Capitulo 16

Un paso mas cerca del paraiso

En el presente:

Era el miércoles por la tarde y Cammy se encontraba en Atenas haciendo las compras de los materiales necesarios para hacer los vestidos que se necesitarían para la fiesta de cumpleaños de Serena Tsukino, novia de Darien, que estaba organizando Aime.

Desde que a Aime se le había metido la loca idea (al menos eso pensaba Cammy de todo esto) de hacer la fiesta sorpresa a lo grande, había metido a todos sus amigos en el proyecto: Cammy los vestidos, Shaina la logística y Ella misma la organización.

No había dejado de lado su entrenamiento por las mananas y por la tarde todo eran ordenes, ordenes, ordenes.

- Pareces un general del ejercito dando ordenes – Le había dicho Cammy, pero pronto se arrepintió al ver los ojos con ganas de fulminarla de Aime.

- Si no les gusta la forma en que organizo todo, siéntanse libres de ir a quejarse con alguien mas – Habia dicho Aime con una voz hasta ahora desconocida tanto por Shaina como por Cammy.

Shaina sonreía divertida a través de la pantalla de videoconferencia por la que escuchaba las ordenes de Aime. (Asi que esta es la verdadera personalidad mandona de Lisa – pensaba – Que bueno que estoy a muchas horas de distancia y me salve de estar ahí. No creo que me guste mucho ser su subordinada. )

Ryu también había sido incluido en todo esto. No tuvo que pedírselo dos veces. Si quería tiempo para convencer a Cammy de hacerle caso, tendría muchas oportunidades mientras pasaban esas semanas juntos. Y asi fue como Ryu se convirtió en ayudante general de Cammy. Durante la mañana y después del desayuno, Cammy lo enviaba con James a diferentes lugares a comprar esto o aquello, o a ir por las nuevas doncellas al aeropuerto, o a cualquier mandado que necesitara por lo menos otras 3 horas para que Aime concluyera el entrenamiento que Shaina había dejado para ella. Habia sido la única condición que Shaina había puesto para dejarla hacer todo el relajito que se había propuesto y Aime había aceptado.

Ahora, mientras le ayudaba a Cammy a cargar las bolsas de las compras, Ryu pensaba que cada dia que pasaba se sentía mas cerca de ella. Cammy había olvidado ya su discusión con el en el auto el dia que llegaron de la subasta y le sonreía mas a menudo. Le platicaba de sus proyectos a futuro, de lo que planeaba hacer al regresar a Paris, de como quería debutar como diseñadora , y Ryu escuchaba atento y sin interrumpir. Tan solo el ver como se le iluminaban los ojos a Cammy cada que hablaba de sus sueños, hacia que Ryu la quisiera mas y mas. El también le hablaba a Cammy de como su amigo Ken, durante los últimos 3 anios, había abierto un par de dojos para que ellos dos entrenaran nuevas generaciones de peleadores, pero por su rotundo éxito, estos se habían convertido en diez. Habia tenido que entrenar a varios maestros y ahora ya tenían contratos con varias divisiones de la armada estadounidense para entrenar a sus mejores hombres en combate cuerpo a cuerpo, lo que estaba resultando en un proyecto muy lucrativo, pero demasiado para el solo. Ken se había casado, su esposa estaba esperando a su primer hijo, y le había dejado toda la responsabilidad a Ryu. Ryu había pasado de ser un simple peleador callejero a un famoso instructor de artes marciales e inversionista, pero aun asi le faltaba algo, y ese algo se llamaba Cammy. Queria compartir su éxito y su riqueza con la mujer que ocupaba sus pensamientos desde hacia varios anos. Si bien es cierto que había tenido varios amoríos, nunca le habían llenado lo suficiente como para deshacer el recuerdo de la bella Cammy. Pero ella seguía sin recordar aquellas batallas donde se enfrentaron entre ellos, y en las que se habían aliado. Ella había comenzado una nueva vida, como una adolescente y ahora adulta normal. Tenia que aprender a conquistar a la Cammy de ahora.

