Hetalia no me pertenece.
Advertencia; Lenguaje vulgar.
Relato 4.
Si se iba a quedar había que poner reglas. Así que…
- Nada de visitas después de las ocho de la noche. – Le deje claro – Es más, no quiero visitas de tus amigos en mi casa.
Porque no sabía si tenía amigos demonios, y si era así, no los quería ver ni en foto, ni en pintura, ni en una foto de Facebook.
El meneo la cabeza sonriendo como un niño, y asintió luego de mirarme atentamente.
- Tampoco quiero que entres en mi habitación, por favor, ¿entiendes? –
-Da... – Me dijo sin alterar su calma –
- Tampoco quiero que asustes a nadie. Tuve suerte que los policías no hicieron nada-
-Da.
- No me espíes.
-Da-
-Nada de seguirme.
-Da-
- ¿Vas a seguir todas esta reglas? –
-Si tú sigues las mías…-me dice.
Está sentado en el sillón largo de la sala, tiene un sobretodo negro y esa bufanda que nunca se quita.
Había regresado a casa. Tomamos un autobús público para regresar, en todo el trayecto el parecía asechar algo invisible, no le dije nada, estaba molesto. David se me había confesado y el llego de imprevisto, así…como si hubiera estado todo el tiempo allí, a decirme –con mucha naturalidad- en español que mi madre había llamado. David se despidió de mi tan seca e incómodamente, que sentí pena.
Me cruce de brazos, no estaba seguro que cuales eran sus reglas, ¡Después de todo él no tiene por qué exigir nada! …si tomamos en cuenta que es mi casa, mi vida, y mis decisiones. Si yo me quiero tirar de un puente él no tiene por qué impedirlo…
- ¿Cuáles son tus "reglas"? – Le pregunté y por lo que vi, se presentó satisfecho y contento porque le tocaba hablar.
-Vadim cocina. –Me dijo, alzando el índice como si esto otorgará énfasis. – Vadim hará todo lo que pueda hacer.
-….- No entendí, no entiendo a lo que se refiere así que suspiro fuertemente- ¿Qué harás?
- Puedo hacer sopa de verduras…hace mucho frio últimamente, y Dzulian está muy flaco.
-No…-Lo interrumpí- ¿Qué es eso de que harás todo lo que puedas hacer?
- Eso- Me dijo simplemente, pero no comprendí.
Bueno si entendí, pero eso era ambiguo para mí.
- Vadim… ¿Qué es lo que quieres conmigo realmente…? Si no quieres mi alma. – Lleve un de mis manos al tabique de la nariz. Todo esto me causa demasiada confusión. –
No puedo confiar en él, por motivos obvios.
-Dzulian ha comido lo que prepare y ha dormido estando Vadim en casa ¿No es suficiente prueba? – Me pregunta.
Bueno solo he sobrevivido una noche y debo decir que su sazón es sabroso, pero no me comprará con el estómago, No…A mí no me comprara con esa.
-Si… -
-Da. –Dijo el, muy satisfecho, aun sentado.
Se levantó lentamente, no olvido lo grande que es y con sus ojos fijos en los míos como cuchillos violetas, su pupila se ensancho un poco y volvió a su tamaño normal, alargada.
- Dzulian tiene que relajarse. Tantas preocupaciones lo convertirán en un humano gris – Me dice ahora muy serio, supongo que eso no le gustaría.
Por lo que he visto en estos dos días, él es muy feliz, contento, no lo sé. Es algo chévere, creo que nuestro acercamiento hubiera sido diferente si de buenas a primera no me hubiera dicho que era un demonio…Si, lo pienso y es mejor.
- Vadim hará todo lo que quiera, porque puede –Arqueó mis cejas negras con sorpresa, el señor va a hacer todo lo que quiera por que puede.
¿Y es que yo estoy de adorno o qué?...
-Pero no entrara en la habitación de Dzulian. Ni lo espiará. –
Ha pasado una semana desde que se quedó aquí, no ha sido una experiencia tan mala como había pensado, Vadim es…particular, sin duda, pero no es malo ni nada de eso–o eso creo yo- cocina bien y sale a trabajar temprano a la biblioteca, tiene dos días libres por semana, cuando regreso a casa, él siempre tiene la cena lista, o algún detalle, la chimenea está encendida y las aves tienen comida. No es que me esté quejando, pero me siento inútil; esta es mi casa, yo debería hacer estas cosas… ¡Él es como una señora de servicio o algo!
