HOLA HOLA!
Cualquier sugerencia es bienvenida! :)
AGRADECIMIENTOS:
COMO SIEMPRE MUCHISIMAS GRACIAS A TODOS MIS LECTORES! :B por poner esta historia en sus favoritos o en alertas, o incluso ponerme a mi entre sus listas de escritores favoritos! GRACIAS! GRACIAS! GRACIAS! :B KYAAA! y sobretodo MIL GRACIAS por los maravillosos reviews que me encanta leer una y otra vez. Lamento no haber respondido ninguno, me siento muy mal al no hacerlo, pero es que en realidad estoy pasando por una pequeña crisis y tengo la mente en otras cosas...afortunadamente esta vez pude concentrarme en escribir el cap. de esta historia...sin (espero) echarlo todo a perder.
Criistii206, Juliet-whitlock. katina-12, Ksforever, Dulcesiita, ninnia depp, EtsukoDaishi, NightLotus, Sayuki-Uchiha, JackySparrow, Erk92
Historia dedicada a: Mina-chan a.k.a NightLotus :)
Vampire Knight le pertenece a Matsuri-sama, la trama y los OC's son TOTALMENTE MIOS!
Disfrútenlo! :)
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"¡Akako! No hagas eso"
"Lo siento"
"Mira. Te presento a Kuran Kaname. ¿No es muy lindo?. Espero que los dos sean buenos amigos"
"¡No cuentes con eso! Le llevo siete años a ese enano"
"¡Akako!"
"Está bien. Como quieras. Oye niño, vas a ser mi nueva mascota"
"¡Akako!"
"Está bien. Kuran, serás mi esclavo"
"¡AKAKO!"
"Bueno, bueno. Serás mi sirviente. Genial ¿No?"
"¡Jovencita! Me estás colmando la paciencia"
"Ay, no te enojes mamá. Pensándolo bien Kuran, mi mamá quiere que seas mi…A—ami—amigo ¡Ugh! Qué difícil fue decir eso. Sígueme enano"
"Ah-Ah Akako es un placer conocerte. Puedes decirme Kana—"
"¡Qué falta de respeto, enano! Solo podrás dirigirte a mí como 'Akako-sama' ¿Entiendes?"
"¡Sí!"
"¿Y bien?"
"Sí, Akako-sama"
"¡Muy bien! Me agradas, aprendes rápido"
"¡Claramente, mi hija es una torpe!"
"¡Ouch! Mujer violenta. Papá tiene razón, eres un monstruo. No era necesario el golpe"
"¿Cómo me dijiste?"
"¡Eeek! ¡No! ¡Nada!. Bien Kaname, solo dime 'Akako'. Mi madre es aburrida y no entiende las bromas. Toma nota a lo que te voy a decir a continuación: la vejez no llega sola"
"¿Quieres repetir eso, jovencita?"
"¡Ouch! ¡No me pegues!"
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Verdades al Descubierto
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"Se supone que no debería decirte esto y mantenerlo en secreto. Justo como me lo pidió el mismo Kuran Kaname, pero es difícil guardar promesas. ¿Qué se siente volver a nacer Nakamori Akako?"
No, no, no, no y NO. No puede ser posible. ¿Cómo es que no puedo recordar nada, entonces? Parecía estar transitando en un laberinto con los ojos vendados. Colisionaba con todo. Los portones de las habitaciones que encontraba no abrían y las que estaban abiertas se encontraban vacías. Como si no existieran recuerdos. Como si mi vida fuera una página en blanco.
¿Quién soy? ¿Quién soy? ¿Quién soy?
¿Por qué la pregunta, a la que le tengo tanto miedo, no tiene respuesta cuando más la necesito?
¿Por qué no puedo abrir una puerta y encontrar algo que me ayude a recordar?
Cuando llegué a la Academia Cross me olvidé de todo. Rido y el perrito faldero, obtuvieron un lugar importante en mi vida, cada día que pasaba con ellos era un día lleno de felicidad en el que conseguía dejar de lado la búsqueda de mi verdadera familia. Porque créanlo o no, esos dos lograron ser el vendaje de la herida, pero cuando llegué a esa Academia, todo parecía girar en el presente. Hice amigos o al menos eso creo. Hice enemigos, de eso no hay duda pero ellos también lograron cubrir la herida aún más.
Había olvidado mi verdadero objetivo y ahora que alguien me está revelando la verdad…
¿Por qué me siento tan mal?
