¡OMG! ¿QUÉ SORPRESA, NO? ESTOY VIVA, ESTOY VIVA, ESTOY VIVA Y LO LAMENTO MUUUUUUUUUUUCHÍSIMO.

La verdad odio no poder actualizar cuando quiero, pero supongo que la vida es injusta de muchas maneras y ésta es solo una de ellas. Sé que probablemente querrán matarme, tranquilos los entiendo, llevo exactamente desde 2011 sin actualizar. Pueden insultarme si quieren... MENTIRAS, por favor no lo hagan, soy sensible y lloro muy fácil xDD

No quiero demorarlos /demorarlas más con mi habladuría, sin embargo quiero decirles que estoy eternamente agradecida con uds. por haberme apoyado todo este tiempo, tengo a una personita muy especial con quien de vez en cuando me hablé por twitter y a quien llevo diciéndole desde Junio que iba a publicar un capítulo: Espero me perdones y de paso, chicos y chicas, si este capítulo les llega a gustar, se los dedico con todo mi cariño :D espero que sea de su agrado. Es corto, pero espero sea de su agrado.

Y como siempre, mi corto espacio para publicar a mis mejores lectores: Brighter Blue, Ciel Jeevas, Dulcesiita, EtsukoDaishi, FreeDomLess, JackySparrow, Keyci, Ksforever, Magaly3994, MisakiKey, NamikazeMia, NightLotus, Shiromaru-san, Snoogle Goo, Criistiii 206, Erk92, Matty, Annima, Katina-12, May, Ninnia Depp (De pronto algunos ya me eliminaron jajaja xD pero bueno, igual los pongo a todos los que me han dejado reviews, o a quienes me han puesto en su lista de alertas o favoritos. Muchas gracias)

Sin más preámbulos, los y las dejo... Disfrútenlo. Espero xD


El día estaba gris, se podían escuchar las gaviotas a lo lejos y como el mar se arremetía agresivo contra las rocas. Muy pocas personas se paseaban por allí. Sólo unos cuantos aldeanos, pero siempre iban de un lado a otro a paso ligero y sin siquiera emitir sonido alguno.

Viendo las olas del mar ir y venir, se encuentra una joven sentada sobre un muro de rocas, sus pies descalzos no alcanzan el suelo, sus piernas descubiertas se mecen en sincronía de atrás hacia adelante, la cubre una túnica desgastada de un tono marrón, bajo la caperuza que envuelve su cabeza y disimula su rostro, se esconde una cabellera roja y abundante, y de no ser por el tono pálido de su piel o el brillo malicioso de sus ojos azules que alumbran a lo lejos como un animal salvaje esperando a su presa, la muchedumbre la pasaría por alto.

"Akako-sama… Akako-sama"

La susodicha levanta su rostro y evita que la tela descubra su cabeza al sostenerla con ambas manos; vira con cuidado hacia el lado y vislumbra en la distancia a un apuesto joven de cabello castaño oscuro y ojos vino que se dirige hacia ella. Fingiendo no haberlo visto, Akako espera a que el Kuran aparezca frente a ella.

"Akako-sama la he estado buscando"-El joven vampiro hace una pausa, como pensando sus próximas palabras-"¿Le gustaría jugar? Hace mucho no la veo divertirse"

Akako frunce el ceño y agachando la cabeza, para evitar los tenues rayos de sol, la mueve en señal de negación. A diferencia de ella, el joven vampiro, aún siendo de su misma especie y de su rápido crecimiento, no tenía problemas para salir a plena luz del día y mantenía su distintiva inocencia. Lo cual era irritante.

"No, no quiero jugar"- Dice la pelirroja, mirando al Kuran directamente a los ojos con una cara que da miedo. Kaname no parece sorprendido y le sonríe de forma inocente

"¿Está todo bien?"-Pregunta, sintiendo que es demasiado obvia la respuesta, pero aún así, quiere escuchar a la pelirroja decir que no todo está tan bien como pretende.

