Entramos en la recta final del fic (no puedo decir exactamente cuántos capítulos quedan pero no más de 5).
CAPÍTULO 9: COMIENZA EL PLAN
Había pasado 1 mes desde la muerte de Sam. Durante todo este tiempo el ambiente en la hermandad había sido realmente malo ya que Blaine no podía ver a Kurt ya que a pesar de que la policía lo había dejado en libertad lo seguía culpando del asesinato de su amado. Tanto Finn como Puck y Artie intentaron que Blaine se llevara bien con Kurt pero era inútil. El moreno no podía aguantarlo. Simplemente no podía. Finalmente todos desistieron y dejaron que se llevaran mal.
Aquel día Blaine estaba en la habitación de Sam ya que no podía estar en la que era su habitación ya que fue donde murió su amado y entonces entró Artie.
- Hey Blaine.
- ¿Qué pasa Artie?
- Yo ... quería hablarte de una cosa.
- Si es sobre Kurt no quiero saber nada.
- No es sobre Kurt.
- Ok. Entonces ¿qué querías decirme?
- ¿Sabes una cosa? Estoy saliendo con Kitty.
- ¿La animadora?
- Sï, la misma.
- Me alegro mucho por tí, Artie.
- Gracias.
- De nada.
- El caso es que tengo que agradecérselo a Sam ¿sabes? La noche antes de que muriera le hablé de mis sentimientos que tengo por Kitty y él me aconsejó que me declarara pese a que yo no quería hacerlo ya que pensaba que me iba a rechazar y fíjate ahora. Es mi novia ¿te lo puedes creer?
- Sam era muy bueno con todos. Es lo que más me gustaba de él.
- Lo siento si te hecho que pensaras en él ...
- No pasa nada, es más te agradezco que lo hayas hecho. Puede que haya pasado sólo un mes pero tengo bastante claro que jamás voy a olvidar a Sam. Prefiero que me hables de él si quieres a no hacerlo porque se sobreentiende que tengo que "normalizar" la situación.
- ¿Le echas de menos, no?
- Todos los días y el hecho de que esté durmiendo en su habitación no me ayuda demasiado.
- ¿Por qué no te vas? Quiero decir está bien que lo eches de menos pero yo creo que no es muy sano dormir donde solía hacerlo él.
- ¿Qué quieres, qué duerma donde dormía yo, es decir, el lugar donde murió él?
- No, me refería a dejar la hermandad.
Porque entonces todo lo que hecho hasta ahora seria en vano. No pienso parar hasta que encarcelen a Kurt y si me quedo en la hermandad puedo vigilar sus movimientos.
- Como quieras ... pero aún así pienso que no deberías hacerlo. La policía ya investigó y si no ha encontrado nada significa que no es.
- Artie, por favor no sigas.
- Está bien. Me voy, que he quedado con Kitty.
- Ok.
Y entonces Artie se fue de la habitación de Blaine. Al cabo de un rato el moreno decidió salir de su habitación para ir a ver su amigo Sebastian. Realmente él junto a Artie eran los únicos que comprendían por lo que estaba pasando a pesar de que tanto el chico que va en silla de ruedas como el castaño intentaran convencerle de que dejara de culpar a Kurt por el asesinato de su amado.
- ¿Qué te pongo Blaine?
- Sólo venía a hablar. Cada día aguanto menos estar en la casa.
- Lo entiendo. Yo hace tiempo que me hubiera ido.
- Y yo, pero ya sabes que no pienso parar hasta que encarcelen a Kurt.
- Blaine, te voy a decir una cosa y no quiero que te enfades conmigo ¿vale?
- Supongo que sé lo que me vas a decir y aunque me lo digas mi opinión va a ser la misma.
- Yo sólo te quiero decir que no seas tan cabezón. Lo único que sabes es que alguien mató a Sam pero no sabes realmente si fue Kurt. Está claro que hasta ahora es el sospechoso número 1 pero no hay pruebas suficientes. Lo que te estoy diciendo ... lo que te estoy diciendo es que el hecho de estar emperrado en que es Kurt hace que realmente no puedas ver las pruebas que seguramente te podrían llevar al auténtico asesino.
- Es que sé que es él Sebastian.
- Aunque lo creas no puedes emperrarte. Al menos tiene que haber una parte de ti que dude. Si todos los policías fueran como tú probablemente habría mucha gente que estaría metida en la cárcel por crímenes que no cometieron.
- Suponiendo que te hago caso. ¿Qué hago ahora?
- Yo ... yo intentaría saber la versión de Kurt y comprobar que es cierta.
- Él me dijo que estuvo durmiendo cuando asesinaron a Sam.
- Pues comprueba que dice la verdad o al menos investiga quien pudo asesinar a Sam aparte de Kurt.
- Lo siento pero no pienso hacerlo.
- Ok, pero házme caso Blaine. Al menos no hagas algo de lo que te puedas arrepentir.
- Tranquilo, que no lo haré.
Y entonces se fue de la cafetería. Cuando salió de allí estuvo pensando en lo que Sebastian le había dicho y aunque no estaba de acuerdo en un principio luego se puso a pensar en la promesa que le hizo a Sam así que decidió pensar en un plan para seguir la estrategia que había propuesto Sebastian. Tras varias horas el moreno ya pensó en lo que iba a hacer así que decidió volver a la hermandad para hablar con Kurt.
- ¿Podemos hablar Kurt?
- Si es sobre Sam no quiero hablar.
- De hecho es sobre él ... yo ... yo quiero pedirte perdón.
- ¿Cómo?
- Sí, quería pedirte perdón por acusarte de matar a Sam. Aunque al principio pudiera tener razón los policías descubrieron que no tenías motivos para matarle así que ...
