un suspiro de sus labios y recobró la compostura o parte de ella.

"Qué torpe eres"- El cazador resolvió girarse y seguir su camino hacia la Asociación. Suspiré y luego de unos segundos intenté seguirlo y por alguna extraña razón, mis ojos observaron su espalda colmándose de intranquilidad.

"Espérame, cazador bobo"

Pasamos los siguientes 30 minutos en silencio. Estábamos demorándonos más de los esperado. Nuestros cuerpos ya estaban acabados y mis pasos se habían vuelto cada vez más pausados. En una que otra ocasión el peli plata esperaba hasta que yo pudiera alcanzarlo para poder seguir y a pesar de que íbamos en silencio, no me molestó su compañía cuando estuvo a mi lado.

¡Eres muy lenta pelirroja! Yo ya le habría quitado esa camis. No la necesita, este calor es intenso

¡Cierra la bocota!

Me sentí aliviada al ver que ya no tenía esa expresión de malestar estomacal en su rostro. A pesar de que la genio de mi número dos dijera lo contrario e insistiera en examinar su cuerpo. ¡Sí! Sí, toda una pervertida, pero ¡Hey! No vayan a pensar que soy igual a ella, estamos en el mismo cuerpo, pero yo no tengo ese tipo de inclinaciones o eso espero. Cerré los ojos unos instantes mientras caminaba. Los únicos sonidos eran los de la naturaleza y el horrible gruñir de mi estómago. Refunfuñé al sentir los retortijones a causa del hambre.

¡Vaya! Qué pocos modales pelirroja…

¡Silencio! Ugh, demonios, quiero comer…

A tu lado se puede ver un delicioso bocadillo sexy.

¡NO!

Mi estómago era el ejemplo perfecto de estallidos y terremotos. Parecía una guerra mundial en mi pobre órgano. Pateé una piedra en el camino.

"Tengo hambre"- Clamé. La verdad no podía estar en una situación peor. Ya tenía que compartir el mismo aire con ese humano insensible y bipolar en la Academia y ahora a tan solo unos kilómetros de la Asociación de Cazadores, matándome de hambre, el humano se ponía más pesado e ignoraba mi existencia por completo a pesar de que me hallaba a su lado.

Gemí de nuevo-"Tengo hambre. Comería lo que fuera"

Zero gruño-"No es mi problema pero te recomiendo que cierres esa insoportable boca tuya antes de que te maten"

"¿Eh?"- Giré hacia el peli plata.

"Ya escuchaste. Cállate y muévete. Nos están esperando"- Refunfuñé ante sus palabras, comprimiendo los puños mientras una vena gigante aparecía en mi frente. Estábamos a unos cuantos pasos de la entrada a aquella fortaleza. Parecía un castillo de la época medieval con torres cilíndricas a los lados y una entrada gigantesca de barrotes de acero afilados.

"¡No me des órdenes!"- Vociferé exasperada, Zero bufó mirándome por el rabillo del ojo. Lo fulminé con mis ojos azules pero antes de que pudiera adelantarme un paso, el cazador ágilmente en un abrir y cerrar de ojos tomó mi mano, se adelantó unos pasos y cubrió mi cuerpo con el suyo.

"No hables ni te apartes de mi"- Musitó el peli plata observándome por encima de su hombro. Me encogí de hombros con su mirada. Parecía determinado pero sus ojos también transmitían peligro. Asentí lentamente.

"Entendido"

El humano volvió la mirada hacia la entrada de la Asociación de Cazadores. Los barrotes de hierro ascendieron pesadamente, halados por una cadena.

Una risa masculina recubrió el silencio de la entrada -"Oye, oye. No tienes por qué estar a la defensiva Zero. Solo queríamos darte la bienvenida"

Imprudente, asomé la cabeza por un lado del peli plata. Había un grupo de humanos con miradas hostiles detrás de un tipo rubio con tez morena. De repente el mutismo hizo que el blondo descendiera la mirada, conectándola con la mía, hipé EEK. Cuando frunció el ceño y rápidamente volví a ocultarme detrás del cazador.

