Capítulo 2
Sentada dentro de su jet privado con miles de cosas en su haber, Shaina tecleaba rápidamente órdenes que debían ser ejecutadas en todas sus empresas. De las más importantes ella había podido hacer los arreglos necesarios, pero no pudo dedicarle todo su tiempo al trabajo y miles de personas dependían de las decisiones que ella tomaba. Tenía varios secretarios a sus órdenes que harían lo mejor que podían para ayudarle a mantener las empresas en el perfecto estado que su padre las tenía y en otras ella solo era la accionista mayoritaria así que les dejaba el manejo a los socios de su padre, con la condición de que no podían tomarse decisiones que afecten a los trabajadores sin su aprobación. Aun asi le gustaba mantener el contro.
Si. La Diosa Artemisa había tenido razón. El camino que tomo fue el correcto.
Flashback.
Karl se mantuvo en silencio mientras Shaina le conto toda su historia desde que llego al santuario a los 3 años: Como no recordaba a su familia, como le habían dicho que su familia había sido asesinada en Italia; como había obtenido su armadura de Plata a los 9 años, como entreno a Cassius, y desde luego le hablo de Seiya, desde que vio su cara sin la máscara la primera vez hasta la última; De las reglas que las amazonas tenían de "amarlo o matarlo" y como el en realidad no la amaba y lo que Artemisa le había dicho por medio del oráculo algunas horas atrás.
Se desahogó completamente con alguien que ella acababa de conocer porque seria mas fácil que no la juzgara. Es como si necesitara contar su historia para poder liberarse de todo eso que tenia sobre sus hombros.
Al terminar, ya era de noche. Suspiro y se dio cuenta que El la miraba atentamente, sin juzgarla.
- Ahora sabes toda mi historia. Ves como no tengo opción? Ya vete por favor. – suplico Shaina levantándose de donde estaba sentada, cansada anímicamente. De lo contrario lo hubiera mandado a volar fácilmente.
- Todo lo contrario, quiero ayudarte y puedo hacerlo! – Dijo el desconocido – Espera aquí.
Se dirigió corriendo a un viejo jeep que estaba a unos cien metros de distancia y del que Shaina no se habia percatado.
Ella no entendía como podía ayudarla. Vamos! Que si ni Athena ni Artemisa le podían dar una respuesta concreta como podría hacerlo él?
Regreso con una maleta de gimnasio en la mano.
- Te voy a dar una alternativa más. No sé si es algo que puedas hacer o quieras hacer. En parte es algo que intentabas hacer pero sin hacerlo.
Shaina solo se le quedo viendo con cara de háblame-más-despacio. Ese extraño personaje comenzaba a sacarla de quicio.
Karl rio.
-Pero que locura… Es obvio que no confiaras en mi a la primera y haces bien. Dejame darte bien mi nombre Vicealmirante Karl Brian Riber, de la… mmm… Digamos que la versión moderna del Servicio Naval –ella no se movió.- No me has dicho tu nombre. Lo necesito para poder seguir conversando contigo.
- (Carajo! Eso quiere decir que no piensa irse?) – Pensó Ella – Mi nombre es Shaina de Ophiuco.
- Bonito nombre… no muy común… - Dijo el mientras abría la maleta – Mucho gusto entonces Shaina. Esto es lo que se me ocurre que puedo ofrecerte.
Extendió unas prendas hacia Shaina que las tomo por curiosidad. Esperaba que no fuera un vestido, ya que jamás se había puesto uno, ni esperaba poder ponérselo pronto ya que era cero femenina.
- Es un conjunto para gimnasio NUEVO que compre en el Bazar de Delfos. Es muy ligero y no estoy muy convencido de que fuera para hombre, así que pensaba en regalárselo a una de mis colegas a mi regreso. Tal vez te quede un poco grande. – Dijo Karl – Te ofrezco que comiences una nueva vida lejos del santuario. Yo te ayudare.