Quiero saber quién soy pero al mismo tiempo no quiero. Porque tengo miedo, ¡Sí! La pelirroja temeraria, ya no lo es tanto. Tengo miedo de saber la verdad, tengo miedo que al descubrir mi pasado tenga que perder algo de igual valor. Tal vez ¿La vida con los vampiros en la Academia o incluso con Rido y el fastidioso de Hisoka?
Tengo miedo pero algún día tenía que pasar esto.
Parpadeé unos segundos para descubrir que aún me encontraba en la oficina del Presidente de la Asociación. Me había quedado callada por un buen rato después de la pregunta que me hizo. Con un nudo en la garganta tragué saliva dificultosamente y cerré los ojos por unos minutos para calmarme. Podía sentir la mirada vigilante del presidente sobre mí.
"No entiendo"- Suspiré y abrí mis oculares cerúleos-"No entiendo a qué se refiere"
"¿Ah? ¿Acaso no sabes que los vampiros pueden volver a nacer después de un largo período de sueño?"
Sacudí la cabeza en señal de negación y con la mirada en blanco.
"Pobre. Debes estar sorprendida"- El presidente posó una de sus manos sobre mi cabeza. Di un pequeño brinco sobre el asiento cuando sentí sus largos dedos peinando mi cabello. Miré por el rabillo del ojo como su mano se movía de arriba abajo.
"Lo estoy. Aunque no debería sorprenderme, es demasiada información"- Ladeé la cabeza hacía el lado contrario de sus caricias y lo fulminé con la mirada.
"Oh, lo siento"-Se disculpó rápidamente al tiempo que retiraba su mano y cubría su rostro con el abanico. Me fulminó con sus ojos rasgados-"Yo también estoy sorprendido, no había tenido la oportunidad de contemplar ese color tan impactante de cerca"
"¡Oh!"- Simulé sorpresa y dirigí la mirada hacia el verde panorama que se vislumbraba por el ventanal. Montañas, caminos arenosos, un pequeño bosque. Me habría gustado poder ver la Academia desde aquí, así estaría un poco más tranquila pero no se podía. Estaba muy lejos de casa.
"Verás Akako, eres considerada como un ser exótico entre los de tu especie. Deber ser por eso que te mantienen escondida. Todos los de tu Clan fueron vampiros extraordinarios"- El presidente interrumpió mi distracción al levantarse de su asiento y dirigirse hacia unos estantes de madera oscura atiborrados con libros y archivos. El humano se detuvo en frente de una de los repisas cerca al ventanal y pasó su dedo sobre los gruesos manuscritos.
Parpadeé-"Si eran tan extraordinarios ¿Cómo es posible que los cazadores no me traten con respeto?"
El humano detuvo su dedo sobre un libro color vino y con las puntas desgastadas. Lo sacó del estante con mucha delicadeza y se giró hacia mí con una sonrisa- "Para ese entonces, trabajar con la Asociación era considerado traición. Todavía lo es, un poco. Trabajaban encubiertos. Solo cazadores de altos rangos sabían de ustedes y su participación en nuestra cacería"
"Ya veo"-Hice una pausa, pensando mis próximas palabras. Debía ser cuidadosa-"¿Qué tipo de trato había en ese entonces? Estoy segura que el trabajo no era gratis"
El humano volvió a su asiento con el libro en mano. Una vez se sentó, me observó por unos momentos y decidió hablar.
"¡Qué lista eres, cariño! Pero no había intercambio. Los Nakamori nos dieron herramientas para cazar. Nos entrenaron para enfrentar pura sangres y nos ayudaron a crear reglas para estar en paz con los vampiros además fueron ellos los que ayudaron a varios clanes de cazadores a formarse"
Me quedé boquiabierta. Esto tenía que ser una broma ¿Por qué los vampiros trabajarían tan arduamente en ayudar a los humanos?.
"¿Por qué lo harían? Hace más de diez mil años una de nuestros ancestros le dio su sangre a los humanos para que la bebieran. Sus cuerpos se volverían más fuertes y resistentes. Hasta podían crear armas para cazarnos"
El presidente entrecerró los ojos y frunció sus labios rojos.
Arrugué la nariz-"Todos conocemos la historia. Ese es el único dato que hay sobre los orígenes de los cazadores. No hay nada sobre el tal Clan Nakamori"
"¿Segura? ¿No será que no quieren revelar nada?"