"Vaya, vaya. Deberían poner trampas para vampiros ¿Cómo es posible que hayan llegado hasta aquí?"

"No vinimos a pelear"- Objetó Zero. El rubio se rió entre dientes-"Vengo de parte del Director Cross"

"¿Acaso nos envió un regalo? Un vampiro para torturar ¿Tal vez?"

Pasé saliva y mis ojos se abrieron como platos ante el comentario del gigante.

¡Vamos a morir! ¡A morir!

¡Nadie va a morir!

Pelirroja ¿No lo viste? Ese humano es ENORME. Y tiene a todos esos humanos con cara de malotes listos. ¡Vamos a morir!

Zero dio un paso hacia atrás estrellando su espalda con mi cara. Refunfuñé en silencio y lo fulminé con la mirada.

"Ten cuidado"- Susurré.

"Haz silencio"- Ordenó rápidamente.

"Vamos Zero. Déjanos jugar con ella"- Clamó el rubio mientras sus camaradas emanaban un aura asesino más grande que el del peli plata cuando está enfurecido. Me reí entre dientes, nerviosa.

"No están hablando de mi ¿Cierto?"- Pregunté en voz baja. Zero no respondió. Escuché el sonido de las suelas de unos zapatos deslizándose por el camino arenoso. No me atreví a dar una ojeada, porque cada vez los escuchaba más cerca y eso me intimidaba.

"No me importaría que hicieran algo respecto a su parloteo. Es muy molesta. Pero debo seguir órdenes y llevarla con el Presidente"

Entrecerré los ojos de forma perversa y golpeé a Zero en la espalda con mi puño de boxeador. El cuerpo del peli plata se arqueó en el momento del impacto.

¡Buena forma de meter la pata pelirroja! ¡Ahora sí van a matarnos por tu culpa!

"¿Qué forma de defenderme es esa? ¿Hah? ¡Cazador inútil!"- Exclamé mientras el humano se giraba para enfrentarme, arrugando el ceño y con mirada asesina. Las corrientes eléctricas aparecieron de nuevo, pero esta vez con más potencia. Gruñí mostrándole los dientes el peli plata.

"¡Deberías estar agradecida de que te aguanté todo este tiempo!"- Bufó Zero, entorné los ojos, notando que el grupo de humanos se había encogido de hombros y ahora sus rostros poseían expresiones en blanco.

"¿Aguantarme?"- Me reí maliciosamente. Mi cuerpo parecía amplificarse. Mi versión gigante bajó la mirada- "Tú tampoco eres soportable, idiota"

El peli plata refunfuñó.

"No seas tan ruidosa"- Mis ojos se abrieron como platos al igual que los de Zero. El peli plata elevó la mirada estupefacto y yo observé por encima de mi hombro la fuente de aquella voz masculina y apática.

"Maestro Yagari"-Exclamó Zero. Lo miré aturdida.

"¿Yaga-Quién?"- Pregunté y me giré para enfrentar al humano que me observaba con prepotencia.

Dejé caer mis pestañas hasta la mitad de mi ojos ¡Ojalá se quede calvo!

"Baja la voz"-Me ordenó aquel pelinegro de cabello rebelde y ondulado que le llegaba hasta el cuello. Lucía un sombrero de vaquero y un ojo cubierto con un parche. El humano notó mi mueca ante sus palabras pero no dijo nada al respecto.

"Soy Touga Yagari. Un cazador de vampiros y hace mucho tiempo fui el maestro de Zero"

Gruñí en voz baja. No me importa si eres su abuelo.

Pero él simplemente me siguió observando con su ojo azul claro mientras yo detallaba su vestimenta y su apariencia. Era un anciano, eso es seguro, además olía bastante a cigarro. Llevaba un gabán marrón, una camisa blanca y unos pantalones azul oscuro con chaparreras que lo cubrían.

"¿Qué está haciendo aquí?"- Inquirió Zero, el pelinegro desvió la mirada hacia el peli plata y sonrió de medio lado.

"Aquí trabajo"- Respondió estoico el vaquero. Con un tono de sarcasmo en su respuesta.