- Pero como? Como puedo entrar en su corazón? – Se repetia diariamente antes de ir a dormir

Siguieron caminando a lo que el le parecían horas. Cammy era muy exigente en cuestión de telas, y no encontraba aun lo que estaba buscando.

Encontraron finalmente la tienda que Shaina le había dicho a Cammy tenia las telas mas finas de Atenas.

- Esperame aquí. No tardo. – dijo Cammy mientras entraba.

Ryu decidio caminar mas adelante hacia donde parecía había una tienda de regalos. Tal vez ahí encontraría algún detalle que pudiera gustarle a Cammy. De repente al cruzar un pequeño callejón que separaba a los dos edificios, Ryu escucho un pequeño crujido. Casi imperceptible, pero para alguien entrenado como el, había sido lo suficientemente claro. Volteo y se adentro unos cuantos pasos hacia dentro del callejón. De nuevo el crujido de una bolsa de plástico llamo su atención. No veía nada. Se agacho por entre dos contenedores de basura y ahí estaba. Un gatito bebe de unos dos meses de edad de color negro que parecía perdido. No maullaba. Buscaba un refugio para la noche que por instinto sabia iba a refrescar. Cuando sintió la presencia de Ryu no se asusto. Solo volteo a verlo con sus increíbles ojos azules e inclino su cabeza hacia un lado en lo que Ryu interpreto en su cabeza como un saludo casual. Le acerco la mano y el gatito no se movio. Le acerco mas la mano y el gatito la olfateo. Pronto el calor que emanaba de Ryu hizo que el gatito se refregara en su mano pidiendo un poco de cariño. Ryu lo also y el gatito lo miro.

- Sabes gatito? Tienes unos ojos tan azules y hermosos como mi Cammy – Dijo mientras lo colocaba dentro de su chaqueta – Eres muy afortunado. Creo que le vas a gustar.

Coloco al gatito dentro de su chamarra y pronto el gatito se quedo dormido con el calorcito y los latidos del corazón de Ryu.

Con mucho cuidado para que no se cayera, paso todas las bolsas que traía a una sola mano y con la otra sostenia al gatito, como acunandolo. Siguio hasta su destino final y solo compro una cinta de terciopelo blanca que cuidadosamente anudo en el cuello del gatito, que seguía dormido en sus brazos.

Regreso a donde Cammy ya lo estaba esperando impaciente con varias bolsas en las manos moviendo uno de sus pies con una mirada que Ryu conocía muy bien de cuando estaba enojada. No tardo en llegar a donde ella estaba y Cammy estaba a punto de comenzar a gritarle a Ryu para preguntarle donde estaba y porque la había dejado ahí sola esperandolo, cuando sus palabras murieron en su boca al ver la gran sonrisa que Ryu tenia y que le hacia la típica señal de silencio y señalando hacia su chamarra.

Cammy entre desconcertada y curiosa, se acerco a donde Ryu estaba señalando. Este abrió solo un poco su chamarra para dejar que Cammy pudiera ver a su nuevo amigo y vio como los ojos de Cammy se abrían tanto como podían y una gran sonrisa (la mas grande y hermosa que Ryu le hubiera visto hasta ahora) iluminara su hermoso rostro.

- Lo encontré y pensé en ti. Crei que podría gustarte tenerlo como mascota – Dijo Ryu

Cammy salto de alegría como una nina chiquita, lo abrazo, le dio muchos besos en la mejilla y uno ligero en los labios de la emoción.

Fue tan inesperado tanto para Ryu como para Cammy, quien se puso roja de verguenza y solo musito un casi inaudible "perdón" mientras sacaba al gatito de su comoda camita para poder verlo. El gatito emitio un molesto MIAU mientras se estiraba por haber sido despertado tan bruscamente, pero Cammy solo se dedico a verlo y abrazarlo y acariciarlo y darle besitos en su naricita, a lo que el gatito rápidamente se acostumbro y pedia mas y mas caricias.

