Capítulo 11

Encuentro de miradas

Presente

- Solo porque sé que nunca en tu vida has tomado alcohol o drogas Shaina, porque si no diría que estas bajo el influjo de alguna de esas substancias – Dijo Cammy cuando Shaina termino de contarle lo que había acontecido desde que Karl había vuelto – Es más, creo que cuando todo esto termine deberás escribir el script para una película…

- Jajaja que ridícula eres… - dijo Shaina riendo de buena gana - Como te extrañe!. Pero ahora te voy a presentar a Aimé. Es muy dulce. Te va a gustar.

- Mientras no me empalague … - dijo Cammy con una mueca de incredulidad

- Antes que la llame… que me trajiste?

- Por qué crees que te traje algo?

- Siempre me traes uno o dos de tus modelos más nuevos, anda! Mira que cuando llegue Freddy quiero presumírselos…

- De verdad que te trae loquita. Espero que te trate mejor que El estúpido japonés.

- Yo Espero que Freddy venga pronto y te lo presento. Pero cuidadito y le coqueteas porque te arranco los ojos!

- Con que? Ya no tienes las unas largas y afiladas como antes – dijo Cammy desafiante

Ambas rieron. Shaina Le pidió a Rosy que fuera por Aimé.

- Ahora debo advertirte. Aimé no sabe más de ti de lo que sabe la CIA o MI6, bueno excepto lo de tu memoria porque definitivamente se me salió la información y porque además hubiera sido sumamente extraño tener dos amigas con el mismo padecimiento ok?

- Mmm…. De cuando acá eres tan boquifloja. – Dijo Cammy desafiante

- Arghhhh Cállate! Tu sabes que no soy así. Traes ganas de pelear como antes o qué?

- Jajaja creo que sí. Tengo demasiada energía acumulada. Aquí no tienes tu zona de entrenamiento como la tienes en Sedwick Park? Te acuerdas como después de nuestras sesiones de manejo de la ira a la que tu mama nos metió nos íbamos a golpear lo que encontráramos?

- Ahhh que buenos tiempos aquellos Cammy, desgraciadamente no. Estoy demasiado cerca de gente que puede reconocerme y no quisiera explotar sin querer mi cosmos y que se dieran cuenta.

Cammy iba a contestar cuando Aimé bajo las escaleras corriendo. Antes de llegar vio a una simpática chica de la misma estatura que Shaina, el cabello rubio y largo lo tenía peinado en dos trenzas, cuerpo atlético como el de Shaina. De hecho físicamente se parecían mucho. Casi como hermanas. La única diferencia notable eran sus ojos de un azul cielo mientras que los de Shaina eran verdes y que se veía uno o dos años más joven.

- Aimé, déjame presentarte a Cammy. Cammy, Aimé.

- Mucho gusto – dijeron ambas al mismo tiempo – (arrrrghhhhhhh está más delgada que yo!-pensó Cammy)

- Cammy se va a quedar unos días con nosotras. Ella tendrá los mismos derechos y obligaciones que nosotras dos. Podrá ir a donde quiera con toda libertad, así que trátala como si fuera yo misma ok? – Dijo Shaina

- Si Señora – dijo Aimé haciendo una perfecta venia militar que impacto a Cammy por su perfección!

Shaina solo le sonrió.

- Si de verdad estuviéramos en la milicia, ya te hubiera hecho corte marcial Aimé. Ve a cambiarte, es la hora de la cena. Estamos todas desfasadas y tengo que comenzar a contestar mis correos o nunca terminare.

Aimé subió corriendo

- Cambiarse? - Dijo Cammy

- Si querida. Para no perder la costumbre, nos gusta cambiarnos de ropa a una más formal cuando cenamos. Tratamos de preservar nuestras tradiciones inglesas.

- Me hubieran avisado para traer ropa adecuada – Dijo Cammy mientras daba una patada de berrinche

- Y como querías que te avisara si tú tampoco me avisaste que venias hoy! Dijiste que aceptabas mi invitación mas no cuando ibas a llegar – Dijo Shaina

- Si… digamos que tengo unos cuantos días libres extras – Cammy se ruborizo

- Oh no! Ahora que hiciste? Te expulsaron?

- Nop. Solo me suspendieron. Una estúpida compañera hizo un vestido idéntico al mío porque deje mis bocetos a la vista, y antes del desfile se lo rompí.

- No cambias Cammy… No cambias…. Vamos, te muestro tu habitación.