"Qué agradable reunión"- Hice una mueca y me giré hacia Kiryuu-"Ahora Zero-"

"¿Quién es ella?"- Preguntó el pelinegro, interrumpiendo mi intento por captar la atención del peli plata. Fruncí el ceño y comprimí los puños.

"No te importa anciano"- Repliqué indignada, dedicándole una mirada venenosa al pelinegro por encima de mi hombro. El cazador arqueó su ceja y se rió entre dientes.

"Ten más respeto, jovencita"

"Sí, sí. Como quieras"- Hice un gesto con la mano. El ambiente se puso tenso. Podía sentir un aura aplastante viniendo del pelinegro. Si lo había hecho enojar, estaba perdida, completamente perdida. Ya me podía imaginar la forma en la que le darían la noticia sobre mi muerte a Kaname. Bueno, en realidad no ¿Cómo se la darían? Supongo que lo primero que le indicarían sería:

"¡Fue culpa de Akako!"

"¡Ella lo provocó!"

"Siempre supe que enviarla con Zero, saldría mal. Lo lamento, Kaname-kun"

Sí, sería algo así. Todo fue culpa de la pelirroja.

¡Por abrir su bocota!

¡Gracias por el apoyo!

"¡Oh no!"- Grité. Una poderosa y gigantesca mano aterrizó sobre el cuello de mi chal rosa y me levantó del suelo-"¡Oye! ¡Oye! ¡Oye! ¿¡Cuál es tu problema!? ¡Bájame anciano!"

"Voy a llevarte a la cámara de tormento. Necesitamos hacerte unas preguntas"

Mis ojos se abrieron como platos-"¿Cámara de Tormento? ¡No pueden hacerlo! ¡Es ilegal, quiero a mi abogado!"

En el grupo de humanos, unos cuantos, por no decir la mayoría, se cubrieron los oídos por mis alaridos. Zero observaba la situación sosegadamente y con una expresión de imperturbabilidad en su rostro. Sacudí mi cuerpo en un intento por zafarme y dirigí una mirada letal hacia Zero.

"¡Todo esto es culpa tuya, Zero inútil!"- Lo señalé con mi dedo índice de forma amenazante mientras el pelinegro avanzaba, aun sosteniéndome en el aire. El peli plata sonrió de medio lado.

"¿No piensas hacer nada Zero?"- Curioseó Yagari, volteándose un momento hacia su estudiante, conmigo delante. Hice que mis ojos cerúleos centellearan con inocencia cuando el peli plata me divisó.

"¡Ayúdame, pedazo inservible de ser humano!"- Quise sonar inocente. Pero en realidad mi tono era ronco, maléfico y reclamante.

Tienes que ayudarme…

¡Sí! ¡No puedes dejar que torturen a tu fan número uno!

¿Cuál fan? ¡Solo soy fan de Shiki! ¡Que te quede claro, número dos!

¡Bien! Que la maten a ella. Yo sí te quiero Zero.

"Hagan lo que quieran"- Me quedé boquiabierta con la respuesta de Kiryuu-"Pero déjenla viva. Tiene que regresar a la Academia"

Yagari se volvió a reír entre dientes. Miré por el rabillo del ojo hacia el grupo de cazadores detrás del rubio gigante y noté, por desgracia, una mueca malintencionada curvando sus labios.

¡Maldita sea!

"¡Voy a matarlo! ¡Bájame abuelo!"- Aclamé desesperada, y extendiendo las manos en un intento por agarrar el pescuezo del peli plata y DESTROZARLO.

"Tranquila. Solo será un momento"- Articuló el pelinegro.

"¡Zero inútil, me la vas a pagar!"- Gimoteé. Dejé que una catarata de lloros recorriera mis mejillas mientras el pelinegro se alejaba del peli plata, llevándome como si fuera un animal recién cazado. Un conejo para ser más exacta ya que parecía elevarme del suelo de las orejas.

"¡Bua! Yo vengo en son de paz ¡No es justo!"

Pero voy a matarlos cuando tenga la oportunidad.

"Es muy ruidosa"- Se quejaron los humanos al unísono mientras mi estrepitoso sollozo les destrozaba los tímpanos a medida que Yagari caminaba entre ellos.

