Advertencia; Menciones leves de charlas indebidas.

Relato 8.

Me sorprendí bastante cuando Vadim me entrego cuatro sobres de papel, pesaban y la verdad no sabía que podían tener dentro. El solo se acercó a mí con grandes pasos esa tarde y me los dio sin más, sin más que sonreír. Era Vadim, podía tener cualquier cosa, así que me dirigí a la cocina mientras que el flotaba por la sala haciendo Dios sabrá que cosa.

- ¡Vadim! – Grite desde la cocina-

El vino como alma que lleva el diablo y una corriente de aire me golpeo la cara cuando estuvo a mi lado.

- ¿Qué pasa?

- ¿Qué es esto? – Le pregunte

El me vio a mí y luego observo los sobres en la mesa.

-Dinero-

No era solo dinero, era mucho dinero, Mucho dinero.

- ¿De dónde sacaste este dinero?

- Del banco-

- ¿Robaste el banco? –Le exclame estupefacto. -

Vadim arrugo el entrecejo, miro el dinero en la mesa, me miro a mí, el dinero…. A mí.

-No- Me responde- Vadim cobró.

AAAAH ok, ok, así sí. Dios, se me olvida que Vadim trabaja.

Aun asi es demasiado dinero para una jornada de trabajo.

- Ah… ¿y por qué me das esto? –

-Vivo no necesitaba el dinero…muerto tampoco.- Me explica con serenidad y hace un ademan con su manos hacia los sobres- En mi casa tengo más dinero…te lo traeré, me ocupa mucho espacio.

-No, no, no….Yo no quiero tu dinero. –

-Yo tampoco quiero dinero - Me dice con un gesto lastimero, como si me rogara que aceptara su dinero. —

- ¡Vadim! ¡No quiero tu dinero! – le puntualice despacio.

Vadim tomo cierta distancia de mí y unió sus manos lentamente hasta entrelazar sus pálidos dedos, me observo por un momento y arqueo las cejas.

- ¡Pero Vadim ya pago todas las cuentas y sobró todo esto! –

- ¿pagaste las cuentas? –

-La luz y la calefacción…del año-

- ¿Pagaste la luz y la calefacción del año?- Le volví a preguntar, más que estupefacto sorprendido. ¿Quién le dijo que lo hiciera?

-Y del próximo…

-Vadim…

Suspire sorprendido, me lleve las manos a los ojos, estoy muy apenado, de verdad. Mis orejas están rojas. Yo no le dije que pagara mis cuentas…O sea. No se cómo explicar esto. El no tiene ninguna responsabilidad sobre mí, yo soy total…y absolutamente capaz de pagar mis cuentas.

Suspire profundamente, en todo ese momento el me regalo su atención en una mirada

-Mira, Vadim, Gracias- Le dije.

No es que a mí me falte dinero para pagar las cuentas.

Por el contrario

Él es muy atento, demasiado, y de verdad no me gusta que hagan cosas así por mí, bueno, no es que no me gusten solo que no estoy acostumbrado…bueno no es que no este acostum…

El punto es que es incómodo. Y ya.

El floto lentamente hasta tocar el marco de la puerta con la corona de su cabeza, entretenido ahora con la madera del marco, sus pies no tocan el suelo y no me parece ya tan sorprendente pues flota cada vez que quiere.

- Dzulian no tiene por qué agradecer – Dice en su tono rasposo y duro, pero no menos contento.

Hay una vacío, un silencio en donde escucho la leña quemándose, el chasquido de las brasas.

El de verdad ha cumplido con todo lo que dijo.… Mire a Vadim y luego el dinero y me pregunte si…Seria una locura, y sin duda peligrosa. Me mantuve en silencio por un momento más para meditar lo que había estado pensando hace unos segundos.

Tenía algo de miedo, desde luego, luego de lo que paso hace tres semanas me entro cierto temor, aunque no vi nada en las noticias o algo referente a la desaparición de un joven de la ciudad, el me aseguro que los ladrones no deberían ser extrañados por nadie.

No estoy tan de acuerdo…

Suspire por última vez y lo vi.

- ¿Quieres acompañarme? – Pregunte, internamente me pregunte ¿Qué coño estaba haciendo?

- ¿Vas a salir?-Me pregunta-

- ¿Quieres salir?

- Con Dzulian– Se trasladó hasta quedar a mi frente- Siempre.

-Solo no te comas a nadie…-le ordene. El medito, lo pensó, movió los ojos como si fuera algo muy delicado.