En el Futuro

Rick Hunter estaba en su día libre. Caminaba con ropa de civil por los hangares del escuadrón skull. Max acababa de terminar su turno, por lo que los técnicos estaban revisando su nave. Rick se acercó y acaricio la que fue su nave por casi 10 años, antes de que pasara la estafeta a Max. Le traía muy buenos recuerdos y también malos recuerdos. Recordaba como su hermano había sido el dueño original y como había fallecido en él; como peleaba con Lisa por el TECNET cada vez que había una batalla... Lisa…. Por qué todo siempre terminaba recordándole a ella?

Max salió de su oficina en el hangar y vio a un melancólico Rick junto al Skull 1.

- Rick, amigo, que te trae por aquí.

- Hola Max, solo… caminaba.

- Acompáñame a la cafetería. Me voy a reunir con Mirilla y en el camino te contare como vamos con el proyecto A.S.I.L.

- De acuerdo, vamos

Flashback

- Max, no sé si te escuche bien. Me dijiste que el Almirante Riverside es Karl Riber? El prometido de Lisa? Por el que ella casi muere en Marte y no tuvo otra relación hasta la nuestra?

Max lo miro con miedo. Su amigo se había transformado en una persona temible y cuando estaba enojado, nadie, ni siquiera el quería estar cerca. Así que solo asintió con la cabeza.

Rick se levantó y salió corriendo. Max tuvo muchos problemas para seguirle el paso hasta que se dio cuenta a donde se dirigía. Llego a la antigua habitación de Lisa. Todo estaba empacado en cajas marcadas con distintos nombres. No habían tenido tiempo de mudarse al camarote para parejas de oficiales que era el más grande que había en la nave y les había sido asignado, pues había pasado lo de Lisa, más las cajas ya estaban listas. Además de su ropa y accesorios, había cajas de utensilios de oficina, de libros, de archivos y de recuerdos del pasado. Rick agarro esa caja, y la subió al escritorio. Vio algunos regalos que el mismo le había regalado a Lisa al inicio de su relación, fotos de su padre, unas partituras de piano que habían sido de su madre, medallas que había ganado y muchas cosas más. Al fondo de la caja encontró lo que buscaba: El portarretrato con la foto de Lisa con su anterior prometido Karl Riber. Rick temblaba de ira. Era el! Desde luego con mas edad, tal vez un poco más delgado pero era el! Definitivamente eran los mismos ojos azules.!

- Rick? – dijo Max cuando llego tras de el

Rick de coraje arrojo el portarretrato contra la pared haciendo que Max se acercara más para tranquilizarlo.

Rick se dio la vuelta hacia Max y lo tomo de su saco con agresividad. Max no hizo nada para defenderse.

- A mí no es al que tienes que golpear. Yo solo estoy tratando de ayudarte.

Rick lo soltó.

- Perdóname Max. Esto… es demasiado para mí. No sé cómo… reaccionar.

Se dejó caer en la silla del escritorio y puso su cabeza entre sus manos desesperado.

Max arrimo otra silla y siguió diciendo:

- Rick, no me dejaste terminar. Este amigo del Dr. Lang está dispuesto a ayudarnos. Está convencido de poder conseguir los planos completos para que podamos armar una maquina igual aquí. Si Karl Riber tiene a Lisa viva, la vamos a encontrar y además vamos a poder tener alguna prueba para acusarlo y enjuiciarlo pero mientras tenemos que esperar. Al Dr. Lang también le costó trabajo creer que Riber fuera el Almirante Riverside. Él fue discípulo también del Dr. Lang en la Base Sarah, solo que el Dr. Lang lo hacía remotamente desde su base en la UN spacy. También lo creía muerto.

- Cuanto tiempo tardaríamos en conseguir los planos y fabricar esa máquina?

- El Dr. Lang dice que dependiendo las instrucciones unas ocho a 12 semanas.

Hubo un silencio incomodo en el que Rick se quedó viendo a la pared.

- Dile a Lang que tiene Luz Verde y prioridad 1 a menos que haya algún ataque. Nadie fuera de nuestro circulo debe saber de este proyecto al que denominaremos proyecto A.S.I.L. De acuerdo?

- Si… me comunicare con el de inmediato

- Max, me haces un gran favor?

- Lo que quieras Rick, solo pide.

- Déjame solo

Fin del Flashback

Rick y Max caminaron en silencio hasta salir del hangar. Ya en el pasillo Max le dijo:

- Yo sé que has esperado mucho Rick…

- Casi 3 meses…

- Si, casi tres meses, pero el Dr. Lang dice que valió la pena. El mismo ha hecho hoy el experimento final con éxito.