- De verdad me lo puedo quedar? – Dijo Finalmente Cammy visiblemente emocionada.

- Claro que si! – Dijo Ryu – Te gusto?

- Es la mejor sorpresa y el mejor regalo que pudiste haberme dado - Dijo Cammy sin dejar de abrazar a su nuevo amiguito peludo – Gracias Ryu

- Hace rato pasamos por una veterinaria. Que te parece si vamos y le compramos muchos accesorios y de paso hacemos que le pongan sus vacunas. Asi podrá dedicarse a jugar contigo sin ningún problema.

Cammy asintió y espero a que Ryu cargara las nuevas bolsas que traía para agarrar camino. Estaba demasiado feliz para responderle. Los gatos eran su debilidad. Siempre lo había sido. Mientras vivía con Shaina y sus padres, parte de su tiempo libre lo dedicaba a un refugio local de gatitos, ya que Lady Sedwick no podía tenerlos ahí por ser peligrosamente alérgica a ellos. Ahora, Ryu, de quien ella estaba muy conciente de que ella le gustaba y hacia todo por llamar su atención y tratar de conquistarla, le había regalado uno. Lo había encontrado en la calle era cierto, pero fue lo suficientemente amable para pensar en darle un hogar a un gatito que lo necesitaba y mejor aun regalárselo a Ella. Eso le cambio totalmente el panorama a Cammy y lo que pensaba de Ryu. Quiza después de todo, el podría ser lo suficientemente buen hombre como para despertar algún sentimiento en ella.

En el futuro

Rick Hunter se veía en el espejo de su camarote con una vanidad que hacia mucho no sentia. Se había vestido con una camisa blanca de algodón sin fajar y unos jeans azules con zapatos de vestir, pero su cabello estaba adecuadamente peinado, estaba recién rasurado y vigilaba su aspecto minuicionamente. Estaba poniendo tanta atención a su persona, casi como aquellos días en los que se arreglaba para salir con Minmay. Por ser una estrella el siempre trataba de verse acorde a su belleza y fama. Con Lisa en realidad nunca tuvo que fingir ser quien no era. Ella se había enamorado de el por lo que el era. Un pobre piloto con agallas y poco respeto por la autoridad. Nunca le había pedido que cambiara, ni siquiera si eso afectaba su autoridad como su superior inmediato. Ahora, era de nuevo su dia libre y planeaba regresar a ver aquella chica que lo traía enloquecido tanto por su parecido con Lisa como por ella misma. Lisa para el había sido su mujer perfecta hasta el final y habían disfrutado 7 anios juntos, pero el destino se la había arrebatado. Ya sea que Aime fuera o no Lisa y si Karl Riber estaba o no involucrado eso ya había pasado a segundo plano. Habia algo que lo llamaba a verla, a pasar tiempo con ella, a volver a romper las reglas necesarias con tal de poder enamorarla. Se estaba viendo por ultima vez en el espejo cuando escucho que llamaron a su puerta.

- Quien es?

- Soy yo, Max. Puedo pasar?

- Claro Max, adelante.

Max abrió la puerta y se quedo viendo fijamente a Rick

- Vaya Hermano! Hacia mucho tiempo que no veía tanto interés en verte bien. A que debemos el honor?

- Voy a ver a Aime. Quiero verme presentable. – Dijo Rick mientras usaba la colonia que tanto le gustaba a Lisa que usara.

Max se sento a horcajadas en la silla frente a Rick.

- Rick, al respecto…. No crees que es demasiado pronto?

- Pronto para que? – Dijo Rick mientras volteaba a ver a su mejor amigo

- Para cortejar a esta chica. Todos tenemos aun esperanzas de encontrar a Lisa con vida y tu….

