En el presente

Era una mañana Hermosa, y como de costumbre, Aimé se levantó con muchas ganas de seguir su entrenamiento. Solo le quedaba una pequeña resaca… Que acaso había tomado tanto vino con la cena? No recordaba cómo había subido a su habitación ni como se había cambiado de ropa. Vio su hermoso vestido que había usado la noche anterior colgado en su maniquí. Anoche antes de bajar para la cena, se había tomado varias fotografías con el puesto. Era muy especial pues se lo había traído Brian y le había gustado muchísimo. Le enviaría las fotografías para que la admirara. Le gustaba ver la admiración en sus ojos. Y hablando de ojos… esos ojos azules de Roy Fokker que conociera anoche… porque su mirada le inspiraba temor? Había sentido su mirada todo el tiempo que ella estuvo ahí… Como si quisiera desenmascarar algún secreto oculto en ella.

- Vaya tonteras que estoy pensando! Debo dejar de ver tantos programas de misterio y dedicarme más a mi entrenamiento! – Dijo en voz alta.

Salió hacia el gimnasio vestida con un leotardo azul turquesa de manga larga. Así cuando se levantara Shaina para ir a patinar, solo se acomodaría su falda por arriba y listo!

Abrió la puerta con cuidado y asombrada se dio cuenta que no estaba sola.

Sobre la viga de equilibrio haciendo un parado de manos con Split estaba Cammy, vistiendo su uniforme de combate verde militar. Era muy buena y cuando termino su rutina Aimé le aplaudió con entusiasmo.

Cammy no la había sentido venir y se sonrojo.

- Perdón, no creí que nadie se levantara tan temprano en esta casa – Se disculpo

- Eres muy buena! Enséname a hacer eso! – Dijo Aimé

- Pero creí que solo Elaine te estaba entrenando – pregunto suspicazmente Cammy

- Bueno, pero no es parte del entrenamiento cuando ella no está – dijo guiñando el ojo Aimé – y yo quiero ser perfecta.

- De acuerdo, pero si me descubre y termina por correrme tu tendrás que abogar por mí.

Ambas comenzaron a reír y decidieron dirigirse juntas a las barras asimétricas.

Mientras Cammy preparaba las barras y tensaba los cables, Aimé se puso a calentar. Acordaron que Cammy primero haría su rutina y después Aimé trataría de seguirla y Cammy la corregiría.

Aimé se asombraba cada vez más de la fuerza que tenía Cammy y la destreza con la que realizaba una rutina completa que bien podía haber sido realizada en las olimpiadas.

Cuando termino Aimé le pregunto:

- Donde aprendiste a hacer todo eso?

- Mmm… si no mal recuerdo en la secundaria estaba como materia obligatoria… En tu escuela no te obligaron a hacerlo? Después en el MI6 teníamos un muy buen instructor…

Aimé se quedó pensando…

- No podría decirte si lleve o no la materia. Algo me dice que no era muy buena en educación física.

Cammy sonrió. Había olvidado que Shaina le había dicho lo de su memoria. Aimé se subió a las barras y se cayó varias veces al soltarse muy rápido o no tener la velocidad correcta. Cammy la corrigió varias veces y no pudo menos que admirarse de la terquedad de Aimé. Varias veces le había dicho que no intentara tal o cual movimiento porque era de nivel avanzado, pero Aimé seguía intentándolo una y otra vez hasta que finalmente pudo hacer la rutina de un modo casi perfecto que Cammy no pudo dejar de admirar.

Eran cerca de las ocho cuando Aimé le pregunto a Cammy si le gustaría ver a Shaina patinar. Cammy, que aún no conocía esa parte de la casa, asintió con la cabeza. Salieron del gimnasio por la puerta que comunicaba con la pista. Cuando abrieron la puerta, se dieron cuenta que no estaba ahí. Tampoco se veía que el hielo hubiera sido usado. Cammy volteo a ver a Aimé como preguntándole. Aimé levanto los hombros y se dirigió hacia donde estaba el interfono más cercano. Marco a la habitación de Shaina y nadie le contesto. Eso si ya era extraño. Le marco a Rosy, quien debía estar en la cocina preparando el desayuno… tampoco obtuvo respuesta. Le hizo señas a Cammy para que la siguiera. Regresaron a la casa. Todo estaba en completo silencio. Llegaron al recibidor.