"No lo creo. Kaname— "- Me detuve. ¡Un momento! Respiré hondo. ¿Cómo podía pensar que Kaname no me escondería nada? Qué buena broma, siempre evadiendo mis preguntas o cambiando de tema. No podía creer todo lo que me estaba diciendo este humano pero era mejor que nada.
"Ustedes fueron los reyes en su momento. Tenían el más alto rango entre los vampiros, incluso los pura sangre les tenían miedo"
Fruncí el ceño y lo miré incrédula- "Eso es imposible. Todo el mundo sabe que los Kuran son los—"
"No, no"- El presidente me interrumpió agitando su dedo de un lado a otro frente a mi rostro. Cerré la boca y espere pacientemente-"Mucho antes de los Kuran fueron los Nakamori. De no haber sido por la tragedia que los llevó a su fin, todavía seguirían siendo ellos"
"¿Qué…qué tragedia?"- Tragué saliva.
"No querrás saberlo"- Me respondió rápidamente y abrió el manuscrito en una página en blanco.
"Bien, Akako, ahora que sabes quién eres…"
"¿Ahora qué sé quién soy? ¡Esto debe ser una broma!"- Giré hacía el humano con el ceño fruncido-"¿De qué me sirve saber eso si no puedo recordar nada? Hasta usted sabe que esa información puede ser inservible o una mentira"
El humano dejó escapar una risita, arqueé una ceja-"¿Por qué te mentiría?"
"¿Por qué decirme la verdad?"- Pregunté cruzando los brazos sobre mi pecho al tiempo que entrecerraba los ojos. El presidente abrió los ojos como platos y pude escuchar su garganta pasando saliva.
"Bien. No puedo revelarte más cosas. Estaría rompiendo un trato con un purasangre"
Fruncí el ceño enojada-"Debió quedarse callado desde un principio. No hable a menos que pretenda llegar hasta el final"
Crucé miradas con el humano por un buen rato. Un silencio incómodo y sofocante rodeaba la habitación, mientras los rayos de sol que atravesaban el ventanal se iban desvaneciendo. Las finas líneas doradas se enflaquecían lentamente mientras la oficina se veía envuelta en oscuridad. El día estaba llegando a su fin.
Nakamori…
El Presidente de la Asociación puso un bolígrafo sobre el libro en la mesa, sin despegar su mirada de la mía-"Desearía revelarte más pero sé que el Kuran se daría cuenta"
"¿Y qué con eso?"- Pregunté iracunda.
"Créeme, es mejor que no sepa. Además debería ser él quien te revele la verdad"
Agaché la mirada-"Nunca dice una palabra"
"No tienes que preguntar"
Ladeé la cabeza confundida y él me respondió como si le hubiese hecho una pregunta-"Todos saben que cuando se bebe la sangre de un vampiro, se pueden ver sus recuerdos"
"¡Eso no es cierto! Yo nunca pude ver los recuerdos de Rid—"- Abrí los ojos como platos mientras el humano acercaba su rostro, atento a que terminara la frase.
¡Oh, maldición! ¡Maldición!
Tú y tu enorme boca, metiendo la pata de nuevo.
¡Este es el fin! Se supone que nunca debo mencionar ese nombre.
¡Nos van a matar por tú culpa! ¡Te voy a atormentar en tu próxima vida, como no tienes idea!
¡No! Suficiente con tenerte en ésta vida. No te necesito en otra.
¿Cómo es posible que tenga que morir sin haber visto a Zero sin camisa, antes? ¡Eres un monstruo!
¡Lo sé! Es terrible. ¡HEY! ¿Es en lo único que piensas? ¡Agh!
Me reí nerviosa-"Aja—ja—ja. Olvídelo, no dije nada"- Sacudí mis manos y giré la cabeza a un lado para evitar el contacto visual pero el presidente no dejó de observarme. Lo miré por el rabillo del ojo mientras el silencio entre nosotros se tornaba cada vez más incómodo. Era como estar entre la espada y la pared. Tragué saliva nerviosa y le dediqué una sonrisa frenética. Sentí las comisuras de mis labios moviéndose en contracciones nerviosas.
"Solo estaba pensando en un perro que tuve"
¡EW! ¿Estabas pensando en Hisoka? Yo creí que tenías buen gusto. ¡Qué horror!
¡No! Estoy tratando de salvar nuestro pellejo.