- Yo que Max? Acaso crees que solo ando tratando de reemplazar a Lisa?

- Pues a decir verdad… si

- No Max. Es cierto que Aime me llama mucho la atención, pero necesito estar seguro, completamente seguro que ella no es mi Lisa. Y no es fácil. Un momento mi corazón me dice que si es, y el otro que no. Estoy confundido y si tu quisieras alguna vez acompañarme, me serias muy útil y tal vez puedas ver las cosas un poco mas objetivamente que yo. Pero se me olvida que no te dejan – Dijo Rick sonriendo burlonamente

- Hey! Por que no le planteas tu a Miriya la idea de que yo te acompane solo al pasado donde viven tres jovencitas solteras y muy guapas para ver si es o no Lisa y a ver que te contesta? – Dijo Max seriemente

- No gracias – dijo Rick haciendo un gesto teatral de horror - seria mucho menos doloroso tomarme un vaso de cianuro y tendria el mismo efecto…

Ambos rieron ante la ocurrencia. De todos era bien conocido que nadie quería retar a Miriya en ningún tipo de enfrentamiento, pues la Meltran a pesar de estar semidomesticada por su matrimonio con Max desde hacia casi 10 anos y que aun cuando Max la amaba con locura, no dejaba que ninguna mujer se le acercara si no estaba ella presente.

- Esta bien Max. Ya llegara la oportunidad para que ambos me acompañen. Solo debemos estabilizarnos en cuanto las reparaciones al SDF-3 y podremos irnos por algunas horas. Por eso solo puedo ir a verla cada semana. Mis responsabilidades, herencia de mi amada Lisa, siempre estarán primero

- Me alegro que sepas cuales son tus prioridades Rick. No se como podríamos manejar esta nave sin ti.

- Vamos Max, tu sabes que yo soy nuevo en esto. Tuve que aprender a ser un oficial casi de un dia para otro y agradezco no sabes cuanto, tu ayuda y la de Miriya. Vince también ha sido un gran aliado.

- Y que lo digas!. Parece que la inteligencia de Vince viene de familia. Recuerdas todas las veces que Claudia nos hacia de tapadera?

- Jajaja si. Despues de la muerte de Roy, nos convertimos en sus protegidos. Se le extraña mucho. Ahora mas que nunca. Ella conocía a Lisa mejor que nadie. Me podría decir de una vez por todas si Aime es o no Lisa

- Y hablando de eso… no seria mas fácil hacer algún tipo de examen de ADN o algo asi?

- Ya lo platique con Lang. Dijo que las muestras llegarían contaminadas a nivel molecular y no serian concluyentes.

- Oye, y… como resolvió Lang tu problema de efectivo del siglo XX?

- Lang es mas astuto de lo que creía Max, en realidad agradezco que este de nuestra parte. – Dijo Rick mientras tomaba su billetera y la ponía en los bolsillos traseros de sus jeans – Encontro algunas cuentas bancarias en las que el titular fallecio y las cuentas nunca fueron reclamadas y desvio los fondos hacia una sola. Unos cuantos dolares de cada una para no sospechar. Tengo suficiente dinero de aquella época como para divertirme sin problemas.

- Divertirte? – dijo Max alzando una ceja y en un tono que parecía de reproche

- Bueno bueno, tu me entiendes. Poder llegar con algún detallito – Rick Guino el ojo – Recuerda lo que el trio de conejitas decía: Nunca llegues a una cita con las manos vacias.

- Esas chicas eran algo especial. – dijo Max con tono triste – Nos alegrabana a todos en el SDF1.

- Lo se Max – dijo contagiándose de su tristeza – Las cosas jamas volverán a ser igual.

Max se levanto de su asiento y se dirigio a la puerta

- Te veremos para la cena? Miriya quiere que le cuentes tus aventuras de primera mano.