- Computadora, dime donde esta Elaine

Cammy volteo a verla como preguntándole a quien carambas le hablaba. Dio un pequeño brinco cuando una voz femenina contestaba:

- Elaine no se encuentra en el perímetro de la propiedad. Sin embargo dejo un mensaje para usted. Quiere escucharlo?

- Afirmativo.

Cammy no salía de su asombro. La tecnología de punta que usaba su querida amiga estaba mucho más avanzada de la que hubiera visto nunca, incluyendo a Shadaloo.

La computadora tardo unos segundos en accesar al mensaje de voz:

- "Hola Aimé. Para cuando escuches este mensaje, yo ya habré aterrizado en Londres. Hubo una emergencia a medianoche y tuve que salir de inmediato. Ni siquiera tuve tiempo de agarrar mi equipaje, solo mi bolso. Durante mi ausencia, deberás de ser la anfitriona de Cammy y ambas cuidarse mutuamente. No hagan fiestas, no inviten a nadie y ya programe la computadora con ciertas instrucciones para que no vayas en contra de ellas. Por cierto, lamento dejarlas sin Rosy, pero era totalmente indispensable que ella me acompañara. Cammy tiene ciertas instrucciones precisas también en su habitación Aimé, para que por favor, bajes al sótano a la computadora principal y le abras su propio código de voz y le des su tarjeta de acceso a la casa. Muéstrale la casa y los alrededores. Y no, no creas que tendrás tiempo libre, deje instrucciones precisas a Cammy de que, como y cuando tiene que entrenarte y supervisarte. Lo siento queridita pero ya perdimos mucho tiempo cuando vinieron los muchachos. También recuerda que no puedes ir sola a ningún lugar y tienes estrictamente prohibido manejar. No me hagas acusarte con Brian. Diviértanse mucho en mi ausencia. Les llamare más tarde. Un beso" – Fin del mensaje

Aimé suspiro. Ni en emergencias Shaina era capaz de dejarla con unos días libres.

- En fin, que te parece si vamos directo al sótano a abrirte tu propio código y después te muestro la casa. Así terminamos de enfriarnos, nos bañamos y después vamos a desayunar a algún lado. Nos podremos conocer mejor y nadie tendrá que cocinar – Dijo con una sonrisa.

- Me parece genial – dijo Cammy correspondiendo.

Dos horas más tarde, Cada una subió a su habitación para tomar una ducha e ir a almorzar.

Cammy recordó que Shaina le había dejado un mensaje específicamente para ella. Estaba en la ducha cuando le pidió a la computadora que le entregara el mensaje.

- Hola Cammy. Bienvenida de nuevo! Me da tanto gusto tenerte aquí . Espero que tu cuarto te haya gustado y hayas descansado muy bien. Tuve que ausentarme de manera inesperada y por tiempo indefinido. Voy a tratar de reportarme con ustedes más tarde. Aimé se sentirá bien hoy, pero si por alguna razón llega a desmayarse (que espero que no pase ), frente a tu habitación en el pasillo hay una mesita con unas violetas. En uno de los cajones hay un frasquito con un líquido color ámbar. Vierte 5 gotas en medio vaso de agua y se lo das. Dormirá profundamente y se sentirá mejor al despertar. No preguntes. Solo hazlo. Debido a su accidente tiene prohibido manejar. No importa cuánto te insista, no la dejes. Para eso tienen a James. (no sé si lo recuerdes) . Tampoco dejes que salga sola con Ikki. (Es amigo de Seiya y de la misma calaña). Si, si, ese mismo Seiya. Ahora bien. Si para el sábado por la mañana no he llegado, tendrás que ocupar mi lugar representándome en el Bazar de Caridad de La fundación Kido. Así que te quedan únicamente dos días para ver que te pones que la opaque a ella y a todas las demás. Si hay alguna emergencia, dile a la computadora que me localice. Y para terminar, esto es lo que debe aprender Aimé en sus entrenamientos:…

Cammy tomaba nota mental de todo. Lo del entrenamiento no era difícil. Seria más o menos fácil para ella mostrárselo a Aimé, lo difícil seria representar a Shaina ante el la fundación Kido. En fin. Pasará lo que pasara, no podía ni debía fallarle a Shaina. Salió de la ducha y comenzó a vestirse para ir a almorzar con Aimé.