"¿Cómo la soportas?"- Se preguntó el vaquero. Seguí lloriqueando a todo pulmón.

¡Alguien que me ayude! ¡Rido! ¡Ayuda! ¡Kaname! ¡Cualquiera!. ¿Podría alguien ayudarme?


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El purasangre se despertó de un brinco.

"Señor Rido ¿Se encuentra bien?"- Preguntó Hisoka, quien alegremente limpiaba la habitación del Kuran mientras esté dormía sobre su majestuosa cama con fundas de terciopelo. Rido suspiró un momento y dirigió la mirada hacia el paisaje a través de su ventana.

Aún estaba en su mansión con el perrito faldero de Hisoka y sin señales de la pelirroja. Todo había sido una alucinación, desgraciadamente.

"Sí, estoy bien"- El Kuran se recostó de nuevo, pero con cierta curiosidad en sus ojos. Cubrió su rostro con su mano y luego despejó su frente de los mechones, enviando su cabello húmedo hacia atrás con sus dedos, suave y delicadamente.

Creí que Akako me estaba llamando.

Rido cerró sus ojos paulatinamente antes de volver a caer en un profundo sueño.


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"Kaname. Kaname"- Ichijou sacudió una mano al frente del purasangre, quien después de unos segundos suspiró y bajó la mirada nuevamente a su lectura.

"No puedo leer con tanto ruido"-Comentó el Kuran con tono sosegado.

"¿Estás bien?"- Preguntó el rubio con una sonrisa que llegaba hasta sus ojos esmeraldas. El Kuran levantó la vista y cerró sus ojos por unos instantes. Los ojos de Ruka se llenaron de ansia, mientras el resto de los vampiros observaban a su líder con curiosidad.

"Sí. Solo estoy-"

"¿Preocupado?"- Aclaró Ichijou. La ceja de Ruka se movió en una contracción nerviosa-"Akako-chan está bien. Apuesto a que se está divirtiendo"

"Ruka no arrugues tu frente. Vas a quedarte así algún día"- Musitó Akatsuki cruzándose de brazos. La vampiresa de ojos miel, intentó, cambiar su expresión a una más suave.

La expresión neutral de Kaname se transformó en intranquilidad. Algo le decía que la pelirroja no iba a salir muy bien de ese lugar. Confió en las palabras del Director Cross cuando dijo que no le revelarían nada a la pelirroja pero su confianza en el Presidente de la Asociación era otra historia.

"Ella…"- Rima, ahora sin desviar la mirada de su revista, captó la atención de sus compañeros-"Va a regresar. Tiene la habilidad de meterse en problemas pero también sabe cómo salir de ellos"

Eso espero.

Ruka refunfuñó.

"Akako, es muy fuerte"- Comentó Aidou, quien, aunque no se atrevía a decirlo al igual que los demás, extrañaba a la pelirroja. Excepto Ruka por supuesto, quien esperaba pacientemente que el Director llegara lloriqueando y con muy malas noticias.


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"¡Soy inocente, lo juro!"- Grité, mientras caía al suelo sobre mis rodillas con una expresión de angustia en mis facciones. Podía sentir las frías baldosas debajo de mis rodillas en aquella habitación sombría con paredes rocosas. Una simple vela en una de las paredes para alumbrarla. Una mesa de madera vieja en el medio y dos sillas igual de antiguas en cada extremo.

Escuché un leve gruñido pero ignoré cualquier distracción.

"Siempre supe que este día llegaría"- Sollocé, mientras trágicamente sacudía mi mano y observaba el horizonte (paisaje imaginario) en dirección contraria-"Pero-"

"¿¡Podría alguien callarla!?"

Me solté la cola de caballo que mi querida amiga Rima me había hecho y trágicamente me despeiné. Envolví mi estómago con mis brazos, creando una barrera protectora y dejé que mis ojos llorosos dejaran caer las lágrimas por mis mejillas nuevamente.

"¡Bua!"

De nuevo, se escuchó un bufido. Zero se encontraba bajo el marco de la puerta con Yagari. Los dos con miradas neutrales en sus rostros pero si se observaba con detenimiento se podía ver como ligeramente arrugaban el entrecejo.