Sin embargo, la pregunta la deja en silencio y sus piernas se detienen al instante. Sus ojos azules se oscurecen ante la sonrisa del Kuran y sus manos, que descansan sobre su regazo, se vuelven puños que aprieta con fuerza. Kaname se acerca unos pasos y apoya sus manos sobre las de Akako, la proximidad hace que el joven vampiro tenga que mirar hacia arriba para poder ver su rostro con claridad, debido a la diferencia de altura por el muro.

Akako lo mira con desinterés-"Ya dije que no iba a jugar contigo"

"Te escuché claramente la primera vez"-Kaname, dejando a un lado las formalidades, la observa tranquilo y con sus dedos le mueve un mechón de cabello que caía sobre su rostro-"Sólo quiero que respondas mi pregunta"

Los ojos vino del Kuran expresan preocupación ante la falta de reacción por parte de la pelirroja, normalmente se encogería de hombros y daría un alarido. Él sabía, muy bien, que ella odiaba su forma peculiar y sin advertencia previa de cerrar distancias, pero ésta vez…nada parecía perturbarla.

"Akako, no te ves muy bien, cada día te noto más y más débil"

"Estoy bien"- La aludida responde a secas.

Kaname frunce el ceño, pero a pesar del enojo, controla su tono de voz para contradecirla-"¡No!...Sé que no es así"

La pelirroja le dedica una sonrisa maliciosa-"Vaya, qué descuidada soy. Tanto tiempo juntos me ha hecho predecible"- Ante el comentario, el Kuran aprieta los labios. Akako cierra los ojos, dejando escapar un suspiro. De repente, Kaname se apoya en la punta de sus pies, sus labios rozan tiernamente el oído de la pelirroja, quien lo mira por el rabillo del ojo, mientras él le susurra al oído;

"Puedo darte de mi sangre, si quieres"

Ante la propuesta y manteniendo una expresión estoica en todo su rostro, Akako retira sus manos del apretón de Kaname.

"No quiero nada"-Alega con firmeza, pero sin levantar la voz, cosa que también haría normalmente.

El Kuran suspira y se aparta, lentamente volviendo a su posición original-"Pero… ¿No es eso lo que necesitas?"

Las olas del mar aumentan su potencia, alternamente, Akako siente como la adrenalina le sube por todo el cuerpo. Reprimiendo un grito, la pelirroja le da una bofetada al Kuran, sus ojos centellean indignidad mientras el rostro sorprendido del joven vampiro queda mirando hacia el otro lado, sus ojos llenándose de lágrimas al sentir el ardor en su mejilla.

Akako respira agitada, su mano permanece en la posición del golpe, y su cuerpo se tensiona mientras el Kuran gira su rostro lentamente, para verla. Ante la mirada suplicante que le dedica el vampiro, la pelirroja gruñe apretando los dientes y le muestra sus colmillos, intimidándolo;

"Reconoce tu lugar, Kuran. No quiero nada de ti, eres basura"

[Fin de Flashback]

.

.

Rayando en la Locura, Pelirroja

.

.

Takuma sonrió, le devolví la sonrisa, pero más débil y forzada. Cuando su mirada se desvió de la mía, mis ojos se entristecieron y pronto sentí que cambiaron a un tono carmesí. Una sensación de vacío me invadió de raíz, sentí la garganta seca y por más que pasara saliva, no podía controlar las ganas de beber algo…

Mis ojos se clavaron en el cuello de Takuma, los cerré bruscamente.

¡OH NO! ¡AHORA NO!

"¿Akako-chan?"-Escuché el tono preocupado de Takuma pronunciando mi nombre-"¿Estás bien?"

"Ah…"-Pasé saliva nerviosa-"No, en realidad no"-Le respondí finalmente, apretando los puños y forzando a mi cuerpo a dejar pasar la ansiedad. Llevaba meses sin una gota de sangre y últimamente había realizado muchas actividades (estudiar mata a cualquiera) por eso mi cuerpo reclamaba nutrientes.

"Akako-chan, puede ser que en realidad ¿Tienes sed?"-Me preguntó Takuma con un tono diferente al usual, sonaba casi seductor.