- ¡Esta bien!-

Tal vez salir esa tarde no fue una de mis mejores ideas, en especial por que hacia un frio horrendo, todo fue muy inesperado, no sabía a donde ir o que hacer, al preguntarle a Vadim mientras caminábamos por el centro, él se interesó en un afiche que anunciaba un partido de Hockey, a mí no me intereso tanto como a él. Nunca he estado en uno

Arrastrándome al estadio que estaba lleno de personas me aseguro que me gustaría. Era gracioso el verlo tan feliz por ver a dos equipos por patinar y pasarse un disco. Subí los escalones detrás de el para buscar unos asientos, no nos sentamos tan lejos sin embargo. No compramos comida ni nada de bebidas.

-Vadim, no entiendo nada de este deporte. – Le explique justo antes de que comenzara. Él se inclinó hacia mí

- Es como el futbol, pero aquí puedes empujar. –

El partido estaba andando y me ensordeció la bulla de la gente que lo menos que estaba haciendo era estar sentados. Había un hombre detrás de nosotros que me estaba gritando a la pata del cogote.

Me sentí mareado de repente, de todos modos me esforcé en ver el partido. Volví a Vadim que estaba en la misma posición que yo, pero de repente –No sé qué coño paso – grito. Si grito. Vadim grito ¿Vadim grita?

Incluso puedo decir que grita mucho más fuerte que el que tengo atrás.

Dios, son como bestias, los jugadores se empujan, se arrastras por el hielo, se gritan, se pasan el disco, revotan en el hielo, la gente está enfurecida porque su equipo no anoto. Cuando Vadim comenzó a gritar en ruso, supe que la cosa se había puesto intensa.

- ¡Oh, mira Dzulian! –

Yo arrugue el entrecejo, él tiene una enorme sonrisa y sus ojos están brillando bestialmente, me palmea la pierna varias veces que me hizo reaccionar, me di cuenta que estaba tieso en mi asiento.

- Mira, mira, mira…están peleando.-

O señor.

- Va,…Vadim eso no es bueno—

Él se echó a reír a mandíbula batiente, y no es como una de sus risas; suaves e infantiles, es una risa real sonora, macabra, está muy feliz.

- El Hockey es divertido, siempre pasa algo. –

Dos jugadores se están peleando en el hielo. Esto es malo, no se están peleando, están…matándose y lo peor es que la gente los anima, cuando menos lo espere vi a dos espectadores peleando no tan lejos de nosotros.

Ay Señor mío, ¿Por qué?

-Vámonos…-Le dije

- ¿Qué…? Pero no ha terminado.

- Ni va a terminar –le dije, apresurándome a levantarme y levante mi voz al hablarle porque el ruido infernal no me dejaba ni oírme - por qué el portero se está echando a varios –

Le toque la bufanda con jalones, Vadim se levantó con suavidad y sentí como algo pasaba por encima de mi cabeza, no sé qué era pero me roso el cabello, instintivamente me agache un poco y Vadim me imitó y otra cosa paso por encima de la suya.

Estábamos encorvados y yo apenas podía ver el camino a las escaleras en la tenuidad del ambiente. Avance y sentía una gran inquietud en mi pecho, cuando salí rápidamente de allí, encontré a Vadim detrás de mí muy calmado.

- ¿Dzulian no le gusto el Hockey?

Le pele los ojos con gesto incrédulo. Me di cuenta poco después que los nervios me hicieron temblar un poco las manos; soy una persona pacifica desde siempre y esos lugares tan agresivos me incomodan mucho, hubo un silencio en donde respire. Entre esas me comencé a reír.

Lo recuerdo y me da risa, no sé por qué. Mire a Vadim y me apreté los labios para no reírme de este momento, él está a pocos centímetros de mí, mirándome con atención. Le di un golpe leve en el antebrazo.

-No me mires así, coño – Le solté y sonreí me lleve la mano al pecho, ya estaba más calmado, rebobine todo lo que había visto y solté un risa sin abrir la boca, mutilada por mis labios. – Me asuste de verdad. ¿Y si nos caían a nosotros?.

Vadim me sonrió, coloco su mano en mi hombro, me acarició el cabello y quito algo de mis hebras.

- No dejaría que te pasara nada. – Me aseguró, me observo a los ojos y eso de cierto modo me tranquilizo. –

Vadim no tenía guantes y sus manos seguían tan frías como siempre. Me reí un poco más fuerte aliviando mi nerviosismo, hasta que me percate que tenía la cabeza hundida en su pecho, me sentí mareado de repente. Tal vez por eso pare en su pecho y no es duro como pensé, olía a tierra húmeda, no tan desagradable.

El toco la corona de mi cabeza con sus dedos y yo me encargue de enderezarme, me recosté ahora de la pared de la taquilla, cuando escuché a la muchedumbre que veía a la entrada, se enderece rápidamente.

-Ven. Vámonos antes de que vengan y formen una pelea aquí.

- Pero Vadim quiere pelear. –

¿Qué?