Gemí agonizante- "¡Créanme! ¡Soy inocente!"-Agaché la mirada y la clavé en el suelo de cerámica. Dejé que mis manos envolvieran mi rostro humedecido de lamentos, mientras mi cuerpo tiritaba y mi cabello servía como una cortina.

"Eh, Señorita Ak-"

Esnifé.

"¡Ya se los dije! ¡Soy inocente!"- Berreé, alzando mi mirada cerúlea y frunciendo el ceño. El humano, aquel rubio corpulento que tenía en frente se encogió de hombros y tragó saliva. Desvié la mirada de aquel ser gigantón mientras mis lágrimas seguían recorriendo mis facciones.

El rubio gruñó-"¡Ya no la soporto!"- Y rápidamente salió de la habitación con pasos de elefante. Abriéndose paso entre los dos cazadores, que al parecer si soportaban mis llantos. Y aquellos que estaban fuera de la cámara de tormento con miradas de curiosidad.

"Vaya. El maestro duró 10 minutos"- Escuché una voz adolescente murmurando.

"Siguiente"- Ordenó Yagari. Me levanté del suelo con mi cabello rojo cubriendo mi rostro.

"Ese fue el último, señor"- Respondió una voz masculina y joven. Vislumbré a través de mis mechones como el pelinegro fruncía el ceño.

"¿¡Cuántas personas se necesitan para callarla!?"- Preguntó el vaquero. Zero no respondió y me observó por el rabillo del ojo.

Una risita se escapó de mis labios. Noté que la mirada de los cazadores se tornó atontada y sorprendida.

"¿Por qué no me sorprende?"- Musitó el peli plata. Alcé la mirada y cepillé mi cabello hacia atrás con mis dedos antes de señalar a los cazadores en señal de victoria. Ubiqué mi pie sobre la silla con fuerza.

"Ohohoho. Gané. No pueden conmigo, cazadores tontos"

Me miraron boquiabiertos. Zero seguía indiferente y suspiró cuando seguí mi discurso.

"¡La gran Akako no es una presa fácil!"- Sonreí malignamente. Se encogieron de hombros y temblorosos, dieron un paso hacia atrás. Mi cuerpo se envolvió con fuego imaginario mientras mis ojos parecían linternas.

"¡Es un demonio!"- Gritó un joven.

"¡Corran!"

"¡Era solo una broma!"- Gritaron al unísono mientras sus pies se alejaban del lugar.

¡Qué miedo, pelirroja! Nunca vas a conseguir novio. Lo sabía va a terminar casada con Hisoka y en una panadería.

"¡Váyanse y no vuelvan hasta estar completamente arrepentidos!"- Respiré hondo para calmarme. Cuando en la habitación quedamos Zero, Yagari y yo, les sonreí a los cazadores campantemente. Me miraron con el ceño fruncido.

"¿¡Qué!?"- Pregunté. Yagari sacó un cigarro de su bolsillo y lo sostuvo entre sus labios mientras buscaba un encendedor.

"Tengo que admitir que no es fácil hacerlos perder la compostura"- Masculló a medida que encendía su cigarro y dejaba escapar el humo por un rincón de su boca.

"Bueno abuelo, algunos nacemos con esa habilidad"- Dije, dedicándole una sonrisa al pelinegro, quien retuvo una carcajada.

"Heh, con tal de que no intentes lastimar a un humano, todo está bien conmigo. Podría decir que llegas a agradarme un poco vampiro"

Zero gruñó-"No tardará en hacerlo"

Fruncí el ceño, pero antes de que pudiera decir algo, Yagari me interrumpió con un susurro hacia el peli plata.

"Un purasangre puede durar más tiempo sin beber sangre que un Nivel-E Zero. Tú deberías tener cuidado"

Abrí los ojos como platos-"¿¡Cómo sabe que soy una sangre pura!?"