- Claro que si Max. Esta es mi quinta visita a Aime… aun no hay mucho que contar, pero siempre es divertido ver las reacciones de tu esposa y las nuevas maldiciones que aprende de los pilotos…

En el presente unas horas después

Aime pasaba un rato muy ameno con su nuevo amigo Roy. Desde aquella vez que la había ayudado a subir a su habitación, pasaba por ahí una o dos horas al dia para platicar con ella, para hacerla reir. Ella disfrutaba mucho de su compañía. Ese temor que había sentido la primera vez que el la había mirado, había desaparecido. Ahora ella añoraba esas horas en las que el le contaba historias de aviación, de nuevos modelos de aviones, de diseños futuristas, de tácticas militares también. Con Brian no podía platicar de todo eso. No porque el no quisiera, sino porque cuando estaba con el, todo lo demás desaparecia, solo le importaba el estar junto a El. Esta vez, Roy le había traido de regalo algunos planos de aviones militares de la primera y segunda guerra mundial y Aime había brincado de alegría. A ella todo eso le parecía fascinante y lo escuchaba atentamente, lo que hacia que Roy se sintiera sumamente halagado. Ella ya se estaba acostumbrando a su presencia y a pesar de que Cammy no estaba muy de acuerdo, a veces tenia que dejarlos solos. Después de todo, Shaina no le había dicho nada al respecto y a ella no le interesaba escuchar de un tema que quería olvidar y hoy, Ryu le daba una buena excusa con su nueva mascota para dejarlos platicando solos. Rick estaba cada vez mas y mas intrigado con ella. A veces se parecía tanto a Lisa que juraría que era ella. Otras veces, era totalmente lo opuesto, sobre todo en cuanto a su comportamiento tan juvenil que ciertamente podía comparar con el de la difunta Sammy mas que con el de su esposa, y eso sin contar su gran aptitud para los deportes, ya que siempre que el llegaba, ella estaba ocupada o en su gimnasio o en la alberca o en la pista de patinaje, mientras que Lisa era mas del tipo de leer o ver películas en su tiempo libre. Aunque, después de todo, el no había conocido a Lisa en esa época y no sabia si ella había sido asi de joven, por lo poco que le había contado su hermano Roy y su amiga Claudia, estaba seguro de que a partir la de supuesta muerte de Riber, ella había cambiado para mal y se había retraido y amargado. Y esa fue la Lisa que poco a poco se metio en su corazón. Lo que mas le intrigaba a Rick era ver que en todo el tiempo que el pasaba con Aime, Brian Riverside no se había presentado ni llamado ni una sola vez. Acaso sabría que el conocía su secreto y no quería coincidir con el? O solo estaria jugando con Aime? En cualquiera de los casos, Rick tomaría ventaja de ello.

- Y bueno Aime, por que siempre me dejas que sea yo el que hable y hable y tu solo escuchas? – Dijo Rick. Hacia varios días que se tuteaban.

- A los caballeros les gusta hablar y una dama siempre debe permitírselo. – dijo Aime con una sonrisa

- O sea que me consideras un caballero? – pregunto Rick divertido – (Max estaría revolcándose de risa de solo escucharlo) - Hablame de ti. Quiero conocerte mas.

- Que puedo decirte si no hay mucho que decir? Soy una típica "damita" inglesa, mis padres murieron cuando era pequeña, me crie con una tia en Francia, tengo un titulo nobiliario por derecho, mi tia fallecio y tuve un accidente y entonces los doctores me recomendaron vivir a nivel del mar. Vivo con Shaina en su casa desde entonces, aunque viajamos mucho para cumplir con nuestras obligaciones. Estoy comprometida con Brian como ya te había contado y ahorita estoy organizando una fiesta sorpresa para un amigo en Tokio. Nada realmente interesante. Una típica joven del siglo XX.

Rick quedo pensativo. Practicamente es lo mismo que decía su expediente. No había nada nuevo.