Me senté en la mesa de la cocina y lo observe con atención; estaba ordenando los platos y los vasos. ¿Este tipo es un demonio de verdad? …Puede ser otra cosa sin ser un demonio. No sé. No se muchas cosas de mitologías, aunque tenía entendido que los demonios no son un mito.
- ¿Dónde duermes? –Pregunte. Tenía una taza de café con leche, él se estaba secando las manos con lo paños de la cocina tendidos en el horno. Vadim me da una mirada corta y termina de secarse.
Pregunte eso porque solo hay una habitación en mi casa, una habitación habilitada para dormir, ha pasado tiempo y él no ha entrado a mi cuarto como había dicho.
Se sirve un poco de café con leche.
- Vadim no necesita dormir. – Me responde, y arrima la silla para sentarse en la pequeña mesa conmigo. –
- ¿No duermes? ¿No te da sueño?
El negó con la cabeza varias veces.
- ¿No te cansas? ¿De que estas hecho? ¿De hierro? –
Aquello me había sorprendido. Si no necesitaba dormir ¿Qué coño hacia cuando yo dormía?
Quise preguntar pero no tuve el valor, no quería ser entrometido, metido.
- Vadim no siente cansancio o sueño.
- ¿y no has intentado dormir?
-Vadim cierra los ojos, pero no duerme.
Me termine de tomar mi café con leche para darle una mirada de análisis, su rostro estaba impasible, tranquilo. Me quede en silencio por unos minutos antes de ver la hora en la pared. Estoy buscando una excusa para irme de allí.
No es que no me sienta cómodo. -¿A quién engaño?- No. No me siento aun cómodo, va a pasar un largo rato para que me acostumbre a este nuevo inquilino en mi vida.
Me levante calmadamente, sin decir nada más. No encontré que más preguntar, realmente no quería preguntar nada. Lave mi taza y salí de la cocina. Estoy casi seguro que él me estaba siguiendo con la mirada y al volver desde el marco de la cocina ya no estaba. Odio cuando hace eso.
Mire por el pasillo y la sala y no lo encontré.
Me fui a dormir sin más.
Escuche a mitad de la madrugada un estruendo y me desperté, para darme cuenta que me estaba congelando en mi cama. Cuando abrí los ojos note todo a oscuras, y al levantarme y encender la luz esta no funcionaba.
Se había ido la luz.
¿En serio? …Seguro debo estar soñando. No es muy común que se vaya la luz por aquí…lo que me recuerda que en mi país, si es común eso, es el pan de cada día. Exagero un poco, pero es muy común y el calor que hace en Venezuela cuando se va la luz…Uno se siente abandonado por Dios.
Pero aquí.
Hace frio. Un frio de puta madre.
Tuve que tomar mi almohada y mi cobija. Salí al pasillo, estaba oscuro. El piso estaba frio por suerte encontré mi calzado de casa cerca de la cama. Dormiría en la sala cerca de la chimenea por que definitivamente no me iba a calar el frio en mi cuarto.
¿A todo esto porque se había ido la luz?...sospecho que puede ser por la nieve, no sé, la nieve debe de hacerle algo a los cables ¿no?, ¡este país no puede ser perfecto!
Había una escasa luz que venia del exterior- pude atravesar el pasillo hacia la sala, cuando choque con el mueble supe que estaba en la sala, eche la sabana y la almohada en el mueble largo y me las ingenié para ir a la chimenea y buscar manera de encenderla.
Lo que me recuerda que tengo que comprar madera. El piso cerca de la chimenea estaba tibio.
-Vadim… - Llame solo porque sentía que no estaba solo.-
Mire por la sala y observe las siluetas de las casas adornando la pared, los muebles y las lámparas, las cortinas bailoteando por la brisa de una ventana abierta.
¿Abierta? Camine hacia la ventana que daba la visión izquierda de mi jardín. En efecto, la ventana estaba abierta. ¿Para qué coño estaba la ventana abierta?, yo no como jabón como para dejarla abierta en mitad de la noche de invierno.
- ¿Vadim tu abriste las ventana? –Pregunte cuando por fin la cerré.
Pero nadie respondió. Ahora se hace el sordo. Volví a la chimenea, me agache y busque la madera para colocarla en el interior de la chimenea. Sentí algo húmedo y viscoso entre el pliegue de mis dedos.
No quería imaginar lo que seria y no podía verlo bien, pero me dio asco. Es regla de que todo lo que sea viscoso y extraño de asco. Mire mi mano y era oscuro. No olía nada en particular. ¿Qué coño era esa vaina?
Encendí la chimenea.
Cuando me vi la mano, vi que se había secado, su color era semejante a la del ladrillo, un poco más oscuro y vi que aún había un poco en la madera que se quemaba. Me levante di una mirada a la sala y aún no había nadie.