- Cuando podremos usarlo entonces – Dijo Rick sin ninguna emoción. Era uno de esos días en los que Max tenía ganas de golpearlo para que reaccionara a las buenas noticias que le estaban dando.

- Si estás en tu día libre, porque no dejas que el Dr. Lang te explique y lo intentas por primera vez? No tienes nada que perder y al menos te ayudara a despejar esa cabeza dura que tienes.

- Como digas

Se dirigieron al cuarto adjunto a la oficina del Dr. Lang. Al principio solo era había sido una habitación extra que el Dr. Utilizaba como bodega, pero al querer duplicar el resultado que habían tenido en Voltron, le sería más fácil trabajar todas las horas disponibles.

A partir de que el General Hunter le había dado luz verde al Proyecto A.S.I.L. había dedicado todo su tiempo en terminar ese proyecto. El General Hunter y el Coronel Sterling le habían confiado sus dudas y debido a que el conoció a Karl Riber hacia tantos años atrás y también sabia lo fuerte de sus sentimientos por su entonces prometida Lisa Hayes. Lo había reprendido varias veces por estar en las nubes viendo sus fotos y sonando despierto.

Rick y Max tocaron a la puerta

- Adelante – La puerta se abrió.

- Buenas tardes Dr. – Dijo Max – Traje a Rick para que se comience a familiarizar con el aparato.

Rick se adelantó hacia donde sabía que Lang había trabajado con la máquina. Esperaba encontrar algo parecido a la cámara de micronizacion de los zentraedis, mas esta máquina era simplemente como una cabina telefónica del siglo pasado. Solo cabía una persona y él le calculaba máximo un metro cuadrado.

- General, supongo que no querrá leer el manual verdad?- dijo Lang

Rick sonrió por primera vez volteándolo a ver.

- Tan difícil es?

- No, de hecho no lo es. Permítame decirle cómo manejarla: En este display verde, debe poner la fecha y hora en la que va a llegar. Sea al pasado o al futuro. En el display azul, debe poner las coordenadas exactas con latitud y longitud a dónde quiere llegar. Mi contacto me proveyó con la lista de las ultimas 5 transposiciones que hicieron con las coordenadas. Según este mapa antiguo, la última vez que utilizaron la maquina fue cerca de las ruinas del Partenón en lo que era Grecia.

- Grecia? Que tendría que estar haciendo ahí Riber?

- No lo sabemos General. Crei que usted se encargaría de esa investigación. Sin embargo, no quisiera mandarlo ahí sin saber a lo que se expone. Lo voy a enviar a unas coordinadas segura cerca de la playa, donde no puede haber ningún obstáculo para usted y voy a programar su GPS para que le diga las coordenadas exactas de donde fue la última que Riber uso y vaya a investigar. Solo haga lo posible por volver al aparato en menos de dos horas. Anote las coordenadas que usted crea le ayudarían mejor si quiere regresar, así para futuras referencias las tendremos.

- Y que peligro corro?

- Bueno. No hay peligro para usted. Yo ya lo probé en mi persona. Pero, por favor no trate de cambiar nada en la historia que se está desarrollando. Cualquier cambio del pasado puede afectar todo el rumbo de la humanidad e incluso si se encuentra con algún familiar suyo podría dejar de existir.

- Max, me acompañas? – Dijo Rick

- Lo siento amigo, sabes que primero debo consultarlo con Miriya… - Dijo Max guiñándole el ojo.

Rick reviso las coordenadas y fechas de las transposiciones de Riber… No tenían ningún sentido para él. Se debatía entre la decisión de quedarse en caso que surgiera una emergencia o seguir su instinto y utilizar esa máquina. Que era lo peor que podía pasar? Después de todo, está en su día libre.

- De acuerdo. Voy a usarla en este momento. Max. Quedas a cargo de la nave. Si algo me pasa, no vayas a buscarme, solamente sigue con la misión.

- Vamos Rick, no seas fatalista

- Dr. Lang… estoy listo

En el presente

Rick Hunter contemplaba la casa que estaba frente a él. Ya estaba anocheciendo, pero los últimos rayos del sol tocando los ladrillos blancos… Vaya!, hacía que recordara las casas de los ricos hacendados en Oklahoma que les prestaban sus campos a su familia para poner el circo aéreo cuando el aún era un niño muy pequeño. Le traía muchos recuerdos buenos y malos. Siempre se imaginó también así la casa Hayase, sobre todo cuando Lisa le contaba sus recuerdos de la infancia y su madre.

Era la casa más cercana al lugar que su GPS de bolsillo le había dicho donde había llegado o salido Karl.

Se decidió a tocar el timbre. Era un portón enorme de hierro fundido. Una voz femenina le pregunto.