Lo vi, le sonreí incrédulo. Y él me sonríe, no, no va a pelear con nadie, ¿para qué? ¿Para que luego se coma a todos los jugadores y espectadores? Y yo, termine tostado y con traumas. No…no en mi guardia.

Le tome de la mano y lo jale lejos de allí, él se dejó, cuando salimos vimos cómo la gente se aglomero en la entrada y si estaban peleando. Vadim tenía emoción en los ojos. Sí, él quería divertirse también, Él quería caerse a coñazo limpio con esa gente, pero no hoy. No conmigo.

Cuando salimos, era de noche, y el frio se intensificó.

Las calles se llenaron de gente caminando y andando, corriendo, en grupos, comprando. La verdad solo caminamos por la calles bajo la luz de los postes, entre muchas personas. Vimos a dos autos de la policía ir al estadio y Vadim soltó una risita.

- ¿Siempre es así? –

-Casi siempre –Afirma el, viendo como la patrulla se pierde en la calle –

- Vadim, ¿quieres ir a beber? - Le pregunte de repente porque supuse que sería un poco más tranquilo. –

El asintió y por alguna razón giro el rostro hacia su izquierda y luego a la derecha como buscando a algo. Me miro y sonrió.

- Vadim conoce un pub. –Me dice ahora muy feliz, sin preguntarme me toma de la mano ¡y esta fría, coño!-

Cuando llegue allí, sentí un ambiente verdaderamente familiar. Era bonito, la luz tenue y no había tantas personas. Al pedir una mesa supe que Vadim conocía a la mesera, bueno al parecer conocía mucha gente allí. Llenó la mesa de vodka, no sé por qué no me sorprende.

Luego de tomarse tres botellas veo como deja mostrar sus colmillos en su dentadura.

- Creo que esto no fue una buena idea, te estas desatando.

El carcajea, dice algo en ruso que no entiendo pero se ve bastante alegre. Yo siento el alcohol afectarme luego de dos botellas de ron: Cacique.

- Nyet, Vadim no se embriaga fácilmente. – Me dice con una voz que parece salpicada sutilmente por el alcohol- Lo cual es bueno, porque a Vadim le gusta beber.

Carcajeo, y luego de la Séptima botella lo vi realmente feliz. Realmente feliz.

Me conto a cerca de su familia: Estaban en Rusia, y eran muchos, me dice que a veces visitaba el mausoleo donde estaba su cuerpo enterrado en un cementerio en Don, de hecho me cuenta que toda su familia había sido enterrada allí, afirmaba que era grato ver a todos los Bragisnkys reunidos, me entere imaginar como seria su familia o si tenía parientes vivos en otros lugares, todos altos, blancos, rubios y de contextura grandes. Quizás algunos sigan siendo militares o que se yo

Me pregunto si Vadim no se le ha aparecido a otros de sus familiares.

Termino por contarme cuando se disfrazaba de mujer y se divertía con muchos viejos pervertidos. Me imagino que ellos no están aquí para contarlo. Me imagino que esa clase de diversión solo es desde su punto de vista.

-No me digas que no eres virgen. – Le bromee- Yo pensaba que eras un ser puro.

Vadim afilo la mirada sonrió mostrando los colmillos, volvió a carcajear y golpeo la mesa con tanta fuerza en sus carcajadas que las botellas vacías se movieron. Sorprendentemente nadie parecía reparar en el comportamiento tan anormal de este demonio.

-Vadim no lo era cuando murió. –Me explica – Yo podía…"Fraternizar" con Viktor. No se nos permitía Uhmm… tener sexo anal…

- ¿Eres virgen por atrás? –Pregunte cautelosamente.

El me vio como si me intentara decir algo de; "Pobrecito, no entiende"

Me responde con una mirada de sus cejas arqueadas, algo como un ...¿Como puedes pensar que me dejare hacer tal cosa? , no lo se,

Vadim…tuvo muchos momentos para fraternizar con Viktor….

Hizo una pausa y luego dijo con voz muy despreocupada.

- Dzulian debe de conocer otras formas de tener…actos sexuales

Me quede en silencio. ¿Hablaba de sexo sin penetración?...¿solo roces y cosas así? . Me mantuve observándolo pero no le respondí nada al respecto. Debo suponer que el hacia esa clases de cosas cuando estaba vivo, desde luego que si, por que un hombre no solo se mantienen de….bueno eso pues….Y que además en algún momento Vadim bueno…se dejo llevar.

No creo que recordar a tu antiguo amante en una salida como esta sea lo mas adecuado asi que no quise preguntar nada mas.

Di una mirada por el salón donde estábamos y no sé si vi bien, a un joven con la mirada clavada en mí. Cuando me di cuenta el bajo los parpados.

- El ser puro es Dzulian, desde luego – Borbolló con un acento marcado por su raíz eslavo- Vadim es tan oscuro como…tú cabello.