Bien.
Seguro Vadim estaba en otro país, o en otro lado, no sé, quien sabe. Quizás y tenga una vida secreta por la noches.
Fui directamente al mueble y desee nunca haberlo hecho con tanto apuro. Me golpee el dedo pequeño del pie con la madera del mueble, no necesito palabras para describir el dolor que sentí que hasta le mente la madre a Tarzan.
Me tire en el sofá aun gimiendo y tieso. Es que algo así es horrible. Bien, bien, Julián, respira, respira y relaja el pie antes de que te de una vaina y allí si vas a desear dormirte con frio y todo.
Pasaron segundos –que para mí fue una eternidad – cuando el dolor disminuyo y pude moverse bien en el sofá y arreglarme para dormir.
Me cubrí hasta el cuello y listo, me dormiría. La luz de la chimenea permitía poder divisar las figuras en la sala; los dos muebles pequeños al frente de mí, la mesa del teléfono, las casa escalando las paredes más allá.
Aunque quiero dormir algo me dice que si lo hago, algo pasara, no sé, es una sensación extraña, siento que algo está pasando y yo soy el único que no lo sé. Como si El fuera a brotar del suelo o de la pared y va a hacer algo.
A pesar de que ese sentimiento me tenía alerta me dormí.
Al día siguiente, lo que me despertó no fue el sonido de mi teléfono, no para nada. Volvía a sentir algo húmedo entre mis dedos, esta vez pude decir que no era viscoso así que no sentí asco a la primera. ¡Estaba medio dormido como iba a sentir asco!
Abro los ojos lentamente y encuentro para mi sorpresa a Vadim sentado al frente.
- ¿Qué haces? –Pregunte, parpadeando lentamente. –
Tiene mi mano derecha entre la suya y parece limpiarla con un pañuelo húmedo.
- Oh, Buenos días Dzulian –
Al instante levanta la vista, me mira y sonríe contento. El a veces me hace sentir mal educado.
- Buenos días… -
- ¿Dzulian durmió bien? – Me pregunta y aun sosteniendo mi mano, pasa la tela húmeda por entre mis dedos.
Es de día. La chimenea está apagada y toda la sala esta iluminada por la luz del sol. El baja los ojos a mis dedos y parece terminar de hacer lo que sea que estaba haciendo. Descubrí que su tacto es frio.
-Si…- Respondí y sentí como delicadamente puso mi mano en mi pecho como si se tratara de alguna herida - ¿Qué…que estabas haciendo?-pregunte y levante la mano y estaba normal.
Vadim estaba…flotando cuando sonrió y se acercó a mí, paso el paño húmedo por mis ojos y mi frente.
-Dzulian estaba sucio-
Hubo un silencio y ahora que lo recuerdo no lo había visto volar antes. Me hundo en el mueble porque me está viendo y odio cuando me ve fijamente como si yo debería romper el silencio de esta situación.
- Ah..Vadim, ¿dejaste la ventana abierta en la noche?
El entrecerró los ojos y sonriendo me respondió;
-No.
Se llevó las manos a los labios y se puso a reír.
- Anoche Dzulian tuvo visitas, unos ladrones cortaron los cables de la electricidad y se metieron por la ventana.
Señor Jesucristo… ¿Qué me estás diciendo Vadim? Y lo más importante ¿Por qué te estas riendo como si eso fuera gracioso?
- Vadim se divirtió mucho con ellos, Da. –
- ¿Qué? – Me levante poco a poco en mi cama improvisada y disimuladamente mire por mí alrededor en busca de algo que me haga entender lo que Vadim estaba diciendo—
Él se tomó uno de sus mechones cenizas y jugo con estos con una divertida expresión en su rostro.
- Vadim se divirtió mucho a noche, pero tuvo que hacer silencio para que Dzulian pudiera dormir…- Hizo una pausa en donde yo intentaba incorporándome –. Dzulian debe de tener hambre.
Me sonrió, mirándome con atención y de sus vivos ojos percibí que estaba radiantemente feliz.
Cuando estuve en la sala, me entere de que él ya había comido…mucho antes.
uuuuHH~~, Vamos, que Vadim es un buen chico~, no creo que difiera mucho de el Vanya pais en su forma de ser, sonriente y "alegre".
Una cosa que iba a informar es que, comenzare la universidad y tendré que detener la escritura, hasta diciembre. Probablemente suelte un capitulo en el transcurso de esos meses pero no mas.
Gracias por leer hasta aqui.
DamistaH.