Yagari me miró detenidamente-"Algunos nacemos con esa habilidad jovencita"

Me reí-"Abuelo, estoy hablando en serio…"

El pelinegro escondió su mirada, bajándose el sombrero unos centímetros- "Vámonos, el Presidente los espera"

Los humanos se giraron y salieron de la habitación. Resolví seguirlos al cabo de unos segundos. Por más de que no me gustara la idea, el maestro y el discípulo eran idénticos. Tal vez el abuelo era un poco más simpático, pero por más amable que fuera su actitud conmigo podía sentir su odio hacia los vampiros con solo mirarlo. Afortunadamente, aquel cazador pasado de moda, solo liquidaba a los vampiros que rompían las reglas. Aquellos que se atrevieran a herir a un humano, mientras que al peli plata poco le importaba eso, simplemente quería destruirlos a todos. Inocentes o no.

Durante el trayecto por aquellos corredores en arco y un poco oscuros de la Asociación tuve la desgracia de encontrarme con cazadores, que obviamente me dedicaban miradas hostiles y estaban atentos a cualquier movimiento. Observaban desde el primer piso, desde las escaleras, cuando pasaban por mi lado o desde niveles superiores, traté de no prestar atención a tal provocación pero era difícil cuando hacían comentarios como…

"¡Tan rojo como un tomate!"

Eso me ponía los nervios de punta. Sin embargo, decidí dedicarles pequeñas sonrisas, indicándoles de esa forma que no me importaba que dijeran o como me miraran, yo no iba a prestarles atención ni a caer en su trampa de provocación. Además tenía que seguir las instrucciones que Kaname me había dado.

"Sé amable. Guarda silencio la mayoría del tiempo. No vayas a gritar. Ni a provocarlos"

Bueno, ya había infringido la mayoría, pero por ahora no veo ningún movimiento que diga que van a matarme.

Al llegar a la biblioteca, Zero y Yagari se quedaron de pie junto a una mesa en uno de los corredores. El peli plata y el pelinegro solo se limitaban a cruzar miradas pero parecían decirse todo solo con eso, me quedé de pie a unos pasos de ellos. Conservando cierta distancia. Mecí mi cuerpo de atrás a adelante. Mis ojos rondaban por cada rincón del lugar. Empecé a musitar las armonías que tocaba con el violín cuando estaba con Rido, eran melodías tristes y melancólicas pero que de alguna manera daban tranquilidad.

Algunos cazadores desfilaban por los pasillos para verme pero ninguno se atrevía a quedarse mucho tiempo cuando cruzaban miradas con el peli plata o con el pelinegro. Suspiré.

"Creí que nos estaban esperando"- Articulé con cierto fastidio. Yagari se giró hacia mí por un momento con una mirada seria y letal.

"Ten paciencia"

"Claro, es muy divertido estar en este lugar siendo un vampiro. Voy a venir más seguido"-Repliqué arqueando una ceja. El pelinegro suspiró.

"Silencio"- Masculló Zero, hice una mueca.

"Eres un quejoso cazador bobo"

"Ah, lo lamento. La reunión se alargó un poco"- Dijo una voz gruesa detrás de mí, Zero y Yagari se apresuraron a ponerse de pie correctamente mientras yo me volteaba sobre las suelas de mis zapatos.

"Tú debes ser Akako. Kaien me envió una carta informándome de tu visita"- Mis ojos se abrieron como platos al ver aquel personaje de cabello púrpura platinado, con un abanico cubriendo parte de su rostro de tez nívea. Aquella persona me miró detenidamente con sus ojos rasgados de color verde ambarino.

Arqueé una ceja.

"Presidente, ha pasado mucho tiempo"- Dijo Zero con sorprendentemente, mucha cordialidad. Los ojos del presidente se iluminaron.

"Zero, como has crecido"

Lo observé detenidamente.

"Síganme. Esto no nos tomará mucho tiempo"- Ordenó el presidente girando sobre las suelas de sus zapatos. Aquel personaje, el cual aún no sabía si distinguir como mujer u hombre, llevaba puesto una túnica ancha y larga con mangas curvas que llevaban una tela blanca en ondas en los extremos. Parecía una vestimenta ceremonial.

"Yo me voy"- Dijo Yagari antes de que pudiera avanzar un paso. El pelinegro se giró rápidamente y se fue.