"Ah—"-Fruncí el ceño confundida. Ese tono…lo esperaría de alguien como Kaname, ya saben, por ser tan…bueno, tan Kuran. Es decir, tengo la ligera sospecha que todos en ese Clan tienen fiebre de seductores alborotados.

¡Sí! Rido siempre tenía que ir mostrando su cuerpo perfecto a todas las vampiresas…

Y Kaname…bueno él….

Él seduce a su manera, pelirroja…

Sí, supongo que si

El apellido Kuran debe tener algo. Ponles otro apellido y dejan de ser tan atractivos

O tal vez es simple genética #2

No…yo creo que es el apellido…

¿Entonces si me llamara Kuran Akako sería más atractiva?

¡Oh no! Eso sólo funciona en unos pocos…

¡LÁRGATE!

Empujando a Número 2 fuera de mis pensamientos, volví a la realidad de la biblioteca, con Takuma mirándome atentamente, innegablemente esperando una respuesta, y mis manos adquiriendo un tono rojizo por el apretón de mis uñas contra las palmas de mis manos.

"Lo siento Takuma, no quiero preocuparte"-Le sonreí y proseguí a hurgar en mi uniforme-"Sé que debo tener una tableta en alguno de mis bolsillos"

Interrumpo mi búsqueda al tiempo que el rubio me dedica una sonrisa que ilumina sus ojos verdes-"Akako-chan…"- dice, un tanto avergonzado-"Si lo prefieres, puedo darte de mi sangre, no tienes que tomarte las tabletas. Sé que no llegan a calmar la sed en muchas ocasiones, especialmente en purasangres"

La propuesta me deja boquiabierta. Desvío la mirada apenada por un instante -"Ah— ¿pero qué dices Takuma?"-Pregunté, sonriéndole al vampiro con la mirada. Sin embargo, mi intento por sosegar el ambiente con esa pregunta, resulta inútil. La mirada taciturna y solemne del vampiro me toma desapercibida, al igual que sus siguientes vocablos.

"Lo digo en serio"

Ante sus palabras, siento un nudo en la garganta. ¿Lo dice en serio? ¿Cómo respondo a eso? La cabeza me da vueltas, no podía simplemente morderlo y ya, es decir, es Takuma, el niño etiqueta que todas las humanas adoran, sería como robarle un dulce a un niño ¡No es correcto!

Creí que los vampiros no teníamos moral, pelirroja

Cállate #2

Además, siento que Takuma está más interesado en ser mordido por una purasangre que… por mí ¿entienden?

Yo no entiendo. ¿No es lo mismo?

No te pregunté a ti #2

Sí, debe ser eso. No es para satisfacer mi necesidad, es porque quiere saber qué se siente ser mordido por una purasangre. ¡Eso es! Takuma es tan predecible.

Yo diría que es un pervertido… Pero claro, nadie me escucha

En serio #2, le quitas seriedad a todo

Luego de un rato dejé escapar una risita nerviosa. No iba a morderlo, definitivamente, no iba a hacerlo, estuve bajo el cuidado de Kuran Rido todos estos años, y no fue hasta las 12 que empecé a beber sangre. Morder a Takuma, no era necesario. El rubio me miró sorprendido-"¿Sabes Takuma? Nunca he mordido a alguien. Por doce años viví sin probar, ni oler la sangre—"

Takuma intenta interrumpirme-"Tu—"

Pero yo ignoro su tentativa y prosigo-"…Y es por eso Takuma, que no te necesito"

Los ojos del rubio quedan en blanco, le lanzo una mirada rápida. Esperaba una reacción más ruidosa, pero quedarse en silencio no está mal.

"Estaré bien…"-le murmuro evasiva y asiento lentamente-"Estaré bien…"-Tomo una bocanada de aire, y la dejo escapar pausadamente. Ya estaba más tranquila. Mis puños estaban relajados y no sentía la garganta tan seca como hace un rato. Suspiré aliviada y sonreí para mis adentros, sin embargo, sé que si quiero controlar esa sed de sangre voy a necesitar unas cuantas tabletas.