- Que tipo de accidente? – Su voz se quebró al recordar que Lisa había caído en ese varitech y había fallecido. (supuestamente le dijo su corazón)

- Regresaba de Monaco hacia el funeral de mi tia y me estrelle en mi Corvette. Afortunadamente solo fueron contusiones leves y una pierna rota. – Lo había dicho sin ninguna emoción. Eso era lo que le habían dicho que había sucedido. Ella seguía sin recordar el evento después de todo. - Me salvo la bolsa de aire. Desde entonces no me dejan manejar. – Hizo un mohín de disgusto arrugando su pequeña nariz. No le gustaba mucho ser dependiente de nadie.

Rick volvió a quedar en silencio. Estaba impactado. Ese es un gesto característico de Lisa! . Lisa siempre arrugaba su nariz y a el Le encantaba que lo hiciera. Acaso se estaba volviendo loco por el dolor que le causaba saber que Lisa ya no estaba mas en este mundo?. – Dios! Por favor no me quites la esperanza! – suplico Rick mientras cerraba sus ojos lanzando esa suplica desde el fondo de su corazón.

- Roy, te encuentras bien? Estas bajo en azúcar? Despues de todo no me has pedido tu refresco de cola como siempre lo haces! – Dijo Aime – He escuchado que a partir de cierta edad, comienzan los vicios a hacer estragos en nosotros.

- Como que a cierta edad? – Grito Rick Ofendido – Pues que me veo tan viejo?

Aime se levanto de su asiento sin decir palabra, Observo algunas canas prematuras en su cabello negro, algunas de sus ojera por no dormir bien, lo miro de arriba hacia abajo, de frente, de perfil, por detrás y se volvió a sentar.

- Bueno… no tienes 20 anios! – Dijo bromeando con una voz muy seria que hizo que Rick se levantara ofendido y se fuera a ver en el espejo mas cercano. Era cierto. No se veía tan joven como antes por tantas responsabilidades que tenia y por el sufrimiento que había vivido durante el ultimo anio debido a la desaparición de Lisa, pero tampoco se veía viejo. Claro que frente a esa jovencita tan atractiva, el le debía parecer un anciano.

Aime no pudo mas y lanzo tremenda carcajada. No era la risa de Lisa que siempre había sido muy circunspecta y discreta. Esta vez Aime estaba riéndose como nunca. Tampoco era como que Rick a pesar de tantos anios a lado de Lisa la hubiera escuchado reir a carcajadas muy seguido. La risa de Aime esta vez era nada discreta, pero que podía esperarse de una jovencita que no tenia que apegarse a las reglas?. Era la risa pura y transparente de una persona que la esta pasando demasiado bien como para recordar como comportarse y a la vez era demasiado contagiosa. Rick no pudo evitar reir con ella, hasta que las lagrimas le salieron a Aime.

Ya mas tranquila le dijo a Roy:

- Gracias Roy. Una terapia de risa cuando estoy estresada es una bendición para mi. Y no, no es cierto que luces viejo. Eres muy atractivo y adorable. (Demasiado diría yo… Pero que carambas estoy pensando? Brian es mas atractivo. Callate cerebro!).

- Gracias Aime. Me alegra serte útil de vez en cuando. (Adorable? Odio cuando Lisa me decía asi)

Tengo que irme. Nos vemos mañana? – Dijo levantándose de su lugar y caminando rumbo a la puerta.

- Claro que si Roy. Esta es tu casa. – y sin decir nada mas, Aime se despidió con el en la puerta con un beso en cada mejilla. Una despedida usual en Europa.

Era la primera vez que ambos tenían un contacto físico de ese tipo y para Rick es como si hubiera tocado el cielo. Cada dia que pasaba estaba un paso mas cerca de cumplir su meta: O probar que Aime era Lisa y llevársela de regreso al SDF3 o desistir de esa idea y tratar de conquistarla.