¡Lo que digas! Pero si quieres casarte, te recomiendo que saques a Hisoka de tus pensamientos.
El humano de cabello purpura platinado dejó escapar un suspiro y me sonrió-"No hay problema. Ahora tienes que firmar"
"Ah"- Tartamudeé mientras el cazador me señalaba el bolígrafo con su dedo. Asentí rígidamente y me giré lentamente como un robot. Unas gotas de transpiración recorrieron mi rostro. Mi cuerpo empezó a temblar como maraca, fruncí los labios. Me mordí la punta de la lengua para calmar mis impulsos. Tomé el bolígrafo lánguidamente. Mis dedos temblaban. Respiré profundo. El trato silencioso del presidente me ponía aún más frenética.
¿Y si se había dado cuenta? ¿Qué tal que al cruzar la puerta me encuentre con un montón de cazadores listos para torturarme? ¿O si antes de salir, me detuvieran? Sé que Zero no haría nada, por favor, haría lo que fuera por volver a la Academia solo. Él es el único que sabe como arreglárselas cuando se trata de Kaname.
Crucé los dedos. Ya había lidiado con los cazadores anteriormente pero en ese entonces todo era una broma. Estoy segura que de ir en serio lo revelaría todo mucho antes de que pudieran amarrarme contra el asiento o incluso antes de entrar a la habitación.
¡Sí! Puedo llegar a ser así de cobarde.
Aunque no creo que a Rido le moleste si digo algo sobre él, ha estado huyendo de los cazadores por siglos. Unos cuantos más no le harían daño, le ayudarían a conservar su figura perfecta.
Intenté parecer calmada. Si se había dado cuenta, lidiaría con los cazadores de nuevo pero ésta vez con el increíble poder de la negación.
"Akako ¡Habla!"
"Yo no me llamo Akako, ¿Qué nombre tan ridículo es ese?"
"¿Tienes relación alguna con Kuran Rido?"
" ¡Pff! ¿Rido? ¿Quién es ese? ¿Algún loco, maniático, sadomasoquista depravado?"
Oh no, tengo que cambiar la respuesta a esa pregunta. Se darían cuenta que estoy mintiendo. Son las palabras que lo describen, después de todo.
Te falta decir que Rido tiene ¡El cuerpo más espectacular que hayas visto!
¿Cuándo lo vimos?
…Er, no lo sé… ¿lo vimos?
¡Ugh! ¡No hables!
Observé la página en blanco frente a mis ojos detenidamente- "¿Qué se supone que debo hacer?"
"Solo debes firmar"- Me respondió el humano con voz tranquila e indiferente. Lo miré por el rabillo del ojo y pasé saliva.
Que no se dé cuenta, que no se dé cuenta
"Claro, claro"- Acerqué mi tembleque mano para escribir mi nombre-"Qué torpe…"-murmuré.
Empecé a escribir, con gran dificultad escribí la 'A' incluso suspiré y sonreí en señal de victoria cuando lo hice, escribía tan lento que podían pasar tres días y yo aún no terminaba la 'K'.
Escuché un suspiro, el humano ya se estaba desesperando, lo podía notar por la forma en la que chocaba sus uñas contra la mesa, creando un sonido muy fastidioso. Gruñí y apreté mis puños, podía sentir el bolígrafo rompiéndose entre la palma de mi mano, una vena apareció en mi frente pero decidí seguir escribiendo antes de gritar en desesperación o simplemente abofetear al humano que tenía al lado.
Ese sonidito TAN molesto TAN fastidioso TAN increíblemente desesperante, no me dejaba concentrar. Ya estaba terminando mi nombre, firmaría solamente como 'Akako' si a Kaname se le diera por revisar la lista no sé que podría pasar si descubriera que había firmado como 'Nakamori Akako' además, aun no estaba segura de lo que me había dicho el presidente, la verdad es que quería investigar más pero lo más extraño fue la sugerencia que me había dado el cazador.
¿Beber la sangre de Kaname?
¿Sería capaz de hacerlo?
Nunca he usado mis colmillos para penetrar el cuello de otro ser. Rido me daba de su sangre en pequeños envases. Me daba pánico el solo hecho de convertirme en una loca chupasangre si llegaba a usar mis colmillos y creo que fue por eso que nunca pude ver sus recuerdos. Asumo, que para poder hacerlo tengo que tener contacto directo con la víctima...