De nuevo, palpé en los bolsillos de mi uniforme—Debo tener una tableta en alguno de mis bolsillos. No creo que resista hasta que llegue la hora de volver a los dormitorios—Discurrí mentalmente.

Como si pudiese leer los pensamientos, Takuma despierta del shock por aquella 'revelación' y me muestra la palma de su mano. Bajé la mirada y noté un par de pastillas para mí. Sentí que la expresión de mi rostro cambió radicalmente.

"Si necesitas más, no dudes en decírmelo"- Me dice Takuma, sin mirarme a los ojos. Le inspecciono el rostro con mis ojos azules. Parece avergonzado, o tal vez es lástima. Mantuve la mirada fija un buen rato y por un instante, la situación se me hizo familiar, sin embargo, disgustada ante la actitud del rubio, le arrebato las pastillas y me las lanzo a la boca, dejando de lado mis modales.

"Con esto basta"- Le señalé, perdiendo los estribos al notar su sonrisa compasiva.

Eso fue por no darle placer, pelirroja…

¿PERO QUÉ ESTÁS DICIENDO?


.

Luego de un muy largo rato en silencio, Takuma se levantó de su asiento. Lo miré con curiosidad, pero no hice ninguna pregunta al respecto. Lo más probable era que la reunión ya había terminado, y por tanto, pronto me dejaría salir tranquilamente hacia los dormitorios. Había sido engañada de la forma más estúpida posible y lo peor, es que no había hecho nada para remediar la situación. Definitivamente, el Presidente de la Asociación de Cazadores tenía razón, si quería saber la verdad, tendría que averiguar todo a la fuerza, y sobre todo tendría que beber la sangre de Kaname.

¡AGH! No quiero eso… ¡No quiero, no quiero!

Mis ojos cerúleos viajaron por el lúgubre despacho y se posaron sobre el rubio que ahora estaba de pie frente a la entrada. La puerta de madera se abrió, alargué mi cuello para intentar ver por encima de Takuma, pero no logré vislumbrar quién se encontraba frente a él, hasta que escuché su voz.

"… Kuran me envío. Dice que cuide a la torpe que tienes aquí"

Mis cejas se acoplaron al reconocer el tono y la forma despectiva con la que se dirigían hacia mi—Claro, lo que me faltaba, el cazador bobo de Zero…

¡WOHOO! QUE NO ENTRE CON CAMISA

Deberías aprender a controlarte #2

Suspiré agobiada y me quedé mirando a la entrada con mi cabeza descansando sobre mis manos y mis codos sobre la mesa, la cabeza de Takuma asintió varias veces y sus manos se sacudieron de forma frenética, como indicándole a 'alguien' que tenía que mantenerse tranquilo y no causar alboroto. Luego, me miró por encima del hombro y me sonrío cortésmente antes de emitir un:

"Nos vemos luego, Akako-chan"-En un tono que ocultaba desasosiego. Moví mi mano derecha para hacerle una señal en 'V' con los dedos y le sonreí apáticamente. La reunión no había terminado y yo no iba a salir de este lugar todavía.

Takuma sonrío para sí mismo y en un rápido movimiento se fue de la habitación y en su lugar, apareció Zero cerrando la puerta sin mirar y con sus ojos lila derrochando antipatía. Lo miré de pies a cabeza, forzando a mi rostro a no mostrar expresión alguna y justo cuando nuestros ojos se conectaron, desvié la mirada hacía el frente para evitarlo.

"… ¿Y bien?..."-Pregunté sin mirar-"¿No se te hace raro que tengas que venir hasta aquí para cuidarme, en vez de estar en esa tonta reunión?"

El cazador se acercó unos pasos y se quedó en silencio.

"¿No vas a responder? ¡Genial!"-Mis ojos se cerraron por un momento. Tenía que buscar la forma de salir de ahí. El sonido de una silla moviéndose me hizo abrir los ojos de nuevo. Miré a Zero desconfiada al verlo tomando asiento y con una expresión totalmente tranquila en su rostro. Noté un tono extraño en sus ojos pero preferí no seguir irritándolo con preguntas.