- Una nueva vida en el santuario? Renunciar a todo lo que he conocido desde niña? Eso no puedo hacerlo. Soy un Caballero de Plata de Athena. Debo quedarme a servirla hasta que ella ya no me necesite. – Grito Shaina
Karl le miro una mirada fija a Shaina. Era extraño que no le pudiera sostener la mirada. Al menos era un buen pretexto para mirar la ropa que tenía en sus manos.
La voz del Oráculo comenzó a retumbar en sus oídos. "Tendrás mi bendición sea cual sea el camino que elijas y volverás a ser feliz. Tú nunca dejaras de ser una amazona para mí.".
Esa era la decisión de la que Artemisa le había hablado. La decisión que cambiaria el rumbo de su vida.
Fin del Flashback
Shaina miro al Otro lado de su jet privado. Una esbelta figura estaba recostada en dos asientos. Estaba profundamente dormida y su pie derecho estaba vendado y recargado en un banquillo.
- ( En que nuevo lio me he metido ) – Pensó mientras veía a su nueva compañera.
Llegaron al aeropuerto de Atenas a la hora acordada. Su chofer y compañero de aventuras James, un treintañero bastante apuesto de cabello rubio y ojos azules, ya la estaba esperando con su auto.
Lo había mandado con varios días de anticipación en un vuelo comercial para que todo estuviera listo para su llegada.
James había estado al servicio de sus padres desde hacia mas de 10 años. Había visto a la pareja sufrir siempre en silencio por la desaparición de su única hija cuando su niñera se la había llevado a Italia en una emergencia familiar mientras que sus padres habían viajado, y mientras estaba ahí un grupo de asesinos habían atacado el pueblo y asesinado a todos. Nunca más supieron de su hija hasta que un joven Vicealmirante los había contactado tres años atrás dándoles la noticia más inimaginable: Su hija seguía viva y él se las regresaría.
Obviamente, por ser unas personas tan importantes, sus abogados habían pedido toda clase de pruebas médicas y biológicas, las cuales pasaron sin problemas. Sus padres estaban que no cabían de gusto y anunciaron al mundo su alegría. (Omitiendo los detalles escabrosos).
Su padre dejo de trabajar para dedicarse a ella en cuerpo y alma en un afán de recuperar todos esos años perdidos, y estuvo en cada paso del camino para ver convertirse a la jovencita que habia llegado arisca y con problemas de Ira en la damita que ahora era.
Desgraciadamente, James también había estado presente semanas antes en el accidente que hizo que tanto Lord como Lady Sedwick murieran cuando, estando relativamente cerca de su casa en Escocia, la neblina había bajado tanto que aun cuando el chofer tenía una experiencia envidiable, no pudo evitar chocar con un rebano de ovejas que salió de la nada, ocasionando la muerte instantánea de los padres de Shaina.
James se sintió culpable, aun cuando los peritos lo desligaron de toda culpa y juró que pasara lo que pasara, él le seguiría fiel a la señorita Elaine y le serviría hasta la muerte.
Ayudo a la chica de cabello rojizo a bajar del avión llevándola en brazos. Era una gran amiga de la señorita Elaine y ahora viviría con ella, por lo que le pidió a James la atendiera y cuidara como si fuera ella misma.
A James se le hizo extraño nunca haber visto antes a esa chica, pero ordenes eran órdenes. Tal vez era su amiga de antes de que reuniera con sus padres. Era muy amable con él y aunque por el momento se encontraba lastimada, intentaba ser lo más independiente posible para no darle molestias, lo que a el le parecía particularmente fascinante.
La introdujo en el nuevo Rolls Royce que había adquirido apenas esa semana por órdenes de la Señorita Elaine y se dirigió a la nueva mansión.
Llegaron un poco retrasados debido a que Shaina no contaba con que tenían que hacer todo un rodeo para llegar. Nunca se le ocurrió que pasar junto al Santuario les complicaría la existencia debido a toda la seguridad que ella misma parecio olvidar. No recordaba que ella misma, como Comandante de la Seguridad del Santuario había hecho todas esas provisiones.