Me toque el lado izquierdo de mi cabeza y toque mi cabello que es negro. Arrugué el entrecejo al poco tiempo le sonrió

- Nyet, el cabello de Dzulian es hermoso. –Dijo como si hablara con alguien más y tomo una botella que tenía cerca, miro por el cristal de ella y como no vio nada en ella la aparto y tomo otra que si estaba llena- Vadim no es tan lindo, los ojos de Dzulian son lindos… son como el cielo en primavera… Nebo vesnoy /cielo de primavera/

Me quede viéndolo. No se cómo tomar eso, mas con una sonrisa nerviosa y poco de vergüenza, seguro mis orejas se han enrojecido. Lo contemple con expectación, seguro esta borracho lo cual es…algo que me desorienta más….

- Mne nravitsya, kogda vy vidite menya /Me gusta cuando me ves así/

Me reí, porque su voz sonó torpe por las…no sé cuántas botellas de vodka que tenía sobre la mesa yo solo alcance a tomarme dos botellas de ron, y aunque no estoy tan mal, mi cabeza da vueltas.

Yo suelo tomar ron, estoy más que acostumbrado lo que sucede en este país es que el ron es muy caro, mucho, ya que lo traen de Sudamérica, naturalmente no lo compro, prefiero un cerveza que sabe rara pero ¿Qué puedo hacer yo con mi humilde sueldo?

-Vamos Vadim, ya estás hablando en ruso eso no puede ser bueno.

Vadim sonrió, me vio, y tarareo una risa luego de ver como llamaba a la chica que se llevó las botellas vacías, Vadim capturo una botella aun por la mitad con su….cola, la chica no se inmuto, yo estoy tratando de imitarla. Ella vio la cola, la vio, porque yo la vi…algo extraño tiene este pub…

Vi como Vadim se la tomaba de una sola vez.

Pensé en invitarlo a beber con mi familia, si solo promete no transformarse.

La mesera no me dio la cuenta, me dijo que iba por la casa y que pasara una buena noche. Me sorprendí, pero Vadim se levantó y pidió otra botella más, que le dieron muy diligentemente. Yo me incorporaba de esta sorpresa, de ver como se movía su colita bajo el sobretodo.

Cuando salimos del pub él estaba flotando y yo le rogué a Dios porque nadie nos viera, sorprendentemente fue así, se acercó a mí y me abrazo, diciendo que estaba muy feliz de la salida y todo, me levanto del piso.

Yo le palmee la espalda con calma. Me sentía mareado y que él me sostuviera me hizo sentir un poco más estable.

- De verdad me alegra que te hayas divertido… -Le confesé con una voz muy baja, salpicada de cansancio y alegría-

El aún no se movía, mis pies no han tocado el suelo en más de 20 segundos, Vadim sin duda está muy feliz, me da gracia y a la vez creo entenderlo.

- Vadim, será mejor irnos a casa – Le sugerí. Me bajó.

Él se enderezo poco a poco, sus ojos ya no son humanos, ni su cuerpo lo es; Blanco como la nieve que ha comenzado a caer a nuestro alrededor, tiene dos cuernos negros que hacen un contraste muy fuerte con su cabello ceniza, y su cola aún sigue moviéndose con lentitud detrás de él. No siento miedo como antes, ahora es una imagen familiar. Termino sonriéndole por inercia, pero él me observa fijamente a los ojos.

Cuando él se inclinó, yo me quede quieto esperando a que dijera lo que sea que su mente embriagada se le pudiera ocurrir, mas eso no paso, él se había inclinado solo para besarme. Estábamos a mitad de la acera. De noche. Él es un demonio desatado, ebrio y me está besando ¡Obviamente no reaccione en el momento! ¡Yo estaba ebrio también!

Me tomo varios segundos reaccionar al tacto de sus labios sobre los míos. Sentí unos escalofríos, un estremecimiento que me hizo parpadear y luego moví los ojos y abrí un poco los labios con la acción de decir algo pero nada salió.

Para rematar a esta situación, me acaricio la mejilla con sus manos que están tibias, moví los labios correspondiendo en el último momento que se alejó. cerré los ojos fuertemente, aturdido. Yo sabía lo que había sido eso, no me voy a mentir, aun así, siento mucha vergüenza de verle el rostro en este momento. Vadim me acaba de besar.

Escucho su risa infantil y luego suspira, de esos suspiros que se dan cuando estas satisfecho. Me sentí tremendamente incómodo y nervioso y de la sorpresa se me paso la embriaguez. Cuando levante los ojos solo alcance a ver sus labios relamiéndose. Definitivamente no podía verle el rostro.


Gracias por leer, y por comentar.

Oooohh Sabes que es con ustedes Kazeshiro-sama y Debittouya, Gracias por el interes y sus palabras

DamistaH.