"… No se me hace extraño…"-Espetó de repente.

Lo observé desorientada-"¿Eh?"

El humano suspiró, cerró sus ojos agotado y se desparramó sobre el asiento, echando su cabeza hacia atrás y descansando sus piernas sobre la mesa. Parecía casi vulnerable a cualquier ataque. Arqueé una ceja ante su posición de descanso, pero al ver su arma plateada meciéndose de un lado a otro y colgando desde su cadera, me quedé pasmada sobre el asiento y borré todo pensamiento de vulnerabilidad.

"No se me hace extraño que tenga que venir a cuidar de ti, torpe"- Volvió a hablar. ¡Wow! Zero estaba hablando. Conmigo. El humano me despertó de mis pensamientos, nuevamente con su voz-"… Tu presencia en ésta Academia fue extraña desde un principio…"

Asentí en concordancia. Para todos, humanos y vampiros, debió ser muy raro tener que aceptarme tan de repente en la Academia Cross. En primer lugar, nadie parecía conocerme exceptuando a Kaname y a Cross, no tenía apellido y como dijo Takuma, por mi olor era muy difícil decir que en realidad se trataba de un vampiro. Aparte, durante la visita de Zero, Rido desapareció por completo y no dejó rastro alguno que pudiese descubrir que un purasangre había estado allí.

Todo era muy extraño

Mi sola existencia, ya era extraña…

Suspiré. Si existía un lado bueno para todo esto, quería saber cuál era. Porque simplemente no podía discernirlo. Aburrida, volví mi mirada hacía Zero y noté que el humano se había quedado dormido.

"Vaya forma de cuidarme"- Murmuré entre dientes. Mis ojos viajaron por todo su cuerpo envuelto en la vestimenta negra, de rayas blancas y con lazo rojo, hasta llegar a su pálido cuello y exquisita clavícula. Ladeé mi cabeza hacia el lado y sentí como mi cuerpo se levantó del asiento, casi de forma automática, pero sin hacer ruido alguno.

Di un paso hacia atrás, al ver como sus labios alcanzaron a curvarse en una extraña y rápida sonrisa. Nunca había visto a alguien dormir así, se veía tan tranquilo que me daba curiosidad saber lo que estaba soñando. Al no ver señal de que se despertaría pronto, me acerqué al humano a paso acompasado con mi mirada fija en su rostro.

¡FUERA ROPA! ¡FUERA ROPA! ¡FUERA ROPA! ¡FUERA RO—

¡Controla tus hormonas #2!

¡Qué aburrida pelirroja!

"… Te ves mucho mejor dormido…"-Susurré, contemplando las facciones del cazador y con los dedos le moví un mechón de cabello que cruzaba su rostro. Sonreí para mis adentros al verlo fruncir el ceño y antes de hacer cualquier otro movimiento que pudiese despertarlo, me giré sobre las suelas de mis zapatos y decidí dirigirme a mi asiento.

Sin embargo, justo en el momento en el que decidí eso, sentí la mano de Zero atajando la mía, sentí los huesos de mi muñeca casi despegarse, justo cuando con su fuerza, el humano me obligó a girar todo mi cuerpo para encararlo.

"ESO DUELE, TU—IDIOTA—"-Grité con los ojos como platos, pero la mirada cortante del cazador me hizo cerrar la boca al instante. Sus ojos no eran del color lila con los que siempre me provocaba, sus irises habían cambiado su tonalidad a un profundo e intimidante carmesí, muy parecido al matiz en los ojos de Rido cuando tenía sed.

Lo miré asustada-"¿Eres un vampiro?"-Me reí nerviosa-"No, imposible, tu odias a los vampiros… ¿Cómo podrías—¡AH¡"-Dejé escapar un gritó ahogado al sentir un apretón en mi muñeca.

"Haz silencio…"-Me ordenó al tiempo que se levantaba del asiento y su cuerpo se acercaba al mío. Pasé saliva y bajé la mirada hacía su arma. Pegué un brinco al sentir la cabeza del humano, descansando sobre mi hombro, lo miré por el rabillo del ojo. No podía decir una palabra o más bien, se había formado un nudo en mi garganta que no me dejaba emitir palabra alguna.