¡Esto es de verdad estresante! Una situación tan complicada, no debería estar destinada para mi cabeza. Me duele pensar, soy una completa tonta cuando me ponen a pensar tanto y ni hablar de que comparto mi mente con una pervertida que lo único que hace es crear pensamientos de sujetos sin camisa.
¡Si fuera Shiki, no estaría enojada!
¡KYA! ¡No, espera! Akako, concéntrate.
Cuando terminé de escribir mi nombre. Dejé el bolígrafo a un lado del gigante manuscrito, mientras el presidente ágilmente lo cerraba.
"Este libro contiene las firmas de todos los vampiros que están dispuestos a ayudarnos a aniquilar a los Nivel-E que no estén bajo el cuidado de un purasangre y por supuesto aniquilar a aquellos vampiros que se atrevan a convertir a un humano. A menos claro, que haya sido voluntario"-Me explicó el humano con una media sonrisa, asentí ágilmente a pesar de no prestar mucha atención.
Solo procesé- Nivel-E, algo de convertir y otra cosa de un gusano. Si algo así era. Bien, información procesada, información borrada. ¡No! Todavía no puedo hacer eso. Tengo que llegar a la Academia decirle a Kaname, de forma orgullosa lo que aprendí y empezar a investigar. ¡Sí!
"Esto quiere decir que ¿Ya puedo irme, cierto?"-Pregunté con afán. Miré por encima de mi hombro la puerta de acero gigante que me llamaba con tantos ánimos.
El humano asintió lentamente y se levantó de su asiento. Hice lo mismo-"Fue un placer, señorita Nakamori"- Bajé la mirada al notar como el presidente me extendía su mano. Lo miré un tanto perturbada.
"Igualmente"- Sacudí manos con el humano y una sonrisa falsa curvando mis labios. No importaba que tan bien me trataran los cazadores. Podía ver claramente la falsedad en sus rostros. Somos enemigos naturales, no se puede esperar verdadera cortesía cuando lo que reina entre nosotros es la hipocresía. Lo miré firmemente y él hizo lo mismo.
"Es mejor que te apresures. Te están esperando"- Me murmuró después de un rato de estarnos viendo. Levanté la mirada, hice una reverencia y me dirigí al portón. Antes de poder posar mis manos sobre las manillas de aquellas puertas de acero, me giré de medio lado para enfrentar al presidente, quien me observó con curiosidad.
"No sé si todo lo que me dijo es verdad"- Entrecerré los ojos-"Pero se lo agradezco"
El humano simplemente asintió, dejándome ver la totalidad de su rostro en el momento en el que movió su abanico para dedicarme una sonrisa-"Solo recuerda que nada es lo que parece Akako. Eres importante y todos merecen saber que los Nakamori aún tienen una descendiente. Créeme"
Asentí-"Lo tendré en cuenta"
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"¡Hisoka!"- Un estruendoso grito hizo vibrar la mansión de Kuran Rido. El vampiro de tez nívea, cubrió sus delicadas facciones con su mano izquierda mientras que con la otra, sujetaba una carta entre sus dedos.
El perrito faldero entró a la habitación, con un rostro empalidecido y respiración agitada. Su cabello despelucado y su ropa toda desorganizada dio a entender que había corrido hasta el lugar. Removió unas gotas de sudor en su frente con su antebrazo y se dirigió a paso acompasado hacia el Kuran, quien pacientemente, se encontraba de pie frente a una ventana. El bosque era su único panorama.
"Señor Rido ¿Qué se le ofrece?"- Preguntó Hisoka, deteniéndose a unos pasos del Kuran. El purasangre se giró de medio lado, mostrándole sus colmillos al Nivel-E mientras su ojo azul se iluminaba.
"¿Qué es esto?"- Preguntó el Kuran con un bufido. Hisoka ladeó su cabeza confundido y bajó la mirada cuando el Kuran lo hizo. Había una carta entre sus delicados dedos pero no era una carta cualquiera. ¡No! Estaba medio abierta y en el sobre residía el sello de la Academia Cross.
"Es una invitación, señor"
"¡Eso ya lo sé!"- Gruñó Rido, volviendo la mirada hacia el bosque.
"Es para acompañar a la pelirroja, es decir, a Akako en su baile"
"¡No soy idiota, Hisoka!"- Rido, botó la carta al suelo y la pisoteó-"Lo que me molesta, es que ésta invitación es solo para ti"
El perrito faldero pasó saliva-"E-Ellos no saben que usted es familiar de la-la señorita, pero en la invitación dice que pueden ir todos los familiares"- Hisoka se agachó a recoger la nota, moviendo muy pero muy delicadamente el pie de Rido que con tanta furia la pisoteaba.