- Que se le ofrece?

- Buenas tardes, quisiera ver al dueño de esta casa por favor.

- Motivo?

Rick se quedó pensando un momento. Que sería adecuado responder para que le abrieran la puerta?

- Vengo a presentarme. Soy un nuevo vecino.

- Permítame un momento iré a preguntar. A quien debo anunciar?

- Fokker, Royland Fokker. – Sonreía mientras lo decía. A Roy le gustaba este tipo de misiones y charadas y estaría encantado de ayudarlo. Sin pensarlo mucho, dirigió una pequeña plegaria a su hermano. Le rogaba que lo ayudara a lograr su meta y lo protegiera si por alguna razón se encontraba en peligro.

Se escuchó un clic y el portón se abrió de par en par.

- La señorita Elaine lo recibirá cuando termine de cenar. Pase usted. Sea Bienvenido.

Quien será la señorita Elaine? Que tiene que ver con Riber?

Comenzó a caminar por el camino empedrado. Tuvo que pasar por todo el corredor lleno de jardines con flores y la fuente del centro para llegar a la puerta principal.

Cuando llego, una joven con un uniforme negro y blanco le abrió. Le sonrió y le pidió que la siguiera.

Rick Obedientemente lo hizo. Lo llevo hasta una sala de estar muy bien decorada donde ya había sido prendida la chimenea.

- Gusta algo de tomar mientras espera señor? Un whisky? Un Martini?

- Eh? Uh… no gracias. Tendrá Petit Cola?

- Tengo refresco de cola, mas no conozco esa marca.

- La molestaría entonces con un refresco de cola sin hielo. Gracias

- Enseguida se la traigo.

Rick se dedicó a admirar las piezas de arte que decoran la habitación. Jarrones chinos, pinturas de Rubens… Todo eso era desconocido para él. Nunca pudo ver ninguna de esas obras en vivo antes, pues era muy joven cuando se enlisto en el ejército y después de la lluvia de la muerte, no muchas obras sobrevivieron en todo el mundo.

- Aquí tiene su bebida señor. La señorita Elaine ya termino y viene para acá.

- Muchas gracias. Aquí la espero.

La muchacha hizo una reverencia y salió de la habitación. Rick tomo un sorbo de su refresco.

- WOW! Este sí que es un buen refresco de cola.

No pasaron ni cinco minutos cuando escucho voces provenientes de corredor. Eran voces femeninas. Entro la primera mujer y detrás otras dos. Él se levantó cortésmente. Cuando volteo, simplemente se quedó sin habla. Había dos jovencitas rubias y una pelirroja y las tres quitaban el aliento. Como se hubiera reído Max si hubiera visto su expresión. La Primera chica rubia era preciosa, facciones perfectas unos enormes ojos verdes, unas curvas de locura que se lograba apreciar a través de su vestido de fiesta blanco decorado con flores rosadas y su cabello suelto decorado con una flor exacta como la de su vestido… se veía que era la líder. Detrás de ella, la otra rubia se veía unos años más joven, con grandes ojos azules y su vestido no era en ningún modo clásico como el de las otras dos chicas, todo lo contrario, era lo más atrevido que había visto Rick en mucho tiempo. Era color lavanda con blanco, a medio tobillo de largo, con escote de corazón y una abertura en la pierna que llegaba casi a la cintura que hasta Rick se sonrojo. Pero de las tres, la que más le llamo la atención fue la pelirroja. Se veía aún más joven que las otras dos chicas y tenía una figura mucho más delicada, su carita mucho más tierna y su vestido, aunque no mostraba nada de piel, la hacía ver como toda una princesa. El vestido era estraple, largo hasta los pies, con mangas largas y anchas en el extremo, pero lo más sorprendente era que su color principal era verde combinado con azul hielo, y el tono del verde era del mismo color de sus ojos, lo que hacía que pareciera totalmente irreal. Las tres sonreían.

Shaina fue la primera en hablar extendiendo su mano.

- Buenas noches Señor Fokker, mi nombre es Elaine Wick. Soy la dueña de la casa. Mi amiga a mano derecha es Cammy White y a mi izquierda Aimé Monrieul.

- Buenas noches señorita Wick, es un placer conocerla – dijo Rick mientras extendía la mano para estrecharla y después a cada una de las amigas.

Las tres se sentaron en el sofá de tres plazas con una gracia que Rick no pudo dejar de admirar.

Él se sentó en el sillón al frente.