"Nos vemos abuelo"- Musité. El vaquero levantó la mano en señal de despedida. Zero y yo resolvimos seguir al presidente de la Asociación a su oficina.

"Es muy extraño tener a una sangre pura en este lugar. No te sientas mal. Es normal que los cazadores te miren de esa forma"

Arqueé una ceja al escuchar las palabras del presidente en nuestro recorrido hacia su oficina. El pasillo por donde íbamos caminando estaba siendo aún más transitado que los anteriores.

"Puedo acostumbrarme pero ¿Por qué lo dice?" – Pregunté. El presidente rápidamente se detuvo y giró sobre las suelas de sus zapatos para enfrentarnos.

"Desde aquí podemos seguir solos"- Dijo, fulminando a Zero con su iris verde ambarino. Tragué saliva y le dediqué una mirada suplicante al peli plata para que no me dejara sola pero el cazador se vio obligado a hacerlo.

"Bien"- Asintió Zero, girando hacia mí por un momento.

"Oye, se supone que no me puedes dejar sola"- Mascullé. Apreté mi mandíbula cuando el peli plata arrugó el ceño.

"No hagas nada precipitado torpe. Estaré cerca"

Asentí-"Por fin actúas de forma amable Zero. Está bien, confiaré en ti"

El presidente y yo subimos unas escaleras y cruzamos un pasillo a oscuras en total silencio. Al final de aquel corredor tenebroso había una puerta de hierro gigantesca que se abrió en el instante en el que nos detuvimos. La luz me cegó por unos instantes, dentro de aquella habitación había un ventanal que vislumbraba el paisaje que Zero y yo habíamos recorrido. El lugar tenía un piso de madera cubierto con una alfombra de terciopelo cuadrada, una mesa redonda de madera oscura con aproximadamente 10 puestos y un cuadro gigante del presidente en una de las paredes rocosas con su vestimenta de ceremonia.

Qué extravagante- Mi ceja se movió en una contracción nerviosa mientras el personaje que tenía al lado se deslizaba hacia la mesa. Lo seguí un momento, pero permanecí de pie cuando él se sentó.

"Muy bien. Vine aquí a firmar unas cosas e irme. Rápido, el papel"- Ordené apática. Una risita se escapó de los labios rojos del presidente.

"No seas impaciente. Toma asiento"- Dijo, haciendo un gesto con su abánico. Dudé por un momento pero hice como me lo pidieron y ágilmente tomé asiento. El presidente clavó su mirada en mí.

"Ese cabello rojo me trae recuerdos"- Musitó.

"¿Heh?"- Ladeé la cabeza confundida.

"Era una característica muy particular del primer clan de vampiros que trabajó con la Asociación de Cazadores"

Mis ojos se abrieron como platos. Me congelé en el asiento, estupefacta.

"¿Sorprendida? Se supone que todos murieron hace muchos años pero tu visita me dice lo contrario. Qué curioso que tengas el mismo nombre de la única heredera"

El personaje de cabello púrpura platinado entrecerró los ojos. Se me hizo un nudo en la garganta.

"Se supone que no debería decirte esto y mantenerlo en secreto. Justo como me lo pidió el mismo Kuran Kaname pero es difícil guardar promesas ¿Qué se siente volver a nacer, Nakamori Akako?"

Esto es ¡MENTIRA!


O_O OH! La visita a la Asociación resultó ser algo más que una simple firma de papeles para nuestra pelirroja. Qué revelaciones le esperan? Y qué pasará con Hisoka y su noticia del baile para Rido? Podrá Zero aguantar a Akako más tiempo? jajaja xD Nos vemos en el próximo capítulo.

Eso es todo por hoy mis queridos lectores, espero que haya sido de su agrado! Lamento mucho si no es como lo esperaban o si no cumplí con sus expectativas en ninguna de las partes!

R&R! Su apoyo significa mucho para mi! y espero que sigan leyendo esta historia!

MUCHAS GRACIAS A TODOS! *abrazo*

Hikari-Letal-Blood! xD

*Capítulo arreglado*