Era más de medio día cuando Ikki y su hermano Sean paseaban por el centro comercial más cercano al Santuario. Era su día libre y no quisieron ir a Rodorio porque ahí no encontraban las cosas que querían. Habían llegado en sus motos y las habían estacionado cerca de la entrada por precaución. Subieron al último piso que era donde se encontraban las tiendas con rebaja. Aun cuando la fundación les pagaba bien, nunca estaba de más ahorrar un poco, sobre todo porque Sean pensaba en cuanto le costaría pagar su boda con Junet en el futuro. Tuvieron que atravesar todo el food court. Iban pasando indiferentes hasta que Ikki de reojo se percató de la presencia de Aimé con otra chica rubia. No era Shaina pero se le parecía mucho. Solo la veía por atrás, pero su cabello era mucho más largo. Ambas platicaban y reían frente a un substancioso almuerzo. Detrás de ellas, de pie como siempre, se encontraba el hombre en uniforme que Ikki reconoció como su chofer. Ellas sin embargo estaban tan absortas en su conversación que no se percataron de él o de lo que sucedía a su alrededor.

En ese momento y sin dejar de caminar, recordó lo que Seiya le había dicho sobre que estaba comprometida. Y como podía competir con ese caballero tan apuesto y que se veía a leguas que contaba con mucho dinero?

Debió poner algún tipo de expresión rara porque Sean dejo de platicarle y le pregunto:

- Hermano te sientes bien? Te noto algo lejano

- No te preocupes Sean, solo me perdí de lo último que me estabas diciendo

- Te preguntaba si te importaría que entráramos a comprar unos tenis.

- Claro que no, vamos.

Shun noto que le había respondido por inercia y lo miro de reojo. Desde aquel baile al que asistieron con Saori, su comportamiento era muy extraño. Notaba que no dormía bien y despertaba de mal humor. Lo más alucinante era que Seiya estaba en las mismas, aunque en realidad ya nada les sorprendía de Seiya, pues él ya estaba así desde la desaparición de Shaina, y era cierto que ya había mejorado últimamente su comportamiento, pero igual su humor había empeorado.

Hyoga bromeaba con Shun y Shyriu diciendo que tal vez estaban enamorados y mal correspondidos, pero pues no sabrían con quién, pues casi no tenían vida social. No sabían lo cerca que estaban de la verdad.

Shun hizo que le pusiera un poco más de atención al pedirle su opinión sobre los zapatos deportivos que se estaba midiendo. Por un momento Ikki se olvidó de todo y volvió a bromear con su hermano. Lo amaba entrañablemente .

Mientras tanto en el food court, Cammy estaba contándole a Aimé la moda que sería introducido en Paris ese invierno, cuando noto que Aimé estaba como ausente y no le respondía tan entusiasmada como minutos antes. Sus ojos se veían extraños como si estuviera en una especie de trance. Pensó que tal vez se sentía mal así que le pidió a James que la ayudara con ella. Le dijo a Aimé que regresarían a casa, Aimé se levantó y camino hacia el estacionamiento más Cammy sintió que ella no estaba realmente ahí.

En el futuro

El General Rick Hunter daba órdenes a varios de sus pilotos para que fueran a explorar un planeta que parecía deshabitado. Tenían que bajar el SDF-3 para una reparación de emergencia y no quería que los agarraran desprevenidos.

- Cabo Localice al Coronel Sterling y dígale que quiero verlo en mi oficina de inmediato por favor.

- Enseguida General – Contesto – El Coronel se reunirá con usted en 15 minutos.

- Gracias Cabo. Iré a tomar un descanso en mi oficina. Cualquier cosa avísenme de inmediato.

- Si General – Dijo el Cabo Reims mientras pensaba en lo afortunado que había sido al ser elegido su asistente. El confiaba ciegamente en sus instrucciones y lo defendía ante sus compañeros cuando le decían los rumores que surgían entre el General y su antigua novia. Nadie mejor que el sabía todo lo que había sufrido y seguía sufriendo por la desaparición de su esposa hacía ya casi un año, más el hecho es que MinMay había sido aceptada en el proyecto centinela y eso a veces lo hacía dudar.

Rick se dirigió a su oficina a paso lento, pensando en hablar con el Dr. Lang acerca de las reparaciones que le tenían que hacer al SDF-3 y también en la investigación que le había encargado a Max acerca de las tres chicas que había conocido.