"¿Ah sí?"- Preguntó el purasangre, empujando al perrito faldero con su zapato-"Entonces, creo que tenemos que prepararnos para un baile Hisoka…"
"Pero el baile es dentro de dos meses, señor"
"¡Maldita sea! ¿Por qué tiene que dos meses?"- El Kuran pasó una mano por su sedoso cabello y suspiró. Hisoka se encogió de hombros al tiempo que observaba a su maestro con ojos aterrorizados.
"No importa"- Dijo el Kuran al cabo de un rato y se giró para dirigirse a su guardarropa-"Es mejor prepararnos desde ahora"
"Sí, señor"- Hisoka asintió, se levantó del suelo y rápidamente ayudó a Rido a escoger un traje. Obviamente no podían comprar uno nuevo, ya que se estaban quedando sin dinero. La desesperación de Rido por no tener a la pelirroja a su lado los estaba llevando a la quiebra.
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Una vez que las puertas se cerraron por sí solas, detrás de mí. Respiré hondo y crucé el oscuro pasillo en silencio y con pasos aligerados. La cabeza me daba vueltas. Primero descubrí esa parte de mi pasado, que por más que trataba no podía recordar y luego casi meto la pata diciendo que no había podido ver los recuerdos de Rido al beber su sangre.
¡Qué día tan largo! Espero que Kaname tenga galletas, eso me ayudará a relajarme. !Oh sí, que sí!
Yo sé que te puede ayudar a relajarte pelirroja
En serio? Qué?
¡Un Zero sin camisa!
¡No, eso no!
¡Oh sí, eso sí! ¿Qué tal Shiki?
¡Prefiero esa idea!
¡No! ¡No! Mejor ¿Por qué no bebemos la sangre de Kaname?
Me dieron escalofríos ante la propuesta. Sentí una corriente bajando por mi espalada. Me estremecí. No sé si quiera hacer eso.
Cuando creí que iba a mitad de camino, decidí recostarme sobre una pared. Sentí las frías rocas rozando mi espalda mientras echaba mi cabeza hacia atrás. Mis ojos azules se clavaron en el techo.
¡Tengo miedo!
Mis ojos se abrieron como platos cuando mis oídos captaron una marcha en el pasillo. No venía del lado de la oficina del Presidente, por lo que descarté la idea de que fuera él. El eco en el pasillo se hizo más fuerte, no podía distinguir ningún olor.
"Vaya, vaya ¿Con qué aquí estabas?"-Pronunció una voz masculina. Recobré la compostura rápidamente cuando mis ojos vislumbraron un tipo robusto y alto frente a mí.
"Eres el gorila de hace un rato"- Dije apática-"¿Qué quieres? Vengo en son de paz. No busques problemas conmigo"
Era el cazador rubio de tez morena que había enfrentado a Zero en la entrada de la Asociación. Noté sus ojos oscuros observándome de pies a cabeza, hice lo mismo con mis ojos azules.
"Ven conmigo"- Me ordenó. Arqueé una ceja.
"¡Ni soñando! Quiero largarme de este lugar lo más pronto posible. A menos que vayas a llevarme hasta la salida, no pienso seguirte"- Le dije cruzando los brazos y dando un pisotón en el suelo. El rubio gruñó y apretó la mandíbula.
"¡Vamos!"
Me negué con la cabeza. Lo empujé con mi mano hacia atrás para abrirme paso y empecé a caminar lejos de él con pasos vertiginosos.
"¡Eres una—¡"
De repente, una mano gigantesca rodeó mi muñeca desde atrás y me impulso para girar de medio lado. Sentí los huesos tronando en el momento del giro y gemí por el dolor.
"¡Oye, gorila! ¡Ten más cuidado!"- Le grité al rubio enfurecida y sacudiendo mi brazo en un intento por zafarme pero fueron intentos en vano. El blondo era lo suficientemente fuerte como para hacerme volar solo golpeándome con su dedo. Su apretón se incrementó, agaché la mirada hacía mi muñeca y luego lo miré a él.
