Disclaimer: Los personajes de la película Maléfica no me pertenecen...PERO OJALÁ! Y no hago esto para sacar dinero.


Old married Couple

Capítulo 5

En el gran castillo del reino de los hombres se empezaba a poner el sol. El cielo se teñía de colores anaranjados, salmones, y violetas, que cubrían los rastros de azul del que una vez en ese día fue.

Aurora, la joven Reina, salió a paso lento hacia el gran balcón que estaba unido a sus aposentos. Desde allí podía observar a su madrina volar, en su paseo de la tarde. Miraba con expresión soñadora las grandes alas que se batían sin cesar en el aire, sujetando sin fallar el cuerpo de Maléfica, por encima de las nubes, y, como ella dijo una vez "Con el viento en contra"

Notaba su corazón palpitar, ansiando sentir la libertad de la que disponía ella al volar. Si tan solo tuviera alas ella también...Si pudiera sentir una mínima parte de lo que era ver el mundo desde arriba.

-Parece que alguien está soñando despierta de nuevo- La masculina voz de Diaval, consejero de Maléfica, y no esclavo, la sobresaltó.

-¡Diaval! ¿Qué estás haciendo aquí?

El medio cuervo la miraba, sentado en la barandilla de piedra del balcón. Tenía una pierna colgando, y la otra encogida, con la rodilla tocando su pecho, y miraba a Aurora con una expresión pícara.

-Si no requerís mi deslumbrante presencia, entonces partiré hacia las ciénagas de nuevo.- Dijo exageradamente, jugueteando con la piedra engarzada que colgaba de su cuello.

Gracias a esta, Diaval podía ahora cambiar de forma a su gusto. Este regalo había sido entregado por Maléfica, y tan solo respondería a Diaval. Asi ningún hombre podría aprovecharse de él.

-Oh, ¡para ya!- Aurora rió, dándole un empujón en el brazo, con el que Diaval casi se cae.

-¡Eh! Cuidado princesa, que si no soy pájaro no puedo evitar una caida de diez pisos.

Aurora rió suavemente, y luego volvió a suspirar, apoyando los codos en la barandilla de piedra.

-Diaval, a veces me dais mucha envidia, Maléfica y tú.

-¿Nosotros? ¿Por qué?

-No lo se. Supongo que hay momentos en los que me gustaría ser "libre como un pájaro". Tengo curiosidad por saber que es lo que sentís ambos al volar.

Diaval no pudo evitar sonreir. Abrió los brazos.

-Anda polluelo, ven aquí.- La llamó con voz paternal, y Aurora se refugió entre sus brazos. -La vida de Reina a veces puede ser estresante, eh?

-Ni que lo digas.

Ambos se quedaron observando el atardecer hasta que el sol se había puesto casi, viendo a Maléfica aparecer de vez en cuando entre las nubes, a lo lejos, disfrutando de su libertad.

Diaval jugueteaba distraído con su colgante, cuando se le ocurrió la mayor idea que había tenido jamás.

-Princesa...

-¿Si?

-¿Tienes miedo de las alturas?

Aurora frunció el ceño, confusa, y miró a su padrino prensando los labios.

-No, ¿Por qué?

La mirada que recibió de Diaval anunciaba algo tan loco como emocionante.


-¡YIIIIIIIIIAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH! -Aurora chilló levantando los brazos. subían y bajaban como si estuvieran en una montaña rusa, y la histérica risa de la Reina indicaba lo bien que se lo estaba pasando.

-¡MAS ALTOOOOOOOOO! ¡MÁS ALTOOOOOOOOOOOO!

Diaval, con un rugido, descenció unos metros tomando impulso, y cuando Aurora se aferró a su escamado cuello, volvió a ascender, dando vueltas sobre si mismo.

-¡ES EL DIA MAS DIVERTIDO...DE MI VIDAAAAAA!- Gritó Aurora al viento. Diaval respondió rugiendo, y se lanzó en picado al vacío.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH!- Aurora sentía que se le iba a salir el corazón por la boca, y cuando ya parecía que iban a caer inevitablemente en el lago Diaval extendió las grandes alas de Dragón, y rectificó la trayectoria del vuelo, justo para que ambos planearan casi a ras del nivel del agua.

Aurora se estiró, y abrió los brazos, dejando que el viento golpease su rostro y su cuerpo. Cerró los ojos, sintiendo el aire frío, mezclado de vez en cuando con gotas de agua. Podía cortar el viento con los dedos, llenarse los pulmones de aire nuevo.

El vuelo se hizo cada vez más suave, y cuando ascendieron de nuevo en la noche Aurora creyó que podía tocar las estrellas. Observó maravillada los puntos blancos de luz que cubrían el paisaje, más cerca ahora que antes. Cruzaron una nube, y dejaron huella de su paso por el cielo.

-Esto es increíble...- Murmuró la Reina, y diaval se sintió orgulloso de haber podido satisfacer uno de los deseos de su polluelo.

Era ya tarde cuando el gran Dragón regresó al castillo, y dejó que Aurora descendiera por su cuello y sus alas, deslizándose como si de un tobogán se tratase. En lo que ella se sacudió el vestido, él ya había vuelto a su forma humana.

-¿Os habeis divertido, princesa?-

-¡Muchísimo! Oh, Diaval, tenemos que repetirlo!-

-Cuando gustes. Y ahora, a dormir. Venga.-

-Iré a contárselo a Philipp, oh, le va a gustar tanto...- El monólogo de Aurora se perdió junto con ella cuando las puertas del castillo se cerraron.

Y Diaval se quedó solo en la noche.

No pudo más que sonreir para si mismo, al recordar la cara de felicidad de Aurora mientras volaba a lomos de su forma de Dragón.

-La mimas demasiado.- Una figura grácil y alada descendió junto a él.

-Eh, es mi polluelo, la mimo lo que quiero.- Se defendió.

-¿Y si se hubiera caído?-

-Siempre estás volando cerca. Si yo no hubiera podido ser el héroe, lo hubieras sido tú.-

Maléfica sonrió un breve momento en la oscuridad de la noche. En eso Diaval tenía razón. Siempre estaría cerca de su ahijada.

Sin decir una palabra más, hada y cuervo alzaron el vuelo de nuevo, hacia la inmensidad de la noche.


Continuará...

Espero que os haya gustado. Este no ha sido muy Maleval, pero me hacía gracia la idea de ver a Aurora montada a lomos de Diaval.

Agradecimiento especial a Diosa Luna, que me anima a escribir con sus reviews. Muchas gracias :)