Cuando entro a su oficina se dirigió directamente al frigo bar y saco de ahí una de sus preciadas petit colas. La vacío en un vaso limpio y se acostó en el diván de piel negra donde le gustaba descansar. Toda esa habitación había sido decorada por Lisa, pues sería su oficina. Se dedicó a contarle al portarretratos de plata que tenía la foto de Lisa todo lo que estaba pasando en su día, le preguntaba cómo proceder esperando que de alguna manera ella le respondiera…. Y sin embargo no pudo evitar comenzar a pensar en aquella jovencita a la que ayudara a subir a su habitación esa noche en Grecia. Cerro los ojos y pensó si de verdad sería posible que Lisa estuviera viva. Y por qué esa jovencita se la recordaba tanto y porque su olor cuando la tuvo en brazos hizo que todos sus sentidos se bloquearan. Dejo el portarretrato de Lisa en su lugar y se terminó su soda. Se dirigió a la ventana detrás de su escritorio y escucho que tocaron a la puerta.

- Pasa – ordeno sin voltear pensando que era Max

Una figura bien conocida por el entro en la habitación. Recorrió todo el trayecto hasta quedar detrás del escritorio de él.

- Rick – dijo suavemente una voz femenina

Rick volteo sorprendido.

- MinMay! Que haces aquí? – La barrio de arriba abajo . No cabía la menor duda que en lugar de que el sobrio uniforme la hiciera ver más respetable, el mono que usaba revelaba cada una de sus curvas y su cabello ahora lo traía recogido en una cola de caballo. Se veía muy atractiva, mas Rick se había vuelto inmune a su belleza.

- No has contestado ninguno de los mensajes que te he dejado – dijo con voz triste sentándose.

Rick estaba consciente que no estaba llevando a cabo ninguno de los protocolos que seguramente y para este momento, ya deberían haberle ensenado para dirigirse a un oficial superior. Estaba tan furioso de que ella estuviera en ese momento ahí, que decidió pasarlo por alto.

- No deseaba verte

- Pero Rick,…. Sabes que me uní a las fuerzas solo por ti!

- Entonces te sugiero que renuncies y regreses a la tierra en la primera comisión posible. Un soldado nunca debe perder la perspectiva o perderá a sus hombres. (Cuánta razón tenías Lisa cuando me lo dijiste).

MinMay se levando rápidamente de su silla y se acercó a él por detrás abrazándolo como antes.

- No lo hare. Sabes que no he dejado de amarte y que quiero compartirlo todo contigo. Ahora ya no hay ningún obstáculo para que estemos juntos.

Eso ya era el colmo. Rick se zafo de sus brazos, la tomo de los hombros y sacudiéndola le reclamo gritando:

- Pero que no entiendes que todo fue culpa tuya? Si no hubiera ido a buscarte después de mi Luna de Miel, yo no hubiera mandado a Lisa con Lang. Por tu culpa perdí a Lisa para siempre!

MinMay no tuvo tiempo de responder pues en ese momento Max abrió la puerta y los miro sorprendido.

Rick rápidamente la soltó, pero Max le dijo:

- Creo que será mejor que regrese más tarde

- De ninguna manera Coronel,- dijo Rick – La Cadete Lynn ya se va.

E Ignorándola por completo se sentó en su silla invitando a Max a hacer lo mismo.

MinMay salió corriendo de la oficina con lágrimas en sus ojos. Aun no la había perdonado.

Max se sentó frente a Rick y observo su dura mirada. No estaba seguro pero parecía una mirada de Odio. Que habría sucedido antes de que el llegara?

- Max!

- Perdón Rick, me mandaste llamar? – Dijo Max reaccionando – Antes de que me preguntes, quiero ofrecerte una disculpa. No debí darte falsas esperanzas sobre Lisa. Mirilla me ha estado reprimiendo todo este tiempo y hasta me tiene en ayuno castigándome por lo mal que hice.

- Que quieres decir? – Dijo Rick sorprendido de lo que Max le estaba diciendo

- Es que como me pediste que investigara a esas tres chicas y su relación con Riber….

- Y? cual fue el resultado? – Dijo Ansioso Rick

- Lo lamento – Dijo Max apenado

- No es ella verdad? – dijo Rick serenamente – Dime que fue lo que averiguaste.