- Que hermosa casa Shaina – Exclamo su amiga Aimé con alegría
- Es una hermosa adquisición de mi padre sin lugar a dudas – Dijo Shaina mientras su voz se entrecorto ante el recuerdo de sus padres – No sé qué planes tenía para ella pero intuyo que era un regalo para mí.
- No te pongas triste Shaina – Dijo Aimé abrazándola – Yo te quiero como si fueras mi hermana y Brian también.
Ahhh como había pasado el tiempo desde aquel en el que a Shaina no le gustaba ningún tipo de contacto humano y la Shaina de ahora que ya incluso se dejaba abrazar.
La ex amazona la miro conmovida y sonrió para sí misma. En el poco tiempo que llevaban juntas, ambas habían simpatizado desde el primer momento. Aimé era unos centímetros más alta que Shaina y Oh Dioses más delgada sobre todo de las caderas, (Esto último obviamente no le caía nada en gracia) pero era lógico si se ponía a pensar que Shaina conservaba sus curvas y su musculatura gracias al ejercicio y Aimé era más del tipo delicado, intelectual.
James subió directamente a Aimé a su habitación por instrucciones de Shaina mientras esta recorría la casa por primera vez y tomaba nota de lo que le gustaba, de lo que no le gustaba y las modificaciones que tendría que hacerle. Aimé estaría ahí durante algún tiempo y debido a que estaba delicada de salud "los doctores" le habían recomendado tranquilidad a nivel del mar, pretexto muy bien aprovechado para llegar a ese lugar.
Llego al Ala norte de la casa. Se dirigió al gran ventanal de la habitación donde se encontraba y se sorprendió al ver que tenía una gran vista del Santuario a Athena. Definitivamente no había olvidado a Seiya, ni toda su vida en el Santuario. Extrañaba ser huraña, enojona y agresiva.
Debería ir a visitar Delos de nuevo? Como la recibirían en el Santuario si la veían de vuelta? La habría alguien extrañado? Qué pasaría si no lo lograba? Y si le fallaba a Karl? Y si al estar tan cerca de Seiya su corazón la traicionaba.
Flashback 2
- A Grecia? Estás loco? No he pisado suelo griego desde que me sacaste! – Grito Shaina totalmente histérica mientras se levantaba de un brinco.
Karl no se inmuto. Se quedó en silencio esperando que se le bajara un poco la histeria a Shaina. Ya conocía sus cambios de humor y sabia como aguantarlos y también que ella trataría de tranquilizarse sola. La vio divertido. Shaina hacia sus ejercicio de respiración y mantras de los cuales alguna vez se había burlado cuando vio que Shaka de Virgo los hacia, todo para tranquilizarse.
- Ok. Ok. Perdón. No debo exaltarme. Me disculpo. – Dijo Shaina regresando a su asiento toda modosita. – Para que quieres que vaya a Grecia?
- Así está mejor. – dijo Karl Sonriendo – Todo es parte de mi plan. No debes olvidar Shaina que cuando te devolví al mundo que por derecho te correspondía, dijiste que si alguna vez te necesitaba me ayudarías.
Shaina suspiro. Ese día estaba tan emocionada que hubiera podido decir cualquier cosa sin que de verdad quisiera hacerlo. Pero eso lo juro por Artemisa y Athena. No podía romper su promesa.
Con expresión de desaliento Shaina le dijo:
- De acuerdo. Tú ganas. Que quieres que haga?
Karl le lanzo una de esas encantadoras sonrisas que ella nunca pudo resistir.