Zero era un vampiro. Esos eran los ojos de un vampiro. ¿Pero cómo? Sabía que los cazadores tenían sangre de vampiro en sus venas, nuestro ancestro les permitió eso para que pudieran manipular las armas hechas especialmente para combatirnos, pero aún con todo y eso, seguían siendo humanos, seguían siendo simples mortales. ¿Por qué Zero era diferente? Cerré mis ojos con fuerza.

¡Por favor no lo hagas!—Supliqué mentalmente. Conocía esa mirada. Conocía la poca fuerza que ejercían los vampiros para controlar sus instintos. Somos como niños, hacemos lo primero que se nos viene a la mente, sin importar lo que hay a nuestro alrededor.

Volví a mirar a Zero, su rostro se contrajo en una expresión de dolor. Estaba intentando luchar contra ese instinto que él tanto odiaba de nosotros. Por un momento, se me cruzó por la mente la idea de permitirle beber mi sangre, tal vez así podría tranquilizarse. Sin embargo, ese momento de debilidad, cambió al recordar la primera y única vez que Rido mordió mi cuello.

Apreté los puños y tome fuerzas para hablar-"Ze—Zero"-lo llamé, el humano emitió un gruñido, pero continué-"No tienes que hacer esto. Vamos, eres un humano..."-Le dije, en un intento por calmarlo. Al rato, sentí como el cazador soltaba mi muñeca y retiraba su rostro de mi hombro. Suspiré aliviada e intenté mirarlo a los ojos

"¿Ves? Pudiste tomar el con—¡WAH!"

Gruñí al sentir mi espalda colapsando contra la mesa de madera. Los libros salieron disparados por el lugar y las velas del candelabro se apagaron, dejándonos en completa oscuridad. No sé cómo lo había hecho, pero Zero me había lanzado sobre la base de la mesa con gran fuerza, dejándome completamente adolorida. Si Zero de verdad era un vampiro, algo me decía que podía competir con Akatsuki en términos de fuerza bruta.

En un movimiento rápido y aprovechando mi distracción, el humano se posó sobre mí, antes de que pudiese incorporarme. Sus manos ágilmente sujetaron mis muñecas, tenía la mirada perdida pero sus ojos seguían carmesí y me hicieron omitir un latido al tiempo que sus colmillos se mostraban amenazadores. Jadeé confundida.

¡ESTO ESTÁ MAL, MUY MAL!

Ni que lo digas pelirroja ¿no deberías ser tú la de la pose seductora?

¿QUÉ? ¡NOOOOO! Nada de esto debería estar pasando

Sentí el aliento de Zero cosquilleando en mi cuello. Me estremecí por dentro, pero intenté evitar cualquier provocación obviando movimientos bruscos. La adrenalina había desparecido de mi organismo y ahora el cansancio y las náuseas eran lo que se abría paso. Me palpitaba la parte de atrás de la cabeza, sabía que no había sangre, pero las nauseas me invadieron aún más, al detectar el punto de origen del dolor.

Podía sentir la ansiedad del humano, transpirando por su cuerpo. Entorné los ojos, inspirando entrecortadamente. Me contorsioné al sentir la cálida humedad de su lengua pasando por mi cuello y luego el frío filo de sus colmillos rozándome pero sin atravesar mi piel. Volví a retorcerme, en un intento por resistirme bajo su peso. Sin embargo, la respiración del vampiro se volvió acelerada, estimulada por mis esfuerzos y mis nervios, que lo habían llevado a un estado de arrebato casi imposible de controlar en los vampiros.

¡Maldita sea!—Pensé alterada por el miedo y maldiciendo la estupidez de mis actos— Así no, así no…

"¡ZERO!"-Chillé, redoblando mis esfuerzos. Zero se apartó para verme la cara. El corazón me dio un vuelco al fijar la mirada en su rostro. El humano, otra vez, me mostraba esa expresión de dolor que me bajaba los ánimos.