- Bueno, teniendo en cuenta que casi todos los registros de la tierra fueron destruidos en la lluvia de la muerte, y que hemos tenido únicamente rompecabezas… - Max saco una libreta de bolsillo – Al parecer Aimé Monrieul, de nacionalidad Inglesa, de 18 años cuando tú la conociste, fue dos veces campeona del juvenil europeo de patinaje artístico sobre hielo e hija de… la hermana mayor de la madre de Lisa.

- Que dices? Yo nunca supe que la mama de Lisa tuviera una hermana – Dijo Rick dubitativo – Aunque viéndolo bien, ni siquiera Lisa sabía mucho de la familia de su Madre.

- Es lógico. La señora Sarah (q.e.p.d) se fugó con el Almirante Hayes (q.e.p.d. también) cuando este apenas era un teniente, y su familia la desconoció y desheredo. Nunca aprobaron su matrimonio. A su hermana le dijeron que había muerto y le heredaron todo. Cuando Los padres de Aimé murieron fue a vivir a Francia con una tía y sufrió algún tipo de accidente que la hizo salir de las competencias e irse a vivir a Grecia con su mejor amiga. Hay un certificado de matrimonio, pero está completamente ilegible.

- Ok. Tiene sentido entonces su parecido Max… Necesitarías verla para entender mi confusión. Que más tienes? Que hay de las dos chicas rubias.

- De Cammy White hay un poco más porque está en los records militares. Ella también es inglesa, tendrá unos 20 cuando tú la conociste. Fue durante un tiempo un arma letal de MI6, pero después de algún modo se pasó al bando contrario. Regreso al lado bueno pero fue condenada por crímenes asociativos al grupo delictivo Shadaloo. Perdió su memoria en un atentado y la colocaron con una familia que la adopto, donde ella continuo su vida como diseñadora de modas.

- Interesante…. Sí que se veía letal cuando la conocí – Dijo Rick recordando ese vestido con la apertura tan provocativa e imaginando mil cosas….

- Ejem ejem – Dijo Max para cortar sus pensamientos cochambrosos - La última es mucho más interesante. Shaina Sedwick, inglesa, de 22 cuando la conociste, fue la mujer economicamente más poderosa del mundo. Hija única de Lord y Lady Sedwick, brillante en las finanzas, incremento la fortuna familiar en cantidades ridículas. De hecho, mucho del dinero que el GTU tuvo aun después de la lluvia de la muerte para reconstrucción, vinieron de sus inversiones, minas y bonos de guerra. También hay un algo que parece un certificado de matrimonio pero esta quemado, así que no pude averiguar que paso con ella o si tiene descendencia.

- O sea que prácticamente no encontraste nada que las vinculara con Karl Riber o Brian Riverside.

- No, si lo hay, no hay registro de ello. Tendrás que averiguarlo por ti mismo.

Rick se hundió en su asiento. Sonreía. Ahora tenía el pretexto perfecto para volver a ver a Aimé.

- Y como va todo con la familia Max? Como le está yendo a Dana en la academia? …

En el presente

Afuera de los aposentos de Atenea en el santuario, Seiya, Hyoga, Shyriu y Afrodita de Piscis jugaban una amistosa partida de cartas. Era el día libre de Ikki y Shun así que se entretenían mientras Saori trabajaba en una oficina que habían adaptado para ella. Tenía que terminar los preparativos para el Bazar de Caridad. El Patriarca le había dicho que no importaba que ella fuera Atenea, su responsabilidad como Saori Kido ayudaba a mucha gente y debía tener un equilibrio.

Seiya se veía un poco más animado que de costumbre, pues ya había tomado una decisión respecto a Shaina. No importaba que estuviera comprometida. El cumpliría su palabra de protegerla y trataría de ganarse su cariño. Ya una vez había dejado ir al amor por estúpido. No le volvería a pasar. Pensando en esto, sin querer, sonreía.

De repente y sin previo aviso, una movilización de guardias con las armas en la mano pasaron frente a ellos en dirección a los jardines posteriores de ese edificio poniendo a los Caballeros en alerta inmediata. Corrieron siguiendo a los guardias y cuando llegaron a los jardines, lo que vieron no les sorprendió. Estaban esperando aquella batalla que tenían pendiente con Rhae, mas no esperaba que fuera tan pronto. Más de cien guardias la tenían rodeada a cierta distancia. Ella no decía nada. No se movía. Nadie sabía cómo o por donde había podido llegar a esa parte del Santuario sin que los Caballeros Dorados hubieran intervenido, pues todos sabían que para poder llegar ahí, tenía que haber atravesado forzosamente las doce casas.