- Yo ... guau ... gracias Blaine.
- Entonces ... ¿supongo que ya está todo arreglado?
- Supongo que sí.
- Bien ... me alegro mucho, de verdad.
- Esto ... hay una cosa que quise decir antes de que me acusaras sobre el asesinato de Sam. Además ésto podría hasta demostrar que soy un poco más inocente.
- ¿Qué es?
- ¿Te acuerdas de la estúpida norma que te dije sobre que no podías acostarte en la hermandad?
- Claro que la recuerdo.
- Esa norma ... esa norma no existe ... al menos en esta época.
- ¿Qué dices?
- Verás Blaine, aquellos días sólo quería gastaros una pequeña broma. Quizá se me fue de las manos pero ahora ya lo sabes y lo siento mucho por haber discutido.
- Pero no lo entiendo ¿por qué tenía el sello y todo el documento?
- Pues ... porque hace tiempo si que estaba la norma. Simplemente imprimí una copia de las normas básicas y la página donde estaba esa norma la puse.
- ¿Qué?
- Lo siento mucho. Yo ... yo sólo quería gastaros a ti y a Sam una novatada. ¿Por qué te piensas que ni Finn ni Puck ni yo hicimos cuando Artie practicó sexo?
- Aún así es demasiado ...
- Lo sé, por eso quería pedirte perdón. La cosa se me fue de las manos. Realmente estaba contento porque vosotros 2 estuvierais juntos. Me recordabais a mi y a mi último ex ...
- ¿Aún le echas de menos?
- Sí. Realmente creo que era mi alma gemela al igual que también pienso que Sam era la tuya.
- Gracias por decirme eso.
- De nada.
- Ojalá Sam estuviera para oírlo todo.
- Yo creo que sí que está. Está en tu corazón Blaine. Seguro que lo está escuchando.
- Lo que no me cuadra es que si no fuiste tú ¿quién querría hacerle daño a Sam?
- No sé, pero me imagino que será el mismo que asesinó a Rory, a Jake y a Roz.
- Supongo que tienes razón.
- Blaine, yo ... yo quiero ayudarte a encontrar al asesino.
- ¿Por qué?
- Me siento culpable y no te merecías algo así. A lo mejor el asesino escuchó nuestra discusión y por eso actuó así. Es como si el asesino tuviera ojos por toda la hermandad y aprovechara la más mínima oportunidad para matar a alguien aprovechando las debilidades del resto de nosotros. Por ejemplo Puck no tenía cuartada y todo el mundo sabía que no se llevaba bien con Jake. Ahora yo con Sam.
- ¿En serio piensas que Puck no lo hizo?
- No, no lo hizo.
- Entonces si lo piensas bien si ni tu, ni yo ni Puck somos el asesino eso significa que tendría que ser o Finn o Artie y Artie no puede ser por el hecho de estar en silla de ruedas.
- Finn no creo que lo hiciera. Estuvo conmigo cuando mataron a Jake.
- Pues no lo sé quien puede ser.
- Entonces ¿aceptas mi ayuda?
Entonces Blaine se puso a pensar en lo que le acababa de proponer. Él creía que Kurt es el asesino así que si acepta su ayuda no iba a poder demostrar que Kurt es el asesino pero sin embargo si aceptaba su ayuda podría vigilar más a Kurt y pensó que, tal vez, podría cometer un error y le podría pillar.
- Está bien, acepto tu ayuda.
- Genial, gracias. Me voy que he quedado.
- Ok. Hasta luego.
- Hasta luego.
Y entonces Kurt se fue. En cuanto lo hizo Blaine se fue a su nueva habitación y, al verse en el espejo, empezó a darle rabia la conversación que acababa de tener con Kurt, ya que seguía pensando que era él el asesino pero luego pensó en que haría lo que fuera por descubrir al asesino de Sam y logró calmarse. A los cinco minutos alguien tocó a la puerta. Se trataba de Artie.
- ¡Hey Artie!
- Hola.
- Acabo de ver a Kurt contento y sólo estás tú en la casa. ¿Qué ha pasado?
Por un momento Blaine pensó en contarle el plan de hacer como que Kurt le cae bien para pillarlo por sorpresa pero decidió no decírselo ya que así nadie sabría el secreto.
- Pues ... Kurt y yo hemos estado hablando. He decidido que no lo voy a culpar por el asesinato de Sam aunque si encuentro pruebas de que si que lo hizo volveré a tratarle como lo he hecho durante este mes.
- Yo ... yo ... me alegro mucho. Ya no es el hecho de que el ambiente en la casa va a mejorar sino que a ti también te vendrá bien.
- Supongo que he estado negándome la realidad.
- ¿Qué te ha hecho cambiar de opinión? Digo, porque los chicos y yo hemos estado intentando que cambiaras de opinión y no había forma.
- Artie ¿qué ocurre cuando a alguien le dices "no hagas esto"?
- Ya veo ... entonces
- Pues eso es lo que pasa.
- Entonces ¿quién crees que mató a Sam?
- ¿La verdad? No lo sé pero pienso averiguarlo.
- Ojalá lo encuentres Blaine.
- Ojalá tengas razón. Si me disculpas me voy a dar una vuelta.
- Ok.
Y entonces Blaine se fue de la casa para dirigirse al cementerio. Cuando llegó allí se fue a la tumba de Sam y empezó a hablar como si pudiera escucharle.
- He comenzado con mi plan. No sé si estás de acuerdo con él pero es la única forma de poder vengarme por lo que te hicieron. Te prometo que voy a encontrar a tu asesino y no pienso parar hasta conseguirlo.
CONTINUARA