- Deja te cuento todo desde el principio para que todo tenga sentido. – dijo acomodándose en su asiento - Como te había contado, yo soy un militar del futuro. Allá vivo. Soy pacifista de corazón, e intento serlo lo más que se puede. Debido a esto, en una guerra que habrá en algunos años, yo me enrole para una posición militar de investigación. Deje a mi prometida Lisa Hayes, hija de un gran Almirante y el gran amor de mi vida aquí en la tierra esperando que alcanzara la mayoría de edad para poder casarnos. Su padre no aprobaba que yo no sirviera para matar y además admito que éramos muy jóvenes. Ya estando en la Base Sara en Marte… Sí, no pongas esa cara, en el futuro conquistamos por fin Marte y pusimos una Base militar de Vigilancia, yo le escribía casi diario. En serio que la extrañaba, pero si me hubiera quedado un poco más ahí, me la hubiera robado y ella hubiera sido repudiada por el Almirante. Yo no quise que ella sufriera por eso. Sobreviví algunos meses en Marte con su recuerdo. Ella me enviaba fotos que yo con alegría ponía en mi camarote. Todos mis compañeros decían que estaba loco por haberla dejado sola. Antes de venir a Marte, ella me prometió enrolarse en el ejército para alcanzarme en la Base Sara, pero afortunadamente (dentro de mi mala suerte), su padre se enteró y la cambio de posición hacia la flota estelar. Digamos que era lo mismo pero diferente Base.
Shaina se puso más cómoda doblando sus rodillas sobre el sofa. Esa historia no la sabia completa y ciertamente era muy interesante.
Karl Prosiguió:
- La guerra continuaba en la tierra y necesitábamos apoyo, ya que se rumoraba que seriamos atacados ahí en Marte. Mi Comandante me mando en una misión secreta hacia la nave Voltron, con un recado para el Capitán de venir a rescatarnos. No bien llegue a donde estaba Voltron cuando la Base de Marte fue atacada y nadie sobrevivió. Voltron también tuvo que cambiar de Orbita y no hubo forma de comunicarme con Lisa para informarle que estaba bien. Después de eso ella termino su entrenamiento y fue asignada al SDF-1. Termino la batalla en la tierra pero ahora comenzaba una batalla en contra de los Zentraedi y nosotros a nuestra vez, con los Drull.
- Años pasaron antes de volver a saber del SDF-1. Ella me dio por muerto, y yo la daba por muerta a ella. Cuando con alegría me entere que el SDF-1 había sobrevivido (lo siento Shaina, no quiero darte más detalles de los necesarios), ella ya había seguido con su vida y se había enamorado de Rick Hunter. Yo solo quería que ella fuera feliz. Intente olvidarla. Te lo juro! Pero ella se hacía cada vez más famosa entre todas las naves. Llego a ser Almirante de la flota en el SDF-3 y supe que finalmente había fecha de boda con Rick Hunter. Mi corazón se caía en pedazos, pero no podía hacer nada. Digamos que me rendí. Hice lo que tú. Rendirme ante el destino. Esto que te estoy contando es reciente. De esta misma semana de hecho
Shaina contuvo la respiración por unos segundos. El tono de su voz le recordaba su mismo dolor debajo del Sauce anios atrás.
- Aun cuando yo había ascendido de rangos con los años, las tacticas de guerra no es lo mío. Me pasaba el tiempo libre con mi amigo Frederick, dentro del laboratorio o recolectando muestras en asteroides. Hace unos días, yo estaba digamos que un poco más deprimido que de costumbre, y Frederick me pidió que le ayudara con ciertas muestras en un lugar cercano a donde estábamos. Salimos. Estábamos en un pequeño asteroide cuando una de las naves de la flota de la tierra cayó a pocos kilómetros de donde estábamos. Éramos los únicos que estábamos cerca y acudimos a prestar ayuda. Afortunadamente la nave se había quedado sin combustible y no estalló, pero imagínate mi sorpresa al descubrir que el piloto era ella. Mi Lisa! Estaba ahí, frente a mis ojos, más hermosa que nunca, y desmayada. Le pedí ayuda a Frederick y la transportamos de inmediato y con sumo cuidado a Voltron. Nadie estaba en la sala médica más que nosotros y traía anillo de boda. Ya se había casado. Que había pasado? Por que estaba ahí? Es algo que hasta la fecha no lo sé. El SDF-3 no estaba ni cerca de nuestra ruta. De hecho estabamos en lados completamente opuestos del universo si tomas en cuenta la relacion con la tierra... El destino me había traido a Lisa de vuelta y no iba a desaprovechar la oportunidad. Verdad?
Shaina asintió comprendiendo.