- Discúlpeme si llegue en un momento no muy oportuno – dijo Rick

- No se preocupe Señor Fokker, en que podemos servirle? – dijo Shaina

Rick tuvo que cambiar sus planes por completo. Recordó una casa en la playa que vio cuando recién llego y que estaba del lado contrario a la casa donde estaba, que se veía abandonada y con un letrero de se vende.

- Bueno, he pasado un magnifico fin de semana en esta playa, y creo que me gustaría vivir aquí cuando me retire. Mi agente de bienes raíces me recomendó que hablara con los vecinos cercanos y ustedes son las únicas.

- Y de dónde viene usted señor Fokker? – pregunto Cammy

- Yo soy originario de Oklahoma, Señorita, mas hace mucho que no piso mi tierra natal. (Al menos eso es cierto –pensó)

- Y a que se dedica Señor Fokker?- Volvió a preguntar Shaina.

- Por favor díganme R...oy. Señor Fokker siento que hablan con mi padre. Soy… Ingeniero Aeronáutico.

- Ahhh! Usted diseña aviones – Aimé pregunto curiosa por primera vez. Rick volteo a verla con más detenimiento. Esa voz, aunque un poco más infantil, se parecía mucho a la de Lisa. Esos ojos… son del mismo color! Pero esta chica es poco más que una niña! No debe ser ella? O sí?

- Si señorita… le gustan los aviones? – Contesto con un renovado entusiasmo

- Sí, me gustan mucho. Me gusta verlos volar. Es como si los Dioses le hubieran dado la oportunidad al ser humano de sentir lo que las aves disfrutan diariamente.

Rick se le quedo viendo fijamente. Sus ojos habían tenido un brillo muy especial al estar hablando de los aviones.

- Cuando guste, le puedo mostrar algunos planos en los que estoy trabajando (Tendré que sacar de los archivos algunos planos viejos para mostrárselos si me dice que sí) – Dijo sonriendo

Por primera vez, aquellos ojos verde esmeralda lo vieron fijamente a los ojos. El sintió que algo revivía en su corazón… un sentimiento cálido… una esperanza!

Aimé por su parte quedo impactada por el color de los ojos de aquel caballero de cabello negro. Nunca había visto unos ojos tan azules. Los de Brian eran azules pero los del Roy Fokker aparte de ser de un azul más profundo, parecía que querían desnudar su alma. De pronto se sintió cohibida y volteo hacia las muchachas. Sentía la mirada de él y tuvo miedo.

Después de una especie de interrogatorio formal e inocente entre los cuatro en los que Aimé casi no participaba y que no duro más de 15 minutos, Aimé comenzó a sentir el peso de aquel día tan pesado. Sintió que su cuerpo ya no le respondía mas. Intento ponerse de pie pero todo le dio vueltas y casi se cae si no hubiera sido por los rápidos reflejos de Rick que se paró y brinco la pequeña mesita de noche que los separaba y Aimé quedo en sus brazos.

Shaina y Cammy se levantaron y trataron de ayudarla. Rick ya la había cargado.

Shaina se acercó y se dio cuenta que Aimé se había quedado profundamente dormida. Posiblemente un efecto colateral de las gotas que le había dado antes.

Cammy no sabía que estaba pasando, pero al ver que Shaina no se alteraba, ella tampoco lo hizo.

- Roy, sería tan amable de ayudarme a subirla a su habitación? Cammy, llámale a Rosy y dile que suba por favor. Cammy asintió y salió del salón tranquilamente.

- La sigo – dijo Rick – El olor del cabello de Aimé lo estaba embriagando y lo tenía asustado. Quería salir de ahí lo antes posible.

Shaina subió rápidamente las escaleras con Rick tras ella y Shaina abrió la puerta de una habitación muy bien decorada. Descubrió la cama y le hizo señas a Rick para que la depositara ahí. Rosy, la mucama que había atendido a Rick llego corriendo.

- Encárgate de ayudarla a cambiarse Rosy .

- Si Señorita

Shaina salió junto con Rick y bajo las escaleras.

- Muchas gracias por su ayuda Roy. Aimé no se había sentido bien todo el día y supongo que la medicina que tomo le hizo efecto demasiado tarde. Entenderá que no podre seguir atendiéndolo, pero será bienvenido en alguna otra ocasión – Dijo Shaina sonriendo.

- Comprendo. Espero que la señorita Aimé se recupere pronto. – Dijo con toda sinceridad ya que quería volver a verla – Que pase buenas noches.

Minutos más tarde, Rick ya estaba dentro de la máquina para regresar al SDF-3. Regresaba con una sonrisa tomando nota mental de todo para poder contarle a Max toda su experiencia con lujo de detalles.