Rhae avanzo unos metros hasta quedar frente a los cuatro caballeros frente a ella.

Sin siquiera decir nada, ella solo levanto la mano como si estuviera despidiendo a alguien y todos los soldados cayeron al suelo en un profundo sueno.

- Vaya, vaya Seiya… - Dijo finalmente rompiendo el horrible silencio que se había creado – No creí que te encontraría aquí hoy….

Poco a poco todos los caballeros dorados que habían sentido fueron llegando y se pusieron en guardia. Ella no atacaba y no querían equivocarse en su juicio.

- Espera! – Dijo Saori desde lo lejos. Portaba su báculo. – No les hagas daño.

Rhae dejo que Saori llegara hasta la última línea de caballeros que ya estaban en posición de ataque y soltó una carcajada.

- De verdad crees que poniéndote frente a ellos no les pasara nada?

- Por qué no me dices que es lo que quieres lograr y nos dices la verdad sobre quien eres – dijo Saori firmemente.

- Mira mocosa , a ti no se me da la gana de contestarte ninguna pregunta. Siempre has sido una impertinente y una petulante.

Saori dio involuntariamente un paso para atrás! No podía recordar cuando había sido la última vez que alguien le había dicho algo con tanto odio dirigido hacia su persona! Pero ese sentimiento se le hacía muy familiar. La mujer tenía cubierta su cara con una máscara que parecía de cristal, mas algo le decía que no era de ese material, y esa mascara con los rayos del sol no la dejaba ver sus facciones.

- Sé que tienes muchas preguntas Atenea, más la única respuesta que te daré por ahora es: VENGANZA. Haz lastimado a mucha gente haciéndote la inocente y eso se va a terminar hoy!

Rhae dio un paso al frente y no se supo quién comenzó el ataque pero ella contraatacaba. Usaba cualquier técnica de cualquier caballero que había en el santuario. Era como una imitadora poderosa de todas y cada una de las técnicas que existían. Técnicas de agua, tierra, fuego, metal… todas y cada una las sabia y podía hacer. Sería muy muy difícil derrotarla. Peleaban los dorados, peleaban los plateados, los de bronce. Y cada uno era derrotado y puesto a dormir. Saori estaba tan asustada como admirada. Nunca había visto nada igual. No se estaban enfrentando a un caballero cualquiera. Tampoco peleaba como un Dios. Que o quien era esta poderosa chica?

- Me estoy aburriendo chicos – dijo Rhae quien comenzó a arder en un fuego verde. De su espalda, saco un arco y una flecha de fuego multicolor y la dirigió directamente hacia Saori.

Todos los que estaban aun de pie intentaron detener esa flecha con sus técnicas sin conseguirlo, sin embargo Seiya que ya había pasado por esto antes, se lanzó frente a Saori, que se había quedado paralizada de la impresión y Seiya frente a ella y explotando todo su cosmos, pudo detenerla a pleno vuelo. Sentía que la flecha estaba al rojo vivo y le estaba quemando las manos. Su armadura no lo estaba protegiendo como debía.

- Dame tu fuerza Atenea! – Grito Seiya haciendo un último gran esfuerzo para voltear la flecha hacia la misma Rhae, a quien la flecha solo alcanzo a rozar en su mano izquierda.

Como una niña caprichosa, Rhae dio una pataleta en el suelo y le dijo a Seiya.

- Yo quería primero matarte a ti, y después a la inútil de la rubia, pero como me heriste, te voy a herir a ti donde más te duele.

- No esperaaaaaaaa! – Grito Seiya, mas Rhae ya se había desvanecido y su cosmo verde había vuelto a desaparecer del santuario - Arghhhhh

Saori corrió hacia donde Seiya estaba cayendo con las manos totalmente quemadas, se quitó la armadura como pudo y vio como sus manos estaban a carne viva con ámpulas y llagas como nunca antes las había visto… Había enfrentado miles de batallas, aguantado el poder de caballeros dorados, dioses guerreros, incluso varios Dioses! Y nunca había sido herido así. Peor aún! Si había interpretado bien la amenaza de Rhae, ella ahora iría por Shaina! No podía permitirlo!... No podía…

Todos los caballeros de bronce corrieron hacia donde Seiya se había desvanecido de dolor y con lágrimas en los ojos.