- Afortunadamente no esta mal herida pero desgraciadamente no recuerda nada! El golpe fue demasiado fuerte incluso se rompio el casco y le lacero la mejilla. Pudo morir pero solo su pie sufrio una fractura y tiene algunas contusiones. Le pedi a Freddy que guardara el secreto de quien es. La tengo en estado de hibernacion mientras vine para acá. Es ahí donde necesito que me ayudes.
Shaina lo miro asombrada.
- Donde entro yo en todo esto? Me dijiste que querias que entrenara a alguien, Quien es? – Insistió
- A Lisa, voy a dejarla así, sin memoria. Te la voy a traer y necesito que la entrenes como si ella fuera a ganar una armadura. Tú sabes cómo hacerlo. Aun cuando su figura es delicada, siempre ha hecho deporte así que esta en excelente condición física. Cuando se recupere de su pierna, comienza a entrenarla.
- Espera… espera… Alto ahí! Quieres que entrene al amor de tu vida como se entrena a una amazona? Estas loco? – Dijo Shaina – Y quieres que lo haga en Grecia? Y si la gente se da cuenta? De nuevo te pregunto … Estas loco?
Karl sin pestañear le contesto.
- Tal vez si lo este. He planeado todo con mucho cuidado. Gracias a mis archivos me entero de todo lo que paso en esta época. Incluyendo el hecho de que tus padres te metieron al equipo de gimnasia olímpica de Londres para justificar tu complexión atlética y que ganaste muchos premios. Lisa era hasta donde me quede, campeona de patinaje artístico sobre hielo además de una pianista excelente. Ahí tienes tu pretexto. Tú la ensenas gimnasia y ella patinaje. Listo. No te será difícil. Ya te dije que el coraje y la condición ella las tiene.
Shaina jugaba con la idea en su mente. Cuanto extrañaba entrenar duramente y ensenar nuevos alumnos…. Caminaba indecisa por toda la habitación. Debía dejar acaso su vida tranquila de mujer de negocios y regresar a las andadas? Estaba permitido entrenar ahora que ella había renunciado a su vida en el Santuario? Ella había aprendido a esconder su cosmos durante 3 años para que no pudieran encontrarla… Qué pasaría si en su emoción del entrenamiento lo explotaba?
Karl la miraba inquieto. Ella aun así podría negarse. Le había dado otra oportunidad de vida y el por su egoísmo involuntariamente la estaba regresando al pasado.
Pasaron unos minutos que a él se le hicieron horas. Shaina se sentó y le dijo:
- Es una oferta muy tentadora Karl, pero he caído en cuenta que no me has dado un motivo lógico y valido para entrenarla como amazona. Si la quieres esconder tienes todas mis casas y fortuna a tu disposición, pero lo que me pides es algo en extremo difícil desde el punto de vista físico para ella. No importa que tan buena sea su condición nunca sabrás bien como es un entrenamiento de Caballero del Santuario. Ni podría siquiera decírtelo pues es prohibido. Que es lo que intentas lograr con todo esto?
Karl tomo sus manos y le dijo mirándola a los ojos.
- Quiero que entre ella y tú, maten a Seiya.
Shaina sintió que el piso se le movió. Matar a Seiya? Es decir que tenía que volver a verlo?… Ella tenía motivos para en el pasado querer matarlo. Ya no. Shaina había muerto el día que salió del Santuario.
- Tengo razones para pensar que Seiya es el padre biologico de Rick Hunter. Si Seiya muere, Rick Hunter no existe, y Lisa seria libre para estar conmigo. – Dijo Karl viendo como Shaina se ruborizaba al siquiera pensarlo.
- Esa es tu única opción? Y si no logramos matarlo? No pude hacerlo con todas mis fuerzas en el pasado… Cuanto tiempo tenemos? – Pregunto Shaina
Karl regreso al bar.
- Si hay otra opción, que no es la que yo quisiera tomar. Si por alguna razón no consiguen Matar a Seiya, según las nuevas reglas, Si Hunter no presenta pruebas de que Lisa está viva, dentro de un año de nuestra era, Se declarara oficialmente Viudo.
Fin del Flashback y del capitulo