"Yo… Los odio…Los odio…"-Dijo suavemente, pero sus cejas se acoplaron, arrugando su frente y con sus ojos cargados de odio. Desvié la mirada. Como detestaba que me mirara de esa forma.

Mis ojos se abrieron en sorpresa cuando sentí un leve descenso de su peso. Zero estaba vulnerable. Me revolví y empujé las rodillas entre ambos. El humano gruñó y levantó la vista, dejando mis manos libres. Recordando mis palabras hacía Hana, sobre las ventajas de no poder controlar mi fuerza bruta, hice palanca con ambas piernas, empujando a Zero de encima de mí y haciéndolo chocar contra uno de los estantes.

Al escuchar el golpe. Sentí mis pulmones llenándose de aire a gran velocidad. Trabajosamente me tambaleé sobre la mesa y me puse en pie. Tenía la vista nublada pero lograba distinguir a Zero a lo lejos, tirado en el suelo y apoyado contra la pared, al parecer el golpe lo había dejado inconsciente o tal vez, había recobrado la conciencia y estaba intentando incorporarse. Al verlo mover un pie, me sentí aliviada.

Al menos no lo maté…

Me miré las manos, envueltas con mi cabello rojo. Alcancé a asustarme pensando que era sangre, pero vale, mi cabello tiene un color bastante parecido. Inspiré con un sonido enfadado. De nuevo sentí ese pálpito en la parte de atrás de la cabeza. Miré a Zero nuevamente y me pasé el dorso de la mano por el cuello, limpiando los rastros de su saliva. Mi respiración ahora sonaba como si sollozase.

De verdad eres un vampiro… Zero ¿qué te pasó?

El pálpito se hizo más fuerte. Me toqué el origen del dolor y me miré la mano. Mi corazón ahora latía acelerado. Sentí que mi pecho explotaría por la fuerza de los latidos que se originaron al ver la sangre recorriendo mis dedos.

Escuché una voz en mi mente que gritaba con fuerza. Lo lamento, lo lamento. Me decía una y otra vez, respiré pesadamente, intentando tranquilizarme pero la sangre cubriéndome las manos y goteando sobre mis botas no ayudaba a calmar mi angustia.

Lo lamento, lo lamento… No quería hacerlo.

El dolor en mi cabeza aumentó. Me agaché aterrada ante la voz lamentándose que retumbaba en mis oídos. Escondí mi rostro entre mis manos, lentamente dejando correr las lágrimas por mis mejillas.

¿Qué demonios había hecho?

Jadeé. Era incapaz de respirar.

¿En qué momento mordí a este humano?

"¡Ya basta!"-Dije notando que me ardían los ojos y que las lágrimas me nublaban la vista. No hecho nada malo—Pensé, cerrando los ojos brevemente—No he hecho nada malo, ya basta.

Yo…no he mordido a nadie.

Sentí una mano tocando mi hombro. Di un brincó, pero me negué a voltearme-"Eso es lo que tu crees...Akako"- Dijo una voz melodiosa al tiempo que me recorrió un escalofrío.

"¿Quién-?"


¿Qué les pareció?

¡OMG! Alguien por favor que me diga que no hice que Zero hiciera lo que hizo xDDD Bueno, ya saben... los insultos en mensajes privados (No, es broma xD) y los reviews si por favor, públicos.

Espero publicar otro capítulo antes de que se acabe el año. ¡Inspiración VEN A MI! ¡Ah! Y muchas gracias por seguir leyendo mi historia o por encontrarla recientemente y ponerla entre sus favoritas/alertas, a pesar de que la autora debe estar en el grupo de "Autores sin escrúpulos con más de un año sin actualizar" en fanfiction xD Y lo siento si he perdido mi toque, hace mucho no escribo, espero que para el próximo capítulo las cosas vuelvan a ser como antes o que mejoren. Sé que el capítulo es corto, pero lo hice con mucho cariño.

Nos vemos, no se les olvide dejar un review...

Hikari-letal-Blood xD