"Se supone que no puedes hacer esto a menos que haya cometido un crimen, cazador"- El rubio me miró con los ojos como platos. Gruñí-"Así es, conozco las reglas. Ahora dime ¿Cuál es tu problema?"- Le pregunté exterminándolo con la mirada.
"Oh, pero sí cometiste un crimen, chupasangre sabelotodo. Vas a pagar lo que hiciste"- Me respondió rápidamente. Levanté las cejas sorprendida y volví a sacudir mi cuerpo para soltarme.
"¡No! Déjame ir. No hice nada"
"¡Oh vamos! Será divertido"- El rubio me haló hacia él de forma violenta. Una vez que mi rostro chocó con su corpulento cuerpo, soltó mi muñeca. Sentí que la sangre volvía a mi mano pero el dolor no terminó ahí. Justo cuando pensé que podía salir de allí corriendo, el humano atrapó mi cabello y lo sujetó con fuerza. De nuevo en un movimiento brusco, echó mi cabeza hacia atrás para observarme.
Lo miré iracunda-"¡Suéltame, cazador idiota! Un sucio mortal no tiene derecho a tocarme"- Le refuté, mientras ponía mis manos sobre la suya e intentaba zafarme con todas mis fuerzas. Haber pasado todo el día bajo el sol, había tenido graves consecuencias. Kaname ya me había advertido que era una medida para impedirme estar en forma una vez conociera a los cazadores, pero no pensé que de verdad me afectara tanto. Estaba compitiendo con la fuerza de un mortal, pero yo ni siquiera podía sacar la fuerza de un niño.
El moreno se rió malignamente.
"¿De qué te ríes? El presidente está a solo unos pasos. Voy a gritar hasta que—mmph fmhph"- Antes de que pudiera terminar la frase, el gigante cubrió mi boca con su mano libre, sujetó mi cabello con más fuerza y me arrastró por el pasillo rápidamente. Mis ojos se abrieron como platos.
"Esto terminará antes de que alguien se dé cuenta"- El rubio volvió a reírse por lo bajo a medida que sus pasos se aligeraban. Ya podía ver la luz al final del pasillo. ¡No! No estaba muerta, tranquilos, me refiero al pasillo de verdad en el que me encontraba con el gorila. Cerré mis ojos con fuerza.
¡Maldición! Zero...
"No des un paso más"- Una voz masculina y suave, como una dulce melodía en medio de la tormenta, viajó hasta mis oídos. Abrí mis ojos rápidamente y aunque por unos instantes me cegó la luz que entraba por las ventanas de la Asociación. Su olor me lo dijo todo. No podía creer la felicidad que me inundó en ese instante, mi rostro pareció iluminarse y mis ojos azules centelleaban de alegría. Un gruñido se escapó de los labios del rubio gigante.
"¡No te metas Zero! Esto es entre ella y yo"
"Contrólate ¿Vas a permitir que un vampiro te haga perder la razón?"-Preguntó el peliplata, sacando su arma del bolsillo de su pantalón negro.
"Sabes que puedo usarla de escudo"- Dijo el gorila mientras me ponía frente a él cuando Zero apuntó su arma. Mis ojos se abrieron como platos.
"Suéltala"- Ordenó Kyriuu con voz impaciente. El rubio se rió entre dientes.
"¿Qué piensas hacer si no lo hago?"
"¡Hazlo!"- El peliplata dejó que sus labios formaran una fina línea. Sus ojos violeta se conectaron con los míos y por más loco que suene esto, tuve la sensación de que me dijo.
Tranquila.
Lentamente el gorila dejó de sujetar mi cabello y destapó mi boca.
Mi respiración agitada me hizo agacharme por unos instantes para poder calmarme. Dentro de toda esa confusión, había pasado por alto la reacción de mi cuerpo ante el miedo. Pasé una mano por mi cabello, me detuve por unos instantes y observé mis manos.
Estaba temblando.
El gorila se acercó al peliplata, con una mirada amenazante y peligrosa. Levanté mi rostro para observar a Zero. El peliplata permanecía estoico, guardó su pistola en el bolsillo y fulminó al rubio con la mirada.
"¡Tch!"- El rubio gruñó. Se giró de medio lado y se fue al cabo de unos minutos-"Me las van a pagar"- Murmuró antes de perderse de vista en las escaleras.
"Nos vamos"-Zero extendió su mano para ayudarme a ponerme en pie. Lentamente extendí mi mano, pero no sin antes dedicarle una mirada de curiosidad al humano.
"¿Estás enfermo?"- Le pregunté cuando posé mi mano sobre la suya y me levanté. El peli plata me dedicó una mirada letal. Me reí entre dientes.
"Gracias por ayudarme"- Le sonreí-"Mantuviste la promesa de quedarte cerca"
"No soy como los de tu clase. Que no se te haga costumbre"- Dijo apretando su mandíbula. Mi ceja se movió en una contracción nerviosa pero asentí lentamente.
"No lo haré. No quiero infectarme. Ahora me tengo que preocupar que no se me caiga la mano antes de llegar a la Academia"- Le mostré la lengua al peli plata quien arrugó el ceño. Zero giró su cabeza de medio lado y por un momento, creí escuchar una risita entre dientes.
Me quedé boquiabierta.
"Vámonos torpe, por fin terminamos"- Me ordenó el peli plata al tiempo que caminaba hacia las escaleras.
Zero ¿Se estaba riendo?
¡Oh, el amor!
Eso no existe.
Eso es lo que TÚ crees….
Aunque tengo que admitir que salvó mi vida y podría dejar de gritarle por un día por eso.
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"¡Agh! ¡Zero inútil, esto es lo que pasa por querer caminar!"
"¡Cállate, torpe de cabello raro!"
"¡No es raro! ¡Es natural! ¿Y quién eres tú para decir eso?"
Sí, la paz que existió entre nosotros por unos cuantos minutos fue destrozada en el momento en el que nuestro camino de vuelta a la Academia se vio interrumpido por una tormenta. Zero se giró de medio lado para verme. El agua nos estaba bañando, literalmente. El humano me fulminó con la mirada-"Haz silencio"
"¡No quiero!"-Di un pisotón en un charco y tropecé. Caí de cara en lo que parecía una pequeña laguna-"¡Maldición!"- Pegué un alarido y empecé a chapotear en el agua con mis manos convertidas en puños.
"Eso pasa cuando se es torpe"- Murmuró el peli plata. Arrugué el ceño y le mostré la lengua pero una sonrisa curvó mis labios cuando el cazador caminó hacia donde yo estaba. Esperé pacientemente a que se acercara y rodeé su pierna con mis manos.
"¡Oh! Claro que sí. Esto es lo que pasa cuando se es torpe"- Grité con una mirada juguetona y malévola cuando hice que el peli plata perdiera el equilibrio y se cayera en el charco frente a mí.
El humano gruñó y me observó enfurecido. Me reí a carcajadas.
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Rima desvió la mirada de su revista a la ventana. El cielo estaba gris, la vampiresa dejó escapar un suspiró y señaló-"Akako va a volver pronto". Sus compañeros levantaron la mirada y observaron con curiosidad a la muñeca. Kaname suspiró aliviado. Tal vez Rima había sentido su presencia antes que él.
"¿Por qué lo dices?"- Preguntó Aidou. Un tanto incrédulo.
Rima observó fríamente al vampiro y volvió la mirada a su revista-"Se acerca una tormenta"
Bueno, si me lo preguntan, sé que la pelirroja puede parecer muy calmada con el asunto de su vida pasada, pero en realidad quise ponerla así porque me parece que va con el personaje, ella es despistada, por tanto no importa que tan importante sea la información su mente podrá hacerla pasar por alto...obviamente también hago esto con el motivo de crear una evolución en el personaje más adelante, cuando en serio se enfrente a la verdad, ella tendrá que madurar de alguna forma y me parecería muy pronto si la hago madurar desde ya, sin siquiera saber si lo que le dijeron es cierto...espero que comprendan mi punto de vista. En los próximos capítulos habrá más profundidad en la historia y Akako empezará a recordar su infancia en su vida pasada... lo del principio fue un pequeño flashback, que más adelante mostraré con más detalles. También, aparecerán Shizuka e Ichiru, ya que obviamente la relación de Zero y Akako tiene que llegar a algo...y además, de pronto Shizuka tiene algo que ver con el despertar de nuestra pelirroja... NOS VEMOOOOS EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO!
Eso es todo por hoy mis queridos lectores, espero que haya sido de su agrado! Lamento mucho si no es como lo esperaban o si no cumplí con sus expectativas en ninguna de las partes!
R&R! Su apoyo significa mucho para mi! y espero que sigan leyendo esta historia!
MUCHAS GRACIAS A TODOS!
Hikari-Letal-Blood! xD
*Capítulo arreglado*
